sábado, 27 de octubre de 2012

NUEVA QUINIELA PREMIOS GOYA 2013


Una muda, otra en francés, la tercera en inglés y la última con acento sevillano. Toca renovar la primera quiniela que el blog publicó en junio. Los 27 premios Goya se van perfilando poco a poco, y a falta de ver los últimos títulos del año todo indica que Blancanieves, El artista y la modelo, Grupo 7 y Lo imposible serán las cuatro nominadas a mejor película y director. Blancanieves debería ser la más nominada con unas 14-16 nominaciones, las mismas cifras de Celda 211 y de otras ganadoras del Goya. La elección del film de Berger para los Oscar, el entusiasta recibimiento que tuvo la película en los pases privados de la Academia y su solvente trayectoria en taquilla (todo indica que llegará a alcanzar el millón de euros antes del llamado 'fenómeno Goya' en el ranking) son sus principales avales. Accederá con facilidad a nominaciones como las de mejor fotografía, banda sonora y dirección artística, en apartados interpretativos podría sumar alrededor de 4 nominaciones, y según las previsiones de este blog sería la gran ganadora con una cifra que podría llegar a los 8 galardones.

La Academia no restará impasible ante el fenómeno de Lo imposible. Si la gala de los Goya necesita de películas tan populares y taquilleras como Lo imposible para ganar audiencia y atención mediática, el cine español necesita proyectos tan grandes encabezados por personalidades tan creativas y valientes como J. A. Bayona. Será la gran ganadora en los apartados técnicos (tiene en el bolsillo mejor sonido y efectos visuales), y si los votantes deciden participar de la euforia colectiva que se respira en torno al film podría llegar a alcanzar las 13-15 nominaciones y lograr hasta 5-7 premios. El gran misterio está en saber si los votantes apostarán por Tom Holland en mejor actor, ya que pese a ser menor supera los 16 años, la edad que pone la Academia como requisito mínimo para aspirar a la nominación. Holland, en caso de ser promocionado como novel (algo que Cinoscar & Rarities descarta), le pondría las cosas difíciles el principal favorito: Álex Monner por Els nens salvatges, que a día de hoy cuenta con 17 años.


Grupo 7 y El artista la modelo completarán la lista de principales beneficiadas por el Goya, aunque difícilmente su número de nominaciones superará los dos dígitos. Mientras que Trueba puede imponerse en director y guión original, así como el actor francés Jean Rochefort, el film de Rodríguez tiene las cosas más difíciles y no costaría imaginarla desde ya como la gran derrotada de la noche. Respecto Grupo 7, y aprovechando que la categoría de actor revelación tiene pocos contendientes, la productora del film podria apostar por Mario Casas como actor novel y por Antonio de la Torre como actor protagonista. También es un misterio si el film andaluz accederá a categorías como mejor montaje (según este blog, debería) y qué presencia tendrá en las candidaturas su nutrido reparto de secundarios.

A la escritura de este post todavía era un misterio la trayectoria comercial y la recepción de público y taquilla de Invasor, Fin, El bosque y Operación E, films que pueden aspirar a todo o quedarse fuera del sobre. A priori las dos primeras serían las grandes beneficiadas y las que podrían acceder a apartados principales y técnicos. Por su parte, Todo es silencio y ¡Atraco! tendrán difícil su acceso a los puestos de honor tras sus primeros pases. A todo esto se le suma el hecho de que la Academia tiene por costumbre invitar a la gala a películas todavía inéditas al momento de la lectura de nominaciones, algo que este año es más recurrente porque, en contra de otras veces, parece que la primera mitad del 2013 será excelente para el cine español, con lo que seguiría la buena racha de la ficción local en las salas españolas. De todas formas, La banda Picasso de Colomo (estreno el 25 de enero), Ayer no termina nunca de Coixet (estreno el 22 de febrero), Los amantes pasajeros de Almodóvar (estreno el 8 de marzo), Los últimos días de los hermanos Pastor (estreno el 27 de marzo) y 15 años y un día de Querejeta y Alacrán enamorado de Zannou (todavía sin fecha de estreno) concurrirán seguramente para los Goya de 2014.


- ES SEGURO QUE...
...Las aventuras de Tadeo Jones será la mejor cinta de animación y favorita a mejor canción.
...figuren entre los nominados artistas no españoles como Rochefort, Watts, Holland e incluso Nolte.
...la nueva cinta de Garci se quede en un par o tres de apartados técnicos.
...la ganadora del Goya será, en un 50% de posibilidades, un film en blanco y negro.

- ES UN MISTERIO...
... la suerte que puede correr Carmina o revienta, sobre el papel favorita en director y actriz novel.
...si Penélope Cruz estará nominada, ya sea como protagonista (Volver a nacer) o secundaria (A Roma con amor). Descartamos, eso sí, posible nominación por Manolete.
...las películas europeas que considerará la Academia, si bien Intocable parte como única nominada casi segura.
...qué realizadores noveles serán invitados a la fiesta al haber dos películas animadas y varias propuestas de terror en la carrera.

- AL BLOG LE GUSTARÍA...
...que Blancanieves arrasase en apartados interpretativos.
...que José Sacristán pudiese aspirar por primera vez al Goya por El muerto y ser feliz, todavía sin fecha de estreno.
...que actrices míticas como Chus Lampreave y Ángela Molina  protagonicen la batalla del apartado de actriz de reparto.
...que se cumpliesen pequeños deseos personales: el guión de El artista y la modelo y el montaje de Blancanieves a la cabeza.

- LEE LAS RESEÑAS DEL BLOG DE...
...Blancanieves: Link
...El artista y la modelo: Link
...Grupo 7: Link
...Lo imposible: Link
...otras: Carmina o revienta, Els nens salvatges, Holmes & Watson: Madrid Days,
Miel de naranjas, REC 3: Génesis



PELÍCULA
Blancanieves
El artista y la modelo
Lo imposible 
Grupo 7
Invasor
Fin
Todo es silencio
Sueño y silencio



PELÍCULA DE ANIMACIÓN
Las aventuras de Tadeo Jones
El apóstol

PELÍCULA DOCUMENTAL
Hijos de las nubes: La última colonia
Nostalgia de la luz
Zuloak


PELÍCULA IBEROAMERICANA
 Después de Lucía (México)
No (Chile)
Infancia Clandestina (Argentina)
Piedra, papel, tijeras (Venezuela)
El cartel de los sapos (Colombia)
Las malas intenciones (Perú)
La demora (Uruguay)


PELÍCULA EUROPEA
Intocable (Francia)
Amour (Austria) (debería estrenarse este 2012)
Los miserables (Reino Unido)
The Angel's Share (Reino Unido)
César debe morir (Italia)
A Royal Affair (Dinamarca)
Love Is All You Need (Dinamarca)
Headhunters (Noruega)
Holy Motors (Francia)


