domingo, 15 de noviembre de 2009

LA PELÍCULA DE LA DÉCADA XXVIII: SEMIFINAL 4

¡OLVÍDATE DE MÍ!, de Michel Gondry
Dijeron de ella: Hermosa historia de amor, humor y, sobre todo, desamor.
Comentario personal: Carrey desmemoriado y Winslet en estado de gracia. Comedia adorable, aunque un tanto sobrevalorada.
Film.: 7'7
Imdb: 8'5
Nota personal: 7'5










21 GRAMOS, de Alejandro González-Iñárritu
Dijeron de ella: Es cine grande, tenso, violento, sobrecogedor, del que corta el aliento y lo mantiene en vilo. Un chorro de actos y de ideas.
Comentario personal: Triángulo trágico muy querido entre los bloggeros. Excelente, aunque ligeramente inferior respectó Amores Perros y Babel.
Film.: 7'6
Imdb: 7'9
Nota personal: 7









EL BOSQUE, de M. Night Shyamalan
Dijeron de ella: Una ametralladora de metáforas, un mapa de los miedos del hombre. Inteligencia maquillada de intriga.
Comentario personal: Sin riesgo a equivocarme, una de las obras maestras más infravaloradas de la década. Obra post 11-S. Grande, grande, grande. Excelente Dallas Howard.
Film.: 5'8
Imdb: 6'6
Nota personal: 10









EL TIEMPO DEL LOBO, de Michael Haneke
Dijeron de ella: Un oscuro apocalipsis interior, electricidad anímica que llena la pantalla.
Comentario personal: La obra menos conocida de Haneke es una película hermanada con el desasosiego, el miedo y el enigma. Entre metáfora y metáfora, una gran película.
Film.: 6'2
Imdb: 6'4
Nota personal: 9'5










KILL BILL VOL. 1, de Quentin Tarantino
Dijeron de ella: La película más violenta jamás estrenada por un gran productora norteamericana. Confirma a Tarantino como el maestro del cine pop.
Comentario personal: Poco más que añadir. Gran combate, pastiche histórico. ¡Que levante la mano quien tenga el silbido de Darryl Hannah como tono en el móbil!
Film.: 7'6
Imdb: 8'2
Nota personal: 10









KILL BILL VOL. 2, de Quentin Tarantino
Dijeron de ella: Te estremecerá la acción, saborearás sus ingeniosos diálogos y reirás a rabiar.
Comentario personal: Un western excelente, broche de oro de nivel a un díptico inolvidable. Ahora llega el momento de saber quién ganará: la segunda o la primer parte.
Film.: 7'6
Imdb: 8
Nota personal: 10










LOS CHICOS DEL CORO, de Cristophe Barratier
Dijeron de ella: Una película clásica para todos los públicos, con protagonistas de todas las edades y con la mezcla exacta de ternura, pasión y búsqueda de la justicia.
Comentario personal: Música sensible y sensiblera. Aunque no es apta para diabéticos, nos gusta. Música clásica que funciona.
Film.: 7'6
Imdb: 7'8
Nota personal: 8








LOST IN TRANSLATION, de Sofia Coppola
Dijeron de ella: Parece banal decir que se agotan los adjetivos al hablar de Lost in Translation pero es la verdad: es punzante y profunda, también divertida e irónica.
Comentario personal: Coppola ganó el Oscar, visitó Tokyo y tocó el cielo. Pausada y emotiva de cabo a rabo. Inolvidable.
Film.: 7'2
Imdb: 7'9
Nota personal: 10







MAR ADENTRO, de Alejandro Amenábar
Dijeron de ella: Todo es magistral en una película que sale del corazón. Javier Bardem está más allá del elogio, pero Belén Rueda y los secundarios también.
Comentario personal: Obra capital dentro de nuestro cine. Un Bardem sobrenatural en una película destinada a ser un clásico.
Film.: 7'4
Imdb: 8'1
Nota personal: 9






MARÍA LLENA ERES DE GRACIA, de Joshua Marston
Dijeron de ella: Cine vivo que late con las emociones de su protagonista, una memorable Catalina Sandino Moreno.
Comentario personal: Se reprochó su narrativa 'norteamericana', pero dicho aspecto es el que define y eleva este cuento triste de sueños y mulas. Su poster, referencia religiosa incluida, es genial.
Film.: 7'1
Imdb: 7'6
Nota personal: 8







MEMORIES OF MURDERS, de Bong Joon-ho
Dijeron de ella: Todo es desconcertante en este sorprendente, vigoroso y a la postre espléndido thriller surcoreano.
Comentario personal: Un thriller interesante. La ví una noche de insomnio. Aún no hemos conciliado el sueño.
Film.: 7'5
Imdb: 8'1
Nota personal: 8









Ya tenemos los resultados de la anterior encuensta. Otra vez, el pase a la final ha sido cosa de 3. La lucha ha terminado con las dos favoritas que, en su GRAFICO DE LA SEMANA, ya figuraban como las mejor situadas. Hablamos de...

- 5º POS.: DONNIE DARKO y MONSTRUOS S.A.: Empatan en quinto lugar con 19 votos. Uno, por ser un nombre de culto; otro, por ser una de las mejores cintas animadas del momento.

