lunes, 8 de diciembre de 2008

GLOBOS DE ORO: QUINIELA + NOMINADOS

Es muy difícil adivinar cuáles serán los nominados a los Globos de Oro. Estos premios, tan diferentes y variados, son el indicador más fidedigno sobre cómo serán los Oscar de este año, aunque las nominaciones y el palmarés de los Globos deben tomarse cautela. Será interesante observar qué películas quedan excluidas de la categoría a la mejor película dramática. Teniendo en cuenta que no contamos con ninguna Juno, es de esperar que los cinco nominados al oscar a la mejor película surjan de esta terna de seis, siete u ocho nominados (cada año varía). También será interesante saber qué directores son laureados en las nominaciones del miércoles, aunque debemos recordar que Peter Jackson (King Kong) estuvo nominado al globo pero no al oscar, caso contrario a lo sucedido el año pasado con Tony Gilroy (Michael Clayton) y Jason Reitman (Juno). No podemos dejar de analizar qué dobletes se materializarán en nominación y cuáles de estas dos nominaciones se convertirán en premio, hecho que atañe a Brad Pitt (TCCOBB-Burn after Reading), Kate Winslet (The reader-Revolutionary Road), Penélope Cruz (Elegy-Vicky Cristina Barcelona), Philip Seymour Hoffman (Synecdoche New York-Doubt), Meryl Streep (Mamma Mia-Doubt) o Cate Blanchett (TCCOBB-Indiana Jones). Algunas decisiones de la prensa extranjera serán cruciales para empezar a profetizar los Oscar de febrero: si Slumdog Millionaire y The Dark Knight llegan a las categorías grandes, si Australia se queda en los apartados técnicos o si alguna película se elide o se añade en los Globos también sucederá (almenos a priori) en los Oscar. Personalmente, creo que los Globos de este año endiosarán a The Curious Case of Benjamin Button, Revolutionary Road y Vicky Cristina Barcelona como las más nominadas (que no las más premiadas). El jueves a las 2-3 del mediodía (hora española) sabremos la respuesta.

P.D. En negrita, quedan apuntadas todas las opciones que finalmente han sido nominadas.

PELÍCULA DRAMA
1.THE CURIOUS CASE OF BENJAMIN BUTTON
2.GRAN TORINO
3.MILK
4.REVOLUTIONARY ROAD
5.SLUMDOG MILLIONAIRE
6.THE READER
Posibles: Changeling, Frost/Nixon, Doubt, Australia, Frozen River, The dark knight


ACTOR PROTAGONISTA (DRAMA)
1.JOSH BROLIN (W)
2.LEONARDO DICAPRIO (REVOLUTIONARY ROAD)
3.FRANK LANGELLA (FROST/NIXON)
4.SEAN PENN (MILK)
5.BRAD PITT (THE CURIOUS CASE OF NEJAMIN BUTTON)
6.MICKEY ROURKE (THE WRESTLER)
Posibles: Richard Jenkins, Clint Eastwood, David Kross

ACTRIZ PROTAGONISTA (DRAMA)
1.ANNE HATHAWAY (RACHEL GETTING MARRIED)
2.ANGELINA JOLIE (CHANGELING)
3.MELISSA LEO (FROZEN RIVER)
4.KRISTIN SCOTT THOMAS (I’VE LOVE YOU SO LONG)
5.MERYL STREEP (DOUBT)
6.KATE WINSLET (REVOLUTIONARY ROAD)
Posibles: Cate Blanchett, Penélope Cruz, Keira Knightley, Nicole Kidman, Michelle Williams

PELÍCULA COMEDIA
1.BURN AFTER READING
2.HAPPY-GO-LUCKY
3.MAMMA MIA!
4.SYNECDOCHE NEW YORK
5.VICKY CRISTINA BARCELONA
6.WALL-E
Posibles: Tropic Thunder, Sex and the city, Zack and Miri make a porno, Choke, In bruges, Be Kind, Rewind, Indiana Jones

ACTOR PROTAGONISTA (COMEDIA)
1.JAVIER BARDEM (VICKY CRISTINA BARCELONA)
2.JACK BLACK (BE KIND, REWIND)
3.MARK RUFFALO (THE BROTHERS BLOOM)
4.ADAM SANDLER (ZOHAN)
5.PHILIP SEYMOUR HOFFMAN (SYNECDOCHE NEW YORK)
Posibles: Pierce Brosnan, Ben Stiller, Harrison Ford, Sam Rockwell, Ricky Gervais, Dustin Hoffman, Colin Farrell, James Franco


ACTRIZ PROTAGONISTA (COMEDIA)
1.REBECCA HALL (VICKY CRISTINA BARCELONA)
2.SALLY HAWKINS (HAPPY-GO-LUCKY)
3.SARAH JESSICA PARKER (SEX AND THE CITY)
4.MERYL STREEP (MAMMA MIA!)
5.RACHEL WEISZ (THE BROTHERS BLOOM)
Posibles: Katherine Heigl, Kat Denning, Debra Messing, Emma Thompson

ACTOR SECUNDARIO
1.JAMES FRANCO (MILK)
2.JOHN MALKOVICH (CHANGELING)
3.HEATH LEDGER (THE DARK KNIGHT)
4.PHILIP SEYMOUR HOFFMAN (DOUBT)
5.MICHAEL SHANNON (REVOLUTIONARY ROAD)
Posibles: Brad Pitt, Ralph Fiennes, Josh Brolin, Eddie Marsan, Robert Downey Junior, Tom Cruise

ACTRIZ SECUNDARIA
1.KATHY BATES (REVOLUTIONARY ROAD)
2.PENÉLOPE CRUZ (VICKY CRISTINA BARCELONA)
3.VIOLA DAVIS (DOUBT)
4.TARAJI P. HENSON (THE CURIOUS CASE OF BENJAMIN BUTTON)
5.KATE WINSLET (THE READER)
Posibles: Marisa Tomei, Angelica Huston, Frances McDormand, Cate Blanchett, Emma Thompson, Amy Adams

DIRECTOR
1.DANNY BOYLE (SLUMDOG MILLIONAIRE)
2.STEPHEN DALDRY (THE READER)
3.DAVID FINCHER (THE CURIOUS CASE OF BENJAMIN BUTTON)
4.SAM MENDES (REVOLUTIONARY ROAD)
5.GUS VAN SANT (MILK)
Posibles: Clint Eastwood, Christopher Nolan, Ron Howard, Michael Patrick Shaley

GUIÓN
1.THE CURIOUS CASE OF BENJAMIN BUTTON
2.MILK
3.SLUMDOG MILLIONAIRE
4.THE READER
5.REVOLUTIONARY ROAD
Posibles: Doubt, Australia, Frost/Nixon, Gran Torino, The dark knight, Slumdog Millionaire, Wall-e, Vicky Cristina Barcelona, Burn After Reading

PELÍCULA ANIMACIÓN
1.KUNG FU PANDA
2.WALL-E
3.WALTZ WITH BAZIR
Posibles: Bolt, The tale of Desperaux

domingo, 7 de diciembre de 2008

OSCARS 0: PRESENTACIÓN


La cuenta atrás para los Oscar ha llegado, y para celebrarlo iniciaré unos artículos especiales revisando todas aquellas películas que han ganado en ediciones anteriores. El repaso se iniciará el próximo domingo día catorce con Titanic, la exitosa epopeya de James Cameron. El análisis incluirá los once últimos títulos que han ganado el oscar a la mejor película, de forma que la última entrada coincidirá con el mismo día de la ceremonia de los Oscar. Este pequeño estudio pretende aportar una visión amplia y seria sobre la evolución de estos premios, recordando el academicismo de Gladiator, el magno blockbuster de El señor de los anillos o ganadores sorpresa como Crash. Viendo el pasado, pues, podremos vaticinar el futuro y saber qué título se llevará el gato al agua dentro de dos meses. Espero que disfruten este repaso que complementa y amplía el resto de contenidos del blog. La semana que viene tenemos una cita con el transatlántico más importante de la historia del cine. Saludos.

