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sábado, 7 de diciembre de 2013

MIS SOUNDTRACKS: EL PACIENTE INGLÉS, de Gabriel Yared

EL PACIENTE INGLÉS (THE ENGLISH PATIENT), de Gabriel Yared (Anthony Minghella, 1996)
Oscar 1996 a la mejor banda sonora
Palmarés: Globo de oro y Bafta a la mejor banda sonora. Premio Grammy a la mejor pieza instrumental.
El compositor: Fiel a Minghella, el libanés Gabriel Yared saltó a la fama al musicalizar films franceses como Camille Claudel y posteriormente inmortalizó su nombre al ganar el Oscar por El paciente inglés. Aunque no se deja ver demasiado por las alfombras rojas, sigue trabajando en América (Amelia, En tierra de sangre y miel) y Europa (La vida de los otros, Bon voyage).


Reseña: La banda sonora de El paciente inglés es un ejemplo de soundtrack que sigue las directrices del melodrama clásico. Yared nunca se guía por una estructura fija ni ofrece variaciones de una misma partitura, sino que se adapta al dramatismo de las imágenes para aportar una u otra textura melódica en función de la narrativa del film. El track The English Patient nos introduce en la espesa nebulosa de polvo y sol que cubre el desierto donde los enamorados intentan sobrevivir. Los instrumentos de cuerda y los de viento van alternándose para resaltar el tiempo del recuerdo del paciente Fiennes y la vívida y tórrida historia de amor del personaje. Mientras a las escenas de acción les corresponden músicas de corte más calmado, Yared ofrece piezas más étnicas en otras partes y tracks muy serenos que pertenecen al personaje de la enfermera Hanna: Convento Di Sant'Anna es una increíble pieza a piano de siete minutos y I'll Always Go Back To That Church, con una muy italiana y pizpireta guitarra inicial, realza el fantástico momento en el que Juliette Binoche descubre con la luz de una bengala los frescos de la Iglesia cercana a su improvisado hogar. Un imponente trabajo que se redondea con músicas de cámara, casi todas hermanadas con el jazz, que ambientan las escenas en las que Fiennes asiste a fiestas y a actos diplomáticos, sin olvidar temas conocidísimos como el Cheek To Cheek cantado por Ella Fitzgerald y Fred Astaire. Una inmortal composición, tal vez ligeramente descompensada por la variedad de sus temas, pero cohesionada por la palpable tristeza que recorre cada una de sus notas.
Nota: 9

viernes, 22 de noviembre de 2013

MIS SOUNDTRACKS: EL CARTERO (Y PABLO NERUDA), de Luis Enrique Bacalov

EL CARTERO (Y PABLO NERUDA) (IL POSTINO, THE POSTMAN), de Luis Enrique Bacalov (Michael Radford, 1995)
Oscar 1995 a la mejor banda sonora
Palmarés: Bafta a la mejor banda sonora, y nominación a los David di Donatello italianos.
El compositor: Bacalov es un pianista bonaerense que ha cumplido este año 80 años. Su carrera ha estado relacionada con la música clásica, fusiones rock, ópera e incluso composiciones para distintos Spaghetti Westerns. Tras ganar el Oscar en su segunda y última nominación, Bacalov ocupa el cargo de director artístico de la Orchestra della Magna Grecia de Taranto. Algunas de sus piezas han sonado recientemente en las tarantinianas Kill Bill y Django desencadenado.


Reseña: La banda sonora de El cartero (y Pablo Neruda) carece por número de tracks de ser un material cinematográfico notable (las músicas solo ambientan momentos muy determinados del film de Radford), pero el compositor Bacalov sabe equilibrar calidad y cantidad. Aunque para el cd que se comercializó se insertaron poemas recitados por nombres tan variados como Ralph Fiennes, Ethan Hawke o Madonna, nosotros tomamos únicamente las piezas instrumentales que Bacalov pensó para la película. En ese apartado, es imposible no alabar la famosa melodía que se ha convertido en insignia de la cinta y en una de cantinelas más importante del cine de las últimas dos décadas. Las otras piezas, junto al Madreselva de Carlos Gardel, combinan sonidos mediterráneos, acordeón incluído, y momentos pizpiretas, musicalmente juguetones, como el que atañe a la presentación de Beatrice. El Sounds of the Island tiene tanto fuerza que Bacalov lo retoma, bien con un piano íntimo, bien con nuevas aportaciones, en pistas posteriores. Y Milonga del Poeta entre otros son tangos melódicos en homenaje a la procedencia del poeta. Frente a bandas sonoras de acción como las de Apollo 13, Nixon o Braveheart, se impuso la delicatessen musical de El cartero (y Pablo Neruda): una demostración de lo difícil que es crear una melodía reconocida y reconocible en todo el mundo, la más importante del cine italiano tras Cinema Paradiso y después de La vida es bella.
Nota: 8

sábado, 16 de noviembre de 2013

MIS SOUNDTRACKS: TITANIC, de James Horner

TITANIC, de James Horner (James Cameron, 1997)
Oscar 1997 a la mejor banda sonora
Palmarés: Dos premios Oscar, Satellite Award y Globos de oro: mejor banda sonora y mejor canción por My Heart Will Go On (música de James Horner, letra de Will Jennings). Dos ASCAP Awards, Blockbuster Entertainment Award a la mejor canción, Brit Award a la mejor banda sonora del año y 5 premios Grammy.
El compositor: James Horner es con 60 años uno de los compositores más importantes de Hollywood. Responsable de la música de casi todas las películas de Ron Howard y James Cameron, incluída Avatar, Horner es famoso por 'reciclar' o retomar parte de sus estructuras musicales en distintos films. Lo avalan 10 nominaciones al Oscar (victorias por Braveheart y Titanic) y 9 nominaciones a los Globos de oro y a los Saturn Awards. Sus últimos trabajos en cine han sido las partituras de Cristiada y The Amazing Spider-Man.