- 4º POS.: SMOKING ROOM, que ya funcionó muy bien en la anterior encuesta, se consolida entre los bloggeros con 26 votos. Es increíble pero cierto: es, a juicio de casi todos, la mejor cinta española del 2002.

- 3º POS.: MULHOLLAND DRIVE se queda a las puertas de la final con un bronze muy merecido. 5 votos la han separado del paraíso, aunque muchos de vosotros habéis luchado hasta el final por la obra maestra de David Lynch. No pueden entrar todas...

Y nuestras seleccionadas son:

- 2º POS.: EL VIAJE DE CHIHIRO, con 39 votos. Segundo puesto que se venía intuyendo desde hace tiempo. Dato positivo para El castillo ambulante, que intentará colarse en la final en próximas encuestas. Pero también mal dato porque la separan 13 votos de su rival.

Y, para vosotros, EL MEJOR FILM DEL 2002 es:

1º POS.: ¡EL PIANISTA! con 52 votos. Parece que el musico de Polanski tiene sonata para rato. Es, desde ya, una de las favoritas al premio gordo.

Y para finalizar, EL GRAFICO DE LA SEMANA:


KILL BILL VOL. 1: 8'6
KILL BILL VOL.2: 8'53
LOST IN TRANSLATION: 8'37
MAR ADENTRO: 8'17
¡OLVÍDATE DE MÍ!: 7'9
MEMORIES OF MURDERS: 7'87
LOS CHICOS DEL CORO: 7'8
MARÍA LLENA ERES DE GRACIA: 7'57
21 GRAMOS: 7'5
EL BOSQUE: 7'47
EL TIEMPO DEL LOBO: 7'37

¿A quien quieren más: a papá o a mamá, a Kill Bill 1 o a Kill Bill 2? Hay un empate virtual entre las dos cintas de Tarantino, pero el resto de títulos vienen para dar guerra. ¿Qué ocurrirá? ¿Algún favorito? La semana que viene, más.

sábado, 14 de noviembre de 2009

TELEVISIONES QUE (NO) FINANCIAN PELÍCULAS


El fauno de Del Toro presumía de dos pares de ojos, una mirada mágica que entusiasmó a los directivos de Telecinco. Y la cadena privada, que tiene mil ojos cuando se trata de financiar películas, produjo la película y vivió los Oscar conseguidos como un estandarte de la cadena. La política de Telecinco se basa en la repetición: emite, reemite y recuerda las películas de la casa. La cadena de Vasile es capaz de crear expectación, sacar petróleo de pozos ya secos. Es un mago, y sus trucos son tan efectivos como efectistas. Su estrategia de mercado, nada que ver con el arte, se basa en producir poco y machacar al pobre espectador con cortinillas soporíferas. Está claro que la política de TVE, pendiente en abarcar mucho (o sea, nada), no es la rutina ideal, pero la caradura de ciertas cadenas molesta sobremanera. Las películas precisan de organismos que las financien y las televisiones privadas ven como un ataque la cita que les impone destinar parte de su capital a financiar cine español. Otra vez el factor económico y el artístico, lo decente y lo rentable, pelean por imponer su ritmo.

Estamos cansados de ver imágenes promocionales de Agora y Celda 211 en Telecinco. ¿Alguién vió algún anuncio de Camino en TVE? La memoria nos dice que la cadena pública solo presumió de haber producido La soledad cuando la cinta de Rosales ganó el Goya. Seamos realistas: ninguna película producida por Telecinco puede ganar el Goya, básicamente porque la gala de los Premios de la Academia la emite TVE (ahora La Uno). ¿Entienden ahora por qué perdieron El laberinto del fauno y El orfanato, ambas con siete cabezones en el palmarés? Lo mismo le ocurrió a Los crímenes de Oxford y lo mismo le ocurrirá a Agora. Pese a todo, parece que nadie tendrá suficiente valor de usurparle el Goya a un Luis Tosar que, encerrado en la Celda 211, nos enseña su cara más carnívora. Con o sin premio, Telecinco solo se interesa por la rentabilidad de sus productos; por ello, sus cortinitas nos recuerdan el número de espectadores y la primera posición en taquilla de Agora y Celda 211, como si estos datos indicaran que dichas películas son buenas. Menudo circo, qué tedio: Jordi González en La noria hace un pequeño apunte sobre 'lo grande que es Agora' (¡mentiroso!), y Mercedes Milá en su apoteósico Gran Hermano 11 nos recuerda que la web de la cadena sortea una túnica de Agora. No todo es pomposidad: algunas adquisiciones como el díptico sobre el Che de Soderbergh se quedaron a medio gas; otras como El orfanato fueron auténticos hits. La balanza sigue en equilibrio.


No todo el panorama televisivo es negativo. TV3, Televisió de Catalunya, parece la única que se atreve a producir películas a contracorriente, arriesgadas, atractivas (su logo figura en los títulos de crédito de las películas de Rosales, Coll, Aguilar, Recha, Serra o Guerín entre otros). No guardo ninguna simpatía ni con la política ni con la programación de la televisión catalana, pero su generosidad y tacto a la hora de producir y emitir películas es impoluta. Ni qué decir que Cinema 3 y Sala 33, programas con Jaume Figueres y Álex Gorina, superan al encorsetamiento de Versión Española y los pésimos resúmenes de La 2 (lo del Festival de San Sebastián de hace un año, con Gomaespuma y Cándida, daba vergüenza ajena). Gracias a TV3 son posibles los Premios Gaudí, las obras de los nuevos autores de la ESCAC y el rodaje de películas pequeñas que nunca conseguirán gran repercusión. TV3, por ello, es la única que vela por la cultura en mayúsculas. TV3 hace más por España que la propia TVE, un dato revelador que a nadie le interesa recordar (en especial, algún partido político con colmillos). Y lo mejor de todo: TV3 no presume de nada y no tiene números rojos.



