domingo, 14 de marzo de 2010

Crítica de EL SOLISTA (THE SOLOIST)

Joe Wright nos sorprende con su tercera película, la más edulcorada de toda su filmografía y sin el sello de época que basaba la personalidad de productos tan competentes como Orgullo y prejuicio y Expiación. Otra adaptación literaria, en este caso la crónica del periodista Steve Lopez, redactor de Los Angeles Times, es el motor del libreto de una película que aterriza a destiempo, no solo por llegar a las salas con demora, ni tan siquiera por sus al final mermadas posibilidades de Oscar: es una obra que, por mucho que se empeñe en hablar del 'aquí' y del 'ahora', está infectada de naftalina y buenos sentimientos, ese tipo de cine academicista que tanto gustaba en los desiguales 80. Jamie Foxx y Robert Downey Junior, excelentes dentro de las posibilidades que permite la historia, no se alejan demasiado del Tom Cruise y el Dustin Hoffman de Rain Man, aunque el palmarés de una y otra cinta difiere considerablemente porque, entre aquélla y la que ahora se estrena, median veinte años de cambio y nuevas formas. El tiempo puede haberle restado magia a la música de El solista, quizás nos ha dotado de mayor objetividad para analizar un relato que, sin notas desafinadas, nos ofrece una entretenida, casi siempre manida, harto previsible y bastante simpática trama de tragedia social y finales felices. Aunque Wrigh quiera remitirnos a las Torres Gemelas o el desastre del Katrina, El solista es más una película de romanticismo rancio que, por su desparpajo, deja verse sin demasiadas complicaciones: algo parecido le sucede al cine de Gabriele Muccino, autor de Siete Almas y En busca de la felicidad. No hay demasiada alma, no hay ni crudeza ni lirismo, pero sí mucha corrección y dos interpretaciones calibradas al detalle, el mayor disfrute de la sonata.


 
El solista es una película televisiva, familiar, sin demasiadas complicaciones y con regusto final agradable para el público menos exigente. Si algo demuestra Wright, aunque estemos ante su peor jugada, es ser un autor popular, uno de los pocos artistas que piensa en el público sin por ello ceder ni un atisbo de personalidad o libertad creativa. El solista nos ofrece un Wright desnudo, al final el más deficiente: sus tics lacrimógenos, el extraño montaje que hilvana las capas y texturas de un caos obvio y un metraje excesivo, lleno de subrallados y titubeos en su tramo final, rompen el equilibrio, ese camino ascendente que parecía ser la trayectoria de Wright. El solista, aún así, no es una mala película: nuestras esperanzas hacia Wright siguen intactas, en busca de mejores conciertos. Curioso: Wright ha dejado la estética del pretérito para realizar su película más desfasada...


Nota: 5

sábado, 13 de marzo de 2010

Crítica de THE LOVELY BONES

En la sesión de las seis de la tarde, tres chicas jóvenes, más bien adolescentes en edad de instituto, veían The lovely bones con sus respectivas bolsas de palomitas y bebida. Desde la fila de arriba, servidor se preguntaba: ¿habrán leído el libro?, ¿serán fans de Peter Jackson?, ¿han entrado en esta sala por casualidad, tal vez por error?, o en definitiva, ¿qué les habrá atraido de la película para pasar la tarde del sábado? Es difícil explicar el gancho de The lovely bones, pero lo tiene. A lo largo de la proyección, nuestras protagonistas se reían, en otros momentos parecían aterradas y en alguna escena tuvieron que recurrir al pañuelo de papel. ¿Qué es, pues, The lovely bones?, ¿en qué género se enmarca o qué etiqueta quiere asumir? Lo que hacían estas chicas, siempre en medio de la indiferencia de una platea muerta, era verbalizar mediante muecas y gritos la incertidumbre que supone ver The lovely bones. Para más inri, dicho sábado fue una jornada de extraña niebla, una especie de vapor de agua que cubría el cielo y que cegaba los ojos al salir del multicine. 'La meteorología parece ir acorde con la película', pensé, aunque sin saber cómo es The lovely bones. Lo nuevo de Jackson es, cuanto menos, sorprendente: avanza indomable durante dos horas de inacabable metamorfosis. No es una película barroca ni pesada, sí es una cinta discutible; funciona, pero no del todo; es adulta, pero su retórica rosa despista; o bien es infantil, con lo que la crudeza de ciertas estampas vendría a aportar el componente gore, visceral, de autor. The lovely bones es tan descompensada como endiablada. Gusta sin desatar pasiones, entonces ¿cómo hablar de ella sin alabarla pero sin herirla en demasía?



