viernes, 24 de abril de 2009

LO QUE LOS OSCAR SE DEJARON

El pasado jueves fue el día del libro, una cita sin par para poder ver (y leer) los libros que inspiraron las películas más sonadas de la pasada temporada. La reflexión que tuve mientras paseaba por los estantes de libros fue inmediata: estos Oscar no han aportado nada. Los libros de Benjamin Button, Slumdog Millionaire y Revolutionary road, todos con las caras de los actores (los escritores deberían denunciar esta actividad mercantilista pero criminal), brillaban entre muchos títulos, un auténtico overbooking de papel, ideas y consumismo. El paseo terminó con dos libros en la mochila: El lector y Gomorra (ojo: ediciones viejas, que son mucho más baratas), dos de las mejores películas de estos Oscar (el curioso caso de la no nominación de Gomorra no tiene nombre). Porque estos Oscar no han tenido el nivel de ediciones anteriores y porque Slumdog Millionaire ha sido la ganadora de la mediocridad (del momento histórico, de sus competidoras, de su productora), me refugié en un supermercado (mal lugar, pese a todo), y me hice con los dvds de Expiación y American Beauty, recuerdos de dos años mucho mejores. Los Oscar pasarán, los libros también... pero ya va siendo hora que alguien diga que las mejores películas no estaban nominadas y que, de las elegidas, The reader era la mejor (rectifico: la menos mala). Una vez en la universidad, una compañera me cedió La princesa Mononoke, la confirmación de que un cine mejor es posible. Al día siguiente se estrenaba Ponyo en el acantilado... esperemos, ya sea al menos por el cineranking, que este año sea mucho mejor. Y de paso, otro deseo: que se publiquen guiones originales de películas como Rachel Getting Married y se publiciten tanto o más que sus compañeras. Por pedir que no quede.

Escrito el jueves 23 de abril.