Televisión y cine: un embrollo. Las cadenas quieren que las películas sean un emblema de su programación (lo que ha hecho Antena 3 con Mentiras y Gordas y Fuga de cerebros) y nadie se preocupa por producir arte. Las cadenas deberían actuar a modo de coleccionista, preocupadas por tener las mejores historias y no los mejores datos de taquilla. ¿Qué opinan?

viernes, 13 de noviembre de 2009

OBRAS A REIVINDICAR: MOTHER OF MINE (2005)

Mother of mine fue la propuesta para los Oscar de Suecia hace unos años, aunque de poco sirvió su mención para potenciar su historia y premios. Curioso, muy curioso que nadie reivindique un melodrama tierno, una vuelta de tuerca a todos los retratos de la Segunda Guerra Mundial vistos hasta la fecha. Estamos ante una película pequeña, simpática pese a no esconder su vena más sensible y sensiblera. Equilibrio de ejercicio histórico y telefilm de calidad, tradición y experimento, Mother of mine nos narra la historia de Eeero, un niño finlandés que, durante la convulsa gran guerra, es enviado a la casa de una familia sueca. Contada a través de un largo flashback, el film nos explica las incertidumbres del pequeño, sus dificultades con la lengua sueca y su relación con sus dos madres: la biológica, viuda e inestable; y la adoptiva, que esconde furias y secretos por cicatrizar. El cuento no admite subtramas y roba sin piedad las lágrimas de los más sensibles. Al final, si se sabe equilibrar la ñoñería con las cualidades del conjunto, podemos extraer una fábula sobre la niñez, una oda a esa generación perdida que, por avatares de los mayores, se conviertieron en hijos sin tierra ni padres. Esta generación, la de nuestros padres y abuelos, recibe un homenaje simpático, un ajuste de cuentas tan estimulante como necesario. De esta forma, Eero, ya mayor, revive sus sentimientos pasados, sus dos casas. El pasado está muy vivo, sigue latente: el recuerdo está filmado en color y el presente en blanco y negro. Todo un atrevimiento estilístico paralelo a una historia conservadora, clasicona, agradable. El pasado sigue muy vivo y necesita supurar (La vida de los otros) y los niños son sus primeras y más inocentes víctimas (Adiós, muchachos).


Sirva la reseña de Mother of mine para destacar la falta de estrenos de películas nominadas al Oscar. Mother of mine se quedó a las puertas, pero el público español puede recuperarla en su edición en dvd. ¿Qué ha sido de Zus & Zo, Tierra de ángeles o Beaufort? Sí se estrenaron Elling, Un hombre sin pasado, Evil y Después de la boda, pero todos estos nombres figuran entre las excepciones más destacables (aun siendo películas que ni crítica ni público recuerda, la mayoría llegadas de la fría Europa). Aunque no es una gran película, choca comprobar la ceguera de la Academia de Hollywood porque Mother of mine es carne de Oscar, algo que no se puede decir de las nominadas más recientes. Pensar en las películas que nos hemos perdido por una (no) nominación asusta. Por ello, ver Mother of mine es una cita ineludible para objetivizar los inespugnables caminos de premios, festivales y demás crítica que nos rodea. Una promesa segura: pasarán una tarde muy agradable.

jueves, 12 de noviembre de 2009

LA CRUDA REALIDAD 5'5 / 10

La cruda realidad quiere seguir punto por punto el manual de la comedia perfecta. Sobre el papel, es una película tan sabionda, chulesca y descarada como el personaje de Gerarld Butler, un soltero de oro socarrón, picaflor y de lengua afilada. Como prima el calco al invento, la comedia contraataca con escena beso, escena pelea, escena reconciliación, escena revolcón en el ascensor, escena baile romántico y cuantos lugares comunes puedan imaginarse. Lo sorprendente de esta realidad paralela al buen cine, por muy entretenida que sea, es el histerismo que desprenden sus dos protagonistas. Cuesta creerse a una Katherine Heigl con la vena del cuello a punto de estallar, sobretodo si recordamos las dulces formas de su doctora Izzie televisiva. No hay duda que la nueva ambición rubia se esmera en su segundo papel cómico, pero cae en el histrionismo más descarado y molesto. La exageración, parte imprescindible de pastiches como este, es, a la vez, lo mejor y lo peor de la propuesta porque, aunque Heigl irrite, nos regala una escena bastante lograda: la acidentada cena con las bragas vibradoras mientras la heroína, mujer independiente pero tontorrona (nuevo paradigma de la comedia americana), se revuelca de dolor y de placer entre los dos maromos de la fiesta. He aquí el nuevo detalle que define La cruda realidad: un guión más escatológico de lo habitual, una nueva frivolización de la guerra de sexos que se debate entre el glamour y lo chabacano. Sea como sea, nada que valga los siete euros de la entrada. La descarga, a poder ser en versión original subtitulada, está más que justificada.




