miércoles, 25 de marzo de 2015

CRÍTICA | CORAZONES ENFRENTADOS (LEFT LUGGAGE), de Jeroen Krabbé

Equipajes
CORAZONES ENFRENTADOS (LEFT LUGGAGE), de Jeroen Krabbé
4 premios en el Festival de Berlín 1998
Bélgica, 1998. Dirección: Jeroen Krabbé Guión: Edwin de Vries, a partir de la novela de Carl Friedman Fotografía: Walter Vanden Ende Música: Hennie Vrienten Reparto: Isabella Rossellini, Maximilian Schell, Jeroen Krabbé, Laura Fraser, Marianne Sägebrecht, Topol Duración: 95 min. Género: Drama. Histórico Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 11/06/1999
¿De qué va?: Chaja empieza a trabajar de niñera para una familia judía ortodoxa. Aunque al principio acepta el trabajo desconfiada y a regañadientes, pronto siente una atracción especial por el hijo pequeño de sus jefes. El niño se siente a gusto con su cuidadora y pronto empieza a hablar. Con todo, Chaja deberá hacer frente a los prejuicios del padre, al miedo de la madre y a la intolerancia del portero del piso donde trabaja.


Pocas películas llevan las heridas de la Segunda Guerra Mundial a espacios tan íntimos, dolorosos y hermosos como Corazones enfrentados. El film nos traslada a la Europa de los años 70, en cuya variedad social coinciden tanto las víctimas de la barbarie nazi como una generación que por edad no vivió el horror. En ese contexto, una joven idealista, afín a idearios liberales y feministas, se da de bruces con la realidad cuando recibe la misión de cuidar los pequeños de una familia judía ortodoxa, un mundo que le resulta ajeno y que al principio no logra entender. Corazones enfrentados, en su comparación de vidas y destinos, ofrece una historia de autodescubrimiento, de reconciliación, de respeto y de comprensión. También es una demostración de los peligros que derivan de cualquier educación basada en el silencio y en la represión. El film evita el drama lacrimógeno, tampoco incide en su contexto histórico y rehuye cualquier tremendismo: tal vez por eso la película termina por tocar la fibra sensible, por impactar a niveles emocionales e intelectivos. Varias escenas se quedan grabadas a fuego en la memoria del espectador por su mezcla de ternuda y frialdad. No figura en la lista de los dramas más recordados de los últimos años, tampoco es una película que veamos en los tops cinéfilos habituales, pero Corazones enfrentados es una película especial, con mucha alma, con temple y convicción. En lo personal, su visionado ha sido todo un descubrimiento. A reivindicar. Carne de remake.


Para ponerse en la piel del otro (nos hace falta).
Lo mejor: Es un cuento liviano y doloroso, todo a la vez.
Lo peor: El título con el que se estrenó en España.

martes, 24 de marzo de 2015

CRÍTICA | ELECTION, de Alexander Payne

Jornada de elecciones
ELECTION, de Alexander Payne
Nominada al Óscar al mejor guión adaptado
EE. UU., 1999. Dirección: Alexander Payne Guión: Alexander Payne y Jim Taylor, a partir de la novela de Tom Perrotta Fotografía: James Glennon Música: Rolfe Kent Matthew Broderick, Reese Witherspoon, Chris Klein, Jessica Campbell, Mark Harelik, Phil Reeves, Molly Hagan, Colleen Camp, Delaney Driscoll, Matt Malloy, Holmes Osborne Género: Tragicomedia Duración: 95 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 29/09/2015
¿De qué va?: En un instituto norteamericano todo está preparado para que arranque la temporada de elecciones. El profesor modélico se levanta por la mañana, entrena en las instalaciones deportivas y aguanta del tirón todo un día de clases. Por su parte, la alumna modélica tiene toda la campaña electoral a punto, los deberes hechos, las lecciones estudiadas y un futuro prometedor por delante. Hasta que ambos se encuentran, se enfrentan, se desquician y dejan entrever su cara menos modélica.


