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jueves, 7 de abril de 2022

PELÍCULAS INTERNACIONALES DE LOS ÓSCAR | MÁS ALLÁ DEL SILENCIO (JENSEITS DER STILLE), de Caroline Link (Alemania)


MÁS ALLÁ DEL SILENCIO (JENSEITS DER STILLE)

Alemania, 1996. Dirección: Caroline Link Guion: Caroline Link y Beth Serlin Música: Niki Reiser Fotografía: Gernot Roll Reparto: Sylvie Testud, Tatjana Trieb, Howie Seago, Emmanuelle Laborit, Sibylle Canonica, Matthias Habich, Alexandra Bolz, Hansa Czypionka Género: Drama Duración: 105 min. Tráiler: Link


Son pocas las películas que han tratado el tema de la discapacidad auditiva. Recientemente han tenido resonancia nombres como Sound of Metal o CODA, la memoria lleva directamente a Hijos de un dios menor, los cinéfilos reivindicarán la francesa Lee mis labios o la ucraniana The Tribe, podría citarse algún que otro ejercicio manga o thriller... pero poco más. Más allá del silencio, antes de La familia Bélier, ya contaba la historia de una niña amante de la música cuyos padres son sordos. La premisa ahora puede resultar un poco manida, pero a mediados de los 90, en el seno de una Academia con predilección por las películas sobre la infancia, el filme de Caroline Link tuvo un impacto insólito. Más allá del silencio se divide en dos partes: empieza siendo un filme de estética navideña que muestra el día a día de la familia protagonista y cómo los adultos, debido a su condición, dependen enormemente de la pequeña, que se muestra afectuosa y desenvuelta; y, tras una elipsis de algunos años, acaba con la protagonista adolescente, en la capital, intentando labrarse camino a pesar de los recelos de sus padres. Si bien en sus dos mitades la película es bastante formularia, convence más el retrato inicial, idealizado e idílico de una pequeña normal que se mueve en un contexto excepcional. Link, posteriormente oscarizada por En un lugar de África, ya demostraba en esta ópera prima su mano en la dirección de intérpretes muy jóvenes y en la escritura de historias amables, con vocación popular, de fácil entendimiento dentro y fuera de Alemania. Enésima obra olvidada que pasea el título de "nominada a", aunque la banda le venga un poco grande. Quienes tengan curiosidad, solo podrán encontrarla en los submundos de internet. 



sábado, 29 de septiembre de 2018

CRÍTICA SERIES | ATÍPICO (Temporada 2)

ATÍPICO (ATYPICAL)
EE.UU., 2018. 2 temporada de 10 episodios (Netflix). Género: Comedia dramática Duración: 30 min. por episodio Tráiler: Link Opening Titles: Link Director: Ryan Case, Silver Tree, Joe Kessler, Geeta Patel y Pete Chatmon Guión: Robia Rashid, D.J. Ryan, Bob Smiley, Andrew James y Theresa Mulligan Reparto: Keir Gilchrist, Jennifer Jason Leigh, Brigette Lundy-Paine, Amy Okuda, Michael Rapaport, Graham Rogers, Nik Dodani, Raúl Castillo, Rachel Redleaf, Jenna boyd Fecha de estreno en España: 07/09/2018.

miércoles, 2 de mayo de 2018

CRÍTICA | CAMPEONES, de Javier Fesser


Ganar sin humillar
CAMPEONES
España, 2018. Dirección: Javier Fesser Guión: David Marqués y Javier Fesser Música: Rafael Arnau Fotografía: Chechu Graf Reparto: Javier Gutiérrez, Juan Margallo, Luisa Gavasa, Jesús Vidal, Daniel Freire, Athenea Mata, Roberto Chinchilla, Alberto Nieto Ferrández, Gloria Ramos, Itziar Castro Género: Comedia dramática Duración: 125 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 06/04/2018
¿De qué va?: El segundo supervisor de un equipo profesional de baloncesto, tras un día desastroso, es obligado a entrenar a un grupo de discapacitados intelectuales durante 90 días. Lo que parece el punto más bajo de su carrera se convertirá en la mayor experiencia de su vida.

miércoles, 6 de mayo de 2015

CRÍTICA | LA FAMILIA BÉLIER, de Eric Lartigau


Familias campestres
LA FAMILIA BÉLIER (LA FAMILLE BÉLIER), de Eric Lartigau
Premio César a la mejor actriz revelación
Francia, 2014. Dirección: Eric Lartigau Guión: Victoria Bedos, Thomas Bidegain y Eric Lartigau Fotografía: Romain Winding Música: Evgueni Galperine y Sacha Galperine Reparto: Louane Emera, Karin Viard, François Damiens, Luca Gelberg, Roxane Duran, Eric Elmosnino, Ilian Bergala, Clémence Lassalas, Bruno Gomila, Mar Sodupe Duración: 105 min. Género: Comedia familiar Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 24/04/2015
¿De qué va?: Paula tiene 16 años, y tanto sus padres como su hermano pequeño son sordomudos. Al ser la única que puede hablar y escuchar, Paula, a pesar de su temprana edad, es el pilar sobre el que descansa la granja familiar. Aunque llega al instituto agotada, a pesar de no tener un momento de intimidad o un fin de semana libre, su carácter infatigable le llevará a apuntarse a un coro. Paula, acostumbrada a vivir rodeada de silencio, descubre que tiene un don para cantar. A partir de ese momento, se marcará un nuevo reto en su ajetreada agenda: participar en un certamen radiofónico con el objetivo de ganar una beca de estudios en París.


