viernes, 24 de junio de 2016

CRÍTICA | HACIA RUTAS SALVAJES (INTO THE WILD), de Sean Penn


HACIA RUTAS SALVAJES (INTO THE WILD), de Sean Penn
7 nominaciones a los Critics Choice Awards, 4 a los SAG y 2 a los Óscar. Globo de oro a la mejor canción
EE. UU., 2007. Dirección: Sean Penn Guión: Sean Penn, a partir de la novela de Jon Krakauer Fotografía: Eric Gautier Música: Michael Brook, Kaki King y Eddie Veder Reparto: Emile Hirsch, Marcia Gay Harden, William Hurt, Jena Malone, Brian Dierker, Vince Vaughn, Kristen Stewart, Catherine Keener, Hal Holbrook, Thure Lindhardt, Signe Egholm Olsen, Zach Galifianakis, Haley Ramm, R.D. Call Género: Drama Duración: 140 min. Tráiler: Link Elección de Keven Uribe
¿De qué va?: Al terminar sus estudios universitarios, Christopher McCandless inicia un viaje con destino a Alaska sin dinero y sin apenas posesiones. Con el nombre de Alexander Supertramp, el joven inicia un exilio voluntario en plena naturaleza para encontrar un sentido a su vida.


CRÍTICA XAVIER: Vi Hacia rutas salvajes en el momento de su estreno y no acabé de empatizar con su protagonista. De hecho, los Óscar la ningunearon casi por completo y en este mismo blog la película sólo fue nominada en dos categorías de los Cinoscar Awards 2008 (ganó mejor banda sonora adaptada). Pero con el paso de los años descubrí que esa película que apenas había generado ruido en el momento de su lanzamiento se estaba convirtiendo en un referente para muchos espectadores de mi generación. Tanta gente me había comentado lo mucho que significaba para ellos el film que llevaba bastante tiempo deseando volverlo a ver. El Cinoscar Summer Festival ha sido la excusa perfecta para revisionarla. Y al terminar la proyección me he descubierto con los ojos llenos de lágrimas. Me he encontrado con una película fotografiada y montada con pulso maestro, muy bien interpretada y capaz de evocar paisajes físicos y estados de ánimo. He descubierto una película bella pero muy dura y un protagonista al que no hay que juzgar: basta con ver, sentir y vivir a su lado y en compañía de los simbólicos personajes que se esconden en cada apeadero. Serán cosas de la edad, pero ahora entiendo más y me emociona enormemente esta historia que es a la vez una huida y un (re)encuentro. Pero en el cine y en la vida la clave no está en "entender", sino en "respetar". La película reverencia a la naturaleza y al ser humano, y nos invita como espectadores a sumarnos a ese respeto. Un mensaje enternecedor para una historia que se lleva a cuestas, cual mochila vital. Espero verla por tercera vez en un futuro y pensar que es una obra maestra del séptimo arte. ★★

CRÍTICA ALBERTO: El paso a la dirección del admirable Sean Penn resultó y resulta una propuesta muy interesante de analizar. Sin mediar en demasiadas novedades y anclándose muchas veces a ciertos convencionalismos del conocido género “cine indie nortemericano”, vertebra un absoluto canto a la libertad que rezuma frescura por los cuatro costados. Las razones de su éxito residen en el talento y en la honestidad a la que se enfrenta Sean Penn a un vehículo ya muy asentado. El film se construye poco a poco a través de retazos de numerosas películas, pero su luminosidad, su ritmo y su ferocidad son de bella singularidad. La portentosa dirección de Sean Penn no abandona en ningún momento la historia que navega en altibajos, pero que al final encuentra el atajo más fructífero. La solidez de su factura y ciertos arrojos interpretativos, como el del admirable Hal Holbrook, inundan de verdad una historia que, a pesar de sus imperfecciones, conmueve y logra traspasar el umbral de la pantalla. ★★★½


CRÍTICA ISIDRO: Cada día era un regalo, libre de sol a sol. La montaña fue su salvación y entre las fieras se crió. Y en los árboles escucha voces de tiempos remotos, ha elegido caminar hacia lo salvaje. Hace justo una semana tuve el placer de poder escuchar estas letras en directo y en acústico desde la garganta de Eva Amaral. Hacia lo salvaje fue, de hecho, la canción que abrió el concierto, y no puedo evitar relacionarla con la película que nos ocupa, Hacia rutas salvajes (y no solo por la gracia de que se llaman casi igual). Es más, no me extrañaría que Eva se hubiera inspirado en la película para componer la cancioncilla. Porque eso es justo lo que busca Alexander Supertramp en la película, romper con todo atisbo de caduca civilización occidental para vivir en plena naturaleza, “el hombre y la tierra”, hasta las últimas consecuencias. No podemos negarlo, Sean Penn sabe cómo representar esa ansia de libertad anárquica del personaje, y consigue que participemos de sus emociones gracias a una filmación de la naturaleza muy estimulante. Y los diferentes encuentros de Alex no sólo hacen enriquecer al personaje, sino toda la película, que gana en ritmo. Por ponerle alguna pega, quizá le sobra cierto lirismo excesivamente literario, pues las imágenes ya son lo suficientemente elocuentes y la musiquilla le da el tono justo. Pero vamos, peliculón. ★★★★


CRÍTICA RONNIE: Suena bastante interesante la idea de poder dejar todo detrás: problemas, tribulaciones, sufrimientos, angustias, preocupaciones, penas, etc. La película es una metáfora sobre la búsqueda de la felicidad y la armonía espiritual, y para conseguir ese objetivo nuestro protagonista debe emprender un viaje hacia lo más profundo de la naturaleza. El mensaje central de esta obra es el propio reflejo de la juventud en nuestra andar cotidiano, la juventud que viene acompañada de grandes oportunidades para poder hacer las cosas y que nos permite luchar por lo que queremos hasta conseguirlo. "Juventud, divino tesoro". que deberíamos de aprovechar antes de preguntarnos: ¿qué he hecho en la vida? Esta historia basada en el libro homónimo de John Krakauer sorprende por su profunda trascendencia llena de mensajes filosóficos; resulta muy disfrutable si sirve para analizar nuestra propia existencia. En apartados técnicos debo destacar los increíbles paisajes capturados por el lente de Eric Gautier: las espectaculares vistas del salvaje entorno de América se convierten en un coprotagonista de relevancia en el relato, convirtiéndose a su vez en el juez que enseña al protagonista el sitio del hombre dentro de la creación. ★★★½

NOTA MEDIA del JURADO: ★★★★ 

jueves, 23 de junio de 2016

CRÍTICA | EL CASTILLO DE LA PUREZA, de Arturo Ripstein


EL CASTILLO DE LA PUREZA, de Arturo Ripstein
5 premios Ariel, incluyendo mejor película
México, 1972. Dirección: Arturo Ripstein Guión: José Emilio Pacheco y Arturo Ripstein Música: Alex Phillips Fotografía: Joaquín Gutiérrez Heras Reparto: Claudio Brook, Rita Macedo, Arturo Beristáin, Diana Bracho, Gladys Bermejo, David Silva, María Barber, María Rojo, Inés Murillo Género: Drama Duración: 105 min. Tráiler: Link Elección de Rafael Mejía
¿De qué va?: Gabriel ha mantenido encerrados en su casa a su mujer y a sus hijos durante dieciocho años. El único que puede salir al exterior es él, mientras la familia fabrica un raticida en polvo que Gabriel vende en las tiendas de la ciudad. La particular cárcel que ha construido Gabriel durante tanto tiempo se vendrá abajo cuando sus hijos entren en la adolescencia.