Alexander Payne ha dedicado toda su carrera a explorar y a dignificar la figura del perdedor, encarnado en el norteamericano medio. Election, su segundo largometraje y una de sus películas más lúcidas, es una gran sátira sobre la obsesión norteamericana por alcanzar la cima del éxito, sin importar las consecuencias ni los medios utilizados. Witherspoon da vida a una 'empollona' enervante que pone contra las cuerdas a su profesor (Broderick) y que eclipsa toda la película con su caricaturesco pero reconocible comportamiento arrivista. Payne siempre tiene un pie en lo humano y otro en la comedia teen surrealista, de forma que Election acaba resultando un espectáculo bastante equilibrado: ni demasiado hiriente ni excesivamente accesible, realista a la par que esperpéntico. Election alcanza sus cotas más lúcidas cuando juega a mezclar voces narradoras y hace piruetas de tiempos y montajes, señas de lo que acabaría siendo el indie norteamericano que Payne lleva abanderando desde hace casi dos décadas. Un documento festivo sobre algunas de las directrices de nuestra sociedad: las ganas por aplastar al compañero a toda costa y la interiorización de una jerarquía basada en la competición sucia. Una inteligente deconstrucción del 'american dream' que podría hacer sesión continua con la más dramática American Beauty. Los pasillos de un instituto de la Norteamérica profunda convertidos en pasarelas de la mediocridad y de las conductas imperantes. Para reír a gusto, y al mismo tiempo para sentir un poco de rechazo y afecto por unos personajes que se parecen, aunque nos pese, demasiado a nosotros.


Para los que las prefieren ácidas (las comedias, claro).
Lo mejor: Reese Witherspoon.
Lo peor: Tal vez pierde un poco el norte en su segunda parte (pero sólo un poco). 


lunes, 23 de marzo de 2015

CRÍTICA | PECKER, de John Waters

Fotografiando Baltimore
PECKER, de John Waters
Sección Oficial Festival de Gijón 1998
EE. UU., 1998. Dirección y guión: John Waters Fotografía: Robert Stevens Música: Stewart Copeland y VV. AA. Reparto: Edward Furlong, Christina Ricci, Mary Kay Place, Martha Plimpton, Lili Taylor, Bess Armstrong, Brendan Sexton III, Mink Stole, Patricia Hearst Género: Comedia negra Duración: 85 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 12/03/1999
¿De qué va?: Pecker tiene 18 años, una cámara de fotos, una novia malhumorada, un amigo cleptómano, una familia estrambótica y una energía contagiosa. Una combinación perfecta que llama la atención de una marchante de arte de Nueva York. Pecker, relanzado como fotógrafo promesa, viaja hasta la gran ciudad para recibir su particular baño de multitudes. La fama, pese a todo, pondrá patas arriba la hiperactiva rutina de Pecker.


John Waters, el padre de criaturas tan transgresoras como Pink Flamingos o Polyester, filmó a finales de los 90 una de sus películas más amables. Pecker, otra rareza más dentro de una filmografía llena de bizarradas, fue recibida como la obra más mainstream de su autor, un juicio sesgado porque en realidad estamos ante la película más sincera y autobiográfica de Waters. Aligerada de las exageraciones 'marca de la casa', pero fiel al espíritu bizarro de sus inicios, el padre de Hairspray se sirve de altas dosis de imaginación y energía positiva para contarnos el devenir personal y artístico de Pecker, un joven fotógrafo que captura en sus improvisadas estampas el alocado mundo que le rodea. El protagonista, simbólico álter ego de Waters, conoce el éxito y el fracaso como artista casi al mismo tiempo, una premisa que le sirve a Waters para criticar las tendencias de las élites culturales y la opinión pública, a la vez que defiende la pureza de la vida 'de barrio', desprovista de la superficialidad y fría sofisticación atribuida a la gran Nueva York. Pecker tal vez peca de cierto 'buenismo' y desorden narrativo, y en todo momento pesa sobre ella la sensación de estar asistiendo a un chiste privado de repercusiones muy comedidas, pero también es una cinta tocada por una energía casi contagiosa. A los intérpretes habituales del cine de Waters, hay que sumar un acertado Edward Furlong y una malhumorada Christina Ricci, por aquel entonces rostros muy populares y referentes del indie norteamericano gracias a obras como American History X o Buffalo '66 respectivamente. Un film simpático y a contracorriente, tan único en su especie que no se parece a ningún otro. Un cuento inofensivo en apariencia, pero con mucha mala baba en su interior.