DIRECTOR
Pablo Berger, por Blancanieves
Fernando Trueba, por El artista y la modelo
Juan Antonio Bayona, por Lo imposible 
Alberto Rodríguez, por Grupo 7
Daniel Calparsoro, por Invasor
José Luis Cuerda, por Todo es silencio
Jaime Rosales, por Sueño y silencio
Imanol Uribe, por Miel de naranjas


DIRECTOR NOVEL
Jorge Torregrossa, por Fin
Oriol Paulo, por El cuerpo
Paco León, por Carmina o revienta
Ana Rodríguez Rosell, por Buscando a Eimish
Enrique Gato, por Las aventuras de Tadeo Jones
Fernando Cortizo, por El apóstol
Marçal Forés, por Animals
Alfonso Sánchez, por El mundo es nuestro 
Juan Carlos Medina, por Insensibles
Miguel Cruz Carretero, por Vulnerables
Fran Ruvira, por Orson West
Jesús Monllaó, por Fill de Caín
Isabel de Ocampo, por Evelyn


ACTOR PROTAGONISTA
Jean Rochefort, por El artista y la modelo 
José Sacristán, por El muerto y ser feliz
Luis Tosar, por Operación E
Alberto Ammann, por Invasor 
Antonio Dechent, por A puerta fría
Antonio de la Torre, por Grupo 7
Karra Elejalde, por Miel de naranjas
Viggo Mortensen, por Todos tenemos un plan
José Coronado, por El cuerpo
José Coronado, por Fill de Caín
Àlex Brendemühl, por Insensibles
Àlex Brendemühl, por El bosc
Quim Gutiérrez, por Todo es silencio
* Tom Holland, por Lo imposible


ACTRIZ PROTAGONISTA
Maribel Verdú, por Blancanieves
Aida Folch, por El artista y la modelo
Naomi Watts, por Lo imposible
Penélope Cruz, por Volver a nacer 
 Leticia Dolera, por REC 3: Génesis
Rosa María Sardá, por Any de Gràcia
Belén Rueda, por El cuerpo
Manuela Vellés, por Buscando a Eimish
Paula Echevarría, por Vulnerables
*Marina Comas, por Els nens salvatges


ACTOR DE REPARTO
Daniel Giménez Cacho, por Blancanieves 
Karra Elejalde, por Invasor
Juan Diego, por Todo es silencio
Hugo Silva, por El cuerpo
Ewan McGregor, por Lo imposible
Vicente Romero, por The Pelayos
Álvaro Cervantes, por El sexo de los ángeles


ACTRIZ DE REPARTO
Ángela Molina, por Blancanieves
Chus Lampreave, por El artista y la modelo
Inma Cuesta, por Invasor
Penélope Cruz, por A Roma con amor
Aina Clotet, por Els nens salvatges
Martina García, por Operación E
María Valverde, por A puerta fría
María León, por Carmina o revienta
Aura Garrido, por El cuerpo
Macarena Gómez, por Holmes & Watson. Madrid Days


ACTOR REVELACIÓN
* Àlex Monner, por Els nens salvatges
Daniel Grao, por Fin
Iban Garate, por Miel de naranjas 
Joaquín Núñez, por Grupo 7
Jorge Drexler, por La suerte en sus manos
* Tom Holland, por Lo imposible


ACTRIZ REVELACIÓN
Macarena García, por Blancanieves
Carmina Barrios, por Carmina o revienta
Celia Freijeiro, por Todo es silencio
Estefanía de los Santos, por Grupo 7
Yolanda Galocha, por Sueño y silencio
Nadhira Mohamed, por Wilaya

GUIÓN ORIGINAL
Fernando Trueba y Jean-Claude Carrière, por El artista y la modelo
Sergio G. Sánchez, por Lo imposible
Rafael Cobos, por Grupo 7
Patricia Ferreira y Virginia Yagüe, por Els nens salvatges
Antonio Onetti, por Operación E
Oril Paulo, por El cuerpo
E. Cortés, P. Español y M. Figueras, por ¡Atraco!

GUIÓN ADAPTADO
Pablo Berger, por Blancanieves
 Javier Gullón y Jorge Arenillas, por Invasor
Manuel Rivas, por Todo es silencio
Sergio G. Sánchez y Jorge Guerricaechevarría, por Fin
Xavi Puebla y Jesús Gil Vilda, por A puerta fría
Ramón Salazar, por Tengo ganas de ti
Albert Sánchez Piñol, por El bosc

MÚSICA ORIGINAL
Alfonso de Vilallonga, de Blancanieves 
Fernando Velázquez, por Lo imposible
Lucas Vidal, por Invasor
Lucío Godoy, por Fin
Antonio Escobar, por Buscando a Eimish
Aziza, por Wilaya

CANCIÓN
Te voy a esperar, de Las aventuras de Tadeo Jones
De piel blanca, de Blancanieves
Canción de amor y muerte, de REC 3: Génesis
El apóstol, de El apóstol
La cama, de Tengo ganas de ti

FOTOGRAFÍA
Óscar Faura, por Lo imposible
Kiko de la Rica, por Blancanieves
Daniel Aranyó, por Invasor
Álex Catalán, por Grupo 7
Daniel Vilar, por El artista y la modelo
Óscar Durán, por Sueño y silencio
José David Montero, por Fin
Pablo Rosso, por REC 3: Génesis

DIRECCIÓN DE PRODUCCIÓN
Lo imposible
Blancanieves
Invasor
El artista y la modelo
Fin
Operación E
Holmes & Watson. Madrid Days
Luces rojas

DIRECCIÓN ARTÍSTICA
Lo imposible
Blancanieves
Holmes & Watson. Madrid Days
El artista y la modelo
Invasor
Fin
Operación E
Luces rojas

DISEÑO DE VESTUARIO
Blancanieves
Lo imposible
Holmes & Watson. Madrid Days
Miel de naranjas
Invasor
Operación E

MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA
Lo imposible
Blancanieves
Holmes & Watson. Madrid Days
El artista y la modelo
Invasor
Operación E
REC 3: Génesis

MONTAJE
Lo imposible
Blancanieves
Invasor
Grupo 7
El artista y la modelo
Operación E

EFECTOS VISUALES
Lo imposible
Blancanieves
Invasor
REC 3: Génesis
Fin
Operación E

