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martes, 15 de enero de 2019

CRÍTICA | SED, de Joe Houlberg


SED
Ecuador, 2016. Dirección: Joe Houlberg Guión: Ana Cristina Barragán, Joe Houlberg y David Viteri  Fotografía: Simon Brauer Reparto: Ana Barragán, Iván Alzate, Fernanda Barragán y Enzo Macchiavello Género: Thriller Duración: 75 min. Tráiler: Link.
¿De qué va?: Cuatro jóvenes van de paseo a una casa de campo, en dicho lugar afloran los impulsos más oscuros de cada uno de ellos.

martes, 8 de enero de 2019

CRÍTICA | CON MI CORAZÓN EN YAMBO, de María Fernanda Restrepo



CON MI CORAZÓN EN YAMBO
Ecuador, 2011. Dirección y guión: María Fernanda Restrepo Música: Iván Mora Manzano Fotografía: Francois Lazo Reparto: Pedro Restrepo, María Fernanda Restrepo, Doris Morán Género: Documental Duración: 90 min. Tráiler: Link
¿De qué va?: A partir de los recuerdos de uno de los familiares, el documental narra la historia previa y posterior a la desaparición de los hermanos Restrepo, el 8 de enero de 1988.

sábado, 14 de abril de 2018

CRÍTICA | EL GRILL DE CÉSAR, de Darío Aguirre


EL GRILL DE CÉSAR
Alemania, 2014. Dirección y guión: Darío Aguirre Música: Darío Aguirre Fotografía: Santiago Oviedo Reparto: César Aguirre, Darío Aguirre, Gloria María Guevara, Manuela Torres Género: Documental Duración: 88 min. Tráiler: Link
¿De qué va?: Para rescatar a su padre de la ruina e impedir que cierre su churrasquería, Darío Aguirre deja temporalmente su casa en Alemania y vuelve a Ecuador. Tal vez las cosas serían más sencillas si Darío no fuera vegetariano. Lo que comienza como una tragicómica discusión sobre horarios de apertura y variaciones en el menú, se va tornando con el tiempo en un profundo y auténtico retrato familiar.

sábado, 31 de marzo de 2018

CRÍTICA | SANTA ELENA EN BUS, de Gabriel Páez


SANTA ELENA EN BUS
Ecuador, 2012. Dirección y guión: Gabriel Páez Música: Mauricio Proaño Fotografía: Marcelo Castillo y Manuel Suquilanda Reparto: Fabian Asencio, Paúl Matias, MIlton Muñoz, Walmer Rodriguez, Javier Morán, Erlin Rodriguez, Giovanni Artega, Anrés Criollo, Erika Rosales, Denissi Matías, Darwin Moran, Shirley Pozo, Susana Berrezueta Género: Comedia Dramática Duración: 65 min. Tráiler: Link
¿De qué va?: Un mágico viaje en bus a través de mitos, leyendas y tradiciones. Cuatro historias que con humor, drama y un toque de misterio, se entrelazan en un maravilloso viaje al Corazón de Santa Elena, sus paradisíacos paisajes y su rica historia.

sábado, 21 de octubre de 2017

CRÍTICA | ESAS NO SON PENAS, de Anahí Hoeneisen y Daniel Andrade

ESAS NO SON PENAS
Ecuador, 2007. Dirección: Anahí Hoeneisen y Daniel Andrade Guión: Anahí Hoeneisen Música: Xavier Muller Fotografía: Daniel Andrade Reparto: Amaia Merino, Anahí Hoeneisen, Francisca Romeo, Paquita Troya, Carolina Valencia, Juan Martín Cueva, Milagros Andrade, Nicolás Andrade, Sebastián Burbano, Paulino Camacho, Gustavo Corral, María Del Mar Espinoza, Coca Ponce, Mauricio Samaniego Género: Comedia, Drama Duración: 90 min. Tráiler: Link
¿De qué va?: Cinco mujeres amigas de la adolescencia deciden volver a reunirse luego de catorce años. 