CRÍTICA XAVIER: El castillo de la pureza es una película crítica y alegórica. Arturo Ripstein plantea los peligros que supone coartar la libertad del ser humano, dando a entender que los instintos que habitan en nosotros son imposibles de reprimir. En el film, un padre actúa como dictador cruel, y la narración se encarga de desmontar su inoperancia. La constante lluvia que cae en el patio de la casa, los venenos que elabora la familia en un improvisado laboratorio o el rechazo a todos los símbolos relacionados con la sexualidad acaban configurando una atmósfera asfixiante que mantiene al espectador en vilo. En paralelo, Ripstein fuerza tanto "el concepto" que, como su tirano protagonista, no deja que los personajes respiren y, en parte, corta las alas a la película, por lo que ésta nunca llega a ser el relato subversido y trágico que por momentos promete. Por ello, uno intuye en el ritmo aletargado de El castillo de la pureza una gran carga ideológica, pero también cierta altivez que, como espectador, me distancia de todo lo que estoy viendo. Estamos, vaya, ante una cinta tan fácil de alabar como de desmontar. Guste más o menos, de El castillo de la pureza queda la sensación de haber asistido a una especie de Canino mexicano, la otra cara de un cine latino, pasional y de tendencia discursiva. ½


CRÍTICA ALBERTO: Cuando nos admiramos con la excelente gama de experimentaciones psicológicas que el cine contemporáneo nos trae, hay que hacer un poco de historiografía y remitirnos a los referentes que han edificado las bases para el desarrollo de tan interesantes ejercicios. Parece que la parcelas de expresión de directores como Yorgos Lanthimos se antojan completamente novedosas, pero lo que realmente es novedoso y admirable de sus propuestas es la capacidad de traslación de referentes pasados a la esfera actual. Arturo Ripstein, uno de los grandes maestros de la producción mexicana, hábil en las definiciones de personajes desde perspectivas varias, plantea aquí el juego de la no socialización como síntesis sobre las derivas culturales de nuestros días. El encierro de esta familia es una mirada inversa al mundo que nos rodea y cómo éste plantea muchas de las dinámicas que parecen proceder a veces de entes casi divinos. De forma inconsciente atendemos a la milimétrica postura de que nada es casual. La propuesta planteada navega en la astucia de retratar con verdad a sus personajes, sin olvidar el cometido ajustado, y para ello, vertebra sus opciones y las divide entre el rico juego de los diálogos y silencios y la notable dirección de Ripstein, sin olvidarnos de un reparto que insufla absoluta verdad a un relato que por su propia condición puede resultar artificioso. Una muestra más de cómo el cine puede cambiar o plantear cambios sobre la dialéctica social que nos rodea.

CRÍTICA ISIDRO: Canino me parece una jodida obra maestra. Cuando la sacaron leí algunas críticas negativas que decían que se había copieteado de una película mexicana de los años setenta. Seguramente en su día leería el título y la buscaría y todo, pero no me he coscado de que se trataba de El castillo de la pureza hasta que me la he puesto. Será copia o pura casualidad, el caso es que Yorgos Lanthimos sí que sabe sacar todo el jugo a este argumento que en manos de Ripstein queda algo endeblillo. Un padre de familia mantiene encerrados a su mujer y a sus hijos, que nunca han visto el exterior, en el patio del Chavo del 8. La mujer sometidísima se limita a estar guapa y a cocer patatas y alcachofas para cuando llegue el marido, figura de autoridad que se encarga de velar por el correcto funcionamiento de este microcosmos dedicado a fabricar raticidas. Y todo para preservar una supuesta pureza alejada de los vicios del hombre mundano. Sí, hay chicha, bastante, pero a la película le falta rotundidad; de hecho, cuanto más seria y crítica se pone la cosa, más ridícula se torna, con esos chillidos y sollozos de telenovela que compiten en verosimilitud con el “maldita lisiada” de María la del barrio. Para ejemplo, la escena final, que hace aguas por todos lados. Y aquí a las lámparas las llaman lámparas y no coños. Pierde toda la gracia. Aunque reconozco que me encanta que no coman carne, pero que experimenten con ratas grandes como caballos, y que hayan tenido peor gusto a la hora de decidir los nombres de los hijos (Utopía, Porvenir y Voluntad, toma ya) que mi hermana la preñada, que quiere llamar al bicho, si es niña, Cher. Si es así, Claudio, hazme el favor, enciérrame a mí también.


CRÍTICA RONNIE: Hablar en México de Arturo Ripstein es hablar de uno de los realizadores más prolíficos del medio, y a su vez de uno de los menos recordados por la audiencia de hoy en día. Su carrera incluye grandes títulos de la cinematografía mexicana que lo han hecho triunfar dentro y fuera del territorio nacional. El castillo de la pureza, Ariel de Oro a la mejor película, es uno de sus tres filmes más representativos, basado en hechos reales ocurridos en el país en la década de 1950. Un hombre mantiene a su familia encerrada en casa durante 18 años, convencido de la maldad imperante en el mundo exterior. La desavenencia de esta situación de encierro va provocando problemas en el círculo familiar a medida que los hijos se vuelven mayores y entran en la edad de la rebeldía. Destaca el sobresaliente trabajo del actor Claudio Brook y un relato que reafirma la solidez de una historia turbia y angustiante. La película toca temas bastante escabrosos como la doble moral o el malsano fanatismo y los límites de la locura disfrazados de “pureza”. Como dato curioso habrá que recordar que el filme se le ofreció a Buñuel pero, cuando éste declinó la oferta de llevarlo al celuloide, Arturo Ripstein y José Emilio Pacheco realizaron una gran labor de investigación para aprovechar la premisa de la historia en uno de los mejores guiones de nuestra historia nacional. ½

NOTA MEDIA del JURADO: ★★★★

CORTOMETRAJE | I'M HERE, de Spike Jonze

I'M HERE, de Spike Jonze
EE. UU., 2010. Drama romántico, 30 min. ¿De qué va?: Historia de amor de dos robots en un mundo poblado por humanos y androides.

CRÍTICA XAVIER: Spike Jonze es un rarito de cuidado. ¡Y bendita rareza! En I'm Here condensa toda su desazón existencial en un romance robótico bastante inusual. Raro en la forma, pero el contenido, a pesar de los cables y los chips, es el mismo. "All you need is love", que cantaban Los Beatles. El mediometraje, más curioso que fascinante, podría ser una relectura del dicho que cuentan los abuelos: "el robot que da un brazo a un androide ajeno, se queda sin brazo y sin androide". Colección de moderneces tradicionales que supone la antesala de la más larga y lograda Her. Eso sí: no me importaría lo más mínimo que Jonze elaborara mis listas de reproducción en Spotify. Los raros, entre nosotros, nos entendemos.

CRÍTICA RONNIE: Spike Jonze es uno de los realizadores más importantes de la actualidad gracias a su estilo tan peculiar y a su narrativa poética. I'm Here nos traslada a un futuro indeterminado en el cual máquinas y humanos conviven sin conflicto alguno. Los androides suelen ocuparse de labores de soporte en la sociedad: el protagonista de la historia, por ejemplo, es un bibliotecrio con una vida gris y monótona hasta que conoce a una bella androide. Todo cambia a partir de ese momento, y la atmosfera se impregna de una ternura conmovedora. Jonze da vital importancia al mensaje de amor que retrata en pantalla, convirtiéndolo en su principal motor narrativo. Ahí es donde no nos importa ver a una pareja de robots enamorados, entregándolo todo. Da igual que sean robots: podrían ser humanos, tiburones, alienígenas o dibujos animados. Una obra que nos enternece con su metáfora de amor.

CRÍTICA ALBERTO: Hay que anunciar cierto aire posmoderno en el desarrollo creativo del aclamado realizador Spike Jonze. Y este curioso cortometraje entra dentro de esta senda de ínfulas revisionistas. Puede parecer un mal mayor que merma la verdad del discurso, pero a veces contribuye a crear ciertas atmósferas que desvían las variaciones del mensaje por otros caminos. I’m Here puede ser acusado y con razón de ser un claro producto “gafapasta”, pero con ello, su atmósfera, su historia y sus personajes me conmueven y consiguen acercarme a ese sentimiento que muchas veces queda lejos del aparato cinematográfico: la empatía. No es una historia redonda, ni pretende serlo, pero con sus defectos y sus ciertos vacíos, su resolución y el admirable equilibrio del conjunto nos deja un ejercicio que maneja muy buenas vibraciones.

