jueves, 12 de marzo de 2015

CRÍTICA | NEGOCIADOR, de Borja Cobeaga


Negociando... ¿lo innegociable?
NEGOCIADOR, de Borja Cobeaga
Festival de San Sebastián: Sección Zabaltegui, Premio Irizar
España, 2014. Dirección y guión: Borja Cobeaga Fotografía: Jon D. Domínguez Música: Aránzazu Calleja Reparto: Ramón Barea, Josean Bengoetxea, Carlos Areces, Melina Matthews, Jons Pappila, María Cruickshank, Óscar Ladoire, Raúl Arévalo, Secun de la Rosa, Alejandro Tejería, Santi Ugalde, Gorka Aguinagalde Duración: 80 min. Género: Comedia Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 13/03/2015
¿De qué va?: Manu Aranguren, un político vasco, recibe la misión de viajar hasta Francia para ejercer de interlocutor entre ETA y el gobierno central. Todo parece apuntar a que el encuentro se desarrollará de forma seria, puntual y secreta, pero el diálogo y las reuniones previstas tomarán tintes cómicos.


Al cine español (o vasco, que para el caso, a efectos de producción y público, viene siendo lo mismo) se le ha recriminado en reiteradas ocasiones su insistencia con respecto a determinados temas: a la cabeza, la Guerra Civil, y tras ésta, problemáticas paralelas como el terrorismo. Han tenido que pasar unos cuantos años y un relevo generacional para que Negociador ponga los puntos sobre las íes, dé un golpe de autoridad (pequeño en apariencia, pero atinado se mire por donde se mire) y demuestre que el problema, tal vez, no ha residido históricamente en la temática sino en la mirada o punto de vista que tomaron los principales directores de la escena local (en el ámbito que nos incumbe, cabe citar a Uribe, Courtois, Camus y Taberna, y más recientemente a Marías y Malo).  


Negociador es una película que se asienta sobre el absurdo, y como tal es una ficción que entiende que la realidad puede llegar a ser tan desternillante que no vale la pena retratarla con pesadumbre o solemnidad. Cobeaja imprime un carácter desmitificador a su obra, sin que esto reste potencia o gravedad a lo que está contando: al fin y al cabo, Negociador puede entenderse como una celebración del sinsentido, una reconciliadora demostración de que lo grave, en verdad, esconde procedimientos y actitudes la mar de disparatadas (en un sentido concreto, como los trámites que realizó supuestamente el gobierno de turno para pactar la disolución de ETA; y en un sentido abstracto, como gran comedia bufa sobre las excentricidades e irracionalidades del sistema y del ser humano). 


Una película fresca y desnuda, directa y libre. Como si Cobeaga hablara sin tapujos ni miedos, con un par de cañas en sangre y mucha socarronería en la pluma, jugando a hipotetizar un episodio entre anecdótico y clave de la historia reciente de nuestro país. Y ello ha sido posible porque Cobeaga es vasco (es innegable el humor del norte, lacónico y a ratos áspero, que recorre todo el film), pero de una generación que puede asomarse a ETA sin resentimientos ni ideologías. Un ejemplo de película menor, en presupuesto y aparato promocional, que supera en originalidad y capacidad cómica a títulos supuestamente más expansivos en público y mensaje (caso de Ocho apellidos vascos, cuyo guión firma el mismo Cobeaga). Desde ya, una obra de culto.

Para reírse de cosas muy serias.
Lo mejor: Ramón Barea.
Lo peor: Algunos rebajarán sus virtudes describiéndola como una mera sucesión de gags.

miércoles, 11 de marzo de 2015

SEMANARIO 82: LOS POSTS DE LA SEMANA

¿Te perdiste algún escrito del blog? Con nuestro semanario puedes recuperar las distintas publicaciones de todas las semanas. En el margen derecho del blog, en la sección 'semanario', puedes (re)leer los distintos artículos ordenados.

CONTENIDOS DEL BLOG


Crítica: LITTLE VOICE, de Mark Herman
Crítica: VERY BAD THINGS, de Peter Berg
Crítica: P'TIT QUINQUIN, de Bruno Dumont
Crítica: MI VIDA EN ROSA, de Alain Berliner
Crítica: MÁS PENA QUE GLORIA, de Víctor García León

CINOSCAR AWARDS 2000: NOMINACIONES
CINOSCAR SUMMER FESTIVAL 2015: OBRAS A CONCURSO
LAS 50 PELÍCULAS ESPAÑOLAS MÁS ESPERADAS DEL 2015: RANKING

lunes, 9 de marzo de 2015

LAS 50 PELÍCULAS ESPAÑOLAS MÁS ESPERADAS DEL 2015 (V)

Cinoscar & Rarities cumple con uno de sus clásicos: destacar las películas españolas más esperadas del próximo año. Tras repasar los estrenos españoles de 2012, 2013 y 2014, presentamos 5 posts especiales con todo el cine español que será noticia en los próximos meses. Algunos films no verán la luz durante 2015. Otros tal vez no lo hagan nunca. Puede que muchas propuestas cambien sus títulos. Sea como sea, vale la pena acercarse al variadísimo panorama del cine español más inminente. Dedicaremos un primer apartado a las ÓPERAS PRIMAS, otro a las SEGUNDAS PELÍCULAS, un artículo para FUTUROS TAQUILLAZOS, y dos posts con los 20 títulos más interesante a juicio del blog. ¡Gracias por leernos!