Consulta la primera quiniela de los Goya 2013 AQUÍ

viernes, 26 de octubre de 2012

SITGES 2012: LA CABAÑA DEL BOSQUE, de Drew Goddard

Una vuelta de tuerca a la fórmula de siempre
LA CABAÑA DEL BOSQUE (THE CABIN IN THE WOODS), de Drew Goddard (EE. UU., 2011)
¿De qué va?: Cinco adolescentes se preparan para pasar un fin de semana en una cabaña perdida en medio del bosque. En paralelo, en una sala llena de grandes ordenadores dos operarios se disponen a iniciar un nuevo día de trabajo. Pronto los adolescentes se darán cuenta que la casita de madera aparentemente idílica esconde muchos secretos. Mientras, todos sus conflictos, baños en el lago y líos varios son filmados con cámaras ocultas.
Valoración: El género fantástico busca con urgencia un cambio de fórmula año tras año para dar el éxito de la temporada. Scream revolucionó el slasher y los que vinieron después vivieron del chicle mascado. La entrada del cine asiático en Occidente creó una moda pasajera que los remakes estadounidenses finiquitarían en una muerte rápida. Y a falta de que los distribuidores apuesten por un cine típicamente adolescente o juvenil, justamente el público más familiarizado con la rutina de las descargas, las nuevas tendencias del cine de terror se han quedado en festivales como Sitges y webs especializadas: hablamos, cómo no, del nuevo gore francés o el descubierto horror balcánico al que Eli Roth hacía mención en Hostel y que A Serbian Film, por el motivo que todos sabemos, puso de nuevo en la picota. Todo ello (dejar el cine fantástico en ámbitos residuales cuando es seguramente el género de naturaleza más libre y crítica), más la triste realidad (en los cines solo podemos ver las nuevas partes de Saw y productos de poca entidad), hacen que la llegada de películas tan discutibles pero tan anárquicas como esta La cabaña del bosque sea un gran noticia que debería trascender el ámbito fan. Los tiempos que vivimos son tramposos y la demagogia ha entrado de lleno en el cine de terror: solo hace falta ver Monstruoso o The Devil Inside para darse cuenta de los estragos que ha producido el cine aparentemente espontáneo, realidad filmada en cámara en mano cada vez más gratuita y mareante. Si esa tónica remite a El proyecto de la bruja de Blair, un clásico moderno a base de citarlo, es una cuestión que admite discusión. Un detalle que puede revelar un hecho mayor: cabe la posibilidad de que en el terror casi todo ya esté inventado y que las nuevas películas solo puedan limitarse a girar en la noria de influencias con más o menos gracia.


La cabaña del bosque demuestra que todo está visto y que tal vez la novedad sea aglutinar cuantos más ingredientes mejor, aunque de ello se resienta la creatibidad y la estabilidad de la trama. El film cuenta la típica historia de adolescentes en celo de vacaciones en un bosque perdido, pero poco a poco el cliché se cae, el papel de la pared se desprende, la cebolla revela más capas y lo que queda a base de cambiar de nivel e incluso de género cinematográfico (el film va del terror adolescente al fantástico delirante) es una criatura tan indescriptible como paranoica. En la marcianada que es La cabaña del bosque también aparece una constante temática del cine popular: la obsesión por lo filmado, lo simulado o lo visto tras el filtro de la cámara oculta, algo que estaba en Battle Royale, en Los juegos del hambre e incluso en esa genial paranoia que es Holy Motors. Y hasta eso nos remite a El show de Truman, estrenada un año antes de la primera edición de Gran Hermano. En todo este embrollo sería fácil decir que La cabaña del bosque es el súmum de la originalidad o una demostración de 'cuento más, mejor'. Existe el error de confundir el cine con la televisión, y es imposible incluir en hora y media los giros de trama que sí permite una ficción televisiva más larga. O mejor dicho: sí se puede, pero a riesgo de perder todo el interés y la cohesión de la historia que se tiene entre manos. La cabaña del bosque caerá en gracia por su actitud provocadora e indomable, pero carece de todo sentido. Algo que no se justifica ni con las licencias propias del género: si no hay personajes todo lo demás se desmorona como piezas en un circuito de dominó. Se ha escrito que La cabaña del bosque tiene un interés casi científico y que como intrascendencia festiva resulta la mar de divertida. Pues bien: ni lo uno ni lo otro. Seguramente el ferviente seguidor del terror barato se dejará llevar por la espiral y aplaudirá a rabiar el cameo 'sorpresa' que esconde la película (dicho sea de paso, una declaración de intenciones de sus creadores). Pero a los que les guste el cine, en mayúsculas, y por lo tanto amen las buenas películas con independencia de los géneros, La cabaña del bosque es un conjunto deshilvanado de buenas ideas ensambladas sin ton ni son. O puede que los géneros, entendidos como contenedores o etiquetas clasificatorias, ya no existen. Ya ven que La cabaña del bosque da para mucho. Sí, tal vez me puse demasiado serio: era eso o llenar el párrafo de spoilers. ¿Qué film de terror podría motivar un debate semejante? Por desgracia o fortuna solo La cabaña del bosque. Aunque, andan avisados, esté lejos de ser una buena película.


Para amantes del terror que quieran poner a prueba su militancia por el género
A favor: No defraudará a su target potencial.
En contra: En teoría el terror juvenil es solo un pretexto para contar algo diferente, pero la película dedica 45 minutos largos a su parte más convencional.

