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jueves, 14 de julio de 2022

PELÍCULAS INTERNACIONALES DE LOS ÓSCAR | EL AMOR EN TIEMPOS DE ODIO (MUSÍME SI POMÁHAT), de Jan Hrebejk (República Checa)


EL AMOR EN TIEMPOS DE ODIO (MUSÍME SI POMÁHAT)

República Checa, 2000. Dirección: Jan Hrebejk Guion: Jan Hrebejk y Petr Jarchovský Música: Ales Brezina Fotografía: Jan Malír Reparto: Boleslav Polívka, Csongor Kassai, Jaroslav Dusek, Anna Sisková, Jirí Pecha, Martin Huba, Simona Stasová Género: Drama histórico Duración: 115 min. Tráiler: Link 
¿De qué va?: En un pequeño pueblo checo ocupado por los alemanes, viven Josef y Marie Cizek, una pareja sin hijos. Él es un sarcástico antinazi que debe reprimir sus comentarios para evitar ser ejecutado. Un día aparece en el pueblo David, un joven judío que ha logrado escapar de un campo de concentración en el que ha muerto el resto de su familia. Los Cizek le ofrecen refugio en su casa a pesar de los riesgos que esto implica. Horst, un compañero de Josef que colabora con los nazis, al sospechar que este oculta algo en su casa, aprovecha la ocasión para cortejar a Marie. Cuando ella lo rechaza, decide vengarse. (FILMAFFINITY)


En plena resaca del fenómeno La vida es bella, la Academia de Hollywood fijó sus atenciones en El amor en tiempos de odio, tragicomedia checa que sitúa su conflicto en pleno nazismo. Tras un inicio con elipsis abruptas y saltos temporales, la trama se centra en el devenir de un matrimonio sin hijos que vive con miedo el contexto que se asoma por las ventanas de su casa. Con un tono a ratos serio y en ocasiones ditirámbico, la película refleja la represión, el silencio y la desconfianza de una comunidad que, si bien no sufre en primera persona los horrores del Holocausto, sí otea el horror en su día a día, temiendo las represalias o los recelos de unos y otros. La visita de un amigo colaborador del bando alemán y el encuentro con un joven judío ejercen de fuerzas satélites que sacuden los cimientos de la pareja. Por suerte, la trama que al principio se intuye deslavazada, de un humor demasiado raro y un drama contenido en exceso, al final estalla en una ceremonia de equívocos, simpática metáfora de la reconciliación, los nuevos tiempos, las difusas fronteras entre el bien y el mal, y la humana, inevitable necesidad de seguir hacia adelante. Como reflejo de los bajos instintos, no acaba de tener consistencia. Como opereta bélica, no alcanza el nivel del mejor Kusturica. Como triángulo amoroso, el guion adolece de torpezas. Aún así, el cómputo global es bastante satisfactorio, seguramente porque su tono y su argumento resultan novedosos en la larga nómina de películas a vueltas con la guerra de guerras. Una lástima que, salvo puntuales excepciones, en España no hayamos podido seguir la trayectoria del director Jan Hrebejk.

Escucha nuestra reseña de El amor en tiempos de odio con Mayra Meza en El podcast de Cinoscar & Rarities: nos tienes en Spotify e Ivoox


viernes, 26 de mayo de 2017

CRÍTICA | NAGASAKI: RECUERDOS DE MI HIJO, de Yôji Yamada


Fantasmas familiares
NAGASAKI: RECUERDOS DE MI HIJO
11 nominaciones a los premios de la Academia de cine japonés. Representante japonesa a los Óscar 2016
Japón, 2015. Dirección: Yôji Yamada Guión: Yôji Yamada y Emiko Hiramatsu Fotografía: Masashi Chikamori Música: Ryuichi Sakamoto Reparto: Sayuri Yoshinaga, Kazunari Ninomiya, Haru Kuroki, Tadanobu Asano, Isao Hashizume, Yuriko Hiro'oka, Miyu Honda, Ken'ichi Katô, Nenji Kobayashi, Christopher McCombs, Wade Reed, Kazunaga Tsuji Género: Drama familiar Duración: 125 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 26/05/2017
¿De qué va?: Nagasaki, 1945. Tres años después de la bomba atómica que asoló a la población, el fantasma de Koji, muerto en la masacre, visita a su madre Nobuko, que vive sola en la casa familiar.

lunes, 17 de abril de 2017

CRÍTICA | NEGACIÓN (DENIAL), de Mick Jackson



Volver a la evidencia
NEGACIÓN (DENIAL), de Mick Jackson
Nominación al Bafta al mejor film británico
Reino Unido, 2016. Dirección: Mick Jackson Guión: David Hare Música: Howard Shore Fotografía: Haris Zambarloukos Reparto: Rachel Weisz, Tom Wilkinson, Timothy Spall, Andrew Scott, Caren Pistorius, Alex Jennings, Jack Lowden, Will Attenborough, Michael Epp, Jack Gover, Sally Messham, Laura Evelyn, Ziggy Heath Género: Drama judicial Duración: 110 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 12/04/2017
¿De qué va?: Tras publicar un libro donde denuncia las teorías negacionistas del Holocausto, la historiadora Deborah Lipstadt inicia un contencioso judicial con David Irving, polémico defensor de Hitler. El careo dará paso a una lucha, ya no por defender la integridad académica de uno y de otro, sino por probar la existencia de los campos de exterminio en la Alemania nazi.


No podemos "negar" lo evidente. No es la primera vez que la ficción cinematográfica une las remebranzas del Holocausto nazi con el subgénero "de juicios". Tampoco resulta nuevo saberse ante la adaptación de un libro de éxito y una historia "basada en hechos reales". Ni tan siquiera nos asombra que, por la gravedad de su trama, el conjunto se nos presente como un "film de calidad", destinado a un público entrado en años que, tras la temporada de Óscars, queda huérfano de cine adulto. Todo ello sirve para explicar el espacio que ocupa en la cartelera primaveral esta Negación, protagonizada para más inri por nombres tan contrastados como Rachel Weisz, Tom Wilkinson y Timothy Spall. Y sí: antes de visionarlo, es fácil adivinar que se trata de un film que ya hemos visto. 