La única forma de acercarse a The lovely bones es separar lo bueno de lo malo. En el saco de aciertos destacan todos sus actores: una Ronan expresiva, un Tucci frío y una Sarandon alborotada. Tampoco puede perderse de vista la sinergia, la energía, la belleza de algunas escenas, incluso algunos recursos temáticos como ese vertedero que funciona a modo de colador. Jackson se confirma como personalidad inabarcable, también como un director creativo que no ama la síntesis: en The lovely bones hay cabida para escenas de auténtica acción (la hermana en busca del diario que confirma la identidad del asesino de Susie), rimbonbante ciencia ficción (un paraje al más puro estilo Terry Gilliam), drama de época (la dura desintegración de la familia tras la ausencia de la pequeña, aunque la marcha de la madre es un recurso forzado e innecesario) y elementos místicos (lecturas sobre la reencarnación, el alma y la materia, la unión de lo celestial y lo tangible, la tradición de las historia de fantasmas). Y si distingíamos las virtudes de los defectos, The lovely bones se complica, se pierde y se diluye al querer retratar un doble mundo a todo color. Es más interesante lo que sucede bajo las nubes que lo que acontece en el limbo estético y superficial que rueda Jackson. Pero en la mezcla está el contrapunto, y con él nuestro lío: ¿cuál es el público potencial de la película?, ¿qué incidencia puede tener en un futuro o qué relaciones mantiene con la anterior y mejor Criaturas celestiales? Aquí, entre lo excepcional y el telefilm televisivo, desfilan estos queridos, entretenidos a la par que desquiciantes, indescriptibles huesos. Para bien o para mal, hay que verla, a poder ser en pantalla grande. Y si hay que mojarse, nos mojamos: esta es, pese a todo, una crítica positiva. Toma sorpresa.



Nota: 7'5

viernes, 12 de marzo de 2010

LA PELÍCULA DE LA DÉCADA NECESITA TU AYUDA


¡Ya tenemos TODAS LAS FINALISTAS de LA PELÍCULA DE LA DÉCADA! Tras una última semifinal muy reñida, así quedarán las 2 finales:


1ª final (Pasarán a la última encuesta las 5 más votadas)

- ¡OLVÍDATE DE MÍ!
- AMÉLIE
- CAMINO
- BROKEBACK MOUNTAIN
- EL ORFANATO
- EL PIANISTA
- EL VIAJE DE CHIHIRO
- EXPIACIÓN (ATONEMENT)
- LAS 13 ROSAS
- LAS HORAS

2ª final (Pasarán a la última encuesta las 5 más votadas)

- LOS OTROS
- MALDITOS BASTARDOS
- MAR ADENTRO
- MATCH POINT
- MILLION DOLLAR BABY
- MYSTIC RIVER
- POZOS DE AMBICIÓN (THERE WILL BE BLOOD)
- REVOLUTIONARY ROAD
- VOLVER

En rojo se indican las ganadoras de sus respectivos años (y, a priori, las favoritas).

Cinoscar & Rarities necesita que apoyéis a uno o varios de los títulos apuntados porque LOS POSTS FINALES DE LA PELÍCULA DE LA DÉCADA LOS HACÉIS VOSOTROS. Manda un pequeño escrito de apoyo a la película que quieras en forma de comentario en el blog o mail a xavi_23990@hotmail.com

Respondan a la siguiente cuestión: ¿Qué título merece ser La película de la década y por qué?

miércoles, 10 de marzo de 2010

ENTRADAS DE CINE: CADA DÍA MÁS CARAS

Hace unos años, este analista recuerda haber pagado 300 pesetas por ver Chocolat o Náufrago. La entrada de El baile de la victoria quedaba en 6'90 euros, y preguntarse por la subida de precios me pareció una tarea necesaria. No estamos ante el robo más grande jamás contado como rezaba la película de Daniel Monzón, pero sí ante el análisis de una realidad más que visible: la paulatina subida del importe de las entradas de cine. No exageramos: donde antes se podían ver dos películas, ahora solo se tiene derecho a una, siempre obviando el derroche de palomitas y refrescos. Si la piratería tiene la fuerza que tiene es, en parte, por el factor monetario: un ordenador vale sus euros, pero el mundo de las descargas es, a corto plazo, sinónimo de ahorro. El cine antes era una parada más dentro de un polígono industrial o zona de ocio. Ahora es casi un lujo inalcanzable, igual que la adquisición de ciertos dvds. La jugada no tiene sentido porque la mayoría de multicines se agolpan en zonas apartadas de los cascos urbanos. En todos los sentidos, se desprecia al espectador que solo viaja para ver una película: al valor de la entrada hay que pagar el dinero de la gasolina o el ticket del transporte público. Al fin y al cabo, hablamos de pérdida de tiempo: no solo contamos la duración de la película, sino los minutos que disponemos para realizar el ritual de ir, escoger y volver. No debemos olvidar que, cuando compramos una entrada de cine, un libro o un dvd, no solo adquirimos una historia, sino el tiempo que queremos invertir en una ficción que, en el mejor de los casos, nos hará olvidar nuestros quehaceres rutinarios. Con las entradas de cine por las nubes, la visita a las salas es más estresante que entretenida. No hay mayor justificación del tiempo que las reglas (que no leyes) de la piratería: con escasos clicks y minutos, el usuario accede a un amplísimo abanico de posibilidades audiovisuales. Si hay menos espectadores, el beneficio por entrada vendida debe ser mayor. Pese a todo, ¿cómo deshacer un embrollo en el que lo económico y lo cultural se pelean como agua y aceite?


