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sábado, 12 de diciembre de 2015

CRÍTICA | LOS HÉROES DEL MAL, de Zoe Berriatúa


Los niños salvajes
LOS HÉROES DEL MAL, de Zoe Berriatúa
Festival de Málaga: Mención especial al mejor actor. 
Festival de San Sebastián: Sección Made in Spain Festival de Tarragona REC: Sección oficial a concurso
España, 2015. Dirección y guión: Zoe Berriatúa Fotografía: Iván Román Reparto: Jorge Clemente, Emilio Palacios, Beatriz Medina, Paula Soldevila, Nacho Coronado, Macarena Gómez Género: Drama social Duración: 95 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 11/09/2015
¿De qué va?: El primer día de instituto, tres alumnos se unen para hacer frente al maltrato que sufren en el centro. Primero actúan a modo de defensa, pero poco a poco se irán aprovechando de su superioridad. La amistad sigue tras las clases y acaba llevándolos a una espiral autodestructiva que no podrán parar.

jueves, 26 de noviembre de 2015

CRÍTICA | VICTORIA, de Sebastian Schipper


¡Jo, qué noche!
VICTORIA, de Sebastian Schipper
Festival de Berlín y Sitges 2015: Sección oficial. 6 premios Lola, incluyendo mejor película
3 nominaciones a los Premios del Cine Europeo: Mejor película, director y actriz
Alemania, 2015. Dirección: Sebastian Schipper Guión: Olivia Neergaard-Holm y Sebastian Schipper Música: DJ Koze, Nils Frahm y Deichkind Fotografía: Sturla Brandth Grøvlen Reparto: Laia Costa, Frederick Lau, Franz Rogowski, Max Mauff, Burak Yigit, Nadja Laura Mijthab Género: Thriller. Drama Duración: 140 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 23/10/2015
¿De qué va?: Madrugada en el barrio berlinés de Kreuzber. Victoria, una española que trabaja en la capital alemana como camarera, conoce a cuatro jóvenes con ganas de fiesta. Esta es la crónica en tiempo real y en un único plano secuencia de cómo la vida de Victoria, coincidiendo con el amanecer, cambiará para siempre.


2015 es el año de las películas contadas en primera persona y en plano secuencia: ahí están títulos como Birdman, Hablar, The Tribe o El hijo de Saúl. El cine se ha empeñado en convertir el clásico visionado en una experiencia física, como si los formatos de antaño hubieran quedado obsoletos y fuera necesaria una reformulación de todos los recursos cinematográficos. Victoria, vista en el Festival de Berlín y gran ganadora de los premios de la Academia de Cine Alemán, se suma a este movimiento de películas inquietantes, claustrofóbicas y de lenguaje absolutamente novedoso.


Sin cortes, en tiempo presente y con atmósferas inquietantes, Victoria nos lleva de viaje por un Berlín de borrachera, y la resaca se mantiene durante sus casi 140 minutos de cine moderno. De los interiores de una discoteca a la azotea de un edificio, el film recorre los bajos fondos urbanos y humanos. La protagonista (notable Laia Costa) lleva el éxito en su nombre, pero su periplo es más que accidentado. Desde la butaca, el espectador empatiza con la inocente Victoria y desea que salga sana y salva de tanto ajetreo. La inserción de momentos musicales que dejan en silencio-suspenso una historia donde prima el nervio aporta pequeños momentos de distensión dramática a esta montaña rusa de infortunios. También esconde una crítica social a la Alemania del clasismo, la delincuencia, los minijobs y la adicción a las drogas.


Algunos la tacharán de efectista (lo es), pero en esta nueva ola de películas subjetivas priman las emociones por encima de la técnica. Tan intensa como sufrir los efectos de un alucinógeno de diseño. Y a juzgar por la inquietud que hemos sentido durante la proyección, no cabe duda de que la obra de Sebastian Schipper sale ‘victoriosa‘. Muy recomendable.

