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sábado, 12 de octubre de 2019

FESTIVAL DE SITGES 2019 (VII) | FANTÁSTICO EUROPEO: DOGS DON'T WEAR PANTS, ADORATION, SUICIDE TOURIST, THE ANTENNA y PELICAN BLOOD


DOGS DON'T WEAR PANTS
Finlandia, 2019. Dirección: J-P Valkeapää
Sección: Noves Visions (ganadora mejor película)

A excepción de las películas de Aki Kaurismäki, en España tenemos muy pocas oportunidades para acercarnos a la cinematografía finlandesa. Con respecto al cine del director de Un hombre sin pasadoDogs Don't Wear Pants comparte muestrario de personajes traumados, diálogos lacónicos, relaciones paternofiliales viciadas y un sentido de humor extravagante. Parece poco, pero es mucho. A ese compendio, J-P Valkeapää suma una historia de sadomasoquismo con escenas muy explícitas. Juha, un cirujano viudo y padre de una adolescente, se encapricha de Mona, una dominatrix de armas tomar. El rol de ama y sumiso les ayuda a ambos a abrir su cerrajón emocional, aunque por el camino el espectador deba sufrir con la extracción de un diente sin anestesia, una uña arrancada, una espalda llena de cera ardiendo y otras lindeces. Delicatessen sitgense y plato de difícil digestión en cualquier otro contexto. Quedan, eso sí, las ganas por descubrir más cineastas y títulos venidos de Finlandia y confirmar hasta qué punto la sociedad de Helsinki y alrededores, tan modélica en determinados ámbitos, está o no, con perdón, como una regadera.



ADORATION
Bélgica, 2019. Dirección: Fabrice Du Welz
Sección: Oficial a concurso (premio especial del jurado, fotografía, mención a los actores, Mèlies d'Argent)

Fabrice Du Welz cuenta con una nutrida parroquia de seguidores en Sitges desde que presentara su ópera prima Calvario. Ninguna de sus películas, ni tan siquiera aquellas que ha rodado con presupuestos holgados y con vistas a llegar a todo tipo de audiencias, pueden considerarse convencionales. Existe un sello Du Welz, pero sus estrenos siempre terminan sorprendiéndonos. Ese estupor pudo palparse en el pase de Adoration, una cinta en la que el horror queda "en off". El director explica pocos detalles de sus personajes y trabaja la atmósfera a partir de la cámara en mano, la música ambiental y una extraordinaria dirección de intérpretes (Thomas Gioria y Fantine Harduin, descubiertos respectivamente en Custodia compartida y Happy End). La fuga de dos adolescentes da pie para cuestionarse el grado de salud mental de nuestra sociedad: los mayores se intuyen negligentes, mientras que el desconocimiento de los menores hace que sus acciones y comportamientos resulten extraños, incluso inquietantes. Quienes busquen un giro de trama, un subterfugio gore o cualquier alerta que invite a dar un brinco en la butaca, sin duda saldrán decepcionados. No es una película de entendimiento y digestión inmediata: deja huella, evoca temas y sensaciones, crece a medida que se recuerda. El debate post visionado más interesante de la edición. La "adoraremos", ya lejos del Auditori, en futuras revisiones.




SUICIDE TOURIST
Dinamarca, 2019. Dirección: Jonas Alexander Arnby
Sección: Oficial a concurso

Nikolaj Coster-Waldau ha sustituido el medievo de Juego de tronos por el mediterráneo de Sitges. Con varias semanas de antelación con respecto a su lanzamiento en Dinamarca, Suicide Tourist ha irrumpido en el certamen en calidad de contendiente de la sección oficial a concurso. El director de Cuando despierta la bestia firma la debacle existencial de un hombre que se traslada a un hotel en mitad de la nada para suicidarse. Tiene dudas, en su débil mente se unen las dudas del presente con los traumas del pasado... y por el camino descubrirá la trastienda de la institución que supuestamente debe asistirle hasta su último suspiro de vida. Empieza como un drama confuso, sigue como thriller apesadumbrado y acaba con estampas que, por sus colores y humores, recuerdan aunque sea vagamente al cine de Lanthimos. El resultado es una mezcolanda atractiva aunque deslavazada, otra historia más de depresión y fantasías mortíferas venidas de unos países nórdicos que, al menos en lo fílmico, son poco dados a la alegría. A Coster-Waldau, vaya, le vendrá de perlas darse un bañito en la playa de San Sebastián. Mientras, en la oscuridad de las salas de la ciudad, la película se ha recibido con más pena que gloria. Le auguramos un salto directo a plataformas.