Una de las medidas más curiosas para potenciar las visitas a los cines es la llamada Fiesta del cine. El espectador paga una entrada y, con ella, puede repetir el visionado de otra película a un precio considerablemente menor. La estrategia funcionó muy bien y amenaza con nuevas entregas. No deben defenderse estas acciones: la sociedad imprime con ellas la cultura de lo gratuito y debe entenderse que una entrada de cine tiene que valer su dinero, como también debe pagarse por un disco o una novela. La cultura es patrimonio de todos, pero no por ello debe o puede ser accesible a todos. Como vemos películas y no cine (o sea: historias, pero no arte), el espectador de hoy en día no valora la tarea del director, actor o guionista, y no tiene la sensación de estar pagando a los artífices de sus fantasías. De la misma forma que pagamos a la productora multimillonaria, también estamos posibilitando que el artista pueda seguir imaginando y aportando su vital granito de arena al conjunto del tejido social. Un colectivo, país o nación no puede prescindir del cine, de su cine, como elemento unificador, identificador y enriquecedor. En ningún caso el proceso debe ser gratis, por mucho que nos guste la palabra. No hay nada caro o barato, sino prioridades a la hora de gastar. En todo caso, estamos hablando de un precio excesivo, no de una dictadura: seguro que con una entrada por cuatro euros las cosas cambiarían de forma considerable. Hay precios caros, sí, pero también espectadores descarados. ¿Ello recibe el calificativo de 'fiesta'? Discutible: más fiestas son los Festivales de San Sebastián o Cannes donde, pese a todo, el cine como disciplina artística es el verdadero protagonista.

James Cameron tiene su particular lectura del tema. Avatar ha costado un sinfín de billetes, y lo desmesurado también puede aplicarse a su campaña publicitaria y beneficios en taquilla. Para Cameron, la verdadera aberración está en la película que cuesta poco y gana mucho: esos beneficios sí son netos. El comentario de Cameron es, cuanto menos, naif porque nada ni nadie puede dictar las preferencias de los espectadores. Que una película sea un fracaso o un éxito puede manipularse, pero no el hecho que una cinta guste o no. Cameron propondría la siguiente regla de tres: si Avatar vale 200 millones de dólares, la entrada podría estimarse en 10 euros, mientras que producciones modestas podrían resultar casi gratuítas para el que paga. ¿No resulta gracioso? El cine nace del dinero y la venta de entradas es la forma más lógica de recortar gastos y adquirir beneficios. Cuestiones que, en todo caso, poco o nada importan a las pandillas de amigos que ven como su carnet joven no sirve durante los fines de semana; a personas que van al cine menos porque, sencillamente, no pueden costearse una cinefilia más rica. Las entradas de cine son caras y no hay solución a la vista. Lo que fue el arte de todos (los libros precisan de una situación de alfabetismo: el cine resta abierto a todo tipo de culturas y audiencias), ahora es el lujo de unos pocos. La situación es peligrosa: cuestiones económicas a parte, el cine se está alejando de su naturaleza y esencia. Ello sí es alarmante... y caro: puede que no haya vuelta atrás.

martes, 9 de marzo de 2010

Crítica de AN EDUCATION (UNA EDUCACIÓN)

A mi madre, porque ésta es la única película de estos Oscar que ha visto. ¡Qué mal!

El viaje curtidor de la joven Jenny transcurre, paradójicamente, en paralelo al crecimiento profesional de Lone Scherfig que, en calidad de directora, abandona la fría Dinamarca (a nivel cinematográfico, en ebullición) para realizar su primera película en tierras inglesas. Y si el viaje es el leitmotiv del conjunto, no menos notable es su actriz, una Carey Mulligan de porcelana que rememora la fragilidad de Emily Watson y la elegancia de las damas de Mad Men, por citar una reconocida franquicia con la que An education comparte tiempo histórico, esencia y estética. Lástima que, en este caso, la visita sea una almibarada mezcla de C.R.A.Z.Y. y La sonrisa de Mona Lisa, poca enjundia para un título de Oscar. Aunque liviana y bien realizada, siempre agradable, la película se desvela inconsistente: poca credibilidad merece la bohemia que abraza la inocente protagonita, como tampoco ese estamento social, familiar y escolar estricto que, por conocido, acaba resultando una sátira con tintes sociales totalmente fallida (ahí está el personaje de Alfred Molina, padre díscolo, bufón de la función y secundario de lujo). Demasiado rígida cuando debería despeinarse (la visita a París es más estética que bella), totalmente mermada de sensibilidad en sus momentos cumbre (la revelación final es tan aséptica como previsible), An education funciona como película de sobremesa y escaparate de cuantos geniales actores británicos pueda recordarse (aquí hay cabida para Emma Thompon, Dominic Cooper y Sally Hawkins entre otros). Al final, todo es demasiado leve y cualquier debate sobre la metafórica educación del título pierde fuelle. Su incursión en los Oscar no hubiera sido posible sin la ampliación de la categoría reina, aunque, todo hay que decirlo, Carey Mulligan tampoco está a la altura de la preciada estatuilla. Pasa rápido, se ve sin dificultad y parece que la olvidaremos con igual rapidez. Será que los ingleses, como reza la bohemia Jenny entre discos de Jacques Brel, son demasiado aburridos.

 
An education encuentra su identidad en una narrativa tradicional, conservadora; una sorpresa para alguien (Scherfig) que en su día creó bajo los dictámenes del Dogma de Von Trier y Vintenberg. Sí queda, pese a todo, un poso femenino y feminista bastante acorde con el conjunto. La mujer como figura denostada y eterna víctima del sistema asiste aquí a su última representación, dejando espacio a la complejidad judía y un breve apunte a los ciudadanos afroamericanos que (mal)utiliza el personaje de Peter Sarsgaad para ganarse la vida. Los sueños y la rutina, las esperanzas y las obligaciones, el proletariado y la burguesía... hemos visto esta película mucho antes, pero An education, pese a todo, es una cinta sólida totalmente coherente con sus posibilidades e intenciones (no estamos y en ningún caso quiere codearse con Leigh, Frears o Loach). Todo pasa y todo queda, y el destino de An education es pasar sin estatuílla y sin demasiada incidencia (a los hechos nos remitimos: su estreno en España ha sido fugaz). El tiempo dirá si la jugada supone el despertar (porque todo en An education es juvenil, inicial, inestable) de Carey Mulligan como actriz y star planetaria.

