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viernes, 22 de octubre de 2021

PELÍCULAS INTERNACIONALES DE LOS ÓSCAR | EL HIJO DE LA NOVIA, de Juan José Campanella (Argentina)


 EL HIJO DE LA NOVIA (SON OF THE BRIDE)

Argentina, 2001. Dirección: Juan José Campanella Guion: Juan José Campanella y Fernando Castets Música: Ángel Illarramendi Fotografía: Daniel Shulman Reparto: Ricardo Darín, Héctor Alterio, Norma Aleandro, Natalia Verbeke, Eduardo Blanco, Gimena Nóbile, Claudia Fontán, David Masajnik, Atilio Pozzobon, Salo Pasik Género: Comedia dramática Duración: 120 min. Tráiler: Link 
¿De qué va?: Rafael dedica 24 horas al día a su restaurante, está divorciado, ve muy poco a su hija, no tiene amigos y elude comprometerse con su novia. Además, desde hace mucho tiempo no visita a su madre, internada en un geriátrico porque sufre el mal de Alzheimer. Una serie de acontecimientos inesperados le obligan a replantearse su vida. Entre ellos, la intención que tiene su padre de cumplir el viejo sueño de su madre: casarse por la Iglesia. (FILMAFFINITY)


En el año del "corralito", el cine argentino estuvo presente en las carteleras de todo el mundo, muy especialmente en los países de habla hispana, con El hijo de la novia, película que reportó a Ricardo Darín, Eduardo Blanco y a Juan José Campanella una fama inusitada, así como una segunda juventud a las carreras de Héctor Alterio y Norma Aleandro. En España no estábamos acostumbrados a la cantinela del habla ché o a la sucesión de "boludos", "pelotudos" y "conchudos", pero eso no impidió que la cinta contara con un poderoso boca a oreja y se convirtiera en un suceso sin precedentes que eternizó su paso por salas. La clave del éxito de los prolegómenos de esta boda tan particular reside en la capacidad de sus responsables para unir humor y gravedad de forma muy sutil, nada forzada, engarzando momentos que son puro sketch (Alterio llamando por teléfono a sus antiguos amigos), artificio naturalista (el monólogo en el telefonillo, en plano fijo) o pirueta de guion (la aguda charla con el capellán o el rodaje dentro de la película, con pelea de los protagonistas de fondo). El hijo de la novia es una obra con candor, sin más peripecia y verdad que aquella que emana de lo cotidiano (elevado a extraordinario por la labor de sus actores o la agudeza de sus diálogos). Tan entrañable que puede pasar desapercibida su discreta concepción visual, el poco matizado uso de sus fundidos a negro y transiciones de montaje, o incluso su exceso de metraje. Para el caso, poca cosa: a principios de los 2000 se reestrenaron todas las películas anteriores, románticas y verbales, de Darín, Campanella se convirtió en un habitual de las series yankis y el cine argentino incrementó su presencia al otro lado del charco. En la España de la inmigración, de hecho, el cine de la pampa todavía no ha perdido cierto aura de prestigio. Justamente los espectadores que, como los académicos de Hollywood, entendieron y se enternecieron con esta historia de segundas oportunidades, ataduras del pasado, imperativos económicos y rutinas que pesan como losas, tan familiar que podría ser la nuestra.


lunes, 7 de octubre de 2019

FESTIVAL DE SITGES 2019 (III) | CINE ESPAÑOL: VENTAJAS DE VIAJAR EN TREN, EL ASESINO DE LOS CAPRICHOS, EL HOYO, 4x4, PARADISE HILLS y AMIGO


VENTAJAS DE VIAJAR EN TREN
España, 2019. Dirección: Aritz Moreno
Sección: Oficial a concurso

La novela Ventajas de viajar en tren de Antonio Orejudo era una genialidad imposible de adaptar al cine. Decimos "era" porque, contra todo pronóstico, la película de Artiz Moreno es fiel al "cariño cruel" del libro, incluso a su estructura en tres episodios. Como sucede con los cerebros de los afectados de personalidad múltiple, el filme se abre como una cebolla que va desvelando todas sus capas: vamos de la meseta a París, del fragor de la guerra al interior de un quiosco... y suma y sigue. Mientras, desde la butaca, uno abre los ojos como platos y se sorprende al ver que el castillo de naipes nunca se desploma. Comedia negrísima sobre detritos, maltratos y trastornos, una visión deformada y lúdica de lo que somos con una estética y un reparto únicos. De esas veces en las que todos los planetas (medios, elenco, presupuesto) se alinean para formar una ópera prima de culto instantánea, título único en nuestro país y de cualquier cinematografía, con tal cantidad de espacios, tiempos, caracteres y datos que invita a visionarla más de una vez. Le deseamos mucha suerte: esperemos que sus excentricidades no vayan acompañadas de la incomprensión del público mayoritario. El cariño de los asistentes en Sitges lo tiene garantizado.