Frente a La lista de Schindler o El pianista, cuya popularidad ha convertido parte de sus fotogramas en la memoria "vívida" (que no "vivida") de la Segunda Guerra Mundial para los llamados "millennials", Negación se entretiene siendo un acercamiento al horror desde el presente, confrontando la visión de dos académicos que se acercan a la Historia desde prismas muy diferentes. Por ello, lo más preciso sería comparar la cinta de Mick Jackson con títulos más intelectuales y menos industriales, también de cuño más reciente, como Hannah Arendt, con la que comparte además una protagonista femenina de personalidad muy marcada. El problema, puestos a resolver un veredicto, está en la frialdad y en la escasa empatía que despierta toda la narración. También de una mirada, la nuestra, que en cuestiones belicistas ya está, por desgracia, "curada de espanto".


Con todo, es innegable la elegancia (muy británica) y el ritmo (más entretenido que trepidante) de una propuesta que desde el minuto uno sabe que puede aportar poco a una batalla mil veces fraguada en la gran pantalla. En todo caso, démosle la culpa, ya no a esta loable Negación, sino a un cine que, en tiempos de banalizaciones al estilo El niño con el pijama de rayas o La vida es bella, no puede superar lo logrado en ¿Vencedores o vencidos? Los juicios de Nuremberg (por citar un drama judicial) o Masacre: ven o mira (en recuerdo de una de las expresiones más plásticas del conflicto). ¿Y si, tras El hijo de Saúl, el séptimo arte tuviera poco más que añadir al episodio más veces filmado del siglo pasado? Que cada uno llegue a sus propias conclusiones. 


Para estudiosos y estudiantes de Historia, Derecho, Periodismo y fotocopias fílmicas.
Lo mejor: Los debates posteriores que puede suscitar.
Lo peor: Carece de la inteligencia y sensibilidad de un film de Óscar.


Escucha nuestra reseña de NEGACIÓN (DENIAL) en
EL PODCAST DE C&R: ESTRENOS ABRIL 2017


lunes, 20 de marzo de 2017

CRÍTICA | UN HOMBRE LLAMADO OVE, de Hannes Holm


Viejo sueco busca "joie de vivre"
UN HOMBRE LLAMADO OVE, de Hannes Holm
Nominación al Óscar al mejor film de habla no inglesa. 3 premios Guldbagge y 1 EFA
Suecia, 2015. Dirección: Hannes Holm Guión: Hannes Holm, a partir de la novela homónima de Fredrik Backman Fotografía: Göran Hallberg Música: Gaute Storaas Reparto: Rolf Lassgård, Bahar Pars, Filip Berg, Ida Engvoll, Tobias Almborg, Klas Wiljergård, Chatarina Larsson, Börje Lundberg, Stefan Gödicke, Johan Widerberg, Anna-Lena Brundin, Nelly Jamarani, Zozan Akgün, Viktor Baagøe, Simon Edenroth, Poyan Karimi, Maja Rung, Simeon Da Costa Maya, Jessica Olsson Género: Comedia dramática Duración: 115 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 24/03/2017
¿De qué va?: Ove tiene 59 años y ha perdido la fe en el ser humano. Su carácter gruñón inquieta a todas las personas que le rodean. La familia que acaba de instalarse al lado de la casa de Ove desconoce las manías del hombre, pero contra todo pronóstico la convivencia en el barrio será muchísima más llevadera de lo esperado.

jueves, 12 de enero de 2017

CRÍTICA | THE KING'S CHOICE (KONGENS NEI), de Erik Poppe


Todo por Noruega
THE KING'S CHOICE (KONGENS NEI), de Erik Poppe
Precandidata al Óscar a la mejor película de habla no inglesa
Noruega, 2016. Dirección: Erik Poppe Guión: Harald Rosenløw-Eeg y Jan Trygve Røyneland Fotografía: John Christian Rosenlund Música: Johan Söderqvist Reparto: Jesper Christensen, Anders Baasmo Christiansen, Tuva Novotny, Juliane Köhler, Katharina Schüttler, Erik Hivju, Andreas Lust, Karl Markovics, Jan Frostad Género: Drama histórico. Bélico Duración: 130 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: Por confirmar
¿De qué va?: El 9 de abril de 1940, el bando alemán se introduce en tierras noruegas. Hitler quiere forzar a las autoridades del país a sumarse a un gran pacto con Alemania, pero las máximas instituciones se oponen y muy pronto se inicia una ofensiva armada entre las dos partes. Ante una situación tan compleja, sólo el rey podrá reconducir el estado de preguerra.

martes, 12 de julio de 2016

CRÍTICA | ALEMANIA, AÑO CERO, de Roberto Rosselini


ALEMANIA AÑO CERO (GERMANIA ANNO ZERO), de Roberto Rosselini
Mejor película y mejor guión del Festival de Locarno 1948
Italia, 1948. Dirección: Roberto Rosselini Guión: Max Colpet, Carlo Lizzani y Roberto Rosselini, a partir de una idea de Basilio Franchina Fotografía: Robert Juillard Música: Renzo Rosselini Reparto: Edmund Moeschke, Ernst Pittschau, Barbara Hintz, Franz-Otto Krüger, Alexandra Manys, Erich Gühne Género: Drama social Duración: 75 min. Tráiler: Link Elección de Daniel Bermeo
¿De qué va?: Edmund, un niño de 12 años, intenta sobrevivir en el Berlín de posguerra. La situación de máxima desesperación que se respira en toda la ciudad llevará al pequeño a tomar una decisión inesperado.