CRÍTICA ISIDRO: Her no fue el primer romance que rodó Spike Jonze donde seres de inteligencia artificial se enamoraban. Después de Donde viven los monstruos Jonze se puso moñas y sacó varios dramas románticos en diferentes formatos, como el simpático corto animado Mourir auprès de toi o este I’m here, donde dos robots se conocen y se enamoran hasta la memoria RAM. Pero Jonze es un moñas que me mola, la historia tiene una sutileza modernita que encandila, y las carillas de los androides se roban los corazones. Es una maravilla, de esas que te hacen llorar y lloras a gusto. No inventará la rueda, pero deja huella. Y anuncia vodka. Lo tiene todo, joder. ★★★★½


NOTA MEDIA DEL JURADO: ★★★
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miércoles, 22 de junio de 2016

CRÍTICA | LAS HORAS, de Stephen Daldry


LAS HORAS (THE HOURS), de Stephen Daldry
Óscar a la mejor actriz protagonista. Oso de plata a las mejores actrices. 2 Globos de oro y 2 Baftas
EE. UU., 2002. Dirección: Stephen Daldry Guión: David Hare, a partir de la novela homónima de Michael Cunningham Música: Philip Grass Fotografía: Seamus McGarvey Reparto: Meryl Streep, Julianne Moore, Nicole Kidman, Ed Harris, Toni Collette, Claire Danes, Allison Janney, Miranda Richardson, Jeff Daniels, Eileen Atkins, Stephen Dillane, John C. Reilly, Daniel Brocklebank Género: Drama Duración: 114 min. Tráiler: Link Elección de Andrés Ricaurte
¿De qué va?: En el Londres de los años 20, la escritora Virginia Woolf ultima los detalles de su nueva novela. En Los Ángeles de los años 50, Laura Brown, casada y con un hijo, es una ama de casa enfrascada en la lectura de Mrs. Dalloway. En el Nueva York de nuestros días, Clarissa Vaughan ultima los detalles de una fiesta para su amigo Richard, un poeta enfermo de SIDA. Tres mujeres separadas en el tiempo y en el espacio, pero unidas por un mismo deseo: encontrar un sentido a su existencia.


CRÍTICA XAVIER: Las horas se estrenó en una de las temporadas de premios con mayor nivel de la historia reciente: en cuestión de meses vimos, además del film de Daldry, Chicago, El pianista, Adaptation, Lejos del cielo, Hable con ella, Y tu mamá también, Frida, Gangs of New York o A propósito de Schmidt, sólo por citar unos cuantos títulos. En los primeros años de este mismo blog, Las horas fue declarada la mejor película de su década según los lectores de Cinoscar & Rarities. Y ahora, rescatada para el Cinoscar Summer Festival, no hay duda que el film es un clásico moderno en toda regla. Pocas veces un guión ha engarzado tantas historias con tanta sensibilidad, tanto equilibrio y tantas escenas para el recuerdo. Pocas veces un reparto se había situado en un estado de ánimo y de gracia tan destacado. Pocas veces la banda sonora de una película ha contado tanto y tan bien, como si fuera un personaje más de la función (sólo se me ocurre otro referente contemporáneo en el que se obre ese pequeño milagro: Expiación, de Joe Wright). Y, sobre todo, muy pocas veces el espectador tiene la sensación de estar ante una "película mundo", un todo completo y personal, un conjunto irrepetible por la universalidad y la atemporalidad de su discurso. Una película valiente que habla del abismo, de la tragedia y de la alegría que encierran las pequeñas cosas, de lo que implica ser mujer, del amor, de la lealtad y la dependencia, de la vida en su sentido más amplio. Un melodrama perfecto. ★★★★½

CRÍTICA ISIDRO: Vi Las horas por primera vez hace algo más de ocho años, recién cumplidos los quince, cuando me entró la perra por esto del cine. Hasta entonces me gustaba y era consumidor asiduo, pero por aquella época me dio por investigar un poco y ver cositas más allá de Piratas del Caribe y Saw. Con Las horas descubrí las mieles del drama: ese género desterrado en mi adolescencia tenía mucho más que ofrecerme de lo que yo me pensaba. Y la acabé considerando una de mis películas favoritas. Quizá fue porque nunca había visto algo rodado con tanta sensibilidad, donde el objeto de la película no era conseguir un barco negro o cortarse un pie, sino los dilemas existenciales de tres mujeres en tres lugares y épocas diferentes extrañamente relacionadas. Y todo con esa musiquilla maravillosa de Glass acompañando los saltos de una historia a otra con esas tres pedazo de actrices dando lo mejor de sí mismas. Ocho años después de aquello la he vuelto a ver, pero admito que el impacto ha sido menor. Le reconozco todos sus méritos, pero quizá se me hace corta y el cuerpo me pide más minutos para profundizar un poco más en las (des)motivaciones de sus protagonistas. Vamos, que me he vuelto un chungo de cuidado y le tengo que poner alguna pega que justifique las cuatro estrellas que le pongo. O eso o que desde Tan fuerte, tan cerca le tengo una tirria al Daldry que no puedo con mi vida. Yo ahogaba al niño en el río en lugar de a la Woolf, ¿vosotros no? Puta pandereta. ★★★★


CRÍTICA RONNIE: Una película perfecta. Diseño de producción, guión, dirección, banda sonora, vestuario, montaje y sobre todo unas actuaciones maravillosas. De vez en cuando en el universo suceden convergencias que mueven nuestro ser y una de esas convergencias sucedió en esta película, que de golpe nos sacude las vísceras con su intensidad. El dinamismo que vemos en pantalla a duras penas causa agobio en el espectador, porque el producto que estamos consumiendo es la cara más bella y endeble de la fatalidad de nuestras propias existencias, "Usted no encuentra la paz evitando la vida”. Este es un juego de emociones que te atrapa y te destroza en el acto, te enseña que la felicidad no es más que un momento efímero en nuestras propias vidas, nuestras vidas que tienen la opción de ser completamente libres de frivolidad en un acto de completa intimidad: el suicidio. Las horas avanzan cansadas, entumecidas, insensibles. ¿Cómo vivir cada día, uno tras otro, con esa sensación de que hay algo que no funciona y que no te deja ser feliz? ¿Cómo sobrevivir a las horas, esas horas que llegan después y siempre vienen a recordarte tus peores desgracias? Mirando de frente y avanzando con tenacidad, sin mirar atrás, sin contar las horas, conociendo y amando la vida hasta el final. ★★★★


CRÍTICA ALBERTO: Hay películas que marcan un hito decisivo en la historia del cine, y cuando la conjunción de todas las piezas llega a límites de perfección, uno ya no puede olvidar nunca semejantes espectáculos. Parece que todas las grandes obras maestras quedaron en el pasado, pero no es así, aún hay resquicios maravillosos que nos invaden la mente y el corazón y nos dejan abrumados. El año 2002 fue de una excelencia pocas veces vista, con varias grandes películas, pero el segundo film de Stephen Daldry dejó atónito a un amplio sector de los que lo visionaron y perpetuó su marcado paso por la historiografía mundial. A partir de la novela de Cunningham, llena de matices y variaciones culturales y existenciales, Daldry levanta un ejercicio apoteósico y milimétricamente medido. La consecución de las tres historias atiende a una singularidad pocas veces visitada en el cine, y la fusión de las mismas resulta de una extrema inteligencia y belleza. La formulación de estos relatos, las verdades de sus personajes y la interesante paleta discursiva de claras connotaciones culturales se funde en un todo que se define entre la interesante adquisición de notas astutamente voraces y la admiración por la consecución de tanta belleza. Hare adapta con maestría y Daldry explora con magnificencia, siempre muy respaldado por un excelente equipo técnico (inolvidable la bellísima partitura de Philip Glass). Pero sin duda la cúspide es de ellas, siempre equilibradas por los secundarios (extraordinario Ed Harris), pero capaces por sí solas de contar una historia y de plasmar una serie de vidas. Su absoluta entrega, su perspicaz destreza y su portentosa entereza otorgan humanidad a estas tres voces que hablan sobre la vida, sobre las oportunidades perdidas, sobre el paso del tiempo y sobre la necesidad de amar y ser amado: Streep, Moore y Kidman firman sus trabajos más complejos en un tríptico que brilla por la excelencia de las mismas en consonancia perfecta con sus historias. Historias que se quedan atrapadas en quien las visita, por la brillante verdad que aguardan y por la agudeza para explorar las delicias de la humanidad a través de la belleza del Séptimo Arte. Extraordinaria Obra Maestra. ★★★★