Lee las anteriores PARTES de 'Las 50 películas españolas más esperadas del 2015':
Parte 4: Top 20 (20-11)

ESTRENOS 2015: LAS MÁS ESPERADAS


10. TRUMAN, de Cesc Gay 
De Gay siempre esperamos un cine humano, inteligente y sensible. Tras el éxito de Una pistola en cada mano, el director español tiene otra baza ganadora en la recámara: una comedia con Cámara y Darín (rostros que ya estuvieron en la anterior película del realizador). El argumento recuerda a Ficción: el reencuentro agridulce de dos amigos de la infancia. Obra coral que supondrá el esperado regreso de Silvia Abascal a la gran pantalla. Ansiamos por verla.


9. FELICES 140, de Gracia Querejeta
Paso a paso, película tras película, Querejeta está configurando una de las filmografías y de las trayectorias más interesantes del último cine español. Aunque a opinión del blog la realizadora nunca ha repetido la genialidad de Héctor (2004), Felices 140 promete devolverle el atino y el rumbo que perdió en la descafeinada 15 años y un día. Verdú, una vez más musa de Querejeta, da vida a una mujer que reúne a todos sus amigos en una casa de las afueras para contarles... que le han tocado 140 millones en la lotería. Humor, drama y thriller que seguramente tendrá su premiere en el Festival de Málaga. ¿Tercera biznaga para la directora de Cuando vuelvas a mi lado? Con una promoción decente puede dejar huella en taquilla.


8. CIEN AÑOS DE PERDÓN, de Daniel Calparsoro
Si hay un caso de fidelidad al cine de género es el de Calparsoro. Enfant terrible en los 90, posteriormente olvidado, y ahora centro de la atención gracias a Cien años de perdón, un thriller protagonizado por Luis Tosar y producido por Telecinco Cinema (ambas, fórmulas que en el pasado han tenido una gran aceptación en taquilla). El espectacular atraco en un banco de Valencia, con gotas de Urbizu y otro tanto de giros argumentales y efectos especiales. Será una apuesta segura de la cartelera otoñal.


7. HABLAR, de Joaquín Oristrell
Hacía tiempo que no oíamos hablar de Oristrell, pero la espera ha valido la pena. El que fuera rey de la comedia romántica ligera (como director o como guionista), esta vez regresa con una película de apenas 70 minutos, filmada en un único plano secuencia y con un generoso plantel de actores. 20 historias en las que las palabras tienen un papel esencial. Rodada íntegramente en el madrileño barrio de Lavapiés y producida por Aquí y allí, los responsables de la gran Magical Girl. Se nos hace la boca agua.


6. MI GRAN NOCHE, de Álex de la Iglesia
De la Iglesia es una institución: a todos nos gustan sus películas, amamos sus intervenciones televisivas y lo consideramos un referente de la cultura de nuestro país. En esta ocasión, el director de El día de la bestia utiliza al cantante Raphael como vehículo narrativo de una crítica y farsa sobre el mundo del espectáculo (parece que la producción de Musarañas y la dirección del documental Messi eran solamente un impás en la carrera del bilbaíno). Carlos Areces, Carolina Bang, Pepón Nieto, Jaime Ordóñez, Hugo Silva y Terele Pávez repiten con el cineasta vasco en otro ejemplo de cine desaforado y coral. A día de hoy, Mi gran noche es una gran canción; en breve, esperemos que sea también una gran película.


5. LEJOS DEL MAR, de Imanol Uribe
Famoso por su trilogía sobre ETA, Uribe vuelve al ruedo con una película que promete centrar largos ríos de tinta y atención mediática. Eduard Fernández da vida a un etarra que, al salir de prisión, se enamora de Elena Anaya, la hija de una de las personas que mató en el pasado. Uribe vuelve a los temas y al tono de Días contados tras el mal sabor de boca que dejó su Miel de naranjas. De estar lista a mediados de año, la vemos perfectamente compitiendo en la sección oficial de San Sebastián. Promete. 2015 promete ser un año de regresos: el de Uribe es uno de los más esperados.


4. NADIE QUIERE LA NOCHE, de Isabel Coixet
Coixet atraviesa un momento especialmente productivo, pero no demasiado fructífero: ha rodado varios films en pocos años, aunque la gran mayoría distan de figurar entre los títulos más destacados de su carrera (Ayer no termina nunca y sobre todo Mi otro yo fueron masacradas por la crítica).  Con todo, Nadie quiere la noche sí parece ser un regreso al universo Coixet que nos enamoró a finales de los 90. Una historia de tenacidad y amistad femenina en mitad del hielo con Juliette Binoche y Rinko Kikuchi. Promete ser uno de los títulos españoles con mayor proyección internacional del 2015 (su bautizo en el Festival de Berlín así lo demuestra). Además, en mayo llegará a las salas Aprendiendo a conducir, la tragicomedia que Coixet rodó en Nueva York subida a un taxi y acompañada de Ben Kingsley y Patricia Clarkson. 2015 puede ser 'el año Coixet'.