CRÍTICA ISIDRO: Estamos acostumbrados a ver ficciones sobre la Alemania nazi, el holocausto y el dolor del pueblo judío, pero quizá no tanto ficciones sobre aquellos alemanes que se vieron obligados a volver a la normalidad tras la Segunda Guerra Mundial en una Alemania devastada económica y moralmente. Y de eso va esta Alemania, año cero. Un padre enfermo y sus tres hijos, uno de ellos antiguo soldado alemán que teme ser ajusticiado, intentan apañárselas para sobrevivir trabajando de lo que pillan y mendigando como pueden. En sus escasos 74 minutos seguimos principalmente las desventuras de Edmund, el hijo menor, con sus arrebatos criminales y sus ramalazos a lo Tommen Baratheon. Rossellini sabe retratar el desgaste moral y la dureza de la realidad de posguerra, pero me sobra esa música invasiva de peli de Hitchcock y me faltan minutos que dejen respirar a sus personajes: apenas hay silencio, es todo charlas y disputas y reproches y viejos verdes pedófilos tirándoles la caña a pobres niños desvalidos. Necesaria en muchos sentidos, pero a mi juicio dista de ser redonda. ★★★


CRÍTICA XAVIER: El valor de Alemania, año cero va más allá de lo estrictamente cinematográfico. Estamos ante un testimonio del horror, un documento de su época que nunca perderá vigencia. Sin su impronta, gran parte del cine contemporáneo no hubiera existido, desde Los olvidados de Buñuel hasta manifestaciones más recientes como los dramas sociales iraníes o los cuentos de los hermanos Dardenne. Por todo esto, prefiero acercarme a Alemania, año cero aceptando su importancia, pero también entendiendo que ese respeto no está reñido con una visión crítico. Vista ahora, Alemania, año cero me parece una película excesivamente discursiva que consigue mayores cuotas de verdad y de emoción cuando más se acerca al documental. En este sentido, Ladrón de bicicletas sigue siendo una obra más equilibrada, seguramente el mejor trabajo del Neorrealismo italiano. Rosselini quiere retratar una realidad ficcionándola, una estrategia que el cine moderno, en constante expansión de los límites del documental, desecharía sin dudarlo. A Rosselini se le agradece su capacidad de síntesis, su contención, su tremendismo muy medido y la credibilidad de todo su reparto. Un documento de arqueología cinematográfica. ★★★½


CRÍTICA RONNIE: Rosellini logró con Alemania, año cero un documento de gran importancia fílmica, un reflejo de la triste realidad social que se vive durante una guerra. Cuando el realizador rodó en Berlín su película, fue durante un periodo histórico en el que la capital germana se encontraba subyugada por los estragos de la Segunda Guerra Mundial, por lo tanto los “sets” y “decorados” que vemos en pantalla retoman un significado aterrador, las calles destruidas y gentes sin provisión de alimentos, edificios masacrados, etcétera, representan el horror. El caso es similar al de Roma Città Aperta, filmada en la "ciudad eterna" durante el periodo de guerra. La trama sigue la tragedia de una familia alemana que se convierte a su vez en una metáfora de la tragedia humana. Ahí está Edmund, un niño de 12 años que terminará por darle un giro colateral a la historia. Condena de manera directa y sin alardes a la ideología nazi y hurga en las cenizas del ser humano mostrando los restos de humanidad que quedan entre los escombros. ★★★½

NOTA MEDIA del JURADO: ★★★½


miércoles, 15 de junio de 2016

CRÍTICA | HANNAH ARENDT, de Margarethe von Trotta


HANNAH ARENDT, de Margarethe von Trotta
2 Lolas de la Academia de Cine Alemán: mejor actriz y mejor película (2º premio)
Alemania, 2012. Dirección: Margarethe von Trotta Guión: Pam Katz y Margarethe von Trotta Fotografía: Caroline Champetier Música: André Mergenthaler Reparto: Barbara Sukowa, Axel Milberg, Janet McTeer, Julia Jentsch, Ulrich Noethen, Michael Degen, Nicholas Woodeson, Victoria Trauttmansdorff, Klaus Pohl Género: Drama histórico. Biopic Duración: 110 min. Tráiler: Link Elección de Germán Arturo Cortés
¿De qué va?: Dos décadas atrás, Hannah Arendt y su marido consiguieron escapar del horror de la Segunda Guerra Mundial. Hannah, impulsada por su condición de judía, decide poner un paréntesis a su carrera como filósofa y docente para cubrir el juicio en Jerusalem de un hombre acusado de haber colaborado por el Partido Nazi. La experiencia cambió su vida, y sus escritos cambiaron la percepción de toda una generación.


CRÍTICA KOSTI: La palabra es el arma que utiliza Hannah Arendt para hacernos ver, como bien plasmó en su libro, la banalidad del mal. Pensadora y crítica social, nacida judío-alemana, tuvo el encargo de cubrir uno de los juicios que más repercusión mundial han tenido hasta el momento: el de Adolf Eichmann. A pesar de encontrarse del lado castigado por el nazismo, Hannah Arendt realizó estudios muy críticos con la situación que no agradaron ni a propios ni extraños. El retrato que le dedica Margarethe von Trotta resulta incómodo, pero muy agradecido. Su figura no sale bien parada, ni lo necesita. Sus palabras expresan la realidad de un momento, de un acontecimiento donde el horror, las imágenes y la historia no dejaban paso a un análisis puro, a un pensamiento autocrítico, ese mismo que desarrolló Hannah Arendt y que tantos abucheos le costó. Pero lo importante es que le daba igual, porque en el fondo sabía que a gran parte de sus detractores les hacía pensar, algo que parecía imposible décadas atrás. El alma de la película se centra en su personaje principal, y, como no podía ser de otra manera, Barbara Sukowa brilla con luz propia, más aún cuando comparte escena y diálogos con Janet MacTeer. Un duo magistral al servicio de una dirección comedida, casi perfeccionista, que consigue encuadrar a la perfección a una de las figuras femeninas más relevantes e interesantes del siglo XX. Por poner una única pega, nimia si tenemos en cuenta el valor didáctico e histórico que puede tener la obra, es que su valor puramente cinematográfico no aparece por ningún lado, pero eso, en ocasiones, no tiene la mínima importancia.

CRÍTICA RONNIE: La película da seguimiento al trabajo de investigación que Hannah Arendt realizó para The New Yorker sobre el juicio en contra de Adolf Eichmann, alto oficial del Tercer Reich y uno de los responsables de los campos de exterminio en la Alemania Nazi. La película presta singular atención al posicionamiento político de la historia, pero sin el uso de atajos y mostrando la situación de una manera adulta. La reflexión de la cinta sigue el proceso racional que llevó a Arendt a cuestionar la moralidad de aquellos burócratas que cumplieron obsesivamente las inhumanas y precarias órdenes de los nazis. La actuación de Sukowa sobresale de todo el reparto por su destacable y reflexiva labor. El guión de la cinta ayuda a que ésta termine siendo enteramente objetiva con diálogos buenos y adecuados. Completa el conjunto un diseño de producción al detalle que nos transporta a la época con su detallada ambientación.