Para amantes de películas sobre los vericuetos del arte.
Lo mejor: Sabe conservar un tono de 'realismo mágico' durante todo el metraje.
Lo peor: Que se interprete como una caricatura.

domingo, 22 de marzo de 2015

CRÍTICA | MURIERON POR ENCIMA DE SUS POSIBILIDADES, de Isaki Lacuesta

Murieron. Y punto.
MURIERON POR ENCIMA DE SUS POSIBILIDADES, de Isaki Lacuesta
España, 2014. Dirección y guión: Isaki Lacuesta Fotografía: Diego Dussuel y Marc Gómez del Moral Música: VV. AA. Reparto: Raúl Arévalo, Imanol Arias, Bruno Bergonzini, Àlex Brendemühl, José Coronado, Eduard Fernández, Ariadna Gil, Bárbara Lennie, Sergi López, Carmen Machi, Ángela Molina, Àlex Monner, Albert Pla, Josep Maria Pou, Pau Riba, José Sacristán, Jaume Sisa, Emma Suárez, Ivan Telefunken, Luis Tosar, Jordi Vilches, Julián Villagrán Género: Comedia Duración: 95 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 24/04/2015
¿De qué va?: Distintos personajes, cada uno a su manera afectado por la crisis económica, se dan cita en un centro psiquiátrico. Tras un motín, la banda decide urdir un plan para acabar con el caos reinante: secuestrar al presidente del Banco Central. Los sinsentidos y disparates están servidos.


Kubrick tenía la pericia de abordar cada género y transformarlo: hacerlo suyo, servirse de sus constantes y al mismo tiempo engrandecerlo. Pero de 'Kubricks' sólo hay uno, y no hay peor movimiento, en la vida y en el cine, que intentar ser alguien que no se es. Lacuesta en Murieron por encima de sus posibilidades juega a ser otro director, y el fallo es tan garrafal, el patinazo es tan catastrófico que la película, por decirlo de la forma más atenuada posible, roza y traspasa las fronteras del mal gusto, del bochorno sin paliativos.

El film ensambla con más o menos fortuna diferentes personajes, diálogos, sketches y salidas de tono con el objetivo de radiografiar cierta histeria colectiva motivada por la crisis económica, pero no nos engañemos: el objetivo de Murieron por encima de sus posibilidades es funcionar como comedia gamberra, como esputo salvaje, como espectáculo desaforado y exagerado. Lacuesta podrá enmascarar el film con muchas monsergas (en San Sebastián subrayó sin éxito que el film es 'de denuncia' y 'con mensaje'... ¡glups!), pero su película quiere ser, simple y llanamente, un gran divertimento. Sintiéndolo mucho, el film no entretiene: sonroja. Hay exageración, sí, pero lo peor de todo es que ese barroquismo también resulta insulso y gratuito. Y, contra todo pronóstico, no hay crítica social: de lo contrario, en cualquier ficción bastaría una mera mención a la crisis para realizar un tratado de la misma, algo que obviamente no sucede. 


Lacuesta gustará más o menos (no nos pertoca aquí valorarlo como cineasta), pero lo que sigue es una obviedad: Murieron por encima de sus posibilidades ganaría enteros pasada por el filtro de, por ejemplo, el Santiago Segura 'atorrentado' o el Bajo Ulloa de Airbag (dicho de otra manera: con menos pretensiones y mayor aplomo cómico). El film, en definitiva, es un tremendo error de cálculo, el intento de un autor 'experimental' por realizar una película 'mainstream' abarcando el público de una y otra orilla. Sintiéndolo mucho, pocos auparán tal pastiche: en Donostia nos quedamos a cuadros y descompuestos. Un descalabro circense que no discurre ni por debajo ni por encima de ninguna posibilidad: simplemente nace, crece y perece en la nada más absoluta. No se recuerda un reparto tan notable, en cantidad y cantidad, y a la vez tan desaprovechado. En otro contexto, Murieron por encima de sus posibilidades bastaría para dar al traste con la carrera de sus responsables. Lacuesta se habrá despeñado, pero no tiene ni un pelo de tonto y sabrá vender el producto como una exquisita ida de olla. Pero si por un momento estáis a punto de caer presos de los cantos de sirena, recordad: Lacuesta no es Kubrick.


