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jueves, 14 de octubre de 2021

PELÍCULAS INTERNACIONALES DE LOS ÓSCAR | FRESA Y CHOCOLATE, de Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío (Cuba)


FRESA Y CHOCOLATE

Cuba, 1993. Dirección: Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío Guion: Senel Paz Música: Aurum Fotografía: Mario García Joya Reparto: Jorge Perugorría, Vladimir Cruz, Mirta Ibarra, Francisco Gattorno, Marilyn Solaya, Joel Angelino Género: Drama social Duración: 110 min. Tráiler: Link 
¿De qué va?: David (Vladimir Cruz) es un comunista convencido que estudia Sociología en la Universidad de La Habana. Diego (Jorge Perugorría) es un artista homosexual acosado por la homofobia del régimen castrista. A pesar de las abismales diferencias que los separan, entre ellos surge una profunda amistad. (FILMAFFINITY)


Fresa y chocolate es una película de Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío basada en un relato corto de Senel Paz, quien también escribe el guion. El filme fue nominado al Óscar a la mejor película en lengua extranjera, ganó el Goya a la mejor película extranjera de habla hispana y entre sus muchos reconocimientos obtuvo el Premio especial del Jurado del Festival de Sundance y del Festival de Berlín.

La obra se puede considerar importante o relevante debido a los temas que trata desde la perspectiva social de los años 90, pero no se le puede negar que el paso del tiempo le ha restado varios puntos debido a cómo plasma algunos prejuicios, como es el caso de la representación de los hombres gays, o cómo se ve a la mujer como simplemente un objeto sexual, o incluso la forma en que se habla de Cuba. 

La historia ocurre en La Habana de 1970 y habla sobre la relación de amistad entre un joven homosexual llamado Diego, amante de los helados de fresa, que por una apuesta intenta, sin éxito, seducir a David, un joven militante comunista, heterosexual, que estudia Sociología en la Universidad de La Habana, aficionado a los helados de chocolate. 

Ambos jóvenes entablan una relación de amistad que inicia mal desde el primer momento por las intenciones de Diego, pero luego también por David, que lo busca para sacarle información o pruebas para acusarlo de traidor a la patria, esto alentado por su compañero de universidad llamado Miguel.

Pero, pese a las mentiras y engaños entre ambos jóvenes, los dos logran entablar una amistad sincera, haciendo que el filme se vaya construyendo entre largas charlas sobre los diferentes temas que busca dialogar la obra, como es la homofobia, los prejuicios machistas, la discriminación y cómo se ve desde lados distintos la tensión social que vive el país. 

Diego representa la figura del homosexual consciente, lúcida y culta, que desafía con buen ánimo el ambiente opresivo en el que le toca vivir en esa Cuba que en los 70 vivía una opresión que la cinta busca subrayar en cada momento. El tema que más plantea el filme no es nuevo y lo hemos visto ya en varias obras a lo largo de los años, incluso mejor tratado, pero no se puede negar que Fresa y chocolate fue una de las películas que abrió dicha conversación, especialmente en Latinoamérica, en la que todavía en 2021 hay varios países que discriminan a las personas homosexuales.

Dionar Hidalgo


martes, 24 de julio de 2018

CRÍTICA | SUITE HABANA, de Fernando Pérez


SUITE HABANA
Cuba, 2003. Dirección y guión: Fernando Pérez Música: Edesio Alejandro y Ernesto Cisneros Fotografía: Raúl Pérez Ureta Reparto: Francisquito Cardet,  Francisco Cardet,  Norma Pérez,  Waldo Morales, Iván Carbonell,  Raquel Nodal,  Heriberto Boroto,  Juan Carlos Roque, Jorge Luis Roque,  Julio Castro,  Ernesto Díaz,  Amanda Gautier Género: Documental Duración: 84 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 03/10/2003.
¿De qué va?: Documental que recoge el día a día en La Habana: sus gentes, sus olores, su sonido, su rutina, sus injusticias, sus tensiones sociales y la evolución del régimen ilustrado en el devenir de distintas personas anónimas.