CRÍTICA XAVIER: Con Hannah Arendt, el cine alemán revisita una vez más las heridas de la Segunda Guerra Mundial. En este caso, Von Trotta ofrece un retrato de la filósofa y docente Hannah Arendt, una de las personalidades más relevantes del siglo pasado. A diferencia de otros biopics, la película no se interesa por Arendt: más bien puede decirse que el personaje sirve de vehículo para expresar un intrincado estudio sobre la maldad, su naturaleza y sus verdugos. En definitiva, a Von Trotta le interesa el discurso de su protagonista (excelente interpretación de Barbara Sukowa), al menos en mayor medida que la vida e incluso la obra del personaje. De esa singularidad deriva una película excesivamente discursiva, de tono extrañamente pausado, dirigida con más corrección que convicción. De ella quedan ideas (todas ellas potentes), pero no perduran escenas memorables (formalmente se asemeja a un telefilm de presupuesto holgado). Eso explica que la película haya conseguido mayor aceptación en pases especiales (en institutos, universidades, cineclubs, etc.) que en su trayectoria comercial. Con todo, el cine necesita obras expositivas e inteligentes como Hannah Arendt, por mucho que aquí la épica de la palabra vaya en detrimento del espectáculo cinematográfico. Es una obra que invita a pensar, y eso, en los tiempos que corren, ya es mucho. ½

CRÍTICA ALBERTO: Tener entre manos a un personaje histórico tan sugerente no siempre es una enmienda habitual. Las derivaciones del discurso de esta imponente filósofa alemana han traído consigo un mar de revueltas y meditaciones sobre las nocivas acciones del ser humano. Entender y valorar el avance sociológico de sus palabras ayuda a comprender el admirable adelanto de una mujer de suma inteligencia y capacidad analítica. No obstante, a pesar del estimable punto de partida, Margarethe von Trotta edifica una especie de biopic sólido, pero a la vez excesivamente esquemático. Una película demasiado “alemana” y descriptiva a la hora de formular las acciones y compendios de esta mujer. Es indudable el buen trabajo de ambientación y la firmeza que otorga Barbara Sukowa a este personaje, pero esta película queda lejos de posibilidades expresivas y de retratos complejos para dar paso a un encorsetado vehículo de descripción anodina. ½


CRÍTICA ISIDRO: Soy la persona que conozco que más cosas ha querido ser de mayor a lo largo de su vida. Ver una película, escuchar una anécdota o conocer una persona que me entusiasmara hacía que me entrara la perra. Hasta una máscara. En parvulitos decía que quería ser león por una puta máscara que hicimos con cartulina: lo tenía todo planeado, le pediría a mi madre que me comprara el disfraz y así podría cumplir mi sueño de ser león. A la semana seguramente estaría diciendo que quería ser pirata. Y también he querido ser filósofo. En primero de bachillerato me enamoré de mi profesora de filosofía y eso siempre influye. A veces de coña digo que soy el precursor de la filosofía de lo chorra, por la que básicamente propugno la rotura con el postureo y las formalidades: no hay que tomarse nada en serio. Ni siquiera la crítica cinematográfica. Fíjate que se supone que tendría que estar hablando de Hannah Arendt y aquí estoy tan pancho contando leches. Entrando en vereda, me ha venido bien la película para acercarme un poco más a la filosofía de Arendt porque, sin ser un tratado ensayístico audiovisual, es bastante didáctica. Quizá demasiado, pero bueno, al menos tampoco es el típico biopic laudatorio (aunque no pueda evitar bastantes tics, como esos flashbacks que no acaban diciendo nada): se centra en un pasaje difícil de la vida de Arendt y nos sirve para conocerla como persona y como filósofa, y además nos invita a reflexionar sobre los límites de la culpa, el juicio viciado por el dolor colectivo y sobre su tratado estrella, la banalidad del mal. Está bien, no es una mala propuesta, pero no sé, no me ha dado ganas de ser filósofo. Filósofo de verdad, digo. Pero sí que molaría ser elefante.

NOTA MEDIA del JURADO: ★★★ 

martes, 24 de mayo de 2016

CORTOMETRAJE | NOCHE Y NIEBLA, de Alain Resnais

NOCHE Y NIEBLA (NUIT ET BROUILLARD), de Alain Resnais
Francia, 1955. Documental, 32 min. ¿De qué va?: La cámara de Resnais se adentra en los campos de concentración nazi años después de la Segunda Guerra Mundial. Elección de Daniel Bermeo

CRÍTICA ALBERTO: Si hubiera que mencionar dos películas claves en la historia del cine que comprendan con absoluta claridad las verdades del holocausto judío, una de ellas sería este mediometraje de magistrales aportaciones. Sus brutales imágenes documentales, intercaladas con esas reflexivas muestras gráficas sobre el paso del tiempo en los campos de concentración, erizan la piel por la rotundidad de su mensaje y por las posibilidades expresivas de un ejercicio de obligado visionado. De este modo, con recursos mínimos, el realizador galo erige esta absoluta obra maestra, que atiende al valor reflexivo del que la entiende y la interioriza, porque la muestra doble sobre la masacre acontecida intenta dibujar no sólo valores sensoriales, sino también perpetuar una reflexión que perdure en el tiempo. Poca gente puede quedar inerte ante el fascinante y duro ejercicio que nos perfila la síntesis de los grandes errores humanos del pasado. ★★

CRÍTICA ISIDRO: No sobran los documentales y las ficciones sobre la el holocausto nazi. Se cuentan por cientos, desde diferentes tonos y perspectivas (algunas más afortunadas que otras), pero nunca dejará de sobrecogernos tal horror. Noche y niebla es un documento conciso y directo de una poética desgarradora, que juega a combinar las imágenes de archivo en blanco y negro más dolorosas con grabaciones a todo color en los campos de concentración ya desiertos y abandonados, cuyo contraste estremece. Denuncia implacable y llamada a la memoria. Nunca olvidaremos la barbarie, pero tampoco este documental. ★★

