domingo, 22 de mayo de 2011

CHOVINISMO FRANCÉS Y AMERICANO EN EL PALMARÉS DE CANNES 2011

Sí, este blog sabe que el titular parece sacado de algún medio rancio como Intereconomía. Por un día permítanme ceder a la manipulación informativa, seleccionar las palabras más encendidas, para describir el palmarés de un Cannes que, según los allí presentes, ha sido excelente. La Palma la da el jurado... efectivamente: mientras la crítica se ha quedado con Le Havre de Kaurismaki y la joventud ha apoyado La piel que habito de Almodóvar, el jurado, presidido por quien fuera 'un gran actor' (otro truco de feria: seamos sinceros, es un mito, pero en horas bajas a juzgar por sus últimos trabajos), ha dado el máximo reconocimiento a The Tree of Life, desde ya la más esperada por los cinéfilos de toda la blogosfera, una cinta polémica y rara. Sí, los señores se han mojado porque no era la opción más fácil, pero también han barrido para casa: el mejor director ha sido 'el de Drive', sospechosa cinta de acción que, seguro, ha conectado con Uma Thurman, Rosario Dawson y Jude Law entre otros (todos ellos miembros de este dudoso y heterogéneo jurado). Pero como los buenos turistas, también han dejado pequeños regalos para la cinematografía local: así los Dardenne suman y siguen con ese Gran Premio del Jurado por Le gamin au vélo, el plúmbeo (otro término potente) turco Nuri Bilge Ceylan con Once upon a time in Anatolia, premio para Polisse y mejor actor para Jean Dujardin, títere mudo en The Artist. Está claro que no hemos visto ninguna de las películas de la selección, es evidente que todo lo que se diga ahora será prematuro y seguramente injusto, hay que reconocer que las películas no se ven igual en un contexto festivalero que en las salas de cine, cuando se estrenen en nuestros países... Aún así, queda la sospecha de un chovinismo enmascarado. Me pregunto qué hubiera pasado si Olivier Assayas, el único miembro del jurado que me merece entera confianza como cineasta, cinéfilo y sabedor de cine, hubiera cantado sus premios a título personal. Entenderán que poca gracia hace que De Niro haya confundido 'compañeros' con 'champiñones' (que lo hizo: el pobre no habla francés). Eso sí: Kirsten Dunst, con su palma por Melancholia, ha sido la estrella de la velada, una actriz que ya mereció elogios por María Antonieta y que ahora confirma su calidad como intérprete. Von Trier, persona 'non grata', debe estar orgulloso: la tercera de sus actrices en ganar el premio... Ahora toca ver las películas y matizar el titular. A ver si Malick, que hasta ahora ha aburrido bastante a este servidor, revienta las expectativas.