sábado, 7 de julio de 2018

CRÍTICA | CONTRACORRIENTE, de Javier Fuentes-León


CONTRACORRIENTE
Perú, 2009. Dirección y guión: Javier Fuentes-León Música: Selma Mutal Fotografía: Mauricio Vidal Reparto: Cristian Mercado,  Manolo Cardona,  Tatiana Astengo,  José Chacaltana, Emilram Cossio,  Cindy Díaz,  Aydee Cáceres,  Atilia Boschetti, Maria Edelmira Palomino Género: Drama Duración: 100 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 17/09/2010.
¿De qué va?: Un pescador peruano, a punto de ser padre, se enamora de un compañero de trabajo. A partir de entonces se producirá un triángulo amoroso de lo más particular que tendrá que hacer frente a las intransigencias de sus vecinos.

miércoles, 3 de febrero de 2016

CRÍTICA | VESTIDO DE NOVIA, de Marilyn Solaya


Camino hacia la tolerancia
VESTIDO DE NOVIA, de Marilyn Solaya
Premios Goya 2016: Nominación a la mejor película iberoamericana. 
Premios Platino 2015: Nominación a la mejor ópera prima y a la mejor actriz (De la Uz)
Cuba, 2015. Dirección y guión: Marilyn Solaya Música: X Alfonso Fotografía: Rafael Solís Reparto: Laura de la Uz, Luis Alberto García, Isabel Santos, Jorge Perugorría, Mario Guerra, Manuel Porto, Pancho García, Alina Rodríguez, Waldo Franco, Yipsia Torres, Omar Franco, Luis Enrique Carreres, Andros Perugorría Género: Drama Duración: 100 min. Tráiler: Link
¿De qué va?: La Habana, 1994. Fresa y chocolate se estrena en un cine de la isla entre disturbios y polémicas. Rosa Elena, una de sus espectadoras, trabaja como enfermera y siempre que puede se escapa para cantar en un coro masculino. Un amigo del pasado coincide con Rosa Elena y desvela su secreto. A partir de entonces, tendrá que hacer frente a una sociedad machista y violenta, como los protagonistas de la película que tanto le emocionó.


Vestido de novia pone sobre la mesa el desconocimiento y la intransigencia social que rodea a la transexualidad. Con el recuerdo muy presente de Fresa y chocolate, film al que se le rinde un homenaje explícito en la trama, la cineasta Marilyn Solaya muestra los cambios que sufre la vida de Rosa Elena al descubrirse que años atrás se sometió a una operación de cambio de sexo. La cinta muestra el lento desmoronamiento de los referentes de su protagonista: sus problemas de pareja, el inesperado reencuentro con un conocido de antaño, la conflictiva relación con su padre (simbólicamente mudo, ya mayor y muy enfermo) y la amistad con una amiga transexual que no esconde su condición. Vestido de novia retrata las bases machistas de Cuba, pero la historia perfectamente podría suceder en otro rincón del mundo y de Latinoamérica. Si el cine permite conocer y entender vidas ajenas, a la vez que tiende puentes para la convivencia y el respeto, Vestido de novia recoge de forma muy sabia el testigo de Fresa y chocolate y abre un debate muy necesario en el nuevo aunque igualmente tradicional contexto cubano del 2016. Lástima que, a diferencia de la obra de Alea y Tabío, la apuesta de Solaya no acabe de tener una factura técnica sólida: sus fotogramas denotan la austeridad, por no decir precariedad, con la que han tenido que lidiar sus responsables. Al cine cubano todavía le queda mucho trecho por recorrer, pero Vestido de novia demuestra que los jóvenes cineastas suramericanos tienen mucho que aportar a la visibilidad y a la liberación sexual de sus convecinos. Esa es la razón de ser de una película con buenas intenciones y resultados nada desdeñables.


Para ponerse en la piel (y en la ropa) del otro (o de la otra).
Lo mejor: El duelo entre la amiga transexual y el padre en la escena de la comida.
Lo peor: La exageración latina hace que el film caiga por momentos en el vodevil telenovelesco.


