miércoles, 14 de enero de 2009

10 CONCLUSIONES TRAS LOS GLOBOS DE ORO

1. La prensa extranjera lo tiene muy claro: Slumdog Millionaire levanta pasiones allá por donde va. El film de Danny Boyle no es la película a batir porque ya es matemáticamente la ganadora del Oscar. El pleno al cuatro de Slumdog ayudará al film para que Dev Patel, alguna de sus canciones y demás consideraciones técnicas logren nominación.

2. Mickey Rourke no tiene el Oscar asegurado: los Globos habían eliminado a Milk del grupo selecto de favoritas y los responsables del film, conscientes del ninguneo, respondieron con su ausencia en la gala. Todo ello ha afectado a Penn. Aunque hay una verdad impepinable: si Mickey Rourke gana el premio del gremio de actores, el Oscar es suyo.

3. El doblete de Winslet ha sido toda una grata sorpresa, pero tal estampa es muy difícil que pueda ocurrir en los Oscar. Entre los actores existe la necesidad de premiar a una actriz olvidada hasta hace poco. El gremio de actores volverá a ser crucial: si Winslet repite proeza, Penélope deberá esperar un poco más para ganar la estatuilla y Winslet deberá prepararse para escribir su nombre en los anales de la historia del cine.
4. Había la necesidad de confirmar la destrucción de algunos clichés que han afectado las decisiones de la Academia a lo largo de sus recientes ediciones. Si un film casi indio puede ganar el Oscar y una actriz puede llevarse dos hombres dorados de una sentada, el Oscar póstumo de Ledger es cosa comida. Ledger no tiene rival y puede ser el premio clave de una película que logrará más nominaciones al Oscar de las que todos esperamos.

5. Los apartados de comedia se han saldado con una repartición bastante agradable: Sally Hawkins logra premio y asegura su nominación al Oscar y Vicky Cristina Barcelona gana el premio grande, un Globo que directa o indirectamente atañe a Cruz. Por lo tanto, todas las voces que lamentan el no reconocimiento de la madrileña pueden respirar tranquilos: nuestra Pe ha sido la ganadora silenciosa de la noche.
6. Frost/Nixon, The curious case of Benjamin Button y Doubt no han logrado materializar ninguna de sus nominaciones, un apartado al que podrían sumarse Revolutionary Road y The Reader si el factor Winslet no funciona el próximo 22 de febrero. Todo ello nos sirve para darnos cuenta de que habrá muchas películas nominadas a muchos Oscars, pero el gato al agua se lo llevarán contados privilegiados. Preparados, pues, para retornar a un tiempo en que muchas películas sobrepasaban las diez nominaciones. ¿Alguien se acuerda del duelo Chicago-Gangs of New York?

7. Los Globos han abierto una categoría que parecía sentenciada: el Oscar a la mejor película de habla no inglesa, salvo desagradables sorpresas de última hora, será para Gomorra o para Waltz with Bazir. Es de esperar que la Academia, en su nuevo sistema de elección, logre un quinteto de nominados más variado y competente que los anteriores.
8. The Wreslter y Vicky Cristina Barcelona salen reforzadas de la gala del domingo y podrían estar nominadas al mejor guión original. Lo de Vicky Cristina Barcelona es un claro ejemplo de que la Academia valora los sleepers del año (Juno, Pequeña Miss Sunshine). Si alguien quiere encontrar la película independiente del año en los Estados Unidos, esta es el film de Allen. Ningún film ha gozado de tanta prensa, rumores, críticas y taquilla. Quién se lo iba a decir a Allen: América adora la película que menos concuerda con su estilo. La elección, pero, era obvia: Slumdog Millionaire juega en otra división y In Bruges y Happy-go-lucky vuelven a tener el sambenito de ser demasiado británicas.

9. Una intuición planea la alfombra roja del hotel Beverly Hills: The dark knight estará nominada a la mejor película. ¿Por qué los medios prestaron tanta atención a los pese a todo desconocidos Aaron Eckhart y Maggie Gyllenhaal?¿Por qué Cruz pasó de largo de los flashes?

10. La gala tuvo espacio para premiar al magnate Spielberg con un video emotivo muy bien montado. Spielberg realizó una alegoría a la imaginación y vaticinaba que el público del futuro será muy diferente al actual, un cambio para que el cine debe estar preparado. Si hasta el rey Midas defiende el cambio en mayúsculas, Slumdog Millionaire parece la perfecta representante para iniciar esta tónica. Slumdog Millionaire es al cine lo que Barack Obama a la política estadounidense.