Muchos recordaremos a Anahí Hoeneisen por su destacable interpretación en el film La llamada (ópera prima de David Nieto Wenzell), pero lo cierto es que antes de dicha obra, Hoeneisen había realizado la labor de guionista y directora en la  película Esas no son penas, la cual dirigió al alimón con Daniel Andrade, y donde además interpretó uno de los personajes. La cinta fue realizada y estrenada cuando el panorama de la cinematografía ecuatoriana era mucho menos alentador que el panorama actual (debido a que aún no existía la ley de cine instaurada en el año 2006), por tanto, Esas no son penas se sitúa entre esas obras sin demasiados medios, con estreno tardío y escasa difusión que, emergían para dar a conocer una historia sencilla y sin pretensiones. La trama se desarrolla en la ciudad de Quito: narra la historia de cinco mujeres de clase media quienes fueron compañeras de colegio y grandes amigas, pero con el pasar de los años cada una tomó su camino y, a pesar de vivir en la misma ciudad de apoco perdieron el contacto, catorce años después una de ellas decide retomar el contacto con las demás y vuelven a reunirse. A partir de esta premisa Esas no son penas recurre a situaciones cotidianas para desarrollar una comedia dramática y de mirada femenina que, de a poco nos lleva a conocer sus personajes: una mujer divorciada, una joven de vida algo disoluta, una actriz de teatro con conflictos amorosos, una madre que ha dejado aparcada su vida sentimental y una mujer que se está recuperando de cáncer. Un nostálgico reencuentro donde sus personajes entre lágrimas y risas hacen remembranza y hablan del paso del tiempo y los avatares de la vida. Una historia intimista y sencilla aunque posiblemente algo escueta, pero logra proveer al espectador la suficiente información como para disfrutar la atmósfera amena y divertida que se gesta a lo largo de los 90 minutos que dura el metraje. Además, ofrece unas interpretaciones muy acordes donde el reparto sin duda funciona muy bien.


Frase Favorita
“Si las fotos duraran un poco más, la gente no se vería ni tan tranquila, ni tan feliz.”

sábado, 7 de octubre de 2017

CRÍTICA | ALBA, de Ana Cristina Barragán


ALBA
Representante ecuatoriana a los premios Óscar 2018
Ecuador, 2016. Dirección y guión: Ana Cristina Barragán Fotografía: Simon Brauer Reparto: Macarena Arias, Pablo Aguirre, Amaia Merino, Isabel Borje, María Pareja, Mara Appel, Maisa Herrera  Género: Drama Duración: 98 min. Tráiler: Link
¿De qué va?: Alba es una niña de 11 años que tras la grave enfermedad de su madre debe ir a vivir con su padre, un hombre al que casi no conoce. La ausencia de su madre, la convivencia en un entorno ajeno al acostumbrado, su actitud introvertida y su paso de la niñez a la adolescencia en medio de todo ese caos, son parte de los conflictos internos y externos de la historia de Alba.



Alba es uno de los estrenos más comentados y laureados del cine ecuatoriano reciente, la ópera prima de la también actriz Ana Cristina Barragán. La historia se centra en el personaje de Alba (Macarena Arias), una niña que está transitando su paso de la niñez a la adolescencia y con ello los inevitables cambios físicos y emocionales propios de esa edad que será especialmente difícil para Alba, debido a que tiene que lidiar con la grave enfermedad de su madre, y el hecho de tener que ir a vivir con su padre, un hombre un tanto raro y solitario a quien ella apenas conoce. Alba es una niña introvertida e inocente que está descubriendo el mundo y descubriéndose a sí misma e intenta encajar en su entorno. A lo largo del metraje los diálogos son mínimos pero la historia fluye sin ningún problema, tal vez porque en cierta manera es fácil identificarse con ese ‘viaje’ que emprende Alba, pero también hay que reconocer cierta destreza en la novel directora a la hora de narrar a través de imágenes sin usar demasiados diálogos; porque estamos ante una película que se expresa a través de sus imágenes, de los gestos, de las miradas y de los largos silencios.



Alba es una obra intimista y de mirada femenina. Un drama de dolor contenido, el cual se narra desde la perspectiva de la inocencia y curiosidad de una niña que empieza a descubrir el mundo y los momentos buenos y malos que este nos ofrece, historia sencilla y de tema universal que sabe calar en el espectador. Sin duda, un pilar importante de la cinta es la destacable interpretación de Macarena Arias (a Barragán le valió la pena buscar entre más de 600 niñas, porque dio con la correcta), junto a la pequeña, la actriz española Amaia Merino en el personaje de la madre enferma y ausente pero en cierto modo muy "presente" a lo largo de la trama, dejando protagonismo al personaje de Igor (Pablo Aguirre), el solitario y silencioso padre que deberá cuidar de Alba, y con quien la pequeña apenas interactúa o tiene alguna conversación, pero que incluso sin palabras en cada escena juntos dicen mucho. Cabe mencionar también que la cinta no tiene música, pero sí una canción, el éxito setentero Eres tú de Mocedades, que sin duda junto a la historia, las interpretaciones y la acorde fotografía de la cinta logra crear una atmósfera de nostalgia, primero en una de las escenas y luego en los títulos de créditos tras la escena final, donde en una especie de recordatorio y despedida afloran en los personajes los sentimientos y emociones hasta ese momento reprimidos. En resumen, Alba es una película de fondo sencillo, puede que también le sobra alguna escena, pero fuera de eso, en su forma y conjunto logra dejar un estilo diferente en el cine ecuatoriano, una historia entrañable.