THE ANTENNA (BINA)
Turquía, 2019. Dirección y guion: Orcun Behram
Sección: Oficial a concurso


El cine turco siempre "sale rana" en el Festival de Sitges. Pese a ser una cinematografía con larga tradición de producciones fantásticas, la gran mayoría nunca llegan a las salas de occidente o directamente son copias locales de títulos muy conocidos. The Antenna se presentó como ópera prima inspirada en Lynch y Cronenberg, también como una sofisticación de toda la tradición del terror de su país; consideraciones que, con la película visionada, se intuyen más que exageradas. Tras la instalación de una antena parabólica en un edificio, todo el bloque es atacado por una babosa espesa de color negro mientras el conserje se dedica a recorrer todas las estancias en un lánguido e insoportable tramo final. The Antenna, desvestida de artificios, aspira a ser una crítica a los medios de comunicación, a los regímenes totalitarios y al uso de la televisión como propaganda política. Un mensaje loable para una cinta que se sufre, en el peor de los sentidos. A título personal, una de las peores películas de la sección oficial, por mucho que aporte heterogeneidad y exotismo a un menú tan variado como el que ofrece Sitges año tras año. Hemos aprendido la lección: a partir de ahora nos abstendremos de cualquier filme turco en el certamen.



PELICAN BLOOD (PELIKANBLUT)
Alemania, 2019. Dirección y guion: Katrin Gebbe
Sección: Oficial a concurso


Nina Hoss presentó esta Pelican Blood en Venecia y ganó el premio a la mejor actriz en San Sebastián por La audición con muy pocos días de diferencia. A muchos todavía no les suena su nombre, pero su currículum habla por sí solo. Ella siempre es la promesa de una buena experiencia en la oscuridad de la sala. Y apelando a esa esperanza, uno empieza a ver Pelican Blood creyendo que a sus responsables les interesa el drama de una mujer que doma caballos y que, paradójicamente, es incapaz de controlar a su hija pequeña recién adoptada. Poco a poco, el filme va enseñando sus intenciones de género (hay un espectro en la casa, la niña presenta comportamientos muy extraños y extremos), y aún así el drama sigue imponiéndose. Pero llega la resolución final y la cineasta Katrin Gebbe se entrega definitivamente al cine de terror (spoiler: hay un exorcismo) de una forma muy gratuita. El resultado es una película un tanto tramposa, sobrada de metraje, en la que uno no sabe exactamente hasta qué punto tiene sentido, ya no su giro de tono, sino el hecho de que su protagonista, tan pragmática y paciente, decida creer que todos sus problemas se pueden resolver por ciencia casi infusa. Su directora lo cree. El público, difícilmente. Y nosotros seguimos dirimiendo si Pelican Blood es una tragedia valiente sobre el sacrificio y el adiestramiento o un circo de cuidado. Suerte que en pantalla aparece Nina Hoss, aunque esta vez sus tablas puede que no sean suficientes para salvar el desastre. En el cine, como en la vida, a veces las dudas son más poderosas que la realidad.


Sigue el FESTIVAL DE SITGES 2019
y rescata nuestros análisis de anteriores ediciones en
EL PODCAST DE CINOSCAR & RARITIES.
Disponible en Ivoox, Itunes y Spotify

miércoles, 27 de junio de 2018

CRÍTICA | UN HOMBRE SIN PASADO, de Aki Kaurismäki


UN HOMBRE SIN PASADO (MIES VAILLA MENNEISYYTTÄ)
Finlandia, 2002. Dirección y guión: Aki Kaurismäki Música: VV. AA. Fotografía: Timo Salminen Reparto: Markku Peltola,  Kati Outinen,  Juhani Niemelä,  Kaija Pakarinen,  Sakari Kuosmanen, Annikki Tähti,  Anneli Sauli,  Elina Salo,  Outi Mäenpää,  Esko Nikkari,  Pertti Sveholm, Matti Wuori,  Aino Seppo,  Janne Hyytiäinen,  Antti Reini,  Tähti,  Marko Haavisto, Jukka Teerisaari,  Jyrki Telilä,  Jouni Saario Género: Drama. Romance. Duración: 97 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 31/01/2003.
¿De qué va?: Tras sufrir una fractura en la cabeza, un hombre despierta sin recordar nada. Debido a su amnesia, deberá vivir en tierra de nadie, rodeado de gente de costumbres surrealistas.