Hay que irse a los confines de la memoria para evocar esas películas españolas (para el resto de los mortales, 'españoladas') que tenían como única función promocionar a su cantante-protagonista: de Raphael a Manolo Escobar, hasta llegar más recientemente a la primera hornada de 'triunfitos' o a esa película imbuida por el espíritu de José Luis Moreno que protagonizaba la 'antes muerta que sencilla' María Isabel. No es que queramos dar el cante (que también)... la cuestión es que tras visionar La familia Bélier, uno de los fenómenos en la taquilla francesa de la pasada temporada, es imposible no volver la vista atrás y recordarse de esas ficciones histriónicas que únicamente querían ensalzar las virtudes de su artista en ciernes. Louane Emera, la joven protagonista de la película, podría sumarse a la lista anterior: fue la ganadora de La voz gala y el film le permite demostrar sus dotes vocales en una historia con formas de cuento blanco para toda la familia. Puede sonar a exageración, pero en La familia Bélier el objetivo primordial es asistir a una audición para Radio France (¿la radio no se ha quedado muy antigua en tiempos de Spotify?): igual, vaya, que ese En un mundo nuevo setentero diseñado para obra y gracia de la eurovisiva Karina.


Con estas referencias, puede parecer que La familia Bélier es una película desfasada. En esencia lo es, pero (y aquí radica la diferencia entre nuestro timorato cine español y la hábil cinematografía del país vecino) consigue vendernos gato por liebre. El film apuesta por una 'familia sordomuda granjera', un marco que garantiza momentos más o menos inéditos: la adolescente protagonista, la única que puede escuchar y hablar, se convierte así en el eje de la convivencia familiar, incluso en los contextos más comprometidos (véase esa surrealista visita al ginecólogo). En resumidas cuentas: a simple vista no lo parece, pero la perversión de esquemas es mínima, aunque resultará suficiente a ojos del público que llena los multisalas europeos. Es lo que tiene la maquinaria del cine francés: cuando no saben responder con un revés artístico, contraatacan con una estrategia comercial de orquestración perfecta. Es una lástima que el film no se interese por las problemáticas pedagógicas, políticas, sociales y laborales que apunta en algunos momentos, pero sus intenciones son menores (también su resultado): evadir al personal con una estampa quesera más bucólica de lo que debería. Vaya, que es imposible no sentir cierto cariño por un producto que ni hiere a nadie ni quiere aspirar a ser lo que no es. Eso, evidentemente, a pesar del ligero toque a naftalina.


Para los que defienden a capa y espada aquello de que 'la familia unida...'
Lo mejor: Viard y Damiens parecen sordomudos de nacimiento.
Lo peor: Su nula capacidad de riesgo.

jueves, 5 de marzo de 2015

CRÍTICA | VERY BAD THINGS, de Peter Berg


Chicos malos, pobres diablos
VERY BAD THINGS, de Peter Berg
Sección Oficial Festival de San Sebastián 1998
EE. UU., 1998. Dirección y guión: Peter Berg Fotografía: David Hennings Música: Stewart Copeland Reparto: Cameron Díaz, Christian Slater, Jon Favreau, Daniel Stern, Carla Scott, Tyler Cole Malinger, Leland Orser, Jeremy Piven, Jeanne Tripplehorn Género: Comedia negra. Parodia. Thriller Duración: 95 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 08/01/1999
¿De qué va?: Fisher está a punto de casarse. Su futura esposa está obsesionada con el enlace: quiere tenerlo todo controlado, todo a punto, todo milimetrado hasta el mínimo detalle. Superado por las circunstancias, Fisher idea un plan para evadirse, celebrar el fin de su soltería y romper con su gris rutina: una noche de desenfreno, alcohol y drogas con sus amigotes en Las Vegas. La farra acabará en tragedia: una prostituta muere en su habitación, entierran el cadáver y llegan a un pacto de silencio para volver a la normalidad sin levantar ninguna sospecha. Con todo, como era esperar, no tardarán en estallar las tensiones, los secretos y los reproches.


De todas las comedia gamberras del último cine norteamericano, Very Bad Things es seguramente uno de los títulos más interesantes. Referente de despelotes recientes como Resacón en Las Vegas, la obra de Berg (su ópera prima, y todavía ahora su mejor película) pone en la picota del humor extremo a una sociedad norteamericana asentada en las apariencias y en los sentimientos reprimidos. Berg sigue al dedillo las convenciones del género (no renuncia al espectáculo palomitero de rigor), pero se muestra especialmente retorcido y brillante a la hora de trazar los claroscuros de sus personajes. Con esta premisa, Very Bad Things equilibra el despitorre con una matizada descripción de situaciones (algunas, gags de una precisión genuína, como la escena de la gasolinera; otras, bifurcaciones al terror de pringue y cachondeo, como el momento de la boda). Un conjunto que invita a la carcajada, aunque su personalidad bipolar la lleve a combinar líneas de guión divertidísimas con otras muy amargas. De hecho, pocas películas guiñan al público tan directamente y, paradójicamente, trazan un final tan lapidario como el de Very Bad Things (imposible olvidar a una Cameron Diaz superada y vencida, víctima de la feliz caricatura que quería preservar a toda costa). Apenas cuenta con quince años a sus espaldas, pero se echa de menos el humor lacerante, incisivo y desaforado de Very Bad Things en la cartelera de nuestros días. Una equilibrada combinación de lugares comunes y quiebros críticos. Una chorrada muy seria, o una seriedad muy chorra: en resumidas cuentas, una película que inquieta y que divierte.