EL ASESINO DE LOS CAPRICHOS
España, 2019. Dirección: Gerardo Herrero
Sección: Órbita


Gerardo Herrero, pese a ser uno de los cineastas más prolíficos del panorama nacional, apenas ha aportado un par de títulos estimables. El asesino de los caprichos incide en el amor del cineasta por el thriller, el género que más ha cultivado en la última década. A partir de un libreto de Ángela Armero (que parece la adaptación de una novela superventas), Herrero, a diferencia del carácter ibérico de los últimos Sorogoyen y Arévalo, convoca gran parte de los clichés del noir norteamericano (mujeres uniformadas con comportamientos masculinos, cierta esencia de buddy movie, etc.), una fórmula que recuerda a policíacos de tiempos pretéritos. La película, como resultado, apela a una narrativa desfasada, incluso en aspectos técnicos ya superados (véase las escenas en la azotea, con un uso del croma que clama al cielo). Una buena idea lastrada por la incapacidad de sus responsables por ir más allá de lo evidente. Entretiene moderadamente, con instantes de humor involuntario y un reparto que, pese a su oficio, no puede salvar el conjunto de la más absoluta medianía. Susceptible de un remake futuro.



EL HOYO
España, 2019. Dirección: Galder Gaztelu-Urrutia
Sección: Oficial a concurso


2019 pasará a la historia como el año en que nuestro cine se exhibió y ganó premio en casi todos los festivales internacionales. El hoyo, último nombre que se añade a la cosecha, llega a Sitges con el subtítulo de "la sorpresa de Toronto" y su pase ha superado con creces todas las expectativas. El debut de Gaztelu-Urrutia en el largometraje es la madre de todas las distopías políticas, una especie de "Cube a la española" que cuestiona las bases del capitalismo, el desapego al prójimo, nuestra relación con la comida y, en general, un sistema social que consume objetos y personas. Durante noventa minutos, Ivan Massagué está encerrado en una especie de pirámide vertical, con plataformas que imitan un sistema de castas: arriba están los más aventajados y abajo sufre la clase pobre, que muere y mata por absoluta necesidad. La premisa se domina a la media hora de metraje, pero la trama introduce variaciones que permiten dilatar la reflexión y el entretenimiento: hay material incluso para realizar las series y las secuelas que se quieran. Una idea brillante ejecutada con compromiso social y de género. Dará mucho que hablar y muchas alegrías a su equipo. Recordad: "la panna cotta es el mensaje. Obvio".



4x4
Argentina, 2019. Dirección: Mariano Cohn
Sección: Òrbita

A juzgar por sus últimos estrenos, parece que los argentinos están "hasta las pelotas", con perdón. Y no hay nada mejor que la ficción para destapar las injusticias sociales y, por qué no, canalizar toda la rabia contenida. Todo ello estaba en las bases de los Relatos salvajes de Damián Szifrón y en los proyectos de la pareja que forman Cohn y Duprat. En 4x4, el primero dirige, el segundo escribe y ambos se divierten bromeando con su propia obra (inventan el cartel de una hipotética secuela de su El hombre de al lado) y llevando al extremo sus estilemas (si antes jugaban a incomodar a su protagonista, y con él a gran parte del público, ahora la claustrofobia es literal y el personaje está encerrado en el interior de una camioneta blindada durante el 90% del metraje). El resultado, más cercano al fantástico que a la retranca ché, presume de algunos hallazgos visuales (destaca la fotografía de Kiko de la Rica), mantiene al espectador pegado a la butaca... y, tras su resolución, no puede esconden su carácter anecdótico. Como un relato del citado Szifrón, pero estirado hasta alcanzar la canónica hora y media. Con más energía que brío, más enfado que denuncia. Coproducción hispano-argentina, otra más, que no tardará en llegar a nuestras salas.



PARADISE HILLS
España, 2019. Dirección: Alice Waddington
Sección: Oficial a concurso

El mundo del cine es para los valientes. Con 29 años, la bilbaína Alice Waddington presenta una ópera prima inusual dentro del panorama español. Paradise Hills es una fantasía femenina y feminista con una cuidada puesta en escena, una notable economización de recursos y combinación de talento nacional y actores internacionales, una fórmula muy acorde con las demandas comerciales de nuestros tiempos. También, como sucede con parte del audiovisual más reciente, Paradise Hills cuenta con una buena premisa que, a la postre, va perdiendo fuelle hasta diluir toda la carga emocional e ideológica que apuntaban sus primeras escenas. La odisea de unas jóvenes burguesas que están encerradas en un internado es un "quiero y no puedo" de lugares comunes que, con todo, puede gustar a su audiencia potencial: adolescentes, millenials y etcétera. Nos quedamos, en definitiva, con una estética (vestuario, dirección artística, maquillaje y peluquería) que, aunque vacía, no está exenta de méritos. Una excéntrica demostración de todo lo que es capaz de hacer nuestra industria y, colateralmente, una exposición de todas sus vergüenzas e imperfecciones.



