martes, 23 de septiembre de 2014

SAN SEBASTIÁN 2014 | DÍA 4 | Phoenix, Haemu, Negociador, Loreak (Flores)

Phoenix, de Christian Petzold. Aspirante a la Concha de oro.
El Festival de San Sebastián sigue su curso y los presentes ya empezamos a notar los efectos secundarios de la actividad festivalera. Es muy fácil perder la noción del tiempo: los días y las horas dejan de tener sentido porque el reloj lo marcan siempre los horarios de proyecciones. Los tiempos para descansar y comer se reducen: algunos optar por dormir y comer en la misma sala. Las películas se amontonan en la cabeza: algunas se diluyen fácilmente en el recuerdo, mientras que otras nos bombardean de forma recurrente. Las conversaciones cinéfilas amenizan las colas para entrar en los auditorios de la ciudad, y divierte comprobar que unos detestan tus films favoritos (y viceversa), o que algunas tertulias pueden ser más interesantes que los propios films (caso, por ejemplo, de la Mommy de Dolan). En definitiva, el certamen tiene tanta vida propia que a veces nos olvidamos que los films tienen y tendrán un recorrido mayor al que dicta Donosti. También hay que tener en cuenta que los gustos de la crítica obedecen a criterios muy aleatorios y casi siempre imprevisibles, si bien no sorprende a estas alturas que las revistas más conservadoras suspendan el riesgo de Ozon o Bier, pese a los aplausos del público. Los films merecen una atención especial, un análisis pormenorizado y una reflexión - digestión de sus historias, algo que con los ritmos donostiarras no podemos realizar. Por este motivo, en Cinoscar & Rarities preferimos contaros la actualidad mediante crónicas breves. Tras el Zinemaldia, reseñaremos como se merecen todas las películas. Y añadimos: lo que aquí se apunta admite muchos cambios, porque nuestras opiniones cambian a cada momento, tras cada charla con compañeros o tras cada visionado. El festival es una locura, pero una locura a la que uno se acostumbra con facilidad. Empezamos.

La alemana Phoenix ha inaugurado este lunes de cine en vena. La trama nos cuenta la historia de una cantante judía que logra escapar de un campo de concentración nazi gracias a la ayuda de una amiga. El ave fénix al que hace referencia el título es, por lo tanto, una metáfora del renacer vital de la protagonista, y a su vez una referencia a ese pasado que sigue persiguiéndola. Por desgracia, el film prefiere convertirse en una historia de amor totalmente inverosímil pese a la belleza de algunos de sus pasajes. Poco más puede contarse para no caer en terreno 'spoiler': tendrá muy difícil colarse en el palmarés.

Negociador, de Borja Cobeaga. Humor vasco en la sección Zabaltegui.
La coreana Haemu es una obra que divide irremediablemente a la platea. A nosotros no nos ha gustado nada, pero otros la han defendido con uñas y dientes en los corrillos posteriores. A priori, el film nos acerca el día a día de unos marineros que, para capear la crisis pesquera, deciden introducir en su destartalado barco inmigrantes ilegales chinos en suelo coreano. La primera hora de metraje equilibra descripción de personajes con una leve crítica social, pero la cinta se quiebra en su segundo tramo y se convierte en un recital de insultos, humor zafio, naufragios, asesinatos y giros al puro estilo gore. Con estas señas, cuesta entender por qué el film compite aquí y no en Sitges. Si resulta premiada, el jurado se marcará una sonora extravagancia. Tal vez algunos aspectos de la cinta se nos escapan, ya que remiten a realidades y conceptos propios de la sociedad surcoreana. Pese a todo, en el blog, de momento, la suspendemos.

