Aviso para navegantes: el artículo contiene spoilers.Muchos seguidores de
Lost habían olvidado que la serie de J.J. Abrams y compañía tenía como máxima prioridad contar las aventuras de unos personajes. Hemos asistido a muchos momentos de acción y tensión, pero nunca debíamos perder de vista la naturaleza calmada y reflexiva (al final humana, como ocurre en cada imagen de la imprescindible
A dos metros bajo tierra) de una franquicia que en sus últimos minutos ha reafirmado su condición de círculo casi perfecto.
Lost no podía acabar con respuestas porque lo que se insinúa e intuye siempre será mejor que lo que se revela, a sabiendas de que es demasiado fácil caer en el absurdo.
El intenso The end de Lost no sólo da sentido a la serie, sino que nos recuerda que, por encima de una misión que cumplir, en la isla había unos héroes dispuestos a emprender riesgos. Nuestros náufragos estaban perdidos en sus existencias y el accidente del mítico
Oceanic 815 les dió una oportunidad para abrazar la vida que nunca tuvieron, un mecanismo perfecto para expiar culpas, establecer lazos.
El final de Lost funciona a modo de homenaje y clausura: todos los protagonistas se reunen en un tiempo subjuntivo (porque es el espacio-tiempo del deseo, la probabilidad y lo imposible: la guinda de todos los flash-backs y flash forwards anteriores) mientras la guerra termina en la isla del caos. Hugo acabó siendo el elegido, Jack falleció, Kate se quedó con Jack... pero huyó con Sawyer (otra confirmación de que la serie habla de la infelicidad y la redención).
Lost ha acabado porque debía acabarse. No hay duda de que el mecanismo argumental de la serie tiene cuerda para otras tantas temporadas... pero la esencia se perdería y estaríamos hablando de otra serie. El maratón televisivo del pasado lunes
no es en ningún caso una decepción, sino más bien la posibilidad de enlazar el primer fotograma con el último (truco perfecto para que Lost siga viva). SOBRE JACOB Y EL HUMO NEGRO
El capítulo
The candidate 6x15 nos contó la verdadera naturaleza de Jacob y su reverso negro. Nuestros Caín y Abel, paradigma de los hermanos enfrentados, desconocían a su verdadera madre y la necesidad de dar sentido a sus vidas les llevó a situarse en lados opuestos de un mismo tablero (la dinámica de fe-razón, ficha blanca o negra que la serie ha mantenido durante cien capítulos). Todo tiene sentido: Jacob, como aseguraría dos capítulos después, había elegido a los protagonistas porque eran como él. Jacob diseñó la vida de nuestros protagonistas para que el accidente aéreo fuera posible, pero Jacob es antes un manipulado que un manipulador (algo que comparte con todos los personajes de la serie). Lo mismo ocurre con su hermano bastardo (los paretescos familiares son los ingredientes base del show), con Benjamin (que basó su rutina en la isla bajo una promesa de Jacob que acabó siendo falsa), con Arthur (que obedeció consignas de un falso líder con la esperanza de reencontrarse con su amada), con Locke (quería irse de la isla... y fue engañado por alguien que quería abandonarla), con todos. La isla atrae a sus seres porque todos son víctimas y verdugos. Y
si la isla ha requerido (Charlie, Boone, Liby, Ana Lucía, Eko, Charlotte, Faraday, Juliet)
y en un futuro requerirá nuevos sacrificios, ello explica que Christian Sheppard le diga a su hijo que 'todos están o estarán muertos'. Perdidos habla de la vida y la isla es cielo, infierno y limbo al mismo tiempo. No considero nada decepcionantes los últimos capítulos: se cuenta y se insinúa lo justo y necesario; se confirma que los guionistas 'sabían qué contar' pero desconocían 'cuánto tiempo necesitarían'. Más vale una buena síntesis que una mala séptima temporada. Y si no les convence The candidate o The end como colofón final, ¿no es la muerte de Sayid, Sun y Jin un gran momento de 'final de temporada'? ¿Cuándo se entenderá que
Perdidos es una serie de letras, no de ciencias? Y no: esto no es una cuestión de fe.
COMBINACIÓN GANADORA DE LA LOTERÍA LOSTY
EL FINAL QUE NOS HIZO LLORAR
LA DEMOSTRACIÓN DE QUE ABRAMS NO IMPROVISÓ
LA DEMOSTRACIÓN DE QUE LOST NO TIENE NI TENDRÁ SUCESORA
PERDIDOS PERO CONTENTOS