AMIGO
España, 2019. Dirección: Óscar Martín
Sección: Oficial a concurso


Puede que Javier Botet nunca gane un Goya, pero probablemente no lo necesite: es con toda seguridad el intérprete español que más ha trabajado en la última década, tanto en España como en el extranjero. En reconocimiento a esa hiperactividad, claramente vinculada a su singular físico, el Festival de Sitges le ha otorgado este año un premio muy merecido y nada corriente. Lástima que ese galardón se justifique con la proyección de una película tan anecdótica como Amigo, en la que Botet también participa en labores de guion. Sin las capas de maquillaje a las que nos tiene acostumbrados, el cuerpo desnudo del intérprete es lo único imponente de un filme que nunca debió pasar del formato corto. Dos amigos deciden vivir en una casa en mitad de la nada. Uno está enfermo, el otro ejerce de cuidador, y entre ambos hay varios secretos y rencillas que se resuelven con moderado interés en su tercio final. Óscar Martín cuenta con pocos medios, pese a lo dicho estamos ante una película "resultona"... pero su inclusión en Sitges resulta excesiva (sin olvidar que el festival de catalán es muy dado a las desmedidas). Botet, a nuestro pesar, no ampliará su nómina de amigos. Difícilmente encontrará acomodo en la gran pantalla.


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martes, 4 de julio de 2017

CRÍTICA | EL FARO DEL SUR, de Eduardo Mignogna



EL FARO DEL SUR
Festival de Montreal: Mejor actriz. Goya a la mejor película iberoamericana
Argentina, 1998. Dirección y guión: Eduardo Mignogna Reparto: Ingrid Rubio, Ricardo Darín, Norma Aleandro, Norberto Díaz, Jimena Barón, Florencia Bertotti Fecha de estreno en España: 22/05/1998 Tráiler: Link


Crítica José: Un accidente automovilístico destruye una familia. Dos hermanas salen vivas de ese suceso y se trasladan a la casa de sus tías. Tras no soportar la decadente atención que reciben, deciden emprender un viaje. Una relación entre hermanas que se forma de percepciones, de malos y buenos momentos de convivencia. Argentina factura otra cinta con la que nos podemos sentir identificados: habla de procesos vitales como la pérdida y la capacidad para seguir adelante. Otro punto que toca de forma sutil es el suicidio. Sus interpretaciones cumplen con lo que debe ofrecer cada personaje. Nota: 7 / 10


Crítica Mayra: El faro del sur es una cinta dramática que narra la vida de dos hermanas huérfanas que buscan su camino y lugar en la vida. Sin duda los pilares de esta película residen en sus protagonistas: Ingrid Rubio y Jimena Barón (aunque la aparición de Bertotti tampoco desentona), capaces de dotar de especial carisma a sus personajes logrando transmitir al espectador lo necesario para mantenerlo atento al desarrollo de esta historia de afecto fraternal que nos acerca a dos seres de personalidades opuestas, ambos marcados por un mismo pasado, aunque con efectos diferentes. Rubio nos ofrece la correcta interpretación de un personaje a ratos (cuando se lo permite) alegre, aunque autodestructivo y sumido en la desdicha; mientras que Barón aporta con su perspicaz personaje de Aneta el toque cómico que se requiere para equilibrar este interesante melodrama. El faro del sur es una película amena que entremezcla risas y llanto, aunque debido a la estructura a dos tiempos que plantea el film (que poco o nada aporta) se percibe cierta falta de ritmo en el metraje. Con todo, una propuesta interesante. Nota: 6 / 10



Crítica Ronnie: Después de un accidente de coche en el que mueren sus padres, Meme (Ingrid Rubio), que se ha quedado coja, tiene que hacerse cargo de su hermana pequeña, Aneta. Juntas, sin un rumbo fijo, tratan de arreglárselas como pueden. Meme es vitalista y apasionada. Aneta es inteligente y despierta. La relación entre las dos es muy difícil, aunque les une un profundo amor. A lo largo de los años experimentan todo tipo de vivencias. Mientras, la salud de Meme poco a poco va empeorando. Excelente recopilación musical y un trabajo de cámara respetable, un guión interesante y unas actuaciones bastante decorosas, en especial la de Ingrid Rubio. La relación entre las hermanas es retratada con singular soltura por ambas actrices, que logran plasmar el sentimiento que las une, así como la fuerte personalidad de la más pequeña y la lenta decadencia de la hermana mayor. En general es olvidable. Nota: 5 / 10


Crítica Xavier: El cine suele retratar la relación entre hermanas en términos poco amables. La competitividad, la envidia, incluso el odio, parecen ser los motores de cualquier ficción familiar y femenina que se precie. Por suerte, siempre podemos recurrir al cine argentino (y si lo firma Mignogna o Campanella, mejor todavía) para purgarnos con los mejores sentimientos posibles. El faro del sur, reverso de toda esa constante, es una historia de hermanas, con sus tiranteces, pero en esencia afectuosa. A este torrente de amor aporta de forma decisiva ese portento que era (y que sigue siendo) Ingrid Rubio, luz brillante del faro del título. Lástima que la película, al tomar el curso itinerante de sus protagonistas, resulte un tanto confusa, tan deslavazada que uno tiene la sensación, a pesar de los pesares, de no haber podido acceder a las interioridades de sus protagonistas. Con todo, a nadie le amarga un dulce (de leche). El faro del sur, en su desigual espontaneidad, y sobre todo en la autenticidad de todo su reparto, termina resultando una experiencia amable, por momentos reconfortante. Una película que es todo vida. Con edulcorantes, pero vida al fin y al cabo. Nota: 6 / 10