Nota: 6

lunes, 8 de marzo de 2010

OSCARS 13: THE HURT LOCKER (EN TIERRA HOSTIL)

Una gala larga con pocas sorpresas
Ésta fue la tónica de la ceremonia número ochenta y dos de los Oscar. Se demostró una vez más que, conociendo el palmarés de los Sindicatos, los SAG, los Globos de oro y demás parafernalia de premios, se puede acertar sin ningún problema la mayoría de los triunfadores. Aún así, estos Oscar se han caracterizado por tener la carrera más reñida en años. No ayudó el hecho de que, entre los Globos y los Oscar, mediaran dos largos meses (y, si tomamos como referencia los primeros premios, casi cinco). Los Juegos Olímpicos de Invierno, que retrasaron la fecha de la esperada gala, acabaron por diseñar el que ha sido un camino largo, algo cansino, hacia la estatuilla de rigor. Y si bien no hubo sorpresas, sí las podía haber: hubo, en definitiva, tensión durante las tres horas y media de la celebración. Y es debido al factor tiempo que, como ocurrió con Shakespeare in love, el cinéfilo atento pudo ser testigo de las artimañas de todos para obtener el premio. Muy criticado fue Nicholas Chartier, productor de The hurt locker que envió correos electrónicos con tal de ganar votos extra. Igual de criticada fue la campaña de Sandra Bullock, pequeñas estrategias que incluían fotografías con mendigos y gente pobre para realzar su solidaridad (y, de paso, el mensaje tan americano que desprende su The blind side). Sea como sea, 2010 ha sido la edición en la que asistimos a la verdadera trastienda oscura de los premios por antonomasia. Y entre tanta oscuridad, Hollywood se atrevió a mirar a la Guerra de Irak tras olvidar en años anteriores títulos como Redacted o En el valle de Elah. Para todo hay una primera vez, dijo Barbara Streisand a propósito de la primera mujer con el oro a mejor director, y fue verdad: Tom Hanks, de forma rápida, casi tímida, tal vez enfadado, dijo el nombre de la reina de la noche y el duelo no escrito acabó, en términos futbolísticos, con una goleada de 6 (The hurt locker) a 3 (Avatar, deslucida y con meras menciones técnicas).

Hollywood como fábrica de sueños
Sandra Bullock se postuló como mujer del 2010. En solo un fin de semana, logró una extraña pirueta: la de recibir el Razzie a la peor intérprete y el Oscar a la mejor del año. Esta dualidad viene a demostrar que nada está escrito en cuestiones cinematográficas. Bullock, reina de América con el permiso de Julia Roberts, ha recibido una digna atención. El mundo del cine sabe que Bullock es una de sus musas más rentables y conocidas, y a nadie se le escapa sus habilidades como cómica e histriónica dama de dramas televisivos. Estos son los ingredientes de The blind side y estos han sido los méritos para hacer historia. Bullock, pese a todo, supo dedicar palabras de atención para sus contrincantes, sin olvidar a Meryl Streep (también histriónica en Julie & Julia, en su caso eterna perdedora). Con sus discursos y ademanes, Bullock demostró que sabe como nadie cómo funciona esta industria y qué supone verdaderamente un Oscar. Bullock es, de lejos, la más inteligente: sabe cuando debe ser sobria, cuando desatar su lado payaso y cuando, con el hombrecito dorado en la mano, asumir que ganar a Meryl Streep es, con su carrera, algo surrealista. Nos rendimos a sus pies. Todo es posible: Crash ya ganó el Oscar y ella formaba parte de su bizarro reparto. Hollywood es la fábrica de sueños y Bullock, como Mo'nique, lo han corroborado. El canal TNT, antes de emitir la gala, optó por recuperar Miss Agente Especial 2: seguro que el factor premonitorio obró a escondidas.


La alfombra roja
La lluvia fue tímida y, aunque los metros de tela roja estaban forrados a conciencia con techos de plástico, no vimos ni paraguas ni alborotos. Sí asistimos a la alfombra roja más concurrida de la historia, seguramente por el número elevado de invitados, presentadores y periodistas que se agolpaban formando un auténtico colapso. Dió risa la nueva estrategia de la Academia de tener entre sus filas a los niños de Crepúsculo y alguna cara televisiva, algo molesto que enturbió la que debería ser la fiesta del cine en mayúsculas. Por lo demás, un desfile bastante sobrio con muchos vestidos rojos y lilas, sin olvidar las prendas azules de nombres como Sidibe, Gyllenhaal o la pareja de James Cameron. Entre tanta gente, las mejores vestidas fueron las de siempre: Penélope Cruz, Diane Kruger y Kate Winslet (de hecho, esta última pareció ser la única que había pisado previamente una peluquería). Sobriedad fue la palabra perfecta para definir las prendas de veteranas como Mirren o Streep, un tono del que dejó contagiarse una estética general sin demasiadas estridencias. Clooney, so charming con los periodistas; Tarantino, eufórico, gritón y afónico, todo a la vez; entrevistas escuetas y con poca enjundia por parte de los medios presentes. Muchas estrellas para atraer a la audiencia, al igual que muchas (demasiadas) nominadas a mejor película para animar una industria en crisis. Cantidad no significa calidad.