CONTENIDOS:

14 dic: TITANIC 1998
21 dic: SHAKESPEARE IN LOVE 1999
28 dic: AMERICAN BEAUTY 2000
04 ene: GLADIATOR 2001
11 ene: UNA MENTE MARAVILLOSA 2002
18 ene: CHICAGO 2003
25 ene: EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: EL RETORNO DEL REY 2004
01 feb: MILLION DOLLAR BABY 2005
08 feb: CRASH 2006
15 feb: INFILTRADOS 2007
22 feb: NO ES PAÍS PARA VIEJOS 2008

sábado, 6 de diciembre de 2008

SERIES 5: PRISON BREAK

La cárcel, escenario decrépito, el lugar frío, sucio y brutal que precisa toda sociedad avanzada, ha sido el eje de un sinfín de películas, algunas de ellas clásicos como La fuga de Alcatraz o Cadena Perpetua. Cual Eastwood, nuestros hermanos de Prison Break buscan salir de la prisión a toda costa, el inicio de una carrera a contrareloj y sin respiro que vemos/vivimos en temporadas siguientes. El factor cinematográfico es clave para entender Prison Break. Al igual que 24 o CSI, Prison Break se desmarca de cualquier crítica o moraleja y nos ofrece un espectáculo de pura adrenalina, una acción en continuo crescendo cuyo único y loable fin es entretener a una audiencia joven, la misma que asiste a las salas para ver el último título de Vin Diesel o Jason Statham. Y siguiendo las pautas del mundo teen, la serie ha sabido alzar a su protagonista, un sosainas pero efectivo Wentworth Miller, en un ídolo de pegatinas y fondos de pantalla, un sex symbol que, al igual que Bond, utiliza una expresión fría y hierática como mayor rasgo de masculinidad. Iniciada la acción, pero, no hay belleza que valga y Prison Break se presenta como una serie joven y a la vez masculina, un cliché que, si se analizara contrastando encuestas y rankings de audiencia, acabaríamos acatando como verídico. De hecho, la mujer es la gran ausente de la serie (la única dama de interés, Verónica, muere al inicio de la segunda temporada). Quizá los productores de la franquicia, conscientes de ello, han querido lavarse las manos con un futuro spin-off donde la protagonista, la fugada, la víctima y verdugo del delito, será una mujer. Sin duda, Tarantino debería dirigir algún capítulo.


Prison Break está tan unida al formato, al tempo, a la narrativa cinematográfica, que su división inexacta en capítulos sabe a poco. Prison Break peca de excesos tras rastrear lo genial de su idea; acaba siendo un chicle eterno y pegajoso que se alarga sin interés ni sabor. Creo que la serie debería haber terminado al final de la primera temporada; incluso aceptaría lo abierto y negativo de su conclusión (cabe imaginar, pues, que nuestros fugados vuelven a la cárcel tras ser atrapados). Pero la manía contraproducente de aprovechar el éxito de toda serie que supere los 10 millones de televidentes (hablamos siempre de EE. UU.) ha condenado la serie hasta cuatro temporadas. Debo confesar que solo he visionado las dos primeras. La segunda temporada es irregular, un añadido chapucero respecto la excelente primera temporada. Prison Break ha acabado siendo a su pesar víctima de su propio éxito, un estrellato que nunca tuvo la fuerza de Perdidos o Héroes. Parece, pues, que estamos ante el final de la serie. La fuga, la carrera posterior, ha tenido, pese a quien le pese, una meta.

Prison Break ha marcado desde sus inicios el devenir de La Sexta, un canal de televisión un tanto pobre que ha utilizado la serie a modo de estandarte. La gallina de los huevos de oro ha desaparecido y parece que no alterará la historia de la televisión norteamericana. Prison Break debe tomarse como una comida ligera, la fórmula que nunca falla pero nunca entusiasma. En esta tierra de nadie, Prison Break puede presumir de ser una de las series adolescentes que más espectación ha creado (personalmente, prefiero Prison Break antes que Héroes o Verónica Mars) y que más valores ha creado para el futuro, tanto a nivel de actores, guión y aspectos técnicos. Prison Break es la historia perfecta que nunca hemos podido ver en la gran pantalla. Atrás quedan las tardes de tensión, las uñas mordidas, los sustos de infarto y las piruetas narrativas de antaño. Prison Break sobrevive en el recuerdo y eso la hará inmortal.



NUEVA ENTRADA TV: SÁBADO 20, DEXTER

viernes, 5 de diciembre de 2008

HACE MUCHO QUE TE QUIERO 6 / 10

Cuando uno ha oído hablar mucho de una película, uno tiene la sensación de haberla visto, aunque la información de antemano, por muy pormenorizada que sea, nunca puede semejarse a la experiencia de visionar un film amparado por la oscuridad de la sala. Algo parecido me ha sucedido con Hace mucho tiempo que te quiero (el cinéfilo, políglota y docto, puede optar por los también poéticos Il y a longtemps que je t'aime o I've love you so long), un film sosegado que ha conquistado el público de medio mundo. La columna vertebral de la historia retorna nuevamente al conflicto entre hermanas (y por ende, familiares), el silencio como escudo tras un episodio doloroso (el misterio que rodea el personaje de Scott Thomas es comparable al de Le fils, cinta capital de los hermanos Dardenne) y todo lo que acontece tras este silencio, pequeños resquicios de algo llamado vida. Ver el film es asistir a la evolución física y sobretodo psicológica de una persona esquiva que, si al principio entra en el núcleo familiar casi a regañadientes, al final logra independizarse, tener una casa y trabajo propio, querer a la familia que antes había odiado. Hace mucho tiempo que te quiero es la historia de una superación personal narrada con atino, dejando de lado los convencionalismos del género y alejándose concienzudamente de la estructura de telefilm barato.