Para amantes de los planteamientos radicales.
Lo mejor: 'Pasopalabra'.
Lo peor: Pensar en la película que hubiera podido ser y no ha sido.


jueves, 19 de marzo de 2015

CRÍTICA | EL AÑO MÁS VIOLENTO, de J. C. Chandor


Familia, patria, mafia 
EL AÑO MÁS VIOLENTO (A MOST VIOLENT YEAR), de J. C. Chandor
EE. UU., 2014. Dirección y guión: J. C. Chandor Fotografía: Bradford Young Música: Alex Ebert Reparto: Oscar Isaac, Jessica Chastain, Albert Brooks, David Oyelowo, Christopher Abbott, Peter Gerety, Elyes Gabel, Catalina Sandino Moreno, Alessandro Nivola, Ashley Williams, John Procaccino, Glenn Fleshler, Jerry Adler, Annie Funk, Matthew Maher, David Margulies, Ben Rosenfeld, Pico Alexander Duración: 120 min. Género: Thriller, cine negro Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 19/03/2015
¿De qué va?: Nueva York, 1981. Para la historia de los Estados Unidos, uno de los años con mayores tasas de delincuencia y criminalidad. En ese contexto, un inmigrante intenta hacerse un hueco en el negocio de los transportes y la gestión de energías. Su ascenso social es inmediato, pero tras de sí deja una estela de corrupción, trampas y traiciones difíciles de enmascarar.


J. C. Chandor va camino de convertirse en uno de los directores más importantes de su generación. Con solo tres títulos (El año más violento, estreno hoy jueves, se suma a Margin Call y Cuando todo está perdido), Chandor ha demostrado una habilidad especial para servirse de géneros muy diferentes, confluir influencias artísticas de todo tipo y, sorprendentemente, crear un producto moderno y complejo. Por ello, El año más violento puede entenderse como una versión modernizada de los títulos más celebrados de Lumet, Coppola o Scorsese (o, lo que es lo mismo, del mejor cine negro norteamericano); y al mismo tiempo, en su profundo aroma clásico, el film se desvela como una descripción de la corrupción en todas sus dimensiones y repercusiones, estableciendo claros nexos con el panorama sociopolítico de nuestros días. 


En El año más violento no hay personajes unitarios o patrones de conducta identificables, sino grandes paletas de claroscuros, una gran nómina de ambigüedades; hay acción, pero no una acción vacía o recargada de efectos, al más puro estilo 'blockbuster'; hay un tempo lento, pero nunca cae en el letargo; hay introspección, y aún así en todo momento suceden episodios y se dicen palabras cargadas de significado. El año más violento forma parte de ese grupo extraño, reducido y genuino de películas en las que el espectador piensa constantemente sin darse cuenta, en las que la épica emana de un trabajo impecable de todos sus rubros, tanto técnicos como artísticos, sin que nada ni nadie desentone o eclipse el conjunto. Films, vaya, que apelan a lo atemporal para, tal vez, conquistar lo inmortal. 


Al menos para el que escribe, el parlamento de Jessica Chastain en la oscuridad del comedor de su mansión tiene la intensidad de los mejores monólogos del cine noir, el ataque nocturno a la casa tiene una perversión poco o nada explorada por el cine del S. XXI, la escena final está a la altura de las escenas más míticas del género, la persecución por las vías del tren se codea con el Pollack más lúcido, y las pugnas, los pactos y las tácticas dialécticas en despachos y restaurantes tienen el aroma del mismísimo Corleone. Admito ser el primero que en su momento no comprendió la nada desdeñable Margin Call, pero ahora, con El año más violento sobre la mesa, no me queda ninguna duda de que estamos asistiendo a la confirmación de una carrera superlativa, al despegue de un futuro genio. El año más violento tendrá sus puntos cuestionables (la crítica purista rebajará sus méritos: se codea con vacas demasiado sagradas, y lleva las de perder en cualquier comparativa cinéfila), pero mucho tienen que torcerse las cosas para que no figure entre las mejores películas del 2015.