3. A PERFECT DAY, de Fernando León de Aranoa
El director de Barrio, Los lunes al sol y Princesas tiene a punto de estreno su película más ambiciosa. A perfect day, rodada en inglés, cuenta las luchas y las tensiones de un grupo de cooperantes que trabajan en una zona en guerra. Tim Robbins y Benicio del Toro encabezan el reparto. Su estreno en agosto hace pensar en una hipotética presentación en Cannes (ojalá). A juzgar por el primer teaser thriller, el film está bastante alejado de las constantes de Aranoa, pero no perdemos las esperanzas de estar ante otra joya (Amador, sin ir más lejos, fue un film infravalorado hasta el escándalo). ¿Veremos a Robbins nominado al Goya o a Del Toro llevándose a casa su segundo cabezón? Todo es posible.


2. EL TIEMPO DE LOS MONSTRUOS, de Félix Sabroso
Félix Sabroso filma su primera película sin su compañera Dúnia Ayaso, fallecida el año pasado. El film es un homenaje al cine, a los amigos de Ayaso y al espíritu de la realizadora. El tiempo de los monstruos cuenta la historia de un director de cine caído en desgracia que reúne a sus actores habituales para rodar su última gran obra. Comedia ácida, drama cinéfilo y terror con fantasmas tantos reales como ficticios. La isla interior puso fin a la etapa kitch y festiva de Sabroso: estamos plenamente convencidos de que El tiempo de los monstruos lo confirmará como el gran director que siempre ha sido. Javier Cámara, Candela Peña, Carmen Machi, Pilar Castro y Pepón Nieto entre otros formarán este íntimo, trágico y simpático 'club de los monstruos'.


1. MA MA, de Julio Medem
Entre la crisis económica, proyectos que no han visto la luz (ese anhelado film sobre Aspasia, reconvertido finalmente en novela) y films corales de corto recorrido (Hay motivo, 7 días en La Habana), la figura de Medem ha quedado un tanto olvidada pese a tratarse de uno de los grandes nombres de nuestro cine (en forma, por ejemplo, con Habitación en Roma). Unos dicen que a Medem muchos no le perdonan el episodio polémico de La pelota vasca, la piel contra la piedra, y otros defienden la teoría de que el descalabro de Caótica Ana dejó al realizador vasco en números rojos, tanto económicos como creativos. Sea como sea, Ma ma parece ser un drama intimista, nada conceptual, con la poesía visual y los diálogos sensibles 'made in Medem'. Penélope Cruz regresa a España para da vida a una enferma de cáncer que afronta los achaques de la vida con una sonrisa imborrable. Música de Alberto Iglesias, fotografía de Kiko de la Rica y la promesa de tener entre manos un film tan cautivador como Lucía y el sexo o Los amantes del Círculo Polar. La presencia de Cruz debería brindarle al film un largo recorrido por festivales y carteleras de medio mundo, incluso una participación en Cannes (Medem ya compitió en La Croisette con Tierra).

Lee las anteriores PARTES de 'Las 50 películas españolas más esperadas del 2015':

sábado, 7 de marzo de 2015

CRÍTICA | MI VIDA EN ROSA (MA VIE EN ROSE), de Alain Berliner


Ludovic quiere ser niña
MA VIE EN ROSE (MI VIDA EN ROSA), de Alain Berliner
Globo de oro a la mejor película de habla no inglesa 1997
Bélgica, 1997. Dirección: Alain Berliner Guión: Alain Berliner y Chris Vander Stappen Fotografía: Yves Cape Música: Dominique Dalcan Reparto: George du Fresne, Michèle Laroque, Jean-Philippe Ecoffey, Hélène Vincent, Daniel Hanssens, Laurence Bibot, Jean-François Gallote, Caroline Baehr, Julien Riviere, Marie Bunel Género: Tragicomedia Duración: 85 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 12/03/1999
¿De qué va?: Ludovic, sus hermanos y sus padres se mudan a un barrio residencial de las afueras. Durante la fiesta de bienvenida, Ludovic se convierte en el centro de todo el vecindario al presentarse ante todos vestido de niña. Sus padres, avergonzados, excusan al pequeño, pero éste se niega a dar su brazo a torcer: quiere ser una niña, vestirse como tal y ser tratado como tal.


Antes de que el cine queer tuviera mayor presencia en las carteleras de medio mundo, una cinta belga, Mi vida en rosa, tuvo el atrevimiento de abordar el tema de la transexualidad con un lenguaje a medio camino entre el cine social y el cuento infantil. El periplo de Ludovic, un niño que desea vestirse de chica y que sueña con casarse con su compañero de clase, queda descrito en un contexto de represión social y familiar, a la vez que la película se centra en las repercusiones que el comportamiento del pequeño tiene para todos los que le rodean (las apariencias, el qué dirán y demás convenciones llevadas a extremos cómicos). Con todo, la película resulta un retrato bastante descompensado de las diferencias y de las identidades sexuales: el espectador nunca acaba de creerse el comportamiento estúpido de los padres, el esquemático perfil de los vecinos del barrio residencial o las ensoñaciones a todo pequeño de Ludovic, que recuerdan al famoso videoclip de Barbie Girl de Aqua. A Mi vida en rosa se le valoró la valentía (era, como su personaje, un film avanzado a su tiempo), pero para un espectador actual la película resulta demasiado repetitiva, un tanto esquemática y desfasada (tanto en sus tesis como en sus formas). Queda, eso sí, la sensación de haber asistido a una película que, pese a su llamativo papel de regalo, esconde un tremendo drama en sus entrañas. Un vodevil incómodo que, con el bagaje del cinéfilo del S. XXI, a duras penas pasa por una apuesta naïf, simpática... y rosa.