Pese a las virtudes del relato de Philippe Claudel, la película muestra su mayor handicap al final de la historia. No desvelaré (cosa obvia) la resolución de la trama, pero el espectador crítico debería replantearse toda la película tras unos últimos cinco minutos tramposos, falsamente catárticos, una respuesta demasiado fácil y victimista a todo el drama propuesto. Claudel deja vencerse por las ganas de desvelar el misterio de una forma dramática y directa, consciente de abandonar la sutileza característica de la historia. Hay en Hace mucho tiempo que te quiero una descompensación extraña entre lo que cuenta y lo que nos deja intuir. Conociendo el porqué de todo, ¿se entiende el mutismo de Juliette? Dejando de lado el final (reitero, efectivo pero muy discutible), si por algo se recordará el film es por la interpretación de Kristin Scott Thomas, una actriz eficaz que firma aquí uno de sus más vistosos trabajos. Pese a esto, dudo de su nominación al Oscar porque Thomas trabaja desde la contención y la Academia valora más la hipérbole y la tragedia griega (de aquí el premio a Marion Cotillard). El tiempo determinará hasta qué punto estamos ante una obra magnífica o ante una trama manierista y sensiblona. El espectador, sumo juez, decidirá por su cuenta.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

APPALOOSA 6 / 10

Nadie duda que Ed Harris se conrea poco y que elije al detalle cada uno de sus proyectos. La emoción, pero, de interpretar, escribir el guión y dirigir este pseudowestern llamado Appaloosa (título anticomercial donde los haya)ha jugado una mala pasada al que es uno de los mejores actores de su generación. Harris, dedicado en cuerpo y alma en sacar adelante su película, se ha olvidado de realizar una buena película, algo que precisaba un género olvidado y no demasiado vistoso en cintas recientes (e insuficientes) como Open Range o El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford. Appaloosa tiene grandes problemas de guión: ni nos creemos a los personajes (nunca Mortensen estuvo tan impostado), ni nos emociona la trama (Harris confunde academicismo con calidad) ni nos interesan los conflictos que desfilan por una Appaloosa sosa y soñolienta. Algunos achacan las lacras del film a la interpretación de Zellweger, algo que no comparto porque la película presenta un sinfín de baches que afectan a todos los niveles de la narración. Memorable y lamentable es la intención del film por hacernos reir, algo totalmente incongruente teniendo en cuenta la naturaleza del género que aquí se intenta seguir y homenajear. Sus posibilidades de oscar son mínimas, por no decir imposibles. Appaloosa puede resultar un film simpático y tendrá cierto éxito entre el público de cuarenta-sesenta años, el mismo que creció y envejecerá visionando y revisando sin parar a John Ford y coetáneos. Pero la nostalgia no es suficiente: Appaloosa no aporta nada nuevo y el fan, envenenado por una peligrosa y anacrónica cinefília, debe aceptarlo. Otra vez será.

LAS OLVIDADAS

La crisis también afecta al cine. En términos económicos, en el cine hay mucha oferta pero poca demanda, o sea, una cantidad ingente de películas norteamericanas, europeas y propias que pelean vilmente semana tras semana para captar la atención de una audiencia perdida, masificada y demasiado joven. Entre tanta batalla, el cinéfilo que vive el día a día ve cómo algunos títulos se quedan sin ballesta ni armadura porque alguna distribuidora, productor o cabecilla de turno ha decidido no estrenar una película en España. Puestos a elegir, Norteamérica siempre sale reforzada acaparando la parrilla televisiva y las luces de neón de cines varios. Es indignante que tengamos que ver Milk antes que Paranoid Park, cuyo paso triunfal por Cannes no parece suficiente para asegurar su estreno en este país de chisme y pandereta. Si los premios justifican el estreno de un film, no se entiende el ninguneo de Control o el del biopic excéntrico de Bob Dylan I'm not there; si una nominación al Oscar no es suficiente para llegar a las salas, me temo que, llegados a este punto, todo es posible. Tampoco hemos podido ver las bondades de My blueberry nights, toda una incoherencia cuando Wong Kar-wai ha dejado de ser un plato refinado para pocos; lo mismo le ha ocurrido a Sherrybaby, Il caimano, Le silence de Lorna o Southland Tales. ¿Qué les pasa por la cabeza si les digo que en su país no se estrenará el último film de Haneke, Von Trier, Reygadas o Chabrol?, ¿este ninguneo justifica la piratería, la descarga por internet de una película que, de otra manera, nunca podría verse?, ¿la democratización del cine no esconde una dictadura orquestrada por las majors más influentes? El espectador poco exigente irá a la sala tranquilo porque siempre tendrá la ocasión de disfrutar del último Spielbergh; otros en cambio agacharán la cabeza, silenciarán su airada protesta y se verán obligados a acatar las normas de la colectividad. El cine aún no tiene fin, pero la forma de disfrutarlo (algunos dirían consumirlo) cambiará irremediablemente: nadie puede quitarnos el derecho a ver la última propuesta de Mungiu, Tavernier o Garrone. El cine es arte, y como tal, no puede ser gratis. La política del todo vale, pero, es igual de escalofriante.

lunes, 1 de diciembre de 2008

NUEVA QUINIELA, NUEVAS TEORÍAS

Respiramos tranquilos: The Reader se estrenará a tiempo. La quiniela vive un cambio radical al incluir el film de Daldry. También han remontado posiciones The Curious Case of Benjamin Button, Australia y Revolutionary Road. Esta es mi lista y mis teorías.

LISTA:

MEJOR PELÍCULA
1. CHANGELING
2. THE CURIOUS CASE OF BENJAMIN BUTTON
3. MILK
4. THE READER
5. REVOLUTIONARY ROAD



MEJOR DIRECTOR
1. STEPHEN DALDRY (THE READER)
2. CLINT EASTWOOD (CHANGELING)
3. DAVID FINCHER (THE CURIOUS CASE OF B.B.)
4. SAM MENDES (REVOLUTIONARY ROAD)
5. PATRICK MICHAEL SHANLEY (DOUBT)

MEJOR ACTOR PROTAGONISTA
1. LEONARDO DICAPRIO (REVOLUTIONARY ROAD)
2. CLINT EASTWOOD (GRAN TORINO)
3. FRANK LANGELLA (FROST/NIXON)
4. SEAN PENN (MILK)
5. MICKEY ROURKE (THE WRESTLER)



MEJOR ACTRIZ PROTAGONISTA
1. SALLY HAWKINS (HAPPY-GO-LUCKY)
2. ANGELINA JOLIE (CHANGELING)
3. KRISTIN SCOTT THOMAS (I'VE LOVE YOU SO LONG)
4. MERYL STREEP (DOUBT)
5. KATE WINSLET (REVOLUTIONARY ROAD)

MEJOR ACTOR SECUNDARIO
1. HEATH LEDGER (THE DARK KNIGHT)
2. JOHN MALKOVICH (CHANGELING)
3. BRAD PITT (BURN AFTER READING)
4. PHILIP SEYMOUR HOFFMAN (DOUBT)
5. MICHAEL SHANNON (REVOLUTIONARY ROAD)



MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA
1. KATHY BATES (REVOLUTIONARY ROAD)
2. PENÉLOPE CRUZ (VICKY CRISTINA BARCELONA)
3. VIOLA DAVIS (DOUBT)
4. TARAJI P. HENSON (THE CURIOUS CASE OF B.B.)
5. KATE WINSLET (THE READER)

MEJOR GUIÓN ORIGINAL
1. AUSTRALIA
2. GRAN TORINO
3. MILK
4. VICKY CRISTINA BARCELONA
5. WALL-E

MEJOR GUIÓN ADAPTADO
1. THE CURIOUS CASE OF BENJAMIN BUTTON
2. DOUBT
3. FROST/NIXON
4. THE READER
5. REVOLUTIONARY ROAD

TEORÍAS:

1. Brad Pitt solo conseguirá nominación por una película, ya sea TCCOBB como protagonista o Burn After Reading como secundario. Si la elegida es la primera, Cate Blanchett se vería arrastrada a la nominación.