Reseña: La banda sonora de Titanic es muy significativa, ya que no solo consigue dar al film el tono romántico y épico que convocó a tantos espectadores en las salas a finales de los 90 sino que describe parte de la ética interna de la película. Cameron dispone su naufragio en función de los sentimientos, y por ello la banda sonora se estructura sobre la canción My Heart Will Go On, cuyos acordes, con más o menos variaciones, reproducen el resto de tracks. Temas como An Ocean of Memories, Hymn To The Sea, Rose o Never An Absolution pretenden ambientar tiempos del recuerdo: unas voces femeninas cantan mientras vemos los restos del barco descansando en las profundidades del océano, cual voces de fantasmas a ritmo de gaita (guiño, además, a la nacionalidad de la tripulación que falleció en el transatlántico más famoso de todos los tiempos). Distant Memories empieza en calma, sigue con el tono grave de los instrumentos de viento y termina con toda la orquestra tocando; yendo, simbólicamente, del barco hundido al esplendor del año 1914. Southampton y Leaving Port también siguen el espíritu del mejor John Williams: una sirena nos avisa que la embarcación está a punto de zarpar, y el entusiasmo de los viajeros queda reflejado con ecos celtas, muy de moda hace quince años gracias al éxito de formaciones y  solistas como Enya, así como de bandas sonoras paralelas como Braveheart o El último mohicano. La parte central del disco es música de acción, género al que siempre ha pertenecido James Cameron y en el que se incluye el tramo final de la ficción con el agua anegando las tripas de la embarcación: uno de los puntos clímax lo marca la larga Death Of Titanic, reflejo de la lucha romántica de sus protagonistas y del tremendismo de las escenas (incluso sin imágenes, parece que podamos oír los gritos de los pasajeros, y los últimos dos minutos son pura oscuridad que estremece). Y ya en la parte final, My Heart Will Go On se impone como tema redondísimo, aunque en su momento la cantante Céline Dion tuviese ciertas dudas con la canción. Una banda sonora, en definitiva, tan mastodóntica y compleja como el film en el que se inserta, fiel al drama y a la acción de la historia, diseñada para impactar emocionalmente y para dar ritmo al thriller, a la vez pensada como homenaje a las víctimas de la catástrofe y como soundtrack descaradamente comercial que funciona como equilibrada música ambiental.
Nota: 9

viernes, 8 de noviembre de 2013

MIS SOUNDTRACKS: LA VIDA ES BELLA, de Nicola Piovani

LA VIDA ES BELLA (LA VITA È BELLA, LIFE IS BEAUTIFUL), de Nicola Piovani (Roberto Benigni, 1998)
Oscar 1998 a la mejor banda sonora
Palmarés: Nominación al David di Donatello italiano y a los premios del Sindicato de Periodistas de Italia a la mejor banda sonora del año. Candidatura al Grammy a la mejor música escrita para cine o televisión.
El compositor: Cuatro décadas de trabajo y 130 banda sonoras convierten a Piovani en uno de los grandes músicos vivos y uno de los más relevantes de la escena europeo. Ha puesto música a las obras de los mejores nombres de la escena italiana: Fellini, Bellochio, Taviani, Monicelli, Moretti y Benigni entre otros. En España lo conocemos por sus obras en la trilogía ibérica de Bigas Luna. Y el mundo se rindió a sus pies con La vida es bella, por la que obtuvo una de las estatuillas musicales más aplaudidas de los últimos años. Su última intervención pública hasta la fecha fue en el prestigioso Festival de la canción de San Remo, donde intervino en calidad de presidente del jurado.


Reseña: Las músicas de Piovani siempre respiran jovialidad, tienen un lado juguetón y se adaptan a todo tipo de cuentos cinematográficos: de los irónicos de Moretti, los sexuales de Luna a los surrealistas de Benigni. Con estas credenciales no había mejor compositor para musicalizar las hazañas de Guido, el padre de aspavientos bufonescos que moldea Benigni. Piovani pone sus conocimientos como director de orquestra al servicio de una gran suite con variaciones: el tema principal, archiconocido por todos, es tan potente que recorre todo el film, con cambios en la velocidad de los ritmos, los instrumentos y otros efectos. La comedia del primer tramo, la tragedia del segundo (Treno nel buio nos introduce en el tren que va en dirección al horror) y el invencible optimismo del personaje en todas sus partes encuentra un gran aliado en la música de Piovani: los tracks van de los sonidos de carrussel a la solemnidad de los instrumentos de viento. Junto a todo lo descrito, partes de ópera, acordes de vals y música de cámara aportan su toque de magia a escenas muy concretas como el baile inicial o el momento del gramófono que conecta al matrimonio en el campo de concentración. Una banda sonora de gran belleza que inspira ternura, melancolía y vitalidad, sensaciones encontradas en una misma melodía, lo mismo que sucede con el tragicómico tempo narrativo de la película. Una prueba de ello es el track final Abbiamo vinto ('Hemos ganado'), con el que Giosuè sale de la 'prisión' subido a un tanque en brazos de su madre: la música crece, se torna festiva y retiene el dolor y la inocencia del crío, llegando a unir muchos sentimientos encontrados en muy pocas notas. La vida es más bella escuchando el soundtrack de Nicola Piovani. Una de esas bandas sonoras que tararearán muchísimas generaciones de cinéfilos.