Para los que ven la vida con el vaso medio lleno, a pesar de todo.
Lo mejor: El trabajo del niño protagonista.
Lo peor: Pende del hilo del ridículo en demasiadas ocasiones.

viernes, 6 de marzo de 2015

CINOSCAR SUMMER FESTIVAL 3 | ¡HEMOS COMPLETADO LA SECCIÓN OFICIAL!


Ayer jueves cerramos la Sección Oficial de la tercera edición del Cinoscar Summer Festival. La convocatoria, que se inició en enero, ha tenido un enorme éxito: un año más, hemos superado todas las expectativas con índices más altos de participación. Con la lista completa de películas y los cortometrajes, ha llegado el momento de presentaros el CARTEL DEFINITIVO del festival: cómo no, inspirado en el cine de nuestro homenajeado Kieslowski (afiche de la izquierda). El jurado, que muy pronto conoceréis, empezará en breve el proceso de análisis y visionado de todas las obras. A su vez, desde la administración del festival, nos pondremos en contacto durante este mes con los distintos autores noveles para elaborar el post que acompañará a las presentaciones de cada uno de sus trabajos. Os dejamos con los DATOS del Cinoscar Summer Festival 2015:
- 42 largometrajes a concurso.
- 21 trabajos noveles + 2 trabajos fuera de concurso.
- 17 largometrajes fuera de concurso.
- 16 cortometrajes a concurso.


Destaca sobre todo el sorprendente aumento de los trabajos noveles y los largometrajes fuera de concurso: en los dos casos, la cifra final casi duplica la registrada el año pasado. Sabemos que hay muchos festivales online con trabajos de autores noveles, pero es muy difícil llegar a congregar a 21 realizadores en un certamen como el nuestro: ¡gracias a todos!
También os podemos confirmar las FECHAS DEFINITIVAS del festival: el CSF3 se celebrará del 29 de mayo al 29 de agosto de 2015, tres meses de cine con más de 130 publicaciones y casi 100 obras de distintos géneros, países y formatos.
Todavía quedan muchos días para el 29 de mayo, pero la maquinaria del festival no parará de girar: cada semana tendréis nuevas noticias en el blog y, sobre todo, en el Grupo oficial del festival en Facebook. Poco a poco iréis conociendo todas las obras en juego y todas las sorpresas que os tenemos preparados. ¡Bienvenidos al CSF3!

jueves, 5 de marzo de 2015

CRÍTICA | VERY BAD THINGS, de Peter Berg


Chicos malos, pobres diablos
VERY BAD THINGS, de Peter Berg
Sección Oficial Festival de San Sebastián 1998
EE. UU., 1998. Dirección y guión: Peter Berg Fotografía: David Hennings Música: Stewart Copeland Reparto: Cameron Díaz, Christian Slater, Jon Favreau, Daniel Stern, Carla Scott, Tyler Cole Malinger, Leland Orser, Jeremy Piven, Jeanne Tripplehorn Género: Comedia negra. Parodia. Thriller Duración: 95 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 08/01/1999
¿De qué va?: Fisher está a punto de casarse. Su futura esposa está obsesionada con el enlace: quiere tenerlo todo controlado, todo a punto, todo milimetrado hasta el mínimo detalle. Superado por las circunstancias, Fisher idea un plan para evadirse, celebrar el fin de su soltería y romper con su gris rutina: una noche de desenfreno, alcohol y drogas con sus amigotes en Las Vegas. La farra acabará en tragedia: una prostituta muere en su habitación, entierran el cadáver y llegan a un pacto de silencio para volver a la normalidad sin levantar ninguna sospecha. Con todo, como era esperar, no tardarán en estallar las tensiones, los secretos y los reproches.


De todas las comedia gamberras del último cine norteamericano, Very Bad Things es seguramente uno de los títulos más interesantes. Referente de despelotes recientes como Resacón en Las Vegas, la obra de Berg (su ópera prima, y todavía ahora su mejor película) pone en la picota del humor extremo a una sociedad norteamericana asentada en las apariencias y en los sentimientos reprimidos. Berg sigue al dedillo las convenciones del género (no renuncia al espectáculo palomitero de rigor), pero se muestra especialmente retorcido y brillante a la hora de trazar los claroscuros de sus personajes. Con esta premisa, Very Bad Things equilibra el despitorre con una matizada descripción de situaciones (algunas, gags de una precisión genuína, como la escena de la gasolinera; otras, bifurcaciones al terror de pringue y cachondeo, como el momento de la boda). Un conjunto que invita a la carcajada, aunque su personalidad bipolar la lleve a combinar líneas de guión divertidísimas con otras muy amargas. De hecho, pocas películas guiñan al público tan directamente y, paradójicamente, trazan un final tan lapidario como el de Very Bad Things (imposible olvidar a una Cameron Diaz superada y vencida, víctima de la feliz caricatura que quería preservar a toda costa). Apenas cuenta con quince años a sus espaldas, pero se echa de menos el humor lacerante, incisivo y desaforado de Very Bad Things en la cartelera de nuestros días. Una equilibrada combinación de lugares comunes y quiebros críticos. Una chorrada muy seria, o una seriedad muy chorra: en resumidas cuentas, una película que inquieta y que divierte.