martes, 2 de enero de 2018

LAS MEJORES PELÍCULAS DEL S. XXI (X) | PAÍSES NÓRDICOS y BÁLTICOS

Como parte de los podcasts especiales de Cine del S. XXI, En Cinoscar & Rarities estamos realizando una lista con 150 películas poco conocidas del siglo, todas ellas de visionado obligado, de temáticas y autores muy diferentes. Agrupamos los films en 30 listas de 5 nombres según su nacionalidad. Las 30 películas más votadas en el grupo de facebook Cine del S. XXI competirán en la 6ª edición del Cinoscar Summer Festival 2018.

Nº 46 UN HOMBRE SIN PASADO (Finlandia, 2002)


¿De qué va?: Tras sufrir una fractura en la cabeza, un hombre despierta sin recordar nada de su pasado. Debido a su amnesia, deberá vivir en tierra de nadie, rodeado que gente de costumbres surrealistas.
¿Quién la dirige?: Aki Maurismäki, maestro de la llamada "comedia triste", de moda entre nosotros desde finales de los 80. Con Un hombre sin pasado logró la primera y hasta la fecha única nominación al Óscar para su país: Finlandia. En la película podemos ver parte del reparto habitual del cineasta, así como la crítica social, el humor y el estilo que le caracteriza.
¿Cuál es su palmarés?: Triplemente premiada en Cannes, incluyendo Gran Premio del Jurado. 7 nominaciones a los EFA, incluyendo mejor película. Fipresci de la crítica internacional a la mejor película de su año.
¿Por qué hay que verla?: Es la obra más destacada que ha rodado Kaurismäki en el presente siglo. Marca, por lo tanto, el punto más álgido de un autor que está considerado uno de los nombres clave de la ficción europea.

viernes, 22 de septiembre de 2017

CRÍTICA | EL OTRO LADO DE LA ESPERANZA, de Aki Kaurismäki


En Finlandia algo sigue yendo mal
EL OTRO LADO DE LA ESPERANZA
Festival de Berlín: Mejor dirección. Gran Premio FIPRESCI a la mejor película del año
Finlandia, 2017. Dirección y guión: Aki Kaurismäki Fotografía: Timo Salminen Reparto: Kati Outinen, Tommi Korpela, Sakari Kuosmanen, Janne Hyytiäinen, Ilkka Koivula, Kaija Pakarinen, Nuppu Koivu, Tuomari Nurmio, Sherwan Haji Género: Tragicomedia social Duración: 105 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 07/04/2017
¿De qué va?: Khaled, huido de Siria, llega a Helsinki escondido en un barco que transporta carbón. Wikström, un empresario de la ciudad, decide cambiar de vida y abrir un restaurante. Los destinos de ambos coincidirán una noche en la puerta del local.


Tres décadas atrás, Kaurismäki codificó un cine muy personal, socarrón y crítico, protagonizado por personajes retraidos que realizaban acciones muy absurdas con un rictus muy serio. Su universo siempre estuvo del lado de los más desfavorecidos y denunció, por la vía de la metáfora, toda la inoperancia social que se orquestraba en torno a inmigrantes, refugiados, extranjeros, bohemios de distinta catadura y marginados varios. Por todo ello, era de esperar que la filmografía de Kaurismäki ganase en significados y texturas con la crisis que lleva acuciándonos desde hace mucho, demasiado. Si antes sus ficciones podían leerse como reflejos de la debil cohesión que sustentaba una Europa en pañales, ahora esas mismas historias parecen presagios sombríos, estampas atemporales de una depresión que persiste porque, tal vez, nunca llegó a disiparse del todo. Pese a lo dicho, la filmografía de Kaurismäki lleva insistiendo tanto tiempo y con tanta vehemencia en los estilemas de siempre que, para el espectador con memoria, su cine ha perdido parte del encanto de sus inicios, sin traicionarse a sí mismo, pero también sin abrir nuevos frentes que enriquezcan el sustrato de su obra.


