sábado, 7 de febrero de 2009

OSCARS 8: MILLION DOLLAR BABY


Título: MILLION DOLLAR BABY o GOLPES DEL DESTINO Título original: Million Dollar Baby Dirección: Clint Eastwood País: Estados Unidos Año: 2004 Duración: 135 min. Género: Drama Reparto: Hillary Swank, Clint Eastwood, Morgan Freeman, Michael Peña, Bruce McVittie, Jay Baruchel, Mike Colter, Lucia Rijker, Brian F. O'Byrne, Anthony Mackie, Margo Martindale, Riki Lindhome Guión: Paul Haggis, a partir del libro Rope burns de F. X. Toole Producción: Clint Eastwood, Albert S. Ruddy, Tom Rosenberg y Paul Haggis Co-producción: Bobby Moresco Diseño de producción: Henry Bumstead Dirección artística: Jack G. Taylor Fotografía: Tom Stern Vestuario: Deborah Hooper Música: Clint Eastwood Montaje: Joel Cox Casting: Phyllis Huffman Presupuesto: 30 MILL.$ Nº oscars: 4/7 Nº globos de oro: 2/5 Fechas de estreno: 28/01/05 (EE. UU.), 04/02/05 (ESP.)

La gala
Tres horas fueron suficientes para enseñar los trajes de siempre y repartir las veinticinco estatuillas. El 27 de febrero de 2005, más pronto respecto a años anteriores, desfiló por el Kodak Theatre la flor y nata de una nómina de películas con dos claras protagonistas: Million Dollar Baby y El Aviador. La gala arrancaba con un marcado sabor afroamericano: el maestro de ceremonias fue Chris Rock, la primera en entregar un premio fue Halle Berry (la noche anterior había recibido jocosa un Razzie por Catwoman), Morgan Freeman inauguró con su galardón las categorías más importantes y el Oscar de Jamie Foxx homenajeaba la controvertida figura de Ray Charles. A las seis menos cuarto de la mañana, los críticos adjudicarían a la ceremonia otro leitmotiv: el año de la eutanasia.

¿Merecía el Oscar?
Million Dollar Baby, la pequeña de la carrera, vencía a El aviador, cuyo presupuesto era cuatro veces superior a la propuesta de Eastwood. Scorsese volvía a quedarse a cuadros, víctima de su prematura condición de favorito y de las expectativas que se habían creado tras los Globos de oro. Eastwood conseguía aquí la gloria que se le había negado a Mystic River y demostró que el drama sin concesiones ni artificos podía enterrar las esperanzas del blockbuster del año. El aviador pecó de cantidad y no logró sensibilizar a los votantes. La derrota, pero, no resultó tan escandalosa como la de Gangs of New York: cuatro premios técnicos y una mención para Cate Blanchett corroboraron las virtudes de un film un tanto cargante. Al otro lado de la balanza lucía la comedia Entre Copas, un digno entretenimiento que venía a representar la cada vez más habitual presencia indie. Siguiendo este camino, fue muy significativo el Oscar al mejor guión adaptado para Entre Copas, una decisión curiosa teniendo en cuenta que el premio a la película y al guión, escrito por Paul Haggis, siempre suelen coincidir. La Academia subrayaría su idilio con los productos indie premiando el libreto de ¡Olvídate de mí!, enésima nominación fallida para Kate Winslet (nadie escribió sobre su posible doblete con ¡Olvídate de mí! y Descubriendo Nunca Jamás). El quinteto de nominados se completaba con dos blandengues biopics, Ray y Descubriendo Nunca Jamás, cine academicista por excelencia. Million Dollar Baby se estrenó muy tarde pero supo imponerse como un clásico instantáneo. Million Dollar Baby merecía el Oscar y era la única película que mejoraba en segundos visionados.