Negociador de Borja Cobeaga logra el efecto contrario, ya que apela a la risa sana, al gag inteligente y al humor blanco a la vez que comprometido para hablar de un asunto tan espinoso como la organización terrorista ETA. El guionista de Ocho apellidos vascos, secundado por los actores del programa Vaya semanita, imagina con cachondeo quiénes protagonizaron y cómo pudo ser la reunión que el gobierno mantuvo con ciertos etarras en Francia para pactar una tregua. Cobeaga no es hiriente y sabe extrapolar su historia a otros contextos y realidades sociales: de ahí que resulten tan efectivos y reconocibles sus chistes sobre la jerga política o sobre algunos tópicos de la mentalidad vasca (eso sí: en las antípodas, tanto en tono como en contenido, de la taquillera comedia de Martínez-Lázaro). Las risas, incluso carcajadas, están garantizadas: os animamos a disfrutarla con amigos y en el cine. Es, con diferencia, la mejor cinta de su director.

Loreak (Flores). Más cine vasco, en este caso en Sección Oficial.
Y acabamos con una gran película: la vasca Loreak (Flores). Dicen que las flores nos acompañan a lo largo de nuestra vida: nos las regalan al nacer, las tenemos en forma de ramos en bodas y comuniones, e incluso están presentes en nuestro funeral. El film utiliza las flores como símbolo de amor, y posteriormente como expresión de un duelo que cada persona pasa de forma distinta. La película explica las relaciones de tres mujeres y su vinculación con las flores a lo largo de cinco años. Un relato que destila emoción, que rebosa sensibilidad y que ha entusiasmado a todos los que han podido verla en su primer pase. Película nada obvia, delicada y a su vez robusta. Muchos comentaban que tendrá poca suerte en su paso en cines, porque los films subtitulados tienen poco recorrido entre nosotros (Pa negre es la única excepción). Una pena, porque es lo mejor que ha parido el cine español (y / o vasco) este 2014 (a la espera de ver lo nuevo de Vermut y Lacuesta entre otros). Confieso que se me ha puesto la carne de gallina en varias ocasiones (sin exagerar). Un film en el que no sobra ni falta ningún detalle, al que no se le puede reprochar nada, que no se parece a ninguna otra película de producción antigua o reciente. Ojalá la Concha se quede en casa: Loreak (Flores) no solo necesita el premio, sino que además lo merece.
The Disappearance of Eleanor Rigby, de Ned Benson. Perla proyectada este lunes.
Dejamos para mañana nuestro comentario de La desaparición de Eleanor Rigby, otro film que contrapone distintas maneras de vivir un proceso de luto, en este caso tras la muerte de un hijo. A la reseña del film, de eminente estreno entre nosotros, sumaremos las opiniones de La voz en off y Aire libre, las apuestas latinoamericanas de la sección oficial. Seguimos en pie de guerra, un poco agotados, pero con sed de buen cine. ¡Saludos!

lunes, 22 de septiembre de 2014

CRÍTICA | STILL THE WATER (AGUAS TRANQUILAS), de Naomi Kawase


Aguas tranquilas, aguas turbulentas
STILL THE WATER (FUTATSUME NO MADO), de Naomi Kawase
Japón, 2014. Dirección y guion: Naomi Kawase Fotografía: Yutaka Yamazaki Música: Hasiken Reparto: Makiko Watanabe, Hideo Sakaki, Jun Murakami, Fujio Tokita, Tetta Sugimoto Género: Drama romántico Duración: 120 min. Tráiler: Link
¿De qué va?: Un cuerpo sin vida aparece en una de las playas de la isla de Amami. Kyoko y Kaito observan desde la lejanía el suceso, y la imagen del hombre en el mar tiene efectos muy distintos en ambos. Kyoko, preocupada por el estado de salud de su madre, ve con temor la posibilidad de una muerte cercana. Kaito, que por el contrario tiene una relación casi inexistente con su madre, quiere viajar hasta Tokio para ver a su padre y encontrar respuestas de su pasado. Tanto Kyoko como Kaito compartirán todos sus miedos y afectos, hasta el punto que durante un verano descubrirán que se quieren y se necesitan.