Así, entre la repetición y la pertinencia, El otro lado de la esperanza se impone como una película singular, con momentos verdaderamente inspirados, una introversión muy familiar y la sensación de que lo visto, pese a los méritos, no supera sus obras cumbre. Khaled y Wikström, los protagonistas de este cuento apesadumbrado, nunca pierden autenticidad, si bien su devenir discurre más desganado que sus hermanos de ficción. Pero quedémoslo con la parte positiva: por algo aparece la palabra "esperanza" en su título. El film contiene una sabia reflexión sobre nuestro presente, y siempre vale la pena acercarse a escuchar a un sabio del audiovisual del continente. Pese a sus arrugas y cantinelas. Aunque la "esperanza", como la jubilación de esa musa que fue Kati Outinen, sea otro espejismo en esta Europa en constante contradicción. Porque El otro lado de la esperanza puede resultar insuficiente, pero, en esencia, es otra gran película del señor Kaurismäki.


Para saber dónde estamos (y temer hacia dónde vamos).
Lo mejor: Es puro Kaurismäki.
Lo peor: Es puro Kaurismäki.


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Toda la información del FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN 2017 en

martes, 17 de mayo de 2016

CRÍTICA | THE FENCER (MIEKKAILIJA), de Klaus Härö


Revolución a golpe de florete
THE FENCER (MIEKKAILIJA), de Klaus Härö
Jussi Awards de la Academia de Cine Finlandés a la mejor película y fotografía. Nominada al Globo de oro
Finlandia, 2015. Dirección: Klaus Häro Guión: Anna Heinämaa Fotografía: Tuomo Hutri Música: Gert Wilden Jr. Reparto: Märt Avandi, Ursula Ratasepp, Lembit Ulfsa, Kirill Käro, Carmen Mikiver, Kaie Mihkelson, Hendrik Toompere Sr. Género: Drama Duración: 90 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 15/07/2016
¿De qué va?: En su huida de la policía secreta, Endel, un campeón de esgrima, empieza a trabajar como profesor de gimnasia en un colegio. Sus clases de esgrima le harán ganarse el afecto de sus jóvenes alumnos, pero también las sospechas del director del centro.

jueves, 10 de diciembre de 2015

CRÍTICA | MY STUFF (TAVARATAIVAS), de Petri Luukkainen


Tenerlo todo, vivir sin nada
MY STUFF (TAVARATAIVAS), de Petri Luukkainen
Finlandia, 2013. Dirección, guión y reparto: Petri Luukkainen Música: Timo Lassy Fotografía: Jesse Jokinen y Pasi Ylirisku Género: Documental Duración: 75 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 15/04/2015 (Lanzamiento en DVD)
¿De qué va?: Petri es un joven de 26 años independizado, con trabajo y piso, un futuro prometedor y una familia que le apoya. Pese a esto, Petri no se siente satisfecho. Convencido de que su crisis existencial se debe al exceso de objetos que aglutina en su apartamento, decide guardar todos sus enseres en un almacén y vivir sin nada, ni tan siquiera con su ropa. Durante un año, Petri cada día podrá coger una posesión de ese trastero para ser consciente del valor de las cosas y del secreto de la felicidad.


El finlandés Petri Luukkainen dirige, escribe y protagoniza My Stuff, una reflexión sobre la sociedad de consumo y el culto a los objetos en los países 'primermundistas'. Petri se autoimpone un experimento que le llevará a vivir desnudo, desprovisto de las posesiones más básicas. El director filma su particular juego con convicción y gracia, pero no puede evitar que su relato fílmico resulte cuestionable: al fin y al cabo, el protagonista cuenta con su apartamento, las llaves de éste y la ayuda de amigos y familiares que le proporcionan comida y otros enseres. Como rezaba la presentadora del conocido docurreality, 'no es lo mismo contarlo que vivirlo', pero el espectador no sabe hasta qué punto, en favor de lo filmado, se ha manipulado la austeridad que rezuman sus fotogramas. Por ello, My Stuff, antes que una reflexión sobre la sociedad del S. XXI, es una curiosa propuesta que capta nuestra atención gracias a la potencia de su premisa: interesa saber cómo se las maneja Petri partiendo desde cero, durmiendo sin arropo, sin calefacción y sin reloj en el parqué de su piso. Luukkainen reconduce su documento sociológico al ámbito familiar, y en su tramo final ofrece una reflexión un tanto pueril: el hogar no lo forman las pertenencias, sino los lazos afectivos que mantienen sus miembros. My Stuff, en definitiva, no esquiva la impostura y se divierte siendo el retrato de un joven que lo atesora todo y que juega a no tener nada (ciertas voces lo acusarían de 'perroflautismo' en estadio agudo). Se olvida de hacer consideraciones de mayor calado, algo necesario en un film 'de tesis', pero convence gracias a su actor-director, un ser que, a pesar de los pesares, se intuye humano, contradictorio y cercano. Al fin y al cabo, inculcar a la audiencia la idea de que se puede vivir más con menos posesiones tiene su enjundia.