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domingo, 27 de agosto de 2017

CRÍTICA | VENGO VOLVIENDO, de Gabriel Páez


VENGO VOLVIENDO, de Gabriel Páez
Ecuador, 2015. Dirección y guión: Gabriel Páez Música: Carlos Freire, Stalin Pacheco Fotografía: Manuel Suquilanda Reparto: Bryan Masa, Christian Moscoso, Maribel Tacuri, Ana Tacuri, Franklin Tacuri, Oscar Nivicela, Doris Naula, Adriana Zhiminaicela, Andrés Zavala, Matías Nugra, Gabriela Córdova, Carolina Lozada, Daniel Montalvan, Israel López, Juan Zumba, Carlos Armijos, William Pulla, Paúl Valdivieso, Janeth Cuenca, Katherine Chacho, José Redrovan. Género: Comedia Dramática Duración: 105 min. Tráiler: Link
¿De qué va?: Ismael tiene 22 años y vive con su abuela. Justo cuando decide viajar de manera ilegal para encontrarse con sus padres que están en los EE.UU, su amiga Luz regresa a Ecuador luego de años en el extranjero. Antes de marcharse, Ismael y su amiga emprenderán un viaje por el Azuay que dará pie a interesantes momentos.  


Vengo Volviendo es una película dirigida por Gabriel Páez y producida por Isabel Rodas, ambos responsables de la productora Filmarte y del proyecto Encuentros Con El Cine, un Modelo de producción cinematográfica que reunió a 21 jóvenes de distintas comunidades rurales de la provincia del Azuay, para que participen en un laboratorio artístico en el que se escribe y filma de manera colectiva un largometraje de ficción basado en las leyendas e historias de sus comunidades. La cinta usa como historia principal o hilo conductor, la vida y personaje de Ismael, un joven de 22 años quien creció junto a su abuela luego de que sus padres emigraran a los Estados Unidos; Ismael desencantado de Ecuador decide viajar de manera ilegal para estar con sus padres pero mientras espera que llegue el día de partir, vivirá singulares aventuras junto a su amiga de la infancia quien regresa al Azuay luego de años en el extranjero. En Vengo volviendo asistimos a una especie de roadmovie donde siempre que se puede se resalta los bonitos paisajes de la sierra ecuatoriana, mientras música muy acorde a los distintos momentos y escenas acompañan el metraje. La cinta se desarrolla en la zona rural azuaya donde la vida y situaciones de Ismael sirven como nexo para contarnos tres historias independientes que entremezclan fabula y realidad, cada una con diferentes tonos, comedia, drama e incluso terror. Vengo volviendo a pesar de no tener un reparto profesional cuenta con unas interpretaciones que aportan naturalidad y que sin duda ayudan a que el relato resulte ameno, simpático y entretenido: al mismo tiempo acopla una escueta mirada a temas sociales como la emigración. Una cinta que, a pesar de los fallos que pueda tener (en algún momento se exagera en el tiempo de la música y da la sensación de estar viendo un videoclip) resulta cuanto menos curiosa, sobre todo teniendo en cuenta la historia detrás de la historia, es decir, el proceso de realización del metraje que sin duda tiene mucho mérito.




Frase Favorita
"¿No se pueden pelear en paz?"

sábado, 27 de mayo de 2017

CRÍTICA | NO ROBARÁS... (A MENOS QUE SEA NECESARIO), de Viviana Cordero

NO ROBARÁS... (A MENOS QUE SEA NECESARIO), de Viviana Cordero
Ecuador, 2013. Dirección y guión: Viviana Cordero Música: Morgana Acevedo Fotografía: Hans Rosero Reparto: Vanessa Alvario,  Erick Chica,  Ana María Balarezo,  Carlos Clonares, Patricia Loor, José Miguel Ponce, Nadia Acevedo Género: Drama Duración: 95 min. Tráiler: Link
¿De qué va?: Lucía tiene 16 años y tras un incidente familiar entre su madre y su padrastro, ella tendrá que encargarse de cuidar a sus tres hermanos menores, sin nadie para ayudarla deberá hacer lo necesario para subsistir.


