sábado, 16 de marzo de 2013

Un canto a la vida: Crítica de ¡VIVIR!, de Zhang Yimou

Un canto a la vida
¡VIVIR! (Huozhe, To Live), de Zhang Yimou (China, 1994)
¿De qué va?: Xu Fugui asiste todas las tardes a un bar cercano para jugar a los dados. Un día pierde todas sus propiedades y su mujer Jiazhen, embarazada y con una pequeña de pocos años, lo abandona. Tiempo después Fugui vuelve de la guerra y Jiazhen sobrevive con el poco dinero que le aporta su actividad como aguadora. Fugui se promete saldar su deuda con su familia y entiende que no hay nada más importante que los que más quiere. Fugui ameniza las gentes de su pueblo con su espectáculo de marionetas, unas figuras bellísimas que le dio su antiguo compañero de juegos. Eso hasta que llegue la Revolución cultural y todo cambie. Es entonces cuando entran nuevas personas en la casa de Fugui y Jiazhen, se producen nuevas deudas a saldar y la vida sigue sin prisa pero sin pausa.
Palmarés: Nominada al Globo de oro y al National Board of Review y ganadora del Bafta a la mejor película de habla no inglesa. Premio al mejor actor (Ge You), gran premio del jurado y premio del jurado ecuménico en el Festival de Cannes 1994. Representante china a los Oscar 1994 (no obtuvo la nominación).
Tráiler: Link


Valoración: La vida es compleja. Es muy larga y al mismo tiempo todo sucede a la velocidad de un suspiro. Tiene sinsabores, sus momentos alegres y etapas oscuras. Pero vale la pena vivirla. ¡Vivir! es un canto a la vida, la película con la que el chino Zhang Yimou se consolidó definitivamente entre el público y la crítica europea. La cinta acompaña el devenir de un matrimonio a lo largo de 40 años en los que las luces y las sombras se irán combinando como en un espectáculo de marionetas proyectadas sobre una sábana iluminada. Yimou habla de su país a medio camino entre la complaciencia y la (auto)crítica. Pero no hay rebeldía en su mirada. Ni resquemor. Ni odio. Porque la vida nos lleva por caminos inesperados. No hay que aceptar los avatares del destino con desánimo o desde el lado más pusilánime. Simplemente las cosas suceden cuando suceden y como suceden. Y eso no significa tener una actitud complaciente o derrotista. Es la filosofía, obviamente asiática, que basa el discurso del sabio, el gran Yimou. ¡Vivir! acaba como un haiku precioso, una colección de imágenes hondas, un ramillete de escenas costumbristas en el que el verdadero espectáculo reside en las cosas sencillas (o complejas, según se mire). Yimou nos dice que no hay mal que por bien no venga, que siempre vale la pena seguir adelante, que la vida sin tener alguien con quien compartirla es menos vida, menos viva, menos real. Es desgarradora cuando debe serlo, luminosa cuando la fortuna sonríe a la familia protagonista. Algunos leerán la película en clave política, pero Yimou inteligentemente pone palos a la rueda y construye un callejón sin salida para los que quieran ver la transparencia de ¡Vivir! desde la suspicacia. ¡Vivir! no se posiciona ni a favor ni en contra de la figura de Mao y su Revolución Cultural. Es vitalista, aunque la historia esté llena de momentos tristísimos. Películas así, tan bien contadas, tan delicadas y tan pacíficas no solo engrandecen una cinematografía sino que cumplen una función social catártica y curativa (en este sentido, hay que reconocer que el cine español casi nunca logra eso con sus constantes revisiones del Franquismo). ¡Vivir! no es una película de ojos rasgados destinada a complacer a una audiencia internacional, la crítica que se le puede hacer a títulos como Adiós a mi concubina, El olor de la papaya verde o El banquete de bodas. No es casualidad que las tres obras citadas optasen al Oscar y que ¡Vivir! quedase apeada de las puertas de Hollywood. Tampoco que en ¡Vivir! haya un poso del cine familiar de Ozu y un aliento clásico. O que algunas escenas y miradas queden suspendidas en el tiempo y alargadas en metraje, como si el film buscase la belleza auténtica de lo pequeño en detrimento del cine ligeramente exótico que frecuentan Kaige y el primer Lee. Uno acaba de ver ¡Vivir! con el corazón acongojado y con el pecho henchido. Y con la certeza que en próximos visionados resultará más épica, más emocionante. Es una lástima que Yimou ya no frecuente el melodrama en favor del cine de espadachines. ¡Vivir! es su mejor película junto a La linterna roja y Ni uno menos, cintas a las que les debo un segundo visionado. Vean ¡Vivir! con la mente abierta y con la seguridad que les tocará la fibra sensible horas, días, semanas después de verla. Una película protagonizada por buenas personas, algo sumamente atípico. En la dulzura de Gong Li al ver que su marido ha perdido todas sus propiedades en los dados, en el cariño de la madre que cocina bolas de arroz para su pequeño, en la joven sordomuda que se emociona al despedirse de los suyos el día de su boda o en la figura del padre que zurra a su único hijo varón en el comedor comunal hay mucho cine y una gran lección de vida. Obra cumbre del reciente cine chino.