NOTA MEDIA del JURADO: ★★★★½

martes, 21 de junio de 2016

CRÍTICA | HARAKIRI (SEPPUKU), de Masaki Kobayashi

 

HARAKIRI (SEPPUKU), de Masaki Kobayashi
Premio Especial del Jurado del Festival de Cannes 1962
Japón, 1962. Dirección: Masaki Kobayashi Guión: Shinobu Hashimoto, a partir de la novela de Yasuhiro Takiguchi Fotografía: Yoshio Miyajima Música: Tôru Takemitsu Reparto: Tatsuya Nakadai, Rentarô Mikuni, Akira Ishihama, Shima Iwashita, Tetsurô Tanba, Masao Mishima, Ichirô Nakatani, Kei Satô, Yoshio Inaba, Hisashi Igawa, Tôru Takeuchi, Yoshirô Aoki, Tatsuo Matsumura, Akiji Kobayashi, Kôichi Hayashi, Ryûtarô Gomi, Jô Azumi, Nakajirô Tomita, Shichisaburô Amatsu, Kenzô Tanaka, Shin Nakahara, Tsuneo Ikeda, Minoru Miyagi, Takaaki Kadota, Satoshi Nishida, Tetsurô Komiyama, Shûichirô Narita, Noboru Kasuga Género: Drama. Samurais Duración: 130 min. Tráiler: Link Elección de Álvaro Úbeda
¿De qué va?: Tras unos años de pobreza y desamparo, un samurai sin amo acude a la casa de un poderoso clan para acogerse al ritual del harakiri. La propuesta genera ciertas suspicacias en el regente del lugar, ya que tiempo atrás un joven samurai se quitó la vida de la misma manera que desea el recién llegado. La coincidencia encuentra su verdadero significado cuando el hombre, antes de darse muerte, cuenta la historia de su vida.


CRÍTICA ISIDRO: En una época de paz en el Japón del siglo XVII, los samuráis empobrecidos acuden a los castillos para chantajear a los señores feudales: si no reciben limosna, se abrirán las tripas en canal delante de sus puertas. Tsugumo, en cambio, solicita el seppuku para poder recibir una muerte digna de un samurái, no sin antes contar su historia. En Harakiri (Seppuku), Kobayashi realiza toda una vivisección del código de honor del guerrero, cuya incoherencia deshumanizadora queda a la vista aún más al ambientarse en un periodo sin conflictos bélicos: el honor del guerrero está unido a la lucha, y si no puede luchar, ha de morir. Pero cuanto más insisten los poderosos en el seguimiento de ese código, más se permiten subvertirlo a su antojo: Kobayashi, pues, realiza tanto una crítica del dogma como de la hipocresía de quienes lo promulgan. Y todo presentado con una elegancia superlativa en cuanto a encuadres y movimientos de cámara, con un expresivo blanco y negro y con un hábil uso del flashback que permite jugar con las expectativas argumentales. De no ser porque en algún plano se le ha visto el cartón a las pelucas me creería si me dijeran que la rodaron anteayer. Vamos, me ha parecido un auténtico pasote, a mí, que creía que me aburriría tanto que acabaría practicándome el harakiri no ya con espadas de acero, ni siquiera de bambú, sino con las de plástico malo que venden en las ferias. Magistral. ★★½


CRÍTICA RONNIE: Kobayashi logra con Harakiri (Seppuku) un sombrío relato de fuerza y honor, y realiza una epopeya épica que se vuelve atemporal. Por si no se han dado cuenta, esa es una de las características que busco en este festival: encontrarme con esas joyas del cine que no pierden vigencia y que deslumbran más que cuando fueron presentadas al mundo. Harakiri (Seppuku) cuenta con un argumento insuperable y un reparto que entrega actuaciones precisas que destacan entre las mejores de este festival. Yoshio Miyajima realiza uno de los mejores trabajos de fotografía en blanco y negro que yo recuerde; los claroscuros utilizados en las escenas de esta película son una verdadera delicia. Bueno, no hace falta más para que sepan que me ha gustado la película de Kobayashi, el cine nipón suelo consumirlo solo con sus representaciones animadas y de vez en cuando es refrescante expandir la mente a trabajos artísticos de diferente factura a los acostumbrados. La escena del duelo en medio del viento me ha resultado poéticamente hermosa. ★★★★

CRÍTICA XAVIER: Harakiri (Seppuku), sin ser la mejor película sobre el estamento samurai, sí es con toda seguridad la que ofrece una visión más desangelada de los guerreros del antiguo Japón. Estructurada como un Shakespeare nipón, con una tensión que se corta con el filo de la katana más delgada, Harakiri (Seppuku) es un ejercicio de belleza cinematográfica y narrativa: la elocuencia de sus personajes, la cuidada fotografía y los constantes giros de guión ofrecen una de las experiencias más claustrofóbicas que se recuerden. Kobayashi apela a la tradición samurai y al film de venganza para dejar a la superficie las falsas apariencias de una sociedad que se resquebraja. Su discurso sobre el honor y la miseria es apasionante: ¿hay algo de honorable en la miseria?, ¿puede conservarse la honorabilidad cuando no se tiene nada?, ¿hasta qué punto el recato puede convivir con la necesidad?, ¿puede defenderse el harakiri como máxima expresión de honor cuando ya no se tiene nadie a quien servir?, ¿la servidumbre implica fidelidad y silencio, sin cuestionamientos de por medio? Como dice el protagonista durante su ceremonia de despedida: Honorable señor: ¿por qué habláis tanto? ¿por qué tanta formalidad? Y en el fondo, el abuso de la palabra y la parsimonia propia del cine asiático restan potencia, que no brutalidad ni ideas, a este Harakiri (Seppuku) de cine superlativo. Una de las grandes películas del festival. ★★★★


CRÍTICA ALBERTO: Las repercusiones éticas de la nueva ola del cine japonés y de autores de gran magnificencia como Kurosawa trajo una serie de exploraciones sobre la verdad del ser humano a través de ejercicios muy diversos e interesantes. Obras de rica apariencia formal, con abundante uso de metáforas y con un complejo mensaje que aborda cuestiones culturales y existenciales. La película de Kobayashi que consagra esta tendencia, ejemplifica el claro hundimiento de la dignidad humana por el quebramiento de los sistemas establecidos y antoja la muerte como una vía resolutiva. Es admirable el ensamblaje de las piezas y la forma de plantear la dialéctica del discurso, así como el rico entramado formal que refuerza las posiciones adquiridas. La hipnótica rueda de metáforas y entresijos deja entrever la levedad del ser humano y sus claras carencias, y vertebra un ejercicio que, aunque a veces puede caer en cierta pedantería, es admirable por sus logros envidiables para edificar una muestra muy notable sobre las derivas existenciales, en comunión con un auténtico ejercicio de estilo. ★★★★

NOTA MEDIA del JURADO: ★★★★½

CORTOMETRAJE | VALIDATION, de Kurt Kuenne

VALIDATION, de Kurt Kuenne
EE. UU., 2007. Comedia romántica, 16 min. ¿De qué va?: La alegría del empleado de un aparcamiento se topará con la mala leche de una funcionaria amargada. 