Para espectadores con sensibilidad clásica que miran al futuro.
Lo mejor: Una Chastain carnívora. 
Lo peor: Su escandaloso ninguneo durante la ya clausurada temporada de premios.


martes, 17 de marzo de 2015

CRÍTICA | PASOLINI, de Abel Ferrara

Pasolini según Ferrara
PASOLINI, de Abel Ferrara
Festival de Venecia 2014: Sección Oficial; Festival de San Sebastián 2014: Perlas de otros festivales
Italia, 2014. Dirección y guión: Abel Ferrara Música: VV. AA. Fotografía: Stefano Falivene Reparto: Willem Dafoe, Ninetto Davoli, Riccardo Scamarcio, Valerio Mastandrea, Adriana Asti, Maria de Medeiros Género: Drama. Biopic Duración: 85 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 19/03/2015
¿De qué va?: Crónica de los últimos días de vida del cineasta italiano Pier Paolo Pasolini antes de su asesinato la madrugada del 2 de noviembre de 1975. Retales de la personalidad y la intimidad de un hombre apegados a su familia y amigos, constantemente requerido por los medios de comunicación y profusamente criticado por su máxima creativa: 'Escandalizar es un derecho. Ser escandalizado es un placer'.

Abel Ferrara, un cineasta que cultiva la sana costumbre de hacer lo que le da la gana y el cine que le place, se acerca en esta ocasión a la figura de Pasolini, nombre clave del séptimo arte. Ferrara se aprovecha del parecido físico de Dafoe con Pasolini (enorme actor en su enésima transformación en la gran pantalla) para acercarnos los últimos días del artista italiano, con una crudeza y un sentido lírico que sorprenderá al espectador. Con todo, lo más chocante, y a la postre decepcionante, es que Ferrara no parece tener demasiada piedad o apego por la persona que retrata. Pasolini, suerte de biopic apócrifo, prefiere quedarse en el ruido, en los episodios más escabrosos (cuestionados y cuestionables) de Pasolini y en una falsaria atmósfera que, intuímos, quiere reproducir torpemente el flujo creativo del personaje. El Pasolini de Pasolini resulta un ser demasiado sombrío, distante y contradictorio, una caricatura, o cuanto menos un esbozo incompleto, del hombre y del artista (curiosamente, Ferrara apenas cita la obra de Pasolini: apela, de nuevo, a los episodios más folletinescos y morbosos). Al final, Pasolini es más la versión desalmada de la muerte de Pasolini (mil veces acallada por unos y discutida por otros), la lectura parcial y subjetiva de un hombre poco humano que, paradójicamente, cayó víctima de sus flaquezas (o, tal vez, sólo de su propia esencia: el film no entra en pesquisas tan interesantes). Lástima que Ferrara apenas sepa recoger la furia del genio italiano, sin radiografiar su cabeza y sobre todo su corazón, y sin hacer suyo el espíritu transgresor y polémico que se atribuía al autor de Las mil y una noches. Un Pasolini sin postizos físicos pero sí emocionales: apenas tiene el lustre de un telefilm de mediatarde.


Para seguir hablando de un cineasta tan moderno como Pasolini.
Lo mejor: Dafoe y el innegable interés cinéfilo de la propuesta.
Lo peor: Su delectación morbosa, que no provocadora, por la muerte de su personaje.


lunes, 16 de marzo de 2015

CINOSCAR AWARDS 2000: PALMARÉS

PALMARÉS CINOSCAR AWARDS 2000
Se han tenido en cuenta todas las películas estrenadas en España
o editadas directamente en dvd entre el 01/01/2000 y el 31/12/2000

Post de NOMINACIONES: Link


MEJOR CONTRIBUCIÓN TÉCNICA
GLADIATOR (EL GLADIADOR)

Nominados: El talento de Mr. Ripley, Las cenizas de Ángela,  
Magnolia, Sleepy Hollow, Stuart Little


MEJOR VESTUARIO
Gary Jones y Ann Roth, por EL TALENTO DE MR. RIPLEY

Nominados: Qiuping Juang y Mo Xiaomin, por EL EMPERADOR Y EL ASESINO; Janty Yates, por GLADIATOR (EL GLADIADOR); Consolata Boyle, por LAS CENIZAS DE ÁNGELA; Renée Ehrlich Kalfus, por LAS NORMAS DE LA CASA DE LA SIDRA; Colleen Atwood, por SLEEPY HOLLOW


