jueves, 8 de agosto de 2013

Crítica de EXPEDIENTE WARREN: THE CONJURING, de James Wan

El cine nos deja ver el terror, nos enseña sus mecanismos, nos acerca a él... pero eso no basta. A las buenas películas del género le pedimos más: experimentar el miedo, sentirlo en nuestras propias carnes, salir del cine con el cuerpo helado y la adrenalina disparada. Todo ello no se consigue con muchos efectos especiales sino con un buen guion. Y ya que hablamos del libreto, hay que tener en cuenta que el terror, más que ningún otro apartado temático, sigue unas cláusulas, constantes y tónicas bastante concretas (posesiones, casas encantadas, niños con malas pulgas, etc.: todos conocemos las distintas etiquetas), con lo que cada vez es más difícil crear una buena película que siga toda la tradición de horrores audiovisuales y que al mismo tiempo aporte nuevas sensaciones a la platea y nuevos ingredientes al género (aterrorizar, al fin y al cabo, requiere del importante factor sorpresa, y nuestro bagaje de cine extremo y no tan extremo es cada día más consistente). Por todo ello, un título como Expediente Warren: The Conjuring supone una gratísima sorpresa y una demostración de que todavía hay muchos caminos por explorar en el terreno del thriller sobrenatural. A partir de un molde prototípico (familia feliz entra a vivir en una casa con pasado oscuro), la película sabe poner en jaque las conjeturas y suposiciones del público y lo lanza sin piedad a un acelerado vagón del tren de la bruja: allá donde otros responden con sustos, efectos y trucos viejos para dar ritmo a la historia, Expediente Warren: The Conjuring concibe sus escenas como largas coreografías donde se va acumulando la sinrazón, el terror de los personajes y el de la audiencia. James Wan, el nuevo chico malo de Hollywood, no pone nada nuevo sobre la mesa, pero ha sofisticado la presentación de su diabólico cuento. En Expediente Warren: The Conjuring todo resulta real, auténtico e intenso porque la película no da tregua, porque acomete el clímax final con mucha templanza y porque se sirve de un reparto de actores capaces de creerse y hacernos creer lo increíble. En otros aspectos no convence al mismo nivel (al fin y al cabo, la atractiva historia de introducción y la figura del matrimonio Warren, rastreadores de fenómenos paranormales que existieron en la Norteamérica de los 70, son macguffins para contar un cuento más conservador), pero Expediente Warren: The Conjuring tiene el suficiente potencial como para convertirse en un clásico del terror a corto plazo. Hasta los que presuman de tener los nervios templados admitirán que Expediente Warren: The Conjuring da 'mucho mal rollo', en el buen sentido del término. Uno de los mejores títulos de la cartelera estival.


Para los que quieran volver a asustarse de verdad.
Lo mejor: Su inabarcable inventida partiendo de escenarios y recursos conocidos.
Lo peor: Las posibles nuevas partes que pueden derivar de ella.

Nota: 8

2 comentarios:

reptilio dijo...

ahhhhhhh!!! es de las que estoy esperando

ya escuche comentarios buenos y me quema verla

MS dijo...

Me gustó la nota. Es interesante esta película, a mí me atrapó de principio a fin. Lleva un buen ritmo, no decae en ningún momento.

Como recomendacion, yo siempre descargo de Sdd Fanatico ya que tiene muy buenos subtítulos siempre. Espero que les sirva el dato.

Saludos!