CRÍTICA XAVIER: ¿No dan un poco de rabia esos individuos que sonríen por cualquier cosa? Poco importa que les estés hablando de terrorismo yihadista, de la teoría de la relatividad o de la última gala de Supervivientes: ellos irradian positividad en todo momento. El protagonista de Validation forma parte de esa enervante clase de personas. Y, para colmo, es zalamero. Pero, ¡sorpresa!, se hace querer. Aunque en su tramo final el corto cae en el romance convencional, valoro que Kurt Kuenne se marque un "Juan Palomo" al dirigir, escribir, musicalizar y encargarse de la fotografía del corto. Original reflexión sobre la necesidad de ver el vaso medio lleno para no herir a los demás y, sobre todo, a uno mismo. ¡A sonreir se ha dicho, a pesar de los pesares! Como cantaba Jamala, la ganadora de Eurovisión 2016: "¡Smile, amigos!" ½

CRÍTICA RONNIE: Si tienes un día triste, probablemente querrás echarle el ojo a esta producción, un relato ameno y optimista que refleja una sociedad necesitada del reconocimiento entre congéneres, esa validación que se espera como recompensa a un esfuerzo personal. El ser humano tiende por costumbre a hacerse laberintos mentales de cosas tan sencillas y, en vez de crear, optamos por destruir ideales con el constante odio y amargura que ello conyeva, nos convertimos en máquinas de negatividad intoxicando todo a nuestro alrededor. Pero aún así, en el punto más oscuro de esa pesadumbrez, un simple gesto, por ejemplo un sonrisa, puede ayudarnos a calmar el día.

CRÍTICA ISIDRO: En Validation, un David Bisbal aún más "flipao" que el original se dedica a resaltar las cualidades de cuantos se acercan a validar su tique del párking al ritmo frenético del chasquido de dedos. Hace sonreír a todo quisqui y les hace creer que un mundo mejor es posible hasta que se topa con una funcionaria amargada de la vida que no está dispuesta a seguirle el rollo. Vale, el corto es majo, sus 15 minutos se pasan volando gracias a un ritmazo envidiable y te deja una sensación de buen rollo que se agradece, pero el final alcanza tan altas cuotas de ñoñería que acabas vomitando arcoíris y purpurina sobre el portátil. Pero bueno, los arcoíris saben menos rancios que los jugos gástricos.

CRÍTICA ALBERTO: Aunque su escasez de recursos a veces evidencia ciertas torpezas expresivas, estamos ante un claro ejemplo de que con muy poco se puede decir mucho. Desde su sencillez, este cortometraje aprovecha sus posibilidades y en forma de metáfora se convierte en una recriminación del despojo de humanidad que sufrimos todos los días. Su astucia y su claro mensaje rompen cualquier tipo de barrera técnica y llegan directos a nuestra conciencia y nuestras emociones. Una historia que merece ser contada y que gracias al hábil ejercicio de la honestidad resurge como una notable obra para el recuerdo. ½




NOTA MEDIA DEL JURADO: ★★★½
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lunes, 20 de junio de 2016

EL PODCAST DE CINOSCAR & RARITIES | TEMPORADA 1

Lista de todos los programas de la primera temporada de EL PODCAST DE CINOSCAR & RARITIES
Fecha de publicación del primer episodio: 08/05/2015.
Fecha publicación del último episodio: 20/06/2016.

1x00 - Especial GRACIA QUEREJETA: Crítica de FELICES 140
1x02 - Especial FRANÇOIS OZON: Crítica de UNA NUEVA AMIGA
1x03 - Especial CINE FANTÁSTICO 2015: It Follows, Mad Max: Furia en la carretera, Jurassic World y Horns
1x04 - Especial PIXAR: Crítica de DEL REVÉS (INSIDE OUT)
1x05 - Especial ISABEL COIXET: Crítica de APRENDIENDO A CONDUCIR
1x06 - Especial MERYL STREEP: Crítica de RICKY
1x07 - Especial 63º FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN 2015 (DONOSTIA ZINEMALDIA 2015, #63SSIFF)
1x08 - Palmarés y análisis 63º FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN 2015 (DONOSTIA ZINEMALDIA 2015, #63SSIFF)
1x09 - Especial FESTIVAL DE SITGES 2015
1x10 - COMEDIA ESPAÑOLA: Crítica de OCHO APELLIDOS CATALANES, de Emilio Martínez-Lázaro
1x11 - LAS MEJORES PELÍCULAS Y SERIES DEL 2015
1x12 - Especial 30 AÑOS DE PREMIOS GOYA
1x13 - Especial 88ª EDICIÓN DE LOS PREMIOS ÓSCAR 2016
1x14 - Especial PREMIOS ÓSCAR y GOYA 2016 + Avance 2017
1x15 - BATMAN V. SUPERMAN: EL AMANECER DE LA JUSTICIA
1x16 - Especial PEDRO ALMODÓVAR: Crítica de JULIETA
1x17 - Especial 69º FESTIVAL DE CANNES 2016
1x18 - CINOSCAR SUMMER FESTIVAL 2016 - 4ª edición
1x19 - 69º FESTIVAL DE CANNES 2016: RESUMEN Y PALMARÉS
1x20 - JAMES WAN: Crítica de EXPEDIENTE WARREN: EL CASO DE ENFIELD
1x21 - ANIMACIÓN 2016: Crítica de BUSCANDO A DORY

EL PODCAST DE C&R: Especial ANIMACIÓN 2016: Crítica de BUSCANDO A DORY


Programa nº 22 de El podcast de Cinoscar & Rarities. Balance sin spoilers de las películas de animación más importantes de este 2016, más un avance de los estrenos animados que llegarán a los cines en los próximos meses. Reseñamos BUSCANDO A DORY, la nueva joya de Pixar, y PIPER, el corto que la acompaña. También analizamos obras clave de la temporada como Kung Fu Panda 3, Zootrópolis o algunas de las recientes nominadas al Óscar a la mejor película de animación. Todo, cómo no, acompañado de las bandas sonoras y canciones más pegadizas. ¡Gracias por darle al play!

Guía del programa:
Presentación
Crítica de BUSCANDO A DORY y PIPER
Crítica de ZOOTRÓPOLIS
Crítica de KUNG FU PANDA 3
Crítica de ANOMALISA
Crítica de EL NIÑO Y EL MUNDO
Críticas de EL NIÑO Y LA BESTIA, EL CUENTO DE LA PRINCESA KAGUYA y EL RECUERDO DE MARNIE
Avance: estrenos 2016
Despedida y canción: Can't Stop The Feeling, de Justin Timberlake

Puedes escuchar todos los podcasts del blog en IVOOX y ITUNES

CRÍTICA | ATRAPADO EN EL TIEMPO, de Harold Ramis


ATRAPADO EN EL TIEMPO (GROUNDHOG DAY), de Harold Ramis
Premio Bafta al mejor guión
EE. UU., 1993. Dirección: Harold Ramis Guión: Harold Ramis y Danny Rubin Fotografía: John Bailey Música: George Fenton Reparto: Bill Murray, Andie MacDowell, Chris Elliott, Stephen Tobolowsky, Angela Paton, Rick Overton, Brian Doyle-Murray, Marita Geraghty, Rick Ducommun, Harold Ramis, Rod Sell, Michael Shannon, Peggy Roeder, Les Podewell, Robin Duke Género: Comedia romántica Duración: 95 min. Tráiler: Link Elección de Pablo González
¿De qué va?: Phil es el meteorólogo más famoso de una importante cadena de televisión. Junto a un compañero y una nueva empleada, se dispone a cubrir un año más el festival del Día de la Marmota, el evento que año tras año determina la duración del invierno y el comienzo de la primavera. Phil desea volver a casa, pero al despertarse se da cuenta que es de nuevo el Día de la Marmota. Igual que a la mañana siguiente. Y a la siguiente...