Nota: 9'5

jueves, 10 de octubre de 2013

MIS SOUNDTRACKS: BABEL, de Gustavo Santaolalla

BABEL, de Gustavo Santaolalla (Alejandro González Iñárritu, 2006)
Oscar 2006 a la mejor banda sonora
Palmarés: Premio Bafta y Satellite Award, y nominación al Globo de oro y Grammy. Hollywood Film Award 2006 al mejor compositor.
El compositor: Gustavo Santaolalla es un músico y compositor argentino conocido por sus trabajos en todas las películas del mexicano Iñárritu, así como por títulos como Diarios de una motocicleta o My Blueberry Nights. Tiene el Oscar, el Globo de oro y el Bafta, ha aspirado al Goya, y por motivos de trabajo ha instalado su residencia en California. En sus inicios, colaboró con diferents bandas de rock latino. Curiosamente, Santaolalla nunca ha cursado estudios musicales, por lo que no sabe leer ni escribir partituras: su trabajo se debe al dominio intuitivo de instrumentos como la guitarra y el piano. Recientemente ha colaborado en la musicalización de algunos videojuegos.


Reseña: Santaolalla recibió en 2007 uno de los Oscar más polémicos. Sus opositores dijeron que el premio recibido el año anterior por Brokeback Mountain era más que suficiente, y que en verdad el peso y la singularidad del soundtrack de Babel recae más en las canciones ya existentes que en las composiciones del argentino. Debates aparte, una película tan singular como la de Iñárritu necesita de una banda sonora igual de especial. Mientras las piezas de otros autores ayudan a contextualizar la escena (la boda mexicana y el periplo de la adolescente sordomuda en Tokio principalmente), la guitarra de Santaolalla aporta profundidad al drama. Iñárritu, autor muy preocupado en que sus películas tengan un impacto emocional en el espectador, consigue con las notas rasgadas de Santaolalla que la tragedia de Babel afecte a la audiencia, produciendo una terrible sensación de vacío en espacios tan grandes como el desierto entre fronteras o las tierras hiermas de Marruecos. Iñárritu, además, cultiva el exceso, y la banda sonora es, por ecléctica, inabarcable: Chavela Vargas se mezcla con el discotequero September, la triste World Citizen - I won't be dissapointed se escucha pocos minutos antes de El tamarindo o El pachangón de los latinos Los incomparables, el zen Only Love Can Conque Hate convive con la étnica Hiding It... y Santaolalla hace acto de presencia cuando la película prescinde de las palabras y desnuda sus escenas, vinculándolas además a estados de angustia e impotencia muy similares. Mereciese o no el Oscar, lo cierto es que la Academia premió un soundtrack que pocas veces podrá repetirse: ni que sea por su originalidad, aplaudimos el galardón.
Nota: 9

martes, 1 de octubre de 2013

MIS SOUNDTRACKS: POCAHONTAS, de A. Menken y S. Schwartz

POCAHONTAS, de Alan Menken y Stephen Schwartz (Mike Gabriel y Eric Goldberg, 1995)
Oscar 1995 a la mejor banda sonora
Palmarés: Premio Annie y BMI Film Music Award. La canción Colors of the Wind (Colores en el viento) ganó el Globo de oro y el Grammy.
El compositor: Con 3 Oscars y 3 Grammys, los últimos por El príncipe de Egipto, Stephen Schwartz es un reputado músico y letrista, vinculado desde finales de los 70 a la producción de musicales de Broadway. Su último trabajo para la gran pantalla fue Encantada: La historia de Giselle, con triple candidatura al Oscar en el apartado de mejor cancion. En 2008 fue homenajeado con una estrella en el Paseo de la Fama de Los Ángeles. A sus 65 años sigue en activo y prepara el montaje teatral de la obra Houdini, estreno previsto para la temporada 2013 - 2014.