Para amantes de las experiencias extremas.
Lo mejor: La planificación fotográfica y el maratoniano trabajo de su reparto.
Lo peor: Que su histerismo no deje ver el relato generacional y lapidario que esconde.

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miércoles, 25 de noviembre de 2015

CRÍTICA | EL HIJO DE SAÚL (SAUL FIA), de László Nemes


Ver el horror. Vivir el horror.
EL HIJO DE SAÚL (SAUL FIA, SON OF SAUL), de László Nemes
Festival de Cannes 2015: Gran premio del jurado y FIPRESCI
Festival de San Sebastián 2015: Sección Perlas. Representante húngara a los Óscar 2016
Hungría, 2015. Dirección: László Nemes Guión: László Nemes y Clara Royer Fotografía: Mátyás Erdély Reparto: Géza Röhrig, Levente Molnár, Urs Rechn, Sándor Zsótér, Todd Charmont, Björn Freiberg, Uwe Lauer, Attila Fritz, Kamil Dobrowolski, Christian Harting Género: Drama Duración: 105 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 04/12/2015
¿De qué va?: Campo de concentración de Auschwitz, 1944.  Un prisionero judío trabaja en un grupo llamado Sonderkommando. Su misión es ayudar al exterminio de sus semejantes en las cámaras de gas y retirar las cenizas de los fallecidos. Un día descubre el cuerpo de un niño entre el amasijo habitual de cadáveres. A partir de ese momento, el hombre expresa su deseo de dar al niño un funeral según los principios de su religión.


Seamos sinceros: hemos conocido los horrores de la Segunda Guerra Mundial de la mano del cine. No por casualidad, se trata del episodio histórico que más veces se ha llevado a la gran pantalla. Con cada nuevo visionado, activamos nuestra memoria cinéfila y esperamos ver una variación más de esa historia que ya hemos oído, que ya nos emocionó y que Hollywood nos vuelve a contar siempre que puede. En nuestro imaginario figuran espacios tan terroríficos como los campos de concentración, pero hay ocasiones en los que una película consigue sacudir nuestros cimientos, sacarnos de nuestra zona de confort y abofetearnos con una propuesta totalmente nueva. El hijo de Saúl, por su lenguaje, su concepción visual y su capacidad de generar tensión, es una de esas maravillas. Conocemos el texto y el contexto, pero en el film de László Nemes pasamos por los túneles del terror sin ningún tipo de asideros. Una experiencia inédita que ningún cinéfilo debería perderse.


El húngaro Lazlo Nemes rueda el Holocausto como si se tratara de un viaje claustrofóbico entre la vida y la muerte. No se trata de ver el horror, sino de sentirlo en nuestras carnes. El hijo de Saúl sacude el alma y consigue que el espectador salga de la proyección sin aliento. Un film extremo que por momentos evoca la cámara nerviosa de los Dardene, mientras que en otros parece reproducir la coreografía del miedo de Masacre: ven y mira. Es una obra que no se ve: se sobrevive, en el mejor sentido de la palabra. Además, el film concluye con un final inesperado, una de esas resoluciones que dan un nuevo sentido a todo el metraje y que abre una obra tan física a lecturas muy profundas. Porque El hijo de Saúl, más allá de su narrativa en primera persona y su rotunda concepción fotográfica, es una historia de lucha y de esperanza. De cómo, incluso estando en mitad del mismísimo infierno, el instinto humano no da su brazo a torcer e intenta encontrar sosiego y dar sentido a la vida. Una de las películas del año. Sin exagerar. 


Para estar al día de los films que hacen avanzar el lenguaje cinematográfico.
Lo mejor: Su mezcla de realismo e innovación.
Lo peor: Algunos la acusarán de tremendista y efectista.

