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miércoles, 3 de agosto de 2016

CRÍTICA | IT FOLLOWS, de David Robert Mitchell


IT FOLLOWS, de David Robert Mitchell
Sección oficial de Cannes (Semana de la crítica) y Sitges 2014. 3 nominaciones a los Independent Choice Awards
EE. UU., 2014. Dirección y guión: David Robert Mitchell Fotografía: Michael Gioulakis Música: Disasterpeace Reparto: Maika Monroe, Keir Gilchrist, Daniel Zovatto, Jake Weary, Olivia Luccardi, Lili Sepe, Linda Boston, Caitlin Burt, Heather Fairbanks, Aldante Foster, Ruby Harris, Christopher Hohman, Bailey Spry, Rich Vreeland Género: Suspense. Thriller psicológico Duración: 100 min. Tráiler: Link Elección de Anaís Medina
¿De qué va?: Tras mantener su primera relación sexual, Jay, una chica de 18 años, es perseguida por distintos espectros. Acosada de forma constante y al borde de la locura, Jay pedirá la ayuda de sus amigos para poner fin a su pesadilla.


CRÍTICA ERNESTO MILLÁN: It Follows es un film de terror alejado de la tónica habitual en la que se embarcan la mayoría de las películas del genero de los últimos años: no se vale solamente de sustos repentinos, sino de un terror que va “in crescendo” conforme avanza la historia; no de una realización embrollada, sino de un elegante dominio de la cámara; no de una utilización casi “pornográfica” de la sangre, sino de la contención como su recurso más importante. El susto en It Follows sugiere más de lo que muestra: la paranoia de sus protagonistas, con los que tarde o temprano se empatiza, es la base principal del terror, un terror hacia lo desconocido, hacia lo impalpable. A la par de estas virtudes en su realización, la película cuenta con personalidad (¿propia?) gracias a su atmosférica banda sonora y a su impecable fotografía. Queda decir que probablemente It Follows deje un punto y aparte en la realización de films de terror, en la industria de terror indie estadounidense de los próximos años. Sin embargo he de decir que me ha parecido algo falta de cohesión en sus momentos finales, y que perdía fuerza en sus momentos finales. ¿Pero me ha gustado? Más de lo que esperaba. ¿Como para revisionarla? Por supuesto. ★★★½

CRÍTICA ISIDRO MOLINA: Durante un tiempo he sido una persona muy maniática, al borde del "toc", con bastantes paranoias rondándome por la cabeza. Desde que tengo uso de razón un pensamiento que inconscientemente ha perturbado mi cerebro durante años era el siguiente: siempre que estaba encerrado en una habitación en la que nunca había estado, localizaba la entrada, ubicaba mi posición y la de las otras personas que estuvieran en la sala e intentaba adivinar en qué orden me tocaría morir si alguien repentinamente entrara por la puerta con una escopeta pegando tiros. Llevo unos cuantos meses que ese pensamiento me ha abandonado, y lo celebro, porque parece ser que ahora estoy menos loco. En It Follows se desarrolla una paranoia en la misma línea (que por suerte a mi mente atormentada nunca se le ocurrió): la impotencia de no poder deshacerte de un ser demoníaco que no deja de perseguirte. Y te persigue para hacerte, evidentemente, pupa, no solo porque sea un "pesao". Y no se puede negar que It Follows es un éxito, porque dentro de un género tan trillado sabe crear un argumento de horror que parece fresco, que plantea unas nuevas normas que rompe a su antojo y que consigue dar "canguelo" no por cuatro efectos de sonido cutres, sino gracias a una dirección elegante y modernita que crea tensión y sabe ser estéticamente guay. ¡Y qué banda sonora! Una pasada de película. Muy recomendable. ★★★½


CRÍTICA MAYRA MEZA: Había leído muy buenos comentarios de It Follows. Prometía ser una propuesta muy singular en su género, y por tal razón habían posibilidades de que me gustara. Sí, ya saben que no soy muy fan del cine de terror. Sin embargo, esta película, sin encantarme, ha llegado a parecerme una propuesta muy original y bien ejecutada. It Follows nos traslada a un mundo de adolescentes donde varios de sus personajes serán perseguidos por un espectro que, se podría decir, se "transmite" por el contacto sexual, y que se manifiesta cual "zombie tortuga" persiguiendo a sus víctimas para acabar con ellos. Tanto la ejecución como las interpretaciones están muy correctas, además de una banda sonora que ayuda a crear esa atmósfera de miedo y tensión que engancha al espectador a lo largo del metraje. Desde la tailandesa Shutter que no veía una película de terror que captara mi atención y me agradara tanto. Sí, también se agradece que no sea una "peli" tan gore, lo confieso: no tengo estómago para eso. ★★★½

Escucha la crítica de Cinoscar & Rarities AQUÍ

jueves, 14 de julio de 2016

CRÍTICA | ORÍGENES, de Mike Cahill


ORÍGENES (I ORIGINS), de Mike Cahill
Mejor película del Festival de Sitges 2014
EE. UU., 2014. Dirección y guión: Mike Cahill Fotografía: Markus Förderer Música: Will Bates y Phil Mossman Reparto: Michael Pitt, Brit Marling, Astrid Bergès-Frisbey, Steven Yeun, Archie Panjabi, Kashish, Cara Seymour, William Mapother, Venida Evans, Ako, Dorien Makhloghi, Charles W. Gray, John Schiumo, Farasha Baylock, Christopher Santamaria, Sebastian Santamaria, Rhonda Ayers, Crystal Anne Dickinson, Venida Evans Género: Drama romántico. Ciencia ficción Duración: 110 min. Tráiler: Link Elección de Anaís Medina
¿De qué va?: Ian es un biólogo molecular que estudia los estadios de la evolución del ser humano. Una noche en una fiesta se enamora de una mujer. De ella sólo recuerda los ojos. Ese será el inicio de un descubrimiento científico y místico que cambiará su vida e incluso la de toda la humanidad.


CRÍTICA XAVIER: Voy a contaros un secreto. Vi Orígenes en el Festival de Sitges... y durante la sesión me dormí unos diez minutos. Que si el cansancio de ver tantas películas seguidas al día, que si el aire acondicionado de la sala... En ningún caso culpo a la obra de Mike Cahill. La cabezada fue corta, así que no me perdí nada relevante del film. Me gustó, pero no aplaudí su premio porque, tras ver unas cuarenta obras de terror puro y duro, la de Cahill me pareció una versión bastante "light" y "hipster" del género, la típica película de ciencia ficción para aquellos públicos que no suelen transitar ficciones de corte fantástico. Ahora he revisionado el film con los ojos bien abiertos, algo gracioso tratándose de una ficción en la que la visión ocupa un papel muy importante de la trama. Y me reafirmo en aquello que pensé al salir del Auditori sitgense. Orígenes tiene estilo, es interesante y entretenida, invita a pensar sobre aspectos imperceptibles de nuestro día a día... pero en ella intuyo algo postizo. Como si el film quisiera desarrollar una tesis que luego no es capaz de refutar. Como si en cada fotograma su director quisiera demostrarme lo "guay" que es y al mismo tiempo no pudiera esconder su impostura. Como si a una película de Spike Jonze le quitases el ingenio y te quedaran los travelings a cámara lenta, cuatro frases molonas y la típica banda sonora new age con canción de Radiohead como colofón final. Y aún así, valoro su originalidad, aplaudo su diferencia. Así que no me hagáis mucho caso, visionad la película y juzgad por vosotros mismos. Orígenes no deja indiferente: esa es su gran virtud. ★★★½


