


En España se han emitido solamente dos temporadas, veintidós capítulos que empezaron como Little Children y acabaron como Reservoir Dogs. La trama de Weeds no contempla saltos en el tiempo pero la deshumanización de los personajes es evidente. En Weeds, el drama y la comedia se entremezclan, de forma que el espectador no sabe si reir, ruborizarse o simplemente llorar ante los contínuos improperios y barbaridades que dicen y cometen los personajes. Weeds es una sátira de la Norteamérica de Bush, una mirada hiperbólica a la realidad política y social de nuestra era. La dicotomía del mundo actual la representa Nancy Botwin, una viuda desesperada que se ve obligada a comerciar con marihuana en su impoluto barrio residencial. Tras la muerte de su marido, el impoluto microcosmos de Agrestic se desgaja y solo vemos dobles identidades, falsas apariencias, competitividad y maldad a raudales. El trabajo de Nancy es el eje de la acción, el centro de una historia tan amoral y desenfadada como el mejor Tarantino. Los seres de Weeds son entes tan absurdos como los de los hermanos Coen. La marihuana es aquí el gran mcguffin para sacar a la luz verdades como puños. Pero críticas y verdades aparte, Weeds es un gran divertimento; los veinte minutos de cada capítulo pasan volando, algo que no ocurría en años. La brevedad del formato puede hacernos creer que estamos ante una serie liviana, pero no es verdad: tras la comedia, existe una tragedia tan amarga como la de A dos metros bajo tierra.

Weeds vino sin hacer ruido y no parece tener fecha de caducidad. La serie va a más tanto en calidad como en audiencia. Lástima que en España se desconozcan las bondades de una serie fresca que va dirigida a un público juvenil y a la vez adulto. España, como es sabido por todos, no aprecia el humor de Weeds, el antónimo perfecto de Aída y demás vulgaridades. Los fans de Weeds somos pocos pero muy fieles. Espero que este escrito sirva para aumentar esta ascendente comunidad de fans. La mala hierba nunca muere, la buena tampoco.

PRÓXIMA ENTRADA: SÁBADO 31, CINCO HERMANOS