No robarás... (a menos que sea necesario) intenta ahondar en ciertos temas de la sociedad  ecuatoriana de clase baja, teniendo como escenario diferentes lugares de la ciudad de Quito la cinta nos narra la historia de un hogar sumido en la violencia intrafamiliar, y las consecuencias de estos hechos. Lucía (Vanessa Alvario), una joven estudiante de 16 años que vive con su madre, hermanos y padrastro, es la protagonista de esta historia que transcurre entre el ruidoso punk de delincuentes juveniles, y las malas decisiones de una madre envuelta en una relación tóxica a partir de la cual se generan situaciones adversas, que orillan a varios integrantes de dicha familia a realizar acciones desafortunadas. No robarás... (a menos que sea necesario) a pesar de contar con dos personajes (Lucía y Elmer) que me parecieron ideados y acoplados de manera interesante, desarrolla una historia de discurso algo 'desgastado' pero no tanto en su mensaje como en su ejecución, esa donde se convierte lo que podía ser una película interesante, en una obra irregular con aire telenovelesco que aporta poco en su conjunto a la cinematografía local.  


Por tanto, No robarás... (a menos que sea necesario) no resulta demasiado original en su relato, pero sobre todo en su puesta en escena (tal vez si se hubiese mejorado la 'forma', la poca originalidad del contenido se percibiría menos), quedándose así a medio camino entre el drama de jóvenes rebeldes y delincuentes que ya podíamos atisbar en títulos como Ratas, ratones, rateros, o el 'drama punkero' de la más reciente Mejor no hablar de ciertas cosas. Sin lograr el ritmo y enjundia de la primera ni el logrado despliegue técnico de la segunda, No robarás... (a menos que sea necesario) apenas consigue ser una obra irregular, que sin embargo, logra presentarnos un personaje protagónico interesante e interpretado con acierto por parte de Vanessa Alvario, que sin duda, es lo más rescatable de este film.

sábado, 13 de mayo de 2017

CRÍTICA | TAN DISTINTOS, de Pablo Arturo Suárez



TAN DISTINTOS, de Pablo Arturo Suárez
Ecuador, 2016. Dirección: Pablo Arturo Suárez Guión: Antonella Frisone y Pablo Arturo Suárez Música: Grecia Albán Fotografía: Camilo Coba Reparto: Maria Beatriz Vergara, Ferran Herrera, María Josefina Viteri, Jorge Andrade, Alfredo Espinosa Género: Drama Duración: 90 min. Tráiler: Link.
¿De qué va?: Ricardo y Paula una pareja adulta en crisis viajan a su casa en la playa, un lugar que guarda un viejo secreto. Su nieto Benjamín llega al lugar de manera inesperada, y sin pretenderlo removerá el pasado y sacará a la luz una incomoda verdad hasta ese momento oculta.


Tan distintos es la ópera prima del cineasta Pablo Arturo Suárez, cinta protagonizada por María Beatriz Vergara y Ferran Herrera quienes dan vida a Ricardo y Paula, una pareja adulta que, entre largos silencios y decisiones abruptas en medio de un viaje de vacaciones a la playa, nos dejan entrever que están pasando por una aparente crisis matrimonial. Paralelamente en otra ciudad la hija de esta pareja intenta formalizar una relación amorosa, pero su casi adolescente retoño se muestra poco contento con dicha relación y termina escapando de su casa para ir con sus abuelos. Una situación que termina reuniendo a los abuelos, el nieto y la hija en un mismo lugar, un sitio que alberga recuerdos del pasado y que crea una atmósfera de misterio y tensión que termina sacando a la luz una incómoda verdad. Tan distintos es una película que intenta hablar sobre la relación de pareja, las relaciones paternofiliales, del paso del tiempo, la culpa, y sobre todo del daño que puede causar el silencio y la falta de comunicación en cualquier tipo  de relación y circunstancias. 


Sin embargo, el film, a pesar de tocar cuestiones importantes e interesantes, se queda a medias y no termina de desarrollar ni profundizar ninguno de los temas que trata. Uno de los mejores momentos de la cinta llega casi al final, cuando el incómodo secreto es desvelado y se crea la confrontación entre la hija y los padres con aquel niño de por medio recibiendo el ‘daño colateral’, dando paso así a momentos dramáticos que ofrecen al espectador la respuesta al misterio que minutos atrás le intrigaba (aunque se intuye de qué trata). En conclusión, Tan distintos, a pesar de ser una película bienintencionada, acorde en factura técnica e interpretaciones, tiene un guión un tanto escueto y poco contundente que hace que sus personajes resulten algo desdibujados y que el espectador no logre entenderlos o al menos no lo suficiente como para empatizar o identificarse con ellos (todo esto desde mi perspectiva, claro está). Con todo, no desmerezco el trabajo y esfuerzo que conlleva realizar cine sobre todo en Ecuador, y se agradece que de vez en cuando algún nombre se arriesgue intentando contar historias alejadas de los temas y estilos habituales del cine ecuatoriano, aunque, no siempre que se arriesga se gana.