2. Revolutionary Road es el único título que presenta contendiente a premio en todas las categorías. TCCOBB y The Reader, las segundas en la carrera, necesitan un apoyo extra: su presencia en apartados actorales será crucial para ganar en la noche del 22 de febrero.

3. Happy-go-lucky, The wrestler, Rachel Getting Married, Frozen River o The visitor sobreviven por el trabajo de sus actores-actrices. Las distribuidoras, conscientes de que no pueden optar al premio gordo, deberían pelear por la candidatura a mejor guión. La película indie que logre nominación en el apartado de guión tendrá más posibilidades de ganar.



4. Wall-e podría superar un récord: el máximo número de nominaciones para un título animado (el logro, de momento, lo ostenta Ratatouille con cinco candidaturas). Los responsables de Wall-e deberían publicitar su oscar al mejor guión original (está claro que la competencia realmente jugosa estará en la categoría de guión adaptado).

5. Slumdog Millionaire es una de las favoritas, pero no destaca en ninguna categoría. También parece evidente que ningún film procedente de los mejores títulos de habla no inglesa logrará nominaciones en categorías de peso. La única esperanza está en el guión de Gomorra (en todo caso, este año no tendremos ningún El laberinto del fauno, Y tu mamá también o Mar Adentro, por citar ejemplos recientes).

6. Doubt destaca por las interpretaciones de sus actantes. Doubt tiene lo que otras precisan, pero no está clara su nominación en mejor película. Doubt podría ser el nuevo Mystic River o Juno de la temporada, o sea, una película con pocas nominaciones pero con presencia en las más importantes.



7. Clint Eastwood podría repetir el caso de Stephen Soderbergh en 2001: estar nominado a mejor director por partida doble. Los académicos se verán obligados a elegir entre Gran Torino y Changeling, un hecho que iría en detrimento de Eastwood. Si la cantidad va unida a la calidad no habrá problema, pero Eastwood tiene todas las papeletas de ser el gran perdedor de la gala, aunque con más presencia que hace dos años (Banderas de nuestros padres -Cartas desde Iwo Jima).

8. En el apartado a mejor director encontramos más nombres indies de lo habitual. De aquí una suposición arriesgada: la Academia solo suele endiosar un único director novel y un único director indie (Tony Gilroy y Jason Reitman el año pasado). Y de aquí mi teoría: Van Sant logrará nominación si Fincher es olvidado o viceversa. Además, los problemas entre la productora y Fincher, además del injusto olvido de Zodiac, pueden restar puntos a TCCOBB.

9. Los dramas vuelven a dominar las principales categorías. Quien gane el globo de oro a la mejor película dramática tendrá medio oscar asegurado. La escasez de comedias puede favorecer a Sally Hawkins y Happy-go-lucky, Meryl Streep y Mamma Mia! o películas como Madagascar 2. Sin duda, Mamma Mia! precisa un reconocimiento que los Oscar no pueden aportarle; los globos son, en resumen, el mejor lugar para salir por la puerta grande.



10. El doblete de Winslet está asegurado (da igual si participa en protagonista-secundaria o protagonista-protagonista). Esperemos, sea el caso que sea, que la Academia la premie como protagonista... tras tantas nominaciones se lo merece.

11. Este año HABRÁ PELÍCULAS CON MÁS DE DIEZ NOMINACIONES, una cifra que no ha conseguido nadie desde El Aviador (y ha llovido...).

12. Australia no recibirá nominación ni en mejor director ni en mejores actores. Los apartados técnicos están asegurados y no puede descartarse su presencia en mejor guión original y mejor película.

Sitio web a tener en cuenta...
http://www.fotogramas.es/Media/Imagenes/Reportajes/Oscars-2008-primeras-previsiones>

sábado, 29 de noviembre de 2008

SERIES 4: QUEER AS FOLK

Soy consciente de que el artículo puede trascender lo meramente literario / televisivo. Desde esta cautela y sumo decoro me acerco a un Pittsburgh de nieve y cuartos oscuros. Queer as Folk es una serie radical: sus diálogos transmiten crudeza y almíbar a partes iguales, sus tramas resultan novedosas por el tema tratado y la forma utilizada, los personajes bailan entre el cliché realista (cosa que en sí misma ya es una contradicción) y la necesidad de retratar una parte de la sociedad que, hasta la fecha, solo había estado presente en series y películas mediante escuetos (por no decir estúpidos) personajes secundarios. Si Queer as Folk se permite el lujo de ser radical, el espectador puede y debe criticarla sin concesiones. La serie debería abrir en cada visionado una charla sobre hasta qué punto el cine refleja la realidad o la altera. QAF nos muestra una realidad, pero dicha realidad no tiene por qué ser verista al cien por cien (otra contradicción). La avenida Liberty sirve más como concepto que como lugar físico; los personajes son una abstracción del día a día, una paleta amplia y compleja sobre cómo asumir / aceptar / esconder la homosexualidad en un tiempo caótico donde se suele caer fácilmente en lo absurdo y esperpéntico. QAF es una serie ligada al tiempo en que vivimos, su valor alcanza cotas ociosas pero también pedagógicas. No está de más, pues, reivindicar una serie que Cuatro, en su falso alarde modernizador y modernista, relegó a la madrugada, o sea, al olvido. Pero QAF sobrevive como título de culto en una reciente edición en dvd, una caja magnífica con la que recuperar (esta vez en V.O.S.) los ochenta y cuatro capítulos de un producto necesario, criticable pero casi siempre estimulante.

QAF es la historia de cinco niños que buscan su identidad en una discoteca, y esta, cual guardería, les enseña sin complacencia sus miserias y neuras, la doctrina de una sociedad que discrimina sin piedad a lo queer, entendido como raro o desviado. El aprendizaje personal de los personajes queda justificado al final: la discoteca Babylon desaparece en forma de incendio y nuestros protagonistas, sabiéndose náufragos de algo, deben de nadar solos, aceptar la llegada de los treinta, asentar la cabeza, redirigir sus vidas, determinar hasta qué punto es lícito y soportable su rutina. Michael y Brian bailarán un último baile rememorando un sinfín de recuerdos, citas, risas, novios o simples cuerpos que aparecieron y desaparecieron en el transcurso de una sola noche. Nuestros pequeños héroes buscan ser amados, son seres sombríos con pasado turbio y presente desigual. Ver la serie es asistir a la evolución física, sentimental y psicológica de cinco seres que acaban siendo nuestros amigos. Ellos pierden a Babylon; nosotros los perdemos a ellos.



QAF puede mostrarnos una imagen escueta del mundo gay, pero en ningún momento cae en la autocomplacencia. Imponer unos personajes gays en un contexto homosexual convierte a lo gay en una especie de gueto peligroso. Dicho gueto, pero, es la esencia del relato. La serie es muy franca: sabe a qué público va destinada y qué espectadores repelerán la trama desde el minuto uno. Si en el medio televisivo, incluso en nuestro lenguaje habitual, hacemos un alarde continuo de la heterosexualidad, QAF se limita a trasladar todo ello a un contexto diferente. Estamos, hablando burdamente, ante la versión homo de Sexo en Nueva York, esta vez con mucha más sexo de lo esperado en una serie americana. Sin duda, que la serie se haya mantenido en antena cinco años es casi un milagro.