CRÍTICA RONNIE: Cahill ganó el premio a la mejor película en el Festival de Sitges por este film que aborda el debate filosófico entre la ciencia y la fe. El realizador se esmera en representar los temas científicos y espirituales con gran equilibrio y neutralidad, permitiendo la reflexión en el espectador y aligerando el conflicto con una historia romántica de aquellas que gustan tanto al público: las de amor a primera vista. Michael Pitt tiene secuencias bien actuadas que dan veracidad al punto de vista que su personaje defiende ante la idea del misterioso número 11 o los cuestionamientos científicos que discuten una fe dogmática. La primer parte de la película tiende a tener un planteamiento más redondo o coherente, mientras que la segunda parte poco a poco cede a una propuesta objetada desde el saber religioso. Esta situación podría resultar incómoda o pesada para algunos espectadores, pero fuera de nuestros interrogantes morales o espirituales puedo decir que la película maneja buenas dosis de tensión y tiene muy a su favor el poder de la reflexión. Orígenes nos invita a ampliar los horizontes de nuestra mente para tener en cuenta otros puntos de vista. El filósofo prusiano Immanuel Kant decía que no podemos conocer las cosas como realmente son en sí mismas, porque nuestra percepción tiene que superar el filtro de nuestros sentidos, y por lo tanto habrá quien no tenga determinados sentidos o habrá quien tenga algunos otros demasiado potencializados por lo que la realidad y la experiencia tienden a ser muy distintas la una de la otra. ★★★


CRÍTICA ISIDRO: Me gusta mucho la ciencia ficción, eso lo sabéis de sobra, y además Brit Marling, artista guapa, talentosa y polifacética donde las haya, me tiene enamoradito perdido desde Otra Tierra, el anterior trabajo de Mike Cahill. Estaba bien predispuesto, pues, a ver esta película. Otra Tierra me pareció guay sobre el papel, pero el producto final me acabó resultando más churretoso de la cuenta; en esta Orígenes, en cambio, se nota cierta madurez en la dirección, o por lo menos Cahill sabe dejar la cámara quieta más rato, pero esta vez, en tema guión, no me convence. Con otro enfoque esta historia de patrones de iris que se repiten tendría su miga, pero tal y como lo cuentan aquí me parece una estupidez. Primero, porque me resulta muy inverosímil, por tonto, que alguien enfoque su tesis doctoral en refutar la existencia de una divinidad superior (Dios, que llamamos). Y segundo, porque que parta de ello para realizar la enésima batalla entre ciencia y religión con un personaje escéptico que cree en lo que ve hasta que presencia un milagro, con la excusa de enseñarnos la retahíla de siempre de que no hay que ser tan cerrado de mente y creer en algo superior e intangible, llámalo Dios, llámalo X, me parece una gilipollez soberana. Por mucho que pretendas, Cahill, tu película sigue siendo ficción, ese milagro te lo has inventado tú como guionista y, por lo tanto, no pruebas nada, no me demuestras nada y no me enseñas ninguna lección. Con todo, la peli me parece guay hasta cierto punto, y volviendo a los orígenes… Brit, ¿quieres casarte conmigo? ★★½

NOTA MEDIA del JURADO: ★★★ 

viernes, 27 de febrero de 2015

CRÍTICA | P'TIT QUINQUIN (LI'L QUINQUIN), de Bruno Dumont


El (sur)realista mundo de P'tit Quinquin
P'TIT QUINQUIN (LI'L QUINQUIN), de Bruno Dumont
Francia, 2014. Dirección y guión: Bruno Dumont Fotografía: Guillaume Deffontaines Reparto: Alane Delhaye, Lucy Caron, Bernard Pruvost, Philippe Jore, Corentin Carpentier, Julien Bodard, Baptiste anquez, Lisa Hartman, Frédéric Castagno, Stéphane Boutillier, Philippe Peuvion, Céline Sauvage, Jason Cirot, Cindy Louguet, Camille Cordonnier Género: Thriller, policíaco, comedia negra Duración: 200 minutos (4 capítulos de 50 minutos) Tráiler: Link
¿De qué va?: Una ola de extraños crímenes azota con fuerza un pequeño pueblo costero de Francia. Es verano, los niños juegan en el campo y en las calles, los mayores se preparan para las fiestas estivales y un equipo de la policía, liderado por un excéntrico investigador, da cuenta de los horrores que rodean el lugar. La aparición de un cadáver cercenado en las entrañas de una vaca enciende todas las alarmas: ¿se trata de la obra de un asesino despiadado, de un ajuste de cuentas entre los lugareños o de una broma de mal gusto?

martes, 9 de diciembre de 2014

CRÍTICA | THE TRIBE (PLEMYA), de Myroslav Slaboshpitsky


Bofetones que duelen (y no hacen ruido)
THE TRIBE (PLEMYA), de Myroslav Slaboshpitsky
Festival de Cannes 2014: Premio Semana de la Crític. Festival REC 2014: Mejor ópera prima
Ucrania, 2014. Dirección y guion: Myroslav Slaboshpitsky Fotografía: Valentyn Vasyanovych Reparto: Grigoriy Fesenko, Yana Novikova, Rosa Babiy, Alexander Dsiadevich, Yaroslav Biletskiy, Ivan Tishko, Alexander Osadchiy, Alexander Sidelnikov, Alexander Panivan Duración: 130 min. Género: Drama Tráiler: Link
¿De qué va?: Un adolescente ingresa en un internado especial para sordomudos. Sus compañeros se comportan de modo extraño y lo someten a pruebas salvajes. Sin quererlo, pronto entrará a formar parte de 'la tribu', una organización que discurre al margen de cualquier tipo de reglamento. Su estancia se complica cuando se enamora de una de las chicas internas e intente revelarse contra el funcionamiento de la tribu. Pero para entonces ya no habrá vuelta atrás, y la única forma de manifestar su rabia será actuando con una violencia todavía más contundente.

sábado, 1 de noviembre de 2014

CRÍTICA | CUANDO DESPIERTA LA BESTIA, de Jonas Alexander Arnby


Mi otro yo (licántropo)
CUANDO DESPIERTA LA BESTIA (NÅR DYRENE DRØMMER,
WHEN ANIMALS DREAM), de Jonas Alexander Arnby
Festival de Sitges 2014: Sección oficial a concurso
Dinamarca, 2014. Dirección: Jonas Alexander Arnby Guion: Rasmus Birch Fotografía: Niels Thastum Música: Mikkel Hess Reparto: Lars Mikkelsen, Sonja Richter, Jakob Oftebro, Gustav Dyekjær Giese, Stig Hoffmeyer, Mads Riisom Género: Terror, thriller psicológico, drama Duración: 85 min. Tráiler: Link Estreno en España: 24/10/2014
¿De qué va?: Marie vive en una localidad costera de Dinamarca. Con los años ha ido construyendo un carácter tímido e introvertido, y los demás parecen aprovechar su fragilidad para reírse de ella. Un día su cuerpo experimenta algunos cambios y todos sospechan que Marie ha podido heredar la rara enfermedad de su madre. Lo que al principio son unos sarpullidos en la piel poco a poco se van convirtiendo en auténticas mutaciones que pondrán en peligro tanto la vida de Marie como las de sus familiares y compañeros de trabajo.