Para los que saben que lo serio, a veces, se viste de comedia desenfrenada.
Lo mejor: Slater y Diaz en, tal vez, sus mejores interpretaciones 'ever made'.
Lo peor: Algún exceso de más (con todo, inevitable... y excusable).

martes, 3 de marzo de 2015

CRÍTICA | LITTLE VOICE, de Mark Herman


El ruiseñor enjaulado
LITTLE VOICE, de Mark Herman
6 nominaciones al Bafta. Globo de oro al mejor actor de comedia/musical (Michael Caine). Candidata al Óscar a la mejor actriz secundaria (Brenda Blethyn)
Reino Unido, 1998. Dirección: Mark Herman Guión: Mark Herman, a partir de la obra teatral de Jim Cartwright Fotografía: Andy Collins Música: John Altman y VV. AA. Reparto: Brenda Blethyn, Michael Caine, Ewan McGregor, Jim Broadbent, Jane Horrocks, Annette Badland, Philip Jackson Género: Tragicomedia musical Duración: 95 min. Escena: Link Fecha de estreno en España: 16/04/1999
¿De qué va?: Desde la muerte de su padre, Little Voice se pasa todo el día encerrada en casa, cabizbaja, triste y obsesionada con su colección de vinilos. Un día, el novio de su madre escucha cantar a la chica y decide catapultarla al éxito. El primer paso: actuar en el bar musical más popular de la zona.


No parece que Little Voice haya dejado demasiada huella en el género musical que reivindicaba tan acertadamente a finales de los 90. Candidata a distintos Bafta y Globos de oro, la película lleva a la gran pantalla la obra teatral más recordada de Jim Cartwright, sirviéndose del gancho de la comedia británica de tono amable que lleva rindiendo en taquilla desde tiempos casi immemoriables. Es una lástima que no haya merecido ningún que otro intento por rescatarla del olvido, porque estamos ante un entretenimiento muy digno, la enésima versión de una cenicienta con complejo de patito feo y voz de diva cinematográfica. Little Voice alcanza sus mejores momentos cuando se apoya por completo en las interpretaciones de sus actores: Brenda Blethyn, absolutamente genial como madre de personalidad dictadora y efervescente; Michael Caine, excelente como dandi manipulador y showman cazatalentos venido a menos; Ewan McGregor, posterior al furor de Trainspotting, dando vida a un príncipe apocado que sustituye la carroza por una camioneta destartalada; y Jane Horrocks, una estrella de vidrio delicado que malgasta su don encerrada en un cuarto con fantasmas y vinilos antiguos. Al film le falta hondura y le sobra condescendencia, pero entra con toda justicia en la lista de ficciones simpáticas que tienen la rara virtud de alegrarnos la tarde con cada visionado. Cuento para audiencias adultas, con mucha magia, algún exceso de verborrea y un recital de hits 'oldies'. No llega a la altura del cabaret más refinado, pero es puro karaoke en vena. ¡Ah! Y ya que tenemos el micro en la mano, preguntamos: ¿por qué Blethyn no ganó el Óscar? 


Para soñadores irredentos.
Lo mejor: Brenda Blethyn.
Lo peor: En conjunto, es bastante previsible.

domingo, 1 de marzo de 2015

CINOSCAR AWARDS 2000: NOMINACIONES

NOMINACIONES CINOSCAR AWARDS 2000
Se han tenido en cuenta todas las películas estrenadas en España
o editadas directamente en dvd entre el 01/01/2000 y el 31/12/2000


MEJOR CONTRIBUCIÓN TÉCNICA
1. EL TALENTO DE MR. RIPLEY
2. GLADIATOR (EL GLADIADOR)
3. LAS CENIZAS DE ÁNGELA
4. MAGNOLIA
5. SLEEPY HOLLOW
6. STUART LITTLE

viernes, 27 de febrero de 2015

CRÍTICA | P'TIT QUINQUIN (LI'L QUINQUIN), de Bruno Dumont


El (sur)realista mundo de P'tit Quinquin
P'TIT QUINQUIN (LI'L QUINQUIN), de Bruno Dumont
Francia, 2014. Dirección y guión: Bruno Dumont Fotografía: Guillaume Deffontaines Reparto: Alane Delhaye, Lucy Caron, Bernard Pruvost, Philippe Jore, Corentin Carpentier, Julien Bodard, Baptiste anquez, Lisa Hartman, Frédéric Castagno, Stéphane Boutillier, Philippe Peuvion, Céline Sauvage, Jason Cirot, Cindy Louguet, Camille Cordonnier Género: Thriller, policíaco, comedia negra Duración: 200 minutos (4 capítulos de 50 minutos) Tráiler: Link
¿De qué va?: Una ola de extraños crímenes azota con fuerza un pequeño pueblo costero de Francia. Es verano, los niños juegan en el campo y en las calles, los mayores se preparan para las fiestas estivales y un equipo de la policía, liderado por un excéntrico investigador, da cuenta de los horrores que rodean el lugar. La aparición de un cadáver cercenado en las entrañas de una vaca enciende todas las alarmas: ¿se trata de la obra de un asesino despiadado, de un ajuste de cuentas entre los lugareños o de una broma de mal gusto?