Nota: 5

jueves, 25 de octubre de 2012

Crítica de ALPS, de Giorgos Lanthimos

A falta de ver Kinetta, tanto Canino como Alps son dos obras totalmente complementarias que exponen la absurdidad que rige el mundo que nos ha tocado vivir sin restarle al mismo tiempo ningún ápice de gravedad. Giorgos Lanthimos hace de la broma, del surrealismo y de lo inexplicable la mejor estrategia para desarmar al espectador, inquietándolo e interrogándolo sobre cuestiones tan básicas como difíciles: las relaciones de poder, la poca empatía que el hombre moderno siente por sus semejantes, la vida en comunidad como orden despiadado, etc. Canino exponía de forma bizarra y cortante las víctimas, los verdugos y en general los mecanismos que llevan a crear, continuar y finalmente acabar con un sistema dictatorial. Con el mismo tono críptico y simbolista, con la misma intención de dejarnos en el desamparo absoluto y con la misma capacidad de poner a prueba nuestros sentidos sensoriales y morales, Lanthimos ha dirigido Alps, una obra que, entre otras cosas, habla del dolor, de cómo canalizar el sufrimiento, de cómo apaciguar el mal ajeno o de cómo nuestras vidas y las de quienes nos rodean son en silencio un gran mosaico de miedos, fobias, complejos y frustraciones individuales. Lanthimos asume lo cotidiano como propio y lo proyecta a medio camino entre la comedia negra, el cine de género y la crónica social, historias que en sus manos asumen las formas de juegos narrativos escabrosos, cuanto menos malévolos. El título nos remite a una organización de fines dudosos dispuesta, como lo estaba el microcosmos de Canino, según el orden jerárquico de sus miembros, concretamente un grupo de enfermeros que asisten a familiares que acaban de perder a un ser querido. De nuevo asistimos a la contemplación a cámara lenta entre el drama y la farsa de una naturaleza muerta y estancada cuyas acciones resultan del todo inexplicables. Alps conserva la perversión de Canino, pero es evidente que Lanthimos no consigue crear una obra tan redonda como la anterior. Ya sea porque cuesta entrar en la película (de la misma forma que es difícil salir de ella, todo hay que decirlo) o porque su argumento se fragmenta más de lo deseado (por ejemplo, resulta difícil establecer qué nexos unen y separan a los personajes), Alps se antoja un film demasiado inaccesible y desagradable, igual de estimulante pero menos redondo que la obra anterior de Lanthimos. El director griego confunde términos y no se dio cuenta de que su película pedía unas formas más sosegadas, ni amables ni convencionales pero sí más generosas con el espectador que quiere ver e ir más allá de las imágenes. Por desgracia hay algo en Alps que nos expulsa de su corazón narrativo, nos deja fuera de su complejidad y pone demasiadas veces a prueba la paciencia de la audiencia. Nadie dijo que hacer y ver cine fuese una actividad fácil, pero Lanthimos carga las tintas de su historia hasta desdibujar sus objetivos. Alps no se entiende sin Canino, no al menos al mismo nivel, y paradójicamente Alps no es la gran película que pudo haber sido debido a que contamos con ese antecedente fílmico más compacto. Habrá que volverla a ver, aunque duela caminar por esas montañas escarpadas que evoca Lanthimos en su película. Ojalá Lanthimos no convierta su marca de estilo (en otras palabras, personalidad) en un soporte sobre el que acomodarse y enquilosarse (en otras palabras, repetirse). Aun con todo, Alps es una de las experiencias fílmicas más singulares del año. Hay que verla.


Para seguidores de las películas que cambian el estado de ánimo
Lo mejor: Su perversión.
Lo peor: Es excesivamente críptica.

Nota: 6'5

SITGES 2012: AMERICAN MARY, de Jen & Sylvia Soska

La cirugía, sin escrúpulos, no es más que un copiar y pegar
AMERICAN MARY, de Jen y Sylvia Soska (Canadá, 2012)
¿De qué va?: Mary Mason está en primer año de Medicina y es una de las mejores estudiantes de su facultad. Pero la imagen de alumna perfecta no va con Mary: tiene problemas económicos y lo único que se le ocurre es probar suerte en un pub de mala muerte para lidiar los números rojos. Una vez allí, y tras una serie de casualidades, Mary se introduce en un negocio que desconocía y que le permite ganar dinero de forma muy rápida. Con sus escasos conocimientos de alumna promeriza, Mary empieza a realizar operaciones ilegales en los lugares y con el instrumental más insospechado. Su variopinta clientela le pide todo tipo de barbaridades. Unas actividades que harán mella en la débil mente y la poca estabilidad emocional de Mary.
Reacciones del público de Sitges: La temática y el tono de la película pedía a gritos una sesión golfa repleta de frikis en celo y los organizadores de Sitges lo tuvieron muy en cuenta. Pese a la hora, el público estaba muy entregado y aplaudió las primeras bromas del guión. Un entusiasmo que no se repitió al encenderse las luces.


Valoración: Las películas de terror adolescente se rigen por patrones muy definidos. Tal vez por eso American Mary resulta novedosa en su arranque. No hay rastro de la joven pava perseguida por una amenaza exterior. Tampoco es por completo el relato de una mala con la que empatizamos al estilo Dexter. La Mary del título, al principio torpe y desgarbada, se introduce sin quererlo en un mundo donde puede rentabilizar sus conocimientos de medicina. La primera hora de la película es un festín para los amantes de la serie B: tiene un toque malsano y surrealista que atrapa. El problema viene en el segundo tramo cuando las directoras se sacan de la manga una violación, una venganza, un romance y, por consiguiente, un reciclaje de los tópicos típicos. Una pena porque la película prometía ser una exploración marciana del mundo de la cirugía extrema, del cuero y de la noche más perturbada en la que no costaría imaginar a Lisbeth Salander merodeando entre tarados. La crítica a una sociedad que rinde un excesivo culto a la imagen es mínima. Un error de cálculo que apena porque a American Mary le faltó muy poco para convertirse en un título de referencia para los fans del género: quedan, eso sí, las buenas intenciones y cierta atmósfera. No le sobran extravagancias pero sí alguna vuelta de tuerca más: el film pedía a gritos más descripción que acción, más humor que sangre. Apta solamente para masoquistas benévolos y para fans de Katharine Isabelle, la Mary del título famosa por su participación en la saga Ginger Snaps. Lástima que American Mary, por un error en el corte o por una mala supuración (en términos no médicos: por un problema de guion), no haya dado otra colección de películas de nivel.


Para los que busquen motivos para evitar el quirófano a toda costa
Lo mejor: Su vertiente surrealista.
Lo peor: Se desinfla a medida que avanza

Si te gusta esta reseña, vótala en Filmaffinity

Nota: 5

Tráiler:

miércoles, 24 de octubre de 2012

OSCAR RANKING: LOS 4 OSCARS ESPAÑOLES

Tres de los cuatro cineastas españolas ganadores del Oscar se han impuesto tres veces en los Goya con sus películas. Trueba ganó por El sueño del mono loco, Belle Époque y La niña de tus ojos (en el año de esta última, el mejor director fue Fernando León de Aranoa por Barrio). Almodóvar ganó por Todo sobre mi madre, Volver y Mujeres al borde de un ataque de nervios (en el año de esta última, el mejor director fue Gonzalo Suárez por Remando al viento). Amenábar ganó por Los otros, Mar adentro y Tesis (por esta última fue el mejor director novel mientras que el premio al mejor director quedó en manos de Pilar Miró por El perro del hortelano).
España ha ganado cuatro veces el Oscar a la mejor película de habla no inglesa. En total ha estado nominada un total de 19 veces, algo que nos convierte en el tercer país con más presencia en esta categoría solo superados por las potencias italiana y francesa. Además, desde que la Academia de Hollywood eligiese una primera lista de 9 candidatas, España se ha quedado dos veces a las puertas de la nominación con Volver y También la lluvia. Parece, en definitiva, que no nos ha ido tan mal como podría parecer al otro lado del charco. Qué motivó esas victorias, qué une a las películas ganadoras y cómo se gestó el premio en cada caso son cuestiones que se intentan desgranar a continuación.