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Nota: 8

viernes, 15 de marzo de 2013

MIS CDS: RAY OF LIGHT, de MADONNA

RAY OF LIGHT, de Madonna (EE. UU., 1998)
Presentación: Madonna Louise Verónica Ciccone admite pocas presentaciones. Compositora, cantante, intérprete y recientemente directora de la película W.E. Figura clave del pop de las últimas cuatro décadas. Sus hits, videoclips, giras y escándalos son de lo más comentado y seguido. Figura en el Libro Guiness como la solista que más discos ha vendido. Su trayectoria de números uno va del Lucky Star del 1982 al reciente Gimme All Your Luvin'. Fue la encargada de amenizar el intermedio de la Super Bowl estadounidense del año pasado.
Reseña: Corría el año 1998. Madonna había conseguido el reconocimiento definitivo con la película Evita, por la que ganó un Globo de oro. Pero todavía quedaba por conocer su séptimo trabajo discográfico, de nuevo un éxito más de la cantante: ocupó las primeras posiciones de los rankings de ventas de muchos países, firmó cinco singles muy seguidos, ganó cuatro Premios Grammy y se metió a la crítica especializada en el bolsillo. Quince años después, Ray of Light sigue siendo la gran obra maestra de Madonna, su trabajo más imperecedero, el álbum con el que demostró ser algo más que una cazahits y creadora de modas. Frozen sigue siendo un género musical en sí misma. En Candy Perfume Girl o Skin el pop se fusiona con la electrónica, creando sonidos y mundos únicos. Shanti / Ashtangi, con reminiscencias indias, tampoco se parece a nada de lo hecho anterior o posteriormente por la cantante. En las letras de Drowned World / Substitute for love, Swim o Mer Girl intuímos una artista sensible que cuida al último detalle sus creaciones: tal vez estemos ante algunas de las mejores letras de Madonna (Mer Girl evoca imágenes bellísimas). Y uno se sorprende, pese al dance de Confesions on a Dancefloor, la electrónica desnuda de American Life o el toque entre discotequero y rapero de Hard Candy o MDNA, tarareando como si fuera el primer día el 'mmm', de Frozen, el 'ta-tara-ta-ta-ta' de To Have and Not To Hold o el inocente estribillo de Little Star. Un disco lleno de matices, redondo y homogéneo, con unos ritmos que van de lo delicado a lo rotundo, de lo bailable a la electrónica indie.
Recomendado para: Quienes quieran conocer los mejores discos de los últimos años.
Los mejores tracks: Ray of Light, Skin, Nothing Really Matters, Sky Fits Heaven, Frozen.
Nota: 10

jueves, 14 de marzo de 2013

Crítica de EN LA MENTE DE UN ASESINO (ALEX CROSS), de Rob Cohen

Al director de Dragonheart, xXx, A todo gas o Stealth: La amenaza invisible no pueden pedírsele muchas sutilezas. Sí cierta soltura en el cine palomitero de acción y mamporros. Eso es justamente lo que es Alex Cross. Y nos quedamos con su título original, heredado de la novela de base, porque la fórmula española En la mente de un asesino hace pensar en una exploración de la psique del malo que la historia no propone. El film es parco en palabras y recursos, pero también de lo más transparente. No pretende engañar a nadie: es justamente la historia básica y descacharrante que dejan intuir sus afiches y tráilers promocionales. Con todo, el tipo de cine de acción que propone Alex Cross ya no tiene sentido en el siglo XXI. Estaba de plena vigencia hace veinte o treinta años, con el auge del VHS y la aparición de un público de videoclub ávido de cutreces y cine de directrices de lo más primarias protagonizado por Lee, Chan, Seagal, Van-Damme y otras moles. Ahora, con las posibilidades que ofrece internet y con la robustez de las series televisivas, de productos enteramente policiacos como CSI a complejos retratos de la maldad humana como Dexter o la venidera Hannibal, intentar que alguien pague una media de siete euros por ver en pantalla grande un folletín tan ramplón de disparos y persecuciones es tan temerario como inconsciente. Alex Cross es el vacío hecho carne de celuloide, la no lógica fotografiada a modo de espasmos, montada con rapidez y sazonada con frases que esconden un patriotismo de cuidado. Un cine que no obedece a más lógica que la de adormecer a un público en su mayoría masculino. Consigue su objetivo: entretiene bastante. Pero el público moderno debería pedir garantías. Al igual que debió hacer el ahora más perdido que nunca señor Matthew Fox, que ha fibrado su cuerpo en el gimnasio sin pedir a cambio un guion igual de musculado. Quedan cien minutos de evasión sin aspavientos. También el olor a testosterona de un modelo de thriller trasnochado.


 Para consumidores del cine 'fast food'
Lo mejor: La escena final en el teatro destartalado.
Lo peor: Los personajes, más instintivos que complejos.

Nota: 5

miércoles, 13 de marzo de 2013

Bier viaja y se edulcora: Crítica de AMOR ES TODO LO QUE NECESITAS, de Susanne Bier

Tal vez por efecto del Oscar recibido por En un mundo mejor, Susanne Bier ha abandonado la gravedad y la conciencia social que siempre ha caracterizado su cine en favor de una comedia romántica pretendidamente ligera, con el añadido de tener a Pierce Brosnan como dandi entrado en años gracias, eso sí, al prestigio que da contar con la estatuilla en la estantería. Escrita por esa personalidad tan importante para el cine danés de los últimos veinticinco años que es Anders Thomas Jensen, este estreno de título beatliano apenas conserva de la Bier de toda la vida un extraño interés por mostrar las debilidades de unos personajes que a su manera se hacen querer pese a sus rarezas y circunstancias, y que huyen de sus rutinas con tal de reordenar su existencia. Por muy bien que estén Trine Dyrholm y Paprika Steen, siempre excelentes, este viaje a Italia no deja de saber a poco teniendo en cuenta quién está detrás de la película. Todo resulta demasiado fácil, el final feliz se intuye desde el primer momento, hay poco margen para la imaginación del espectador y la historia de principio a fin obedece al manual de los títulos menores que caen no ya en la ligereza propia de la comedia sino en la autocomplacencia de quien cree ser original siguiendo punto por punto las reglas del viejo romancero. Gustará a un público femenino de entre cuarenta y sesenta años que busque en la gran pantalla la proyección de una segunda oportunidad que casi nunca se presenta en la realidad. Un cine tan de sábado por la tarde, tan dejado a la mano de mentes huecas y tan poco innovador que acabará en tierra de nadie: carece de atractivos para los seguidores de Bier y no cuenta con un elenco con suficiente gancho para el público de esta parte de Europa. Precisamente por su calidad de film que no parece dirigido a nadie, a ningún sitio y con ningún fin marcado, da la sensación de que Bier no ha firmado el film con la intención de abrirse a otras narrativas y mercados sino por una necesidad personal, no tanto por lo que respecta a su filmografía como a su propia persona. De ser así, puede darse por satisfecha: ya ha firmado su particular Mamma Mia! sin canciones y con líos de faldas a tutiplén. Para la próxima, que vuelva a la senda que le ha dado prestigio: el cine donde lo cotidiano, lo ameno y lo alegre solo era un pórtico hacia espacios más ricos, también más duros, que en Hermanos llegaba a cotas de absoluta carnalidad, brutalidad y perversión. Una fuerza, en este caso cómica, o tragicómica, que no se produce y que a ratos roza la chorrada sin paliativos.