MEJOR FOTOGRAFÍA
 Robert Elswit, por MAGNOLIA

Nominados: Conrad L. Hall, por AMERICAN BEAUTY; John Mathieson, por GLADIATOR (EL GLADIADOR); Yorgos Arvanitis y Andreas Sinanos, por LA ETERNIDAD Y UN DÍA; Stephen H. Murum, por MISIÓN A MARTE; Roger Deakins, por O'BROTHER


MEJOR BANDA SONORA ADAPTADA
 BAILAR EN LA OSCURIDAD

Nominados: ASFALTO, CALLE 54, FUGITIVAS, LAS VÍRGENES SUICIDAS, MAGNOLIA


MEJOR BANDA SONORA ORIGINAL
Joe Hisaishi, por EL VERANO DE KIKUJIRO

Nominados: Thomas Newman, por AMERICAN BEAUTY; Hans Zimmer, por GLADIATOR (EL GLADIADOR); Roque Baños, por LA COMUNIDAD; Rachel Portman, por LAS NORMAS DE LA CASA DE LA SIDRA; Angelo Badalamenti, por UNA HISTORIA VERDADERA


MEJOR GUION ADAPTADO
 Frank Darabont, por LA MILLA VERDE

Nominados: Anthony Minghella, por EL TALENTO DE MR. RIPLEY; Patrick Wilde, por GET REAL; James Mangold, por INOCENCIA INTERRUMPIDA; Alan Parker, por LAS CENIZAS DE ÁNGELA; John Irving, por LAS NORMAS DE LA CASA DE LA SIDRA



MEJOR GUION ORIGINAL
Ex-aequo:
Alan Ball, por AMERICAN BEAUTY
Agnès Jaoui y Jean-Pierre Bacri, por PARA TODOS LOS GUSTOS
 
Nominados: Lars von Trier, por BAILAR EN LA OSCURIDAD; Ingmar Bergman, por INFIEL (TROLÖSA); Paul Thomas Anderson, por MAGNOLIA; Laurent Cantet, por RECURSOS HUMANOS


MEJOR REPARTO
MAGNOLIA (Tom Cruise, Julianne Moore, Philip Seymour Hoffman, John C. Reilly, Melora Walters, William H. Macy, Philip Baker Hall, Alfred Molina)

 Nominados: AMERICAN BEAUTY; INOCENCIA INTERRUMPIDA; LA COMUNIDAD; LA MILLA VERDE; PARA TODOS LOS GUSTOS


MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA
ANGELINA JOLIE, por El coleccionista de huesos e Inocencia interrumpida

Nominadas: CHARLOTTE BRITTAIN, por Get Real; JULIANNE MOORE, por El fin del romance y Magnolia; TERELE PÁVEZ, por La comunidad; SISSY SPACEK, por Una historia verdadera; MENA SUVARI, por American Beauty


MEJOR ACTOR SECUNDARIO
BRAD PITT, por Snatch, cerdos y diamantes

Nominados: MICHAEL CAINE, por Las normas de la casa de la sidra; MICHAEL CLARKE DUNCAN, por La milla verde; CHRIS COOPER, por American Beauty; ALBERT FINNEY, por Erin Brockovich; JOAQUIN PHOENIX, por Gladiator (El gladiador)


MEJOR ACTRIZ PROTAGONISTA
 BJÖRK, por Bailar en la oscuridad

Nominadas: NATHALIE BAYE, por Una relación privada y Venus, salón de belleza; ANNETTE BENING, por American Beauty; LENA ENDRE, por Infiel (Trolösa); CARMEN MAURA, por Carretera y manta, El harén de Madame Osmane y La comunidad; JULIA ROBERTS, por Erin Brockovich


MEJOR ACTOR PROTAGONISTA
 KEVIN SPACEY, por American Beauty, Criminal y decente y El pez gordo

Nominados: CHRISTIAN BALE, por American Psycho y Metroland; RUSSELL CROWE, por El dilema y Gladiator (El gladiador); TOM CRUISE, por Misión Imposible 2 y Magnolia; RICHARD FARNSWORTH, por Una historia verdadera; JUDE LAW, por Con los ojos del corazón, El talento de Mr. Ripley y La sabiduría de los cocodrilos


MEJOR PELÍCULA ANIMADA 2000
LA PRINCESA MONONOKE, de Hayao Miyasaki (Japón)

Nominados: CHICKEN RUN: EVASIÓN EN LA GRANJA, de Peter Lord y Nick Park (Reino Unido); SPRIGGAN, de Hirotsugu Kawasaki (Japón); TOY STORY 2, de A. Brannon, J. Lasseter y L. Unkrich (EE. UU.)