Cuando despierta la bestia recuerda en muchos aspectos a Déjame entrar. En ambos casos estamos ante un ejercicio de terror introspectivo: el mal, cuyo origen normalmente nunca aparece especificado en la ficción, es el resultado de un tormento psicológico que estalla de manera incontrolada y que supone tanto un peligro para el que sufre la transformación (y se convierte, a su pesar, en asesino) como para el que es testigo de ese cambio (los maltratadores cotidianos que se convierten, indirectamente, en víctimas). Ese malestar interno se encauza, además, mediante mecanismos propios del cine de terror: la cinta sueca evocaba un universo vampírico-infantil, mientras que la propuesta danesa se mueve en terrenos de la licantropía y prefiere centrarse en la adolescencia-juventud de su protagonista (haciendo coincidir, por lo tanto, dos mutaciones importantes: Marie se convierte en lobo, y esa bestia es una expresión de la mujer que poco a poco busca su espacio y sus estrategias para autoreafirmarse). 

Cuando despierta la bestia, con estas coordenadas, es una película que rehuye cualquier espectacularidad o exageración, dos rasgos muy propios del horror mainstream. El film de Arnby funciona a base de silencios, intuiciones, paisajes helados (aun cuando vemos el horizonte del mar en todo momento) y planos en los que la protagonista se limita a mirar a su alrededor, obligando al espectador a rellenar los huecos que la trama deja premeditadamente en el camino. Tal vez por eso Cuando despierta la bestia es una película ensimismada en su mundo, encerrada a cal y canto en un caparazón casi inexpugnable. El film carece de la singularidad estética de Déjame entrar, pero también (y sobre todo) de la pericia narrativa de Alfredson a la hora de lograr un vínculo especial entre el espectador y el drama de los personajes. Cuando despierta la bestia, por desgracia, nunca abre su corazón, y cuando se quita las ropas y se limita a reproducir los esquemas del terror habitual (que no convencional) el film termina por ofrecer menos de lo que prometía. Una propuesta, vaya, un tanto alicaída pese a su singularidad. La bestia despierta tarde y mal: una de las decepciones del último Festival de Sitges.


Para adictos al terror helado.
Lo mejor: Respeta la mística del licántropo pero sin caer en tópicos.
Lo peor: Su parquedad la convierte en una película menos interesante y matizada de lo que cree.

miércoles, 29 de octubre de 2014

CRÍTICA | LOS BOXTROLLS, de Graham Annable y Anthony Stacchi


Monstruos adorables
LOS BOXTROLLS, de Graham Annable y Anthony Stacchi
Festival de Sitges 2014: Sesión especial
EE. UU., 2014. Dirección: Graham Annable y Anthony Stacchi Guion: Irena Brignull y Adam Pava, a partir del libro de Alan Snow Fotografía: John Ashlee Prat Música: Dario Marianelli Género: Animación. Fantasía Duración: 95 min. Tráiler: Link Estreno en España: 27/10/14
¿De qué va?: Cheesebridge vive sumida en el caos. Mientras sus dirigentes organizan encuentros gastronómicos por las noches, un grupo de vigilantes se dedican a caza boxtrolls, unos pequeños monstruos que viven en el alcantarillado y se divierten recogiendo basura. La gente cree que los boxtrolls son unos seres malvados, pero en realidad el verdadero mal está en la superficie. Solo un niño criado por los Boxtrolls puede reestablecer el orden en Cheesebridge...


La animación gótica ha venido para quedarse. Los Boxtrolls sigue la senda de títulos como Los mundos de Coraline, Frankenweenie o El alucinante mundo de Norman, o lo que es lo mismo, películas que pese a sus planteamientos infantiles dibujan unos mundos muy oscuros, no aptos para todos los pequeños de la casa. Los Boxtrolls siguen además la esencia del cine familiar de los 80, con Los Goonies como película de referencia: hay, pese a los recovecos tenebrosos en los que sucede la trama, una reivindicación del espectáculo inocente, de la ingenuidad como virtud del héroe protagonista. Seguramente el film de Annable y Stacchi no conseguirá tener la repercusión de todos los títulos citados, pero merece ser recordado por la creación de los boxtrolls del título, unos personajes la mar de adorables que regalan algunos momentos de impagable cine mudo. Una película singular, tal vez no todo lo trepidante que debería, con unos personajes no demasiado trabajados, que propone una nueva variación del cuento con telarañas. Su público escolar se divertirá con el carisma de sus criaturas, y el público adulto apreciará una historia repleta de referencias cinéfilas con una divertida exposición de las jerarquías sociales. Un entretenimiento perfecto para la víspera de Halloween.


Para seguidores de la animación de estética negra y alma blanca.
Lo mejor: La presentación de los Boxtrolls.
Lo peor: Con un guion más elaborado estaríamos hablando de obra casi maestra.

Si te gusta esta reseña, vótala en Filmafinitty

martes, 28 de octubre de 2014

CRÍTICA | [•REC] 4: APOCALIPSIS, de Jaume Balagueró


Infección en alta mar
[•REC] 4: APOCALIPSIS, de Jaume Balagueró
Festival de Sitges 2014: Film inaugural
España, 2014. Dirección: Jaume Balagueró Guion: Jaume Balagueró y Manu Díez Fotografía: Pablo Rosso Música: Arnau Bataller Reparto: Manuela Velasco, Mariano Venancio, Héctor Colomé, Paco Manzanedo, María Alfonsa Rosso, Carlos Zabala, Críspulo Cabezas, Emilio Buale, Paco Obregón Duración: 90 min. Género: Terror Tráiler: Link Estreno en España: 31/10/2014
Reseña del film, Crónica 1, Sitges 2014: Link
¿De qué va?: Tras manifestarse un extraño brote viral en un edificio de Barcelona y en una zona cercana donde se celebraba una boda, un equipo formado por médicos, investigadores y militares evacuan en una embarcación a los pocos supervivientes para analizar la infección. Ángela Vidal es estudiada durante una semana y todo parece indicar que no es portadora del virus. Sin embargo, la situación dista de estar controlada y las alarmas se vuelven a encender cuando la infección empieza a extenderse por todo el barco. Ángela deberá volver a iniciar una lucha por la supervivencia: ahora los zombis se encuentran en los camarotes y en los pasillos estrechos de la nave.


Cuando Balagueró planteó el primer [•REC] no podía prever que la crónica de una invasión zombi en un bloque de pisos barcelonés generaría tanta pasión entre los fans del terror. Balagueró acertó en la trama, pero sobre todo en la manera de plantearla: ese 'grábalo todo, por tu puta madre' convertido en forma y ética de la nueva telerrealidad. Pero más allá de la novedad de la primera película, la premisa quedaba bastante limitada a nivel expresivo, a la vez que quedaba abierta a infinidad de giros, cambios, revisitas y amagos de precuelas y secuelas. Teniendo en cuenta todo ello, puede considerarse que la saga [•REC] al completo ha tomado un rumbo coherente. Los cuatro films dibujan un todo irregular y cuestionable, pero también hay que valorar ese cómputo de obras tanto desde la fidelidad de Balagueró y Plaza a los clásicos del terror como a su constante reinvención de principios: a excepción de la segunda película, más apegada a la trama inicial, puede considerarse que el resto de largometrajes han jugado a seguir pero sobre todo a pervertir en tono y contenido lo expuesto en las entregas anteriores. Por eso, el estreno de [•REC] 4: Apocalipsis pone de manifiesto la solidez de [•REC] como experimento único, como gran contenedor de ideas, subgéneros y constantes de ese cine de terror que Balagueró y Plaza convirtieron primero en una pasión y luego en una profesión.  

[•REC] 4: Apocalipsis, el colofón de la serie, es una película de técnica irreprochable que respira una convicción realmente admirable: Balagueró se cree la historia y disfruta con cada animalada de su criatura. El film, vaya, tiene un gran sentido del humor, una capacidad de autoparodia y reseteo interno muy similar a la de [•REC]³: Génesis. También una extraña seriedad, una tendencia a la acción voluptuosa con escenas aparatosas, carreras en espacios cerrados y un sentido del espectáculo muy cercano al cine norteamericano de los 80: la memoria nos lleva indudablemente al primer [•REC], con un recurrente cambio de escenario (los pasillos estrechos de un barco) y una heroína muy diferente (la Ángela Vidal tímida y acobardada de hace siete años es aquí una amazonas que no duda en defenderse con un arma tan curiosa como la espiral del motor de una lancha, cual Teniente Ripley en plena lucha por sobrevivir). 