Encuentra todo el CINE DE 1998 en nuestro PODCAST:

viernes, 28 de octubre de 2016

CRÍTICA | EL CIUDADANO ILUSTRE, de Mariano Cohn y Gastón Duprat


El artista y la plebe
EL CIUDADANO ILUSTRE, de Mariano Cohn y Gastón Duprat
Festival de Venecia: Copa Volpi al mejor actor
Argentina, 2016. Dirección: Mariano Cohn y Gastón Duprat Guión: Andrés Duprat Fotografía: Mariano Cohn Música: Toni M. Mir Reparto: Óscar Martínez, Dady Brieva, Andrea Frigerio, Belén Chavanne, Nora Navas, Iván Steinhardt, Manuel Vicente, Marcelo D'Andrea, Gustavo Garzón, Emma Rivera Género: Comedia dramática Duración: 115 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 11/11/2016
¿De qué va?: Un escritor argentino recibe el Premio Nobel de Literatura. Afincado en Barcelona, decide regresar tras 40 años de ausencia a Salas, el pueblo donde nació, para recibir un homenaje. A su llegada, el hombre deberá cubrir una agenda apretada de actos, situaciones surrealistas y encuentros tanto deseados como indeseados. 

viernes, 23 de septiembre de 2016

CRÍTICA | EL REY DEL ONCE, de Daniel Burman


El rey de la nada
EL REY DEL ONCE, de Daniel Burman
Festival de San Sebastián 2016: Sección Horizontes Latinos
Argentina, 2016. Dirección y guión: Daniel Burman Fotografía: Daniel Ortega Reparto: Alan Sabbagh, Julieta Zylberberg, Usher, Elvira Onetto, Adrián Stoppelman, Dan Breitman, Elisa Carricajo Género: Tragicomedia Duración: 80 min. Tráiler: Link
¿De qué va?: Ariel deja su puesto de trabajo en Nueva York para trasladarse a Buenos Aires. Al regresar al barrio donde nació y creció, el hombre recuerda su pasado, a la vez que intenta enamorar a Eva, una de las trabajadoras de la fundación que coordina su padre.


Daniel Burman, al menos en España, es uno de esos directores "que suenan", ni demasiado desconocidos ni demasiado familiares. Tanto en Argentina como en nuestro país se han estrenado puntualmente todas sus películas, pero ninguna de ellas, con excepción de El abrazo partido, tuvo una visibilidad destacable. No parece que El rey del Once, que se presenta estos días en el Festival de San Sebastián, vaya a romper esa tónica, pero sí sirve para darse cuenta que Burman, sin hacer demasiado ruido, ha dado un volantazo a la comedia amable que viene cultivando desde mediados de los 90. El rey del Once es tal vez la película más personal de su director, una especie de film confesional en el que Burman pone en el cuerpo orondo de su protagonista parte de sus obsesiones, un catálogo que parece la adaptación perfecta de un Woody Allen a ritmo de tango, seseante y pringado de dulce de leche. En la película se habla, como no podía ser de otra manera, del judaísmo, de la familia, del amor no correspondido, de las paternidades ausentes y de la vida en los estratos más bajos de la capital. Todo en minúscula y en primera persona, sin demasiado orden, con un guión que parece escrito a vuelapluma. Por todo ello, El rey del Once tiene su encanto, y a la vez es una película tan privada que el espectador siempre se siente fuera del juego que propone su artífice. Ni el drama de este rey destronado resulta especialmente consistente ni la comedia sucede con la agilidad propia de nuestros compañeros "chés". A la postre, El rey del Once no deja de ser una anécdota, el boceto de algo mayor, la estructura de un cortometraje alargado hasta la saciedad o la voluntad de Burman por facturar un cine a bocajarro y a contracorriente. Al menos su visionado sirve para refrescar la memoria en relación a Burman y a su filmografía.


Para amantes de las películas que no cuentan nada y lo dicen todo.
Lo mejor: Su humor absurdo.
Lo peor: Quiere ser liviana y termina por resultar nimia.

martes, 16 de febrero de 2016

CRÍTICA | PAULINA (LA PATOTA), de Santiago Mitre


(In)justicias
PAULINA (LA PATOTA), de Santiago Mitre
Festival de Cannes: Mejor película y Premio FIPRESCI de la sección Semana de la Crítica. Festival de San Sebastián: Premio Jurado de la Juventud, Premio Otra Mirada y Mejor película de la sección Horizontes Latinos. Premio Fénix: mejor actriz
Argentina, 2015. Dirección: Santiago Mitre Guión: Santiago Mitre y Mariano Llinás Fotografía: Gustavo Biazzi Música: Nicolás Varchausky Reparto: Dolores Fonzi, Oscar Martínez, Esteban Lamothe, Cristian Salguero, Verónica Llinás, Laura López Moyano Género: Drama social. Thriller Duración: 100 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 27/11/2015
¿De qué va?: Paulina está a punto de terminar su tesis doctoral. A pesar de contar con un brillante futuro como abogada, decide trasladarse a la periferia y acepta un trabajo como profesora en un proyecto humanitario. Una noche, Paulina es violada por un joven de la zona. A partir de ese momento, su vida dará un vuelco inesperado.