Para consumidores con conciencia.
Lo mejor: La conversación de Petri con su sobrino pequeño.
Lo peor: El sentimentalismo de su último tramo.


viernes, 27 de junio de 2014

CRÍTICA CSF: LA CHICA DE LA FÁBRICA DE CERILLAS, de Aki Kaurismäki


LA CHICA DE LA FÁBRICA DE CERILLAS (TULITIKKUTEHTAAN TYTTÖ), de Aki Kaurismäki
Largometraje nº 20. Cinoscar Summer Festival 2014: Sección oficial a concurso
Finlandia, 1990. Dirección y guion: Aki Kaurismäki Duración: 65 min. Género: Drama Fotografía: Timo Salminen Música: VV. AA. Reparto: Kati Outinen, Elina Salo, Esko Nikkari, Vesa Vierikko, Reijo Taipale, Silu Seppälä.
Elección y presentación de Michael Fassbender: "¿Por qué elegir La chica de la fábrica de cerillas para el festival? Varias razones me obligaron a hacerlo: 1ª: Es el único 10 para una película de Kaurismäki en mi cuenta de Filmaffinity. 2ª: Es en este film en que la austeridad formal del director mejor representa lo que nos quiere contar. Y emociona. Y mucho. y 3ª: Ha sido una opción cinéfila reivindicativa, ya que muy pocas almas gemelas o amigos (hablo de filmaffinity, otra vez) han visto la película. Os animo a verla, y a sufrir y a empatizar con esta chica de la fábrica".


¿De qué va?: Iris trabaja en una fábrica de cerillas. Vive con su madre y su padrastro. Por la noche, después de cenar, va a pubs, fiestas y bares con la esperanza de encontrar pareja. Sola, Iris poco a poco va desanimándose. De la noche a la mañana, dejará de contar con el apoyo de sus seres más allegados. Es entonces cuando Iris idea un plan contundente.
Palmarés: 4 premios Jussi del cine finlandés: mejor director (Kaurismaki), mejor actriz protagonista (Kati Outinen), mejor actor secundario (Esko Nikkari) y mejor actriz secundaria (Elina Salo). Nominada al EFA a la mejor película europea del año 1990. Premio Interfilm y OCIC Award del Festival de Berlín 1990.

 
Reseña Xavier: El humor negro, el estilo frío, la sutil crítica social y el constante retrato de los sectores sociales más desfavorecidos, marcas del estilo inconfundible del finlandés Aki Kaurismäki, tiene en La chica de la fábrica de cerillas una de sus mejores obras, un cuento con matarratas en las entrañas con el que Kaurismäki cerró su Trilogía del Proletariado, iniciada con Sombras en el paraíso y Ariel. Kati Outinen, musa del genio escandinavo, da vida a un personaje de devenir desafortunado: la protagonista realiza todo tipo de acciones (cocina, lee, friega, plancha, coge el autobús, bebe, come pastel, revisa las cajas de cerillas que se apilonan tras una larga cadena de producción), pero al mismo tiempo se limita a ver la vida pasar, sin que el destino o los azares del guion (escueto en palabras, y aún así generoso en matices y significados) le reserven uno de esos finales felices que llenan las páginas de las novelas rosa que colecciona en su cuarto, seguramente su posesión más preciada. Kaurismäki toma una cenicienta trabajadora que finalmente se revela contra el enrudecimiento de su clase y contra la tragedia cotidiana que parecen reservarle con crueldad una madre incompetente, un padrastro implacable y un novio sádico. Con todo, Kaurismäki dota de humanidad a su personaje, la violencia aparece fuera de plano, y el tono sardónico y lacónico del director favorece a la trama, que en otras manos hubiese podido resultar sórdida e insoportable (en este sentido, el finlandés rebaja la dureza del primer Haneke, aunque tampoco quiere llegar a los grados de trascendencia y emoción de Kieslowski). Una obra, en definitiva, que hiela la sonrisa, congela el alma y plantea numerosos frentes de debate. Kaurismäki es un narrador sin rodeos, un analista que va directo al epicentro de los traumas de sus personajes, un artista que entiende que menos siempre es más, un autor de concepción clásica y naturalista, un director que opta por la síntesis y que convierte cada detalle en objetos llenos de sentido (las flores de plástico que presiden la mesa familiar, las canciones de letras anticlimáticas, la violencia que se filtra desde los noticiarios televisivos, etc.). La historia de una cerilla solitaria que todos usan y tiran sin piedad, que aguanta estoica en una caja agobiante y que ve frustradas todas sus posibilidades de trascender... hasta que se convierte en llama, y decide destruir todo lo que encuentra a su paso.