Como resultado, el hecho de que [•REC] 4: Apocalipsis resulte un film más o menos satisfactorio depende en gran medida de la capacidad de la platea para valorar esa parte graciosa y esa vertiente seria que conviven y chocan durante todo el metraje. Balagueró ha llevado tan al límite el principio de 'grabarlo todo' (o lo que es lo mismo, poner en primer plano todas las variaciones sangrientas y argumentales posibles de las que es capaz en 85 minutos) que [•REC] 4: Apocalipsis funciona a un ritmo muy desfasado que sólo podrán apreciar los fanáticos del desenfreno (de ahí que su estreno se haya realizado en un marco tan afín a las pasiones oscuras como Sitges). Mientras que el film de Plaza se disfrutaba desde la incorrección, como si entre el director y el espectador hubiese un pacto tácito para no tomarse nada demasiado en serio, en [•REC] 4: Apocalipsis sí hay una voluntad por hacer un film de aventuras recio, de clara influencia yanki, y por eso no acaba de convencer el dibujo poco perfilado de personajes, las pobres interpretaciones de algunos miembros del reparto y sus rodeos a la hora de cerrar la infección zombie (conclusión, cómo no, que puede leerse como el nuevo inicio de una quinta parte). 

Nos quedamos, en definitiva, con la parte primera (por su pericia a la hora de reatualizar el found footage heredero de El proyecto de la bruja de Blair) y tercera (por su consciente vinculación a la serie B), aunque no hay que restar méritos a este apocalipsis que dará mucha vida a la cartelera de este Halloween. [•REC] 4: Apocalipsis confirma a Balagueró como un cineasta muy bien dotado a la hora de trazar crescendos finales y vuelve a demostrar la capacidad de nuestro cine por abordar todos los géneros con una soltura realmente admirable (algo que, a juzgar por los visionados sitgenses, no puede decirse de todas las cinematografías europeas). Si hay algo realmente positivo de [•REC] 4: Apocalipsis es que, aun resultando excesiva, deja con ganas de más, con la sensación de que todavía se puede retorcer más la idea surgida hace ahora siete años: solo por eso vale la pena visionar una película que, si bien como film independiente no es demasiado remarcable, sí pasará a la historia como capítulo del conjunto salvaje al que pone punto y final. ¿O solo punto y seguido? Estaremos atentos...


Para los que se divirtieron con los tres [•REC].
Lo mejor: Sus impecables 10 minutos finales.
Lo peor: Hay acción, pero no personajes. 

Posts relacionados:
Reseña de [•REC] 2, de Jaume Balagueró y Paco Plaza
Reseña de [•REC]³:GÉNESIS, de Paco Plaza



lunes, 13 de octubre de 2014

SEMANARIO 73: ESPECIAL FESTIVAL DE SITGES

¿Te perdiste algún escrito del blog? Con nuestro semanario puedes recuperar las distintas publicaciones de todas las semanas. En el margen derecho del blog, en la sección 'semanario', puedes (re)leer los distintos artículos ordenados.

CONTENIDOS DEL BLOG: ESPECIAL FESTIVAL DE SITGES


Del 03 al 12 de octubre de 2014

CRÓNICA 1: REC 4: Apocalipsis, The Babadook, Creep, The Target, El estigma del mal 
CRÓNICA 2: Musarañas, Young Ones, Pos Eso, Nicky, la aprendiz de bruja
CRÓNICA 3: I Origins (Orígenes), La distancia, The Guest, The Midnight After
CRÓNICA 4: One on One, The Voices, Stereo,  
Honeymoon, Réalité, A Girl Walks Home Alone At Night
CRÓNICA 5: Maps to the stars, Goodnight Mommy,  
These Final Hours, Jamie Marks Is Dead, Norway
CRÓNICA 6: Annabelle, Asmodexia, La French,  
The Double, A Hard Day, Aux yeux des vivants
CRÓNICA 7: Alleluia, L'altra frontera, El ardor, Over Your Dead Body
CRÓNICA 8: What We Do in the Shadows, Tusk, It Follows, Cuando despierta la bestia
CRÓNICA 9: Los tops del blog (lo mejor del festival)
CRÓNICA 10: PALMARÉS, Burying the Ex, Plemya (The Tribe), Luna



Reseña Sitges: RELATOS SALVAJES, de Damián Szifrón
Reseña Sitges: AUTÓMATA (AUTOMATA), de Gabe Ibáñez
Reseña Sitges: LA PRINCESA KAGUYA, de Isao Takahata

Reseña Sitges: UNDER THE SKIN, de Jonathan Glazer
Reseña Sitges: MI VIDA AHORA (HOW I LIVE NOW), de Kevin McDonald
Reseña Sitges: R100, de Hitoshi Matsumoto



Donostia 2014: Reseña de LOREAK (FLORES), de José María Goneaga y Jon Garaño 
Sitges 2012: Reseña de INSENSIBLES, de Juan Carlos Medina

domingo, 12 de octubre de 2014

SITGES 2014 | DÍA 9 | PALMARÉS y ÚLTIMOS VISIONADOS



PALMARÉS: Esta tarde se ha dado a conocer el palmarés de la edición número 47 del Festival de Sitges. El cuadro de ganadores puede leerse de varias maneras y seguro que cada blog aportará su particular punto de vista. Para Cinoscar & Rarities, el film ganador es una injusta mención mainstream en detrimento de obras muchísimo más potentes, y por lo tanto más representativas del terror y fantástico actual: Alleluia, Réalité, Aux yeux des vivants o Goodnight Mommy se han ido injustamente de vacío o con menciones secundarias. The Babadook ha sido el único título que ha generado consenso: pocas quejas para todos sus premios. Los ex-aequos interpretativos ponen de manifiesto la heterogeneidad de criterios y la ingente cantidad de películas en juego: cuesta tomarse en serio una lista que galardona una interpretación tan mediocre como la Nathan Philips y que firma una innecesaria concesión a la galería acordándose de Julianne Moore. La presencia de Young Ones en guion, The Signal en efectos especiales y What We Do In The Shadows en el premio del público no nos han sorprendido. Os dejamos con los tops del blog y la lista completa de premiados.

Mejor película: ORÍGENES (I ORIGINS), de Mike Cahill
Premio especial del jurado: THE BABADOOK, de Jennifer Kent
Menciones especiales: POS ESO, de Sam; 
A GIRL WALKS HOME ALONE AT NIGHT, de Ana Lily Amirpour;
WHAT WE DO IN THE SHADOWS, de T. Waititi y J. Clement; 
y SPRING, de J. Benson y A. Moorhead
Mejor director: JONAS GOVAERTS, por Cub
Mejor actor: Ex-aequo entre NATHAN PHILIPS, por These Final Hours;
y KOJI YAKUSHO, por The World of Kanako
Mejor actriz: Ex-aequo entre ESSIE DAVIS, por The Babadook;
y JULIANNE MOORE, por Mapa de las estrellas
Mejor guion: YOUNG ONES
Mejor fotografía: JAMIE MARKS IS DEAD
Mejores efectos especiales: THE SIGNAL
Premio del público: WHAT WE DO IN THE SHADOWS, de T. Waititi y J. Clement
Premio de la crítica: RÉALITÉ, de Quentin Dupieux
Premio Méliès d'Argent: GOODNIGHT MOMMY, de V. Frank y S. Fiala

Burying the ex, de Joe Dante. Film de clausura.
CLAUSURA: Burying the ex, la comedia negra de Joe Dante, ha clausurado el festival por todo lo alto. Una película diseñada a modo de homenaje a la Serie B que consigue arrancar la sonrisa de los espectadores en más de una ocasión. Un film con gancho que únicamente aspira a ser un entretenimiento ligeramente retorcido: de ahí que su elección como broche de oro del festival sea todo un acierto. Cuenta la historia de un joven castrado por su novia, una chica ecologista, vegana, verborreica, pesada y especialmente impertinente que le perseguirá incluso después de su muerte. Una gozosa celebración del terror como espectáculo y risa colectiva, con un interesante sentido del absurdo y una capacidad por sumar sangre y chistes de forma equilibrada. Dante sigue demostrando su amor por el terror más desenfrenado, y por momentos consigue imbuirnos del espíritu retro y friki de sus obras más celebradas.