jueves, 4 de febrero de 2016

CRÍTICA | EVA NO DUERME, de Pablo Agüero


Cadáver ambulante
EVA NO DUERME, de Pablo Agüero
Festival de San Sebastián, Mar de Plata y Roma 2015: Sección oficial a concurso
Argentina, 2015. Dirección y guión: Pablo Agüero Fotografía: Ivan Gierasinchuk Música: Valentin Portron Reparto: Gael García Bernal, Denis Lavant, Imanol Arias, Daniel Fanego, Elena Roger, Sofía Brito, Nicolás Goldschmidt, Sabrina Macchi, Ailín Salas Género: Drama experimental Duración: 85 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 12/02/2016
¿De qué va?: Eva Perón murió víctima de un cáncer el 26 de julio de 1952 en Buenos Aires. Su cuerpo fue embalsamado y estuvo 16 años desaparecido. Dos décadas después, se celebró su multitudinario entierro. Esta es la crónica de lo que pasó o de lo que pudo haber pasado con el cadáver de Evita.



Eva no duerme es la construcción y la destrucción de un mito. Pablo Agüero pasea el cadáver de Eva Perón por espacios cerrados, grisáceos y vaporosos, con criaturas variopintas que esconden parte de la esencia argentina que convirtió a Evita en la figura más duradera y controvertida de su historia reciente. El film ni apuesta por la ficción, aun partiendo de personajes totalmente inventados, ni se arriesga con el documental, a pesar de recurrir en más de una ocasión a materiales de archivo en blanco y negro. Eva no duerme es otro tipo de propuesta. Una cinta de fantasmas. Un sueño. Tal vez una pesadilla. La recreación imposible de lo que pudo haber sucedido. La suposición convertida en verdad. O lo que es lo mismo: un film que se sirve de un mito para ser en sí mismo otro mito. Una carambola perfecta si no fuera porque Agüero confía en exceso en los planos claustrofóbicos, los narradores en off y los espacios cerrados. Eva no duerme tiene misterio, pero también cierta impostura. Tampoco le beneficia su visión entre objetiva y crítica de Eva Perón, esa protagonista silente que está presente en todas las escenas a pesar de no aparecer en pantalla. Cosas de los mitos. Una película sobre muertos muy vivos y vivos muy muertos. A contracorriente y personalísima.


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Para los que creen que la historia en mayúsculas está para reescribirla.
Lo mejor: Su atmósfera.
Lo peor: Por momentos, parece que esa atmósfera no ambienta ninguna historia.


Escucha nuestra audioreseña de EVA NO DUERME en
EL PODCAST DE C&R: FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN 2015

miércoles, 30 de septiembre de 2015

CRÍTICA | EL CLAN, de Pablo Trapero


La familia como mafia
EL CLAN, de Pablo Trapero
Festival de Venecia 2015: Mejor director. Festival de San Sebastián 2015: Perlas de otros festivales
Argentina, 2015. Dirección y guión: Pablo Trapero Fotografía: Julián Apezteguia Música: Sebastián Escofet Reparto: Guillermo Francella, Peter Lanzani, Inés Popovich, Gastón Cocchiarale, Giselle Motta, Franco Masini, Antonia Bengoechea, Gabo Correa Género: Thriller Duración: 105 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 13/11/2015
¿De qué va?: Los Puccio parecen una familia normal. Arquímedes, el patriarca, ocupó diferentes cargos políticos durante el período más oscuro de Argentina. Su esposa trabaja como profesora. Su hijo mayor, Alejandro, es una estrella local del rugby. Y el resto de hermanos asisten todos los días al instituto. Tras una fachada de normalidad, el clan de los Puccio se dedica a secuestrar, extorsionar y asesinar a diferentes personas en el almacén de su casa, situada en el tranquilo barrio de San Isidro de Buenos Aires.


Película a película, Pablo Trapero va perfeccionando su estilo. Empezó siendo una de las voces más experimentales del nuevo cine argentino, y en los últimos años se ha convertido en el gran representante de un cine social que aúna el verismo con un medido sentido del espectáculo. Trapero es el único director argentino que puede situar sus títulos en el disparadero internacional y en los festivales que le plazcan, y a la vez sabe ofrecer a sus compatriotas crónicas muy personales con vocación de taquilla. El clan se beneficia de todo ello: es un thriller duro, violento y sin concesiones, y al mismo tiempo una historia de mafiosos que sabe llegar a todo tipo de públicos. Fuera de Argentina pocos conocen la historia del clan protagonista, pero tras ver la película estamos seguros que muchos espectadores no tardarán en buscar información de esta prole criminal en sus ordenadores y smartphones. La historia es tan alucinante que mejor no desvelarla. Sí puede decirse que Guillermo Francella es un Corleone ché de armas tomar, con una mirada felina y un rictus frío que hiela la sangre. Su hijo, un solvente y novel Peter Lanzani, encierra la gran paradoja del film: ¿se puede ser cómplice y víctima a la vez? Y en conjunto, todo el reparto lleva a sus espaldas el peso de una época, la encrucijada moral de sus actos y silencios. El clan podría haber sido un telefilm con una retahíla de fechas y de episodios macabros, pero en manos de Trapero todo trasciende y provoca pavor. Sus personajes son ambiguos y poderosos. Algunas escenas como la charla entre padre e hijo en la cárcel son de una perfección cercana a la excelencia. Un Trapero preciso y estilizado que excarba en los cimientos de un país, que visita las alas más tenebrosas de unos tiempos muy oscuros. Peliculón.