VOLVER A EMPEZAR, de José Luis Garci
Oscar a la mejor película de habla no inglesa 1982
Título inglés: Begin the Beguine
Otras nominadas: Alsino y el cóndor de Miguel Littin (Finlandia), Via privada de Yuli Raizman (URSS), 1280 almas de Bertand Tavernier (Francia) y El vuelo del águila de Jan Troell (Suecia).
¿Por qué ganó?: Era la historia de un profesor exiliado ganador del Nobel que volvía a España en tiempos de democracia. La película habla de la España moderna y lo hace evocando el melodrama romántico clásico que siempre ha gustado a los académicos. Uno de los secretos del film fue unir elementos típicamente españoles (los paisajes asturianos, menciones al rey Juan Carlos, cita al equipo de fútbol Real Sporting de Gijón) con otros internacionales (citas y escenas situadas en Berkeley y Viena) que daban la imagen de un país abierto al exterior y parte importante del mapa europeo.
Comentario: A principios de los 80 el cine español vivía una auténtica revolución. El propio Garci veía su El Crack convertido en éxito de taquilla. En Hollywood también nominaron Carmen de Carlos Saura. Los festivales europeos nos aplaudieron con El sur (para muchos, lo mejor de Cannes 1983) y La colmena (Oso de oro en Berlín 1983). La bola de cristal y Verano azul paralizaron desde la televisión a todo un país. 1984 fue un año excelente con Las bicicletas son para el verano de Chávarri, Los santos inocentes de Camus (premiada en Cannes), Los zancos de Saura, Río abajo de Borau, Tasio de Armendáriz o ¿Qué hecho yo para merecer esto! de Almodóvar. Y a la movida de los 80, el desarraigo con el cine del destape y la convivencia con los autores consagrados se sumó una nueva ola de autores, entre ellos mujeres como Josefina Molina (Función de noche) o Pilar Miró (El crimen de Cuenca). En definitiva, el cine español estaba de moda, ganaba terreno dentro y fuera de nuestras fronteras. Volver a empezar, precisamente por ser un drama almibarado y hollywodiense, no sirve como representante del cine de su momento, si bien el Oscar fue simbólico y absolutamente deseado y valioso. Aún así, Volver a empezar no ha ganado la batalla del tiempo, la misma que ha inmortalizado a muchos de sus contemporáneos, y a día de hoy resulta un drama alicaído, sin fuerza, manido y rosa.

José Luis Garci es el cineasta español que más veces ha opositado para el Oscar: un total de 6 veces. De ellas, Volver a empezar ganó, Asignatura aprobada, Sesión contínua y El abuelo estuvieron nominadas, y la Academia no seleccionó Canción de cuna y You're the one. Además, la Academia española lo consideró en su preselección por Historia de un beso, Tiovivo C. 1950, Ninette, Luz de domingo y Sangre de mayo. Eso lo convierte en el cineasta español con más presencia en los Oscar de Hollywood. Pese a esto, ninguna película de Garci ha ganado el Goya y solo tiene un cabezón a mejor director por Asignatura aprobada.

BELLE ÉPOQUE, de Fernando Trueba
Oscar a la mejor película de habla no inglesa 1993
Título inglés: Belle Époque (The Age of Beauty)
Otras nominadas: Adiós a mi concubina de Chen Kaige (China), Hedd Wyn de Paul Turner (Reino Unido), El banquete de bodas de Ang Lee (Taiwán) y El olor de la papaya verde de Tran Anh Hung (Vietnam).
¿Por qué ganó?: Si Volver a empezar se debía a un contexto, con Belle Époque sucede lo mismo. En este caso, Trueba representaba la nueva comedia madrileña con fugas al drama de época que ya funcionaban con bastante precisión en su El año de las luces y que eran la base de grandes obras como Amantes de Aranda. Belle Époque se vió beneficiada por un éxito cocinado a fuego lento: ganó el Oscar un año después de los Goya, su paso por los cines españoles se eternizó largos meses, la película tuvo en el Festival de Berlín su mayor trampolín y antes de ganar el Oscar (marzo de 1994) la película ya se había estrenado en Argentina, Alemania, Australia, Francia y la misma Estados Unidos, algo muy poco común hace veinte años. El Bafta ganado por Trueba fue su antesala del Oscar. Además, la película representaba para la Academia norteamericana una bocanada de aire fresco en todos los sentidos: la película no es tanto un film histórico como un vodevil de tradición yanki (Trueba dedicó el premio al 'dios' Wilder) con ecos de la mejor 'españolada' (Azcona firmó el guion), y fue la reunión más esplendorosa de todos los nuevos rostros del cine español (Penélope Cruz, Ariadna Gil, Maribel Verdú, Miriam Díaz Aroca, Jorge Sanz y Gabino Diego entre otros, todos ellos conocidísimos y queridísimos). Seguramente el hecho de que ese año coincidiesen tres películas asiáticas en la terna (El banquete de bodas ganó en Berlín y Adiós a mi concubina en Cannes: la competencia era de primera categoría) motivó una división de votos que benefició a la apuesta local.
Comentario: Belle Époque es una apuesta divertida y festiva de la que se podía extraer la imagen de una cinematografía con inventiva, capaz de reírse de sus propias miserias y de los episodios más tristes de su historia. Trueba situaba su película en una arcadia imposible, espacio del desenfreno, la libertad y el libertinaje. Puede que ahora Belle Époque resulte simplemente coqueta o un tanto timorata pero en su momento la escena en la que Jorge Sanz vestido de mujer besaba y bailaba con una Ariadna Gil ataviada con un traje militar fue una revolución, una parodia y una alteración de los prototipos sociales y cinematográficos. Una valentía que era una evolución lógica de las comedias de enredos Ópera prima o Sé infiel y no mires a quién y una madurez ya insinuada en El año de las luces.

Fernando Trueba es el único cineasta español que ha estado nominado al Oscar a la mejor película de animación gracias a Chico y Rita, film que también le reportó un EFA y una nominación al prestigioso Annie Award. Además, la familia Trueba es la única que ha tenido a dos de sus miembros peleando por el Oscar: David Trueba fue seleccionado por Soldados de Salamina (no estuvo nominada). Todo esto podría completarse si Jonás Trueba, hijo de Fernando Trueba, logra estar nominado en el futuro. A día de hoy Trueba es el único cineasta que ha ganado el Goya a la mejor película, película de animación y película documental en años distintos.