jueves, 26 de febrero de 2015

CRÍTICA | MÁS PENA QUE GLORIA, de Victor García León

La edad del pavo
MÁS PENA QUE GLORIA, de Víctor García León (España, 2000)
¿De qué va?: David es un chico normal que empieza a experimentar sus primeros impulsos sexuales. Bárbara, la hija de su dentista, se convertirá en el objetivo a conseguir. David fantasea con estar con Bárbara y hace todo lo posible para coincidir con la joven. Mientras, en su vida suceden muchísimas más cosas: su abuela se muda a vivir a la casa familiar, su hermano pequeño está a punto de fichar por los alevines del Real Madrid, su profesor de gimnasia le introduce en las frustraciones de la vida adulta y su madre cada día pierde más el control.
Palmarés: Dos nominaciones a los premios Goya 2001: mejor realización novel (Víctor García León) y mejor actor novel (Biel Durán). Premio al mejor actor para Biel Durán en el Festival de Málaga 2001.
El dato: Más pena que gloria nació como un encargo para adaptar al cine la novela Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero: al recibir la negativa de los productores tras elaborar un primer guion alejado de los cánones comerciales, García León, junto a Jonás Trueba, que en ese momento tenía tan solo 20 años y firmaba sus primeros trabajos como guionista con el mote de Jonás-Groucho, decidieron seguir con el proyecto y levantaron el film. Finalmente, Y decir alguna estupidez, por ejemplo, te quiero fue dirigida por Antonio del Real y se estrenó en el primer trimestre del 2001, mientras que Más pena que gloria, tras su paso por el Festival de Málaga, llegó a las salas ese mismo verano. Durán, ya conocido por su primer trabajo en La teta y la luna de Bigas Luna, trabajó durante su infancia en algunas de las series más destacadas de la televisión catalana de finales de los 90. Es el primer trabajo en cine de Bárbara Lennie, que por aquél entonces contaba con 16 años: posteriormente conseguiría la nominación a la mejor actriz revelación por Obaba de Moncho Armendáriz y el Goya a la mejor intérprete femenina por Magical Girl, ya convertida en una de las grandes estrellas de la escena española.


Reseña: Más pena que gloria retrata el mundo de la adolescencia con sus alegrías y sus miserias. El argumento no es nuevo, las intenciones también nos resultan familiares y el desarrollo de la historia tampoco abre nuevas vías. Con todo, Más pena que gloria sabe reivindicarse y diferenciarse gracias a un tono tragicómico muy conseguido. A la credibilidad que inspira todo el conjunto, a la cercanía de sus escenarios y a la cotidianidad de sus diálogos se suma una notable pericia a la hora de presentar situaciones y personajes entrañables que sufren aquellos problemas y que acallan aquellos deseos que nadie se atreve a decir, mucho menos a poner en pantalla. Aunque Más pena que gloria esté escrita por dos veinteañeros, su visión de esta etapa vital tan cinematográfica es adulta, llena de comprensión y de cariño, capaz de revelar el patetismo de su personaje y al mismo tiempo de humanizarlo con sus rudimentarias desventuras. En conjunto, queda el recuerdo de unos años en los que uno no puede hacer casi nunca lo que quiere hacer y en los que la comunicación con el otro supone en muchas ocasiones un gran reto. Mientras otros films hablarían desde la disputa, la crítica o la complacencia, límites todos ellos muy fáciles de cruzar, Más pena que gloria es un equilibrado cuento costumbrista que tiene la bondad del mejor Azcona y la descripción de personajes de cierto cine francés. Y si en algún momento algún espectador tiene la sensación de estar ante un intento de vodevil a medio cuajar, el excelente plano final despeja las dudas: la adolescencia, como dice su título, tiene más pena que gloria, y la toma de conciencia del personaje es el primer paso hacia la vida adulta, llena de renuncias y alguna que otra satisfacción. García León, en definitiva, nos dice que siempre somos unos novatos en todo, y eso eleva este relato de iniciación sexual a la categoría de cine entrañable e inspirador.


Para adolescentes sin nostalgia.
Lo mejor: Tiene el profesor de gimnasia más enrollado del cine español.
Lo peor: No quedan claras ciertas motivaciones de los personajes adultos.

martes, 24 de febrero de 2015

SEMANARIO 81: ESPECIAL ÓSCARS 2015

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CONTENIDOS DEL BLOG


Análisis 87ª GALA de los ÓSCAR 2015: BIRDMAN (2015)
PALMARÉS y fotos de la ALFOMBRA ROJA: Link
Resultados CINERANKING ÓSCARS 2015: Link
QUINIELA PREMIOS ÓSCAR 2015: Link
CINERANKING ÓSCARS: LAS MEJORES PELÍCULAS DE LOS ÓSCAR 2015

 
Análisis categorías: ACTOR PROTAGONISTA Link
Análisis categorías: ACTRIZ PROTAGONISTA Link
Análisis categorías: ACTOR SECUNDARIO Link
Análisis categorías: ACTRIZ SECUNDARIA Link
Análisis categorías: GUIÓN ORIGINAL Link
Análisis categorías: GUIÓN ADAPTADO Link
Análisis categorías: DIRECCIÓN Link
Análisis categorías: FILM DE HABLA NO INGLESA Link


PALMARÉS PREMIOS CÉSAR 2015: Link
CINOSCAR SUMMER FESTIVAL 2015: Film inaugural
Crítica: THE KINGS OF SUMMER, de Jordan Vogt-Roberts
Crítica: SELMA, de Ava DuVernay

lunes, 23 de febrero de 2015

OSCARS 18: BIRDMAN (2015)


La noche de Alejandro González Iñárritu. Si por algo recordaremos la gala de los Óscar 2015 es por el triunfo de un director (mexicano) asentado en la industria (norteamericana). Los cronistas simplificaron la lucha por la estatuilla como una pelea entre las tres 'B' (Boyhood, Birdman y 'Budapest'), y la damnificada fue la cinta de Linklater. Pero no os asustéis: no vamos a escribir la clásica crónica de los Óscar en la que se alaba a los ganadores, se cita en minúsculas a los perdedores y se critica a gusto la tarea del host (aunque ganas no nos faltan: Neil Patrick Harris estuvo, por decirlo de forma suave, 'descafeinado'). Bienvenidos a las 6 verdades de estos Óscar (pese a todo, y pese a quien le pese).