Para estar al día del mejor cine suramericano.
Lo mejor: Combina diversión con retrato social.
Lo peor: No conocer con más profundidad algunos miembros de la familia Puccio.

miércoles, 3 de junio de 2015

CORTO | LUMINARIS, de Juan Pablo Zaramella


LUMINARIS, de Juan Pablo Zaramella
Cortometraje nº 01: Cinoscar Summer Festival 2015: Sección oficial a concurso
Elección de Pablo Moure
Argentina, 2011. Animación, 6 min.

RESEÑA MAYRA: Cuando la creatividad aflora y el ser humano se inspira, el resultado puede ser este tipo de pequeñas grandes historias. No recuerdo haber visto algún cortometraje parecido a Luminaris (al menos hasta ahora): sin duda, es entretenido, original y atractivo, además de estar muy logrado. El trabajo de Zaramella brilla con luz propia. Nota: 7

RESEÑA XAVIER: Argentina ha parido los mejores escritores de microrrelatos. Luminaris traslada esa herencia de genios y formatos breves a una historia que podría firmarla Borges, Monterroso o Jeunet. Tras la descripción de una rutina (fascinante el momento en que el personaje camina por la calzada sin tocar el suelo, deslizándose por pura inercia y capricho del director) se esconde una delicada pieza artesanal con una visión crítica, socarrona y al final esperanzadora. Una golosina de regusto único. No se le parece a nada, ni falta que le hace. Brilla, como su sol-bombilla, a toda potencia. Nota: 7

RESEÑA DANIEL: Luminaris es un cuento fantástico rebosante de ingenio, gracia y una interesante reflexión sobre la búsqueda individual por crear un mundo mejor. El corto resulta un tónico original en su presentación, incluyendo el ritmo de tango que se escucha incesante en sus minutos, que resulta estimulante y como un aderezo a la propuesta. Y aunque resulta un producto muy original en su estética, su desarrollo es bastante simple, sin dar lugar a esa ‘chispa’ que la destaque entre otros productos de similar contenido. Interesante papel de regalo, cuyo contenido queda al debe. Nota: 6


RESEÑA ISIDRO: Me declaro adicto a los cortometrajes de animación. Me parece un formato de ilimitadas posibilidades para la experimentación, y me encanta descubrir cosas nuevas. Luminaris no inventa la rueda, pero es un corto mono, de esos que te ponen una sonrisa en la cara, a lo Paperman o Feast, por citar dos ejemplos recientes. Y a éste le añade encanto la técnica de animación empleada, cargada de detallitos que molan mucho: utiliza el stop-motion para animar a personas de carne y hueso, como Jan Svankmajer, pero con la carne y el hueso aún unidos, y eso le da un aura muy chula de mundo irreal con algunos destellos de la inocencia del cine mudo más amable. Un corto muy simpático. Nota: 7

RESEÑA MIGUEL: Luminaris se puede ver de varias formas, y ya es mucho decir viniendo de una pieza de cinco minutos: como una crítica a los mecanismos de una sociedad atontada en el capitalismo, o como un ejercicio de estilo original y creativo. No es sutil en ninguna de sus dos vertientes. Si bien es cierto que el formato de cortometraje no ayuda, la falta de ambigüedad al tratar lo bueno y lo malo se antoja demasiado infantil. De igual manera ocurre son su imaginario artístico: cuando transformas tanto la realidad terrenal de las cosas tienes que apostar por el carisma de tus cambios en la forma, y aquí se me antojaba demasiado sórdido para mis gustos. ¿Era necesario sacarse tantas veces ese papelito de la oreja? Crují los dientes cada vez que lo hacía. Nota: 6


NOTA DEL JURADO:

jueves, 20 de noviembre de 2014

CRÍTICA | AIRE LIBRE, de Anahí Berneri


Construir una casa, destruir un hogar
AIRE LIBRE, de Anahí Berneri
Festival de San Sebastián 2014: Sección oficial a concurso
Argentina, 2014. Dirección: Anahí Berneri Guion: Anahí Berneri y Javier van de Couter Fotografía: Hugo Colace Música: Nahuel Berneri y Sebastián Bianchini Reparto: Leonardo Sbaraglia, Celeste Cid, Máximo Silva, Pedro Merlo, Fabiana Cantilo, Turco Naim, Lorena Vega, Alejandro Catalán, Érica Rivas Género: Drama Duración: 100 min. Tráiler: Link
¿De qué va?: Lucía y Manuel tienen un hijo y planean trasladarse a las afueras. Cuando compran una casa en mitad del campo, no son conscientes de que eso supondrá el principio de sus problemas. La reforma de la casa termina siendo muchísimo más costosa en tiempo y dinero, por lo que se instalan provisionalmente en casa de sus padres. Mientras, las obligaciones familiares, las obras, las mudanzas y los compromisos laborales tanto de él como de ella harán que la relación de pareja se vaya resintiendo.


