viernes, 18 de septiembre de 2009

LMDLD: LA DUDA (DOUBT)


Título: LA DUDA Título original: Doubt Dirección y guión: John Patrick Shanley Año: 2008 País: Estados Unidos Duración: 95 min. Género: Drama Reparto: Meryl Streep, Philip Seymour Hoffman, Amy Adams, Viola Davis, Alice Drummond, Carrie Preston, Susan Blommaert, Audrie J. Neenan, John Costelloe, Lloyd Clay Brown, Joseph Foster, Mike Roukis, Robert Ridgell, Frank Shanley y Haklar Dezso Palmarés: 5 nominaciones al Oscar (actriz protagonista para Meryl Streep, actor de reparto para Philip Seymour Hoffman, actriz de reparto para Amy Adams, actriz de reparto para Viola Davis, mejor guión adaptado), 5 nominaciones al Globo de oro, 3 nominaciones al Bafta, Black Reel Award y National Board of Review a la mejor actriz de reparto (Viola Davis), mejor actriz (Críticos de Washington, Críticos de Phoenix, Críticos de Kansas, Screen Actors Guild Award, Broadcast Film Critics Association Awards) Fechas de estreno: 25/12/08 (Estados Unidos), 30/01/09 (España) Distribuidora: Miramax DVD: Buena Vista


Sinopsis: 1964, parroquia de San Nicolás, barrio del Bronx (Nueva York). El padre Flynn es un carismático sacerdote que pretende cambiar algunas de las normas de la parroquia con sus incendiarios sermones y algunos reajustes en la gestión del colegio. Su dedicación y aprecio hacia Donald, el primer alumno afroamericano de la institución, centrará las sospechas de la hermana James, una joven monja profesora, y la hermana Beauvier, implacable y severa directora. Bajo las acusaciones nunca demostradas de pederastia, el espectador se verá sacudido por el retrato de una Norteamérica triste, entre otoño e invierno, y unas dudas que, terminada la película, no cesarán.

PEQUEÑA REVOLUCIÓN

La Duda adapta un texto teatral de John Patrick Shanley, aquí presente en tareas de director. El teatro, con su limitada escenografía, aparece en el film, siempre erigido sobre potentes y absorbentes diálogos. La duda, al utilizar una metodología bastante arcaica, reinventa el género en el que se incluye. Esta es la historia de una historia que quizás no tuvo lugar. Por concepto, La duda parece anticinematográfica: escenas largas, charlas de infarto y unos aspectos técnicos muy depurados, casi invisibles. La película propone una reflexión muy interesante: el cine ha perdido su pureza y sus personajes carecen de psicología; de la misma forma, en la vida real nos guiamos por verdades ciegas, predicamos sin seguir el ejemplo y nos hemos negado el lujo de tener dudas. Por ello, el film no es una mera adaptación cinematográfica de un libreto de teatro, sino una rotunda reflexión en la que fondo y forma se unen en armonía y consiguen un thriller intenso, cortante, brutal. Aquí no hay crímenes ni golpes de efecto, pero hay mucha acción, muchos matices. La duda funciona como antítesis a todo lo que se rueda en la actualidad, y es allí donde triunfa: como joya sin par, como única representante de un cine austero, rotundo, de grandes personajes y mejores interpretaciones.



LA VICTORIA DE LO PEQUEÑO

La América apesadumbrada de los 60 se asemeja a la América actual, en plena crisis económica y moral. La duda parece justificada: es un dardo venenoso que habla de todos y que traslada su fuerza a todos los tiempos y lugares. Una película que transcurre en su mayoría en espacios cerrados requiere de un guión de hierro y unos atractivos que enganchen al espectador. Aunque hubiera podido ser densa, La duda demuestra su gracia y potencia con una estimulante colección de símbolos: el viento que azota sin cesar, el cuadro que permite a la hermana James saber todo lo que ocurre en el aula, la bombilla que se funde en momentos de máxima tensión, el azúcar y las uñas que provocan la rectitud de la hermana Bauvier... incluso el baile de indirectas y posibilidades que ofrecen cada uno de sus diálogos. La duda es tan pulcra como subversiva, tan aséptica como tétrica. A medio camino entre lo barroco y lo liviano, el drama y la comedia negra, La duda trasciende la anécdota que narra y logra un discurso de mayor calado. No importa si el padre Flynn abusó o no de Donald: lo que se plantea posible es más sugerente que lo que se sabe con certeza. Una vuelta de tuerca, en definitiva, al esquema habitual. La victoria de lo pequeño.



REUNIÓN DE GENIOS

Pocas veces tenemos la opción de disfrutar de tantas y tan buenas interpretaciones. Hollywood supo valorar el esfuerzo nominando a todos los intérpretes del film, incluyendo a Viola Davis, que, aunque solo aparece doce minutos en pantalla, eclipsa por completo todo el conjunto. El cine son imágenes, la posibilidad de disfrutar con un rostro, una cara que nos atrae. Los directores de la actualidad utilizan a sus actores como meros peones con tal de construir un edificio artístico. En La duda, los actores son el edificio, sus cimientos y pisos, el principio y el objetivo. Gracias a esto, el poder de La duda se expande en nuevos visionados, obligando al espectador a abrir nuevas indagaciones, nuevos caminos, nuevas lecturas. Una película inconclusa, un aquelarre de genios en estado de gracia.



La escena más conocida: Amanece. Las calles se llenan de gente. La iglesia se llena y el padre Flynn empieza su discurso. Mientras el cura trata el tema de la duda, una figura negra se levanta, da una colleja a un niño y despierta a otro. La hermana James estornuda. Los tres puntales del film, aunque el espectador aún no es consciente de ello, ya quedan perfectamente descritos.

La escena más impactante: La hermana Bouvier y la madre de Donald charlan mientras caminan sobre hojas caídas. El viento azota. Se palpa la tensión.

La frase: - Hermana James... ¡tengo dudas!