Penélope, desenvuelta
No hubo chistes de nivel, tampoco apuntes humorísticos. El número musical inicial, luego mejorado con unas coreografías a ritmo de las partituras nominadas (¿por qué se obviaron las mejores canciones?), calentaron motores. Penélope dió la primera alegría al malo malísimo de Malditos Bastardos (por desgracia, el único logro de los nazis tarantinianos). Vimos, para gozo nacional, una Penélope desenvuelta, segura con el inglés, contenta con su compañero Javier Bardem, cercana con los periodistas, consciente de sus escasas posibilidades de premio y absoluta protagonista (las cámaras captaron su cara durante muchas veces a lo largo de la velada). El paso de Pe supo a confirmación y, como intuíamos, su verdadero premio está en haber conseguido dos nominaciones de forma consecutiva. No hay nada de que avergonzarse, y más cuando actrices como la ruda Sarah Jessica Parker mascaban chicle sin disimulo (si Carrie Bradshwa levantara la cabeza...). Ella fue presentadora, al igual que otros tantos nombres que recordaron los diez títulos nominados (un auténtico aburrimiento). De entre los destacados: Michele Pfeiffer defendiendo a Bridges, Oprah Winfrey alzando el honor de Gabourey Sidibe, un Ben Stiller insoportable disfrazado de Navy o la extraña pareja de Tarantino-Almodóvar. Sin olvidar el presentador que nunca estuvo allí: un Sacha Baron Cohen que, al intentar pronunciar algun chiste incómodo en los ensayos, fue eliminado de la gala final. Y un misterio: ¿por qué Cameron Diaz, otra vez en tonos grises, parece especializarse en dar el Oscar a la mejor película animada? Será por su cara aniñada.


Bridges, el quinto intento
Precious acabó la noche con dos premios, aunque uno fuera un robo a mano armado (el guión de Up in the air merecía reconocimiento). Igual palmarés tuvo Up (título animado y banda sonora) y Crazy Heart (actor protagonista y canción original), esta última con Jeff Bridges como protagonista. Si bien todos los nominados estaban obligados a acortar sus agradecimientos (y a contener sus emociones: menuda tontería), Bridges olvidó el protocolo y sus palabras se extendieron durante tres minutos (recordatorio tierno para su madre incluído). El de Bridges fue un premio de justicia tras tantos intentos fallidos, y todo en un año donde ganaron novatos (la más curtida fue la responsable del vestuario de La reina victoria, tercer Oscar en su haber). El pasado también estuvo presente con el In memorian (aplausos intensos para Brittany Murphy, Michael Jackson, Natasha Richardson, Patrick Swayze y el homenaje a John Hughes). Pura paradoja porque The hurt locker, una de las más premiadas de la década, conseguía el premio con un récord: ser el film menos taquillero con el Oscar a la mejor película. Síntomas de que, entre tanta nostalgia, algo está cambiando. ¿Nadie se fijó que la canción The weary kind estaba firmada por Ryan Bingham... el mismo nombre del personaje de Clooney en Up in the air?

La comunidad afroamericana, cada vez más fuerte
Precious parece haber heredado la buena estrella de Monster's Ball, Training Day o Dreamgirls, por citar películas con actores afroamericanos premiados. La comunidad negra se presenta cada día más fuerte: de hecho, Precious pisó el Kodak Theatre escasas horas después de haber ganado los Independent Spirit Award más importantes. Su premio a mejor guión adaptado solo obedece a esta hegemonía negra, también al extraño aprecio que los académicos han reunido por un film tan discutido y discutible. Precious es una cinta de Oscar, y lo demostró.

Pedro ladrador, poco mordedor
Los que vaticinaban una lluvia de premios técnicos para Avatar olvidaron que la película no había cuajado en los premios de muchos sindicatos. La gala final lo demostró y, a los consabidos mejor dirección artística y efectos visuales, sólo se sumó a modo de redondeo la mención a mejor fotografía (aunque, como algún comentarista acertó a señalar, es difícil valorar la fotografía de Avatar por su identidad 3D). Si The hurt locker logró tanta ventaja fue en parte por el apoyo brindado por el Gremio de Montadores de Sonido, además del de los Montadores (ganar el Oscar a mejor montaje, como viene ocurriendo con Slumdog Millionaire, Crash o No es país para viejos, parece condición sine qua non para ganar el premio gordo). El marcador de Avatar debería suponer un freno de la moda 3D y una reflexión sobre si debe incluirse nuevas categorías para films con nuevos formatos. El perro resultó ser poco mordedor pero muy ruidoso: por algo es la producción más taquillera de la historia. La mayoría de titulares señalaron que 'David había vencido a Goliat'. En parte, se obró el milagro.


El Oscar vuelve a hablar español
Cruz por Nine y el corto animado La dama y la muerte cubrían la presencia española de la noche (Banderas peleó por su primer Oscar... aunque como productor). El gato al agua se lo llevó Gerardo Herrero, productor de la hispanoargentina El secreto de sus ojos. TVE abría su informativo con dicha noticia, mientras que TV3 prefería apuntar que 'la coproducción catalanoperuana La teta asustada se fue de vacío'. Ganas de politizar el cine, una estupidez. Almodóvar en calidad de presentador ya era un buen augurio y en todo momento hubo un ambiente de colegueo: 'esto es tuyo', le dijo el español al artista ché, y éste sopesó el Oscar como el que sabe de antemano su victoria. Campanela recordó las víctimas del terremoto de Chile, un acto de moral ciudadana y cinematográfica. Y como todo queda en casa, Claudia Llosa también fue protagonista con su The milk of sorrow (al final, en su vídeo de presentación, se dijo la palabra 'Teta'). Cinoscar & Rarities reitera: La teta asustada es mucho mejor que El secreto de sus ojos, pero los Oscar se rigen por otros parámetros.