Reseña: El prodigioso Alan Menken se alzó con su quinto y sexto Oscar por el trabajo de Pocahontas, al que siguió El jorobado de Notre Dame y Hércules, ya sin el favor de la Academia. Con la ayuda del letrista Stephen Schwartz, Menken crea dos partes musicales diferenciadas: la presencia de la flota inglesa en el Nuevo Mundo se traduce musicalmente en melodías de trompeta y tambor de corte militar con letras tan rotundas como la de Bárbaros, mientras que el escenario natural que conoce el capitán John Smith es acompañado de sonidos más calmados con ecos étnicos y letras de corte ecologista y pacifista. Los tracks instrumentales son más compactos y de una riqueza musical más destacable que la de Aladdín, y se distancia para bien de La bella y la bestia y La sirenita al ir más allá de la recopilación familiar de canciones. Las canciones siguen siendo la base del recopilatorio (Menken recupera melodías de sus temas principales y los fusiona con otros instrumentos), pero en esta ocasión hay clímax y equilibrio: a medida que el soundtrack avanza y la batalla entre las dos 'tribus' se hace evidente, las piezas se oscurecen. Colores en el viento es seguramente la gran canción de Menken, y Si no te conociera tiene todos los clichés de cualquier balada romántica, forme parte o no de una banda sonora. Un trabajo impecable, no demasiado reivindicado tal vez por tratarse de una película ligeramente inferior a la cosecha Disney de los 90.
Nota: 8'5

viernes, 13 de septiembre de 2013

MIS SOUNDTRACKS: ALADDÍN, de A. Menken, H. Ashman y T. Rice

ALADDÍN (ALADDIN), de Alan Menken, Howard Ashman y Tim Rice (John Musker y Ron Clements, 1992)
Oscar 1992 a la mejor banda sonora
Palmarés: Dos BMI Awards, Grammys y Globos de oro para la banda sonora y la canción Un mundo ideal. ASCAP Award por la canción Un mundo ideal y nominación al MTV Movie Award.
El compositor: Howard Ashman, tras trabajar en el musical ochentero de Broadway Smile y colaborar en las letras de las canciones de Oliver y su pandilla y La sirenita, volvió a juntarse con Menken para trabajar en la música de La bella y la bestia. Afincado en Nueva York, la música del film se gestó en esa ciudad: Ashman reveló a Menken que había contraido el virus del SIDA, y el equipo de animadores tuvo que cuadrar calendarios en función del estado de salud de Ashman. Tras tres años de lucha, Ashman murió en marzo del 1991 a los 40 años: no pudo ver el exitoso estreno del film ocho meses después ni pudo recoger el Oscar, pero Menken homenajeó a Ashman en su discurso de agradecimiento. Otra vez junto a Menken, Ashman había preparado once piezas para Aladdín, el estreno posterior de la Disney, pero nunca pudo terminarlas. Menken terminó el soundtrack de Aladdín junto al reputado Tim Rice, y el nombre de Ashman se mantuvo en los créditos de tres de las canciones finales del film.


Reseña: El éxito de La sirenita el año 1989 supuso un punto de inflexión para la Disney, que empezó a trabajar en nuevos productos para los más pequeños hasta convertir el 'estreno Disney' en un evento anual ineludible. Tanto los directores de aquella película como Alan Menken, el encargado de dar personalidad musical al film, repitieron asociación artística y éxito con Aladdín, y como en su primera colaboración el film ganó el Oscar en los apartados de banda sonora y canción original. Menken adapta la música árabe y la lleva al terreno del cine familiar sin traicionar la oscuridad de la película: escenas como las de la gruta donde se esconde la lámpara mágica siguen dando muchísimo miedo. Las piezas instrumentales están supeditadas a las canciones: Un genio genial y Príncipe Alí, en su versión española, tienen la chispa y la personalidad de Josema; El rey, con la voz del protagonista esquivando a las gentes del bazar, es uno de los cortes más divertidos; y Un mundo ideal, convertida en la gran canción romántica de la factoría, ha sido copiada y reproducida a posteriori hasta la saciedad. El trabajo de los letristas Ashman y Rice marca, por lo tanto, las líneas maestras de Menken, y tal vez por ello estamos ante una banda sonora que funciona mejor en pantalla que simplemente escuchándola. Está lejos de ser la gran recopilación de temas de, por ejemplo, El rey León, pero funciona a las mil maravillas. Los que tengan Aladdín entre los VHS de la infancia seguro que se acuerdan más de los sonidos de la película que de los propios fotogramas, una prueba del valor de este personal trabajo a seis manos.


Nota: 8

sábado, 7 de septiembre de 2013

MIS SOUNDTRACKS: LA BELLA Y LA BESTIA, de A. Menken y H- Ashman

LA BELLA Y LA BESTIA (BEAUTY AND THE BEAST), de Alan Menken y Howard Ashman (Gary Trosdale y Kirk Wise, 1991)
Oscar 1991 a la mejor banda sonora
Palmarés: Tres premios Grammy: mejor composición instrumental para cine o television, mejor interpretación en dúo vocal (Céline Dion y Peabo Bryson por la canción Beauty and the Beast) y mejor canción escrita para cine o televisión (Beauty and the Beast). Globo de oro a la mejor banda sonora y a la mejor canción (Beauty and the Beast). Nominación al Bafta a la mejor banda sonora. ASCAP Award por la canción Beauty and the Beast. BMI Music Award para Alan Menken.
El compositor: Alan Menken, músico nacido el año 1946, es uno de los buques insignia del sello Disney: él musicalizó los films que marcaron la infancia de muchos, desde La sirenita a la reciente Mirror, mirror. Ha recibido 19 nominaciones al Oscar, de las cuales 8 se transformaron en premios.