QAF es un culebrón más donde cada actante tiene su propia parcela. Brian es el rompecorazones por excelencia, alguien soberbio que es guapo y se lo cree, un tipo que alardea cuando, en el fondo, carece de moralidad, canaliza su amistad con Michael haciéndole daño y no es capaz de revelar su condición sexual a su padre y compañeros de trabajo. Brian representa el american worker que puede permitirse todo tipo de lujos y derroches. Brian es individualista, egoísta, ególatra… y en el fondo, muy en el fondo, una persona buena y solit(d)aria que espera amar y ser amado (vale, esto de queer pasa a cursi). Michael viene marcado por su origen humilde y una madre no por simpática menos agobiante. Michael formará al final la familia que tanto deseaba, una familia que, siguiendo el espíritu de la narración, es imperfecta e inusual. Emmet representa el consabido cliché del espectáculo, el amaneramiento y la superficialidad, un joven que ha transformado el sufrimiento del pretérito en una jovialidad impostada. Ted es el personaje que más aprecio, un tipo trabajador que se ha limitado a seguir las normas. Tanto recato, pero, le llevará a un camino sin retorno, a no discernir entre el bien y el mal. Ted vive un proceso contrario al de sus amigos: un viaje hacia el desenfreno, las drogas, el sexo fácil y una malsana fijación por el cine porno. Ted es el adolescente tímido de cuarenta años, el gay que resulta invisible para la sociedad, alguien amorfo, solo y triste que puede esconderse en nuestro mejor amigo, vecino, etc. Y finalmente Justin, un joven valiente e impulsivo, el artista en ciernes que difícilmente logrará tener éxito. Justin abandona su hogar burgués iniciándose a destiempo en el sexo, en el mundo antes inexistente donde todo parece posible y lícito. Justin es un ser dubitativo que se equivoca; con él arranca la historia y con él acaba. Justin abandona Pittsburgh, al igual que Melanie y Linsay, en busca de un mundo mejor. Y nosotros, que conseguimos quererles y odiarles al mismo tiempo, les deseamos suerte.



Pese a no compartir las opiniones de los protagonistas (de hecho, mi ritmo de vida puede considerarse el antónimo de lo que aparece en la serie), QAF es un producto único que me entretiene y emociona. Nadie debería desperdiciar la oportunidad de acercarse a una serie de eterna actualidad. Poco importa si se quiere u odia: la naturaleza de QAF ama el debate, independientemente de si este va en contra o a favor de los postulados de la serie. QAF siempre irá unida a mis dieciséis-diecisiete años. Tal era mi fijación por la serie que grababa pacientemente cada capítulo de lunes a jueves y me levantaba una hora antes para poder verla antes de ir al instituto. Sin duda, una generación de espectadores ha crecido con esta serie cuya mayor virtud es el simple hecho de haber existido.



PRÓXIMA SEMANA: PRISON BREAK

viernes, 28 de noviembre de 2008

ATENCIÓN: FECHAS DE ESTRENO



El número de diciembre de la revista Fotogramas nos adelanta casi en primicia la data de estreno de muchos films aspirantes al Oscar. Esta lista puede sufrir cambios y adhesiones de última hora, siguiendo la rutina de otros años. Ya podemos empezar a rayar la agenda del 2009. Let's go:



5 DIC.: BOLT
19 DIC.: CHANGELING (EL INTERCAMBIO)
26 DIC.: AUSTRALIA
9 ENE.: ENTRE LES MURS (LA CLASE), MILK
16 ENE.: DOUBT
23 ENE.: REVOLUTIONARY ROAD, FROZEN RIVER
30 ENE.: VALKYRIE
6 FEB.: THE CURIOUS CASE OF BENJAMIN BUTTON
13 FEB.: THE READER, THE BURNING PLAIN, FROST/NIXON
20 FEB.: GRAN TORINO
FEB.(Sin fecha): THE WRESTLER, SYNECDOCHE NEW YORK


Será imposible empezar el 2009 con mal pie. Falta confirmar también la salida de Slumdog Millionaire, Hunger y un largo etcétera que iremos desvelando y viendo poco a poco. A pesar de la crisis, ahorrar con este plantel de títulos será un trabajo duro. Para terminar, cabe señalar la confirmación de films tan esperados como Agora (A.Amenábar, septiembre), Harry Potter 6 (17 de julio), la cinta de animación Up (12 de junio) o The Wolf Man (3 de abril). El día en que veremos Los abrazos rotos es, pero, un misterio (seguramente marzo). ¿Palma de oro para Almodóvar? Próximamente, más y mejor.

jueves, 27 de noviembre de 2008

LAS HORAS DEL VERANO 7'5 / 10

Hay películas que en apariencia no hablan de nada. Un espectador cualquiera diría que Las horas del verano es la historia de una herencia, lo que queda tras la muerte de un ser que quizás no era tan querido. Pero Olivier Assayas va más allá y construye un relato sencillo y sin altibajos, una historia que esconde muchas lecturas y matices. Las horas del verano juega con el cine de Chabrol (sobretodo La flor del mal) pero no se recrea en tramas truculentas o criminales. Se conserva, pero, la esencia de la teatralidad, el minimalismo formal y la capacidad de trascender lo narrado a modo de parábola social; el retrato de una burguesía decadente que lava sus trapos sucios dentro y fuera del núcleo familiar. Al igual que la abuela protagonista de La flor del mal, la matriarca de Las horas del verano esconde tras su escuálida figura un sinfín de misterios, la mayoría de ellos representados en los pequeños grandes objetos que pueblan la casa familiar. Cuando el drama acecha, Assayas imita al maestro Chabrol y opta por una frialdad un tanto extraña; no existe cabida para el sentimentalismo porque a Assayas le gusta lo sutil, ofrecernos la información justa y necesaria. El dolor solo aparece en una escena mágica en la que vemos el rostro de Juliette Binoche aguantando estoica y a la vez débil las lágrimas hacia la madre perdida, hacia las horas de veranos que nunca volverán. No sabemos el motivo ni la fórmula, pero Las horas del verano es un título mágico, un cuento agradable que, espero, no caiga en el olvido fílmico.