MEJOR PELÍCULA DOCUMENTAL 2000
LA ESPALDA DEL MUNDO, de Javier Corcuera (España)

Nominados: A PROPÓSITO DE BUÑUEL, de José Luis López-Linares y Javier Rioyo (España); CALLE 54, de Fernando Trueba (España); MI ENEMIGO ÍNTIMO, de Werner Herzog (Alemania)

 
MEJOR PELÍCULA ESPAÑOLA Y/O HISPANA 2000
LA COMUNIDAD, de Álex de la Iglesia (España)

Nominados: EL BOLA, de Achero Mañas (España); EL OTRO BARRIO, de Salvador García Ruiz (España); FUGITIVAS, de Miguel Hermoso (España); KRÁMPACK, de Cesc Gay (España); LEO, de José Luis Borau (España)


MEJOR DIRECTOR
THEO ANGELOPOULOS, por La eternidad y un día

Nominados: JOSÉ LUIS BORAU, por Leo; ÁLEX DE LA IGLESIA, por La comunidad; ABBAS KIAROSTAMI, por El viento nos llevará; TAKESHI KITANO, por El verano de Kikujiro; DAVID LYNCH, por Una historia verdadera; SAM MENDES, por American Beauty; PAUL THOMAS ANDERSON, por Magnolia; LIV ULLMAN, por Encuentros privados e Infiel (Trolösa); LARS VON TRIER, por Bailar en la oscuridad


PREMIO DEL PÚBLICO
UNA HISTORIA VERDADERA (THE STRAIGHT STORY), de David Lynch 12 votos

Nominados: American Beauty, con 11 votos; Magnolia, con 6 votos; Bailar en la oscuridad, con 3 votos; La eternidad y un día, con 2 votos; y La comunidad y El bola, con 1 voto

Total votos: 36


MEJOR PELÍCULA
BAILAR EN LA OSCURIDAD, de Lars von Trier (Dinamarca)

Nominados: AMERICAN BEAUTY, de Sam Mendes (EE. UU.); EL BOLA, de Achero Mañas (España); EL VERANO DE KIKUJIRO, de Takeshi Kitano (Japón); INFIEL (TROLÖSA), de Liv Ullman (Suecia); LA COMUNIDAD, de Álex de la Iglesia (España); LA ETERNIDAD Y UN DÍA, de Theo Angelopoulos (Grecia); PARA TODOS LOS GUSTOS, de Agnès Jaoui (Francia); UNA HISTORIA VERDADERA, de David Lynch (EE. UU.); MAGNOLIA, de Paul Thomas Anderson (EE. UU.)

PALMARÉS

3 PREMIOS:
BAILAR EN LA OSCURIDAD: Película, actriz protagonista, banda son. adaptada

2 PREMIOS:
AMERICAN BEAUTY: Actor protagonista, guión original
MAGNOLIA: Reparto, fotografía

1 PREMIO:
CRIMINAL Y DECENTE: Actor protagonista
EL COLECCIONISTA DE HUESOS: Actriz secundaria
EL PEZ GORDO: Actor protagonista
EL TALENTO DE MR. RIPLEY: Fotografía
EL VERANO DE KIKUJIRO: Banda sonora original
GLADIATOR (EL GLADIADOR): Contribución técnica
INOCENCIA INTERRUMPIDA: Actriz secundaria
LA COMUNIDAD: Película española
LA ESPALDA Y EL MUNDO: Película documental
LA ETERNIDAD Y UN DÍA: Director
LA MILLA VERDE: Guión adaptado
LA PRINCESA MONONOKE: Película animación
PARA TODOS LOS GUSTOS: Guión original
SNATCH, CERDOS Y DIAMANTES: Actor secundario
UNA HISTORIA VERDADERA: Premio del público

TABLA NOMINACIONES / PREMIOS
(en negrita: nominadas a mejor película)