Plemya (The Tribe), de Miroslav Slaboshpitsky. Sesión especial.
ÚLTIMOS VISIONADOS: The Tribe, el bombazo ucraniano que estalló en Cannes y que San Sebastián incluyó en su selección de Perlas, también ha dejado una huella considerable en el público de Sitges. Una película que tenemos que digerir y que merece un análisis detallado. La obra de Slaboshpitsky retoma la crudeza del cine balcánico y centroeuropeo de nuevo cuño, pero con una estrategia inaudita: los personajes son sordomudos, y la comunicación entre ellos se reduce a un lenguaje de signos que nunca aparece explicado o subtitulado (la dirección de fotografía y el singular uso del sonido ayudan a configurar la viciada atmósfera de la película). El espectador primero debe intuir la película que está viendo, y una vez ya la ha configurado en su cabeza está obligado a realizar un reseteo interno y abordar los dilemas y los dramas de la cinta desde todas las perspectivas. Escenas como las del aborto o la masacre final son de esas imágenes que se graban a fuego en la memoria. Incomodará y creará polémicas, condición imprescindible de todo título con sello Sitges; y pese a todo, su marco sociocultural lo aleja de ese fantástico que demanda el certamen catalán, aunque podría discutirse si Slaboshpitsky juega a hacer cine social o a construir una irrealidad a partir de pequeños retales de verdad. Sea como sea, volveremos a ella para hablar largo y tendido de esta historia de adolescentes y adultos que son víctimas - verdugos de un sistema empobrecido - embrutecido hasta extremos insoportables.

Luna, de Dave McKean (Reino Unido, 2014).
De Luna, lo nuevo de Dave McKean, poco podremos añadir en próximas publicaciones. El film explica el encuentro de dos parejas de amigos justo unas semanas después de que una de ellas perdiese a su hijo. Las conversaciones entre los personajes dan pie a delirios pseudolíricos que el director quiere llenar de significados emocionantes, pero que en verdad están cargados de una sensibilidad que roza lo absurdo: unos cangrejos de papel se convierten en seres vivos, las acuarelas que pinta un personaje cobran vida, e incluso un médico chamánico cura a la pareja con un ritual que parece sacado de un libro rosa de autoayuda. Una película que no hay por dónde cogerla: por poner en duda, incluso puede cuestionarse su presencia en Sitges, ya que no cuenta con ninguno de los ingredientes que demanda su público. ¿Habrá influido la fama de McKean? Por lo pronto, os confieso que dormí largos cuartos de hora en la sala, y que el compañero de butacas miraba el reloj cada dos por tres. De lo peor visionado en el festival.

En próximos posts seguiremos analizando detalladamente gran parte de las películas del Festival de Sitges. Nosotros hacemos maletas: ¡hasta el año que viene, Sitges!

sábado, 11 de octubre de 2014

SITGES 2014 | LOS TOPS DEL BLOG

Desde Cinoscar & Rarities desvelamos nuestro particular palmarés del FESTIVAL DE SITGES en forma de tops. Listas elaboradas a partir de los más de 40 visionados de los últimos días: seguro que nos dejamos películas muy interesantes (no podemos verlo todo). Muchísimas gracias a los que habéis seguido el blog en estos días de locura sitgense. En pocas horas, nueva crónica y palmarés completo de la edición 47 del Festival de Sitges.


TOP 5: Sección oficial a concurso
1. GOODNIGHT MOMMY, dr Veronika Franz y Severin Fiala (Austria)
2. THE BABADOOK, de Jennifer Kent (Australia)
3. RÉALITÉ, de Quentin Dupieux (Francia)
4. ALLELUIA, de Fabrice du Welz (Francia)
5. AUX YEUX DES VIVANTS, de Julien Maury & Alexandre Bustillo (Francia)


TOP 5: Secciones paralelas
1. MAGICAL GIRL, de Carlos Vermut (España)
2. THE TRIBE, de Miroslav Slaboshpitsky (Ucrania)
3. A HARD DAY, de Kim Seong-hun (Corea del sur)
4. LA FRENCH, de Cédric Jiménez (Francia)
5. ONE ON ONE, de Kim Ki-Duk (Corea del sur)


TOP 5: Las más infumables
1. LA DISTANCIA, de Sergio Caballero (España)
2. ASMODEXIA, de Marc Carreté (España)
3. KIKI'S DELIVERY SERVICE, de Takashi Shimizu (Japón)
4. THE MIDNIGHT AFTER, de Fruit Chan (Hong Kong)
5. THE QUIET ONES (EL ESTIGMA DEL MAL), de John Pogre (Reino Unido)


TOP 5: Las actuaciones masculinas del festival (films a concurso)
1. JESSE EISENBERG, por The Double
2. RYAN REYNOLDS, por The Voices
3. MICHAEL SHANNON, por Young Ones
4. DAN STEVENS, por The Guest
5. ALAIN CHABAT, por Réalité


TOP 5: Las actuaciones femeninas del festival (films a concurso)
1. LOLA DUEÑAS, por Alleluia
2. MACARENA GÓMEZ, por Musarañas
3. ESSIE DAVIS, por The Babadook
4. SAOIRSE RONAN, por Mi vida ahora
5. MAIKA MONROE, por It Follows (Te sigue)

SITGES 2014 | DÍA 8 | What we do in the shadows, Tusk, It Follows (Te sigue), Cuando despierta la bestia

What We Do In The Shadows, de Taika Cohen y Jemaine Clement (Nueva Zelanda, 2014). A concurso.
Aunque el Festival de Sitges no clausurará su edición número 47 hasta el domingo con los tradicionales maratones de mañana, tarde, noche y madrugada (más o menos lo que sería acabar una gran cena con una ronda de bufet libre... empache asegurado), este sábado sabremos la lista completa de ganadores, y hoy viernes se han acabado de exhibir todos los films a concurso. Sitges es un certamen poco o nada ortodoxo: la sección oficial la forman 38 películas, por lo que es casi imposible hacer una quiniela más o menos seria. Muy pronto desvelaremos nuestros pronósticos y el listado de films favoritos del blog. De momento, seguimos con el repaso a los visionados de la jornada: cuatro cintas muy variadas que darán mucho que hablar. 


