domingo, 21 de febrero de 2010

Crítica de A SINGLE MAN (UN HOMBRE SOLTERO)

'Tenía el presentimiento de que eras un romántico', dice Kenny, un joven estudiante de cara angelical, a su profesor de literatura, nuestro George callado, el Colin Firth más impactante que se recuerda. El verdadero romántico es Tom Ford: en primer lugar, por confiar que un proyecto como este, tan radical y extraño, podía tener futuro; en segundo lugar, por entender a la perfección la soledad, el luto y las telarañas de un personaje que le merece toda su simpatía y sigue hasta el final. Un hombre soltero no es una película convencional, opta por un tipo de propuestas que podrían rebautizarse como 'cine sensorial', historias que remiten a una única emoción, un tono que se alarga, a ratos languidece, a lo largo de un metraje correcto que, como toda poesía, puede llegar a hastiar o a extasiar según el ánimo de la platea. A ratos parece una propuesta de aliento clásico con una notable fotografía, excelente música y dirección artística que redondean un conjunto bello, obsesionado por la estética. Esta persecución de la belleza se combina con los sentimientos de sus personajes, y es aquí cuando la película se reivindica como cine pop inspirado, suerte de nuevo queer cinema que admira las formas del Todd Haynes de Poison o el Gus Van Sant de Mala Noche, todas ellas propuestas primerizas con mejores ideas que resultados. Un hombre soltero, en parte, también atesora mejores intenciones que encantos, pero es lo suficiente sólida para augurar a Tom Ford, hasta ahora diseñador de moda, una importante carrera detrás de las cámaras, quien sabe si como futuro creador de vanguardia y culto de grandes minorías.


Todo se reduce a la palabra 'romanticismo'. George es un profesor universitario que sufre la pérdida de su compañero. El luto de George pesa como una losa y se palpa por todas las paredes, cuadros y estancias de su imponente casa. George vive la pérdida como el final de algo y no espera más futuro que el pasar otro día más en su mundo de cristal, apariencias, disfraces en forma de impolutos trajes y vasos de whisky. George inspira decisión, también fragilidad: su día contempla un aurea crepuscular repleta de símbolos, pequeños hombres que lo cortejarán de una u otra forma, aunque George, siempre esquivo, sigue fiel a su querido como si se tratara de un vasallo medieval que rinde culto a la amada que nunca podrá tener. Como es un romántico, romperá los esquemas de su clase y hablará del 'miedo', a riesgo de decirnos que él siente el mayor terror posible en sus adentros. Como es un romántico, jugará varias veces con una pistola fría que ronda por su cara y garganta pero que nunca logrará disparar: se siente atraído por la muerte trágica, le encanta el componene lírico del suicidio y alimenta la muerte lenta porque sigue el dictamen de un cuerpo ya frío, ensangrentado. Como es un romántico, solo puede codearse con gente romántica, en el fondo tan soñadora como él. George vive de sombras y falsos ideales, al igual que ese guapo español que le invita a un cigarrillo o el alumno que, como él en su día, probó cuerpos femeninos para percatarse de que lo suyo marcaba la diferencia. Ese alumno esvelto es una imagen del George que en su día fue y que ahora se ha ido para siempre: por eso, aunque se juegue con la sensualidad de un posible romance, la posibilidad de un final feliz llega a destiempo y acaba en utopía. Esa ama de casa despegada de todo y curada de espantos que interpreta una radiante Julianne Moore es también George, alguien que ha cuidado durante mucho tiempo un hogar ahora en ruinas. Colin y Julianne son la extraña pareja y, de alguna forma, se necesitan, se enamoran y se seducen en un baile demencial y asexuado. Al final, el personaje muere víctima de un infarto y Tom Ford abraza por fin la vida: si la muerte llega sin avisar, si cada día puede ser el último, más vale encarar cada nueva jornada con buena cara y predisposición. Aún con esto, Ford es un esteta y le encanta ver cómo las hojas que recubren el cuerpo de George se marchitan a cada segundo. Y aunque el amor está por encima de todo, un amor anacrónico y doliente, el factor homosexual define el relato y justifica su componente kitch (no por causalidad, el propio Ford es gay: en la película, el demonio no es la homosexualidad que debe esconderse, sino el luto o, mejor aún, la imposibilidad de expresar un luto que carcome). Una película de fantasmas.


Colin Firth, el alma de este hombre soltero (más bien viudo, directamente muerto), consigue su mejor trabajo hasta la fecha. Las gafas de pasta y su look indescriptible consiguen que el espectador se olvide del actor y profundice en el personaje, un gran acierto que también compete a todo el reparto. Metafísica y poesía, para unos carente de interés, incluso soporífera; para otros, una bella e imperfecta ópera prima que puede dictar el inicio de una carrera espléndida.


Nota: 7

10 comentarios:

ArturO dijo...

Gran critica, no he tenido tiempo de hacer la mia. Pero me gusto (en lo que a nota se refiere un poquito más)... pero y que opinas de la BSO. La mejor del año, para mi...
Saludos!!

Alejandro A dijo...

coooooomooo???, oye me gusta muchísimo tu blog pero es que ya me has desvelado dos finales (el otro era de En Brujas), por favor ten más cuidado en cuanto a eso, la palabra spoilers nunca está de mas!

Kiryu dijo...

Bueno, es un alivio encontrar una buena crítica con respecto a este film y un aliciente para verla, ya que por diferentes webs que suelo frecuentar se le ha dado una nota ínfima (de un 1) y ya no sabía que pensar acerca del largometraje (puesto que todavía no lo he visto).

Te dejo aquí una de esas críticas nefastas de las que te hablo por si te interesa (http://www.cine.fanzinedigital.com/5954_1-Un_hombre_soltero.html)

Un saludo.

Xavier Vidal dijo...

Perdón, Alejandro. Cada crítica precisa su tono y creía necesario contar ese dato. Mis disculpas.

Gine dijo...

fui al cine el otro día. Un amigo me la había recomendado y salí encantada. Un debut muy interesante.

Y después de ver Crazy Heart tengo que decir que Colin Firth se merece el Oscar. Aunque por compensar al pobre Bridges se lo van a dar a él.

Saludos ;)

negutxi dijo...

Yo he ido a ver esta película el domingo con un amigo gay y he de decir que a mi me encantó y a mi amigo tambien. Mi amigo salió bastante tocado con el tema porke en parte se ha sentido bastante identificado con el personaje y yo con el de Julianne porque, al igual que ella , nosotros dos somos esa pareja de la que se habla en la peli. Para mi esta película tiene un 10 pero igual es porque he visto mi vida reflejadad en ella

Asuncion dijo...

una pelicula sencilla pero que expresa muchos sentimientos:el
luto la solitud la desesperación
la juventud pasada y un presente
incierto,una pregunta que el personaje parece no encontrar respuesta..........?
vestuario:10
fotografia:10
musica:20
simplemente EXQUISITA

Anónimo dijo...

No creo que haga falta contar el final para criticar una película

shizuka-chan!!!! ^.^ dijo...

excelente critica , me gusto muxo como captaste la pelicula y como te expresaste en esta entrada :D por que a mi me gusto mucho , en especial como se percataba de su alrededor el personaje principal y como apreciaba el contacto con otros seres humanos.

El verdadero significado de CALIDAD y no cantidad ;D

saludos.

Anónimo dijo...

la vi ayer y la verdad me defraudó horrores, casi me duermo de lo aburrida que es. Y mira que me gustan los 3 actores protagonistas y no digamos del españolito que está de pa y moja, pero ni dando "placer" a mis ojos pude evitar aburrirme.

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