Aire libre fue una de las propuestas más infravaloradas de la sección oficial del último Festival de San Sebastián. El film cuenta el deterioro de una pareja que no consigue lidiar con sus quehaceres ordinarios cuando las obras de su nueva vivienda se alargan más de lo previsto. En el film de Beneri, la pérdida de la casa hace tambalear el hogar que los protagonistas pretendían construir: la película va más allá de lo meramente material para convertirse en una metáfora de esa estabilidad que se ha esfumado y que unos y otros intentan encontrar mediante mecanismos insospechados, algunos incluso nocivos. Lo mejor de Aire libre reside en su descripción del desencanto: en todos los planos suceden varias acciones a la vez, se amontonan varias conversaciones al mismo tiempo y el espectador se ve obligado a contemplar las escenas del film como lienzos caóticos en los que no se vislumbra nada pero que al mismo tiempo encierran el drama de los protagonistas. Aire libre, por todo ello, tiene el efecto de una experiencia claustrofóbica y consigue que sintamos en nuestras carnes el desasosiego, la presión y el estrés de los personajes de Sbaraglia y Cid. Sensaciones, claro está, que distan de ser agradables y que pueden crispar los ánimos de la audiencia. Pero ello no deja de corroborar la eficacia de la propuesta, su condición de cuento familiar repleto de veneno que deja al espectador sin oxígeno y sin asideros. Por este motivo, los abucheos que recibió en Donostia son, indirectamente, una muestra de la fuerza del film. Ello también explica que la película haya pasado muy desapercibida por los cines argentinos, más apegados a la catarsis casi sanadora de Relatos salvajes. Pero Aire libre, aun con sus subrayados y sus desafueros, y a pesar del ostracismo que le brindaron los críticos donostiarras (¿habría sucedido lo mismo si el film hubiera competido en la sección Horizontes Latinos?), es una película que ensancha los horizontes del drama costumbrista, por lo general demasiado manido y reconocible.


Para comprobar hasta qué punto la cotidianidad puede desquiciarnos y transformarnos.
Lo mejor: El constante toma y daca de su pareja de actores. La coreografía implícita que se esconde en los planos de interiores, tanto a nivel de guion (conversaciones cruzadas) como de puesta en escena.
Lo peor: La sorpresa final es demasiado efectista, aun cuando resulta necesaria para sacudir a los personajes de su ensimismamiento. 

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domingo, 5 de octubre de 2014

CRÍTICA | RELATOS SALVAJES, de Damián Szifron


Cuando se acaba la paciencia
RELATOS SALVAJES, de Damián Szifrón
Cannes 2014: Sección oficial. San Sebastián 2014: Sección Perlas
Sitges 2014: Proyección especial. Candidata argentina a los Óscar 2015
Argentina, 2014. Dirección y guion: Damián Szifrón Fotografía: Javier Juliá Música: Gustavo Santaolalla Reparto: Ricardo Darín, Leonardo Sbaraglia, Rita Cortese, Darío Grandinetti, Érica Rivas, María Onetto, Diego Gentile, Osmar Núñez Género: Thriller. Comedia dramática Duración: 120 min. Estreno en España: 17/10/2014 Tráiler: Link
¿De qué va?: Distintos personajes pierden el control en situaciones extremas. Un conductor en plena locura, una cocinera con ansias de venganza, una novia que descubre un terrible secreto en mitad del convite, un funcionario pasado de vueltas, un ricachón que urde un plan para tapar las fechorías de su hijo y los pasajeros de un avión protagonizan seis relatos reconocibles y al mismo tiempo difíciles de creer.


Alguien dijo que si España seguía adelante en plena crisis era por la solidaridad de los españoles, una formalidad más para no ir al meollo de la cuestión: quienes nos gobiernan desatienden demasiado a la ligera a la ciudadanía, una manera como cualquier otra de ahogar al personal sin poner, al menos en teoría, ni un dedo en la soga. Pero quien pronunció esa frase no tuvo en cuenta que en momentos extremos es muy fácil y al mismo tiempo muy lícito perder la paciencia. Si no nos dejan quejarnos, al menos tenemos derecho a patalear. Y cuando las leyes no se cumplen, es comprensible que algunos se tomen la justicia por sus manos. De eso habla Relatos salvajes, y en su interior contiene una radiografía grotesca a la par que real de ese estado de histeria colectiva que se ha instalado en nuestras casas, en muestras calles, en nuestras vidas. Pero el film de Szifrón no es un film de denuncia, tampoco una invitación a la anarquía, ni tan siquiera es una película que se sirva de tan amoral premisa para encadenar desmadres sin ton ni son. Relatos salvajes cuenta lo que sucede cuando uno está tan pasado de rosca que no tiene miedo a perder nada, a meter la pata, a cruzar la frontera de lo políticamente incorrecto. Una ilustración de que 'para lo que me queda en el convento, me cago dentro... ¡y de qué manera!'. O un gran mosaico de hombres y mujeres en pleno ataque de nervios, al puro estilo Almodóvar, pero más 'destroyer'.