1. WHAT WE DO IN THE SHADOWS: Los creadores de Eagle vs. Shark y Flight of The Conchords, dos de las series cómicas de culto más célebres de los últimos años, dan su salto al cine con esta comedia de terror, un falso documental que nos cuenta el día a día de cuatro vampiros que comparten piso. La estructura de las sitcom y la acumulación de gags son la base de una propuesta que juega a desmontar los tópicos vampíricos de toda la vida: aquí los protagonistas se comportan como adolescentes supersalidos y aprovechan su condición para tener una activísima vida nocturna. El film ha gustado mucho en Sitges y muy probablemente se alzará con el Premio del público: la audiencia sitgense sabrá valorar su irreverencia, su infatigable sentido del humor y su capacidad por describir personajes muy atractivos para audiencias jóvenes. En lo personal, What we do in the shadows es una película que se alarga demasiado. Sus chistes saturarán a unos y encantarán a otros. Quien escribe, salió de la sala cansado de tanta memez. Para gustos, colores. Con todo, una de las propuestas más singulares de todo el festival, uno de los pocos títulos exhibidos que no cuesta ver como inminente obra de culto (aunque para el blog el adjetivo que mejor la describe es 'peripatética': extravagante, pero por ridícula).

Tusk, de Kevin Smith (EE. UU., 2014). Sección oficial Fantàstics Especials.

2. TUSK: Kevin Smith ganó el máximo premio en Sitges con Red State, film con el que cambiaba su cine de humor ácido hacia terrenos propios del cine de terror. Tusk se sitúa a medio camino entre ambas tendencias, y tal vez por ello el film resulta más convincente que el anterior trabajo del director (no se entiende, por lo tanto, que Tusk no figure a concurso este año). El film une el absurdo con la brutalidad, y el espectador visiona la película entre la perplejidad y el descojone. Un psicópata con especial afición a las morsas se topa con un podcaster que se dedica a mofarse de toda la gente rara que encuentra a su paso. De ese encuentro adivinaremos las perversidades del primero, mientras que el segundo recibe un castigo ejemplar por su tendencia a la mofa ajena. A veces dan ganas de frotarse los ojos en mitad de la proyección porque cuesta dar crédito a lo que vemos en pantalla. Smith por primera vez consigue unir el terror más visceral con el humor más alocado: Tusk, como resultado, es una experiencia difícil de olvidar, muy consciente de sus juegos e incluso con una honrosa capacidad de reírse de sí misma. Nunca vimos nada igual, ni en Sitges ni en ningún otro lugar: difícilmente llegará a salas, pero tendrá una vida muy larga en la red. Eso sí: para disfrutarla, hay que tener una especial propensión al cachondeo.


Cuando despierta la bestia, de Jonas Alexander Arnby (Dinamarca, 2014). A concurso.

3. CUANDO DESPIERTA LA BESTIA: Cuesta no comparar el film de Arnby con Déjame entrar, no solo por la vinculación nórdica de ambas (con todo lo que implica: paisajes helados, contención de sentimientos, mezcla de drama con cine fantástico, etc.), sino por su interés a la hora de acercarnos los traumas de sus personajes mediante las deformaciones que permite el terror (en el film que nos ocupa se habla de la licantropía, y en la obra de Alfredson se optaba por un amor vampírico). Las relaciones, con todo, acaban aquí, porque mientras el film sueco se desarrollaba con sensibilidad y personalidad, el danés lo hace con poco ritmo, tendencia a la contemplación y una muy poco perfilada historia de marginación y acoso. La protagonista de Cuando despierta la bestia contiene sus impulsos animales, aunque no puede evitar que su cuerpo sufra pequeñas transformaciones cada vez que la gente de su alrededor la trata mal. Como es de esperar, el personaje estalla y la película se abre paso a un tramo final plenamente vinculado al cine 'made in Sitges'. Lástima que el conjunto no convenza ni en su apartado dramático ni en su vena de género. El film se queda a medias, presenta pero no profundiza, apenas se queda en la superficie de una historia que se intruye tremenda de puertas adentro. La bestia no despierta: queda en un semiestado de hibernación. Una película muy fácil de olvidar.

It Follows (Te sigue), de David Robert Mitchell (EE. UU., 2014). A concurso.
4. IT FOLLOWS: La protagonista de It Follows soporta el peso de una maldición terrible: en el momento más inesperado, en el lugar más insospechado, alguien la persigue. Uno agradece que Sitges apueste por el thriller psicológico puro y duro (venimos de unos días con menús propios de una casquería). It Follows va camino de convertirse en uno de los misterios más inquietantes del certamen: guste más o menos, es una película que bombardea la cabeza, que contiene momentos de gran intensidad y que permite al espectador transitar espacios muy poco frecuentes en el género (por ejemplo, los sustos a plena luz del día, las persecuciones con planos generales y escenas con una estética tan singular como el momento de la piscina). El talón de Aquiles del film de David Robert Mitchell está en su obsesión por contar más de lo que parece, por elevar una premisa muy original a una metáfora mayor: por culpa de ello, la película no encuentra su resolución, dilata la historia hasta echar al traste parte de su encanto, y la audiencia tiene la sensación de no saber si el director quería hablar de los traumas infantiles o simplemente enredar al personal (el film admite, imaginamos, tantas lecturas como espectadores). En este caso, It Follows ganaría enteros siendo un film de terror teenager más convencional, con las clásicas huidas, los ineludibles chillidos y las trampas ambientales de turno. Una película difícil de describir que parece la versión terrorífica de Sofia Coppola. No aclara su mensaje, deja mucho a la libre intuición e imaginación de cada uno (demasiado), y aún así es quizás una de las películas más bellas, sencillas y poco convencionales de esta edición. Habrá que volver a ella para decidir si estamos ante una importante aportación o ante una tomadura de pelo. A nosotros nos ha picado la curiosidad y deseamos verla por segunda vez. El título es su argumento, y también la esencia de la película: es una de esas obras que te desarman quieras o no. Al fin y al cabo, ¿hay algo más terrorífico que alguien te persiga por la calle sin motivo aparente?

viernes, 10 de octubre de 2014

SITGES 2014 | DÍA 7 | Alleluia, Over Your Dead Body, El ardor, L'altra frontera

Alleluia, de Fabrice Du Welz (Francia, 2014). Sección oficial a concurso.
Sitges está a punto de finalizar. A pocas horas para conocer el palmarés, la variada fauna de Sitges sigue acumulando visionados, maratones, madrugones y muchos debates sobre el grandísimo escaparate de películas. Sumamos minireseñas de 4 nuevas cintas que aspiran a figurar en el podio de ganadores este mismo sábado. ¡Allá vamos!

1. ALLELUIA: Fabrice Du Welz se metió al público de Sitges en el bolsillo con Calvaire y Vinyan, y con Alleluia se ha repetido el mismo esquema. El director belga brinda a la española Lola Dueñas un papel dificilísimo, de una intensidad poco común y de una ficisidad sólo a la altura de las grandes damas del cine de los Dardenne. Fotogramas granulados, una fotografía que persigue a los personajes a escasos centímetros de su piel y una dirección artística muy oscura redondean el espectáculo (ni qué decirlo, no apto para todos los públicos y sensibilidades). Alleluia es una historia de amor fou, el devenir de dos personajes que viven en los márgenes, que esconden traumas ocultos y que por sus monstruosas concepciones del amor asumen las relaciones humanas como un juego devastador y masoquista: él seduce a mujeres para después robarles dinero y pertenencias; ella se muestra posesiva e irracional, y asesina a todos los ligues 'profesionales' de su pareja. Dueñas mantiene un semblante apesadumbrado lleno de misterio durante hora y media, y emula a la mejor de las asesinas cuando la vemos cortando un pie de su víctima o pegando hasta lo indecible a la mujer que les acoge en su casa. Un álbum de postales deformadas, una desvirtuación del cine romántico, una provocación en toda regla. Dueñas ha confesado en la presentación del film que el éxito de Alleluia, exhibida en Cannes, ha sido clave para que decidiese afincarse en Francia y labrarse un futuro como actriz en el país vecino. Sitges debería corresponder su riesgo con un premio a la mejor actriz: es el papel más desnudo, intenso y carnívoro del festival, con permiso del gran trabajo de Macarena Gómez en Musarañas. Alleluia escuece y apunta a título de culto. 