Para cuarentones que buscan un cambio en sus vidas
Lo mejor: El fan agradecerá ver a las grandes Dyrholm y Steen en la pantalla grande del cine, aunque el doblaje destruye la naturaleza bilingüe de la trama.
Lo peor: Entronca directamente con el telefilm de Antena 3 más soso.

Nota: 5 

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Crítica de EN UN MUNDO MEJOR, de Susanne Bier
Crítica de TE QUIERO PARA SIEMPRE, de Susanne Bier

CORTOMETRAJES: LA CONCEJALA ANTROPÓFAGA, de Pedro Almodóvar

CORTOMETRAJES 02: LA CONCEJALA ANTROPÓFAGA, de Pedro Almodóvar (España, 2009)
Comentario: Ahora que tenemos en las salas Los amantes pasajeros, vuelta al Almodóvar más deslenguado, vale la pena revisar La concejala antropófaga, cortometraje con el que el nuevo film del manchego guarda numerosas conexiones. Almodóvar utilizó un pequeño decorado de Los abrazos rotos y un personaje, la concejala Chon de Chicas y maletas (la película dentro de la película) para firmar un monólogo hecho a la medida de Carmen Machi, actriz cómica donde las haya. El sexo es el tema principal de esta mujer al borde de un ataque de nervios, con una jarra de gazpacho, un hermosísimo flan casero y una descomunal montaña de cocaína. Lo que se dice 'Almodóvar' en todos los sentidos. Lo mejor es que el cortometraje es un disfrute de nivel, lo más divertido que ha escrito el manchego en muchísimo tiempo. Hay provocación, como siempre; alguna sátira de la España del siglo XXI, imprescidible (jueguen a adivinar quién se esconde en las siglas de partido PAP); y surrealismo a raudales (el discurso de los dedos gordos de los pies es épico). Siete minutos de fiesta: dan ganas de apuntar casi todas sus frases y recitarlas de corrillo ('yo creo que el sexo es un asunto profundamente social' y siguientes). Una demostración de que en las distancias y en los formatos cortos Almodóvar se maneja como pez en el agua. Los amantes pasajeros no acaba de funcionar con la precisión de La concejala antropófaga, y no lo hace por una cuestión de duración: la imperfección forma parte de la gracia y la personalidad de la película, aunque muchos echarán en falta, y con razón, la liviandad y el sentido del tempo cómico de esta pieza de siete minutos. Celebremos por lo tanto La concejala antropófaga, en su génesis un mero soporte promocional de Los abrazos rotos, como una pequeña gran obra maestra que aúna la precisión del Almodóvar del siglo XXI con la locura perenne de los 80. ¿Para cuando un largometraje descacharrante con Machi como cabeza de cartel?


Para troncharse de lo lindo (sin más).
Lo mejor: Carmen Machi.
Lo peor: Que quede como un apunte a pie de página en la obra de Almodóvar.

Nota: 9

martes, 12 de marzo de 2013

Crítica de HOW TO SURVIVE A PLAGUE, de David France

A mediados de los 80 saltaron todas las alarmas. Un mal que nadie conocía empezó a diezmar a la población, afectando especialmente a la comunidad homosexual. El virus, conocido como SIDA, pronto quedó asociado a ambientes marginales. Los médicos no tenían respuesta y mucho menos antídoto ante la enfermedad. Y pronto lo que parecía afectar a pocos se extendió a lo largo y ancho del planeta. Es difícil reproducir la sensación de terror, rabia e incomprensión de millones de homosexuales que tuvieron que hacer frente a la intransigencia dominante. How To Survive a Plague es una crónica de cómo la comunidad de gays y lesbianas se agrupó alrededor de distintas coaliciones para llevar su causa hasta las élites pertinentes y concienciar a toda una nación. Gente anónima que temió por su vida, que vió morir a familiares y amigos. Portavoces que abandonaron sus profesiones para dedicarse en cuerpo y alma a la visualización y concienciación del SIDA. Personas que además de hacer frente a la difícil tarea de salir del armario en los 80 y 90 hicieron de políticos, oradores, químicos y conferenciantes para expandir su mensaje. Con un objetivo: hacer ver a las altas instancias de la recatada Norteamérica que la enfermedad necesitaba ser investigada y controlada desde los distintos centros de salud con medicación eficaz. El film de David France es un homenaje a todas esas voces que nos han llevado a un presente más abierto donde el SIDA ha dejado de ser el estigma social y la enfermedad a oscuras de entonces. También una demostración en tiempos indignados de que la movilización popular gana a cualquier impedimento gubernamental y de que no existe ninguna minoría irrelevante. Con el SIDA el mundo globalizado despertó, se unió y destapó una realidad antes entre visillos: la causa organizada entorno a la bandera con los colores del arco iris. Ahora How To Survive a Plague recupera las filmaciones de antaño, registra las palabras de quienes vivieron ese momento y nos emociona con una historia humana, el relato de una gran injusticia silenciada. Como documental consigue su objetivo: salimos informados de la sesión. Pero sobretodo conmovidos. Agradeciendo la lucha de sus protagonistas. Y aplaudiendo a David France por filmar uno de los mejores documentales de los últimos años.


Para ciudadanos con conciencia y sensibilidad.
A favor: Revuelve por dentro.
En contra: Se limita a un ámbito yanki.