Hablamos de España, pero en Argentina también se cuecen habas. Relatos salvajes surge como respuesta a tanta presión, a tanto desencanto. Es también una cristalización de ese cine suramericano que no deja de dar que hablar en muchos festivales: pocas películas como la de Szifron se atreven a jugar con la comedia negra, el thriller, el drama social e incluso el terror nupcial (nada que ver con Rec 3) sin despeinarse. Y viendo su impresionante éxito en salas, se ha convertido, además, en ese hit popular que ha permitido una sana catarsis entre los espectadores chés, algo parecido a lo que logró Ocho apellidos vascos con la España de los tópicos y los enfrentamientos nacionales - nacionalistas. Un humor tan oscuro que a algunos les helará la sonrisa. Pero a pesar de sus excesos, aunque pueda herir algunas sensibilidades, Relatos salvajes es un film que resulta cotidiano en su perversidad, plausible en su inconmesurable chifladura. Szifrón deforma los modelos, pero identificamos el fondo y la forma de sus siluetas. Esperemos que tras ver la película nadie se anime a pasar a la acción. ¿O tal vez lo deseamos?


Para descargar adrenalina en tiempos de vacas flacas.
Lo mejor: Se estrena en el momento justo y necesario.
Lo peor: La historia del padre que tapa el asesinato del hijo es más amoral que divertida.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

CRITICA | HISTORIA DEL MIEDO, de Benjamín Naishtat


Cosas (raras) que pasan
HISTORIA DEL MIEDO, de Benjamín Naishtat
Argentina, 2014. Dirección y guion: Benjamín Naishtat Fotografía: Soledad Rodríguez Reparto: Jonathan Da Rosa, Mirella Pascual, Claudia Cantero, Tatiana Giménez, César Bordón, Valeria Lois, Francisco Lumerman Género: Drama experimental Duración: 80 min. Tráiler: Link
¿De qué va?: Distintos personajes coinciden en un verano caluroso. Algo ocurre, pero nadie para advertir ni verbalizar nada. Empiezan a suceder cosas extrañas en una urbanización de las afueras: señales de humo, comportamientos extraños de algunos vecinos, alarmas que suenan solas, luces que se encienden y se apagan sin motivo aparente, instalaciones que aparecen rotas al amanecer...
Palmarés: Sección oficial a concurso del Festival de Berlín 2014. Premio Nuevos Directores del Festival Internacional de San Francisco. Sección Horizontes Latinos del Festival de San Sebastián 2014.


En su ópera prima, Benjamín Naishtat realiza un ejercicio kafkiano, cine abstracto con tendencia al absurdo. Historia del miedo bien podría haber reformulado su título en plural, ya que en realidad el film es un desfile de 'historias', de estampas, de momentos y de personajes. O mejor aún: de sensaciones. Y del amplio abanico de sensaciones posibles, Naishtat intenta evocar las más complicadas: sorpresa, incredulidad, extrañeza, incerteza, misterio y desasosiego (o cualquier sinónimo de todas ellas). Para ello, el director recurre a planos en su mayoría estáticos, líneas argumentales que ni empiezan ni acaban y tramas que nunca quedan explicadas y que se acumulan cual sucesión de macguffins inquietantes. Cine, en definitiva, de difícil visionado y análisis, capaz de desarmar hasta el más resabido.


Naishtat no aclara el mensaje de su película, pero, al menos a juzgar por su libertad creativa, bien puede decirse que el objetivo del film es evocar ideas en el espectador, aunque sin condicionar su mirada. Parece lícito, por lo tanto, que cada uno proponga su particular lectura del conjunto. Y puestos a elegir una semántica, todo indica que Historia del miedo, en clave socarrona y encriptada, es una descripción de la Argentina de la crisis, con una sutil exposición de ciertas diferencias sociales y una ridiculización de los sectores burgueses del país. Unas coordenadas muy parecidas a las de películas como Canino o La mosquitera. Un discurso bastante afín, además, con el de otros títulos argentinos de reciente filmación: La tercera orilla y Relatos salvajes. Imágenes, quien sabe, de un desamparo vital y de una enfermedad social que el cine ché está abordando desde distintas perspectivas, mediante distintos estilos.


Lástima que en la lista de sensaciones que produce Historia del miedo también se encuentre el aburrimiento, el tedio. La película es una yuxtaposición de rarezas, nunca una suma o una acumulación, de ahí que el espectador, al intuir la fórmula de Naishtat, desconecte de la cinta con demasiada facilidad. También puede echársele en cara el hecho de que apele a un miedo conceptual y no a un estupor físico. Una obra, en otras palabras, que no cala, que no curte, que deja más o menos indiferente pese a que en todo momento maneja espacios y conceptos realmente interesantes. Más que incómoda, curiosa. Y más que generar pavor, produce un temor ínfimo. Una de las rarezas latinas de la temporada.

Para perseguidores de extravagancias.
Lo mejor: La última escena de la cena.
Lo peor: Sus excentricidades la definen, pero también la limitan.