1. UN AÑO... ¿SIN FAVORITOS?: Boyhood entusiasmó a la crítica de medio mundo (tampoco había para tanto revuelo), se puso a los Sindicatos en el bolsillo y tenía el suficiente bagaje de premios como para llegar a la alfombra roja en calidad de virtual ganadora. Era la favorita, aunque con muchas comillas de por medio, y seguramente será el film que mejor aguantará el paso del tiempo, el título que recordaremos con la sonrisa más ancha. Con todo, los Óscar tienen su estructura interna (la mayoría de los votantes son actores), y pesó el hecho de que Linklater siempre haya sido, en esencia, un 'outsider'. Iñárritu, en cambio, llevaba una década establecido en Hollywood (todos sus films han aspirado a premio), y sólo necesitábamos repasar la lista de invitados y presentadores de la gala para darnos cuenta que la mayoría conocían o habían trabajado con Iñárritu (el más destacado, el propio Sean Penn, que abrió el sobre a la mejor película). También pesó el PGA y DGA que obtuvo Iñárritu en un extraño consenso de los gremios (en una terna, recordamos, con productos a priori más accesibles a los moldes académicos como The Imitation Game, La teoría del todo y El francotirador). Los lobbys pesan en los Óscar, y el de Birdman fue finalmente el de mayor recorrido, el más efectivo.


2. UN AÑO... ¿SIN EMOCIÓN?: Curiosamente, la ausencia de favoritos no se tradujo en una temporada de premios más emocionante. Será que ya llevamos muchas galas a nuestras espaldas y que los formulismos-formalismos ya cansan, pero la valoración global es que nada, y muy especialmente los films en liza, supieron dotar de un mínimo interés a la otrora brillante 'Oscar season'. Los posibles motivos son varios: el hecho de que la mayoría de films fueran obras ya estrenadas, el escaso ruido en taquilla y medios de comunicación de los Óscar (en enero-febrero se estrenaron los títulos con nominaciones 'menores') o la reiterada desafección entre público y premios (más si cabe en un año sin un referente comercial tan evidente como Avatar o Gravity). En otras palabras: el movimiento en redes ha sido menor, el seguimiento en blogs y webs decreció... y al final daba un poco igual el resultado del último partido. ¿Una prueba un tanto improvisada, cogida con pinzas pero significativa? Durante los Goya, todos los trending topics remitían a actores y películas de la gala; durante los Óscar, Gran Hermano Vip convivía runrún mediático con Arquette y compañía. Y si el dato no os convence, revisad los modestos miles de espectadores de Birdman, Boyhood o La teoría del todo, o los datos de taquilla de Foxcatcher, Whiplash o Nightcrawler (aunque nos pese, no las ha visto casi nadie).


3. UN AÑO... ¿SIN GLAMOUR?: Cada vez se hace más evidente la desproporción que media en la órbita de los Óscar. Si la mayoría de films nominados son independientes, no tiene sentido que los Óscar se impongan como una copia de los Independent Spirit Awards (que, por cierto, se celebraron el día antes de la gran cita, también con victoria para Birdman). Tampoco tiene mucho sentido que los vestidos, complementos y manicuras de las estrellas sean más caras que el presupuesto de las cintas nominadas (Marion Cotillard, presente en la alfombra por la pequeña y necesaria Dos días, una noche es el mejor ejemplo de ello). Hay tantas galas durante las semanas previas a los Óscar que a las actrices de turno ya no les queda chiste que improvisar, anécdota que contar o vestido que enseñar: de ahí que la alfombra roja haya sido de las más deslucidas en mucho tiempo (influyó también la indeseada presencia de la lluvia). Ni tan siquiera el peso de las principales firmas de moda y diseñadores fue capaz de obrar el milagro. Además, el escándalo de la 'manicam' de los SAG (una cámara en la que las actrices enseñaban en primer plano sus mechas californianas, sus anillos de compromiso y sus uñas de diseño) hizo que los Óscar viraran en favor de un carácter menos pomposo, más acorde con los tiempos que corren.


4. UN AÑO... ¿CON COMPROMISO?: Casi en paralelo a la menor 'superficialidad' de los Óscar, hay que destacar la presencia de unos discursos más críticos (lo agradecemos). Pawlikowski, el director de Ida, se acordó de casi todos en su largo discurso (la ocasión lo valía: primer Óscar para Polonia tras 10 nominaciones). Los autores de Glory recordaron que hay más presos afroamericanos en EE. UU. en la actualidad que en 1850 (se disipó el enfado por la no nominación a intérpretes negros). Graham Moore, guionista de The Imitation Game, dedicó el premio a 'los diferentes', en clara referencia a su vida privada y la homosexualidad de Alan Turing. Simmons, consciente de que su personaje no es un ejemplo a seguir, invitó a todos los asistentes a valorar y a hablar con amigos y familiares. Moore y Redmayne, en simbiosis con sus personajes, tuvieron un guiño curioso a los enfermos de Alzheimer y ELA. Las ganadoras al mejor cortometraje de ficción hablaron de la necesidad de visibilizar y de abordar la problemática del suicidio entre los veteranos de guerra. Iñárritu reivindicó los mexicanos inmigrantes en suelo yanki, un añadido nada gratuito (el Óscar al mejor director ya es un coto privado de los 'gringos'). Y la palma se la llevó Patricia Arquette, que pidió igualdad salarial para hombres y mujeres (con respuesta más que entusiasta de Meryl Streep, seguramente porque, pese a ser la más nominada del evento, no era la presente con la cuenta corriente más abultada).