Las horas del verano es una historia costumbrista que, al igual que las obras teatrales, se divide en pequeñas partes o actos. Los juegos infantiles que abren la película encuentran su símil adolescente en el desenlace del film, uno de los mejores finales del año. Assayas demuestra en el último cuarto de hora que, en el fondo, es un esteta irredento al que le gusta jugar con la cámara, con los personajes y con el espectador. Y éste, consciente de ello, sale de la sala un tanto pensativo. Siempre resulta gratificante encontrarse con el cine francés de calidad. No he podido ver toda la filmografía de Assayas, pero juro hacerlo. Sin duda, estamos ante la confirmación de un autor que, tras una calma aparente, esconde un niño hiperactivo que aún tiene mucho por demostrar.

martes, 25 de noviembre de 2008

AUSTRALIA: BORRACHERA DE EXCESOS



Este año se está caracterizando por las tortuosas carreras de las películas favoritas al Oscar. El culebrón de The Curious Case of Benjamin Button parece que conseguirá tener un final feliz y un buen puñado de nominaciones. Caso análogo lo encontramos en The Reader, la gran apuesta de Daldry y Winslet. Pero los altibajos más publicitados han sido los de Australia, la epopeia romántica que Luhrmann quiere regalarnos por Navidad. El regalo se admite: siete largos años nos separan de Moulin Rouge, un título que polarizó a la audiencia y que nadie duda de su condición de clásico moderno. Australia parece seguir el mismo camino, aunque con algunas variaciones.
Como apuntaba Nando Salvà en su crónica de El Periódico, «el rodaje del film fue un infierno a causa del calor, los huracanes y las gripes equinas; varias escenas tuvieron que volver a rodarse para esconder el embarazo de Kidman; después, Luhrmann insistió en retrasar la película hasta 2009 y, al último momento, decidió meterse en la sala de montaje para reducir el metraje y temperar un final demasiado trágico, no se sabe si a escondidas del estudio». Tal ha sido el detallismo del director que el montaje final se finalizó a escasas horas de su estreno en Sidney, algo parecido a lo ocurrido en Cannes con 2046 del gran Wong Kar-Wai. En torno a Australia existe un pesimismo extraño: todo el mundo duda del film, de sus dos horas y media, de su posible condición de empache visual y vacío argumental, de una promesa que se nos prometió segura y ahora parece debilitarse. Kidman y Jackman, invitados recientes en el programa de Oprah Winfrey, parecen no tener ninguna esperanza de Oscar. Sin duda, Kidman está viviendo una devaluación alarmante de popularidad y seguidores; la que antes era la mejor actriz de la década ha cedido su trono a Jolie, Knightley y compañía. Pese a todo, Australia sobrevive desde el verano y sus ganas de Oscar continúan latentes. Su inminente estreno en los Estados Unidos decidirá si estamos ante el nuevo Titanic o Waterworld. Hagan sus apuestas.

lunes, 24 de noviembre de 2008

VUESTRA OPINION 1


Tras las encuestas que realicé hace poco en el blog, no hay duda que la comunidad cinéfila tiene claros favoritos para los próximos oscar de interpretación protagonista. Si al inicio de la carrera parecía más clara la terna de secundarios, la maquinaria hollywoodiense ha decidido promocionar la carrera de actores como Rourke, Hathaway o Scott Thomas, cuya presencia en los oscar ha sido la gran baza de última hora. Estos han sido vuestros nominados:

MEJOR ACTOR PROTAGONISTA

1. MICKEY ROURKE (11 votos): Aun siendo el favorito, es evidente que esta categoría está muy competida. Necesitaremos los premios de diciembre y enero para poder elegir concienzudamente una única opción.
2. SEAN PENN (8 votos): Era el protagonista de la categoría, pero el tiempo nos ha dado otros nombres en quien confiar. Penn goza del beneplácito de los académicos; su segunda posición, pues, está más que justificada.
3. LEONARDO DICAPRIO (7 votos): La gran sorpresa de la encuesta. La crítica empieza a loarlo como el gran actor que es. DiCaprio protagoniza la subida más potente y empieza a codearse entre los grandes. Además, la academia tiene pendiente acabar con premio los nominaciones del actor por El aviador y Diamante de sangre.
4. BENICIO DEL TORO (4 votos): Sus posibilidades han mermado, pero el carismático Che lucha contra viento y marea para traer su revolución a los Oscar. Lo tiene complicado, pero sobrevive con fuerza.
5. RICHARD JENKINS (4 votos): El caso de Jenkins es especial. No existen demasiadas referencias sobre el film, pero quienes la han visto han sabido alterar el ánimo de los cinéfilos. Un gran secundario que, por fin, podría tener el reconocimiento que se le ha negado.

Frank Langella se queda con tres paupérrimos votos. Las malas críticas del film han suavizado los ánimos de los votantes, pero nadie debería olvidarlo a la hora de confeccionar una buena quiniela. The Road, cuyo estreno parece aplazado para el 2009, no logra endiosar a Viggo Mortensen, favorito para algunos. Seguramente Mortensen deberá centrar sus energías para el próximo año. Ya nadie duda, pero, que el actor acabará su andadura con alguna estatuilla en la mano.


Todos tenemos una enorme ilusión ante el posible premio de Winslet. La esposa de Sam Mendes tiene casi asegurado su doblete con Revolutionary Road. Pero esta categoría ha sido desde setiembre la más disputa. Muchas féminas de rompe y rasga pueden tener la nominación, muchas de ellas avaladas tras una larga carrera de blockbusters y films indies. Los elementos de la ecuación son muchos y muy variados; el resultado de la operación matemática es aún un misterio.

MEJOR ACTRIZ PROTAGONISTA

1. KATE WINSLET (17 votos): Su alud de votos la distancia de las demás. Las buenas reseñas de Revolutionary Road hacen de Winslet la gran aspirante al premio (por fin). Aunque Winslet, ya adaptada a estas situaciones, debe vivir su posible oscar con cautela.
2. KRISTIN SCOTT THOMAS (5 votos): Una de las opciones de última hora, Scott Thomas necesitará un extra de publicidad para situarse entre las grandes. Quienes han visto el film anhelan su nominación. Sin duda, el caso de Cotillard puede repetirse y Francia apunta fuerte en sus actrices y películas (Entre les murs).
3. SALLY HAWKINS (4 votos): Hawkins suena desde el Festival de Berlín y todos los espectadores nos hemos enamorado del carisma de esta maestra excéntrica. Hawkins es la gran apuesta británica y la película ha funcionado muy bien en los Estados Unidos. Necesita un empujón, pero aventaja a sus compañeras de carrera.
4. MERYL STREEP (3 votos): Doubt es aún la gran incógnita, pero todos tenemos fe en que pueda luchar para ganar el premio a la mejor película. Streep es la cabeza principal de un reparto de lujo (Amy Adams, Seymour Hoffman). Streep puede computar una enésima opción a premio. No tiene nada que demostrar, pero no está de menos otra estatuilla para la mejor actriz de su generación.
5. ANGELINA JOLIE (3 votos): Criticada en Cannes, más conocida por su matrimonio y actividades benéficas, Angelina Jolie se acoge a un nombre seguro (Clint Eastwood)para luchar por su segundo oscar. Changeling necesita mejores criticas para aumentar sus esperanzas, pero el tema, la estética y los datos que conocemos del film nos indican que estamos ante un caballo ganador.

Hathaway no ha sido considerada entre esta lista. Lo tendrá muy difícil, pero Hathaway no debe preocuparse: su papel en La boda de Rachel es el presagio de un sinfín de futuras y notables interpretaciones. Kidman ha perdido el gancho que tenía entre sus fans y Australia no parece un título muy competitivo y competente a lo que actores se refiere. Cierra este resumen Melissa Leo, la única que ya goza de varios premios (el último en San Sebastián). Estos reconocimientos no han sido suficientes para captar nuestra (vuestra) atención. Quien esto escribe confía plenamente en Leo como la Ellen Page de este año.

domingo, 23 de noviembre de 2008

THE FALL 7 / 10



Estrenada un año después de su victoria en el Festival de Sitges, The Fall está destinada a ocupar el sombrío cajón de los títulos incomprendidos. La paupérrima distribución y promoción del film sorprende porque la película podría publicitarse cual versión exótica de El laberinto del fauno. Pero ni los productores estan para tales cuestiones ni el espectador está dispuesto a buscar los solo veinte cines en que se proyecta la propuesta de Tarsem. The fall, pero, resurgirá con el dvd como título de culto y es de esperar que en próximas jornadas aumente su nómina de fanáticos. Y un servidor, que consiguió verla casi in extremis, podrá presumir de haber asistido a la sala.