Escucha la audioreseña de Vestido de novia en nuestro podcast
EL PODCAST DE CINOSCAR & RARITIES: ESPECIAL 30 AÑOS DE PREMIOS GOYA

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Oscars 1994: FRESA Y CHOCOLATE, de Tomás G. Alea y Juan Carlos Tabío (Cuba)

Lo dulce y lo amargo
FRESA Y CHOCOLATE (Strawberry & Chocolate), de Tomás G. Alea y Juan Carlos Tabío (Cuba, España, México; 1993)
Nominada al Oscar 1994 a la mejor película de habla no inglesa
¿De qué va?: David estudia Sociología en la Universidad de La Habana y es un convencido defensor del comunismo. Acaba de pasar un desengaño amoroso y su vida discurre entre paseos y clases. Un día su camino se cruzará con el de Diego, un artista homosexual marginado por el régimen. David se sorprende al ver bebidas alcohólicas y revistas extranjeras prohibidas en casa de Diego y pronto empieza a sentir curiosidad, dudas y recelos hacia Diego. Animado por un compañero de facultad, David vuelve a casa de Diego para sonsacarle los detalles de una exposición que está preparando. Pronto se establecerá una relación de amistad en la que tendrá un peso decisivo Nancy, vecina y portera del bloque de pisos de Diego, una mujer con tendencias suicidas de la que David acabará perdidamente enamorado.
Palmarés: Premio especial del jurado y premio Teddy en el Festival de Berlín 1994. Mención especial en el Festival de Sundance 1995. Goya a la mejor película hispanoamericana del 1994. Cóndor de plata de la Asociación de críticos argentinos a la mejor película extranjera. 8 premios en el Festival de La Habana, incluyendo mejor director, actor protagonista, actriz secundaria y premio del público. 6 premios en el Festival de Gramado, incluyendo mejor actor (ex-aequo entre Perrugoría y Cruz), actriz secundaria (Ibarra), película latina y premio del público. 4 premios ACE: película, director, actor protagonista (Perrugoría) y actor secundario (Cruz). Presente en la lista de las 5 mejores películas de habla no inglesa de la National Board of Review, ranking encabezado por la taiwanesa Comer, beber, amar de Ang Lee.


Curiosidades: La película está basada en el cuento El lobo, el bosque y el hombre nuevo de Senel Paz. Es la única película cubana que ha estado nominada al Oscar en toda su historia. En Cuba la película en seguida fue un auténtico fenómeno de taquilla: en la isla se estrenó a finales de 1993, en febrero triunfó en Berlín, en abril se estrenó en España y el otoño posterior llegó a los Estados Unidos. Está considerada una de las películas de habla hispana más polémicas de los 90 al tratar temáticas tan espinosas como la dictadura castrista y la homofobia. Cuba actualmente no reconoce a nivel legal las parejas del mismo sexo. Es la obra más conocida de Tomás Gutiérrez Alea, cubano que estudió cine en Roma y que fundó junto a otras personalidades de la cultura y el cine cubano el llamado Intituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfico (ICAIC). Dirigió más de veinte películas, las dos últimas (Fresa y chocolate y Guantanamera) al alimón con su amigo Juan Carlos Tabío. Alea murió el 16 de abril de 1996 a los 68 años.


Valoración: Fresa, porque es una película alegre, dulce. Un vodevil tronchante excelentemente defendido por sus actores. La película solo precisa de pocos escenarios y el diálogo constante de sus tres protagonistas para ganarse el afecto y arrebatar el corazón de la audiencia. Contados escenarios filmados entre la belleza y la asfixia, como esa Habana que se cae a pedazos y que sigue conservando su encanto. Y chocolate, mucho chocolate negro, porque es una película desangelada, triste. Un cuento sobre la tolerancia, la necesidad de abrir puentes, de acercarse al otro, de ponerse en la piel de nuestro vecino, de entender la revolución no como una causa egoísta o idealista sino como una lucha por el bien social. Es la crónica oscura de una dictadura que mata la creatividad, que crispa, que enfrenta, que aniquila el arte y a sus artistas, que exilia, que olvida sus referentes, que acaba con las raíces, que no respeta a sus intelectuales, que no mira al pasado para acabar en el presente con los errores del pretérito. El bol que une las dos bolas de helado es la homosexualidad, pero no es tanto un film sobre la realidad gay oprimida por regímenes dictatoriales, que también, como un cuento sobre la necesidad de comprender y escuchar. Eso es lo que hacen los protagonistas. Ese es el cambio que se produce en el personaje de David, un títere con más ideología que ideas que encontrará en la mirada del otro la intuición y luego la certeza de un mundo rico en pensamientos y vivencias. Y con ellos el público se alimenta, porque escuchar sus diálogos es una lección de cine fresco y veraz, mezcla de opereta y crítica social, y al mismo tiempo una constante fuente de inspiración e ideas. Al coger la cuchara y jugar a remover los dos sabores sale un postre exquisito con su regusto trágico y su pizca de optimismo. Imposible no evocar la sombra del castrismo, del franquismo y de otros horrores. Es vitalista y lapidaria. Humana y cruel. Con contrastes. Como la vida misma. Un cine para sentir y para pensar. Para sentirse bien y para marcarse una buena sesión de psicoanálisis y autocrítica. En el bote pequeño está la mejor confitura: Fresa y chocolate es un triunfo.