Naomi Kawase concentra todas sus obsesiones en Still the Water, su nuevo largometraje exhibido en la sección oficial de Cannes y en la sección Perlas de San Sebastián. La cineasta japonesa traza en esta ocasión una historia que hermana vida y muerte, tradición y modernidad, con la naturaleza como espacio sagrado, y con el amor como principal nexo de unión de todos sus personajes. Kawase recoge todo su oficio en el terreno del cine documental para filmar una historia con momentos absolutamente deliciosos, con la majestuosidad del mar y la vegetación de los árboles como protagonistas de unas escenas cargadas de poesía y espiritualidad. La lástima es que Kawase, en lugar de perseguir la belleza, busca alcanzar la trascendencia, y ello se traduce en un metraje dilatado en exceso, más tremendista que sentimental, más rocambolesco que dramático. Pese a su interesante arranque, Still the Water termina afectada por un guion bastante endeble que no termina de cerrar sus líneas argumentales y una irritante tendencia por parte de su artífice al ensimismamiento y al subrayado. Aligerada de equipaje, podría haber sido la mejor obra de Kawase. Y así, tal y como su directora la ha concebido, Still the Water es una película especial, claramente irregular, pero igualmente apreciable, que deja para el recuerdo estampas tan inolvidables como el plano final de los amantes bajo el agua. Necesita, eso sí, de espectadores que se atrevan a viajar a los espacios físicos y anímicos de Kawase. Reunirá una gran lista de fieles mientras que otros se aburrirán sin remedio. Cine, vaya, que polarizará a la platea, y que en el mejor de los casos tocará el alma y el corazón de muchos. Véanla, olvídense de todo y déjense llevar por las aguas entre turbulentas y tranquilas de Kawase.


Para asiófilos en busca de retiro espiritual.
Lo mejor: La potencia de algunas de sus imágenes.
Lo peor: Con veinte minutos menos ganaría enteros.

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SAN SEBASTIÁN 2014 | DÍA 3 | La entrega (The Drop), A Second Chance, Casanova Variations

La entrega (The Drop), de Michael R. Röskam. Sección oficial a concurso.
Domingo de festival: sol, salas más llenas y expectación para ver, entre otras estrellas, a Antonio Banderas, Nikolaj Coster-Waldau y Noomi Rapace. The Drop (La entrega), A Second Chance y Casanova Variations han sido los tres films a concurso que ya se han exhibido, el último únicamente para la prensa. También hemos podido visionar tres Perlas decepcionantes y alguna que otra rareza oculta en el programa donostiarra. Como siempre, lo resumimos todo en una nueva crónica.

The Drop, que pronto llegará a las salas comerciales de España, es un thriller oscuro que cuenta las triquiñuelas y dobles morales de unos hombres de barrio, hechos a sí mismos y acostumbrados a lidiar con situaciones violentas. Su tempo es más lento de lo necesario, pero la historia tiene fuerza y trasciende el prototipo de 'thriller de multisala'. James Gandolfini brinda una gran interpretación, al igual que Hardy y Rapace. Deja poso y merece nuevos visionados. Ganará con el paso del tiempo, aunque difícilmente encontrará su espacio en el palmarés.

Casanova Variations, de Michael Sturminger. Sección oficial a concurso.
La película más interesante del día, y con diferencia la mejor de todas las proyectadas hasta la fecha en Sección Oficial, ha sido A Second Chace, el nuevo trabajo de la danesa Susane Bier. Bier vuelve recurrir a sus clásicas tramas y vidas paralelas (un padre entregado que debe hacer frente a una tragedia, y otro padre drogadicto e irresponsable que consigue escabullirse de la policía) para contarnos una historia descarnada de paternidad y de actos que tienen consecuencias inesperadas en las personas más insospechadas. El film no da respiro, incomoda e incluso angustia al espectador. Es uno de los trabajos más desnudos, directos y dramáticos de Bier. Algunos defenderán que su tendencia a la tragedia puede crispar a la platea, pero aun cuando el film se excede en tono dramático resulta absolutamente aterrador y creible. Si el cuadro de ganadores se decidiese por el volumen de aplausos registrados en la sala, ya tendríamos ganadora. También nos gustaría un doble reconocimiento al mejor actor para los dos Nikolaj del reparto (quien escribe siente debilidad por el señor Lie Kaas). Aviso para los fans de Bier: A Second Chance es, posiblemente, la historia más dura de su realizadora. De esas películas que dejan un enorme boquete en el alma.