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martes, 24 de noviembre de 2015

CRÍTICA | MUSTANG, de Deniz Gamze Ergüven


Libertad coartada
MUSTANG, de Deniz Gamze Ergüven
Festival de Cannes: Quincena de Realizadores. Festival de Valladolid: Espiga de Plata. Festival de Sevilla: Premio del público. Festival de Sarajevo: Mejor película. Representante francesa a los Óscar 2016. 2 nominaciones a los Premios del Cine Europeo: mejor película y premio Discovery
Francia, 2015. Dirección: Deniz Gamze Ergüven Guión: Deniz Gamze Ergüven y Alice Winocour Fotografía: David Chizallet y Ersin Gok Música: Warren Ellis Reparto: Erol Afsin, Ilayda Akdogan, Doga Zeynep Doguslu, Elit Iscan, Ayberk Pekcan, Günes Sensoy, Tugba Sunguroglu Género: Drama social Duración: 95 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 04/03/2016
¿De qué va?: En un pueblo turco bañado por el Mar Negro, cinco hermanas huérfanas son acusadas de conductas lividinosas con unos compañeros de colegio. Coincidiendo con el fin del curso escolar, las niñas son encerradas en una casa, con la única expectativa de convertirse en un futuro cercano en esposas de unos hombres que no conocen.


Mustang, ópera prima de Deniz Gamze Ergüven, se ha convertido en uno de los fenómenos festivaleros de la temporada. La película cuenta la historia de cinco hermanas huérfanas que son encerradas por su tío y su abuela en apenas cuatro paredes. Con esta premisa, el film construye un relato claustrofóbico de pulsiones juveniles que quedan coartadas por la intransigencia social y religiosa del país. Ergüven se muestra especialmente solvente a la hora de describir el universo adolescente de las protagonistas, pero pierde parte de su frescura y espontaneidad cuando se ve en la obligación de ampliar su discurso al resto de personajes: los adultos quedan descritos como bloques sin matices, dictatoriales y casi demonizados, una cuestión que sirve para dar relieve a la huida de las chicas, pero que en paralelo resta potencia a esa epopeya femenina al no encuadrar su hazaña en un contexto de mayor calado. Por ello, da la sensación de que Mustang se acontenta con ser un relato de miras cortas y objetivos más modestos: quiere y consigue que el espectador sienta en sus carnes la opresión de unos seres virginales, dejando de lado cualquier amago de polémica, sin meter el dedo en ninguna llaga y llegando al mayor número de espectadores posibles (también, visto lo visto, conquistando los estándares que demandan los certámenes y las carteleras de hoy en día). Con todo, aun ciñéndonos al microcosmos de juegos entre pícaros e inocentes de las protagonistas, uno no puede dejar de pensar que Mustang, en sus escenas aparentemente improvisadas, en cada una de las miradas cómplices de sus cabezas de cartel, esconde un poco de trampa. A pesar de lo escrito y leído en distintos foros, Mustang no deja de ser una película-moda pasajera.


Para los que soñaban con una Sofia Coppola social.
Lo mejor: Todas las chicas protagonistas.
Lo peor: Se queda en el cuento cuando podría ser un arma arrojadiza.

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viernes, 9 de octubre de 2015

CRÍTICA | LA NOVIA, de Paula Ortiz


El clásico de Lorca, más lírico que nunca
LA NOVIA, de Paula Ortiz
Festival de San Sebastián: Zabaltegui. Festival de Sitges: Noves visions
España, 2015. Dirección: Paula Ortiz Guión: Javier García y Paula Ortiz, a partir de la obra de Federico García Lorca Fotografía: Migue Amodeo Música: Shigeru Umebayashi Reparto: Inma Cuesta, Asier Etxeandía, Álex García, Manuela Vellés, Consuelo Trujillo, Leticia Dolera, Carlos Álvarez Novoa, Luisa Gavasa Género: Drama Duración: 95 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 11/12/2015
¿De qué va?: El novio y la novia se van a casar. Leonardo se casó con su prima, pero siempre ha sentido una atracción especial por la novia. Se acerca el enlace, pero allá donde aflora el amor también aparece la tensión, el rencor y un pasado marcado por el dolor y la sangre. Durante la noche de la ceremonia, la novia tomará una decisión que cambiará su vida y la de los dos hombres que ama.