CRÍTICA ALBERTO: Hay películas que en el momento de su estreno, por motivos de diversa índole, sufren una fuerte subvaloración, que en cierta manera las destierra de las miras de numeroso público y profesionales del sector, aunque indudablemente el tiempo atiende a la justicia necesaria de equilibrar las valoraciones no acontecidas. Es el caso de “Atrapado en el tiempo”, un film que en su momento paso inadvertido para varios sectores, pero el cual ha sido marcado por el transcurso del tiempo como un clásico. No es para menos, en su refrescante apariencia, dotada de ritmo y precisión, y un conjunto ingenioso de diálogos, hay numerosas capas de desciframiento que otorgan complejidad a una historia que ya de por sí funciona bien sin necesidad de esas trascendencias. La agilidad de la obra, magnificada por un preciso ejercicio de dirección, hace que el visionado de la misma sea amable a la vez que determinante. La película se disfruta durante y después de su visionado, porque mágicamente es capaz de equilibrar las derivaciones de un mensaje profundo con la capacidad de entretener sin pretensiones. Y en medio de todo, un actor magnético, un Bill Murray que parece haber sido predestinado para uno de los mejores trabajos de su carrera. ★★★

CRÍTICA ISIDRO: Distopía, futuro apocalíptico, aventura espacial y viajes en el tiempo. Si sale alguno de esos temas en los “topics” de Filmaffinity, está en mi lista “películas que quiero ver”. Seguro. Pero me pasa un poco como a Anton Ego, a quien no le gustaba la comida, sino que le apasionaba, y si no le apasionaba, no se la comía. Y a mí estas mierdas no me gustan, directamente me flipan, pero, eso sí, solo si me las tratan bien. Si no me las tratan bien me dan todo el puto coraje del mundo. Y con los viajes en el tiempo soy muy crítico por el tema "paradojas temporales". En Looper, por ejemplo, acabo queriéndome sacar el cerebro por la nariz con una cucharilla. Interstellar, en cambio, lo trata genial y encima me mezcla espacio sideral, así que casi me lleva al orgasmo. Atrapado en el tiempo ha sido siempre una deuda pendientísima, pero me ha sorprendido que no introdujera ningún elemento (pseudo)científico ni ninguna explicación más o menos racional (me esperaba un desastre con alguna maquinita del científico loco de turno como detonante de la trama), sino que el hecho de que Bill Murray viva siempre el mismo día funciona solo como "mcguffin" para construir una comedia romántica del típico "sobrado de la vida" que se cura en humildad para ganarse a la chica (que está) buena, una joven Andie McDowell con más arrugas que las que tiene ahora (porque ella lo vale). Vamos, que no tiene nada que ver con lo que he soltado al principio, así que no la juzgaré por esos parámetros: la peli está bien, comedia simpática con algunos buenos gags que se crece cuanto más negra y absurda se convierte y se viene abajo cuanto más rosita y ñoñona. Y ya está. ★★★


CRÍTICA KOSTI: Hace muchos años, siendo un mocoso adolescente, vi por primera vez Atrapado en el tiempo, y solo pude apreciar la buena comedia que era. Con el tiempo, la edad y un último visionado maduro, he alcanzado a ver las beldades de este particular día de la marmota. ¿Qué haría si pudiera repetir continuamente un día cualquiera, sabiendo o no que se va a repetir una y otra vez? Pues eso es lo que Harold Ramis nos hace pensar con esta historia. Un genio de la comedia, eso es Bill Murray. La evolución que va sufriendo su personaje, como la que sufriríamos cualquiera de nosotros, es tanto labor de un guión cuidado con mucho mimo como la de una interpretación brillantemente ejecutada. Es capaz de brindarnos una actitud pasota, de estrella trasnochada, y pasar a la del tipo más humilde del país. Con frases antológicas y momentos para el recuerdo, Murray construye uno de los personajes inolvidables de la comedia americana, y quizás uno de los que mayor carga dramática han encerrado por el momento. Y es que Atrapado en el tiempo sin Bill Murray no hubiera sido lo mismo. En la memoria también quedarán Sonny y Cher insistiendo día tras día con su I got you babe, evocando todo lo bueno y malo que las 24 horas anteriores han traído. Y así, un suma y sigue hasta encontrar su hueco en la vida y en el pequeño pueblo de Punxstawnwey. ¿Qué harías tú si fueras Phil para encontrar tu sitio? ★★★½

CRÍTICA RONNIE: Volver a ver Atrapado en el tiempo es remontarme a las tardes de mi infancia donde disfrutábamos en familia las películas de Bill Murray; y es que siempre he tenido en buena estima a Murray, porque recuerdo cómo hacía reír a mi mamá con sus ocurrencias. Vamos, todos sabemos que el carisma de Bill “Fucking” Murray es innegable, y aquí no tenemos la excepción. El personaje de Murray en Atrapado en el tiempo es perfecto, tiene una progresión natural que no resulta para nada forzada y esto es gracias al guión firmado por Dani Rubins y el propio realizador Harold Ramis. El principal encanto de la cinta radica en cómo se presenta, como una comedia para toda la familia, y a medida que se crece se va alejando de esta etiqueta y se convierte en una película profunda y resulta un completo análisis del comportamiento de una persona. Una “comedia” clásica para pasar una tarde divertida. ★★★½


CRÍTICA XAVIER: Mi profesor de Filosofía de Bachillerato me hizo una confesión lapidaria. Para él, sólo había dos cosas que merecían la pena en cuanto a cine: la filmografía de Woody Allen y Atrapado en el tiempo. La defensa del director de Manhattan era comprensible, pero la reivindicación de la comedia de Harold Ramis no entraba en mis esquemas de "cinéfilo de 16 años". Una década después, al ver de nuevo Atrapado en el tiempo (conocida por todos como El día de la marmota), me acordé de ese docente y simpaticé con su criterio. Al fin y al cabo, la película tiene su enjundia sesuda (¿qué haríamos si supiéramos que no habrá un mañana?) y un ritmo muy trabajado. Es, vaya, una de las mejores comedias de los 90, intrascendente y reflexiva según se mire. Al conjunto suma un guión muy original, un Bill Murray muy agudo (antes de convertirse en la parodia de sí mismo que es ahora) y una Andie MacDowell adorable (antes de empezar a promocionar cremas faciales a tutiplén). Con todo, si el mensaje de la película es que debemos intentar dar lo mejor de sí cada día porque nunca se sabe lo que puede ocurrir, ¿por qué se rompe el maleficio cuando el protagonista consigue camelar a la guapa de turno? ¿No se contradice la película premiando al personaje? ¿Por qué el final es más dulce que socarrón? Lástima que ya no pueda formularle esas preguntas a mi profesor. Sea como sea, un gran entretenimiento. ★★★½

NOTA MEDIA del JURADO: ★★★½


SEMANARIO 104 | CINOSCAR SUMMER FESTIVAL 2016 (IV)

¿Te perdiste algún escrito del blog? Con nuestro semanario puedes recuperar las distintas publicaciones de todas las semanas. En el margen derecho del blog, en la sección 'semanario', puedes (re)leer los distintos artículos ordenados.