5. UNA GALA... ¿SIN CHISPA?: Por desgracia, sí. Neil Patrick Harris brilló con el número musical inicial, pero se fue deshinchando poco a poco: apenas su parodia de Birdman sirvió para subir el listón. Chistes enlatados, exceso de números musicales y demasiadas citas a cuestiones poco o nada atractivas para la audiencia (ya es hora de que los académicos recapaciten y vuelvan a conceder los Óscar honoríficos en la gala de febrero) hicieron el resto, aunque la cacareada actuación de Lady Gaga y su homenaje a Sonrisas y lágrimas sirvió de macguffin para no perder espectadores. Eso sí: los americanos demuestran una vez más que dominan como nadie los tiempos televisivos y la elegancia de sus puestas en escenas (el teatro Dolby, al menos en los fondos de su escenario, simuló durante casi toda la gala la entrada de un hotel de lujo, en referencia directa al film de Anderson).


6. UN AÑO... ¿DE BUEN CINE?: Si hay que mojarse, diremos que sí. La Academia estuvo acertada al limitar a 8 los films nominados en la categoría reina, pero demostró poco atino al dejar a Foxcatcher fuera del grupo (para quien escribe, la obra maestra 'tapada' del año). El francotirador puede cuestionarse por los motivos que otros ya escribieron antes, y Selma sigue pareciéndome un biopic facilón, pero en conjunto no tuvimos esa obra odiada u odiosa (todas, a su manera, eran dignas de los premios a los que aspiraban). Puede que entre tanta pulla entre Boyhood y Birdman nos hayamos olvidado de un factor: Boyhood representaba la emoción (la vida rodada durante 12 años, cual álbum de fotos personal, pero mediante fotogramas), y Birdman representaba el intelecto (todo en el film obedece a una coreografía formal, a una pirueta de guión, a una estudiada puesta en escena y a un medido ejercicio de metacine, un producto excéntrico y al mismo tiempo crítico con la excentricidad de la profesión que retrata). La Academia suele dejarse llevar por el corazón, pero en esta ocasión se guió por la cabeza (aunque Birdman, al retratar un ámbito artístico familiar o vecino al de los votantes, pudiera tocar ciertas teclas y apelar a ciertas sensibilidades internas). El tiempo dirá si el palmarés fue más o menos acertado. Birdman no era la mejor, pero era de las mejores: más que suficiente.


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Birdman ha sido finalmente la ganadora de una edición muy repartida. Ritmo irregular, exceso de números musicales, un presentador a medio gas... y en su favor, un evento con discurso más comprometidos, divertidos y amenos de lo habitual. Gala sin demasiados perdedores (todas las 8 nominadas a mejor película se van a casa con premio), pero la obra de Iñárritu se ha impuesto en la photo finish. Ida y Citizenfour han cumplido los pronósticos, Big Hero 6 se lleva la palma en animación y Julianne Moore consigue por fin su merecida estatuilla (era su quinta candidatura). Necesitamos digerir la gala y dormir un poco para llegar a juicios acertados sobre la gala... de momento, el palmarés completo y las mejores fotos de una alfombra roja dominada por la lluvia y los colores blancos, negros y rojos.


MEJOR PELÍCULA
Birdman


MEJOR PELÍCULA DE ANIMACIÓN
Big Hero 6 




MEJOR PELÍCULA DE HABLA NO INGLESA
Ida (Poland)  
 

MEJOR PELÍCULA DOCUMENTAL
Citizenfour


MEJOR DIRECTOR
Alejandro González Iñárritu, por Birdman 


MEJOR ACTOR PROTAGONISTA
Eddie Redmayne, por La teoría del todo 
 

MEJOR ACTRIZ PROTAGONISTA
Julianne Moore, por Still Alice


MEJOR ACTOR SECUNDARIO
J. K. Simmons, por Whiplash


MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA
Patricia Arquette, por Boyhood


MEJOR GUION ORIGINAL
Birdman


MEJOR GUION ADAPTADO
The Imitation Game


MEJOR MÚSICA ORIGINAL
The Grand Budapest Hotel 


MEJOR CANCIÓN ORIGINAL
Glory, de Selma

MEJOR FOTOGRAFÍA
Birdman 


MEJOR MONTAJE
Whiplash 

MEJOR DISEÑO DE PRODUCCIÓN
The Grand Hotel Budapest 


MEJOR DISEÑO DE VESTUARIO
The Grand Budapest Hotel

MEJOR MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA 
The Grand Budapest Hotel


MEJOR SONIDO
American Sniper 

MEJOR MONTAJE DE SONIDO
Whiplash


MEJORES EFECTOS ESPECIALES
Interstellar