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Nota: 7'5

lunes, 11 de marzo de 2013

Crítica de EL CALLEJÓN (BLIND ALLEY), de Antonio Trashorras

A Antonio Trashorras lo conocíamos por sus reseñas en calidad de crítico de cine. Ahora, con El callejón, se nos revela un auténtico admirador del cine de terror. Trashorras se ha puesto detrás de las cámaras para dar forma a un capricho personal, una variación más del esquema clásico del cine fantástico que empieza como un slasher en su versión más pura y acaba con un relato de amor y posesión vampírica de lo más alocada. El callejón, estrenada simultáneamente en salas e internet, es un juguete muy consciente de sus limitaciones. Por momentos tiene ese aire cutre pero apasionado de las películas que defendía la ya desaparecida Fantastic Factory de Filmax: no por casualidad la cinta, como sucediese con Arachnid, Faust: la venganza está en la sangre o Dagon, la secta del mar, va dirigida a un público minoritario, muy determinado, además de internacional. Trashorras da a Ana de Armas su primer personaje protagonista en la gran pantalla y la hace sufrir en el interior de una lavandería (otro elemento típicamente anglosajón) con muchos secretos en su interior. Lo mejor de El callejón está en su falta de pretensiones: es una serie B con descaro, a conciencia, y ni se esconde ni se avergüenza de lo rudimentario de sus efectos visuales ni de lo básico de su premisa argumental. Trashorras no ha querido trascender ni sumarse a la lista de grandes cineastas que él mismo cita en sus publicaciones: ha preferido dirigir ese guion que, imaginamos, llevaba años en su cabeza, y que una vez materializado discurre en paralelo a los tiempos, a las modas y a cualquier academicismo. Un film que cae irremediablemente simpático porque en él hay más amor que oficio, algo muy digno si de partida no se quiere ir más lejos. Eso sí: para disfrutarla hay que tener mano ancha, sentir cierto cariño hacia sus responsables y entender las directrices del cine que ante todo es un artefacto con más cinefilia que arte en su interior. La Lolita maltratada, con un estilo choni muy del gusto de Bigas Luna, metida en el peor lugar, en el peor momento y con la peor compañía. Un divertimento con poca enjundia 'que tiene su qué'.


Para militantes del cine que discurre por los márgenes.
Lo mejor: No engaña a nadie.
Lo peor: Es un pie de página muy pequeño en el cine de terror nacional, aunque Trashorras ya es consciente de ello.

Nota: 5

SEMANARIO 1: LOS POSTS DE LA SEMANA

¿Te perdiste algún escrito del blog? Con nuestro semanario puedes recuperar las distintas publicaciones de todas las semanas. En el margen derecho del blog, en la sección 'semanario', puedes (re)leer los distintos artículos ordenados cronológicamente.


CONTENIDOS DEL BLOG

Semana del 04/03 al 10/03 de 2013

Crítica: LOS AMANTES PASAJEROS, de Pedro Almodóvar
Cineranking: RANKING FEBRERO 2013

Cine nórdico: OSLO, 31. AUGUST, de Joachim Trier
Cine queer: CHILDREN OF GOD, de Kareem Mortimer
El cd: GET STARTED, de David Lindgren
La banda sonora: BAILAR EN LA OSCURIDAD, de Björk
La escena: HABLE CON ELLA, de Pedro Almodóvar
El cortometraje: SALOMÉ, de Pedro Almodóvar

domingo, 10 de marzo de 2013

CINERANKING FEBRERO: LAS MEJORES PELÍCULAS DEL 2013

Mes a mes, 47 cinéfilos nos acercarán su lista de mejores películas del 2013. El Cineranking vuelve para analizar todos los estrenos del año. Estas son las cintas que no deben perderse.


TOP TEN FEBRERO 2013

10. Empate con una media de 7'33 entre
5 CÁMARAS ROTAS, de E. Burnat y G. Davidi (T. Palestinos) Votos: 6 Crítica: Link
LINCOLN, de Steven Spielberg (EE. UU.) Votos: 27 Crítica: Link
MAPA, de León Siminiani (España) Votos: 3 Crítica: Link

9. TABÚ, de Miguel Gomes (Portugal)
Nota: 7'67 Votos: 6 Crítica: Próximamente

8. LA NOCHE MÁS OSCURA, de Kathryn Bigelow (EE. UU.)
Nota: 7'73 Votos: 22 Crítica: Link

7. LAS VENTAJAS DE SER UN MARGINADO, de Stephen Chbosky (EE. UU.)
Nota: 7'78 Votos: 18 Crítica: Link

6. DJANGO DESENCADENADO, de Quentin Tarantino (EE. UU.)
Nota: 7'89 Votos: 28 Crítica: Link

5. BLUE VALENTINE, de Derek Cianfrance (EE. UU.)
Nota: 7'9 Votos: 21 Crítica: Link

4. THE MASTER, de Paul Thomas Anderson (EE. UU.)
Nota: 7'96 Votos: 24 Crítica: Link
3. PROYECTO NIM, de James Marsh (EE. UU.)
Nota: 8 Votos: 1 Crítica: Próximamente

2. SEARCHING FOR SUGAR MAN, de Malik Bendjelloul (Suecia)
Nota: 8'22 Votos: 2 Crítica: Link

1. AMOR (AMOUR), de Michael Haneke (Austria)
Nota: 8'41 Votos: 29 Crítica: Link

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NO ESTRENADA A REIVINDICAR

En los posts del Cineranking también daremos a perlas escondidas que por avatares de las distribuidoras no han llegado todavía a las salas. Este mes, el film reivindicado es:

TAKE THIS WALTZ, de Sarah Polley (Canadá)
Sección oficial festivales de San Sebastián y Toronto 2011
Nota: 6'5 Votos: 4 Crítica: Próximamente

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EL DUELO DEL MES

COMEDIA NORTEAMERICANA

¿Cuál es la comedia mejor valorada de la cartelera?


SI FUERA FÁCIL Nota: 6'33 Votos: 3

vs.

SIETE PSICÓPATAS Nota: 6 Votos: 7

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EL VOTANTE DEL MES

El concursante KOSTI BGY nos presenta su particular TOP de lo que va de año. Los films de estreno ordenados por nota.


Amor 9
Bestias del sur salvaje 8
No 7
Hitchcock 6
El vuelo 5
Volver a nacer 2
Lola Versus 1

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PRÓXIMOS ESTRENOS

Las películas que aspiran a entrar en el TOP 10 del mes de marzo.