Casanova Variations es un nuevo artefacto diseñado para alimentar la mística y la economía del señor John Malkovich. Siguiendo, salvando las distancias, el estilo de El niño de Macon de Peter Greenaway, la película nos traslada a los interiores de la Ópera de Lisboa, de forma que el escenario, los palcos, el patio de butacas y las bambalinas se convierten en espacios improvisados en los que se representa una revisión de la figura del seductor Casanova. El film, teatro dentro del cine, y a su vez una enorme concatenación de variaciones sobre el mismo personaje, resulta original en todo su metraje. ¿Su problema? En esencia, no cuenta nada nuevo. El texto, además, resulta tan barroco que al final uno termina leyendo subtítulos sin razonar ni digerir lo que sucede en ese 'escenario dentro del escenario'. Una rareza de campeonato que difícilmente encontrará exhibición por los cauces habituales.

The Tribe (Plemya), de Miroslav Slaboshpitsky. Perla venida de Cannes.

Las sorpresas desagradables las hemos encontrado en la sección Perlas. Black coal, thin ice, pese a su Oso de oro berlinés, es un thriller casi insoportable, confuso y con un nulo sentido del ritmo. En la sala se oían ronquidos y susurros de espectadores que no entendían lo que estaban viendo. El tramo final salva los muebles, pero este noir asiático deja, como su título, helado (de indiferencia, no de estupor). No sé si logré entenderla, pero sí tengo claro que no me interesa averiguarlo, ni en Donosti ni cuando el film llegue a los cines. El premio en el certamen alemán es inexplicable. 

Por su parte, Passolini de Abel Ferrara no ha gustado a casi nadie de los presentes. Pese al gran trabajo de Willem Dafoe, que da vida al polémico realizador de Saló, Ferrara prefiere centrarse en los episodios más escabrosos del homenajeado e incluso juega a manipular la crónica de la muerte del cineasta. El film quiere ser un retrato original y fragmentado del artista, pero termina enfangándose en el terreno de la sensibilidad dudosa. Ferrara sigue desnortado, tal y como demuestran sus últimas obras: aquí firma una versión dudosa de Passolini, tan dudosa que creemos que solo acontentará al propio director. Passolini merecía un film muchísimo mejor y, sobre todo, muchísimo más fiel a su esencia.

La chambre blue, de Mathieu Amalric. Sección Perlas.
Finalmente, La chambre blue, segundo largometraje como director de Mathieu Amalric visto en el Festival de Cannes de este año, es lo que algunos llamarían 'un film muy francés': toques de Nouvelle Vague, ramalazos pictóricos, voz en off recurrente, fantasmas de Chabrol y Rohmer, diálogos nada espontáneos, etc. Amalric quiere contar la historia de dos amantes que terminan condenados a prisión tras la muerte de sus respectivas parejas, trama nada nueva que dilapida todos los logros de la anterior Tournée. Amalric copia, no crea. Y pese a su metraje de 70 minutos, el argumento se alarga hasta decir basta. Realmente prescindible.

Mañana seguimos. Y, como comentaba una compañera de sesiones, 'con Bier empieza la carrera por la Concha de oro'. Eso, siempre y cuando el jurado no se decante a favor del 'Agosto' de August: Silent Heart. Entre nórdicos anda el juego. En Donosti, por fortuna, seguimos con temperaturas muy veraniegas. El lunes será el turno de Loreak y Negociador, ambas vascas; y Phoenix y Haemu, aspirantes a premio. ¡Que siga el espectáculo!

domingo, 21 de septiembre de 2014

CRÍTICA | LA TERCERA ORILLA, de Celina Murga


La rebelión silenciosa
LA TERCERA ORILLA, de Celina Murga
Argentina, 2014. Dirección: Celina Murga Guion: Celina Murga y Gabriel Medina Fotografía: Diego Poleri Reparto: Alian Devetac, Daniel Veronese, Gaby Ferrero, Irina Wetzel, Dylan Agostini van del Boch Duración: 90 min. Género: Thriller dramático Tráiler: Link
¿De qué va?: Nicolás es un adolescente con una vida aparentemente normal. Todo parece ir bien, pero algo sucede. De mayor quiere ser médico, como su padre. Pero tanto sus planes de futuro como la relación con su padre vivirán un giro inesperado. Nicolás empieza a trabajar en un centro de salud como ayudante en prácticas, y ello le permite compartir más tiempo con su padre, que paradójicamente no reside de forma estable en la casa familiar. Coincidiendo con el cumpleaños de su hermana, Nicolás trazará un plan secreto que pondrá en jaque a todos.