CRÍTICA KOSTI: Retratar los horrores del Holocausto siempre va a ser una labor ardua y sólo al alcance de manos con el mayor pulso. Hasta el momento parece que Alain Resnais ha sido el que más pulso ha conseguido mantener. Ese pulso lo traslada a las imágenes, testigos vivos de un pedazo de la historia de la humanidad para dejar en el pasado, pero nunca olvidarlo. Resnais nos transporta a una época terrorífica donde los silencios, las miradas y los escenarios nos sirven de guía del horror, un horror que perdura diez años después entre las paredes que guardaron durante la Segunda Guerra Mundial la mancha más oscura de nuestra historia, y Resnais se hace eco de ese silencio respetuoso que lleva reinando desde entonces en esos campos de concentración en los que otrora tronaban las voces de la inhumanidad. Una obra encomiable y necesaria. ★★½

CRÍTICA RONNIE: Resnais documenta un estremecedor capítulo de la humanidad. Durante 32 minutos muestra la deshumanización sufrida por la población judía en los campos de concentración nazi. La grabación mezcla a color los campos abandonados junto a fotografías y videos de archivo en donde se documenta la degeneración sufrida por miles de personas en estos lugares. El objetivo de esta cinta es no olvidar nuestro pasado, mantener alerta la memoria para no repetir errores y atrocidades de antaño. Debemos remarcar que Resais logra mantener vivo su mensaje hasta estos días, y cintas que tratan el tema del Holocausto de la Segunda Guerra Mundial se lo agradecen. ★★

CRÍTICA XAVIER: No estamos acostumbrados a que se aborden las heridas de la Segunda Guerra Mundial desde una perspectiva objetiva. Noche y niebla es seguramente el único documento que se acerca a la barbarie desde la distancia y, paradójicamente, desde el respeto más absoluto. Resnais, a base de materiales de archivo, cuenta la vida en los campos de concentración con sangre fría y palabras poéticas, como lo haría un profesor en una clase de historia. La dureza del contexto y la singularidad del texto hacen que Noche y niebla sea un mediometraje desestabilizador. ¿Puede contarse el infierno sin juicios, sin posicionamientos, sin resquemores? Resnais lo logra. Pero quien escribe hubiera preferido más emoción y menos cerebralidad. Noche y niebla no consigue llevar el público a la catarsis, remover los resortes internos que deberían quedar alterados ante una historia de semejante potencia. Conclusión: el corazón y el cerebro están siempre conectados, y esa unión resta ausente en esta impávida, aleccionadora pero nada curtidora Noche y niebla. ★★


NOTA MEDIA del JURADO: ★★★★  
Visiona el corto AQUÍ

lunes, 7 de marzo de 2016

CRÍTICA | REMEMBER, de Atom Egoyan


Contra el olvido
REMEMBER, de Atom Egoyan
Festival de Venecia y Mar de Plata 2015: Sección oficial a concurso
Canadá, 2015. Dirección: Atom Egoyan Guión: Benjamin August Fotografía: Paul Sarossy Música: Mychael Danna Reparto: Christopher Plummer, Dean Norris, Martin Landau, Henry Czerny, Jürgen Prochnow, Bruno Ganz, Peter DaCunha, James Cade, T.J. McGibbon, Kim Roberts Género: Thriller dramático Duración: 95 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 04/03/2016
¿De qué va?: Zev tiene 90 años, tiene Alzheimer y vive en una residencia de la tercera edad. Al fallecer su esposa, el hombre se fuga del centro para cumplir el deseo de un amigo: matar al oficial nazi que acabó con la vida de las familias de los dos ancianos. Mientras su hijo hace todo lo posible para dar con su paradero, Zev se marca como objetivo encontrar a Rudy, un criminal de guerra que emigró a Canadá tras la Segunda Guerra Mundial.


Cuando se estrenaron Condenados y Cautivos, en el blog escribimos que Atom Egoyan, a pesar de que sus nuevas películas carecían del brío de su mejor etapa (los 90), su cine seguía resultando interesante. La confianza que le brindamos al cineasta canadiense ahora se ve recompensada con Remember, un título superior a casi todo lo que ha rodado Egoyan en la última década. El film es una historia sobre la demencia, la memoria y la incapacidad de recordar y de olvidar. El protagonista, suerte de una versión senil del Memento de Nolan, inicia un viaje crepuscular para dar muerte al agente nazi que siete décadas atrás asesinó a toda su familia. Por el camino, el anciano se encuentra con la comprensión de los demás y también con la intransigencia que sigue soterrada en la sociedad de nuestros días. Egoyan deja el peso de la película en Plummer (un ejemplo de que en el cine menos siempre es más) y en la fuerza de su premisa (consigue llamar la atención y evita dramatismos innecesarios), pero dirige la trama con más formulismo que estilo, por lo que el resultado final conserva cierta pátina de telefilm de mediatarde. Con todo, Remember es un thriller resultón y un drama que reflexiona sobre las heridas del pasado y su persistencia a lo largo de toda una vida. Puede que el final resulte un tanto rocambolesco, pero la sensación principal es que Egoyan ha insuflado mucha vida a una filmografía últimamente tocada por la desidia. La recordaremos como una de las sorpresas de la temporada


Para espectadores que buscan historia sobre el nazismo con nuevos enfoques.
Lo mejor: La humanidad de la mirada de Plummer.
Lo peor: Su historia se puede desmontar-cuestionar con bastante facilidad.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

CRÍTICA | EL HIJO DE SAÚL (SAUL FIA), de László Nemes


Ver el horror. Vivir el horror.
EL HIJO DE SAÚL (SAUL FIA, SON OF SAUL), de László Nemes
Festival de Cannes 2015: Gran premio del jurado y FIPRESCI
Festival de San Sebastián 2015: Sección Perlas. Representante húngara a los Óscar 2016
Hungría, 2015. Dirección: László Nemes Guión: László Nemes y Clara Royer Fotografía: Mátyás Erdély Reparto: Géza Röhrig, Levente Molnár, Urs Rechn, Sándor Zsótér, Todd Charmont, Björn Freiberg, Uwe Lauer, Attila Fritz, Kamil Dobrowolski, Christian Harting Género: Drama Duración: 105 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 04/12/2015
¿De qué va?: Campo de concentración de Auschwitz, 1944.  Un prisionero judío trabaja en un grupo llamado Sonderkommando. Su misión es ayudar al exterminio de sus semejantes en las cámaras de gas y retirar las cenizas de los fallecidos. Un día descubre el cuerpo de un niño entre el amasijo habitual de cadáveres. A partir de ese momento, el hombre expresa su deseo de dar al niño un funeral según los principios de su religión.