La cruda realidad es entetenida, algo evidente e irreprochable. La película, cual droga de efectos pasajeros, ameniza tardes otoñales con la misma eficacia que, por ejemplo, Algo pasa en Las Vegas, La proposición o Shopaholic. La diversión, pese a todo, no tiene nada que ver con la ética. La cruda realidad nos dice que, para ser felices, hay que tener pareja, éxito laboral e imagen física impoluta. El mundo de las apariencias, que da para charlas con mucho jugo, queda resuelta de forma obvia, descafeinada, falsa. El gran problema de La cruda realidad, como ocurre con casi todas las comedias norteamericanas de nuevo estreno, es que no se define ni como película gamberra ni como película totalmente blanca. La cruda realidad se sitúa entre la inocencia de Armas de mujer, clásico de los ochenta (mujeres ejecutivas en contínua guerra), y entre la sorna de algún título Apatow. Situarse en tierra de nadie siempre será recompensado con buenas taquillas, pero con malas críticas. He aquí la realidad más cruda: la película que es y la que pudo ser. E, irónicamente, el film permite que el público se olvide de la realidad y sucumba a la historia de siempre. El cuento de nunca acabar.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

CELDA 211 7 / 10

Las prisiones agilizan el sistema y hacen invisibles los problemas de toda sociedad. Para el ciudadano de a pié, que nunca se verá involucrado en trifulcas penales, es un alivio pensar que los delincuentes más peligrosos viven entre rejas, aislados de todo y de todos. Pero el sistema no es tan idílico y las barreras entre el bien y el mal son más flexibles y esquivas. Los asesinos merecen pena, pero también son detestables los carceleros abusivos. Al final, la realidad fuera de la prisión puede que no sea la mejor opción, aunque la vida en celdas sea nula, asfixiante. Sobre este mensaje pesimista se asienta una película de género que toca todos los palos: la crítica social, el thriller de acción y el drama carcelario, un subgénero que Monzón adopta de gloriosos títulos americanos (desde La gran evasión hasta Cadena Perpetua). Celda 211 es una película poco complaciente, llena de matices, directa y brutal. Su primera escena ya es toda una declaración de intenciones: la estampa de un preso enfermo que decide cortarse las venas con la afilada punta de un cigarrillo. Monzón obvia cualquier tipo de presentaciones y hace del motín central la razón de ser de su relato. La inteligencia del artista consigue hacer veraz lo que en manos de otros hubiera sido mera caricatura. Es la primera vez que el terrorismo vasco sirve de macguffin para una trama policíaca, sin ínfulas intelectuales ni discursos graves. También es loable la orquestación de un reparto poderoso, mezcla de reos reales y actores espléndidos (la nómina de secundarios contempla nombres como Manuel Morón, Carlos Bardem, Jesús Carroza, Vicente Romero, Marta Etura y David Selvas). Mención especial para Malamadre, un Tosar carnívoro que acaricia a base de puñetazos su tercer Goya. Y Alberto Amnann, el malogrado y novato funcionario de prisiones, es la gran revelación, no solo de la película, sino de todos los títulos españoles estrenados hasta la fecha. Todo huele a sucio. Todo sabe a premio.



Celda 211 es un caso atípico dentro de nuestro cine. No es difícil imaginar una segunda parte (hay dos personajes vivos, dos odios, dos infiltrados traidores y traicionados que deben concluir su última y más sangrienta pelea) o un remake a la americana, como en su día tuvo REC. Si bien es una película tensa y compacta, está lejos de ser un título perfecto. En el recuento de pequeños fallos figura Antonio Resines, un actor que vuelve a hacer el papel de siempre y que desentona ante tanta fuerza y violencia. El alcaide sin credibilidad también protagoniza uno de los momentos más discutibles: la pelea que deja a una embarazada Marta Etura inconsciente en el suelo. Los guionistas, obligados a justificar la evolución psicológica de su protagonista, incluyen un secundario (Etura) totalmente forzado e innecesario. Igual de impostados son los flashbacks que nos recuerdan la idílica vida de la joven pareja. Monzón hubiera podido empezar de forma plácida y acabar en la cima, pero prefiere ir directo al grano y maquillar el conjunto con obvias digresiones. Pese a todo, nada grave, ningún defecto extra respecto a sus émulos yankis.