AMERICAN BEAUTY 10 / 2
MAGNOLIA 9 / 2
LA COMUNIDAD 7 / 1
GLADIATOR (EL GLADIADOR) 6 / 1

BAILAR EN LA OSCURIDAD 5 / 3
UNA HISTORIA VERDADERA 5 / 1
EL TALENTO DE MR. RIPLEY 4 / 1

INFIEL (TROLÖSA) 4 / 0
LAS NORMAS DE LA CASA DE LA SIDRA 4 / 0

EL VERANO DE KIKUJIRO 3 / 1
INOCENCIA INTERRUMPIDA 3 / 1

LA ETERNIDAD Y UN DÍA 3 / 1
LA MILLA VERDE 3 / 1
LAS CENIZAS DE ÁNGELA 3 / 1

PARA TODOS LOS GUSTOS 3 / 1
EL BOLA 2 / 0

viernes, 13 de marzo de 2015

CRÍTICA | 2 OTOÑOS, 3 INVIERNOS, de Sébastien Betbeder

Estaciones emocionales
2 OTOÑOS, 3 INVIERNOS (2 AUTOMNES, 3 HIVERS), de Sébastien Betbeder
Francia, 2013. Dirección y guión: Sébastien Betbeder Fotografía: Sylvain Verdet Música: Bertrand Betsch Reparto: Vincent Macaigne, Maud Wyler, Bastien Bouillon, Audrey Bastien, Thomas Blanchard, Pauline Etienne, Jean-Quentin Châtelain, Olivier Chantreau Género: Comedia dramática Duración: 90 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 13/03/2015
¿De qué va?: Arman tiene 33 años y una vida anodina. Decidido a cambiar su suerte, un día decide salir a correr. En un parque coincide con Amélie, una joven de la que queda prendado. Tras su primer encuentro, seguirán otros, y Arman no tendrá más remedio que dejarse llevar por los avatares del amor y de la vida. La crónica de dos otoños y tres inviernos entre la alegría y la tristeza, el romance y el corazón roto.


El cine francés no atraviesa su etapa más productiva, y ya se sabe: en tiempos de vacas flacas, nada mejor que explotar las fórmulas del pasado. 2 otoños, 3 inviernos, un ejemplo del cine galo outsider que casi nunca se asoma a nuestras carteleras (en definitiva, carne de festival), demuestra la influencia de la Nouvelle Vague en los autores de nuevo cuño, como referente (ético, estético, temático) y como mundo abierto a revisitaciones y mutaciones (en el caso que nos ocupa, con gotas del indie yanki de Reitman, Appatow y compañía). Con esta premisa, 2 otoños, 3 inviernos es todo lo que un espectador con tendencia al gafapastismo puede desear: diálogos introspectivos, largos monólogos, escenas 'arty', montaje a modo de diario personal, personajes entre cercanos y extravagantes, una buena nómina de chistes, una banda sonora con hits frikis y un halo de melancolía que define y toca todas las alas del relato. 


En esencia, la película aporta más bien poco: de nuevo, nos acercamos a esa generación de 'veintibastantes' y 'treintaypocos' que juegan a ser niños grandes o adultos adolescentes, convencida de que la búsqueda de la felicidad lo mueve y justifica todo, tocada por la crisis económica y acostumbrada a (sobre)vivir al borde del precipicio. Con todo, hay que destacar que su posición con respecto a sus referentes (a los dichos anteriormente, podríamos sumar Truffaut o Allen) esconde cierta exageración, ligera impostura, una actitud un tanto vanidosa. Tal vez por eso 2 otoños, 3 inviernos resta abierta a encendidas simpatías y a airadas enemistades, e incluso a ambas visiones a la vez, como si la película, en su entramado episódico, se plegase en dos partes: una, amena y franca; y la otra, pomposa y con excesos de intelectualidad. Un cajón de sastre, en definitiva, lo suficientemente rico como para merecer la atención de la cinefilia más selecta. Una curiosidad que gustará a los que profesan especial devoción por películas declinadas en primera persona.


Para enamoradizos nostálgicos.
Lo mejor: Macaigne, confirmado como rostro del cine francés raruno.
Lo peor: Puede resultar un tanto cargante.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...