El ardor, de Pablo Fendrik (Argentina, 2014). Sección oficial a concurso.
2. EL ARDOR: Esta cinta argentina también ha llegado a Sitges con el importante aval del Festival de Cannes. Si el certamen francés es una selección de las distintas tendencias del cine contemporáneo, Sitges funciona a modo de contenedor de cine fantástico y de terror: la cantidad a veces prima sobre la calidad, la necesidad de estrenar gana a la reivindicación de obras realmente destacadas, y tal vez por eso El ardor ha formado parte de la ecléctica e inabarcable sección oficial del festival catalán. La huella que ha dejado en la capital de King Kong ha sido mínima, seguramente porque el film es un experimento que quiere tocar muchas teclas y termina por evocar el silencio (o, dicho de otra manera, titubea con el cine social, sigue a modo de thriller y se atreve con el western en su tramo final, todo sin que la película tenga una mínima coherente formal o narrativa). El film de Pablo Fendrik también se ve lastrado por un ritmo lento (o mejor: lentísimo), con escenas sin apenas diálogos y unos personajes sin matices, de una sola pieza. Fendrik a ratos imita a El mundo nuevo, en otros apuesta por Apocalypto, siempre sin superar a sus referentes. Una curiosidad más que prescindible que seguramente concentrará más atenciones de las debidas gracias a la aparición chamánica de Gael García Bernal (ya se sabe: marketing ante todo).

Over Your Dead Body, de Takashi Miike (Japón, 2014). Sección oficial a concurso.
3. OVER YOUR DEAD BODY: Takashi Miike es una institución del horror de ojos rasgados. No todas sus películas son destacables, pero de la misma forma que destacábamos a Kim Ki-Duk en anteriores crónicas, de Miike siempre hay ganas por ver sus nuevas rarezas. La más reciente es esta Over Your Dead Body, una película que nos introduce en los ensayos de una obra teatral de gran intensidad dramática, y que paralelamente refleja las relaciones de los actores fuera del plató, de forma que realidad y ficción se confunden y funden en una única historia de infidelidad, venganza e intereses cruzados. A Miike le sucede lo mismo que a la propuesta argentina: incluso con una duración bastante ajustada (poco más de hora y media), el film pesa como una losa pese a la sencillez de su trama (que puede resumirse en apenas un par de líneas). Con todo, tras visionar una obra de Miike siempre tenemos la sensación de haber entrado en la cueva del lobo, en la habitación de las perversiones: parte del espíritu inquieto e inquietante del Miike de siempre habita, aunque muy sutilmente, en Over Your Dead Body. Seguramente ganará enteros en un segundo visionado. De momento, Miike justifica su presencia en la Sección oficial a concurso por pura cuestión de estatus: al rey lo que es del rey, y Miike, aun con una película menor, siempre juega en primera división. Esta vez dudamos que se alce con algún premio.

L'altra frontera, de André Cruz Shiraiwa (España, 2014). Sección oficial a concurso.
4. L'ALTRA FRONTERA: Ariadna Gil y gran parte del equipo de L'altra frontera han pisado hoy la alfombra roja de Sitges para presentar un film que cita (que no critica) a los reality shows más conocidos situándolos en un contexto tan extremo como el de una guerra. André Cruz traza aquí su particular Los juegos del hambre: los personajes deben trabajar en un campo de convivencia de reminiscencias nazis, las tareas cumplidas se premian con puntos, y el público que visiona el día a día en el centro decide finalmente si los elegidos pasan o no a las siguientes rondas. Gil da vida a una madre de familia que accede a formar parte de tan macabra estructura con el fin de salvar a su hijo de un peligro que se intuye inminente. Con todo, la película nunca resulta especialmente incisiva: estamos más bien ante un entretenimiento hilvanado con cierta gracia que únicamente puede amenizar las tardes de algún canal televisivo. El film sobreexplica todas las reglas del campo de trabajo y se nutre del circo mediático que a priori ataca: de ahí que el conjunto resulte ligeramente descompensado. Lo mismo sucede con una escena final de una ambigüedad innecesaria: ni queda claro el posicionamiento ideológico del film ni se justifican detalles tan importantes como el diseño de personajes (Mireia Ros, que ayer nos dejó patidifusos en la infumable Asmodexia, sigue en L'altra frontera opositando a la actriz secundaria con los papeles más desafortunados del año). Una película menor que sorprendentemente va a concurso: si Sitges fuese un reality show al estilo Gran Hermano, el film catalán no pasaría de las primeras rondas de eliminación. ¿A Ariadna Gil no le llegan - ofrecen películas más interesantes? ¿De verdad?

jueves, 9 de octubre de 2014

SITGES 2014 | DÍA 6 | Annabelle, Asmodexia, La French (The Connection), The Double, A Hard Day, Aux yeux des vivants

The Double, de Richard Ayoade (Reino Unido, 2013). Sección oficial a concurso.
Sitges camina hacia su recta final con un menú de sesiones tan intenso como inabarcable. Intentar ver todas las películas, o como mínimo una cifra razonable, de la Sección Oficial y paralelas es un reto del todo imposible. En el blog hablamos a continuación de los visionados de la jornada, con especial atención al mediático aterrizaje de la muñeca diabólica Annabelle, que llega a las salas este mismo viernes. El día ha estado centrado por dos grandes apuesta francesas, una poco o nada relacionada con el perfil sitgense, y otra vinculada por entero a las temáticas y los tonos que frecuenta el festival. Como siempre, os dejamos una breve nota de todas las cintas. Eso sí: nos reservamos nuestro comentario de The Double, película que podría darle el premio de interpretación masculina a Jesse Eisenberg (quien escribe necesita digerirla y verla otra vez para poder armar un párrafo mínimamente coherente sobre la cinta).

Annabelle, de John Leonetti (EE. UU., 2014). Sección oficial Fantàstic Especials.
1. MUÑECA MAINSTREAM. El año pasado Sitges preestrenó Insidious 2, y este 2014 el lanzamiento más inminente que ha acogido la capital del cine de terror ha sido Annabelle, curiosamente también vinculada a James Wan, ya que el film explora la figura de la muñeca diabólica que ya pudimos ver en los primeros minutos de Expediente Warren. Wan produce la cinta, y la dirección corre a cargo de John R. Leonetti, firmante de obras tan poco destacables como El efecto mariposa 2. El bombo era enorme, la expectación era considerable, y tal vez por eso la película ha decepcionado hasta el punto de ser la primera proyección en el Auditori que se ha cerrado con un sonoro abucheo. La película no engaña a nadie, ya que recurre a los mismos trucos y tópicos para convocar a la audiencia juvenil a las salas, pero también carece de ritmo e incluso cae en la comedia involuntaria (no hay nada más ridículo que querer hacer un film de terror serio y que el público responda con risas, no de nerviosismo, sino de vergüenza). El film explica los extraños sucesos que afectan a un matrimonio que espera su primera hija desde el momento en que la muñeca del título entra en la casa familiar. Aunque Annabelle es, a priori, el gran atractivo de la cinta, la película nunca llega a explotar la terrorífica imagen de la muñeca: se acumulan hechos rocambolescos que suceden sin motivo aparente, y los contados planos de la muñeca sirven de mero contexto o justificación del mal. Únicamente puede contarse una escena mínimamente lograda: el momento en que una niña irrumpe en el pasillo de la casa, y al cruzar la puerta de la habitación del bebé se transforma en una mujer armada con un cuchillo. Por lo demás, una cinta muy convencional, con unos molestísimos trucos de sonido y un guion de lo más endeble. Será suficiente, eso sí, para hacer caja durante la temporada anterior y posterior a Halloween.