5. ANNA KARENINA, de Joe Wright (Reino Unido)
Estreno: 15 de marzo
Nota: 5'78 Votos: 9 Crítica: Link

4. AMOR Y LETRAS, de Josh Radnoe (EE. UU.)
Estreno: 15 de marzo
Nota: 6 Votos: 2 Crítica: Link

3. NOCHES DE VINO Y COPAS (SUPERCLÁSICO), de Ole Christian Madsen (Dinamarca)
Estreno: 27 de marzo
Nota: 6'5 Votos: 2 Crítica: Próximamente

2. Empate con una media de 7 entre
DANDO LA NOTA, de Jason Moore (EE. UU.) Votos: 1 Estreno: 08/03 Crítica: Próx.
LOS AMANTES PASAJEROS, de Pedro Almodóvar (España) Vo.: 1 Est.: 08/03 Crítica: Link
TOMBOY, de Céline Sciamma (Francia) Votos: 2 Estreno: 22/03 Crítica: Link
WEEKEND, de Andrew Haigh (Reino Unido) Votos: 13 Estreno 01/03 Crítica: Próx.

1. UN ASUNTO REAL, de Nikolaj Arcel
Estreno: 1 de marzo
Nota: 7'11 Votos: 9 Crítica: Link

sábado, 9 de marzo de 2013

Crítica de LOS AMANTES PASAJEROS, de Pedro Almodóvar

 Esta reseña no contiene spoilers de la película.

En Mujeres al borde de un ataque de nervios, Pepa recorría medio Madrid para reencontrarse en el aeropuerto con su amado Iván. Ahora, casi veinticinco años después, el avión simbólico del cine de Almodóvar despega para volver al espíritu de los 80. Una vuelta nada espontánea. Más meditada, intuímos, que la propia escritura y realización de la película. 

Vamos por partes. Antes de que se apaguen las luces de la sala uno debe detectar varias cosas. Los amantes pasajeros no llega a la hora y media, y su formato corto es un avance de lo que la película es: un refrigerio, un entreacto, un paréntesis, lo que llamaríamos el descanso del guerrero tras firmar películas tan intrincadas como Los abrazos rotos y La piel que habito. Más pistas: el film no pisará ningún festival por deseo expreso de su director, de nuevo rompiendo la tónica habitual. Ni busca Oscars ni Goyas, y estrictamente tampoco los merece. Y se estrena en marzo, el mes favorito de Almodóvar pese a que anteriores títulos bailaron en el calendario. Más y más rupturas.


Entonces, ¿estamos ante una obra de autogoce, de regodeo, de toma de conciencia, de introspección personal? Para nada. Los amantes pasajeros no quiere ampliar la nómina de seguidores. Ni tan siquiera va dirigida a los nuevos almodovarianos que disfrutaron y disfrutan con su último cine, más dramático y recatado, más sutil y austero. El film es una carta de amor a los seguidores más fieles, es la evocación de unos 80 caducados y el retrato chistoso de un presente que por corrupto e insoportable todos querríamos ver caducar. Almodóvar nos propone subir a un avión, ser conscientes de nuestras miserias y reirnos de nuestras dobleces y miserias. Un ejercicio de lo más sano. Ante la crisis, el cambio.

Siguiente cuestión: ¿pero Almodóvar conserva la rebeldía, la provocación y la potencia visual de su primera etapa? La respuesta es no. Algo que era de esperar: median demasiados años con el cine pop de antaño, Almodóvar no es el mismo y España tampoco. Por eso Los amantes pasajeros sabe a crítica de la actualidad y a visión melancólica de un tiempo que no volverá. Podemos entretenernos y buscar símiles, relaciones y metáforas al avión, a las ganas de escapar y al aeropuerto vacío de una de las escenas clave del film, pero la película no quiere ser más que evasión pura y dura. Divertimento excesivo, amanerado, zafio, descacharrante.


Atamos cabos: ¿y por qué un alto en el camino justo ahora, cuando el manchego ya pasa los 60 años y disfruta de su cenit de popularidad y éxito internacional? Sencillo. Almodóvar tiene tantas historias en mente, su cine tiene tanta vida y su vida rezuma tanto cine por los cuatro costados que la inercia del director serio ha matado al artista modesto. Sus películas son el resultado de años de reflexión, mientras que Los amantes pasajeros parece la unión de tramas, personajes e historietas que el cineasta tenía escondidos en el cajón de su desbordante creatividad. No por casualidad Los amantes pasajeros se asemeja más al cortometraje La concejala antropófaga que a cualquier film que haya parido en las últimas dos décadas.

Ello conlleva dos hechos. El film está tan pasado de rosca que difícilmente puede analizarse siguiendo los parámetros habituales. Los amantes pasajeros se sabe un producto menor, ella misma es la primera en ser consciente de sus limitaciones y disfruta dejando tramas sueltas, personajes a medio dibujar e historias a medio cerrar. Una película por los aires, en todos los sentidos. Y resultado colateral de todo ello, también es la cinta más franca, desnuda y festiva de Almodóvar en largos años. Para bien o para mal, es lo que es, no hay más que lo expuesto en la gran pantalla. El Almodóvar que domina el arte del diálogo con chispa aparece en todo su esplendor. Una obra más teatral que cinematográfica, más episódica que unitaria.


La última pregunta, la del millón: ¿es Los amantes pasajeros una película decepcionante? Si uno conoce el cine de Almodóvar, sin duda no. Pero solo si uno ha accedido previamente a las alas más profundas de sus ficciones, al corazón del machego. Los amantes pasajeros es todo chiste, pero en el fondo también es amarga. Dejémonos llevar. Nuestro director por antonomasia nos ha regalado un relato despelotado. Seamos sus invitados, sus pasajeros. Bebamos a gusto del Agua de Valencia y bailemos el I'm So Excited. Muchos no le perdonarán su poca entidad. Otros rabiarán con las menciones y parodias de los problemas nacionales. Es su trabajo menos redondo en mucho tiempo, pero ello no descalifica el film sino que lo diferencia de sus compañeras. Aunque será apaleada por propios y ajenos, de toda su filmografía será el dvd que revisaremos más a gusto. Nosotros nos hemos reído de lo lindo y esperemos que Almodóvar haya tomado oxígeno, recargado pilas y perfilado nuevos guiones para la que será su recta final como creador en mayúsculas. Los amantes pasajeros es inconsistente pero terapéutica, el borrador hecho novela antes de crear una nueva obra maestra. No vuela bajo, sino a otro ritmo.


