jueves, 9 de abril de 2009

IRON MAN 3 / 10


Más que ganas y entusiasmo, había curiosidad por visionar la película más taquillera del año en los Estados Unidos, un interés que merma a medida que avanza el metraje. Lejos de revolucionar el trillado submundo de los superhéroes, Iron Man se reviste de fábula social para crear un relato sin garra, sin gracia y sin efectos especiales para el deleite. La historia de Iron Man es tan básica y previsible que cualquier analogía con la sociedad norteamericana, la producción de armamento y otras cuestiones políticosociales deviene trillada. Iron Man, además de insulso, es una caricatura chulesca de todos los héroes que quiere imitar, aunque sus acciones responden al prototipo de antihéroe, la persona narcisista que, tras una dura experiencia (el episodio del rapto y la posterior creación del traje metálico es totalmente inverosimil), se torna altruísta, aunque siempre sin perder su particular humor (rancio) y chulería (desagradable). Tampoco interesa la esquemática disputa entre Iron Man y el personaje que interpreta Jeff Bridges, un alicaído truco para alargar la trama y alambicar su mensaje. Y obviaremos la forzada relación amorosa del protagonista, elemento que no cuaja y que tan solo aparece insertado para ampliar y seguir el esquema de cómics/largometrajes añejos. Lástima por Paltrow, actriz que confirma aquí la maldición del Oscar.



Iron Man es, pese a todo, la película de superhéroes más coherente con el mundo que nos rodea. El dibujo del héroe problemático, no idealizado y con importantes taras ya aparecía en la reciente Watchmen o en Spiderman 3, aniñada y pesadísima parte de una saga sobrevalorada. El caballero oscuro aparece aquí como la mejor y más compleja película de naturaleza comiquera, aunque Nolan se interese más por los elementos adversos (el Joker) que por la propia descripción del héroe. Iron Man, que ya acaricia una segunda entrega, se suma a esta lista, un recopilatorio de lo más taquillero de los últimos años. Se cumple la famosa frase: venceréis, pero no convenceréis. Contra los superhéroes, la crítica cinematográfica.