Para los que saben que lo serio, a veces, se viste de comedia desenfrenada.
Lo mejor: Slater y Diaz en, tal vez, sus mejores interpretaciones 'ever made'.
Lo peor: Algún exceso de más (con todo, inevitable... y excusable).

lunes, 19 de enero de 2015

CRÍTICA | LA TEORÍA DEL TODO, de James Marsh


Amor y ciencia
LA TEORÍA DEL TODO (THE THEORY OF EVERYTHING), de James Marsh
Reino Unido, 2014. Dirección: James Marsh Guion: Anthony McCarten, a partir de la novela de Jane Hawking Fotografía: Benoît Delhomme Música: Johan Johansson Reparto: Eddie Redmayne, Felicity Jones, Emily Watson, David Thewlis, Charlotte Hope, Charlie Cox, Adam Godley, Harry Lloyd, Maxine Peake, Joelle Koissi, Zac Rashid Género: Drama. Biopic Duración: 120 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 16/01/2015
¿De qué va?: Stephen Hawking es una joven promesa de la astrofísica. Enfrascado en lo que parece un doctorado ejemplar, a Hawking le sorprenden dos hechos imprevistos: su relación con Jane, estudiante con la que terminaría casándose; y el descubrimiento de su enfermedad degenerativa, que con el paso de los años le dejaría postrado en una silla de ruedas. La historia de un gran hombre... y de la gran mujer que se esconde en todo gran hombre.


De James Marsh, un director afín al cine documental (Proyecto Nim y Man on Wire), cabía esperarse un acercamiento nada convencional a la vida de Stephen Hawking, seguramente el científico más famoso del siglo pasado. La teoría del todo, en contra de esas expectativas, únicamente da respuesta a la mitología del personaje, y de paso nos brinda una historia de amor bien facturada, en algunos momentos realmente emocionante, pero en términos generales tocada por el academicismo más frío. El film deja de lado las teorías de Hawking (me permitirán no hablar de ellas: 'soy de letras', como decían los maestros de antaño) para centrarse en una hipótesis no menos trillada, y tal vez por ello no menos cierta: detrás de un gran hombre siempre o casi siempre se esconde una gran mujer. Con estas directrices, la película dedica dos horas nada pesadas en contarnos la relación de amor, pero sobre todo de admiración, respeto y fidelidad, que se estableció entre Stephen y Jane a pesar de la enfermedad degenerativa que dejó a Hawking postrado en una silla de ruedas. En resumen, un producto de notable elaboración (grandes interpretaciones, un empaque técnico incuestionable, una hábil banda sonora, etc.) que se ampara en la comercial etiqueta de 'basado en hechos reales', aunque en verdad no termine de hacer justicia a Hawking. No hay que verla, en definitiva, desde una perspectiva científica: La teoría del todo es adocenada y divulgativa, pero también entretenida y efectiva. En otras palabras, el producto que los Óscar vienen aupando desde tiempos immemoriales (¿o la memoria no nos lleva directamente a títulos como Rain Man, Forrest Gump y Una mente maravillosa, todas ellas crónicas de genios muy peculiares?). Suficiente, eso sí, para figurar entre lo más interesante de la cartelera de enero.


Para abonados al biopic de toda de la vida.
Lo mejor: El esfuerzo de Eddie Redmayne: aunque parezca mentira, en pantalla 'vemos a Stephen Hawking'.
Lo peor: Que su envoltorio de 'título de Óscar' le haga recabar reseñas más entusiastas de las merecidas.

viernes, 18 de julio de 2014

CRÍTICA CSF: EL HOMBRE ELEFANTE, de David Lynch


EL HOMBRE ELEFANTE, de David Lynch
Largometraje nº 35. Cinoscar Summer Festival 2014: Sección oficial a concurso
EE. UU., 1980. Dirección: David Lynch Guion: David Lynch, Eric Bergren y Christopher De Vore Duración: 130 min. Género: Drama Fotografía: Freddie Francis Música: John Morris Reparto: John Hurt, Anthony Hopkins, Anne Bancroft, Freddie Jones, Dexter Fletcher, John Gielgud, Wendy Hiller
Elección y presentación de Jose Zambrano: "Cuando el patetismo y la humanidad llegan a límites insospechados, cuando un film rebasa el umbral de la pantalla y se convierte en parte del espectador, cuando una película te desgarra el alma y escarba en los rincones más profundos del miedo, la injusticia y la inmoralidad; aun así no podrían describir a El hombre Elefante. Dotada de una capacidad emotiva infinita; David Lynch convierte a este monstruo en una historia de superación personal y en una reflexión sobre la belleza del mundo; cinismo contra compasión, desprecio contra ternura. No existe película que se le parezca. Ninguna persona sobre la faz de la tierra puede perderse esta espectacular muestra de arte cinematográfico puro"


¿De qué va?: Londres, finales del S. XIX. Tras pasear por un circo callejero, un doctor descubre un hombre con una deformación física inusitada. El hombre ha sido (mal)tratado largos años como un espectáculo de feria, por lo que el doctor decide liberarlo y llevarlo hasta su casa para investigar sus deformaciones. A medida que los dos hombres empiezan a intimar, ambos aprender cuestiones que no esperaban, y a su vez deberán hacer frente a retos que no preveían: uno tendrá que hacer frente a la incomprensión de la comunidad científica, y el otro lidiará con las dificultades obvias para integrarse en la alta sociedad londinense de la época.
Palmarés: 8 nominaciones al Óscar, incluyendo menciones en mejor película, director, guion y montaje. 4 nominaciones al Globo de oro, incluyendo menciones en mejor película (apartado drama), director, guion y actor protagonista (John Hurt). 3 premios Bafta de 7 nominaciones: mejor película, actor protagonista (Hurt) y diseño de producción. Premio César y Premio del Sindicato de Críticos de Francia a la mejor película. 2 nominaciones al Grammy. Presente en el Top 10 elaborado por la National Board of Review de mejores películas del año 1980: la lista la encabezó Gente corriente de Robert Redford.