Seamos sinceros: hemos conocido los horrores de la Segunda Guerra Mundial de la mano del cine. No por casualidad, se trata del episodio histórico que más veces se ha llevado a la gran pantalla. Con cada nuevo visionado, activamos nuestra memoria cinéfila y esperamos ver una variación más de esa historia que ya hemos oído, que ya nos emocionó y que Hollywood nos vuelve a contar siempre que puede. En nuestro imaginario figuran espacios tan terroríficos como los campos de concentración, pero hay ocasiones en los que una película consigue sacudir nuestros cimientos, sacarnos de nuestra zona de confort y abofetearnos con una propuesta totalmente nueva. El hijo de Saúl, por su lenguaje, su concepción visual y su capacidad de generar tensión, es una de esas maravillas. Conocemos el texto y el contexto, pero en el film de László Nemes pasamos por los túneles del terror sin ningún tipo de asideros. Una experiencia inédita que ningún cinéfilo debería perderse.


El húngaro Lazlo Nemes rueda el Holocausto como si se tratara de un viaje claustrofóbico entre la vida y la muerte. No se trata de ver el horror, sino de sentirlo en nuestras carnes. El hijo de Saúl sacude el alma y consigue que el espectador salga de la proyección sin aliento. Un film extremo que por momentos evoca la cámara nerviosa de los Dardene, mientras que en otros parece reproducir la coreografía del miedo de Masacre: ven y mira. Es una obra que no se ve: se sobrevive, en el mejor sentido de la palabra. Además, el film concluye con un final inesperado, una de esas resoluciones que dan un nuevo sentido a todo el metraje y que abre una obra tan física a lecturas muy profundas. Porque El hijo de Saúl, más allá de su narrativa en primera persona y su rotunda concepción fotográfica, es una historia de lucha y de esperanza. De cómo, incluso estando en mitad del mismísimo infierno, el instinto humano no da su brazo a torcer e intenta encontrar sosiego y dar sentido a la vida. Una de las películas del año. Sin exagerar. 


Para estar al día de los films que hacen avanzar el lenguaje cinematográfico.
Lo mejor: Su mezcla de realismo e innovación.
Lo peor: Algunos la acusarán de tremendista y efectista.

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jueves, 2 de julio de 2015

CRÍTICA | ¿VENCEDORES O VENCIDOS? EL JUICIO DE NÜREMBERG, de Stanley Kramer


¿VENCEDORES O VENCIDOS? EL JUICIO DE NÜREMBERG, de Stanley Kramer
Largometraje nº 20: Cinoscar Summer Festival 2015: Sección oficial a concurso
Elección de Uggo Kollado
EE. UU., 1961. Dirección: Stanley Kramer Guión: Abby Man, a partir de su obra teatral Duración: 180 min. Género: Drama histórico Tráiler: Link Reparto: Spencer Tracy, Burt Lancaster, Richard Widmark, Marlene Dietrich, Maximilian Schell, Judy Garland, Montgomery Clift, Edward Binns, Werner Klemperer
¿De qué va?: 1948. La Alemania posterior a la Segunda Guerra Mundial. Entre edificios derruidos y vidas que intentan recuperar la normalidad, se celebra un juicio sin precedentes. En el sillón de acusados, cuatro jueces colaboraron con el régimen nazi. En el sillón de los letrados, un juez norteamericano retirado que intenta impartir justicia.
Palmarés: 2 Óscar, 2 Globos de oro y 2 David di Donatello.


RESEÑA XAVIER: Existen películas históricas, y luego están los films que son auténticos documentos históricos. ¿Vencedores o vencidos? pertenece al segundo grupo. La mejor película de Stanley Kramer es una dramatización de los conocidos como Juicios de Nüremberg, una de las citas más importantes y con más claroscuros de la historia del siglo XX. El film se nutre de todos los dilemas posibles y acaba componiendo un gran fresco sobre la naturaleza humana, la culpabilidad y la fina línea que separa lo justo de lo injusto. El reparto, de los más impresionantes en cantidad de actores y en calidad interpretativa del festival, pone rostro y voz al conjunto de jueces, acusados y testigos que durante casi un año coparon la atención de todo el mundo. Los diálogos, hondos y tensos, redondean una propuesta humana e intensa. Pocos ‘peros’ pueden ponérsele. Tal vez el film dramatiza en exceso los momentos más álgidos del juicio, seguramente el desfile de pruebas y testimonios que vemos en la gran pantalla dista de la realidad, y aun así estamos ante una ficción recia, rodada con pulso, escrita con tino e interpretada de forma impecable. Un templo del séptimo arte que debería figurar en la lista de visionados obligatorios de cualquier estudiante de Historia o de Cine. O estudiantes a secas. O ciudadanos, simple y llanamente. Porque ¿Vencedores o vencidos? no es una película cualquiera. Palabras mayores que apuntan directamente al alma de la audiencia y al palmarés de nuestro certamen.