Algún espectador incauto no dudará en afirmar que lo mejor de Celda 211 es que no parece una película española. La frase precisa matices, pero es cierta. A juzgar por las caras satisfechas que pude registrar tras la salida del cine, no hay duda que Celda 211 gozará de buen boca-oreja y que puede convertirse en un título importante, susceptible a revisiones y premiaciones varias. El Malamadre de Tosar tiene la fuerza y la personalidad suficiente para hacer historia, algo que no es muy habitual en el cine patrio. A falta de que se estrenen El baile de la victoria, Spanish Movie y Planet 51, parece que el público empieza a reconciliarse con el cine español (y, de paso, salvar sus números rojos). El colectivo parece dar la razón al camino que ha seguido Monzón y el resultado, pese a no ser redondo, es competente. No se la pierdan.

martes, 10 de noviembre de 2009

JULIE & JULIA 6 / 10

'Agradable' es la palabra que mejor define a Julie & Julia, un título con buen corazón, mejores intenciones y óptimo resultado. Ya desde su título, la película nos propone un juego, un dúo de heroínas atípicas en dos épocas no menos diferentes. No hay nada trascendental porque la película de Ephron quiere ser un divertimento maduro pero no concienzudo, un pasatiempo de fin de semana bien realizado, bien escrito y mejor interpretado por dos actrices en estado de gracia. Julie & Julia es todo un gancho para el público femenino: aúna el biopic serio con la comedia más dulzona, una actriz de autoridad irreprochable y un rostro en alza que nos está regalando magníficos trabajos (cómo no, la fuerte simbiosis entre Streep y Adams). No hay que ser demasiado cinéfilo para reprochar más azúcar de lo normal y algún que otro minuto de más, pero el conjunto tiene su morbo, su vicio, su magia. Hay momentos para chuparse los dedos: Streep cortando una ingente cantidad de cebolla ante un público atónito, una Adams en pelea con una langosta muy viva o el retrato de una bloggera histérica al más puro estilo Bridget Jones. Al otro lado de la balanza están las sobras: el biopic peca de alargado, hay escenas mal resueltas (el interrogatorio del marido de Julia, el capítulo donde aparece la alta hermana de Streep) y capítulos casi insoportables (una Adams abatida para, minutos más tarde, comprobar que su contestador tiene sesenta y cinco mensajes de apoyo: ¿se pueden tener unas amigas más insoportables?). Sea como sea, Julie & Julia tiene un glamour que nos gusta. Abre el apetito: ello es más que suficiente. Ni qué decir que, desde ya, es nuestra película chorra favorita de este 2009.



Parece que Streep le ha cogido el gusto a la comedia. Sus muecas son suficientes para elevar este plato precalentado en un manjar para gourmets exigentes. Ya pasó lo mismo con El diablo viste de Prada y Mamma Mia!, con lo que nos alegramos que Streep se tome con humor el nuevo rumbo que está tomando su carrera. La hipérbole streepiana no molesta porque Julie & Julia es igual de forzada y exagerada, un chicle rosa que, pese a sus dos de duración, no pierde el gusto. Nos reconforta que la película sea aquéllo que esperábamos de ella. No hay nada como una pelea y su posterior reconciliación, una comedia desquiciada y su final feliz... en definitiva, la historia de siempre. Pone los pelos de punto pensar que Stanley Tucci y Meryl Streep, pareja en esta ficción culinaria, pueden acabar el 2010 con un Oscar (ella por su tour de force como escritora y cocinera, él por su psicópata en Desde el cielo). Nos gustan las coincidencias, las fábulas, las buenas comidas y los blogs con jugo. Julie & Julia es la mejor aspirina para un otoño cinematográficamente movido, a ratos constipado (tener que aguantar 2012 agobia con solo pensarlo). Parafraseando nuestras Julias: ¡bon appétit!


Escucha nuestro podcast especial a la carrera de Meryl Streep aquí

domingo, 8 de noviembre de 2009

LA PELÍCULA DE LA DÉCADA XXVII: SEMIFINAL 3

ADAPTATION: EL LADRÓN DE ORQUÍDEAS, de Spike Jonze
Dijeron de ella: ¡La película más brillante que explora el proceso creativo!
Comentario personal: Marihuana, un buscador de flores imposibles, una escritora con adicciones y depresiones... es Spike Jonze al cuadrado. Impecable.
Nota Film.: 7'1
Nota IMBD: 7'9
Nota personal: 8









BUSCANDO A NEMO, de Andrew Stanton y Lee Unkrich
Dijeron de ella: No es una película, es un milagro.
Comentario personal: Buscando a Nemo nos encontramos una obra para el recuerdo, una road movie aquática que perdurará.
Nota Film.: 7'5
Nota IMBD: 8'2
Nota personal: 8










BIENVENIDOS A BELLEVILLE, de Sylvain Chomet
Dijeron de ella: Llena de frescura, destaca por su originalidad y la sofisticación de los dibujos.
Comentario personal: Animación retro en una entrañable historia sobre sueños y bicicletas. Adorable.
Nota Film.: 7'5
Nota IMBD: 7'7
Nota personal: 7











CHICAGO, de Rob Marshall
Dijeron de ella: Una preciosa mezcla de comedia negra y drama carcelario, con momentos y rasgos de thriller y de película judicial. Explosivo cóctel de géneros.
Comentario personal: All that jazz. Con ritmo y gancho. El mejor musical de la década. Algunos la odian; servidor la ama.
Nota Film.: 6'7
Nota IMBD: 7'3
Nota personal: 9'5








DOGVILLE, de Lars Von Trier
Dijeron de ella: Un hermoso poema moral, un nutritivo resumen de la historia de cualquier mundo y un enriquecedor paseo por los interiores del ser humano.
Comentario personal: This is the sad story of Dogville. Posiblemente, la mejor película del 2003. Y de Lars Von Trier. Imposible de olvidar.
Nota Film.: 7'5
Nota IMBD: 7'9
Nota personal: 10