Reseña: La primera película de animación nominada al Oscar a la mejor película, y la única cuando sólo había cinco nominados en esa categoría, es una de las pocas obras que presume de conseguir una triple nominación al Oscar en el apartado de mejor canción y una triple victoria en los Grammy de la música. La clave del éxito de La bella y la bestia está en su banda sonora: es tal vez 'el gran musical de la Disney', no solamente por la sucesión de canciones en la trama, sino porque la historia, así como sus personajes, quedan descritos en las letras de los tracks. Un prólogo nos cuenta el pasado de la bestia siguiendo la estructura de los viejos cuentacuentos, con una preciosa melodía de fondo. Belle y Gaston, los temas que siguen, son dos de las piezas más perfectas de la factoría Disney: acompañan la acción, la enmarcan y convierten el pueblo protagonista en el escenario de un musical en cartoon. Be Our Guest, otra de las nominadas, pertenece a los objetos parlanchines del castillo: en imágenes, la cubertería, los manteles y el mobiliario se mobiliza ante la llegada de Bella a la guarida de la bestia, y el acompañamiento musical es colorista, dinámico y divertido (en este sentido, este track es un claro antecedente de la canción del genio de la lámpara de Aladdin). Y si en esta parte inicial podemos seguir la trama escuchando la voz de los cantantes-actores, a partir de The Mob Song, el track que describe el asedio al castillo por parte de la gente de la villa, la música es la gran protagonista: ambienta con exquisitas melodías la feroz batalla, la paulatina caída de los pétalos de la rosa, la reconversión del monstruo en príncipe y el final feliz de los amantes. Por imposiciones comerciales, el soundtrack termina con Beauty and the Beast, la balada que ha quedado elevada a los tronos de la música Disney. Pocas veces las músicas tienen tanto valor narrativo: no es de extrañar que a posteriori el film fuera objeto de representaciones teatrales, porque el material de Menken y Wise, en sus partes cantadas y solamente instrumental, es absolutamente genial.
Nota: 9

lunes, 26 de agosto de 2013

MIS SOUNDTRACKS: BAILANDO CON LOBOS, de John Barry

BAILANDO CON LOBOS (DANCES WITH WOLVES), de John Barry (Kevin Costner, 1990)
Oscar 1990 a la mejor banda sonora
Palmarés: Nominación al Bafta y al Globo de oro. BMI Music Award 1991 y Grammy 1992 a la mejor composición instrumental escrita para una película.
El compositor: John Barry (1933-2011) fue un compositor británico sumamente popular por la creación de alrededor de cien piezas para televisión y sobre todo cine. Con Bailando con lobos ganó el último de los 5 oscars que obtuvo a lo largo de su carrera, el más conocido por el de la banda sonora de Memorias de África. Autor de la música de otro título de Oscar, Cowboy de medianoche, su nombre quedará para siempre ligado a la figura de James Bond, ya que compuso la música de 12 películas de la saga. Barry falleció a los 78 años en su Yorkshire natal.


Reseña: Bailando con lobos combina aventuras, western y romance, todo ello dentro de un melodrama multirracial con mensaje ecologista y confraternizador. Muchos matices, muchas escenas de diferente entidad y un metraje más que considerable, aunque recortado en abundancia por el propio Costner en la sala de montaje, que configura las características de la banda sonora compuesta por John Barry. Del soundtrack se han editado múltiples versiones y eso dificulta la acotación de las piezas. El Main Theme, corte que introduce el cd, es una estudiada música ambiental que se acopla a la perfección a los espacios abiertos donde tiene lugar la trama: una corneta militar se oye al principio junto al tambor de unas tropas, los instrumentos de viento dan relieve a las partes de acción, y al final la pieza atenúa su dureza, cercana a la canción romántica. Muchos cambios de ritmo poco comunes en un Main Theme, ya que esta no estructura la obra. Cambios, además, que siguen a lo largo de todo el soundtrack: The Buffalo Hunt, que suena en una de las escenas más espectaculares, es solemne y empieza con sonidos amenazantes, mientras que The John Dunbar Theme subraya la sensación de paz y libertad del protagonista. En conjunto, una composición notable en cantidad y en calidad, aunque tal vez, por parecerse demasiado a otras obras de Barry como la mítica Memorias de África, cuesta ponerla en la lista de los mejores scores de los últimos años.
Nota: 7