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RESEÑA DANIEL: El hombre tiembla. Titubea. Abre los ojos como tratando de descubrir alguna pista a su alrededor que le facilite un recuerdo que ya no está en él. El abogado lo interroga con suma fuerza. Se exacerba. No puede fallar. El honor suyo, de cinco acusados y el de toda una nación penden de un hilo. Esta es una de las escenas más tensas de ¿Vencedores o vencidos?, una película dirigida por Stanley Kramer en el que los mortíferos estragos de la peor barbarie acaecida en la historia humana se hacen presentes para condenar a algunos y absolver y redimir a otros. Funciona como un documental diseñado milimétricamente para que en cada interrogatorio la sensación de ansiedad se haga presente, para que las gotas que los abogados y testigos sudan sean cuantiosas, sinónimo del magnánimo esfuerzo que se hizo tras bambalinas. ¿Vencedores o vencidos? es una película clave, que muestra la fragilidad del hombre ante su pasado y la manera estrepitosa que se busca resarcir los errores. Dotada de energía, y mucha ferocidad interpretativa (Clift, Garland, Widmarck, Schell y Tracy, maravillosos), se lo puede considerar de los pocos filmes simple y llanamente necesarios; y es por todo lo que representa: por llevarnos a los límites de nuestra razón y brindar el privilegio de analizar un cruento hecho en la historia, y hacernos pensar en aquel hilo fino que separa la realidad de la suposición. Fantástica obra.

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RESEÑA ISIDRO: ¿Vencedores o vencidos?, visto el tema del que trata, es la película que debería haber sido. Comienza con una ironía graciosa: en un juicio los juzgados son los jueces. Jueces al servicio del régimen nazi que la liaron muy parda con el mazo. La primera palabra que se me ocurre para describir esta película es honestidad. Y es honesta porque como en todo juicio justo deja oír a todas las partes sin ensalzar ni humillar a ninguna, pero sin olvidar tampoco los hechos. La verdad es que no podían haber escogido un juez mejor que Spencer Tracy: es la cara de la honradez y la humildad, y lo 'clava'. La película no es perfecta: me entusiasmó al principio cuando parecía apostar por la diversidad lingüística (en esos primeros minutos Kramer había demostrado habilidad suficiente para sostenerla de forma que resultase veraz y fácil de seguir), pero mediante un giro sutil todos los personajes acaban hablando inglés (sí, así de quisquillosito soy). Igualmente algunos otros detalles no se ajustan del todo al tono de la propuesta (¿era realmente necesario poner en la película las imágenes de archivo de los campos de concentración?), pero la película te obliga a reflexionar durante toda su duración, y al final no solo el juez tiene la última palabra. Y eso es muy bueno. Tremenda.

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RESEÑA MAYRA: ¿Vencedores o vencidos? El juicio de Nuremberg es una de las películas que más me ha gustado descubrir en esta edición del Cinoscar Summer Festival. El film tiene un guión realmente interesante, es una cinta que nos invita a reparar en los sucesos de la Segunda Guerra Mundial, tras la cual cuatro jueces nazis deberán comparecer a juicio para responder por las atrocidades que cometieron. Una cinta intensa y llena de matices donde las interpretaciones juegan un papel importante, un reparto de lujo donde podemos ver a un soberbio Maximilian Schell, quien haciendo de abogado del diablo presentará su firme alegato para demostrar la inocencia de sus defendidos dando a conocer las ‘buenas intenciones’ detrás de cada acción, y a la vez, la parte acusadora muestra contundentes y desgarradoras pruebas y testimonios creando así un contraste objetivo de puntos de vistas, donde incluso el mismo juez encargado de dar el veredicto final (un destacable Specer Tracy), titubeara en su decisión reflexionando mucho en cada detalle. Sin duda estamos ante una película imprescindible.

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RESEÑA MIGUEL: La Segunda Guerra Mundial sirvió para demostrar una vez más la atrocidad del ser humano, y además se convirtió en uno de los temas más recurridos del séptimo arte. Es difícil elegir el mejor film que represente este período, pero sin duda ¿Vencedores o vencidos? estaría entre las competidoras. A pesar de su abultado metraje (podría ser recortado sin problema), nos encontramos ante un drama judicial muy tenso y enormemente emocionante. Además de su evidente calidad artística a todos los niveles –las interpretaciones son maravillosas-, la película hace las veces de libro de historia y presume de encontrarse perfectamente documentada, aunando la emoción y la historia pasada en una sola película. Lo mejor: su enorme reparto. Lo peor: cada día me convenzo más de que un film no debería durar más de dos horas y media.

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VALORACIÓN DE LA CRÍTICA

Un reparto de excepción, un tema polémico pero de indudable interés y un inteligente guión. Con estas tres bazas, Kramer construyó el típico film de empaque, cuya hábil construcción posee un impacto inmediato al que cuesta resistirse. Si bien es cierto que adolece de esta falta de "punch" narrativo que solía caracterizar al cine de su director, no por ello se trata de una obra despreciable. Fotogramas, Redacción

Producción animada por unas interpretaciones soberbias. Mención aparte merece el siempre febril y torturado Montgomery Clift. Luis Martínez, El País

Aborda un tema complejo con honestidad. Capaz de servir con compromiso a la Historia. Una reflexión maestra. Pablo Villaca, Cinema em Cena

NOTA DE LA CRÍTICA

Filmaffinity: 8'1 / IMDB: 8'3 / Sensacine: 7'6 / Rottentomatoes: 9'15
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VALORACIÓN DEL JURADO

El jurado del CSF ha decidido promover el film a 
11 PREMIOS DEL FESTIVAL:

Mejor película
Mejor director: STANLEY KRAMER
Mejor actor protagonista: MAXIMILIAN SCHELL
Mejor actor protagonista: SPENCER TRACY
Mejor actor secundario: BURT LANCASTER
Mejor actriz secundaria: JUDY GARLAND
Mejor reparto
Mejor guión adaptado: ABBY MAN
Mejor fotografía: ERNEST LASZLO
Mejor montaje: FREDERIC KNUDTSON
Mejor diseño de producción: RUDOLPH STERNAD