The fall es una rara avis que fabula sobre el cine y dibuja dos personajes entrañables y antitéticos: el adulto resignado que desea morir y la niña pizpireta que busca señales de vida en un hospital lleno de secretos. Desde tal ambivalencia, el relato funciona como un cuento para adultos y pequeños, una historia llena de poesía visual (aunque digitalizada) y mensajes escondidos (aunque al final mal resueltos). The fall se eleva sobre el poder de una mentira: una historia peculiar que al final se mezclará y alterará el devenir real de nuestros personajes. El espectador logra empatizar con ellos, se deja seducir por la belleza de sus imágenes y acepta las excentricidades del conjunto. Pero una vez aceptadas las reglas del juego, Tarsem quiere ir más allá y pierde fuelle en un final demasiado alambicado, demasiado preocupado por encontrar el final perfecto. Pero The Fall es más que un buen intento: es la resurrección de un autor único que crea, habla y homenajea el arte de hacer cine. The Fall es una epopeia, una opereta de variedades que aúna el Luhrmann más hiperbólico y el Lynch más sereno; una obra que, guste o no, debe verse, saborearse y, en el mejor de los casos, admirar.


Me sorprende la admiración que ha causado el film entre la comunidad bloggera, la misma que debió vampirizar al jurado de Sitges para otorgarle el máximo premio. The Fall no es una obra maestra pero tampoco el bodrio que algunos críticos nos han vendido. Es desde esta medianía que debe contemplarse un film que, paradójicamente, no esconde su radicalidad. Tarsem ha hecho un film únicamente para si mismo (como los mejores directores) y ha superado el tedio de La celda. Esperemos que mr. Tarsem abandone su perfeccionismo enfermizo (nueve años entre film y film) y nos confirme si la música, la fotografía y las pirámides de The Fall son sinónimo de maestría o meros espejismos. Ante la duda, siempre quedará acogerse al criterio de Spike Jonze y David Fincher.

sábado, 22 de noviembre de 2008

SERIES 3: SEXO EN NUEVA YORK


a Anna Aragón.

A finales de los noventa, la mojigatería estadounidense tuvo un blanco fácil: una serie nacida para rellenar la parrilla televisiva de noche (igual que Anatomía de Grey) cuyo ritmo contagió poco a poco a todos los televidentes (¿existe el término televidentas?). Sexo en Nueva York supuso una ruptura con la tradición televisiva anterior: cuatro mujeres paradigmas de la urbanita que grita su libertad y liberalismo, damas de clase alta que trabajan para comprarse unos Manolo’s o el último bolso de Prada (nunca una serie favoreció tanto a la moda), protagonizaban una trama vespertina sobre el amor, las dependencias y las relaciones humanas desde un tono rápido, vivo, sarcástico y… femenino. Pero Sexo en Nueva York no celebra la alta cocina porque se sabe un culebrón de categoría, un folletón de narrativa más elaborada, un cuento de hadas inocente donde cuatro treinteañeras siguen ancladas en los viejos clichés del príncipe azul o el hasta que la muerte nos separe. Tal tradicionalismo choca con las voces que tomaron la vida de Carrie, Samantha, Charlotte y Miranda como el antimodelo a evitar, seguramente por las escuetas, más insinuantes que explícitas escenas de sexo, elemento secundario en el devenir de la historia. Barack Obama asistió a la premiere del film en Nueva York sin temer represalias y voces radicales. Hillary, cómo no, prefirió comprarse el pack de Los Soprano y no defender la que para algunos es el banal relato de cuatro perturbadas, alocadas, feministas, pijas y pesadas mujeres de verborrea insoportable y ademanes de superioridad.


Carrie representa una gran parte del público de la serie. Es la eterna soñadora que ha confundido la bohemia con el capitalismo. Carrie derrocha simpatía y atractivo, pero la serie nos la presenta como una mujer sola con problemas económicos (cosa obvia), alguien insatisfecho con su vida que se esconde tras una fachada de falso lujo y recato. Pero Michael Patrick King es benevolente y al final elevará a miss Bradshaw como una escritora de éxito y una mujer que consigue casarse con su amor utópico, Mr. Big. Con ella soñamos tener una vida mejor, un amante mejor y un piso más grande con más y mejores ropas. Carrie, al igual que Betty, representa la insatisfacción del norteamericano medio. Los ricos también lloran… y nos gusta saberlo.


Las seis temporadas de Sexo en Nueva York son claves para entender la televisión contemporánea, sobretodo Betty, Mujeres desesperadas, Weeds o Cinco Hermanos. Nunca una serie con cuatro protagonistas ha sabido equilibrar tan bien los guiones y las intervenciones de los actores. Cada historia complementa a la otra y funciona por separado. Es todo un acierto el uso de la voz en off, la estructura de capítulos (semi)independientes entre sí o la cortinita de presentación, imborrable para cualquier teleadicto de nivel. Sexo en Nueva York es una serie discutible, pero el envoltorio es tan atractivo y adictivo que a nadie le importa el contenido del regalo. Además, esta es una de las pocas series en las que cada capítulo, una micro cápsula de veinticinco minutos, propone algo nuevo sin estancarse ni dejarse vencer por el cansancio de la fórmula. Ver Sexo en Nueva York es una adicción que nunca pasará de moda, uno de los productos que más dvds ha vendido, más páginas ha llenado y más premios se ha llevado (cítese sus incontables Globos de Oro y sucedáneos). Un clásico de eterna vigencia que aún no ha encontrado imitador. Larga vida, pues, a Sex and the city, un emblema más de la ciudad de las luces comparable al Central Park, la Estatua de la Libertad o ese Manhattan nocturno, repleto de taxis, restaurantes y opulencia.



PRÓXIMO SÁBADO: QUEER AS FOLK

viernes, 21 de noviembre de 2008

GOMORRA 8'5 / 10


Que quede claro desde el principio que Gomorra será un clásico del cine europeo, una película que está gozando de una popularidad un tanto gratuita pero que recibirá la recompensa de aquello que se prevé eterno, indeleble. Gomorra tiene el don de quien sabe estar en el lugar y en el momento adecuado porque desentierra un tema ya sabido pero poco tratado, una temática que tiene componentes culturales, políticos y filosóficos que no solo atañe a la Italia de Berlusconi. La Camorra es un pozo más dentro de nuestro sistema capitalista, un desierto de moralidad y humanidad donde reina la ley de la calle, los magnates de pistola y lengua afilada que imitan a Al Pacino y compañía sin ningun tipo de glamour. Porque la visión de Mateo Garrone opta por lo estéticamente feo, por retratar la realidad desde su escenario directo. Pero estos ambientes sórdidos bofetean al espectador lentamente; solo a las pocas horas después de ver la película se es consciente de la grandeza del film. Uno, pues, desea poder recuperar la película en otro momento, cuando la valía de la historia ya sea incuestionable. Sin duda, el cine italiano inicia con Gomorra una nueva etapa alejada de Fellini, Antonioni, Moretti o Benigni.