ELEPHANT, de Gus Van Sant
Dijeron de ella: Obra honda, recia y difícil de ver porque carece de precedentes. Cine recién inventado, que mira hacia adelante.
Comentario personal: Enigmática y polémica reinterpretación de la matanza de Columbine. Ganó en Cannes. Un elefante muy grande.
Nota Film.: 6'4
Nota IMBD: 7'3
Nota personal: 9'5









EN UN LUGAR DE ÁFRICA, de Coraline Link
Dijeron de ella: Magnífica obra, justo Oscar mejor película de habla no inglesa.
Comentario personal: Academicista historia, a medio camino entre África y Europa. Pulcra, bien realizada, agradable. Nota Film.: 6'9
Nota IMBD: 7'8
Nota personal: 6











LAS HORAS (THE HOURS), de Stephen Daldry
Dijeron de ella: Una película pausada y emotiva que se ve en estado de semitrance, entre la admiración y la congoja.
Comentario personal: Lírica a tres bandas. El melodrama sigue en plena forma con este clásico pasado, presente y futuro.
Nota Film.: 7'2
Nota IMBD: 7'6
Nota personal: 9'5











MYSTIC RIVER, de Clint Eastwood
Dijeron de ella: Película libre y hermosa, una obra maestra, una cumbre.
Comentario personal: Tragedia americana que fluye como las aguas de un río metafórico. Un peplum de emociones.
Nota Film.: 8
Nota IMBD: 8
Nota personal: 10











PIRATAS DEL CARIBE, de Gore Verbinski
Dijeron de ella: Una superproducción comercial que da lo que los fans buscan: humor, acción, emociones y personajes carismáticos.
Comentario personal: Espectáculo palomitero, mezcla noble de fantasía y pirateo. Depp dibujaba un personaje para la historia.
Nota Film.: 7'2
Nota IMBD: 8
Nota personal: 6







Hemos vivido una semana muy intensa. Me alegra comprobar que muchos bloggeros han visitado el blog para saber cómo iban los resultados. Ello demuestra que La película de la década interesa, y más llegados a este punto tan decisivo. Las seleccionadas del 2001 eran todas películas muy populares, de aquí que todas hayan superado el umbral de los 10 votos. Amélie, como demuestra la foto, se ha pasado toda la semana llorando y mordiéndose las uñas. Siempre hubo un empate técnico de 3 película... y la cosa ha quedado así (para ver el ranking completo: margen derecho del blog):


5º POSICIÓN: MEMENTO con 36 votos. La película de Nolan entusiasma. Durante los primeros días tuvo mucha fuerza, pero poco a poco se ha ido deshinchando. No pasa a la final, pero demuestra ser un clásico de suma importancia.

4º POSICIÓN: BILLY ELLIOT con 37 votos. Un voto más que Memento y la remontada más sorprendente de La película de la década. Es increíble: el baile de este adolescente lo ha llevado muy cerca de la final. Pese a todo, aquí acaba su musical.

Y la emoción final...
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3º POSICIÓN: AMORES PERROS con 43 votos. El pulso ha sido increíble. Una obra maestra que ha perdido en el último segundo.



Y nuestras seleccionadas:


2º POSICIÓN: AMÉLIE con 44 votos. Un solo voto ha desequilibrado la balanza. El blog ya avisó... Pasa a la final.

Y para vosotros la MEJOR PELÍCULA DEL 2001 ES:

1.¡LOS OTROS! con 48 votos. Muchas felicidades a estos muertos que, ocho años después, se resisten a morir.



Y para finalizar, EL GRÁFICO DE LA SEMANA:

MYSTIC RIVER: 8'67
DOGVILLE: 8'47
LAS HORAS: 8'1
BUSCANDO A NEMO: 7'9
CHICAGO: 7'83
ELEPHANT: 7'73
ADAPTATION: 7'67
BIENVENIDOS A BELLEVILLE: 7'4
PIRATAS DEL CARIBE: 7'07

EN UN LUGAR DE ÁFRICA: 6'9


¿Algún favorito? ¿Impresiones de las PRIMERAS FINALISTAS? La semana que viene, más.

sábado, 7 de noviembre de 2009

INFECTADOS (CARRIERS) 5 / 10

La ópera prima de los hermanos Pastor es un intento por reinventar el cine de terror adolescente. Y debe subrallarse el matiz de 'intento' porque Infectados, a parte de no contar nada, no aporta nada. El juego de los directores catalanes consiste en narrar una historia austera, visualmente homogénea, sin demasiados efectismos y con un metraje corto, perfecto para que el público pueda olvidar lo (no) visto. Tanto impulso por quitar elementos se ha traducido en una trama desnuda de interés, sin endamiaje alguno. Los protagonistas viajan en coche, pero no sabemos dónde se dirigen ni por qué. Se nos deja insinuar una infección mundial que no podemos ver, oler ni palpar. Todo denota impostura: ¿por qué los personajes limpian con ahínco el coche infectado y luego no se protegen con las mascarillas de rigor en espacios de mayor riesgo? ¿por qué el film vira a una lucha entre hermanos si la relación de sangre solo se acentúa al final del relato? ¿por qué el conjunto empieza con un flash-back tan gratuito como innecesario? El dúo de directores quieren proponer una historia sobre humanos que, en una situación extrema, se tornan bestias. Nosotros somos el mayor peligro, los más desalmados, la real infección. El mensaje, bien intencionado, más cinéfilo que cinematográfico (se agolpan sin suerte 28 días después y road-movies polvorientas), es obvio e insuficiente. Para más colmo, Chris Pine y Piper Perabo ni son buenos actores ni son un reclamo publicitario para los jóvenes aficionados al género (que, hay que decirlo, saldrán defraudados: no hay nervio, no hay sobresaltos, no hay identidad ni entidad destacable). Un mediometraje de hora y cuarto que, más que una película, parece el proyecto, el borrador de un guión más sólido y prometedor. Apocalipsis sin caos.