Reseña Mayra: "Cuando uno lo da todo y solo recibe decepciones": eso es lo que dice parte de la letra de una de las canciones presentes en La chica de la fábrica de cerillas, fragmento de canción con el que bien podemos definir un poco de lo que va este film. La tercera parte de la trilogía del proletario de Kaurismaki cuenta la historia de una joven trabajadora y solitaria, un personaje interesante que lleva una vida monótona rodeada de frialdad, de la que parece querer o más bien necesita escapar, un personaje hasta cierto punto inocente y crédulo que no termina de ver el egoísmo y crueldad que puede haber en el ser humano, pero cuya perspectiva de las cosas irá cambiando en el transcurso y desarrollo de la historia, mostrando la otra cara de la moneda y dejando al espectador sin palabras. Gran interpretación por parte de la actriz protagonista y genial puesta en escena de un director que en su trilogía no sólo quiso ahondar tal vez en la pobreza económica sino también en la pobreza interior de un ser humano escaso de afecto y bondad. Con poco tiempo y con mínimas palabras, Kaurismaki logra contar mucho.


VALORACIÓN DE LA CRÍTICA

Atractiva película, quintaesencia de la habilidad de Kaurismäki para narrar relatos de calculada dureza, sobriedad interpretativa y siniestro sentido del humor. Tomás Fernández Valentí, Imágenes de actualidad.

Es una de las películas más políticas de Kaurismäki, y tiene una de las heroínas menos glamourosas y más taciturnas. Outinen es la musa del minimalismo. Anton Bitel, Eye For Film

Tiene violencia real, brutalidad real y dolor real, aunque nada rompa la superfície del agua. Con Kaurismäki, lo que ves siempre es menos de lo que consigues. Bal Hinson, The Washington Post

Nunca estoy seguro si Kaurismäki quiere hacernos reír o llorar, o las dos cosas a la vez. Retrata vidas poco remarcables con tristeza y desolación. Cuando sus personajes no son trágicos, los eleva a niveles considerables de estupidez, autodesilusión y enfermedad mental. Iris, la chica de la fábrica de cerillas, reúne todos esos atributos. Roger Ebert, Rogerebert.com 

Nota Filmaffinity: 7'5 - Nota IMDB: 7'7 - Nota Rottentomatoes: 8'7


VALORACIÓN DEL FESTIVAL

La chica de la fábrica de cerillas es candidata a 4 PREMIOS DEL FESTIVAL:

MEJOR PELÍCULA
Mejor director: AKI KAURISMÄKI
Mejor actriz protagonista: KATI OUTINEN
Mejor montaje: AKI KAURISMÄKI


 PUNTUACIÓN DEL BLOG


martes, 16 de octubre de 2012

SITGES 2012: IRON SKY, de Timo Vuorensola

Nazis: lunares y lunáticos
IRON SKY, de Timo Vuorensola (Finlandia, 2012)
¿De qué va?: Hace más de sesenta años que acabó la Segunda Guerra Mundial. Lo que nadie sabe es que una pequeña legión de nazis sigue viva en el lado oscuro de la Luna. En un edificio con forma de esvástica, una curiosa profesora enseña los principios hitlerianos a las nuevas generaciones. Su novio, un general que aspira ascender, es el encargado de preparar un ejército potente capaz de destruir todo a su paso. El plan es volver a nuestro planeta y reinstaurar el orden, una idea que cambia cuando un astronauta negro lo descubra todo. Mientras tanto, en la Tierra la presidenta de los Estados Unidos permanece ajena a la invasión de este ejército nazi.
Reacciones del público de Sitges: De las diez sesiones a las que pude asistir, sin duda la de Iron Sky una de las más descacharrantes. En la cola para entrar a la sala muchos se referían a la película como 'la de los nazis en la Luna' y muchos aplaudieron en momentos clave como la primera aparición de Udo Kier (el público de Sitges valora muchísimo los mitos del cine fantástico: sucedió lo mismo con Sigourney Weaver y su escena en La cabaña del bosque). Las bromas sobre El gran dictador y La guerra de las galaxias también rompieron los audímetros. Fue la sesión menos silenciosa.


