Heroes es, por muchos motivos y por méritos (despropósitos) propios, la gran patraña a lo que series se refiere. A la sombra de su competidora directa,
Perdidos (inalcanzable, inimitable), la serie tiene desde sus primeros capítulos serios problemas de guión: la historia parece interesante, pero la apariencia deviene falsa, una trampa.
Heroes está mal contada y todas las expectativas que despierta se desvanecen cada dos por tres. Mención especial merece el último capítulo de la primera temporada, una rotunda decepción que confirmó la inestable e inconsistente trama de la serie.
Heroes, intento oportunista por rentabilizar en la pequeña pantalla la figura del héroe con superpoderes, propone mucho pero no resuelve nada. No basta con incluir lecturas políticas, personajes variopintos o viajes en el tiempo:
Heroes es un producto ya visto, mezcla desafortunada de
X-Men y
Spiderman (franquicias ya de por sí indigestas). Ningún actor deslumbra y, si me permiten un juego de palabras, el efectismo no surge efecto. El espectador sensato ya ha olvidado ese "salva a la animadora, salva al mundo"; mientras, la fama y seguimiento en Estados Unidos baja a cada capítulo y no son pocos los que critican las irregularidades de la segunda entrega (afectada, como tantas producciones, por la huelga de guionistas). Este cronista ha desistido: la idea era buena; el resultado, penoso. ¿Dónde está el libro de reclamaciones?

El tiempo pone las cosas en su sitio y
Heroes es, a día de hoy, el gran bluf televisivo; suerte paralela a la de
Perdidos, clásico moderno que crea adicción. Aún recuerdo la particular teoría de un antiguo compañero de instituto: Heroes solo funciona si se desconoce
Perdidos y
Perdidos solo funciona si se desconoce
Heroes. El destino (palabra recurrente en la serie) ha unido a dos propuestas con una narrativa distinta, singulares mezclas de ciencia, realismo y elementos sobrenaturales. Que cada uno decida en qué grupo incluirse. Servidor lo tiene bien claro y está tentado de crear un club de antifans de Hiro. Seguro que no faltarían adeptos.