Bodas de sangre de Federico García Lorca ha contado con infinidad de adaptaciones en las tablas teatrales y en la gran pantalla. Respecto a ese sustrato de obras, La novia marca la diferencia con una propuesta que sume a la audiencia en un espectáculo sensorial sin precedentes en el cine español. Paula Ortiz se sirve de versos, canciones, paisajes preciosos y una gran dirección artística y de vestuario para transmitir las dudas e interioridades de la novia, dividida entre el deber y la pasión, entre el delicado novio y el salvaje Leonardo. La novia es una película de sensaciones e intuiciones, con fotogramas entre bellos y terribles, que necesita de la complicidad y de la sensibilidad del espectador para sentir la espera, las nupcias y el duelo final con la intensidad de su protagonista, una hermosa y entregadísima Inma Cuesta. Por ello, como ya sucedío con De tu ventana a la mía, el film sumará tantos detractores como incondicionales: o se entra en su juego sinestésico de vocación lírica o el conjunto puede resultar un capricho estético difícil de digerir. Quien escribe no llegó al éxtasis, pero es de ley destacar que obras como La novia son las que engrandecen nuestra cinematografía y hacen evolucionar el séptimo arte. Paula Ortiz es una de las voces más refrescantes y rompedoras del cine español de nuestros días: Lorca estaría muy orgulloso de su trabajo. Cine de subjetividades y sentimientos a flor de piel.


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Para habituales del cine lírico (Kar Wai y compañía).
Lo mejor: El baile en la hoguera y la escena de los cristales. Luisa Gavasa.
Lo peor: Le falta guión y le sobran onirismos y efectos visuales.


jueves, 8 de octubre de 2015

CRÍTICA | UN DIA PERFECTE PER VOLAR (UN DÍA PERFECTO PARA VOLAR), de Marc Recha


Hacer volar la imaginación
UN DIA PERFECTE PER VOLAR (UN DÍA PERFECTO PARA VOLAR), de Marc Recha
Festival de San Sebastián: Sección oficial a concurso
España, 2015. Dirección y guión: Marc Recha Música: Pau Recha Fotografía: Hélène Louvart Reparto: Sergi López, Roc Recha, Marc Recha Género: Drama Duración: 70 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 23/10/2015
¿De qué va?: Hace viento y un niño se dispone a hacer volar su cometa. Se sube a lo alto de una montaña, pero el hilo se lía entre los arbustos. Mientras, su padre le cuenta la historia de un gigante que habita en el bosque. Así, entre la naturaleza y los mundos de la fantasía, discurre una tarde mágica.

El cine de Marc Recha siempre ha tenido en la familia uno de sus temas recurrentes: ahí está la historia de reencuentro y luto de Pau i el seu germà, la camaradería de las criaturas que poblaban el universo fronterizo de Les mans buides o el viaje fraternal que emprenden los personajes de Dies d'agost. En Un dia perfecte per volar, Recha llega a la cumbre de su cine sensible y minimalista con la historia de un padre que entretiene a su hijo con la historia de un gigante imaginario. Dos únicos personajes y el paisaje empordanés llenan los 70 minutos de esta preciosa alegoría sobre la infancia, la paternidad y la imaginación. Una película en la que se cuentan historias: el niño escucha fascinado las fabulaciones del mayor, y los espectadores, igual de embobados, evocamos en nuestra cabeza las estampas del cuento. Con la familia, de nuevo, como protagonista silencioso de la trama. Una obra cargada de amor y sensibilidad, de regusto amargo y espíritu vitalista. Puede parecer una película menor, pero pocos films son tan sinceros y sencillos (que no simples) como la crónica de este día de excursiones y cometas. Una belleza.


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Para despertar el niño que llevamos dentro.
Lo mejor: La mirada curiosa de Roc Recha
Lo peor: Que su final se interprete como una pequeña trampa de guión.