Valoración: Es evidente que ver una película en el contexto de un festival de cine o en una sesión en el multicines de al lado de casa es diferente. En el caso de Holy Motors deseo verla en la intimidad del cine ordinario, sin la masa propia de certámenes como Sitges. Pero con el caso de Iron Sky agradezco muchísimo haberla descubierto por primera vez en una proyección matinal sitgense. Una de las conclusiones o de las cosas que uno saca en claro tras asistir a los pases de Sitges es que hay una necesidad por un cine de serie B, películas que no se suelen estrenar y que casi siempre se quedan en el oscurantismo de la descarga. Ver Iron Sky entre un público de lo más entregado demuestra que a veces no hay malas o buenas películas sino audiencias y sesiones más o menos receptivas. Iron Sky es el nuevo grito de la comedia de terror nórdico tras Rare Exports: un cuento gamberro de Navidad y Zombis nazis, y se articula sobre un frikismo consciente de lo más cinéfilo: la película respira cine, homenajes, remixes y citas a tutiplén, y solo por eso la cinta ya resulta interesante. Con todo, Iron Sky es un cine que hace de la cutrez su máxima bandera y del humor heavy y absurdo su razón de ser, señas con las que no me siento identificado. No creo que hubiese aguantado de cabo a rabo Iron Sky si no hubiese sido por la mágica sesión que nos brindó el festival, iniciada con el, cómo no, excitado director de la película promocionando camisetas y animando a la platea a hacer preguntas tras la función. Mi problema con Iron Sky es una cuestión de tono, empatía o sentido del humor, algo muy subjetivo si se quiere. Porque si vamos a ponernos puristas, la película deja bastante que desear y su gracia precisamente es que sea así. Una ironía política que casi todos supieron captar, disfrutar, aplaudir y entender. En mi caso veo la crítica y medio sonrío en algunos momentos, pero me cuesta seguir una película de la que desconecto a la media hora. Su director la presentó como una obra de heavy metal y palomitas, y no me apasionan ninguna de las dos cosas. Sería fácil pero osado decir que es una mala película. Simplemente diré que es una obra a las antípodas de lo que por convicción o por costumbre defiende este blog. Si leen el argumento y creen que la idea es, con perdón, cojonuda, ya tardan en verla; y si creen que la premisa es una tontería de cuidado, aléjense.


Para los que soñaban con una sátira política friki
Lo mejor: El chiste sobre El gran dictador.
Lo peor: Su frikismo solo está al alcance de unos pocos fans.

Nota: 4

Tráiler:

miércoles, 16 de marzo de 2011

Navidades bizarras: RARE EXPORTS y A CASA POR NAVIDAD

RARE EXPORTS: A CHRISTMAS TALE
Primera reacción al acabar la película: ¿'esto' ha ganado en el Festival de Sitges? Una película de terror finlandesa que acaba siendo una comedia un tanto surrealista, dedicada a desmontar y reescribir el mito de Santa Claus. Aquí las navidades no son demasiado felices porque el abuelo con el traje rojo es lo más parecido a un Jason con mala hostia. La película está contada desde la perspectiva de un niño y la historia tiene cierta gracia: no deja de ser una fábula atípica, surrealista, friki hasta la médula, destinada al consumo rápido. El problema es que a Rare Exports le falta la mala baba necesaria para ser graciosa: no acaba de combinar con atino su corazón aniñado y su vertiente gótica. Por eso durante setenta y cinco minutos ocurren muchas cosas, pero el espectador opta por ver sin mirar. Nada interesa demasiado. Al final la anécdota se impone: hace gracia el acento nórdico del niño, la explosión final o ese mocho que pasea el pequeño protagonista creyendo que es un perro. Y tras la crítica, vuelvo a lo de antes: ¿'esto' ha ganado en Sitges? Títulos como Martyrs, Eden lake o Frontière(s), que no ganaron en pasadas ediciones, deben estar preparando sus antorchas y afilando sus cuchillos. Una película que merece un aprobado 'justico'. Nota: 5