Reseña Xavier: Aunque pueda parecer que El hombre elefante se aleja de los juegos visuales y de las narrativas habituales del cine de David Lynch, en realidad, pese a su acentuado academicismo, es una obra que sigue las pesquisas de la obra de su autor. El film arranca con un plano pesadillesco en la que se cuenta el pasado del 'hombre elefante' del título. Posteriormente, el protagonista, un científico de ávida curiosidad, transita unos espacios circenses bastante desagradables, llevando al espectador a escenarios y tiempos de pesadilla. Y lo que sigue, es el despertar, el crecimiento y la final consolidación de un hombre de físico malformado y alma magullada que encuentra una segunda oportunidad en el mundo del raciocinio gracias a su 'apoderado'. Lynch cuenta una historia de libertad cargada de símbolos: el 'hombre elefante' bien podría ser una representación del maltrato a la comunidad afroamericana en los Estados Unidos o una representación del miedo que ha causado desde tiempos inmemoriables determinadas enfermedades físicas y mentales. Lynch habla de la necesidad de empatizar con el otro, y de paso ofrece un ejercicio de cine científico cercano al esquema de El pequeño salvaje de François Truffaut (cine de tesis, si se quiere; de descubrimiento, formulación de teorías y refutación de las mismas). El gran defecto de El hombre elefante, más allá de su impecable resultado técnico e irreprochables buenas intenciones, es la frialdad predominante de su tempo: Lynch quiere ilustrar la humanidad en grado sumo, la bondad en su máxima expresión, pero solo obtenemos un guion correcto, unos personajes poco matizados y una puesta en escena excesivamente teatral. De ahí que los fans de Lynch nos encontremos ante una película más accesible, en parte reconocible, pero también más anodina pese a ampararse en el trono de 'obra necesaria' o 'cinta llena de valores', cuestiones que cuentan con muchos adeptos en determinados discursos cinéfilos (sectores que, dicho sea de paso, ponemos en cuarentena desde este blog). En lo personal, únicamente observo el correctismo de una película 'de Óscar', más pusilánime que crítica: a algunos les llevará a la catarsis, a otros nos deja tremendamente fríos. ¿O es un espejismo de la pragmática y la escasa retórica del lenguaje científico?


Reseña Mayra: El hombre elefante es la segunda película de David Lynch tras la muy surrealista Cabeza borradora, cinta de la que hereda parte del argumento. El hombre elefante es una historia basada en hechos reales: la vida de un hombre que nació con malformaciones físicas, algo que lo llevó a sobrevivir en condiciones precarias y llenas de vejaciones. La cinta, entre otras cuestiones, aborda el tema del rechazo a lo diferente, la falta de escrúpulos y la burla. Lynch para entonces presentaba un film más humano que su anterior obra y con mejores interpretaciones, pero que aún resultando interesante la puesta en escena y las interpretaciones de dicha trama, al mismo tiempo a día de hoy me da la sensación de que es una de las películas menos destacables de su director.


VALORACIÓN DE LA CRÍTICA

Reconstrucción de una historia real, cuya virtud es trascender el concepto de monstruosidad a la categoría de tragedia. Su generosa y profunda reflexión está formulada con el estilo característico de su autor, jugando siempre con el contraste entre un clasicismo aparente y un expresionismo innato. Redacción Fotogramas

El film podría haber optado por desvelar la relación entre Merrick y su 'sponsor' médico como 'El niño salvajo' de Truffaut. También podría haber optado por tratar la imposibilidad de Merrick a la hora de integrarse en la sociedad ordinaria, como 'El enigma de Kaspar Hauser'. Pero prefiere celebrar la nobleza del protagonista. Y me pregunto qué quiere decirnos exactamente sobre la condición humana. Su filosofía tiene claroscuros. Roger Ebert, RogerEbert.com

Un cuento de redención y trascendencia, y un médico noble y fantasmal, en una versión de 'La bella y la bestia'. Richard Corliss, TIME Magazine

Una interpretación de Hurt maravillosa en un film inolvidable. No es una cinta de terror, pero retrata el lado oscuro de la sociedad, el 'circo freak' en el que viven los hombres de cabezas y cuerpos deformados. Pese a su éxito, es memorable. Redacción People Magazine

Nota Filmaffinity: 8'1 - Nota IMDB: 8'3 - Nota Rottentomatoes: 9'1


VALORACIÓN DEL FESTIVAL

El hombre elefante es candidata a 6 PREMIOS DEL FESTIVAL:

Mejor actor protagonista: JOHN HURT
Mejor actor protagonista: ANTHONY HOPKINS
Mejor guion adaptado: DAVID LYNCH, CHRISTOPHER DE VORE y ERIC BERGREN
Mejor banda sonora original: JOHN MORRIS
Mejor fotografía: FREDDIE FRANCIS
Mejor vestuario: PATRICIA NORRIS


