sábado, 12 de noviembre de 2016

CRÍTICA | CAPTAIN FANTASTIC, de Matt Ross


 Una prole entrañable
CAPTAIN FANTASTIC, de Matt Ross
Festival de Cannes: Mejor director (Un Certain Regard). Festival de Karlovy Vary: Premio del público
EE. UU., 2016. Dirección y guión: Matt Ross Música: Alex Somers y VV. AA. Fotografía: Stéphane Fontaine Reparto: Viggo Mortensen, George MacKay, Missi Pyle, Kathryn Hahn, Frank Langella, Hannah Horton, Nicholas Hamilton, Steve Zahn, Ann Dowd, Trin Miller, Samantha Isler, Annalise Basso, Shree Crooks, Erin Moriarty, Charlie Shotwell Género: Comedia dramática Duración: 120 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 23/09/2016
¿De qué va?: Tras vivir diez años en los bosques de una zona remota del norte estadounidense, Ben y sus hijos, criados lejos de la civilización, recorren medio país para asistir al funeral de su madre.


El cine indie norteamericano de vez en cuando tiene la necesidad de cuestionarse el sistema de valores imperante. De esa vertiente crítica, junto a una voluntad por actualizar la comedia familiar de toda la vida, surge Captain Fantastic, el periplo por carretera, como las mejores road movies emocionales, de un patriarca y su prole, criados en plena naturaleza sin apenas recursos. Los protagonistas tienen como destino el funeral de la madre, que decidió suicidándose en extrañas circunstancia. Y por el camino, como no podía ser de otra manera, salen a relucir las pulsiones de todos los integrantes: las dudas del hermano mayor, que esconde su deseo por iniciar sus estudios universitarios; las carencias de los hermanos medianos, que, pese a dominar todos los principios de supervivencia y distintos datos bibliográficos, desconocen los mecanismos del mundo real; y las divertidas confusiones de los más pequeños, que asumen como un juego una dinámica pedagógica que cuestiona las bases educativas más arraigadas. De esa unión de contrastes surge una fábula que equilibra provocación con inocencia, diversión y reflexión, irrealidad y verismo. Aun cuando el guión de Matt Ross, uno de los más originales del año, cae en ternurismos peligrosos, sobre todo en el segundo tramo de metraje, la película sigue resultando una bocanada de aire fresco. Libertad que nunca deriva en anarquía porque, en el fondo, Captain Fantastic sigue a pies juntillas los estilemas de su corriente (ahí están los planos generales con estampas naturales, silencios recurrentes a golpe de músicas ambientales y gags medidos como la visita del policía al vehículo familiar o el robo en el supermercado). Si Wes Anderson hubiera filmado Hacia rutas salvajes (Into the Wild), el resultado no hubiera diferido demasiado de esta entrañable Captain Fantastic. En resumen, una película reconocible a la par que original, una de esas historias que nos deja una sonrisa de boca a oreja y activa nuestro cerebro.


Para espíritus indomables que siempre han ido por libre.
Lo mejor: Sabe ser divertida y a la vez trascendente.
Lo peor: Su vena "fairy tale" le juega alguna que otra mala pasada.