Tras unos años de polémicas y resultados injustos, la Academia nominó a las cinco películas de habla no inglesa más representativas del año. La cinta blanca y El profeta venían acaparando la atención desde el Festival de Cannes (luego con los EFA y César). Ajami, vista en algunos festivales, supuso la tercera nominación consecutiva para Israel, un hecho que no debe tomarse como casual y que puede interpretarse como estrategia con intereses escondidos. El secreto de sus ojos había sido la sensación del Festival de San Sebastián ('la película perfecta', dijo un exagerado Boyero) y La teta asustada venía encarnado el cuento de La cenicienta desde su Oso de oro en Berlín (por obra y gracia de otra oscarizada aquí ausente: Swinton). Si la selección no puede definirse más que como acertada, el resultado final demuestra que esta categoría aún pertenece al sector conservador de la Academia. El secreto de sus ojos es la película más clásica, al final más accesible, menos críptica y menos comprometida del quinteto. Parece que la Academia optó por el camino fácil, aunque bienvenido sea (Argentina suma su segundo Oscar y España lo toma casi como propio). Los comentaristas de Canal + Francia demostraron exceso de cinismo al criticar la película de Campanela, mera rabieta por no ver a Audiard en el escenario (el chovinismo tiene unos límites). No hay quejas, aunque La cinta blanca ganó en este blog el Premio Cineranking a la mejor película de los Oscar 2010. ¿No era más interesante y no había mejor cine en las categorías foráneas que en las oficiales? No admite duda.

El momento: Kathryn Bigelow, totalmente despistada cuando, tras recibir el Oscar a mejor directora, volvía al escenario con cara de desorientada, en esa ocasión para alzar el premio gordo.
El chiste: '¿No querías matar judíos en tu película, Waltz?', dijo Steve Martin al oscarizado actor austríaco. '¡Porque aquí hay mucho judío!', culminó el chiste. Y la cámara, en un acto de inteligente ironía, enfocó la cara de los Hermanos Coen.
Las ausencias: Up in the air de vacío y esperado ninguneo de District 9 o A serious man entre otras.
Los nervios: Por citar la tónica habitual de los bloggeros que, al intentar ver la gala, veían cómo iban cayendo casi todos los links. ¡Menudo mal trago! Al final, todo acabó bien.
Cinoscar & Rarities aplaudió: Todos los premios de The hurt locker. Jeff Bridges. Penélope Cruz. Los números musicales. La música de Up. Streep, un clásico.

Puedes encontrar el análisis de todas las galas de los Oscarde la década en el margen derecho del blog.

¡QUÉ ALEGRÍA! SE HIZO JUSTICIA (CASI)

Así está este bloggero tras asistir a la victoria de THE HURT LOCKER (EN TIERRA HOSTIL). La batalla se resuelve 6 a 3 a favor de Bigelow, cuya sorpresa queda reflejada en la foto. Muy pronro tendrán el análisis de la gala. Sólo una pena: que Up in the air no lograse el premio a mejor guión adaptado. ¡FELICIDADES, LECTORES CHÉS!

Ahora tengo que coger un autobús, hacer y deshacer una maleta, correr hasta la universidad y pedir disculpas a un profesor. Todo junto, y luego dormir. GRACIAS A JUAN DE LOSOSCAR.BLOGSPOT por ofrecernos todos los links y noticias. Otra vez: LOS OSCAR SON LOS OSCAR.

Saludos a todos! Feliz nueva semana!

domingo, 7 de marzo de 2010

OSCARS '10 X: QUINIELA OBJETIVA Y SUBJETIVA

La quiniela se indica en letra normal (valores objetivos).

La quiniela 'personal' se indica en cursiva (valores subjetivos).


PELÍCULA: THE HURT LOCKER
S. THE HURT LOCKER o UP IN THE AIR


DIRECTOR: KATHRYN BIGELOW (THE HURT LOCKER)
S. QUENTIN TARANTINO (INGLORIOUS BASTERDS)


ACTOR: JEFF BRIDGES (CRAZY HEART)
S. JEREMY RENNER (THE HURT LOCKER)


ACTRIZ: SANDRA BULLOCK (THE BLIND SIDE)
S. MERYL STREEP (JULIE & JULIA)


ACTOR SECUNDARIO: CHRISTOPH WALTZ (INGLORIOUS BASTERDS)
S. CHRISTOPH WALTZ (INGLORIOUS BASTERDS


ACTRIZ SECUNDARIA: MO’NIQUE (PRECIOUS)
S. ANNA KENDRICK (UP IN THE AIR)