PUNTUACIÓN DEL BLOG


martes, 20 de mayo de 2014

Crítica de MATTERHORN, de Diederik Ebbinge


Matterhorn es una de las óperas primas más sorprendentes y premiadas del pasado año. Un trabajo complejo pese a su aparente sencillez que crece a medida que avanza el metraje. Aunque en un inicio Matterhorn parece la historia de una extraña pareja (un calvinista radical, viudo y de vida anodina, decide acoger en su casa a un hombre extravagante de la edad mental de un niño), el director Ebbinge abre el relato a niveles interpretativos más interesantes. Matterhorn explica en clave tragicómica, inusual aun sin caer en el ridículo, parca en palabras pero certera en todos sus contados diálogos, la intransigencia y los prejuicios imperantes en las comunidades de ciertas zonas de Europa Central. A Ebbinge no le interesa trazar un argumento queer al uso (aunque no reniega de su vinculación con el ultimísimo queer cinema) y tampoco pretende cuestionar los principios religiosos que mueven a los personajes (aunque gran parte de la cinta subraye la rutina de los convecinos del protagonista en términos sectarios): la película está narrada desde la comprensión, de forma que resulta muy fácil empatizar con todas sus criaturas. La aceptación de Theo, el hombre de conducta aniñada, sirve de vehículo para que Fred, el rígido devoto, logre zanjar sus conflictos vitales y familiares. Una obra, en resumen, que defiende la reconciliación y que apuesta por una combinación de temas y tonos muy sugerente, por momentos cercana al laconismo de los personajes de Kaurismäki o de la nueva ola de cine griego, y en otros una obra profundamente tierna, un cuento simpático que deja el poso de las historias sensibles y comprometidas.


Lo mejor: La historia se despliega poco a poco de forma nada previsible y realmente efectiva.
Lo peor: Habrá quienes vean una historia de 'sexualidad' cuando en verdad se trata de una historia de 'afectos'.

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martes, 13 de mayo de 2014

Crítica de NACIONAL 7 (NATIONALE 7), de Jean-Pierre Sinapi


NACIONAL 7 (NATIONALE 7), de Jean-Pierre Sinapi (Francia, 2000)
¿De qué va?: Julie entra a trabajar en un centro de discapacitados. Sin demasiada experiencia, va aprendiendo poco a poco con la ayuda del director y de los empleados el mecanismo de trabajo, los horarios de las comidas y los cuidados, rutinas y medicación de cada interno. René, un hombre mayor de escasa mobilidad, en seguida pone las cosas difíciles a la nueva enfermera. Ante los problemas que ocasiona René en todo el grupo, Julie llega a una determinación polémica: accede a llevar a René fuera de la clínica para que este se cite con una prostituta. Tras los primeros encuentros sexuales, el carácter de René mejora, la vida en el centro se vuelve más apacible y el resto de internos pide su particular cita con una muchacha de compañía.
Palmarés: Nominada al César a la mejor ópera prima. Premio del público en los festivales de Berlín, Gardanne y San Sebastián. Premio Fipresci del Festival de cine de Londres.
El dato: Rodada en vídeo digital, la filmación de la película discurrió en paralelo a la eclosión del Dogma 95. Sinapi contó con discapacitados reales para el film. Olivier Gourmet, cabeza de cartel, es el actor fetiche de los hermanos Dardenne y es el gran intérprete del último cine social francófono. Sinapi, dedicado posteriormente a sus trabajos en televisión, filmó tras su ópera prima Vivre me tue, un film que nunca se estrenó en nuestro país. Antes de dedicarse al cine, Sinapi trabajó como profesor de física en un instituto. El film está dedicado a René, un paciente real en cuya historia está inspirada la historia.


Reseña: Sinapi toma un tema tan delicado como el trato a la gente discapacitada para hacer una comedia. Ni una sátira, ni una parodia, ni una desvirtuación bufonesca: una comedia a secas. Con un humor comedido pero no mojigato, que respeta a los personajes al mismo tiempo que los describe en toda su complejidad. Nacional 7 es tan experimental como pedagógica, un ejercicio de cine que resulta veraz tanto por su depurada opción formal como por la naturalidad de sus diálogos. El espectador tiene la sensación de asistir en vivo y en directo a la rutina de unos seres que no pueden valerse por sí mismos, que sueñan, que aman, que son capaces desde su tronos con ruedas de actuar como dictadores, y que también son, desde la prisión de sus mentes y cuerpos, unos títeres dóciles que dejan llevarse por los afectos y los intereses de su entorno. Sinapi imprime una mirada costumbrista y pedagógica, y a su vez nos propone mirar a sus criaturas como pequeños grandes ángeles y diablos. Cine social sin consignas ni dogmatismos, muy valiente a la hora de retratar las intimidades de aquellos sectores que la sociedad acalla y encierra en centros especiales. Cine humano que convence antes al público que a la crítica, tal vez porque esta última siempre acoge las nuevas estrategias y temáticas desde la suspicacia. Hace trece años, su estética desaliñada estaba de plena actualidad, pero ahora los condicionantes formales de la propuesta han envejecido el film. La historia, eso sí, sigue tan fresca como el primer día. Los blogs tenemos la obligación de rescatar perlas ocultas en paralelo a los estrenos y a los títulos más citados. Créanme: Nacional 7 les encantará, les hará reír y llorar, les enseñará cosas con las que no contaban, y sobre todo les hará felices, al menos un poco más de lo que estaban antes del visionado.