En España suelen distribuirse gran parte de las comedias que la industria argentina produce año a año. Una selección notable con no pocos títulos imprescindibles y éxitos de taquilla, pero que tan solo esboza un dibujo parcial de las tendencias actuales del cine ché. La tercera orilla forma parte de ese cine que, pese a su repetida presencia en festivales, sigue incomprensiblemente inédito entre nosotros. Sin la popularidad de Lucrecia Martel, aunque con el espíritu crítico y lírico de la directora de La ciénaga, Celina Murga traza una historia que se construye a base de intuiciones. Las sensaciones ganan espacio a las certezas, y lo que leemos entre líneas tiene muchísima más fuerza que los fotogramas de la película, ya que el film cuenta poco, pero evoca mucho.  

La tercera orilla es la crónica de una rebelión silenciosa: aunque vemos la historia desde los ojos del adolescente protagonista, el espectador nunca es consciente de los deseos, los miedos y los pensamientos del personaje, una estrategia que dibuja una atmósfera tensa, una opresión impalpable pero de alguna manera evidente. Por todo ello, el trazado del film obedece a la finísima línea de un funambulista en acción: se mantiene en pie pese a que cualquier explicación de más o cualquier salida de tono puede dar al traste con el ejercicio introspectivo que se quiere llevar a cabo. Por fortuna, Murga nunca titubea y termina apuntando directamente a su platea, instándola a romper con patrones sociales y familiares que, bajo una aparente pátina de normalidad, alimentan nuestros miedos y condicionan nuestra mirada. 

Cine, en definitiva, que quiere ser una experiencia y a la vez una elegante manera de sacar a la superficie todo lo que escondemos debajo de nuestras alfombras. Cine valiente e incómodo que apabulla nuestros sentidos y que remite a ideas realmente interesantes. Cine oculto que habla de lo oculto. Cine que, bien pensado, necesita seguir en los márgenes para ser fiel a su espíritu arriesgado y nada complaciente. Cine, en otras palabras, que discurre en otros espacios, en esa simbólica tercera orilla donde el cine deja de ser ficción para convertirse en un arma arrojadiza que defiende la insurrección vital del espectador.


Para los que necesitan hacer un cambio en su vida.
Lo mejor: El trabajo de su joven protagonista.
Lo peor: Que su frialdad pueda resultar exasperante en algunas partes.

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SAN SEBASTIÁN 2014 | DÍA 2 | Une nouvelle amie, Silent Heart, Black Coal, Thin Ice, Autómata

Silent Heart, de Bille August. Sección oficial a concurso.
Donosti sigue recibiendo curiosos, estrellas y espectadores en sus distintas sesiones. Hoy sábado se han proyectado tres films a concurso, todos muy diferentes entre ellos a lo que estilos e historias se refiere. Una variedad que cuesta digerir, porque los pases de prensa se suceden a un ritmo vertiginoso. Nada mejor que ordenar las ideas: estas han sido nuestras impresiones de los films proyectados.

La mañana ha empezado con SILENT HEART (CORAZÓN EN SILENCIO), el regreso de Bille August, Óscar por Pelle el conquistador, el drama de factura nórdica que le hizo popular en sus inicios. Un film coral, con contados pero deliciosos momentos tragicómicos, que cuenta la historia de una familia que se reúne para despedirse de la madre, que sufre una enfermedad degenerativa. La clásica pugna y reconciliación entre padres, hermanas y nietos discurre de forma serena, y en sus últimos minutos la película pone sobre la mesa una cuestión tan interesante y complicada como el derecho de todo ser humano a elegir el momento de su muerte. No todo resulta creíble, pero sí reconocible. Un film de diálogos, de interiores y de confesiones. En lo personal, un film solvente pero no excelente. Para una compañera de sesión, una obra extraordinaria. Veremos qué opina el jurado: podríamos estar ante la concha de este año.