GUIÓN ORIGINAL: THE HURT LOCKER
S. INGLORIOUS BASTERDS


GUIÓN ADAPTADO: UP IN THE AIR
S. UP IN THE AIR

PELÍCULA DE ANIMACIÓN: UP
S. TIANA Y EL SAPO


PELÍCULA HABLA NO INGLESA: THE WHITE RIBBON (GERMANY)
S. THE WHITE RIBBON o LA TETA ASUSTADA


PELÍCULA DOCUMENTAL: THE COVE
S. THE COVE


FOTOGRAFÍA: THE WHITE RIBBON
S. THE WHITE RIBBON


BANDA SONORA: UP
S. UP


CANCIÓN: CRAZY HEART
S. NINE


MONTAJE: THE HURT LOCKER
S. INGLORIOUS BASTERDS


DIRECCIÓN ARTÍSTICA: AVATAR
S. AVATAR



VESTUARIO: LA REINA VICTORIA
S. BRIGHT STAR


MAQUILLAJE: STAR TREK
S. IL DIVO


EFECTOS VISUALES: AVATAR
S. AVATAR


SONIDO: THE HURT LOCKER
S. INGLORIOUS BASTERDS


MONTAJE DE SONIDO: AVATAR
S. INGLORIOUS BASTERDS




sábado, 6 de marzo de 2010

CINERANKING OSCARS: RESULTADOS

El Cineranking Oscar 2010 terminó ayer en una jornada de votos muy intensa. Hasta última hora, cualquier título podía alzarse con el beneplácito de la comunidad bloggera. Ahora sí, ESTOS SON LOS RESULTADOS:



15. AN EDUCATION (7'21, 14 notas)
Nota mínima: 5 (Pablo)
Nota máxima: 9 (Dr. Cooper)

14. UN TIPO SERIO (7'3, 20 notas)
Nota mínima: 3 (Kouros)
Nota máxima: 9 (José Alberto, José Barriga, Pablo, Redna y Roke)


13. INVICTUS (7'33, 21 notas)
Nota mínima: 6 (Arturo, José Barriga, Kasko, Pabela, Pablo y Xavier)
Nota máxima: 10 (Albertaco)



12. LA TETA ASUSTADA (7'47, 15 notas)
Nota mínima: 6 (Antonio F., Cinefílico e Iradai)
Nota máxima: 9 (Pablo y Xavier)


11. THE MESSENGER (7'64, 11 notas)
Nota mínima: 6 (Sergio, Gine e Iradai)
Nota máxima: 9 (Giancarlo, José Alberto, Redna y Vitonemen)



10. UN HOMBRE SOLTERO (7'7, 10 notas)
Nota mínima: 6 (Iradai y Redna)
Nota máxima: 9 (Arturo y Sergio)



9. LOS MUNDOS DE CORALINE (7'77, 26 notas)
Nota mínima: 4 (Bmanav)
Nota máxima: 9 (Sergio, Giancarlo, Jorgee, Pabela, Redna y Sean)




8. FANTASTIC MR. FOX (7'92, 12 notas)
Nota mínima: 6 (Iradai)
Nota máxima: 9 (Sergio, Néstor y Pablo)



7. THE HURT LOCKER (EN TIERRA HOSTIL) (7'95, 20 notas)
Nota mínima: 6 (Bmanav y José Barriga)
Nota máxima: 9 (Albertaco, Arturo, Gine, Giancarlo, Pender, Redna, Vitonemen y Xavier)



6. UN PROFETA (8'08, 12 notas)
Nota mínima: 6 (Vitonemen)
Nota máxima: 10 (Dr. Cooper y Giancarlo)




5. UP (8'19, 31 notas)
Nota mínima: 5 (José Barriga y Xavier)
Nota máxima: 10 (Albertaco, Antonio F., El Chapa, Giancarlo, Kouros, Mariano, Pabela y Pablo)


4. UP IN THE AIR (8'2, 25 notas)
Nota mínima: 4 (Bmanav)
Nota máxima: 10 (Sergio y Pablo)


3. MALDITOS BASTARDOS (8'43, 30 notas)
Nota mínima: 4 (Bmanav)
Nota máxima: 10 (Dialoguista, Jorgee, Néstor, Pender, Roke y Vitonemen)



2. EL SECRETO DE SUS OJOS (8'73, 26 notas)
Nota mínima: 7 (Albertaco, Arturo, Giancarlo, Lalo y Xavier
Nota máxima: 10 (Antonio F., Dialoguista, Javi, José Alberto, Mariano, Pabela, Redna y Sean)

Y LA GANADORA DEL CINERANKING OSCARS 2010 ES:

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1. LA CINTA BLANCA (THE WHITE RIBBON) (9, 18 notas)
Nota mínima: 7 (Gine y Giancarlo)
Nota máxima: 10 (Albertaco, Arturo, Dr. Cooper, José Alberto, José Barriga, Pabela, Redna y Xavier)






¿QUÉ PELÍCULAS HAN SIDO LAS MÁS VISTAS?

Precious, Tiana y el sapo, The hurt locker y Un tipo serio: 20 VOTOS
Invictus y Harry Potter 6: 21 VOTOS
Star Trek y Sherlock Holmes: 22 VOTOS
Up in the air: 25 VOTOS
Los mundos de Coraline, Distrito 9 y El secreto de sus ojos: 26 VOTOS
Avatar: 28 VOTOS
MALDITOS BASTARDOS: 30 VOTOS
UP: 31 VOTOS



¿CÓMO HABÉIS ORDENADO LAS 10 PELÍCULAS NOMINADAS?