Para alérgicos a los correctismos.
Lo mejor: El trabajo de los intérpretes, tanto los profesionales como los amateurs.
Lo peor: Que en 14 años nadie haya abordado el tema con tanta precisión... aunque eso, en todo caso, engrandece el film.



miércoles, 18 de diciembre de 2013

Crítica de SALVO, de Fabio Grassadonia y Antonio Piazza

SALVO, de Fabio Grassadonia y Antonio Piazza (Italia, 2013)
Premio a la mejor película y Discovery Award de la Semana de la Crítica del Festival de Cannes 2013. Sección oficial del Festival REC de Tarragona.
Películas como Salvo demuestran que la verdadera sorpresa no está en inventar historias nuevas, sino en utilizar esquemas ya conocidos filmándolos desde ángulos y formas distintas. Salvo poco tiene que hacer ante toda la tradición de thrillers con la mafia italiana como telón de fondo, menos todavía si la comparamos con la prototípica historia llena de variaciones de 'la bella y la bestia', pero inesperadamente la película convence y se queda grabada en la memoria gracias a su capacidad por mantener en vilo al espectador. De Salvo se sabe muy poco antes de empezar la función, y al acabar siguen los interrogantes, aunque se impone la sensación de haber visto algo que sin ser nuevo sí resulta genuino, potente. Salvo empieza con un tiroteo en una calle desértica, sigue con un rapto y nunca baja la guardia: el film, si bien se toma su tiempo a la hora de crear atmósferas y momentos de gran tensión, es acción salvaje sin contextualizaciones y sin pausas. Otro de los grandes aciertos de la película está en el dibujo de sus personajes, todos ellos descritos desde el drama mudo, sin recursos discursivos ni explicaciones que sobrecarguen de información al espectador: no conocer nada, no entender las iniciales motivaciones de los personajes y no prever qué va a ocurrir en la siguiente escena es la clave para disfrutar de la propuesta. Y finalmente, cabe apuntar la capacidad de sus directores por llevar ciertas constantes del cine norteamericano a un ámbito europeo no siempre dado a ejercicios de estilo y de género tan puros: el héroe de la película entronca con gran parte de los 'action man' del cine yanki, si bien en este caso el personaje no es un títere con rifle y conserva toda la trascendencia de la que carecen la mayoría de propuestas estadounidenses. Una película seca y directa a la que se le pueden achacar ciertos vacíos argumentales, pero que cautiva por la rotundidad de su lenguaje y la exquisitez de sus imágenes: imposible olvidar la canción que Rita tararea en su cuarto de costura o la escena final con vistas al mar. Empieza como Gomorra, sigue con un humor negro inclasificable y termina como romance criminal: un cóctel explosivo y un chute en vena de ese otro cine italiano que casi nunca llega a nuestras salas.


Lo mejor: La impecable escena en casa de Rita: excelente trabajo actoral 
y de dirección de fotografía.
Lo peor: Su concisión y locanismo hace que por momentos bordee el aburdo.

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Nota: 7

jueves, 27 de junio de 2013

CORTOMETRAJES: EU NÁO QUERO VOLTAR SOZINHO, de Daniel Ribeiro

CORTOMETRAJES 16: EU NÁO QUERO VOLTAR SOZINHO, de Daniel Ribeiro (Brasil, 2010)
Palmarés: Premio de la audiencia en los festivales de Torino, Seattle, Philadelphia, Cuiabá y Barcelona. Gran premio del jurado en el L.A. Outfest. Mejor cortometraje del Festival de Sao Paulo.
Comentario: Todos los factores se han puesto de acuerdo para que Eu náo quero voltar sozinho, que podría traducirse como No quiero caminar solo, sea el cortometraje de la semana en el blog: Brasil está de gran actualidad, termina el curso escolar y estamos en vísperas del Día del Orgullo Gay. El film de Ribeiro bien podría servir para establecer esos puentes de concordia que tanto necesitamos hoy en día. El corto propone una bonita historia de amor y amistad adolescente contada desde el respeto, el cariño por los personajes y la absoluta verdad. Eu náo quero voltar sozinho tiene seres de carne y hueso, y cualquiera que haya pisado los pasillos de un instituto y conozca los mecanismos de las primeras pulsiones sexuales se sentirá totalmente identificado con la historia. Pocos trabajos tratan con tanto mimo el tema de la discapacidad y la amistad 'que aspira a ser algo más' sin caer en chistes burdos ni 'pagafantismos'. Pocas historias consiguen en poco más de un cuarto de hora una sensación de cotidianidad y familiaridad con lo que se está contando. Pocos cuentos consiguen hacen del final feliz la solución más equilibrada, nunca obvia ni complaciente. Eu náo quero voltar sozinho se desmarca de la corriente imperante de cierto queer cinema enquistado en la provocación y la filmación de escenas sexuales: la pieza de Ribeiro tiene alma y valores que van más allá de los regionalismos y la etiqueta 'homo'. Uno de los cortometrajes más bonitos de la temporada.