Para parroquianos veteranos de la iglesia Almodóvar.
Lo mejor: Joserra, Ulloa, Fajas, Norma y Bruna ya son historia del cine español.
Lo peor: Tendrá que hacer frente a demasiados prejuicios.

Nota: 7'5

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Goyas 21: VOLVER (2006)

Escena: EL AMANTE MENGUANTE
Cortometraje: SALOMÉ
Lista: Los 10 mejores momentos musicales del cine de Pedro Almodóvar
Etiqueta: Pedro Almodóvar
 

MIS SOUNDTRACKS: BAILAR EN LA OSCURIDAD

SELMASONGS, banda sonora original de Björk para la película Bailar en la oscuridad de Lars von Trier (Dinamarca, 2000)
Palmarés: Nominación al Globo de oro, Satellite y al Oscar a la mejor canción por I've Seen It All. Robert danés a la mejor banda sonora original.
Reseña: Cuando el cineasta Lars von Trier vio el videoclip It's Oh So Quiet supo que había encontrado a Selma, la protagonista de una película que tenía en mente. Por aquel entonces Von Trier estaba en boca de todos tras el estreno de Rompiendo las olas y la fama del movimiento Dogma 95. Por su parte, Björk disfrutaba de un reconocimiento sin parangón como cantante y compositora: en 5 años sacó al mercado tres trabajos, y no fue hasta terminar la producción y gira de Homogenic cuando aceptó embarcarse en el proyecto que le ofrecía el cineasta danés. Von Trier quiso que Björk fuese su actriz y la compositora de las canciones de la película, un proceso de trabajo complejo que ayudó a Björk a meterse en la piel de su personaje. Las tensiones entre ambos durante el rodaje ya son historia, aunque Von Trier siempre confesó estar más que contento con las piezas que había creado la artista islandesa para la cinta. Con la Palma de oro a la mejor película y a la mejor actriz en el Festival de Cannes 2000 los esfuerzos de uno y de otros consiguieron sus frutos. Muy pronto el público entendió que no se trataba de una película con una estrella de la música como cabeza de cartel - como harían Mariah Carey en Glitter o Britney Spears en Crossroads años después, ambas cintas infumables - sino de un trabajo enteramente profesional por parte de una intérprete con poquísima experiencia en la actuación más allá de sus videoclips y del film The Juniper Tree. Lo más sorprendente es que Selmasongs, la banda sonora oficial del film que editó el sello indie One Little Indian, se convirtió no solo en uno de los álbumes más celebrados del año sino en una coherente continuación del estilo pop-electrónico de la cantante. El primer track, Overture, presenta una melodía que Björk retoma en la última New World: una pieza instrumental que inicia la película. In the musicals y Cvalda fusionan sonidos de las escenas (las máquinas de una fábrica, los ruidos de una sala de juicios) con melodías que crecen cual estribillo del old Hollywood, dando entidad a los sueños de Selma. Con todo, I've seen it all es el gran hit del álbum, dúo contado con Thom Yorke en el disco, y el punto culminante de la cinta: es una de las mejores canciones de amor y despedida nunca escritas, con una fusión de instrumentos de cuerda, acordes electrónicos y una base simulando el traqueteo del tren donde el personaje canta sus sinsabores. Björk se sirvió en definitiva de instrumentos tradicionales, sonidos electrónicos creados por ordenador y una colección de strings o diferentes ruidos para dar forma a sus canciones, el mismo mecanismo al que recurriría en su álbum Vespertine, el más gélido, onírico y mayestático de su trayectoria. Selmasongs, en definitiva, sigue vigente por partida doble: es una de las bandas sonoras más originales de los últimos años, y al mismo tiempo cabe escucharlo como un cd más que daría fin al periodo de máxima popularidad de la cantante nórdica de mayor proyección internacional. En Cvalda Selma dice adiós a su amiga, en I've seen it all Selma se despide de su amado, en In The Musicals se despide del mundo, y la última 107 Steps junto a This Isn't The Last Song (esta última no incluída en el álbum) son la despedida de una madre ejemplar con su hijo. Un trabajo musical intachable.
Los mejores tracks: I've Seen It All, Scatterheart.
Nota: 10

viernes, 8 de marzo de 2013

CORTOMETRAJES: SALOMÉ, de Pedro Almodóvar (España, 1978)

CORTOMETRAJES 01: SALOMÉ, de Pedro Almodóvar (España, 1978)
Comentario: Salomé es junto a Folle.. folle... fólleme Tim! el primer trabajo de Pedro Almodóvar, en ese momento un cineasta en ciernes que filmaba películas caseras con, por y para sus amigos en el Madrid de la Movida. Salomé retiene la rebeldía, el inconformismo y las ganas de provocar marca de la casa. El cortometraje desconstruye un pasaje bíblico y condensa la verdadera religión almodovariana, la filosofía que basaría todo su cine posterior: una tendencia al humor afilado, al hedonismo y a la celebración de una libertad narrativa y estilística que en esos finales de los 70 discurría en paralelo a los nuevos tiempos de la sociedad española. Salomé es también una premonición del hegemónico papel de la mujer en la obra del manchego: Salomé se manifiesta en esta historia como bailarina, una mujer bella que embauca y una virgen obra de un dios que quiere a sus criaturas en su vertiente pecadora. Una perversión de estar por casa con mucha gracia. Estéticamente es un cine bajo mínimos. Narrativamente es apenas un apunte a pie de página, aunque muy significativo para entender las directrices de los largometrajes que estaban por venir. Y simbólicamente es un cine sin complejos, aperturista, kitch, capaz de encontrar su personalidad sirviéndose de la mezcla y la distorsión de modelos y mitos ya establecidos. Un Monty Python a la madrileña que sigue divirtiendo como el primer día, aunque su premisa sea a vistas de un espectador del 2013 más naif que transgresora.


Para almodovarianos de pro
Lo mejor: Almodóvar rezando a favor del placer de la carne.
Lo peor: Su perversión religiosa ha perdido fuelle.