10. THE BLIND SIDE (5'62)
9. PRECIOUS (6'2)
8. DISTRITO 9 (6'65)
7. AVATAR (7'14)
6. AN EDUCATION (7'21)
5. UN TIPO SERIO (7'3)
4. THE HURT LOCKER (EN TIERRA HOSTIL (7'95)
3. UP (8'19)
2. UP IN THA AIR (8'2)
1. MALDITOS BASTARDOS (8'43)




38 concursantes. 37 películas. ¿QUIÉN ES EL GANADOR DEL CINERANKING AWARD?

6. GINE 30 notas
5. DR. COOPER y REDNA 31 notas
4. GIANCARLO 34 notas
3. ARTURO 35 notas
2. SERGIO (EXPRESS 91) y JOSÉ BARRIGA 36 notas
1. IRADAI 37 notas

Visto la alta participación, los 6 BLOGGEROS APUNTADOS RECIBIRÁN UN LOGO ESPECIAL valorando su dedicación al Cineranking. Estos 6 nombres recibirán muy pronto el logo en sus respectivos correos electrónicos. Una vez más: ¡Iradai, eres un todoterreno!

Este Cineranking ha sido el más votado y reñido de todos. De 38 concursantes, me encanta decir que contamos con bloggeros muy activos. Las listas cuentan con muchas notas y nada tienen que despreciar a otros rankings oficiales. Este bloggero se compromete a informar a ciertas revistas/ sitios oficiales de este proyecto tan grande y singular.

Me despido hasta próximos posts del CINERANKING 2010. Todos los participantes recibirán en breve un mail con la nueva mecánica del proyecto. Muchas gracias. ¿Qué les ha parecido el resultado? MAÑANA: QUINIELA OBJETIVA Y SUBJETIVA DE CINOSCAR & RARITIES DE LOS OSCAR 2010.

viernes, 5 de marzo de 2010

CINERANKING OSCAR: ÚLTIMAS HORAS

Faltan escasas horas para que termine la recepción de notas al CINERANKING OSCAR. TIENEN HASTA LAS 23:59 DE ESTA NOCHE PARA ENVIAR LOS ÚLTIMOS VOTOS (hora española). Las últimas calificaciones serán muy importantes porque:

- 3 películas se están disputando el Premio a la Mejor película de estos Oscar
- 3 bloggeros, en un empate casi técnico, rozan el Cineranking Award

La participación ha sido alta, pero ahora necesitamos el último sprint. Animo a concursantes clásicos como Mariano o José que añadan sus primeras notas; también a aquéllos que ya aportaron notas en su día. Servidor vivirá una noche de recuento y MAÑANA SE PUBLICARÁ EL POST FINAL DE ESTE CINERANKING OSCAR CON TODOS LOS RESULTADOS.

Saludos!

jueves, 4 de marzo de 2010

Crítica de DISTRITO 9 (DISTRICT 9)

Su éxito en taquilla no hacía presagiar que District 9 conseguiría aguantar el peso del tiempo y colarse en la carrera de los Oscar. Aunque admite matices, y a remolque de todo lo que se ha dicho sobre el film, sus cuatro menciones para la gala del domingo no me parecen injustas: su entrada en la terna de finalistas obedece a la mentalidad y costumbres de la Academia (con mayúscula, que no se enfaden). District 9 equilibra sus despropósitos, su naturaleza friki, con un in crescendo dramático que, si bien se ha publicitado como documental, la palabra más adecuada abraza la 'mezcla', el 'remix', el 'experimento suicida'. No opta por un género concreto, da tumbos durante todo su metraje y, al final, el espectáculo es más vivo y su héroe es más complejo que el de Avatar, hermano fantástico del que District 9 reniega. No es gratuita la relación con Cameron porque ambos films se disputarán el oro este domingo y porque Blomkamp, imaginamos que fanático del fantastique, rememora en su último tramo títulos como Terminator 2. District 9 es contradictoria, festiva, juvenil; nace como una broma de mal gusto con tintes sociales y termina en lo más alto con una lucha cuerpo a cuerpo, con una pugna entre sobrevivir o morir en un mundo que no comprende las complejidades genéticas y las desdichas del protagonista, bufón, supermán, robot, periodista cachondo y cabeza de turco de incontables errores gubernamentales. Es demasiado tarde para reivindicar una nominación a mejor actor (¿afirmación o pregunta?), también para considerar de verdad su candidatura, pero District 9, como diría (y ha dicho) Cameron, ya tiene el favor del público, quién sabe si por simple asociación a nombres como El proyecto de la bruja de Blair, Monstruoso o REC. Más de lo que parecía.


El temor al 'otro' y la tendencia norteamericana a colonizar todo y a todos sobrevuela District 9 a modo de crítica indirecta y show mutante. Alucinante y alienígena, rabiosa y en el fondo convencional, District 9 es una parodia de las películas de acción yanki, también una sui generis seguidora de la tradición blockbuster, y también una coherente trama que defiende su invento de forma realista, a capa y espada: en caso de tener visitantes espaciales en nuestro mundo, ¿no sucedería algo parecido a lo que retrata Blomkamp aquí? Dirán que es una tomadura de pelo, que no tiene ni pies ni cabeza... y no les faltará razón. Pero este analista se ha sentido más identificado con este pampanatas infectado que con el marine herido de Avatar. Los caminos cinéfilos y cinematográficos son inexpugnables: por eso District 9 ha gozado de tanta aceptación y por eso el cine de acción, muy prejuiciado desde la esferas más críticas, puede regalarnos aún títulos de nivel. Adorable fantasmada: mucho ruido y algunas nueces interesantes (reinventando el refrán).


Nota: 7