Pese a tanto reproche, Infectados es una cinta que merece nuestra simpatía, por muy penosos y escuetos que sean sus logros. Se intuye una producción pequeña, barata, modesta en recursos e intenciones. Los hermanos Pastor, aunque no han acertado el tiro, no han contado una historia al estilo norteamericano. Infectados, por ello, huele a cine de autor amateur, a experimento perdido, a brújula rota. No estamos ante el último despropósito de Emmerich ni ante la pomposidad y la exageración del terror más teen: Infectados opta por un humanismo turbio, extraño, seriéfilo. De aquí que sus intenciones sean simpáticas y su resultado final, un tanto confuso. Olvidamos este primer asalto porque los catalanes pueden y deben ofecernos mejores espectáculos en el futuro. Ojalá la infección no haya afectado a los que pueden ser, junto a Bayona y demás tropa, las miradas del cine español (y yanki) del futuro. Su próximo proyecto será su real presentación ya que Infectados ni empieza ni acaba, ni cuenta ni concluye. Puntos suspensivos.

jueves, 5 de noviembre de 2009

25 KILATES 7 / 10

El cine español debe explorar nuevas formas narrativas y, a día de hoy, estos aires de renovación solo pueden venir de los nuevos directores, la mayoría con formaciones en escuelas o cinéfilos empedernidos. 25 Kilates surge de esta cosecha de nuevas miradas ajenas a historias academicistas, ligadas a la inmediatez televisiva, casadas con la cámara digital y sus (d)efectos. La película que nos ocupa desprende fuerza, energía, velocidad. Tras la forma, el esquema de historias cruzadas suma y sigue a un cómputo final que condensa influencias norteamericanas (cine gangsteril a la cabeza), un guión escueto, más visual que literario (da la sensación de estar ante un capítulo especial de la versión nacional de CSI); un cuento de género que transforma la ciudad de Barcelona en un escenario perfecto para explicar relatos sobre soledades y complots. 25 Kilates se sabe imposible, es más entretenida que convincente, tan inmediata en su forma como escueta en fondo y propósitos. Demasiada velocidad (imaginamos que debido a los recursos y a la impaciencia de toda ópera prima) para una película que se ve sin pestañear y se recuerda de forma desigual. Algunos la acusarán de vacía, pero su frenética silueta bien vale un aplauso. Más que una película, estamos ante una curiosidad bilingüe, bipolar e hiperactiva. No parece española, algo que agradecerá gran parte del público. Sea como sea, estos kilates (con 'k': una provocación a la Real Academia de la Lengua) son sucios (el cuerpo de Unidad contra Atracos sale muy mal parado: otra pequeña provocación), exóticos, extraños. No son de lujo, pero son únicos: aquí reside su valor y encanto.


Una película que navega a contracorriente precisa de un reparto no menos rompedor. No hay ninguna revelación destacable y, aunque Manuel Morón parece repetir su personaje en Smoking Room, todo casa a la perfección. Sigue sin convencerme Aida Folch, bastante impostada en un papel que precisa más garra, más intuición. En el otro lado de la carrera, Francesc Garrido se impone con un protagonista excelente que aún daba para más. Porque, puestos a establecer símiles televisivos, podríamos considerar 25 Kilates como el arranque de una serie que nunca terminará. Así quedará 25 Kilates, una película fugaz, original y estimulante. Apunta a título de culto. Aunque no haya tenido suerte en su paso por los cines, no hay duda que 25 Kilates forma parte de este fresco tan ecléctico e interesante que es el cine español del futuro. Vale la pena.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

¿QUIÉN VELA POR EL BUEN LENGUAJE EN LAS PELÍCULAS?

Estos días se ha hablado mucho de la nueva Ley del cine, un apunte que cambiará el sistema de distribución y estrenos en Cataluña. Siempre me mostraré en total desacuerdo con el doblaje, ya sea en castellano o en catalán. Todo lo que no sea defender la versión original subtitulada supone un atentado contra el cine, su magia y sus trabajadores. Pero este post no quiere ser una crítica a esta ley tan inminente como tontorrona. La excusa de dicha ley nos sirve para reflexionar quién vela por el lenguaje en el cine. Y, para ello, nos remitimos a gazapos y curiosidades. Una imagen vale más que mil palabras... y las palabras, de suma importancia, pueden alterar toda imagen. Una unión digna de análisis.