Pese a lo apunto anteriormente, Gomorra tiene un grandísimo defecto de estructura, un problema que dificultará la comercialización del film y su mantenimiento en las salas masificadas (incluso su aclamada andadura en los próximos Oscars). Garrone introduce sin ton ni son los personajes, los retales que, al final, nos proporcionaran una mirada desangelada que afecta a niños, adolescentes, adultos y abuelos por igual. Uno inicia el relato desde la confusión, mezcla personajes y tramas, incluso se añora alguna indicación anterior sobre el tema a tratar (el final, como ya he apuntado, solventa el fallo). Bien pensado, todo ello tiene sentido: la película no tiene principìo y, por lo tanto, tampoco goza de final cerrado. Estas confusiones se solucionaran en próximos visionados pero el público de multisala no lo abrazará como debería. Paralelamente, aprecio que el film no haya optado por el artificio de Ciudad de diós, la inconcreta e inconclusa política y estilo de Tropa de Élite o la vacuidad americanoide de El jardinero fiel. Garrone no encuentra el equilibrio, pero al menos sabe confeccionar un producto coherente con su mensaje y discurso, algo que no supo hacer Meirelles. El qué tiene que ir acorde con el cómo, y Gomorra supera el examen con nota.


Algunas escenas de Gomorra han pasado a formar parte de la memoria colectiva de la contemporaneidad: los dos jóvenes desnudos disparando a una nada de barro y charcos, un final previsible pero demoledor, esos cubos metálicos que agonizan e infectan la tierra de vertidos tóxicos, etc. Es sonrojante que tal situación se de en la Europa ideal e idealista, paradigma del progreso y la modernidad. Existe en Gomorra un discurso soterrado sobre la parte animal que escondemos en los extraradios de las grandes capitales. Querer olvidar, pero, no significa que no exista lo olvidado y Gomorra, libro y película, recupera el aliento del documental, del autor que presume contento de estar ante una realidad que, en el fondo, le pertenece. Gomorra es discutible pero debe serlo, una película que despista porque debe despistar. Dudo de su carrera en los Oscar, tal es la aridez de tema y estructura, pero Gomorra, al igual que 4 meses, 3 semamas, 2 días, no necesita ningún hombrecito dorado para ser uno de los títulos más importantes del año.

jueves, 20 de noviembre de 2008

OBRAS A REIVINDIAR: CUENTOS DE TERRAMAR (2006)


a Núria Sancho

Tenía mucha curiosidad por conocer el trabajo de Goro Miyasaki y la espera ha valido la pena. La crítica ha resaltado la seriedad formal, visual y narrativa del relato, además de sus excesos que (casi) hacen zozobrar el conjunto a minutos del final. Pero nadie ha destacado las cualidades de una historia amable que recoge y recicla muchas de las constantes del cine de Hayao Miyasaki: espíritu naturalista, debates morales y filosóficos, personajes con dobles nombres e identidades o una visión adulta sin abandonar pequeños guiños hacia el público infantil y juvenil, principal consumidor de estas películas. El comienzo es un tanto confuso y el final, casi homenajeando a la magna El viaje de Chihiro, peca de cantidad y subraya en demasía la ambivalencia del mensaje. Cuentos de Terramar es una ópera prima y el pequeño Miyasaki no lo esconde; tampoco es, pese a lo que pudiese parecer, una copia descarada de las obras de nuestro querido Hayao. Goro parece más interesado en recuperar la estética medieval de la literatura clásica fantástica y una narrativa cercana a Narnia y semejantes, si bien evitando las lacras y efectismos de la saga estadounidense. Cuentos de Terramar se sitúa en todo momento en el terreno de lo simpático, quizás porque el film prefiere ser simple en apariencia y no innovar demasiado a pecar de pedantería. Goro Miyasaki debe depurar el dibujo y la redacción de sus historias, pero todo indica que estamos ante el digno sucesor de Hayao Miyasaki, clásico viviente de obras capitales como Mi vecino Totoro, La princesa Mononoke o El castillo ambulante. Reencontrarse con la familia Miyasaki siempre será un placer.

lunes, 17 de noviembre de 2008

LA TELEREALIDAD Y EL CINE


Una estampa televisiva: una concursante de Pekin Express, reality show conducido por Cuatro, confesaba a su hermana que tenía cáncer delante de las cámaras. Muy efectivo y muy efectista por parte de la cadena retransmitir uno de los momentos más memorables del año por su fuerza visual y su impacto mediático (fue el minuto más visto a lo que a share se refiere). Aprecio los realities porque he crecido con ellos. Considero que la crítica que vapulea un género tan alabado y seguido en su día es hipócrita y no ama a la televisión, su medio de subsistencia y trabajo. Pero ante tal situación, la sociedad deja vencerse por el morbo, la lágrima fácil que no nos humaniza (sino todo lo contrario). Todo ello debería servir para replantearnos qué es lícito y ético en cuestiones audiovisuales. Ampararse en la democracia visual y política es una excusa demasiado mañada. Se está promoviendo la cultura del improperio, del spot rápido que, pese a su complejidad, solo pretende impactar; el titular gana terreno a la noticia, y debido a esto, la mentira, la superficialidad intelectual campa a sus anchas. Caso análogo ocurre en el cine en general y en el estadounidense en particular. Un ejemplo reciente lo encontramos en Red de mentiras, un bodrio amoral e impersonal en todos los sentidos. Algunos quisquillosos diran que defiendo el cine europeo y me recordaran que los Hermanos Dardenne promueven la imagen sucia, los personajes marginales y que sus intenciones realistas acaban conquistando el terreno de la falacia. ¿Quién está en lo cierto?, ¿quién es apto para juzjar lo que vemos?, ¿acaso el análisis, el criterio propio y el debate no nos hace humanos?


Una estampa cinematográfica: Gomorra se ha estrenado en España con más eco mediático de lo esperado. La cinta italiana ha acaparado todas las atenciones de programas culturales (hay pocos), telediarios y espacios de cine. Cualquier ciudadano sabe de la existencia de la película pero no conoce las virtudes cinematográficas de la cinta (si es que tiene) o su valor como pieza fílmica. Gomorra ha sido citada por las condiciones de la escritura del libro, la polémica de su autor y sus consabidos premios y nominaciones. ¿La televisión, rácana a la hora de promocionar títulos no comerciales, no descrimina a las demás cintas de estreno con esta campaña?. Y por cierto: ¿qué es una película comercial?. El mundo está dominado por pocos, cítese productoras, cadenas de televisión y prensa. El público se deja engañar, nos manipulan y nosotros sonreimos. El rumor que indica que la Academia de Hollywood podría tener nominada a Gomorra de antemano en los Oscar hace pensar que la manipulación afecta a todos, incluso a los manipuladores. Todo ello resulta un entramado complejo y a la vez excitante. Mañana no pienso perderme Gran Hermano. Lo admito: yo también he caido en la trampa.