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A CASA POR NAVIDAD
Del frío de Noruega nos llega un título que en su traducción al español podría ser el gancho promocional de una marca de turrones. La película tiene el tono melancólico de unas navidades con la familia, bajo el calor de la hoguera. El director sigue a sus personajes sin perseguirlos, y los inserta en una especie de mural tierno, entre divertido y dramático. Me gusta que, más que cruzadas, sus historias sean paralelas y que el guión no busque una resolución, ni lógica ni feliz, ni siquiera con un tono conclusivo. Al final la película es la curiosidad que aspiraba ser: espiar durante pocos minutos las vidas de unos personajes extraños durante una Nochebuena nevada. Y para ello el director se comporta como una especie de Charles Dickens, concibiendo la navidad en su dimensión más familiar, adaptándola también a la realidad del 2011: un padre separado que simula ser Papá Noel para ver durante cinco minutos a sus hijos, una mujer impotente al ver como su amante no quiere separarse de su mujer, o la tierna relación de dos niños, uno de ellos musulmán, celebrando la noche mágica mirando el cielo estrellado. Deja un buen sabor de boca, como si fuera una canción solemne y corta, entonada a coro y a capela. Cuesta entrar en su mundo silente, incluso se queda a medias en su intento de ser la extravagante historia de siempre (algunos momentos rozan el humor absurdo y casi violento). Pero... ¿quién le hace ascos a un polvorón tan dulce? Nota: 6

viernes, 13 de noviembre de 2009

OBRAS A REIVINDICAR: MOTHER OF MINE (2005)

Mother of mine fue la propuesta para los Oscar de Suecia hace unos años, aunque de poco sirvió su mención para potenciar su historia y premios. Curioso, muy curioso que nadie reivindique un melodrama tierno, una vuelta de tuerca a todos los retratos de la Segunda Guerra Mundial vistos hasta la fecha. Estamos ante una película pequeña, simpática pese a no esconder su vena más sensible y sensiblera. Equilibrio de ejercicio histórico y telefilm de calidad, tradición y experimento, Mother of mine nos narra la historia de Eeero, un niño finlandés que, durante la convulsa gran guerra, es enviado a la casa de una familia sueca. Contada a través de un largo flashback, el film nos explica las incertidumbres del pequeño, sus dificultades con la lengua sueca y su relación con sus dos madres: la biológica, viuda e inestable; y la adoptiva, que esconde furias y secretos por cicatrizar. El cuento no admite subtramas y roba sin piedad las lágrimas de los más sensibles. Al final, si se sabe equilibrar la ñoñería con las cualidades del conjunto, podemos extraer una fábula sobre la niñez, una oda a esa generación perdida que, por avatares de los mayores, se conviertieron en hijos sin tierra ni padres. Esta generación, la de nuestros padres y abuelos, recibe un homenaje simpático, un ajuste de cuentas tan estimulante como necesario. De esta forma, Eero, ya mayor, revive sus sentimientos pasados, sus dos casas. El pasado está muy vivo, sigue latente: el recuerdo está filmado en color y el presente en blanco y negro. Todo un atrevimiento estilístico paralelo a una historia conservadora, clasicona, agradable. El pasado sigue muy vivo y necesita supurar (La vida de los otros) y los niños son sus primeras y más inocentes víctimas (Adiós, muchachos).


Sirva la reseña de Mother of mine para destacar la falta de estrenos de películas nominadas al Oscar. Mother of mine se quedó a las puertas, pero el público español puede recuperarla en su edición en dvd. ¿Qué ha sido de Zus & Zo, Tierra de ángeles o Beaufort? Sí se estrenaron Elling, Un hombre sin pasado, Evil y Después de la boda, pero todos estos nombres figuran entre las excepciones más destacables (aun siendo películas que ni crítica ni público recuerda, la mayoría llegadas de la fría Europa). Aunque no es una gran película, choca comprobar la ceguera de la Academia de Hollywood porque Mother of mine es carne de Oscar, algo que no se puede decir de las nominadas más recientes. Pensar en las películas que nos hemos perdido por una (no) nominación asusta. Por ello, ver Mother of mine es una cita ineludible para objetivizar los inespugnables caminos de premios, festivales y demás crítica que nos rodea. Una promesa segura: pasarán una tarde muy agradable.