Nota: 8

martes, 7 de mayo de 2013

Crítica de EN UN LUGAR DEL CORAZÓN, de Robert Benton

Depresión y resistencia
EN UN LUGAR DEL CORAZÓN (PLACES IN THE HEART), de Robert Benton (EE. UU., 1984)
¿De qué va?: Texas, 1930. Años del Ku Klux Klan, la Gran Depresión y víspera de la Segunda Guerra Mundial. Tiempos difíciles también para Edna Spalding, madre de dos hijos que acaba de enviudar. Con tal de salvar su finca dedice acoger un nuevo inquilino, un veterano de guerra invidente que realiza manualidades con mimbre, y un vagabundo negro que recorre los Estados Unidos buscando trabajo en los campos de algodón. Mientras Edna intenta reconvertir sus terrenos en plantaciones agrícolas, alrededor suyo se teje un triángulo amoroso y distintos personajes intentan sobrevivir en la desangelada Norteamérica rural y profunda.
Palmarés: Oscar a la mejor actriz protagonista (Sally Field) y mejor guion original (Robert Benton) de 7 nominaciones, entre ellas mejor película y director. Globo de oro a la mejor actriz (apartado drama) y candidatura a la mejor dirección y película. Oso de Plata al mejor director, premio OCIC y participante en la sección oficial del Festival de Berlín 1985. Premio del público del Festival de Toronto. Distintas distinciones al nominado al Oscar John Malkovich como mejor actor de reparto del año, entre ellas la concedida por la National Board of Review. Considerada por los distintos sindicatos de directores, guionistas y sonidistas en sus nominaciones.
El dato: La dirección de fotografía la firma el barcelonés Néstor Almendros, ganador del Oscar por Días del cielo que ya había trabajado con Benton en Kramer contra Kramer. Field ganó su segunda estatuilla en su segunda nominación y es una de las pocas actrices que puede presumir de doble reconocimiento en la categoría principal de los Premios de la Academia con tan pocos años de diferencia: su primer oro fue por Norma Rae (1979) y consiguió tercera nominación este año por el Lincoln de Spielberg. La película se rodó en la misma Texas (ciudad de Waxahachie) y triplicó en taquilla los costes de rodaje. Curiosamente la película reúne tres nombres míticos con relaciones desiguales con la Academia: Danny Glover, que volvió a ser en un trabajador del algodón en Manderlay de Von Trier, nunca ha estado nominado al Oscar, y pese a optar varias veces al mismo nunca lo han ganado ni Ed Harris ni John Malkovich. Uno de los primeros trabajos en el cine de Terry O'Quinn, el popular Locke de la serie Perdidos.


Valoración: Los tiempos difíciles en los que Edna lucha por encontrar un espacio guardan cierto parecido al actual contexto de crisis. La crónica de un personaje que sufre y vence sus dificultades más allá de las reglas e imperativos tanto sociales como familiares es una constante obsesión y una base narrativa que los norteamericanos han cortado y copiado hasta la saciedad. Con todo, En un lugar del corazón es una película con alma, bien dirigida, mejor interpretada, muy sutil en sus descripciones, tierna o dura según la escena. Field da emoción y veracidad a su personaje con una contención expresiva magistral, con lo que es muy fácil sentirse identificado y absolutamente preocupado por esta madre viuda a la deriva. La capacidad de Benton por ir del drama personal a la descripción de toda una época es muy loable. Y para el recuerdo quedan escenas de factura muy sencilla pero eficaz, complejísima en el plano de las emociones. Siguen muy adentro del espectador los título de crédito iniciales, panorámica de los lugares de la Norteamérica profunda y los secretos de sus gentes. Es demoledor el plano con el niño negro arrastrado por un coche y luego ahorcado en un árbol: el film dista de caer en la fácil distinción de buenos y malos. La humanidad sigue en la escena en la que Field pega a su hijo imitando al patriarca difunto, minutos que justifican un Oscar y toda la estantería de trofeos. Y haciendo memoria, pocas escenas finales resultan tan lapidarias a la par que bellas, tan evocadoras al mismo tiempo que conclusivas como la escena final en la iglesia, una genialidad que pone los pelos de punta. Una película para disfrutar, para saborear sus detalles, para revisar y seguir asombrándose de la vigencia de su mensaje y de sus imperecederas cualidades artísticas.


Para analistas de la Norteamérica más cruda.
Lo mejor: La contención y la intensidad de la interpretación de Field. La bellísima escena final.
Lo peor: El tempo ralentizado de algunos pasajes tendrá detractores.

Nota: 8

miércoles, 17 de abril de 2013

Crítica de SEIS PUNTOS SOBRE EMMA, de Roberto Pérez Toledo

El mundo de las discapacidades ha sido llevado al cine desde múltiples perspectivas. La de Seis puntos sobre Emma es bastante original. A partir de seis partes o puntos, los mismos con los que se escriben todas las letras en el alfabeto braile, somos testigos de la evolución emocional del personaje y su tenacidad por cumplir el deseo de tener un hijo. Lo mejor de la propuesta está en su actriz, una Verónica Echegui que parece ciega de nacimiento y con la que todo resulta natural, creíble, cercano. La intérprete lidia con un personaje incómodo que el guion retrata en sus luces y en sus sombras, tan tierno como en el fondo antipático, al fin y al cabo complejo, como cualquier ser de carne y hueso. A la innegable verdad que respira la historia se le añade una curiosa terapia, la misma que visita la Emma del título, y en la que el público es partícipe de otras historias, todas plausibles y cálidas: una tetraplégica que pide los servicios de un gigoló, una muda lesbiana que chatea con una amante, un disminuido psíquico muy amigo de la broma y una chica con tres dedos amputados cuentan sus carencias y querencias mientras Emma y el terapeuta escuchan y se identifican. La intención de dar luz a esas pequeñas historias cotidianas que casi nunca tienen su espacio en la gran pantalla es del todo loable y el guion deja entrever tanto un estudio previo del caso como un absoluto cariño y respeto por el tema tratado. Desgraciadamente, a Seis puntos sobre Emma le pasa factura su condición de historia mínima, de cortometraje mínimamente desarrollado. El film roza el ridículo y se hunde al querer acercarnos la red de lazos que se crea en torno a la protagonista: la ficción, por lo tanto, entra de lleno en la trama para robarle cualquier atisbo de credibilidad y oxígeno. Al final Seis puntos sobre Emma es demasiado pequeña, está enquilosada en el terreno de la mera anécdota, y de la obviedad del conjunto se resiente un tramo final tan mal cerrado como obvio. Film que respira e inspira amor por todos sus poros, filmado y escrito con cierta mano curtida, pero que desaprovecha el colosal trabajo de Verónica Echegui. Decíamos que el mundo de las discapacidades ha sido llevado al cine desde múltiples perspectivas: Seis puntos sobre Emma es pulcra, amable y sin estridencias, pero ante todo un mero apunte a pie de página, y de ahí a caer en la nube del olvido, incluso en el conjunto de la débil pero consistente vida del cine español, hay solo un paso.