¿Por qué ganó?
Eastwood logró reciclar las constantes del cine de boxeo y del melodrama clásico con una historia atípica, una trama de superación y amor bién escrita y mejor interpretada. Million Dollar Baby es una película rotunda que impactó por su giro argumental y por el dominio dentro y tras las cámaras del veterano Eastwood. Million Dollar Baby tuvo el apoyo del sector más conservador de la Academia, aunó los aplausos del Sindicato de actores y los productores, rebeldes con el semifracaso en taquilla de El aviador, necesitaba otro film que mejorase las cifras tanto de audiencia (factor sorpresa) como de taquilla (revitalizar la carrera comercial de un título que ya había sido bien tratado por el público adulto). Viendo el palmarés con perspectiva, es justo afirmar que Million Dollar Baby fue la mejor película del año junto a Match Point, título que lograría una nominación un año después. Ni El secreto de Vera Drake y su excelente paso por el Festival de Venecia, ni el dramatismo con conciencia de Hotel Rwanda, ni la teatralidad de Closer y Antes del atardecer... Paralelamente, títulos comerciales como Spiderman 2 y Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket consiguieron una mención técnica, sin olvidar las tres nominaciones de La pasión de Cristo, Polar Express y El fantasma de la ópera. La más beneficiada, pero, fue Los Increíbles (en detrimento de la notable Shrek 2): mejor film animado y mejor edición de sonido. Por último, y pese a no tener premio, no podemos olvidar la excelente interpretación de DiCaprio en El aviador, la candidez de Imelda Staunton, la partitura de James Newton Howard en la infravalorada El bosque (¿soy el único que cree que Bryce Dallas Howard precisaba nominación?) o la preciosista fotografía de Zhao Xiaodinge en La casa de las dagas voladoras. También fue sonado el ninguneo de Largo domingo de noviazgo, una cinta que no supo ni pudo remendar el fracaso de la superior Amélie.



L.A. spoke spanish
La ceremonia que nos ocupa se caracterizó por su incuestionable sabor español. Mar Adentro ganó en boca de la medio española Gwyneth Paltrow y sus contrincantes no eran fáciles: Los chicos del coro (Francia) y El hundimiento (Alemania). Mar Adentro, auténtico fenómeno de taquilla en España, acababa en Los Ángeles una carrera excelente, aunque muchos añoraron la nominación de Javier Bardem a mejor actor protagonista. Nacho Vigalondo también concursaba con su corto 7:35 de la mañana, demostrando que la cara y maña de míster Vigalondo ya empezaba a ser más valorada fuera de los Pirineos. Catalina Sandino Moreno, soberbia en María llena eres de gracia, se convirtió en la primera actriz colombiana nominada al Oscar, todo un mérito que resultó ser el inicio de una carrera brillante. A las nominaciones de José Rivera (guión de Diarios de Motocicleta) y de Manuel García (maquillaje de Mar Adentro), cabe destacar el premio a la mejor canción por Al otro lado del río (Diarios de motocicleta), pieza compuesta por Jorge Drexler que Antonio Banderas cantó con ahínco. Todos estos hechos allanaron el camino para que, dos años después, una emocionada Salma Hayek comprobara el éxito de El laberinto del fauno (Guillermo del Toro), Hijos de los hombres (Alfonso Cuarón) y Babel (Alejandro González Iñárritu).



La anécdota
El Oscar honorífico recayó en Sidney Lumet, imparable octogenario que tiempo después nos regalaría la tragedia griega Antes de que el diablo sepa que has muerto. Pocos se acordarán de las mofas de Rock hacia Jud Law, cuya adicción al sexo e interpretación en Alfie y Closer fue el centro de algún chiste de mal gusto. Sean Penn aprovechó sus segundos de protagonismo para defender al actor. Paralelamente, no podemos acabar sin mencionar la divertida pareja que abrió el último sobre de la noche: Barbra Streisand y Dustin Hoffman, marido y mujer en Los padres de él. Ya se sabe: no existe ninguna plataforma comercial más eficaz como los Oscar. Lo comercial, pero, brillaría un año después por su ausencia...