TODO SOBRE MI MADRE, de Pedro Almodóvar
Oscar a la mejor película de habla no inglesa 2000
Título inglés: All About My Mother
Otras nominadas: La vida prometida (Este-Oeste) de Régis Wargnier (Francia), Himalaya de Eric Valli (Nepal), Solomon & Gaenor de Paul Morrison (Reino Unido) y Bajo el sol de Colin Nutley (Suecia).
¿Por qué ganó?: La victoria en Cannes fue una premonición de todo lo que estaba por venir. Un oro que supuso un orgullo nacional: no habíamos logrado tanto en suelo francés desde 1961 y la Palma de oro de Viridiana. Almodóvar llevaba dos décadas viendo cómo sus obras eran rechazadas sistemáticamente por el certamen francés, y tras unos 90 poco afortunados Todo sobre mi madre le reconcilió desde el minuto uno con el público (taquillazo español) y la crítica. Cannes fue el gran paraguas del film y la Palma de oro al mejor director (aunque ganó Rosetta, el presidente del jurado David Cronenberg confesó que su cinta favorita era la española) fue su gran aval. Antes de llegar al Oscar se había estrenado en medio mundo incluyendo Estados Unidos en la que sin duda fue la gran campaña promocional y de distribución jamás realizada por El Deseo, luego repetida hasta la última La piel que habito. Era imposible que ningún académico no hubiese visto el film. Y Todo sobre mi madre no dejó espacio a ningún film de habla no inglesa en la carrera al Oscar: el Independent Spirit Award, el National Board of Review, el Bafta, el Globo de oro y el EFA fueron suyos. Mayoría aplastante para una película arriesgada que homenajeaba a las grandes damas del cine estadounidense y se imponía como oda a la mujer en su máximo esplendor, en todas sus facetas, caras y aristas, con un recuerdo incluso para el lado femenino de todo hombre.
Comentario: Todo sobre mi madre fue la primera vez de muchas cosas, no solo del Oscar. Por fin se acallaron las dudas sobre el cine de Almodóvar: se realizaron retrospectivas de todo su cine dentro y fuera de Europa. Es la película que gustó hasta los que en su día detestaron profundamente su cine pop de los 80. Barcelona, el escenario del film, estaba de absoluta moda tras los Juegos Olímpicos. Almodóvar fue tendencia y no recibía tantos flashes desde Mujeres al borde de un ataque de nervios. Todo elogios para una obra maestra de nuestro cine que todavía ahora nos hace reir y llorar a partes iguales. En Hollywood, en París, en Madrid y en Estocolmo asistieron a algo nunca visto, genuino, rabiosamente trasgresor y personal, provocador pero arrebatador y dramático. Fue el inicio del almodovarismo más allá de los Pirineos. Y Hollywood no pudo traicionar la tendencia cinematográfica de ese año: su éxito coincidió con el premio de American Beauty, la cinta más malhablada y desenfadada de los últimos Academy Awards. 2000 fue el año de la ruptura, quién sabe si por la cuestión psicológica del cambio de siglo. ¿Las únicas voces disidentes? Algunos diputados y políticos barceloneses que decían que el film daba una mala imagen de la ciudad condal (prostitución, drogadicción, violencia callejera, pobreza), un mero pie de página más anécdota que verdadera polémica.

Pedro Almodóvar ha optado 5 veces al Oscar. Ganó por Todo sobre mi madre, fue nominado por Mujeres al borde de un ataque de nervios, se quedó en la lista inicial de 9 seleccionados por Volver, y no logró la nominación por Tacones lejanos y La flor de mi secreto. Fue preseleccionado por la Academia española por La mala educación y La piel que habito. Almodóvar es el único nombre español que ha logrado una nominación al Oscar para una de sus actrices (Penélope Cruz por Volver), es el único nominado al Oscar al mejor director, es el único ganador del Oscar al mejor guión original por Hable con ella, es el único con los principales galardones en su estantería (siete EFAs, cinco Baftas, cuatro Césars, dos Globos de oro, dos Bodils, dos David di Donatello) y es el único que ha podido presentar sus películas en los tres festivales de cine más importantes, siendo premiado en todos ellos: en Venecia con Mujeres al borde un ataque de nervios, en Berlín con La ley del deseo y en Cannes con Todo sobre mi madre y Volver. Es la persona más veces nominada al Goya al mejor director: un total de ocho veces.

MAR ADENTRO, de Alejandro Amenábar
Oscar a la mejor película de habla no inglesa 2004
Título inglés: The Sea Inside
Otras nominadas: Los chicos del coro de Christophe Barratier (Francia), El hundimiento de Oliver Hirschbiegel (Alemania), Tierra de ángeles de Kay Pollak (Suecia) y Yesterday de Darrell James Roodt (Suráfrica).
¿Por qué ganó?: Se basaba en uno de los casos más mediáticos de la crónica social española: la reivindicación de Ramón Sampedro, postrado en una cama desde hacía más de treinta años, por morir dignamente. El factor popular fue decisivo para que el film llegase a recaudar más de 20 millones de euros en España. Y la popularidad de Amenábar tras Los otros y el convencimiento de estar ante la película local del año motivó que el film estuviese allá donde el cine español casi nunca llega: doble reconocimiento en Venecia, vista en Toronto y Nueva York, y estrenada en muchos países en enero de 2005. La eutanasia era y todavía sigue siendo un tabú, pero la Academia no solo entendió el drama de Sampedro sino que disfrutó de la doble historia de amor que propone la película, el mar metafórico del título y la solvencia del reparto (¿por qué será que nuestros films de Oscar son los más corales?) encabezado por el internacional Bardem. El National Board of Review, Globo de oro y Satellite Award dispuso una situación muy parecida a la de Todo sobre mi madre que al final se saldó con el mismo final feliz. La mayoría de películas triunfadoras primero se convierten en auténticos fenómenos en sus lugares de origen, y eso sin duda es lo que sucedió con Mar adentro. No hay que olvidar que 2004 fue el año del 11-M: La mala educación de Almodóvar tuvo la mala fortuna de estrenarse el viernes después del atentado y muchos quisieron ver en la crítica religiosa del manchego un ataque a ciertos cimientos patrios que además tenían como contexto un cambio de gobierno; por contra, Mar Adentro llegó a las salas en septiembre, iniciando el nuevo curso cinematográfico y con las ascuas apagadas. Y entre ellas, El 7º día decía mucho de cómo éramos y somos. Mar adentro, pese a todo, era la mejor película del año en la que convivían la España de provincias, supersticiosa, rural y pobre, con el país urbano, moderno y joven que intentábamos e intentamos ser. España fue noticia por motivos políticos y sociales en todo el mundo: Mar adentro era la buena noticia que necesitábamos.
Comentario: Amenábar tenía todas las de perder porque todos sabíamos desde Huelva hasta Figueres cuál era la historia original. Al director le pudo el respeto y la fidelidad (con ciertas licencias tanto poéticas como en número de personajes) a la esencia, la causa y la historia de Sampedro. Ahora podemos valorar Mar adentro con distancia, como ficción. Y el balance no puede ser más que positivo: un film emocionante que invoca a la muerte para hablar de la vida, que es un tributo y es un ejemplo (algunos aportes de guión forman parte de ese Amenábar adoctrinador que camparía a sus anchas en Ágora), que es un drama durísimo salpicado de una poética sublime (las ensoñaciones de Sampedro, sus huidas a la playa o el viaje que realiza de su caserío a Barcelona) y momentos de comedia finísima (todo el episodio con el cura que da vida Josep Maria Pou). Una película valiente que lo tuvo francamente complicado para llegar hasta el escenario del Kodak Theatre: el drama surafricano era más acorde con el tradicionalismo académico, las apuestas de Francia y Suecia son claramente material de Oscar, y la recreación histórica de Alemania corresponde a la tipología de film siempre susceptible de ser considerado en mejor film de habla no inglesa. Ganó Amenábar, y aunque el film tuvo una incidencia mínima en la taquilla estadounidense recogimos el premio de manos de la yanki más cañí: Gwyneth Paltrow. Todos contentos.