Para ver el mundo desde otros ojos.
Lo mejor: Verónica Echegui puede con todo.
Lo peor: El personaje de Fernando Tielve.

Nota: 5

lunes, 14 de enero de 2013

Crítica de LAS SESIONES (THE SESSIONS), de Ben Lewin


En un mismo año se han estrenado tres películas con personajes protagonistas discapacitados que se aferran a la vida a pesar de los pesares: Intocable, Seis puntos sobre Emma y ahora Las sesiones, la crónica amable de Mark, un paralítico de 38 años que desea perder la virginidad antes de fallecer. No por casualidad son tres películas que han gustado mucho al público, no tanto a la crítica, tal vez por usar la premisa de 'film de temática dura' para construir mensajes de lo más alegres y vitalistas. Las sesiones también es una comedia, aunque sus alas dramáticas son más oscuras. Ello no la salva de ciertas notas discordantes que, eso sí, harán las delicias de ese público que teme llamar a las cosas por su nombre. Por ejemplo, las conversaciones de Mark, siempre tumbado en horizontal y ladeando la cabeza desde su camilla, con el nuevo cura de su iglesia son del todo surrealistas, no tanto por tronchantes sino por inverosímiles: me pregunto si los culturetas de la crítica yanki se dieron cuenta de hasta qué punto el guion incide en un discurso desacralizador - provocador ('creo en Dios porque así tengo a alguien a quien culpar de mi situación', dice Mark entre lo incorrecto y el chiste afable). Las sesiones también conecta con la cinta francesa por otro motivo: se inspiran en un caso verídico,  y en ambos casos los films se desgajan de lo real porque, aunque dotan de humanidad y calor a sus personajes, estos son siluetas, no son seres de carne y hueso, una cuestión que no es tanto responsabilidad de los actores como del libreto de base, que no sabe canalizar todas las tensiones y los frentes que quiere y debe abordar. Todo ello convierte a Las sesiones en una película ligera, a ratos complaciente y siempre medianera: ni es una apuesta cien por cien gamberra ni retrata en profundidad el alma de quien vive obligado a estar dentro de una extraña máquina de oxígeno para (sobre)vivir. Su estrategia narrativa, entre el eufemismo y el efectismo, son de nuevo las constantes y las claves de un pequeño gran éxito de taquilla, pero hay que detectar que su parco lenguaje nos obliga a dejar estas particulares sesiones de terapia e iniciación sexual fuera de lo más estimulante del último cine indie estadounidense.


Para los que necesitan un motivo para seguir adelante
A favor: Helen Hunt asumiendo el riesgo de un personaje difícil.
En contra: Schnabel y Solondz ya contaron lo mismo con mejores resultados.

Nota: 6

sábado, 15 de diciembre de 2012

La ruta hacia el puticlub: Crítica de HASTA LA VISTA

Cuando la opinión mayoritaria va encaminada en otra dirección de la que uno toma por verdadera convicción y no por la tonta manía de dar la contraria, y cuando eso sucede en un campo tan subjetivo como el cine (que es arte, no entretenimiento como dicen algunos), a veces el bloguero, que no tiene la autoridad del crítico de turno, necesita una palmadita en la espalda que le recuerde que tal vez optó por la senda correcta. Con Hasta la vista, sin que la película quisiese y sin que como espectador fuese preparado para ello, encontré todos los motivos por los que Intocable me parece un film tan entretenido como discutible. El film belga parece asentarse en el mismo equilibrio en el que ya se movía el film francés, y no es casualidad que Hasta la vista haya ganado el EFA del público y el premio a la mejor película en el Festival de Valladolid (ha convencido, por lo tanto, a todo el mundo). Pero esta road movie de tres amigos discapacitados que sueñan con llegar a España y perder su virginidad es más compleja en sus planteamientos que Intocable, y a la postre más adulta, más recomendable, menos falsaria. Hasta la vista no resta ni un ápice de dureza a la complicada realidad de sus personajes, a quienes respeta y trata a la vez con pudor y dureza según lo requiere la escena. Hasta la vista es una comedia amable, loca pero no desaforada, que evita lo acaramelado y combina a la perfección fábula y drama, dando cancha a la fantasía de sus protagonistas pero sin dejar de pisar suelo firme. Es, en definitiva, muchísimo más recomendable que el desatinado juego de caracteres y clases sociales que ofrece, manipulación mediante, la obra de Nakache y Toledano. Comparándolas uno podría argumentar que no se da una completa radiografía de la complejidad de Hasta la vista, algo totalmente cierto si bien nuestra mirada queda influenciada por el hecho de haber asistido en pocos meses de diferencia a dos películas de premisas y características similares, para más inri ambas venidas del casi siempre inspirado cine de ámbito francófono. Otro cine blanco es posible: Hasta la vista gustará a aquellos que cultiven las películas de mensaje positivo, que invitan a vivir y a reciclar todos los problemas valorándolos en su justa medida. Cine de buen rollo, alentador y para todos los públicos. Intocable fue un taquillazo y Hasta la vista se ha estrenado bajo la apariencia de una cinta sesuda que no pasa de los cines en versión original de cuatro capitales. Otra bandera a contracorriente que enarbola este blog de las causas perdidas.


Para los que busquen el film sorpresa de la cartelera de diciembre
Lo mejor: La simpatía de sus personajes.
Lo peor: El final feliz convence más o menos.

Nota: 6'5