Nota: 7'5

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La escena:

lunes, 5 de marzo de 2012

Cine cubano: Críticas de JUAN DE LOS MUERTOS y BOLETO AL PARAÍSO

Cuando falta presupuesto hay que echarle morro al asunto. Juan de los muertos es descarada, fresca, entrañable, alocada, delirante, exagerada, pasada de rosca, festiva y entretenida. Homenaje y deconstrucción del zombi. Crítica a la política cubana y a la situación social y económica que se vive en la isla de Castro. Intento por conseguir un blockbuster local de vocación popular. Comedia de terror con una interesante imagen del (anti)héroe, una historia de amistad y un juego de citas a otras películas del género negro y del subgénero zombi. Una propuesta sin precedentes que no se parece a ninguna otra y que asume con riesgo, orgullo y humor su condición de título fundacional.  Si Cuba es diferente, debemos imaginar que ante una invasión zombi sus habitantes actuarían a la contra del resto. Los infectados que llenan las calles de La Habana son la excusa para que un grupo de simpáticos fracasados encuentren un oficio, la posibilidad de sacar provecho a la desgracia. Se encargan de matar y deshacerse del cuerpo de los familiares convertidos en cuerpos sin alma, o en almas en pena. Y mientras, el público alucina, se ríe y disfruta de un cuento que sabe a parodia y también a homenaje. Una de las pocas veces en las que la falta de recursos y la precariedad de medios  aportan personalidad al film. Título de culto que ha entusiasmado en su paso por festivales como el de Sitges. Cinta venida del inframundo cubano todavía gobernado por un zombi en horas bajas. Juan de los muertos es demasiado delirante como para no perdérsela, demasiado aguda como para no celebrar el que puede ser el primer ejemplo de un cine cubano libre, personal, variado, activo, comercial, internacional, importante.


Nota: 6

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Eunice, la joven protagonista de Boleto al paraíso, podría ser una adolescente cubana más luchando contra unos maltratos familiares y el régimen político de la isla. Eunice es la heroína y el símbolo de esta road-movie curiosa con destino al mismísimo paraíso, un oasis en medio de tanto desierto, o una utopía más que gritar bajo el arropo de la revolución cubana. Algo se está moviendo en el cine cubano y Chijona parece estar contando una historia muy personal de vagabundos adolescentes en busca de futuro en un país sin demasiadas posibilidades de ascenso y éxito. Boleto al paraíso se merece todo nuestro respeto porque es un cine hecho con pasión y con mínimos recursos. Y precisamente por ser un cine a contracorriente sin grandes posibilidades técnicas, Boleto al paraíso queda como un borrador de una película mayor. Las ideas están, pero faltó precisión a la hora de saberlas plasmar en imágenes. Tampoco ayuda alguna que otra interpretación fuera de tono de su joven reparto. Y aportan todavía menos sus saltos temporales y los derroteros que toma la historia en pos de una resolución menos crítica y más dulzona. Con todo, Boleto al paraíso es la historia de una huida, de unas raíces de las que se reniega y la crónica de unos sueños de joventud frustrados. Que nadie olvide que el cambio social y político puede y debe empezar por la ciudadanía, y que muchos cubanos están empezando a entender que el cine es un arma para la lucha de nuevos aires y nuevas realidades en La Habana y alrededores. Ojalá tengamos en un futuro más propuestas como esta, y si es posible con la solidez de guión y la solvencia técnica que precisa la cinematografía cubana.


Nota: 5

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