Alejandro Amenábar es el primer extranjero nacionalizado (chileno con nacionalidad española) ganador del Oscar por España. También es el único español junto a Jaume Collet-Serra que ha logrado meter una de sus obras entre el top 10 de más taquilleras de los Estados Unidos (Los otros). Mar adentro tiene el honor de ser el film con más Goyas: 14 premios de 15 nominaciones. Es el director de cine con más Goyas: 9 en total en calidad de productor, director, guionista y músico. Además, es el único ganador del Goya al mejor director novel (por Tesis) que posteriormente ganó en los Oscar.  De los citados, también es el único que ha sido objeto de remake: Abre los ojos fue la base de Vanilla Sky, número uno de taquilla en EE. UU. Mar adentro, además, estaba nominada al Oscar al mejor maquillaje.

martes, 23 de octubre de 2012

ROSAS ROJAS: LA FEMINIDAD EN 'AMERICAN BEAUTY'

Una de las escenas más famosas del cine de los últimos años: Mena Suvari desnuda bañada en un fondo de pétalos.
Sin duda el fotograma más famoso de American Beauty es aquel en el que Angela Hayes (Mena Suvari) aparece en los sueños del aburrido Lester Burnham (Kevin Spacey) entre pétalos de rosa. A posteriori se utilizó en numerosas ocasiones ese motivo erótico en diferentes posados y publicaciones (demostrando la original y efectiva puesta en escena de la película), pero se obvió por completo el mundo que escondía ese momento onírico (o sea, no se tomó esa escena como la punta del iceberg de todas las reflexiones que invoca el film). En el siguiente escrito se intenta precisamente analizar el cosmos de American Beauty partiendo de la importancia tanto visual como retórica de la rosa, eterno símbolo que llena con efectos e intenciones muchos planos de la obra maestra de Sam Mendes.

La cena presidida por las flores de Carolyn: el orden del plano, la simetría de los personajes, la disposición impoluta de los objetos en la mesa, la luz ténue de las velas y la música de fondo son elementos de dirección artística que describen el salón como espacio propio de Carolyn y que al mismo tiempo definen al personaje.
Antes de entrar estrictamente en los entresijos de la película vale la pena hablar de la rosa como motivo de referencia a nivel artístico. A la rosa se le asocian valores y virtudes que han configurado la historia de la literatura y del cine, y que por lo tanto forman parte de nuestro modo de ver y de entender el mundo occidental. La rosa embellece espacios y al mismo tiempo es un espacio en sí mismo: remite a lo femenino por la sinuosidad de sus pétalos, el color rojo conecta con lo carnal (físico) y lo emocional (sentimiento), y las espinas parecen recordarnos el peligro y la traición escondida bajo la inocencia y la presunta fragilidad de su tallo. Puede tomarse la rosa como imagen del cuerpo de la mujer: de una perfección formal insuperable y al mismo tiempo con dobleces y peligros, capaz de hacer perder la cabeza a quienes lo observan o tocan. La rosa al fin y al cabo representa el amor en su estado más puro, incluso la pasión, mientras que la espina que pincha remite al dolor de amar típico de cierta visión romántica.

La naturaleza en su faceta más civilizada y el color rojo son algunos de los motores artísticos de la historia.
La rosa como elemento femenino está en American Beauty y sirve para describir a la mayoría de personajes, incluso para decorar el telón de fondo de muchas acciones y presagiar algunos giros de la trama. La primera escena, con un travelling aéreo mostrándonos el barrio residencial de los protagonistas compuesto por diferentes manzanas trazadas sobre calles ensombrecidas por las copas de árboles robustos, es una imagen elocuente: el mundo de los personajes está repleto de plantas 'muertas' dispuestas a modo de imagen ideal, de civilización, de estampa del control humano venciendo al libre discurrir de la naturaleza. Tras esta presentación, Carolyn Burnham (Annette Bening) es observada por su marido mientras esta riega, corta y cuida las rosas del jardín. Ello es significativo tanto de lo que sucede a continuación como del trazo de los personajes: mientras Carolyn se relaciona con el mundo de las apariencias y ejerce la función de mano ejecutora y dominadora a la hora de cortar y plantar sus flores, Lester queda dentro de la casa totalmente ajeno a ese espacio que su mujer viene construyendo desde hace años. Carolyn vive de cara a la galería y por eso sus dominios son los del jardín como símbolo de la falsa felicidad y perfección de la que es capaz de hacer gala a los demás. Por contra, Lester no sigue esas directrices: aunque la casa queda asociada a Carolyn por su oficio, Lester acaba convirtiéndose en el dueño y señor de todas las habitaciones con su cambio de actitud. La primera escena de American Beauty, pues, avecina la llegada de 'el nuevo Lester' (aunque paradójicamente sea él quien esté 'encerrado' en el salón de casa mientras espía por la ventana) y ya presenta a Carolyn como alguien que queda fuera y, por lo tanto, ajena, expulsada y sancionada desde la propiedad de Lester.

Una de las escenas que mejor reflejan las tensiones entre los dos mundos del film: una Carolyn airada en la entrada de una habitación ordenada, y un Lester despreocupado. De nuevo, las rosas rojas representan a la mujer y el cochecito rojo es propiedad de Lester.
La rosa también nos sirve de eje para hablar de dos naturalezas contrarias que colisionan en American Beauty: una ordenada y otra desordenada. De nuevo, el orden atañe a Carolyn y se manifiesta en forma de ramos y centros de mesa, el lado más frívolo y menos 'natural'. Carolyn llena su casa de flores, sobre todo la mesa del comedor: ese es el lugar donde Carolyn 'disfruta' de su cena a la vez que escucha su música favorita sin atender a las carencias y querencias tanto de su marido como de su hija. Allá donde hay un ramo de rosas la figura de Carolyn se despliega con todo su poder. Por eso, la otra naturaleza compete a Lester y es el espacio no físico donde el hombre no se siente 'aniquilado' o 'castrado' por la fuerza femenina. Lester imagina a la amiga de su hija entre pétalos abiertos, un espacio bucólico (y salvaje) que no deja lugar al raciocinio (sí al instinto masculino) que basa la mirada de Carolyn. Al fin y al cabo, ambas propuestas son las dos caras de una misma moneda: ella toma la rosa desde su vertiente más simplona (como motivo decorativo), mientras que Lester convierte la rosa en una evocación de la belleza a la que no puede acceder mediante la contemplación pasiva de las flores de su mujer (en este caso, la rosa actúa como símbolo de la juventud, de esa fogosidad latente pero solo saciada en el plano de la imaginación).