Nota: 6

MIS CDS: GET STARTED, de DAVID LINDGREN

GET STARTED, de David Lindgren (Suecia, 2012)
Presentación: Tras su paso por un famoso programa de la SVT sueca, David Lindgren destacó como actor y cantante en las versiones nórdicas de musicales tan archiconocidos como Mamma Mia, High School Musical o Hairspray. En 2012 participó en el seguidísimo Melodifestivalen, compendio de seis galas con las que la principal cadena televisiva sueca decide su representante en Eurovisión. Lindgren logró pasar a la final de dicha selección con el track Shout It Out y ocupó la tercera posición del ranking empatado a puntos con Soldiers de Ulrik Munther y tras Amazing de Danny Saucedo y Euphoria de Loreen, esta última ganadora meses después en Bakú del Festival de Eurovisión 2012 con su inconfundible puesta en escena. Get Started es el primer álbum de Lindgren, incluye dos versiones de la mencionada Shout It Out y ocupó la primera posición de los cedés más vendidos de su país. En el momento de escribir estas líneas, Lindgren había pasado a la gran final del Melodifestivalen 2013 con la pieza Skyline, su tercer single y posible tema principal de un futuro trabajo discográfico todavía por confirmar.
Reseña: En países donde la piratería no ha acabado con el mercado discográfico, los nuevos rostros venidos de talent shows campan a sus anchas, llenan las carpetas adolescentes, ocupan los primeros puestos de éxitos, suenan en las radios, son motivo de infinitos remixes y dan vida a las distintas preselecciones eurovisivas. Panorama muy distinto al español. Tan lejano como la tradición popera de Suecia, cuna de ABBA y sucedáneos. Get Started es un trabajo con mucho empaque con una apuesta que bascula entre el pop de toda la vida y los ritmos electrónicos que imponen los tiempos. Sus letras son de lo más intrascendentes: de la picardía amorosa de Rendezvous a esa invitación a bailar sin pensar en nada que es On the Dancefloor, pasando por el 'eo eo' o 'uo uo uo' (sin más) de Hey. Get Started está diseñado a conciencia: no aburre, tiene los tracks justos y necesarios, y ninguna de sus canciones supera los tres minutos y medio. Música de fácil digestión y en parte fácil de olvidar, aunque el pop español está muy lejos de tener nuevas aportaciones tan refrescantes. 
Recomendado para: Aquellos que busquen estribillos fáciles de tararear.
Los mejores tracks: Perfect Crime, Best Part
Nota: 6

jueves, 7 de marzo de 2013

ESCENAS: EL AMANTE MENGUANTE, de Pedro Almodóvar

ESCENA 01: EL AMANTE MENGUANTE, de la película HABLE CON ELLA, de Pedro Almodóvar (España, 2002)
Comentario: Como confesaría años más tarde del estreno de Hable con ella, Almodóvar ideó El amante menguante como un recurso cinematográfico para evitar un momento que el artista no quería escribir ni ver en pantalla: la violación de Benigno a la bella durmiente Alicia. El genio manchego hizo de ese rodeo o eufemismo uno de los grandes momentos de su obra, en realidad otro ejemplo de cine dentro del cine, una ficción dentro de otra ficción, enésimo ramillete de reflejos superpuestos en el amplio espejo de pasiones desatadas y colores vivísimos que es la filmografía del cineasta español por antonomasia. El amante menguante es un juego, un capricho personal, una pirueta de guion, como lo fue Chicas y maletas dentro de Los abrazos rotos, como lo eran los anuncios televisivos del Almodóvar más pop y gamberro de los ochenta, o como era en sí misma La mala educación, narrativamente el gran abanico de muñecas rusas jamás construído por un director de cine. En su génesis es un ejercicio de absoluto pudor como artista: Almodóvar entiende que el cine sublima a la vida, y la vida de su cine se nutre de celuloide, por lo que simbólicamente el cine (una sesión imposible de El amante menguante, obra corta dirigida por un inexistente Hilario Muñoz) entra en Hable con ella para dotar de humanidad a su personaje protagonista (solo Almodóvar es capaz de encuadrar la figura tan detestada del violador en un todo tan lírico, nada que ver con el humor chusco que su responsable cultivó en su primera etapa). La escena es también una prueba de la sensibilidad almodovariana: pocos cineastas se atreven a empezar una película con la imagen de dos hombres que no se conocen llorando mientras asisten a la función de The Fairy Queen con la bailarina alemana Pina Bausch, al igual que pocos filmarían el devenir de un amante diminuto (Fele Martínez) convirtiendo un orgasmo (físico) en el mayor acto (íntimo) de amor. Y por encima de todo, El amante menguante es un homenaje rebosante de belleza al cine mudo: una historia de amor silente y en blanco y negro una década antes de que The Artist y Blancanieves llevasen el old cinema a las grandes salas y alfombras rojas. El amante menguante engrandece la obra que la contiene (Hable con ella), y gran parte del éxito y los premios que recibió la cinta se deben a la delicadeza y originalidad de esa escena. La expresión más sublime de un Almodóvar depurado, tan personal y femenino como siempre, pero nunca antes tan lleno de sutileza, sentido y sensibilidad.



miércoles, 6 de marzo de 2013

LISTA: LOS 10 MOMENTOS MUSICALES DEL CINE DE PEDRO ALMODÓVAR


El cine de Pedro Almodóvar no sería lo mismo sin las bandas sonoras de Alberto Iglesias y sin las canciones que el manchego selecciona con sumo cuidado para sus escenas. Almodóvar ama la música y las canciones en sus obras ambientan y definen sus narraciones. Una colección de tracks nutrida de boleros, baladas, estribillos clásicos y el pop despeinado de los 80. Este es nuestro ranking de mejores momentos musicales del cine de Pedro Almodóvar.


10. I'm so excited, de LOS AMANTES PASAJEROS
Aunque la veremos en breve, la escena musical de Los amantes pasajeros, con los tres azafatos desatados al son de I'm so excited, está destinada a dejar huella en el templo de melodías almodovarianas. Momento con pluma y ritmo. Mientras la tripulación duerme la mona, Areces, Arévalo y Cámara contonean sus cuerpos por los pasillos del avión. Si se quedaron a medias con la aparición de Buika en La piel que habito, esto promete subir el listón.