Frase favorita
"Yo con mi silencio y tú con tus palabras."

sábado, 29 de abril de 2017

CRÍTICA | EN EL NOMBRE DE LA HIJA, de Tania Hermida



EN EL NOMBRE DE LA HIJA, de Tania Hermida
Ecuador, 2011. Dirección y guión: Tania Hermida Fotografía: Armando Salazar Música: Nelson García Reparto: Eva Mayu Mecham Benavides,  Markus Mecham Benavides,  Martina León, Sebastián Hormachea,  Francisco Jaramillo,  Paúl Curillo,  Dianneris Díaz, Pancho Aguirre,  Juana Estrella,  Felipe Vega de la Cuadra Género: Drama, Comedia Duración: 102 min. Tráiler: Link 
¿De qué va?: Manuela y su hermano Camilo deben pasar una temporada con su familia materna. La familia es muy conservadora y religiosa, todo lo opuesto a la educación inculcada a Manuela y su hermano, detalle que dará pie a diversos conflictos familiares.


Ambientada en el año 1976 y teniendo como escenario una hacienda situada en la sierra ecuatoriana, En el nombre de la hija nos narra la historia de Manuela, una niña de 9 años, y su pequeño hermano Camilo, quienes se ven obligados a pasar las vacaciones con sus abuelos y primos maternos. Las ideologías de los familiares contrastan con el entorno habitual de Manuela y su hermano, cuyos padres son socialistas y ateos, dando paso a diferentes conflictos familiares que se desarrollan a lo largo del metraje. La película es de tono costumbrista y toca temas como la religiosidad, el clasismo y la búsqueda de la identidad, todo ello abordado desde la perspectiva de los niños protagonistas con una fusión entre la realidad y la fábula. Una obra un tanto atrevida en la cinematografía ecuatoriana, en la que nuevamente Hermida señala los males sociales de Ecuador sin caer en el drama exagerado; por el contrario, y siguiendo la tónica de su ópera prima, crea una comedia dramática singular, un microuniverso donde los niños tienen la voz cantante y revelan los fallos y aciertos presentes en sus mayores y que inevitablemente ellos han "heredado". La cinta cuenta con un reparto infantil muy bien elegido que aporta simpatía y credibilidad a cada uno de sus personajes: sobre todo destaca la interpretación de Eva Mecham. La historia transcurre de una manera fresca y agradable con el toque cómico típico ecuatoriano pero sin caer en el chiste fácil o la vacuidad, ofreciendo así al espectador una obra interesante, entretenida y con mucha personalidad.  En el nombre de la hija se perfila como una obra más intimista y probablemente menos exportable que la anterior película de la directora (Qué tan lejos), pero aun así estamos ante un guión que, aunque esquivo a profundizar y matizar los temas que toca, resulta interesante e irradia simpatía a través de un reparto que convence y entretiene en cada fotograma. Además, está complementada con una correcta factura técnica: destaca su fotografía, diseño de arte y música.

FRASE FAVORITA
“Yo no creo en Dios pero sí creo en las promesas”

sábado, 8 de abril de 2017

CRÍTICA | QUÉ TAN LEJOS, de Tania Hermida

QUÉ TAN LEJOS, de Tania Hermida
Ecuador, 2006. Dirección guión: Tania Hermida Música: Nelson García Fotografía: Armando Salazar Reparto: Cecilia Vallejo,  Tania Martínez,  Pancho Aguirre,  Fausto Miño,  Elena Torres, Alfredo Espinosa, Ricardo González Género: Drama, Comedia Duración: 92 min. Tráiler: Link 
¿De qué va?: Esperanza es una turista española que emprende su viaje por el Ecuador y Teresa, es una joven estudiante con líos amorosos, ambas deciden viajar juntas a sus diferentes destinos y en ese recorrido vivirán una aventura llena de situaciones singulares. 


