Tenemos en verano a la vuelta de la esquina y las superproducciones no tardarán en hacer acto de presencia en los cine. Terraferma, Ellas, Siempre feliz o Lebanon intentarán convertirse en el contrapunto indie del verano, temporada en la que siempre acaba triunfando alguna propuesta aparentemente más minoritaria. Estas son las 5 películas que todo el mundo verá y que a este blog le causan una pereza tremenda.
MEN IN BLACK 3 En los cines
Mi primer recuerdo de Men in Black me lleva al año 1997. En el videoclub del barrio el VHS de la primera Hombres de negro estaba al lado de la cinta de Spiceworld, y aunque fue relativamente famosa pasé completamente de ella. Luego vi las dos partes y comprobé que su argumento se definía más bien por falta de argumento. ¿Realmente hacía falta una tercera parte? Porque poco o nada puede aportar a la carrera del ya consagrado Will Smith, ese hombre que tiene por afición visitar El hormiguero y por oficio colocar a esposa e hijo en las jugadas cinematográficas más rentables. Nunca vi la maestría o la simpatía que se le presupone en Will Smith, del que solo salvo En busca de la felicidad. Hancock la vi y me arrepentí. De Soy Leyenda pasé olímpicamente. Y estos hombres de negro del S.XXI parecen igual de insustanciales. El azar y las distribuidoras la han estrenado a finales de mayo, como promesa de todos los fritos, refritos, partes, repartes, secuelas y precuelas que llegarán este verano: para empezar, Madagascar 3 y Ice Age 4. Sobreviviremos.
EL DICTADOR Estreno: 13 de julio
Mi sensibilidad cinematográfica me hace totalmente inmune al humor de Sacha Baron Cohen, adalid de una comedia gamberra que no entiendo. Borat no es que no me gustase: me insultó en lo más profundo en una de esas pocas veces en las que el personal tira directamente el precio de la entrada al vacío más absoluto. Cohen me molesta, ya lo haga a propósito, ya sea para vender su personaje, o directamente porque el señor no tiene dos dedos de frente. Este año ya llevamos varias jugarretas dictatoriales desde que se publicitase el rodaje de la película en España (raro honor). El espectáculo de los Oscar fue bochornoso, y ya es hora que alguien diga que el señor Cohen gafó en parte el Oscar para Scorsese. En Cannes volvió a desplegar su tenderete. Y ya tememos su estrategia promocional para julio (se estrenará en viernes 13, otro mal augurio). Con películas así por un momento agradezco no ser crítico de cine y no tener que ver todos los estrenos por obligación.
PROMETHEUS Estreno: 3 de agosto
Debo ser el único cinéfilo que a estas alturas no sabe nada sobre Prometheus. Ni vi tráilers ni me interesé por el argumento. Hablan de la nueva Avatar, y si la referencia es un halago a este blog le causa miedo. Ver a Charlize Theron, Noomi Rapace y Michael Fassbender enmedio de salvapantallas ultrafuturistas puede tener su gracia, eso sí. Y la dirección de Ridley Scott no es garantía de nada (Alien y Blade Runner quedan muy lejanas en el tiempo). Prometheus tiene el aura de esas películas que habrá que ver para estar al día en el café de la esquina o hablando con los amigos. Deseando sorprenderme, aunque de momento viendo los toros desde la barrera. Temo una sesión llena de niños, palomitas, móviles sonando y aire acondicionado a toda potencia. Y nada de gafas 3D, que la cosa parece que durará más de dos horas. ¿Éxtasis friki o tortura china?
BRAVE (INDOMABLE) Estreno: 10 de agosto
La crítica de Toy Story 3 es una de las entradas más leídas del blog, y quizás lo sea porque no ofrece la visión complaciente y encantada habitual de otras páginas. A la Pixar hay que reconocerle sus méritos, pero siempre preferí a la compañía de Lasseter en empresas más pequeñas, sin tanta imaginería visual, con menos metáfora. Up se resumía en sus primeros 10 minutos, y no hace falta más: los euros de la entrada lo valen. De hecho, los cortometrajes de la Pixar resultan en parte más estimulantes que sus largos. Brave apunta a título menor, mala señal para el estudio que perdió su hegemonía en los Oscar por culpa de Rango. Brave luce más Disney que Pixar. Puede que me reconcilie con la Pixar si efectivamente es una historia más sencilla y menos pretenciosa. Aún así no contemplo la asistencia a la sala: por el ordenador y en inglés sin subtítulos, para aprender idiomas...
EL LEGADO DE BOURNE Estreno: 17 de agosto
La primera noticia que tuve de esta cuarta parte de Bourne fue hace una hora revisando la página de Filmaffinity. Primer pensamiento: ¿otra vez? Segundo pensamiento: ¿no será un reestreno oportunista? Tercer pensamiento: imposible, ¡este Bourne es otro! Y cuarto pensamiento: querido Renner, si tus dos nominaciones al Oscar te han servido para hacer Los Vengadores y ser el nuevo Bourne más vale que vuelvas a casa. En su día preferí la acción insustancial de la primera parte, pero luego el señor Greengrass se dedicó a hacer piruetas visuales que me alejan por completo de la historia. Aunque dirija Tony Gilroy, responsable de Michael Clayton, prefiero ver los cambios de The Amazing Spider-Man. Hasta El caballero oscuro: la leyenda renace, sin ser fan de las anteriores, y mucho menos del pomposo Nolan, tiene cierto morbo.