NOTA DEL JURADO

domingo, 21 de junio de 2015

CRÍTICA | CUANDO PASAN LAS CIGÜEÑAS, de Mikhail Kalatozov


CUANDO PASAN LAS CIGÜEÑAS, de Mikhail Kalatozov
Largometraje del jurado nº 02: Cinoscar Summer Festival 2015
URSS, 1957. Dirección: Mikhail Kalatozov Guión: Viktor Rozov Duración: 85 min. Género: Drama Tráiler: Link Reparto: Tatyana Samojlova, Aleksei Batalov, Vasili Merkuryev, Aleksandr Shvorin, Svetlana Kharitonova, Konstantin Nikitin, Valentin Zubkov, Antonina Bogdanova, Boris Kokovkin 
Elección y presentación de Daniel Bermeo: En los últimos meses he ido descubriendo un cine que rebosa en genialidad, tanto en estética como en historia. La cinematografía soviética no sólo se limita a Tarkovski y su recital de obras maestras; en su largo pergamino se distinguen inmensas películas que retratan la vida misma con sumo cuidado y transmiten una visión poética de ella. Una de esas preciosas historias que combinan a la perfección esas cualidades es Cuando pasan las cigüeñas. Una película fascinante, llena de alma, que invita a admirar el talento de un tal Kalatozov mientras los ecos, las miradas, las complicidades y los ojos de los protagonistas, como sello dictador de las palabras, lo expresan todo. Un festín de planos y movimientos soberbios, con escenas que se quedan grabadas en la retina (pocas veces se disfruta de un lenguaje visual tan puro como éste), tanto como la exuberante belleza de una Tatyana Samojlova que quita el aliento. Un film que siempre recomiendo con energía.


RESEÑA MAYRA: Cuando pasan las cigüeñas muestra ese amor de juventud mágico por la inocencia de la edad, esa clase de amor que deja huella, sobre todo por volverse inconcluso debido a circunstancias adversas que escapan de las manos de los implicados. A la vez, también se enfoca en las secuelas internas y externas de la atroz guerra. Una despedida que nunca llegó, una nota que no fue leída y una patraña oculta son situaciones que recrean de manera interesante para el espectador esta trama que de a poco orillará a la protagonista a decisiones y acciones que luego la atormentarán. De hecho, me parece que la mayor parte del film recae sobre el personaje de Verónica, mientras vemos su desasosiego al no tener noticias de su novio, el dolor ante la pérdida y la frustración al sentir que no ha hecho las cosas bien. Hay escenas que se quedan grabadas en la memoria por el interesante uso de la fotografía y movimientos de cámara. 

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RESEÑA MIGUEL: A pesar de que no soy un experto en la cinematografía rusa (o URSS), sí que puedo discutir sobre la aparente frialdad de sus directores a la hora de plasmar el abanico de emociones humanas. Cuando vi por primera vez este film, me esperaba justo eso: otra película bélica con trasfondo melodramático que con gran probabilidad se antojaría fría como un témpano. Craso error. Lo que hace Mikhail Kalatozov en Cuando pasan las cigüeñas es un ejercicio malabar de cámara apabullante que consigue emocionar a cada plano. El director logra equilibrar el peso del romance desvanecido y desesperanzado con las etapas más bélicas. Todo el metraje es un juego de luces y de ángulos que son de verdadero lujo para cualquier cinéfilo hambriento de estilo. Además, las interpretaciones acompañan al mismo nivel su técnica operística, y convierten a la cinta en una gran pieza de cine soviético. Si queremos ser quisquillosos, podríamos hablar de ciertos momentos que rozan lo demasiado sensiblero y azucarado, pero yo estaba muy concentrado fijándome en los detalles de esta obra como para que eso me importase. Muy buena. 

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RESEÑA XAVIER: Por las inexactitudes del doblaje y de las traducciones, por lo general poco o nada cuidadas en la España de hace unas décadas, no sabemos si los pájaros que sobrevuelan los cielos en el último plano del film de Mikhail Kalatozov son ‘cigüeñas’, según el título español, o bien ‘grullas’, según su versión original. Sea como sea, la cinta, Palma de oro a finales de los 50, recurre a esa imagen del ave que discurre en libertad para celebrar el fin del armisticio, del sufrimiento del pueblo soviético durante la Segunda Guerra Mundial. El film nos cuenta el dolor con dos personajes jóvenes cuya relación queda truncada por la rutina del conflicto: él se ofrece como voluntario a trincheras, y ella inicia una espera que día a día, con los bombardeos de la gran ciudad, se torna descorazonadora. Tal vez por apelar a una figura muy recurrida (la de los jóvenes amantes), el film de Kalatozov termina por resultar excesivamente previsible o naíf, aun cuando se intuye en todo momento la crudeza de los sucesos (en este sentido, cabe destacar el sublime trabajo de fotografía). Con todo, disfrutándola 55 años después de su concepción, uno entiende perfectamente que la película dejase noqueadas a las audiencias de antaño, y que en Cannes resultase un alegato antibelicista muy recurrente para figurar en el palmarés. Uno de los títulos clave para acercarse a ese cine europeo que, aun contando con pocos medios, consigue la excelencia en todos sus apartados técnicos. 

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RESEÑA ISIDRO: Si no fuera porque no me imagino a Michael Bay viendo una película rusa de los años 50, diría que se sacó el argumento para Pearl Harbor de Cuando pasan las cigüeñas… aunque rompiendo una lanza a su favor, tenemos que admitir que el argumento de la rusa no deja de ser bastante sencillo (que no simple), por lo que hasta Bay podría haber ideado esa historia por sí solito (toda esta gracia se va a la mierda en el momento en que te das cuenta de que el guiÓn no lo ha escrito él, pero me la vais a permitir, ¿no?). La diferencia es que mientras el Miguel americano lo utiliza para desarrollar un culebrón bélico cargado de efectismos donde la guerra es un vehículo para la gloria, su tocayo ruso se fija en las desgracias de la guerra para aquellos que la viven desde sus casas, en la eterna espera y en el sentimiento de culpa de una mozuela atormentada por haberle sido infiel a su chorbo. Y la verdad es que el retrato de la pena de esta mujer, que da para copla de León y Quiroga, está muy bien desarrollado, y muy bien interpretado, en un papel con muchas aristas. Merece ser destacada también la sensibilidad de algunas secuencias, como el emotivo traveling que recoge la despedida de los soldados, el final o la escena de la infidelidad, solo insinuada, al son furioso del piano y las bombas entre cristales rotos y escombros (y polvo, que también lo hubo… ahí lo dejo). Vamos, salvando algunos detalles secundarios, una película muy correcta y muy bonita.