Las ensoñaciones de Lester.
Desde esa 'órbita' de 'orden' la rosa queda asociada a lo femenino. Carolyn comparte secretos sobre el cultivo de rosas con sus vecinos gays, y precisamente es la pareja de homosexuales la que se dirige a los nuevos vecinos con una cesta de mimbre con comida y flores de bienvenida. Ese mundo femenino encuentra un terreno hostil en la casa de los Fitts donde el marido (Chris Cooper) actúa como brazo ejecutor que controla a su hijo (Wes Bentley) y que directamente elimina la figura de la madre (Allison Janney). El orden, por lo tanto, de las dos estructuras familiares de la película es totalmente contraria: si Carolyn llena de rosas su casa como símbolo de un falso control e independencia, imagen de la mujer moderna que ha perdido el miedo a volar sola y que de hecho construye una nueva vida sin tener en cuenta a su pareja, su vecina directamente no habla, no cuenta, no controla, y como resultado no hay ninguna flor ni dentro ni fuera de la casa que dé constancia de esa vida femenina que está pero no existe, de la que queda su cuerpo pero no su esencia. Obviamente ese choque entre el mundo femenino y masculino adquiere otro significado cuando descubrimos que el señor Fitts es en verdad un homosexual reprimido: es aquí donde la ausencia de la rosa no es tanto una metáfora de la feminidad inexistente como una cristalización de la represión autoimpuesta, una forma de manifestar (o, si se quiere, de 'no' manifestar) esa sensibilidad escondida bajo llave. El jardín sin flores de los Fitts es, en definitiva, otro ejemplo de aquello que se quiere mostrar a los demás y que no tiene nada que ver con la realidad. De nuevo, dos partes de un mismo todo.

El color rojo salpica toda la película a modo de objetos, colchas, ropa, etc. En la película también predomina el azul en sus distintas tonalidades en representación de la frialdad, la oscuridad y la belleza del mensaje del film. Y frente a los espacios donde predomina el rojo, la asepsia del blanco (el sofá a rayas de Carolyn, el solar donde Lester fuma su primer porro, la habitación llena de vídeos del vecino, etc.) supone un choque constante entre el lado pasional y pasivo de los personajes.
Finalmente es interesante reparar en la importancia que el color rojo, justamente el pigmento de la rosa, tiene a lo largo de toda la película. Ricky, el joven camarero que en realidad vive del tráfico de marihuana, reconoce a Lester como 'la persona que vive en la casa de la puerta roja'. El rojo forma parte de la vida de Lester, y si es el propio Lester quien en calidad de narrador omnisciente nos está contando toda la historia puede asegurarse que los distintos objetos rojos que llenan la existencia de Lester son tanto un reflejo de sus deseos como una fúnebre premonición de su desenlace. En el lado positivo podría mencionarse los dos nuevos coches de Lester, un modelo de lujo y otro de juguete, no por casualidad ambos de color rojo. El garaje, el lugar donde Lester realiza ejercicio como motor del 'principio del fin' de su vida (para pasar a un estado de felicidad mayor), queda iluminado con una luz amarilla tan intensa que parece tener un tono más bien rojizo. Obviamente los labios sonrojados de Angela, el cuerpo idealizado por Lester, remiten al rojo. Y en el apartado de malos augurios figuran de nuevo las flores de la fiesta (donde Lester debe comportarse según el dictamen de Carolyn), las flores del salón (donde Lester descubre que Angela en verdad es virgen) y las manzanas, símbolo del pecado, de la mesa de la cocina (donde Lester acaba muerto tras un disparo que Mendes filma... con una pared manchada de rojo). Incluso el vestido que lleva Carolyn en la última escena es de color rojo, y el hecho de dirigirse hacia la puerta roja de su casa con el coche rojo aparcado en el exterior es una clara metáfora de lo que se encontrará dentro. Gracias a la textura rojiza de la sangre sabemos que el señor Fitts es quien ha matado a Lester porque Mendes suspende el relato al no ofrecernos 'la escena' de la muerte (vemos su camiseta llena de sangre), y la sangre tiene una presencia absoluta en un plano de belleza y riesgo notable: el momento en el que Ricky se agacha para ver la cara sonriente y sin vida de Lester mientras su cuerpo queda reflejado en el gran charco de sangre de la mesa. Eso después de que la pareja de enamorados caminase por las cercanías de un cementerio lleno de rosas.

El rojo como símbolo del deseo. Carolyn encuentra en el rojo el color que realza su imagen para seducir a su compañero de trabajo. Y el rojo da vigor a Lester (hace ejercicio con una camiseta roja, bebe un batido de color rojo, etc.) para despertar de su letargo.
Obviamente uno puede acercarse a American Beauty partiendo de otros elementos o puntos de vista, pero es interesante comprobar tras visionar varias veces el film que la película no solo se beneficia del espléndido guión de Allan Ball sino de una dirección artística aparentemente menor por situarse en un tiempo contemporáneo (resulta más fácil de valorar y a la postre de premiar en los Oscar y similares decorados y vestidos de época) con una semántica de lo más compleja. Podríamos entrar en otros detalles (en el ordenador de Lester parecen dibujarse unas líneas blancas que parecen los barrotes de una cárcel metafórica; el discurso sobre la belleza oculta sustentado sobre el famoso vídeo de la bolsa de plástico dando tumbos por efecto del viento; o hablando del personaje de la hija y cómo con su particular modo de vestir y de actuar se distancia premeditadamente de aquello que odia tanto de su madre como de su padre), pero eso sería materia para otros posts. Más datos si se quiere para ensalzar las virtudes de una de las sátiras más feroces y divertidas del 'american dream' y el 'american way of life'. Y, por supuesto, una lectura lo suficientemente compleja para determinar que detrás de esa icónica imagen de la actriz Mena Suvari bañada entre pétalos hay mucho más que un capricho estético que el tiempo ha elevado a la categoría de mito.

El elenco de American Beauty recogiendo el Screen Actors Guild Award al mejor reparto.