Qué tan lejos es la ópera prima de la cineasta cuencana Tania Hermida, estrenada en el año 2006, la cinta es una de las obras más vistas a nivel nacional y que además logró obtener algunos premios y nominaciones en diferentes festivales. El film narra el viaje de dos jóvenes que se encuentran de manera fortuita y deciden viajar juntas ya que se dirigen a un mismo destino aunque con diferentes pretensiones: Esperanza (Tania Martínez) es una turista española que quiere conocer el Ecuador y Teresa (Cecilia Vallejo), es una joven estudiante con líos amorosos que decide hacerse llamar Tristeza, ambas intentan llegar a sus destinos en medio de una huelga nacional, lo que dificultará que puedan conseguir transporte así que pasaran más de una aventura para llegar a sus destinos, es en ese trayecto donde se irán encontrando con nuevos personajes que dinamizan el argumento de esta entretenida historia. Qué tan lejos cuenta con unas interpretaciones correctas, música acorde y una destacable fotografía que logra mostrar gran parte de los lugares más vistosos y dignos de postales que tiene el Ecuador. Con esta historia la directora Hermida intentaba alejar la cinematografía ecuatoriana del habitual drama tremendista de cintas como Fuera de juego, Ratas, Ratones, Rateros o Crónicas, dejando el drama social como simple sombra, como una realidad a la que constantemente se hace referencia pero que apenas se puede atisbar a lo largo del metraje, dando vida así a una dramedia agradable que al presentar dos personajes de ‘mundos diferentes’ consigue recrear un contrataste de vida y cultura que llega a resultar entretenido y gracioso, pero también nos deja la reflexión de lo mucho que creemos conocer y lo poco que realmente conocemos los unos de los otros. Una de mis películas ecuatorianas favoritas, sin duda muy recomendable. Como anécdota también podemos decir que es una de las pocas cintas ecuatorianas que ha logrado  estrenarse en las salas de cine de España.


Frase Favorita
-Es que los finales felices… dependen…
-¿Cómo dependen?
-Depende de dónde pongas el punto, el punto final.

sábado, 25 de marzo de 2017

CRÍTICA | SIN OTOÑO, SIN PRIMAVERA, de Iván Mora Manzano


SIN OTOÑO, SIN PRIMAVERA, de Iván Mora Manzano
Ecuador, 2012. Dirección y guión: Iván Mora Manzano Fotografía: Olivier Auverlau Música: VV.AA Reparto: Enzo Macchiavello, Angela Peñaherrera, Andres Troya Holst, Paulina Obrist, Paola Baldion, Alejandro Fajardo, Lucía Moscoso, Andrea Espinoza, Nathalie Vergara, Andrés Crespo, Victor Arauz Género: Drama Duración: 115 minTráiler: Link 
¿De qué va?: Sin otoño, sin primavera es una “balada punk” desde nueve puntos de vista: Lucas, un estudiante de leyes que cree en la anarquía de la imaginación; Paula, que vende pastillas por la ciudad y colecciona historias en su grabadora de voz; Antonia, Martín y Gloria, que viven un triángulo amoroso sin límites claros; Rafa, un exitoso empresario que odia su trabajo y termina su relación con Ana, quien desarrolla una atracción hacia su vecina Sofía y su novio Manuel.

Sin otoño, sin primavera es una película que nos presenta la mirada desencantada de una juventud guayaquileña de clase media la cual trae consigo diversos conflictos que a lo largo del metraje se irán develando. La cinta que tiene como escenario la ciudad de Guayaquil está protagonizada por Lucas (Enzo Macchiavello) un joven de familia acomodada que está estudiando leyes, pero que cree en 'la anarquía de la imaginación' (referencia al cineasta Reiner Werner Fassbinder), y se revelará siguiendo su propio camino. Esta crisis existencial lo llevará a la dependencia de pastillas para dormir, las mismas que consigue a través de Paula (Angela Peñaherrera), una joven con cierto descontento de la vida y que a lo largo del metraje de manera muy singular fórmula a diferentes personas una pregunta que archiva en su grabadora de voz: "¿para ti qué es la felicidad?" Pero en esta historia también encontramos personajes más adultos como Antonia (Paulina Obrist), Martín (Andrés Troya Holst), Rafael (Alejandro Fajardo), Ana (Lucía Moscoso), personajes de distintas generaciones o épocas pero que recorrieron y recorren un mismo camino de vida, que es lo que crea esa conexión o ese reflejo de igualdad entre ambos grupos de personajes. Sin otoño, sin primavera por momentos y a pesar de la coloquial jerga guayaquileña resulta incluso algo filosófica, habla sobre los pesares de la vida, el abandono, la hipocresía, la corrupción, de cómo dejamos de disfrutar los pequeños detalles y de cómo se pierde lo que en verdad se quiere yendo tras lo efímero. Un retrato intimista sobre los conflictos internos del ser humano, independientemente de su condición social. Un vistazo al presente junto a la sombra del pasado. Estamos ante el retrato de una sociedad gris, que en medio del caos y los errores intentarán darle coherencia a sus vidas.