CONTENIDOS DEL BLOG: ESPECIAL CINOSCAR SUMMER FESTIVAL


Sección oficial a concurso:
Crítica de UNA NUEVA AMIGA, de François Ozon
Crítica de FAHRENHEIT 451, de François Truffaut
Crítica de HANNAH ARENDT, de Margarette von Trotta
Crítica de CRÓNICA DE LA GUERRA CARLISTA, de José María Tuduri
Crítica de PULP FICTION, de Quentin Tarantino

Otras secciones:
Trabajo novel: AFECTOS, de Gabriel Fojar
Trabajo novel: ¿PUEDES AYUDARME?, de Pablo González
Trabajo novel: BOHEMIA, de Daniel Farriol
Corto: RHAPSODY IN BLUE, de Eric Goldberg

domingo, 19 de junio de 2016

TRABAJOS NOVELES | BOHEMIA, de Daniel Farriol

Cinoscar Summer Festival 2016: Trabajos noveles a concurso
Entrevista a Daniel Farriol, director de Bohemia

1. ¡Bienvenido al Cinoscar Summer Festival, Daniel! Es un placer contar con Bohemia en la sección Trabajos noveles a concurso. Antes de entrar en los detalles de tu corto, queremos conocerte a ti. ¿Qué deben saber nuestros lectores y espectadores de Daniel Farriol? ¿Cuál es tu vinculación con el mundo del cine y de la realización?
Mi pasión por el cine siempre ha estado ahí, dentro de mi. Primero como cinéfilo curioso, siendo un adolescente ya me grababa en VHS los ciclos de madrugada que programaba La 2 y donde pude descubrir desde el Decálogo de Kieslowski o un ciclo de cine chino; luego como aprendiz de guionista, intentando convertir mis relatos en imágenes con la ayuda de los libros de Linda Seger o Syd Field; y más tarde, vinculándome en un cine-club de barrio que me sirvió como primer contacto con gente afín para empezar a rodar un corto sin conocimientos ni vergüenza, en la que asumí la figura de director por descarte. A partir de ahí, el gusanillo de los rodajes me envenenó, me lo tomé más en serio, con mi primer sueldo me decidí a estudiar en una escuela de cine en Barcelona y a seguir rodando de forma continuada como medio de aprendizaje… Llevo a mis espaldas unas 25 obras que incluyen desde cortos en Súper-8 de 3 minutos hasta un largometraje en Mini-DV. Descubrí lo bonito y duro que es hacer cine, incluso cuando se tratan de trabajos de aficionado o precisamente por eso. También, me he dedicado a la crítica de cine, impulsé una web llamada Universo Cinema con la que me he hecho un asiduo de los Festivales de Cine para seguir consumiendo cine compulsivamente. Lo cierto, es que coincidiendo con la crisis económica, también sufrí un parón creativo. Por primera vez, dejé de tener proyectos de rodaje en mente y en los últimos 3 años no he hecho nada, necesitaba distancia, creía que mi gusanillo se había muerto, pero en este 2016 empiezo a sentir que me vuelve el hambre creativa. 

2. En los títulos de crédito, puede leerse que rodaste Bohemia en 36 horas. ¡Tuvo que ser una filmación maratoniana! ¿Cómo conseguiste ajustar tiempos y equipo técnico y humano con tan poco margen? ¿Partiste de un planning de rodaje muy delimitado?
Fueron 36 horas muy intensas. Hace unos años, la web Cinemavip creó un certamen que se llamaba las 36 Horas de Supervivencia Fílmica, donde te proponían rodar un corto en 24 horas y editarlo en 12. Fuimos a una de las primeras ediciones que se celebró en Lerma, un pueblo de Burgos, y nos fascinó tanto la experiencia que repetimos en Marbella, Zaragoza y San Sebastián. Era una auténtica locura, pero también vivimos algunas de las experiencias más apasionantes que hemos tenido rodando. El equipo se formaba a través de la web que organizaba el concurso y a algunos miembros del equipo los conocías en persona el día antes del rodaje. El guión lo llevábamos todo lo bien planificado que se puede llevar en estos casos, pero había que dejar margen para la improvisación para superar los imprevistos e intentar cuadrar al máximo los horarios para que diera tiempo a grabar toda la historia. Fue clave trabajar con Lluís Gifré como operador de cámara y director de fotografía, hemos trabajado juntos en la mayoría de mis trabajos y contábamos con la experiencia de rodar cortos en Súper-8 que se editaban sobre cámara, sin montaje posterior, en los que llevaba un estricto planning con el orden de planos y los segundos que teníamos para cada uno porque no podíamos pasarnos de los 3 minutos y 17 segundos que tenía el rollo de película Súper-8. De todas formas, siempre me gustó complicarme más de la cuenta. Muchos de los participantes grababan en una o dos localizaciones durante las 24 horas, yo siempre buscaba abarcar el máximo de localizaciones posibles, lo que complicaba el asunto con los desplazamientos, la necesidad de iluminar cada secuencia… Después del rodaje, sin tiempo para dormir, empezaba la edición a contrarreloj, en la que siempre nos faltaba tiempo para acabar el audio. El montaje que habéis visto está retocado a posteriori, especialmente todo lo relativo al sonido y la banda sonora. 

3. Rodaste Bohemia en San Sebastián. De hecho, en el corto pueden verse algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad. ¿Cuál es tu vinculación con esa ciudad? ¿Qué localización, ya sea de exteriores o interiores, fue más difícil de gestionar o de conseguir?
San Sebastián es una ciudad que me encanta. Cada año voy al festival de cine y me gusta mucho pasear por sus calles, ya es como si fuera mi segunda casa; de hecho, un par de años después de Bohemia, fui para rodar otro corto. Probablemente, el reto más grande fue ir a rodar a la Isla de Santa Clara, aunque Cinemavip te ayudaba con la gestión de algunas localizaciones, esa no estaba entre las previstas y la gestionamos a través de Olatz y Sara, maquilladora y estilista del corto, respectivamente, que viven allí. Pero igualmente no era sencillo porque llevábamos un poco de retraso y disponíamos del tiempo justo para coger la barca, ir hasta allí, grabar los planos que necesitábamos antes de que anocheciera y volvernos con la marea revuelta. Grabar por la noche en el puerto también fue complicado, era un espacio muy grande para un equipo muy pequeño y ya empezábamos a estar agotados. 


4. Bohemia se basa en el relato Ni vivo, ni muerto de Miquel Farriol. ¿Cómo es esa génesis literaria del corto? ¿Cómo llegaste al relato y qué cambios realizaste a la hora de adaptarlo en un guión cinematográfico?
Miquel es mi hermano. En esa época escribió varios cuentos metafóricos destinados a un evento que organizaba para revitalizar el comercio local. Cuando leí ese relato, enseguida pensé que podía contener un guión. Cogí algunos detalles, pero principalmente la esencia que desprendía, no hice una adaptación demasiado fiel y realicé cambios drásticos como poner una protagonista femenina y todo lo relativo a su maternidad. 

5. Bohemia mezcla el thriller con la ciencia ficción. ¿Podemos hablar de Bohemia como una distopía? ¿Cómo se logra hacer un trabajo coherente con su género pero con pocos recursos, al menos con muchos menos de los que cuentan las películas que vemos en salas y festivales?
Siempre me ha encantado la ciencia ficción y me apetecía rodar algo del género, con una ambientación futurista o post-apocalíptica, pero nunca he tenido presupuesto para decorados ni para naves espaciales (bueno, nunca he tenido presupuesto para casi nada). Busqué la sutileza, una ambientación atemporal y algunas referencias cinéfilas para que el espectador aceptara el juego de entrar en una distopía futurista sin mostrar casi ningún elemento futurista en ella. 

6. Recomendamos a los espectadores que visionen todo el corto, ya que nos ofreces una sorpresa final. Sin desvelar muchos detalles, ¿qué querías transmitir con ese desenlace tan enigmático? A pesar de los pesares… ¿hay espacio para la esperanza en Bohemia?
Totalmente. Creo que es uno de mis trabajos con un final más esperanzador, a menudo, soy muy fatalista y muchas de mis historias acaban mal. Ese final surgió solo, el último plano iba a ser el primero, durante el rodaje cambié cosas, corté algunas escenas, quité mucha voz en off. Lo que intentaba decir con ese final es que no hay que rendirse, las dificultades ya te las plantearán los otros, las soluciones tu mismo. Por otro lado, ese final me llevó después a querer seguir explorando en lo que sucedería después, me planteé grabar una web-serie y escribí la sinopsis de la que sería la primera temporada, presenté el proyecto a un concurso, pero como no pareció interesarles, abandoné el proyecto. 