Muchos se habrán percatado del particular doblaje español de Si la cosa funciona. La chica protagonista, una pueblerina que prueba suerte en la gran urbe, habla con acento andaluz, dejando un '-ao' misterioso en cuanto puede. El enigma no reside en la 'd' que se le resta al participio, sino a las cabezas de algunos dobladores y distribuidores. ¿Al tener acento 'local' entendemos que el personaje no es 'de la capital'? ¿optar por un dialecto implica que el personaje debe ser más chistoso, más bufón, más inculto? En esa estrategia por incluir un habla dialectal frente a otra 'normativa' reside un prejuicio lingüístico muy sutil, aunque presente e hiriente. Y, paralelamente, el cambio permite que el público español, que no conoce Nueva York, pueda sentirse indentificado con la historia. De forma inconsciente, la audiencia se situará en Madrid o Barcelona, mientras que el pueblo de la joven restará situado en una zona desconocida, pero de raíz española. Algo similar ocurrió con Bienvenidos al norte: como no entendemos los rasgos dialectales entre el francés y el 'ch'tis', el doblaje opta por utilizar confusiones lingüísticas que pueden resultar graciosas para el público español. En ambos casos, el doblaje altera considerablemente las lecturas y la esencia del film, acercando su contenido a la problemática lingüística nacional. Estamos ante dos buenos doblajes porque consiguen su objetivo sin que el espectador se percate del truco. Cosa de magos...




Pero hay casos más graves. En el tráiler español de My sister's keeper, un fotograma reza que el estreno es ' de los creadores de El diario de Noah'. Este analista jura haber visto 'Noa' en algún cartel, revista o programa de televisión de hace unos años. La 'h' es muda, pero aquí aporta un toque yanki, exótico (el público sabe que, con la 'h' final, está ante una película americana). El matiz se amplía porque Noa es nombre de mujer: ahora el diario ha cambiado de propietario. Ya no se trata de cambiar por completo el título (que ocurre) o conservar el título original inglés (que también), sino entender que cada letra es importante. Para asegurarse de que el público recuerda el film de Ryan Gosling, el tráiler de My sister's keeper presenta el título 'El diario de Noah' con la misma tipografía (o sea, tipo de letra) que su cartel original. Toda una incoherencia. De la misma forma, juro haber visto Dancer in the dark, la obra maestra de Lars Von Trier, escrita como Bailarina en la oscuridad, Baile en la oscuridad o Bailando en la oscuridad en cadenas de televisión y diarios de tirada nacional e importancia canónica. Seguramente, nuestros críticos se habrán confundido con los títulos que el film tuvo en otros países. Poco sirvió la coreografía de Björk si nadie sabe que su musical se tituló Bailar en la oscuridad. La excusa de que tuvo un nombre diferente en Latinoamérica no sirve. La confusión es total. También nuestra indignación.




Y nos acercamos a un terreno pantanoso: el de las faltas ortográficas. La RAE considera que 'solo' nunca va acentuado, ya funcione como adjetivo o como adverbio (igual valor que 'solamente'), algo que supone una sorpresa para muchos (me incluyo). El error está muy extendido, incluso en editoriales y demás autores de prestigio. La Academia parece entorpecer el discurrir de la lengua: ¿por qué no aceptar un error que todo el mundo parece desconocer? A la vez, también podríamos considerar que escribir bien no cuesta nada y que la norma de la RAE no es tan difícil de entender y de seguir. En este dilema están quiénes ponen título a las películas. Á la folie... je m'en fou se estrenó como Sólo te tengo a tí, pero Díaz-Yanes, que debió hacer una conjura con los académicos de letras (los de cine no: solo ganó un Goya técnico... ¿o el solo va con acento?), tituló su obra Solo quiero caminar. Puede que el cartel de Solo quiero caminar no incluya el acento al considerar que son letras mayúsculas, pero las mayúsculas, por muy grandes que sean, deben llevar sus acentos pertinentes. ¿Yanes ha escrito bien el título a conciencia o por pura chiripa? Rastreen la web y verán 'Solo quiero caminar' escrito de muchas formas (también verán averraciones como Sólo negocios, Sólo Diós sabe, Sólo un beso, Sólo un sueño o Sólo mía). A nivel personal, admitiría el acento en caso de confusión entre adjetivo y adverbio, pero hay algunas construcciones que no admiten error (lo mismo debería aplicarse con 'este' y 'éste', aunque la RAE acabe acunando las dos posibilidades). Como estudiante de Filología Hispánica, el lío aumenta porque cada profesor enseña estas cuestiones a su forma. La insignificancia de un acento elevada a asunto de estado.



Y para acabar esta ristra de rarezas, culminamos la entrada con la película Yo, también. Muchos diarios, bastante básicos al escribir sus carteleras, titulan el film 'Yo también'. La coma parece gratuíta, aunque no lo es. Solo con esa coma, el espectador sabe que el film es un canto a la libertad y a la independencia. Por pura musicalidad, el acento refuerza el 'yo' inicial y cambia la semántica del título. 'Yo, también' es un grito, una forma de decir que uno también existe y que tiene los mismos derechos que los demás. El acento de la 'e' de 'también' es igual de vital: dota al conjunto de fuerza, vigor, energía, decisión (a nivel técnico, tonicidad). Optar por 'Yo también', ni que fuera por despiste, iría en contra del alma del film. Todo ello, en conjunto o por separado, es un embrollo considerable. Sean críticos con el cine, pero también con las letras que le dan nombre, cara y voz.