domingo, 23 de junio de 2013

MIS SOUNDTRACKS: 2046, de P. Rabel y S. Umebayashi

2046, de Peer Raben, Shigeru Umebayashi y VV. AA. (Wong Kar-Wai, Hong Kong, 2004)
Palmarés: Golden Horse Award y Hong Kong Film Award a la mejor banda sonora del 2004.
El compositor: Shigeru Umebayashi es uno de los músicos japoneses más respetados. Fiel a directores como Zhang Yimou y Wong Kar-Wai, ha trabajado en más de 40 banda sonoras para películas chinas, japonesas y norteamericanas. Su último trabajo es la música de A single man (2009). Aunque aparece acreditado como el principal autor de la música de 2046, la película contiene piezas y colaboraciones de otros compositores, autores y cantantes.
La reseña: 2046 es uno de los ejemplos más evidentes de que el cine es la conjunción de imagen y sonido, la fusión de unos fotogramas bellos con una buena música. Escuchar la banda sonora de 2046 supone volver a transitar los mundos oníricos del film, y al mismo tiempo recordar el film supone evocar gran parte de su soundtrack. 2046 es una película de culto y una rareza por muchos motivos: su rodaje se hizo de forma fragmentada por distintas imposiciones externas al proyecto, las malas lenguas dicen que Kar-Wai realizó infinidad de versiones en la sala de montaje, se estrenó a trompicones en el Festival de Cannes 2004 y su llegada a las salas españolas el otoño de ese año consiguió despertar una auténtica 'fiebre Kar-Wai'. El cine de Kar-Wai es sensorial y sinestésico: la banda sonora de In the Mood for Love ya era una pieza de gran belleza, el hit de los 60 que sonaba al final del romance 'tango' de Happy Together es difícil de olvidar y en Chungking Express, donde sonaba California Dreamin, ya fuimos testigos del amor que siente el hongkonés por la música en español. El Main Theme, luego utilizado en infinidad de spots, es una de las composiciones más redondas de los últimos años: en sus distintas versiones, oímos el paso del metafórico tren que lleva al protagonista a su habitación de hotel. La evocación del romance del viejo Hollywood brilla con Nat King Cole, Xavier Cugat, Connie Francis y Dean Martin y sus Sway, Perfidia, The Christmas Song y Siboney. Las piezas instrumentales van del viento a la cuerda, todas ellas músicas atmosféricas y delicadas, envolventes a la par que frágiles: los interludios repiten estructuras melódicas, reproduciendo desde la partitura los distintos estados de indecisión y enamoramiento del personaje. Y el romance llega a su máxima expresión con la ópera Casta Diva, uno de los mejores sonidos que salen del gramófono de Kar-Wai. Un conjunto perfecto que vendió un gran número de copias, algo poco habitual para una banda sonora de un film que nunca logró estar entre las propuestas más vistas de la cartelera. Una estupenda colección-fusión de jazz, bolero y música orquestral. El tiempo no pasa ni por el film ni por su música: es una de las grandes obras maestras 'latinoasiáticas' del cine.
Los mejores tracks: Imposible escoger.
Nota: 10

viernes, 17 de mayo de 2013

MIS SOUNDTRACKS: ONCE (UNA VEZ), de Glen Hansard y Markéta Irglová

ONCE (UNA VEZ), de Glen Hansard y Markéta Irglóva (John Carney, Irlanda, 2006)
Palmarés: Oscar y Critic Choice a la mejor canción por Falling Slowly. 2 candidaturas a los premios Grammy: mejor compilatorio en banda sonora y mejor canción. Nominación al World Soundtrack Award a la mejor canción. Nominación al Cinoscar Award del blog a la mejor banda sonora adaptada del año 2007.
Reseña: Un film pequeño que costó poco más de cien millones de dólares y que en poco tiempo se convirtió en un fenómeno planetario, beneficiado por una gran recepción de crítica y público y un boca a oreja de dimensiones difíciles de conseguir en la era de la piratería. Once es un musical atípico, ejemplo de que el pez diminuto puede zamparse sin problema al blockbuster cometaquillas. ¿Su arma? La autenticidad que inspira, la sencillez de la propuesta y su apuesta por los sentimientos puros en un tiempo en el que la trama narrativa es malentendida como 'conflicto' ficcional. Hansard y Irglóva eran por aquel entonces compañeros de banda y pareja sentimental, relaciones que supo aprovechar con inteligencia el cineasta John Carney para engrandecer la cinta que tenía entre manos. Hansard, vocalista de la banda The Frames, ya tenía experiencia en el cine gracias a su trabajo en The Commitments, film nominado al Globo de oro. Once fue todavía más lejos: al estrado del Kodak Theatre. Once, caso en el que es difícil delimitar el 'film con canciones' del 'musical' en sentido estricto, lleva al espectador por las diferentes etapas del enamoramiento más adolescente, y seguramente sin el soporte musical la historia del músico callejero que intima con una inmigrante que sobrevive realizando trabajos precarios resultaría de lo más manida. Las canciones, por lo tanto, son el vehículo que toman los personajes para expresarse, para codificar su amor y para reivindicar su lugar en un mundo que no les resulta favorable. Piezas como Leave, Say It To Me Now o The Hill parecen cantos confesionales, retales de la intimidad de un ser humano musicalizando su mundo interior. Una verdad, una candidez y una calidez muy difícil de lograr que convierte el soundtrack de Once (una vez) en una de las mejores aportaciones musicales para la gran pantalla de los últimos años. Además, el cd, prescindiendo del soporte visual, funciona como repertorio de baladas indies con letras y melodías preciosas: no se puede pedir más.
Los mejores tracks: Falling Slowly, If You Want Me, Lies
Nota: 8