7. Es imposible no ver en Bohemia una reflexión de nuestros tiempos. Citas el mal trato que se les da a los autores, a las personas que piensan por sí mismas y a todas aquellas conductas que quedan catalogadas ‘fuera de la norma’. ¿Hasta qué punto podemos leer Bohemia en clave social? ¿Qué querías criticar o transmitir a la audiencia? ¿Todo ello ya aparecía en el relato inicial?
Sí y no. El relato de mi hermano, tal vez, fuera más reivindicativo, con más rabia interior. Yo quise enfocar mi historia desde un lado más poético, donde la crítica estuviera latente en segundo término y lo importante fuera la necesidad de preservar lo diferente, la genuino. Pero sí que recuerdo que poco después de terminar el corto coincidió con todo el movimiento social que hubo en las plazas de España, pensé que muchos le podrían dar un significado social más potente a mi historia, no fue algo que hiciera de manera consciente, pero supongo que el entorno también me condicionó. 

8. En todas las entrevistas nos gusta saber cuál fue la relación entre el director y sus actores. ¿Puedes contarnos algún detalle al respecto? ¿Qué indicaciones les diste a tus intérpretes? ¿Contaban con experiencia interpretativa previa antes del rodaje?
A Tim Verardi lo conocí personalmente el día antes de grabar, contactamos por internet a través de la web que organizaba el certamen, vi su videobook y me gustó su imagen. Con Beatriz Cotobal fue distinto, era una actriz asidua a las 36 Horas de Supervivencia Fílmica como nosotros y habíamos coincidido en varias ediciones. Nos encantaba su trabajo, nos conocimos y queríamos trabajar juntos. Con los dos hubo una buena relación, aún recordamos con cariño ese rodaje y, a veces, fantaseamos con volver a trabajar juntos. Me hace mucha ilusión ver ahora a Bea interpretando un personaje fijo de una serie de TV con tanto éxito como Allí Abajo


9. Tampoco queremos dejar de preguntarte por tus preferencias como espectador. ¿Qué tipo de cine sueles visionar? ¿Se corresponde con los géneros que toca Bohemia? ¿Qué valoración haces del cine fantástico que se realiza en España?
Consumo todo tipo de cine, como con la gastronomía, no le hago ascos a casi nada. Me puedes ver maravillado con The Deep Blue Sea de Terence Davies o divirtiéndome con Sharknado. Cine comercial, independiente, de autor… todo es cine. Lo mismo con las nacionalidades, me gusta mucho ver cine oriental, por ejemplo, pero no le hago ascos al cine español ni al norteamericano o al francés. Con el cine de terror y la ciencia ficción me pasa algo curioso, son géneros que me atraen especialmente, pero encuentro pocas cosas que me acaben atrapando. Del cine sigo esperando que me haga sentir emociones y que me sorprenda, por eso cuando estoy "festivaleando", ni siquiera me leo las sinopsis de las películas, me gusta entrar a la sala con los menos datos posibles sobre su argumento. El cine fantástico español escasea, aunque sí creo que en los últimos años nos hemos atrevido más, nos hemos quitado los complejos y se han podido ver cosas muy interesantes. 

10. ¡Muchas gracias por tus respuestas, Daniel! Para acabar, te damos la posibilidad de que dirijas unas palabras al jurado y a los espectadores del festival. ¿Por qué deben visionar y votar tu cortometraje? ¿Qué se encontrarán en los 8 minutos de Bohemia? ¡Mucha suerte!
Porque me harían muy feliz. Si hay gente a la que le guste el corto, pues me animaría para recuperar la ilusión por volver a rodar, a lanzarme a nuevos proyectos. Muchas gracias por la entrevista, la he disfrutado mucho.


sábado, 18 de junio de 2016

CRÍTICA | COLINAS CIEGAS (BLIND MOUNTAIN), de Li Yang



COLINAS CIEGAS (MANG SHAN, BLIND MOUNTAIN), de Li Yang
Sección Una Cierta Mirada del Festival de Cannes. Gran premio del Festival de Bratislava
China, 2007. Dirección y guión: Li Yang Fotografía: Jong Lin Reparto: Huang Lu, Yang You'an, Zhang Yuling, He Yunie, Jia Yinggao, Zhang Youping Género: Drama social Duración: 95 min. Tráiler: Link Elección de Daniel Bermeo
¿De qué va?: Una joven es vendida a un aldeado que vive en una zona rural de China. Su pesadilla no ha hecho más que empezar.



CRÍTICA RAFAEL MEJÍA: El director ha recurrido a lo cotidiano, narrándonos una historia de la China de 1990, época en la que el país daba asco a tenor de lo que se nos muestra en todas las películas, con un retraso social bastante evidente y una mentalidad totalmente bárbara. La historia que se nos narra es la de una joven (Bai) que es vendida a una familia para ser la esposa del hijo menor de la misma. Contra su voluntad, se va resignando a hacer ahí su vida tras varios intentos frustrados de huida. Durante una hora y media asistimos a una injusticia tras otra, se nos abren los ojos con respecto a la situación en el país durante aquel intervalo de tiempo y se consigue estremecer por su crudeza y realismo La situación de compra de esposas es común en ese ambiente cultural y otras chinas le aconsejan que persevere en su estado. Cuando es atendida en un hospital después de un intento de suicidio, también se ve la corrupción del sistema hospitalario, donde los médicos son más o menos ágiles en la atención de sus enfermos si reciben algún soborno...situación dura, indiferencia de las autoridades y funcionarios a los que únicamente les interesa su dinero, corrupción, una cultura estricta, muy pocas posibilidades de la china de escapar de ese engranaje. Todo esto funciona gracias a unas actuaciones colosales, comenzando por la joven protagonista, así como el resto del reparto, desde la familia que compra a Bai hasta varios de los pueblerinos, o el alcalde. El final, seco y cortante, deja bien a las claras el mensaje del director y la reflexión que intenta hacer. Y nosotros, de hecho, acabamos aceptando eso como cotidiano, como la solución perfecta. Más de hora y media de puro buen cine que sin duda merece la pena ver. Obligada. ★★★★½


CRÍTICA KOSTI BGY: Como si de un soplo de viento gélido se tratase, Li Yang se presenta con un escenario rural, personajes con ancladas tradiciones (hoy en día bárbaras desde un punto de vista humano), y trata de arrancarnos la venda que entre esas colinas escarpadas y difíciles no nos deja ver la realidad que sufrieron muchas mujeres en la China rural de los 90. Un drama intenso que remueve el alma de dolor y agita la mente en un torbellino de rabia e impotencia. Sin embargo encontramos en Bai (una chica recién graduada que, engañada, es vendida a una familia como esposa del hijo menor) el fiel reflejo de la esperanza. Durante la hora y media de su metraje asistimos a su larga odisea e intentos de huída de una vida anclada a lo "Fuenteovejuna: todo el pueblo a una". Pero el delito aquí es distinto, a mayor escala, y de una injusticia que remueve las tripas. La angustia que transmite Bai consigue calar profundamente, y no logra salir hasta que la historia llega a su zenit, y el director, seco, directo y sin mediar palabras, corta por lo sano. Un final que si en otro contexto puede parecer macabro, aquí se alza como la solución más práctica e incluso plausible, como esta historia, que toca un tema delicado con poco tacto, sino sincero, aunque un poco sensiblero y manipulador en algún que otro tramo. ★★★½


CRÍTICA MAYRA MEZA: La protagonista de Colinas ciegas llega a un pequeño pueblo de China del que tendrá difícil escapar, y donde será torturada física y psicológicamente por personas desalmadas que, con promesas de trabajo y de un futuro mejor, la vendieron como si fuese un objeto. El director Li Yang logra en Colinas ciegas un film de esos que exploran el lado inocente y a la vez el lado cruel y bárbaro del ser humano. En esta cinta seremos testigos de una injusticia tras otra, un pueblo donde sus habitantes cometen delitos y no hay ley que ponga límites a nada. También es una reflexión de como las injusticias llegan a hastiar tanto que la víctima termina cometiendo actos de desesperación. El personaje protagonista que interpreta Huang Lu es tenaz, una superviviente que no se conforma e intenta por todos los medios recuperar su vida; en cierta forma, Yang hace de ella una heroína que no se doblega ante la sinrazón. Retrato de una realidad que no debió ni debe existir, historia profunda y con muchos matices. Imprescindible. ★★★★