domingo, 24 de enero de 2010

ANÁLISIS: PALMARÉS DE LOS SAG

Otro día dispuestos a trasnochar para ver los SAG, un evento menos vistoso que los Globos o los Oscar, pero lleno de encanto. En la alfombra roja, todos citaban el valor simbólico del premio, o lo que es lo mismo, actores premiando a actores, sabiendo que éstos serán los encargados de decidir los cinco candidatos al Oscar en el apartado de interpretación. No ha habido sobresaltos: la gala ha durado dos horas y cinco minutos extra, y no ha habido demasiadas sorpresas.
Bridges, Mo'nique, Bullock y Waltz repiten premio seis días después de abrazar el Globo de oro. Ello los convierte automáticamente en favoritos para el Oscar, pero deben hacerse distinciones. En el caso de Waltz y Mo'nique, papeles secundarios, la estatuilla es segura. Bullock logra los dos premios más importantes, aunque no goza del apoyo de los Sindicatos. Streep no podía ganar ni el SAG ni el Globo, básicamente porque ya lo había hecho el año pasado por La duda. Si en ese caso la actriz no ganó el Oscar, este año puede suceder el fenómeno contrario: que la Academia piense en remunerar a Streep tras tanto tiempo aprovechando la condición de 'novata' de Mulligan (algo similar ocurrió con la actriz de Juno) y el status de 'actriz de comedia' de Bullock (algo similar ocurrió con Murphy en Dreamgirls), aun sin tener los otros premios gordos. No debe interpretarse el no premio de Streep como una derrota: los mismos actores que votan en los SAG admiran a Streep y saben que necesita un Oscar más, no un nuevo Screen Actors Guild. Aún hay emoción, en definitiva.


Más cerrada parece la lucha a mejor actor. Tras ver Up in the air, no hay duda que Clooney logra un papel sobrio y convincente, aunque demasiado austero y exempto de dramatismo. El drama academicista lo representa Bridges, otro actor querido que recibirá su primer Oscar en cuestión de semanas. Vaticinamos un duelo similar en los Oscar, lo mismo que ocurrió el año pasado, aunque en esa ocasión el Globo fue para Rourke y el SAG para Penn.
Precious vuelve a recibir las ovaciones más acaloradas. Quiero ver de inmediato la película para saber el por qué de tanto revuelo. Mientras, Mo'nique se convierte en experta creadora de discursos lacrimógenos, consciente que su subida al escenario es, en todas las veladas, un hecho seguro. Lee Daniels, que recuperó la misma cara hierática de los Globos, logrará nominación a mejor director, algo que ratifica su presencia en los DGA y el apoyo de sus compañeros. Tanto laurel no parece afectar a Sidibe, segura nominada al Oscar que ve esfumarse la posibilidad de estrenar su palmarés. Sidibe es la carta sorpresa y aún no se descarta que la Academia la premie. La esperanza es lo último que se pierde...



El premio al reparto de Malditos Bastardos era un rumor a voces que los admiradores del film (quien escribe es uno de ellos) aplauden. Eli Roth ha destacado en su discurso la tarea y el apoyo de Tarantino: 'hace un año estábamos en Berlín leyendo el guión... él consigue sacarnos lo mejor de nosotros', dijo en el momento final de más euforia. Malditos Bastardos tiene seguras varias nominaciones a los Oscar: Film, director, actor secundario, guión original, fotografía y dirección artística a la cabeza. El apoyo de los actores a Malditos Bastardos podría vaticinar la nominación de una actriz de la película, aprovechando que la categoría a actriz secundaria sigue abierta ante las dubitativas Penélope Cruz y Julianne Moore. Diane Kruger sería la gran beneficiada, aunque la división de votos con Laurent podría ser fatal. En ese aspecto, la emoción continua. O quizás no ocurra nada: Slumdog Millionaire fue laureada como mejor reparto y ningún actor estuvo nominado al Oscar.



Hablábamos de Pe. Nine recibe otra bofetada, un duro trance que la deja fuera de la carrera. Cruz cae muy bien entre los actores y ese es su gran valor a la hora de unz posible y consecutiva nominación al Oscar. Una película de estas características difícilmente abandonará el trono y Hollywood tiene dos opciones: o nominar a Penélope o, aprovechando el margen más amplio de la categoría reina, nominar a Nine como mejor película. A día de hoy, conseguir las dos cosas parece difícil. Veremos... (de nuevo, un motivo para avivar nuestra emoción).


The hurt locker y Up in the air se van de vacío. La película de Reitman tiene el comodín en la categoría de mejor guión original, pero The hurt locker no cuenta con ningún valor seguro. Renner merece la nominación, pero tambalea. Y si los Oscar deciden aplaudir la obesa Avatar, Bigelow se quedaría sin Oscar a mejor director. La película ha ganado demasiados premios como para eliminarla de nuestras quinielas. Además, ya es hora de destacar que The hurt locker es, quizás, la mejor película de estos Oscar con permiso de Malditos Bastardos. Los DGA de mañana nos avisarán si Bigelow puede o no imponerse a su ex-marido.



En el apartado de series, se repiten los mismos nombres a excepción de Tina Fey (el globo fue para Toni Colette). Ahora sí, hay mucho interés por ver Grey Gardens, The good wife y Taking Chance. Michael C. Hall gana por primera vez y en un mismo año el SAG y el Globo, algo extraño teniendo en cuenta que el show ya lleva cuatro temporadas y que Hall ya había estado nominado. No queremos ser mal pensados, pero la noticia del cáncer de Hall puede que haya enternecido el corazón de los votantes, ayudados en el hecho que esta cuarta temporada de Dexter ha gustado a todos mucho más que las anteriores. Sea como sea, se lo merece.



De curiosidades, pocas. Emotivo In Memorian y excelente video y premio para Betty White. Penélope Cruz, anunciada como nominada, recibía el apoyo de sus compañeras que, escondidas tras el escenario, sacaban sus brazos dejando en sus dedos la 'V' en señal de victoria. Todo ello ha hecho del momento una especie de sketch bastante efectivo. Pe y Cotillard repiten la sobriedad y elegancia de los vestidos de los Globos. Cinoscar & Rarities aplaude los vestidos de Anna Paquin, Diane Kruger y Nicole Kidman, poco convencionales pero elegantes.


Ahora toca dormir y empezar a perfilar la quiniela de los Oscar. Este año, las nominaciones llegarán tarde, justo cuando ya sabemos por donde van los tiros. No hay ninguna categoría cerrada, pero sí ganadores casi seguros. Este mes que mediará entre el 2 de febrero y el 7 de marzo será crucial: posibles pactos o influencias entre la gente de la Industria, incluso probables cambios tras comprobar cómo han sido recibidas las películas en las taquillas de medio mundo. Con suerte, llegaremos al 7 de marzo, la gala de las galas, habiendo visto casi todos los títulos a competición. ¿Emocionante, no? Que siga la carrera. Saludos a todos.