La French (The Connection), de Cédric Jimenez (Francia, 2014). Sección oficial Fantàstic Òrbita.
2. NARCOTRÁFICO EN MARSELLA. Gran parte del thriller francés está influído por la narrativa tanto de los clásicos como de los autores más populares del cine norteamericano: de hecho, Gilles Lelouche, uno de los protagonistas de La French (The Connection), se ha convertido gracias a obras como Mea culpa, Cuenta atrás o El secreto de Anthony Zimmer en el tipo duro por excelencia de la acción gala. A diferencia de todas las citadas, La French (The Connection) es una película más estilizada, con estética retro y una historia de narcos y policías bastante cercana a las epopeyas de Scorsese o Scott. La comparación es en sí un halago para el largometraje de Cédric Jimenez, pero no exageramos: La French (The Connection) es un thriller recio que no se desploma en ningún momento (sobrepasa ampliamente las dos horas de metraje), bien escrito, notablemente interpretado y con una factura técnica irreprochable. La película combina el devenir de un magistrado en plena lucha contra el narcotráfico (Dujardin) con el tinglado de trapicheos varios que comanda Gaetan Zampa (Lellouche), un nuevo rico sin escrúpulos. Jimenez opta por una trama clásica, sin exagerar ni coreografiar las escenas de acción, dejando espacio a la descripción de personajes y profundizando en el contexto social y cultural de los hechos, nada que ver con las obras de corte más visceral y aparatoso de Fred Cavayé. Una propuesta tan interesante que perfectamente se hubiese podido exhibir en San Sebastián o Valladolid: al fin y al cabo, el único detalle que justifica su inclusión en la parrilla de Sitges son sus contados titubeos con el cine violento de ambientación mafiosa. A Contracorriente ha adquirido los derechos de la cinta para distribuirla en España: ojalá la podamos ver en salas en poco tiempo.

Asmodexia, de Marc Carrete (España, 2014). Sección oficial Fantàstics Especials.
3. MANIFESTACIONES DIABÓLICAS EN BARCELONA. Asmodexia es de esas películas fallidas que dan cierta pena. Marc Carrete, que ha dirigido el film con capital privado, traslada las constantes de las historias de posesiones infernales y sectas religiosas a un espacio tan cercano como Barcelona y alrededores. Por parte de Carrete hay una plena voluntad por recrear y recrearse en los tópicos del género (rostros desencajados en primer plano, filmación de exorcismos, música atronadora que subraya los efectos de los momentos clímax), y desde el primer segundo queda claro que Asmodexia ni quiere trascender ni ofrece gato por liebre: su único objetivo es entretener al espectador. La lástima es que todo el castillo de naipes se desploma con una facilidad asombrosa: el guion no hay por donde cogerlo, algunas interpretaciones son hilarantes y la trama se enreda hasta apostar por la vía más inverosímil. Ejemplo, en definitiva, de buenas intenciones mal canalizadas, o de una cinefilia desbordante acompañada de poco oficio. La sensación en la sala es que el film quiere resultar tan intenso que acaba rozando la comedia de estar por casa (de nuevo sucede lo que comentábamos en relación a Annabelle: no hay mayor síntoma de fracaso que suscitar risas involuntarias en escenas que deberían ser completamente graves). Asmodexia es catalana, en Sitges jugaba en casa... pero mucho nos tememos que nada ni nadie la podrá salvar de la quema.

A Hard Day, de Kim Seong-hun (Corea del sur, 2014). Sección oficial Fantàstic Òrbita
4. NUEVA RACIÓN DE THRILLER COREANO. En Sitges uno viaja de Marsella a Barcelona y de Barcelona a Seúl con una facilidad pasmosa. Sólo en Sitges podemos ver productos como A Hard Day, o lo que es lo mismo, cintas de acción de ojos rasgados que casi nunca llegan a España pero que a muchos nos fascinan por su capacidad de hacer reír a la audiencia mientras en pantalla se está ejecutando la mayor de las carnicerías (una paradoja que sólo pueden entender los habituales del certamen). La acción coreana es de todo menos comedida, y A Hard Day es un nuevo ejemplo de ello. La trama cuenta la historia de un agente de policía que atropella a un hombre mientras se dirige al funeral de su madre. El protagonista inicia un periplo divertidísimo para tapar el 'asesinato', pero al final Hitchcock se encuentra con Chan-Wook, una trama abre otra de dimensiones más grandes, y lo que parecía una historia de procesos internos acaba mutando en una intrincada investigación que destapa las actividades de un policía corrupto de la capital. A Hard Day funciona en todo momento: a pesar de sus múltiples giros y de su tendencia al multigénero, la historia resulta encantadora precisamente por su capacidad de romper esquemas. De hecho, el tramo final, con la lucha encarnizada entre el héroe y su némesis (a porrazo limpio o mediante explosiones, machetazos y disparos: en el cóctel hay espacio para todo menos a las medias tintas), es de una fisicidad y de un sentido del espectáculo tan imponente que acaba convenciendo hasta a los más escépticos. Puede que el film nunca se vea más allá de Sitges, y bien pensado esa es la clave del éxito tanto del festival como de films como el de Seong-hum: son tan reconocibles para un público occidental por sus vinculaciones con el género violento y al mismo tiempo tan diferentes a lo que se estrena en salas que su consumo en las jornadas festivaleras es ya una tradición que reúne a no pocos fieles en Sitges. Un thriller que se sitúa en las antípodas de la propuesta francesa, pero que resulta igualmente disfrutable.

Aux yeux des vivants, de J. Maury y A. Bustillo (Francia, 2014). Sección oficial a concurso.
5. EL CUARTO IMPACTO DE MAURY Y BUSTILLO. Algunos autores se pasean por Sitges como Pedro por su casa: ese es el caso de los franceses J. Maury y A. Bustillo, que desde que presentaran A l'intérieur en el festival se han convertido en los nombres clave de la renovación del horror con acento francés (obras como Martyrs, Alta tensión o Frontière(s) también participaron en la década anterior de este nuevo cine capaz de aunar la crítica social con el terror más extremo, muy cercano a la casquería sin censuras). Todo este fenómeno ha tenido poca repercusión en los circuitos comerciales habituales, por lo que únicamente un público tan versado y apasionado como el de Sitges es capaz de disfrutar y de valorar como se merece una obra como Aux yeux des vivants. La película es en esencia una metáfora retorcida y macabra del peso que tienen nuestras familias a la hora de configurarnos como seres humanos (curiosamente, una temática coetánea a la de la austriaca Goodnight Mommy): la cinta arranca con una madre acuchillando a su bebé, y todo ello tiene se amplía quince años después, cuando tres chavales de familias desestructuradas descubren el habitáculo donde se esconden los supervivientes de ese terrible accidente. Maury y Bustillo tienen la capacidad de mezclar el humor escatológico con la violencia más descarnada, pero también se defienden con una sutileza temática poco frecuente en el terror actual (para quien quiera detenerse en detalles más profundos, el film tiene una lectura social y política bastante evocadora). La película por momentos parece conectada al cine juvenil estadounidense de los 80, y cuando el horror gana espacio se vuelve a imponer el potente sello de sus autores (planos muy cerrados, persecuciones de final impredecible, una recreación entre enferma y poética de las torturas del 'malo', etc.). Para el blog, una de las mejores obras que aspiran a premio en Sitges.