Sin otoño, sin primavera tiene una estructura y un montaje cómo si de una especie de puzzle se tratase, tenemos las piezas sobre la mesa pero totalmente desordenadas y tenemos como misión buscar y ubicar cada una de ellas en su lugar, o al menos un poco esa es la sensación que deja el montaje del film, el cual se mueve entre el presente y el pasado, entre la sutil balada y el estruendoso punk, un recurso narrativo que refuerza más la idea de una historia de vidas caóticas para quienes "los momentos felices de una época son los tristes de otra." Las interpretaciones están muy correctas cada uno en lo suyo, aun cuando es el debut en largometraje para varios de los actores. Sin duda estamos ante un guión interesante y bien dirigido con una fotografía destacable, y una música que acompaña en mucha consonancia la historia y sus personajes. Aunque tal vez, el mayor error de SOSP, es que nos presenta varias historias sin llegar a profundizar demasiado en ninguna de ellas. En todo caso, una ópera prima estimable, puede que al terminar la película nos quede la sensación que tal y como aquel rompecabezas dentro del film, no encontramos todas las piezas, pero creo que hallaremos suficientes como para obtener un grato recuerdo de esta relativamente singular cinta. Con sus fallos y aciertos, para mí, una de las obras más interesantes del cine ecuatoriano reciente. Estaremos muy atentos a los próximos proyectos del director guayaquileño.

Frase favorita
"A veces cuando la gente se pierde es porque quiere que la busquemos."

sábado, 18 de marzo de 2017

CRÍTICA | CUANDO ME TOQUE A MÍ, de Víctor Arregui


CUANDO ME TOQUE A MÍ, de Víctor Arregui
Ecuador, 2008. Dirección y guión: Víctor Arregui Fotografía: Daniel Andrade Música: Felipe Terán Reparto: Manuel Calisto Sánchez, Ramiro Logroño, Randi Kraup, José Alvear, David Nieto, Lalo Santi, Catalina Cárdenas, Juan Martín Cueva, Isabella Parra Género: Drama Tráiler: Link
¿De qué va?: Retrato de la conflictiva vida de diversos personajes entrelazados en este drama con tintes filosóficos, el cual que pretende hablar de la vida, la muerte y los que sobreviven a esta en un país de crisis económica de delincuencia y prejuicios e intolerancia.


Tras su irregular ópera prima (Fuera de Juego), Víctor Arregui escribe y dirige Cuando me toque a mí, película basada en el libro De que nada se sabe del escritor quiteño Alfredo Noriega. Esta cinta fue estrenada en el año 2008 y continúa (aunque con una mirada más distante) en la línea del drama social que ya trataba el director en su anterior film. Cuando me toque a mí aúna diferentes historias que transcurren en la ciudad de Quito y que tienen su desenlace en una morgue donde trabajan Arturo, un singular médico forense, y su asistente. Entre uno y otro, el monólogo existencialista será el punto de enlace o encuentro entre los demás personajes de este drama con tintes filosóficos, el cual nos lleva a conocer las últimas horas de vida de varios individuos de diferentes clases sociales, cada uno de ellos con sus propios conflictos e historias de aceptación, de venganza y de crímenes. 90 minutos que hablan del pequeño trecho que existe entre la vida y la muerte, y de aquellos que sobreviven para sufrir la desdicha del dolor.


La película tiene un guión interesante, principalmente por el personaje de Arturo y sobre todo por la interpretación del desaparecido actor Manuel Calisto, quien aporta con su personaje poco convencional cierto carisma y simpatía a una historia que resulta demasiado dispersa en sus subtramas, desdibuja algunos de sus personajes y minimiza situaciones que tal vez podían ser retratadas con mayor acierto (la ‘salida del clóset’ del hermano del protagonista, por ejemplo). Además, la cinta tiene escenas demasiado alargadas y otras que poco aportan al desarrollo de la historia en su conjunto. No he leído el libro en el que está basada la película, así que no sabría decir hasta qué punto ha sido fiel a su historia; eso sí, tras visionar el film queda mucha curiosidad de leer el libro. En cuanto al apartado técnico, obviamente por cuestiones de presupuesto no estamos ante una obra destacable (aunque la fotografía es correcta y la música, sobre todo al final, es muy acorde a la atmósfera nostálgica que se propone), sin embargo, y a pesar de sus falencias, Cuando me toque a mí logra cierto grado de singularidad, y se erige como una obra sencilla pero interesante del cine ecuatoriano.