sábado, 11 de mayo de 2013

MIS SOUNDTRACKS: HACIA RUTAS SALVAJES (INTO THE WILD), de Eddie Vedder

HACIA RUTAS SALVAJES (INTO THE WILD), de Eddie Veder (Sean Penn, EE. UU., 2007)
Palmarés: Nominación al Globo de oro a la mejor banda sonora y premio a la mejor canción por Guaranteed. Nominación al Satellite Award a la mejor canción por Rise. Nominación al Critic Choice Award y al World Soundtrack Award a la mejor canción por Guaranteed. Candidatura al Grammy a la mejor canción por Guaranteed. Cinoscar Award del blog a la mejor banda sonora adapta del año 2008.
Reseña: El caso de Hacia rutas salvajes trasciende el terreno de la banda sonora cinematográfica. Sean Penn llamó a Vedder, vocalista del grupo Pearl Jam, para que compusiese un conjunto de canciones para su película. La historia de Christopher McCandless, un joven que decidió abandonar la civilización y deshacerse de casi todas sus posesiones para entrar en contacto con la naturaleza, perfectamente hubiese podido tener una ambientación musical clásica con una banda sonora instrumental. Pero Penn es viejo zorro y sabía que el soundtrack tenía que fundirse con la rabia, el desaliento, las explosiones de vitalidad y la melancolía final del personaje. La guitarra de Vedder es un reflejo de los estados de ánimo por los que transita el protagonista, y escuchar el disco de apenas treinta minutos supone sentir también la road movie visual y musical que tejen inteligentemente Penn y Vedder. Con el tiempo la película se ha convertido en un título de culto y la banda sonora ha ido más allá de los caminos habituales de los soundtracks: por Ebay y otros portales se pagan a precio de oro los pocos vinilos y cds que en su día se editaron. Además, este trabajo animó a Vedder a seguir su trayectoria como músico en solitario, con lo que el rodaje y la musicalización de Hacia rutas salvajes parece que fue una experiencia total que curtió a sus responsables: fruto de esa evolución musical y personal tenemos Ukelele Songs, segundo trabajo de Vedder sin la ayuda de su banda. El folk, el rock y el country se dan la mano en esta obra maestra musical: Big Sun es un canto a la vida (una guitarra dibujando el amanecer, la celebración de la naturaleza: un prodigio), Society condensa el espíritu del personaje en el que tal vez sea el ejercicio compositivo más bonito del álbum, y Guaranteed sabe a despedida y es imposible no escucharla sin emocionarse (canción para escuchar en la intimidad, con los cascos a todo volumen y tarareando la triste melodía). Una maravilla.
Los mejores tracks: Todos, sin distinción.
Nota: 10

domingo, 31 de marzo de 2013

MIS SOUNDTRACKS: AMÉLIE, de Yann Tiersen

AMÉLIE, de Yann Tiersen (Jean-Pierre Jeunet, Francia, 2001)
Palmarés: César a la mejor banda sonora. World Soundtrack Award a la mejor banda sonora del año 2001. Mencionado por la crítica de Phoenix como uno de los mejores soundtracks de su año. Premio Victoire de la musique. Cinoscar Award del blog a la mejor banda sonora original del 2001.
El compositor: Yann Tiersen es un músico y compositor francés de larga trayectoria en conservatorios y dominio de distintos instrumentos. Cuenta con varios álbumes en solitario, el último Skyline (2011), y ha colaborado en distintas producciones cinematográficas como Amélie, su aportación más significativa, y Good Bye Lenin! Su música bebe de la chanson française, el pop experimental, la música clásica y la electrónica.
Reseña: Amélie no sería el gran cuento que es sin su banda sonora, una de las aportaciones musicales más emblemáticas de la primera década del S. XXI. Tiersen se sirve de sus conocimientos en el acordeón, el floklore francés y las obras de los grandes clásicos para diseñar una música naif, etérea, suma de hermosas melodías que describen la curiosidad y el eterno vitalismo del personaje. La música de Amélie es casi la descripción de un estado de ánimo, el 'érase una vez' hecho música. Es imposible quedarse con algunos de sus cortes: todos los tracks se funden en una hora de ritmos envolventes que nos permiten viajar, como el famoso enanito de jardín, por el Montmartre de colores saturados en el que Amélie no deja de soñar. La luz nunca abandona la partitura, a excepción tal vez de los fragmentos que ambientan la investigación de Amélie en busca del 'hombre del fotomatón'. Con un solo pianístico tan sencillo como sublime sentimos la tristeza de la pequeña, y la alegría desaforada explota cuando la heroína ha encontrado su media naranja (inteligentemente Jeunet filma sin música el encuentro para luego insuflar la última nota de color y vida en el último viaje en motocicleta con un Tiersen en estado de gracia). Banda sonora personalísima, pizpireta, alegre. La película nos lleva a la música, y al mismo tiempo oir su música, muy utilizada en infinidad de anuncios publicitarios, implica recordar instantáneamente ese pez cayendo al río o esa pared con el mensaje 'sin ti las emociones de hoy no serían más que la piel muerta de las de ayer'. Una genialidad.
Los mejores tracks: Todos.
Nota: 10


domingo, 17 de marzo de 2013

MIS SOUNDTRACKS: MARÍA ANTONIETA, de VV. AA.