9. Encadenados, de ENTRE TINIEBLAS
Una monja tarareando un hit de una folklórica drogadicta encerrada en el convento. Momento cien por cien Almodóvar, romántico y provocador. Bajo la sotana, una tensión lésbica no resuelta. El cine del manchego se alambicaba y sofisticaba poco a poco. Una canción con una letra muy sentida y exagerada, como las películas del genio.


8. Quizás, quizás, quizás, de LA MALA EDUCACIÓN
'¡Qué guapa está Sara!' En esa colosal historia de historias que era La mala educación, Almodóvar rindió homenaje a Sara Montiel y recordó esas sesiones dominicales cuando siendo un niño se escapaba los fines de semana de su colegio. Quizás, quizás, quizás curtió a García Bernal en el arte del plumeo. Momento que forma parte de La visita, el relato que lee Enrique y que sella varios reencuentros. Hit donde los haya.


7. Ne me quitte pas, de LA LEY DEL DESEO
Manuela Velasco era la más pequeña del plató de La ley del deseo y firmó un playback de Ne me quitte pas que ya es historia. De fondo, Carmen Maura, alterada, desesperada y alocada como siempre, interpretaba a una amante insatisfecha, antecedente de la Pepa de Mujeres al borde de un ataque de nervios. Nos pirran los clásicos en français.


6. Volver, de VOLVER
Raimunda fue una niña con talento. Pero hace tiempo que no canta. Una noche en el bar que ha reabierto de forma improvisada se atreve con Volver a ritmo de guitarra. Es la primera vez que su hija la ve cantar. Y en el coche, escondida, venida simbólicamente del más allá, su madre vuelve a ver a su hija. Relato de tres generaciones de mujeres y de varias vueltas cantadas por Estrella Morente. Eso sí: con el recuerdo vivísimo de Carlos Gardel.


5. El baile carcelario, de TACONES LEJANOS
Nos quedaremos con las ganas de saber cómo hubiese sido un musical rodado por Almodóvar. Pero lo podemos intuir viendo el baile en la cárcel de Tacones lejanos, uno de los momentos más distendidos de la película. Bibi Andersen lo daba todo entre cuatro paredes y con un público de mujeres conflictivas. 


4. Gran ganga, de LABERINTO DE PASIONES
Los estribillos intrascendentes y provocadores de la Movida se colaron como era lógico en el celuloide pop de nuestro protagonista. Sus primeras películas son también documentos de interés histórico. Entre las 'elecciones' de Pepi Luci Bom y otras chicas del montón, el tamborileo de las monjas de Entre tinieblas o las excentricidades de Matador, rescatamos este templo cutre pero contagioso de Laberinto de pasiones. Sí a la lentejuela, no a lo complejos.


3. Un año de amor, de TACONES LEJANOS
La gran performance de la obra almodovariana la firma un Miguel Bosé trasvestido. Cada noche, este policía de doble vida imita a la gran diva Becky del Páramo. Al final de la película es la misma Becky, una radiante Marisa Paredes, quien interpreta la gran Piensa en mi.


2. Resistiré, de ¡ÁTAME!
La gran escena final de Almodóvar es a la vez la más sencilla. En la radio suena Resistiré del Dúo Dinámico, una declaración de intenciones del propio director y de los personajes de Átame. Un momento de reencuentro, reconciliación y clausura de gran belleza. Ricky ha enamorado a su estrella, 'como el junco que se dobla pero siempre sigue en pie'. Canto al optimismo donde los haya.


1. La bien pagá, de ¡QUÉ HE HECHO YO PARA MERECER ESTO?
Primera obra maestra del manchego. Mientras suena La bien pagá, el cine social del Almodóvar adulto se da la mano con el esperpento festivo del Almodóvar juvenil. Lampreave recuerda 'las canciones bonitas de su época' y vemos una nueva historia de mujeres dolientes ensombrecidas por el gran macho. Una escena durísima llena de melancolía, creatividad y espíritu crítico. La más escuchada de nuestra lista.

martes, 5 de marzo de 2013

Islas emocionales: Crítica de CHILDREN OF GOD, de Kareem Mortimer

Children of god, obra del cineasta bahameño Kareem Mortimer, reúne los paisajes y las sensibilidades que Mortimer demostró en sus anteriores trabajos, todos inéditos en España. En el documental Eleutheran Adventure Mortimer filmó una ruta en primera persona por la isla paradisíaca de Eleutheria, una de las veinticuatro ínsulas que conforman el archipiélago de Las Bahamas. Y en el mediometraje Float propone la historia de un pintor que viaja hasta una isla exótica para encontrar inspiración y que acaba enamorándose de un joven lugareño. Sin haber visto estos antecedentes, Children of god bebe indiscutiblemente de esos trabajos, además de las propias vivencias del director como ciudadano nativo de Nassau, la gran ciudad y capital bahameña. Descrita como un viaje en lo visual pero también emocional, Children of god confronta supersticiones ancestrales con las pulsiones de dos jóvenes que se quieren a escondidas. Mortimer enlaza dos historias: la de un joven tímido, acosado por su homosexualidad, que abandona la capital para encontrarse a sí mismo (su identidad como persona y su personalidad como artista); y la de un movimiento 'profamilia' que propaga mensajes en contra de los derechos de los homosexuales a lo largo y ancho de las distintas islas. Mortimer equilibra las dos tramas y Children of god se convierte en la crónica de una pasión furtiva sin perder de vista la hipocresía de quienes no entienden que todos somos esos 'hijos de Dios' del título. También confronta la homosexualidad abierta de Johny, un blanco que parece un turista en casa, con la de Romeo, un joven negro que debe acatar las normas de su comunidad. Una historia interesante que nos traslada a lugares del globo que casi nunca tenemos ocasión de ver en el cine. Acaba de forma atropellada y abierta, se la puede acusar de poca profundidad y ciertas escenas podrían estar mejor ejecutadas... Aún así Children of god nos recuerda que el eterno discurso de 'quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra' o 'por sus actos los conoceréis' sigue vigente a la hora de comprobar el grado de tolerancia y hostilidad que la realidad gay tiene en todo el mundo. Para cinéfilos eclécticos que quieran viajar hasta las profundidades de tierras desconocidas, y de paso, a las complejidades del alma humana.


Nota: 6'5

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