Frase Favorita
“No hay mejor muerte que la ocasionada por las pasiones, por los deseos.”

sábado, 4 de marzo de 2017

CRÍTICA | RATAS, RATONES, RATEROS, de Sebastián Cordero


RATAS, RATONES, RATEROS, de Sebastián Cordero
Festival de la Habana: Mejor edición. Festival de Cine Iberoamericano de Huelva: Mejor ópera prima. Premios Ariel 2000: nominación a la mejor película iberoamericana.
Ecuador, 1999. Dirección y guión: Sebastián Cordero Fotografía: Matthew Jensen Música: Hugo Idrovo y Sergio Sacoto Reparto: Carlos Valencia, Marco Bustos, Cristina Davila, Fabricio Lalama, Irina Lopez, Simon Brauer, Javier andrade Género: Drama. Duración: 107 min. Tráiler: Link
¿De qué va?: Salvador es un joven problemático que vive al sur de Quito con su padre y su abuela enferma, tras recibir la visita de su primo Ángel (quien acaba de salir de la cárcel), todo irá de mal a peor.


Si bien es cierto que realizar cine en Ecuador es una cuestión muy complicada (principalmente por el factor económico), y que requiere de mucho esmero y paciencia tanto por parte de sus productores como de los directores. Desde hace algunos años la cinematografía ecuatoriana ha tenido un crecimiento relativamente importante, esto en cuanto a la cantidad de estrenos. Y por eso, en este espacio queremos rescatar algunos de esos títulos que han sido estrenados a lo largo de estos años, y de paso, dar a conocer aquellas nuevas obras que están por estrenarse. Próximamente hablaremos de Crónicas, Que tan lejos, Cuando me toque a mí, En el nombre de la hija, Con mi corazón en Yambo, Feriado, No robarás (a menos que sea necesario)Alba entre otros títulos. Empezaremos este interesante repaso a la cinematografía ecuatoriana con Ratas ratones y Rateros ópera prima del cineasta quiteño Sebastián Cordero, esta es una de las películas más conocidas y recordadas del cine ecuatoriano, rodada en Quito y Guayaquil en el año 1998 y estrenada en diciembre de 1999. En aquella época de inestabilidad política, de corrupción, delincuencia y de un índice elevado de desempleo y pobreza, Cordero decide contar desde la ficción un drama un tanto cercano a la realidad. Ratas, ratones, rateros narra la historia del reencuentro de dos primos y a partir de ahí el inicio de una especie de viaje o ‘road movie de tragedia y muerte'. Salvador (Marcos Bustos) es un estudiante indisciplinado sin demasiadas aspiraciones, proveniente de una familia de clase media que vive al sur de Quito y tras recibir la visita de su primo Ángel (Carlos Valencia), quien acaba de salir de la cárcel y está siendo perseguido por otros delincuentes, se verá inmerso más que nunca en un estilo de vida de drogas, alcohol y delincuencia que lo llevará a tomar una mala decisión tras otra hasta encontrarse en un callejón sin salida.


Sebastián Cordero en cierta entrevista comentaba que una de sus referencias o inspiración a la hora de pensar en su ópera prima fue la cinta Los olvidados de Luis Buñuel, descarnado y sórdido drama mexicano de los años 50, título que al parecer marcó la visión del realizador en sus años de estudiante. En Ratas, Ratones, Rateros su director nos presenta un guión interesante con el que se encamina a mostrar cierto realismo y cotidianidad de la sociedad ecuatoriana de aquel entonces: Guayaquil desde una perspectiva miserabilista o tremendista, Quito dividido por el sur más marginal y el norte un tanto más pulcro y como se diría aquí ‘aniñado’, pero no por eso exento de insensatez. La película es una historia tal vez sencilla y a ratos típica, pero a pesar de los pocos medios para su realización, de sus fallos (alguna sobreactuación o escena que no termina convencer), es una ópera prima que sabe hilar muy bien todas sus partes y gracias a eso logra una obra muy bien estructurada, el montaje y la música que acompaña la cinta (especialmente la primera secuencia de persecución en el cementerio) son de mucha agilidad y ritmo, y sobre todo ayuda a que el film tenga identidad propia y no resulte aburrido. Por otro lado las escenas más pausadas crean cierta atmósfera dramática capaz de captar la atención del espectador y hacerlo empatizar o al menos, reflexionar en cuanto a la historia y sus personajes (aunque en sí la película no pretende hacer una denuncia social ni dejar ninguna moraleja). Una interesante obra que marcó un antes y un después en la cinematografía ecuatoriana, logró proyectarse en diversos festivales de Sudamérica y Europa, además, abrió camino y fue el inicio de una nueva época para el cine ecuatoriano, hasta ese entonces casi invisible.

Frase favorita
"Tarde o temprano las cosas regresan a uno, y hay que enfrentarlas."