MARÍA ANTONIETA (MARIE ANTOINETTE), de VV. AA. (Sofia Coppola, EE. UU., 2006)
Reseña: Sofia Coppola tiene mucho tacto a la hora de elegir las bandas sonoras de sus películas, ninguna de ellas convencionales. Para Las vírgenes suicidas contó con el grupo de electropop francés Air, por los que Coppola siente admiración y comparte amistad. Alone in Kyoto, también de Air, sonaba en Lost in Translation, al igual que Just Like Honey y otras piezas de pop melancólico. Pero el caso de María Antonieta, con el que escandalizó a Cannes y a medio mundo, es especial. Nunca antes una banda sonora había dotado de tanta personalidad a una película. Que a los ropajes y las intrigas palaciegas les corresponden músicas de cámara de lo más solemnes... pues Coppola opta por hacer un recorrido por el mejor pop indie de los últimos años, e incluso la presencia de música clásica sirve para aportar humor a ciertas escenas. María Antonieta fue una inconsciente, pero ante todo una reina adolescente: Coppola, en definitiva, hizo un tracklist particular para la primera dama que de vivir en el S. XXI estaría de parranda constante por las discotecas de turno. Coppola lleva al extremo, entre el sublime y el ridículo, tanto a su película como a su protagonista. Así, suena I Want Candy mientras Dunst hace una cascada de champán con distintas copas, pone The Melody Of a Fallen Tree cuando la reina se siente vacía en Versalles, y Vivaldi convive con New Order, The Cure o los Siouxies de la forma más natural. Obviamente también hacen acto de presencia los Air con la balada susurrada Il secondo giorno: Coppola transgrede con los ritmos y también con los idiomas. A la reina lo que es de la realeza: la moda de nutrir las películas con canciones 'molonguis', de Juno a la reciente El lado bueno de las cosas, empezó con Coppola. Y si no convence a los puristas como banda sonora (están en su derecho), el doble cd que compone el soundtrack es uno de los mejores recopilatorios de música rock y pop indie en inglés.
Los mejores tracks: Aphrodisiac de Bow Wow Wow, Ceremony de New Order, Pulling Our Weight, de The Radio Dept.
Nota: 10

sábado, 9 de marzo de 2013

MIS SOUNDTRACKS: BAILAR EN LA OSCURIDAD

SELMASONGS, banda sonora original de Björk para la película Bailar en la oscuridad de Lars von Trier (Dinamarca, 2000)
Palmarés: Nominación al Globo de oro, Satellite y al Oscar a la mejor canción por I've Seen It All. Robert danés a la mejor banda sonora original.
Reseña: Cuando el cineasta Lars von Trier vio el videoclip It's Oh So Quiet supo que había encontrado a Selma, la protagonista de una película que tenía en mente. Por aquel entonces Von Trier estaba en boca de todos tras el estreno de Rompiendo las olas y la fama del movimiento Dogma 95. Por su parte, Björk disfrutaba de un reconocimiento sin parangón como cantante y compositora: en 5 años sacó al mercado tres trabajos, y no fue hasta terminar la producción y gira de Homogenic cuando aceptó embarcarse en el proyecto que le ofrecía el cineasta danés. Von Trier quiso que Björk fuese su actriz y la compositora de las canciones de la película, un proceso de trabajo complejo que ayudó a Björk a meterse en la piel de su personaje. Las tensiones entre ambos durante el rodaje ya son historia, aunque Von Trier siempre confesó estar más que contento con las piezas que había creado la artista islandesa para la cinta. Con la Palma de oro a la mejor película y a la mejor actriz en el Festival de Cannes 2000 los esfuerzos de uno y de otros consiguieron sus frutos. Muy pronto el público entendió que no se trataba de una película con una estrella de la música como cabeza de cartel - como harían Mariah Carey en Glitter o Britney Spears en Crossroads años después, ambas cintas infumables - sino de un trabajo enteramente profesional por parte de una intérprete con poquísima experiencia en la actuación más allá de sus videoclips y del film The Juniper Tree. Lo más sorprendente es que Selmasongs, la banda sonora oficial del film que editó el sello indie One Little Indian, se convirtió no solo en uno de los álbumes más celebrados del año sino en una coherente continuación del estilo pop-electrónico de la cantante. El primer track, Overture, presenta una melodía que Björk retoma en la última New World: una pieza instrumental que inicia la película. In the musicals y Cvalda fusionan sonidos de las escenas (las máquinas de una fábrica, los ruidos de una sala de juicios) con melodías que crecen cual estribillo del old Hollywood, dando entidad a los sueños de Selma. Con todo, I've seen it all es el gran hit del álbum, dúo contado con Thom Yorke en el disco, y el punto culminante de la cinta: es una de las mejores canciones de amor y despedida nunca escritas, con una fusión de instrumentos de cuerda, acordes electrónicos y una base simulando el traqueteo del tren donde el personaje canta sus sinsabores. Björk se sirvió en definitiva de instrumentos tradicionales, sonidos electrónicos creados por ordenador y una colección de strings o diferentes ruidos para dar forma a sus canciones, el mismo mecanismo al que recurriría en su álbum Vespertine, el más gélido, onírico y mayestático de su trayectoria. Selmasongs, en definitiva, sigue vigente por partida doble: es una de las bandas sonoras más originales de los últimos años, y al mismo tiempo cabe escucharlo como un cd más que daría fin al periodo de máxima popularidad de la cantante nórdica de mayor proyección internacional. En Cvalda Selma dice adiós a su amiga, en I've seen it all Selma se despide de su amado, en In The Musicals se despide del mundo, y la última 107 Steps junto a This Isn't The Last Song (esta última no incluída en el álbum) son la despedida de una madre ejemplar con su hijo. Un trabajo musical intachable.
Los mejores tracks: I've Seen It All, Scatterheart.
Nota: 10