Une nouvelle amie, de François Ozon. Sección oficial a concurso.
UNE NOUVELLE AMIE de François Ozon ha sido a título personal el film del día en Donosti. Ozon, muy divertido en sus intervenciones durante la rueda de prensa de la película, ha presentado un film arriesgado, que evita medianías y que como resultado sumará tantas adhesiones como odios. Poco se debe explicar de la cinta: vale la pena verla a ciegas, sin prejuicios ni información previa. Sí podemos decir que la operación de Ozon es arriesgada, por no decir suicida. El cineasta francés está acostumbrado a moverse en las fronteras de lo correcto y lo incorrecto, lo masculino y lo femenino, la inocencia de la amistad y la carnalidad del sexo, la realidad 'homo' y 'hetero'... UNE NOUVELLE AMIE toca y traspasa todas esas fronteras. Y varias veces. Y de la forma más surrealista y tragicómica posible. Lo ridículo, de nuevo, se aúna con lo grave. Ozon es un grande, pese a que el film ganaría enteros con menos vueltas de tuerca. Pero solo un artista de la lucidez, la transgresión y la genialidad de Ozon puede salir airoso de un cocktail tan explosivo. ¡Ah! Y prepárense para ver a Romain Duris vestido de femme fatale, cual chica Almodóvar en pie de guerra. Una película excesiva, pero repleta de genialidades.

Autómata, de Gabe Ibáñez. Sección oficial a concurso.
AUTÓMATA, por desgracia, carece de la inventiva del director galo. La eterna pugna entre robots y humanos suma nuevo episodio, sin mucho que contar y con un universo, una narrativa y una apuesta visual que remite descaradamente al clásico Blade Runner. El film, un paso más de la ciencia ficción española con vistas a un mercado internacional, es irreprochable técnicamente, pero sigue demostrando una preocupante sequía de inventiva. A Autómata no le sobran gadgets: le falta guion. Eso a pesar de la esmerada odisea que emprende Antonio Banderas en el film. Será un éxito en salas, pero pasará bastante desapercibida en la competición donostiarra. Tan fugaz, tal vez, como la intervención de Melanie Griffith en el film, detalle que ha causado más de una risa en la sala.

Black Coal, Thin Ice, Oso de oro en Berlín que se exhibe en la sección Perlas.

Y como la parrilla es tan variada, acabamos con una reivindicación: la sección Eastern Promises. Una colección excelente de títulos centroeuropeos. Hoy hemos.podido ver una joya: la rumana 12:08. Sátira y crítica, costumbrista y surrealista, muy entrañable y divertida. Título anterior al boom del cine rumano, por lo que su descubrimiento o revisionado es más que pertinente. Mañana, más.

sábado, 20 de septiembre de 2014

CRÍTICA | CÉSAR CHÁVEZ, de Diego Luna


¡Huelga!
CÉSAR CHÁVEZ, de Diego Luna
México, 2014. Dirección: Diego Luna Guion: Keir Pearson y Timothy J. Sexton Fotografía: Enrique Chediak Música: Michael Brook Reparto: Michael Peña, America Ferrara, John Malkovich, Rosario Dawson, Wes Bentley, Gabriel Mann, Jack Holmes, Héctor Suárez, Noé Hernández, Kerry Adra, Duncan Bridgeman Género: Biopic. Drama social Duración: 100 min. Tráiler: Link
¿De qué va?: César Chávez se trasladó de pequeño con su familia al sur de California. Su experiencia como jornalero, y sobre todo los pocos derechos sociales de los trabajadores, le alientan para librar una de las luchas más difíciles. Ya adulto, padre de familia y ciudadano comprometido, se enfrenta a la incomprensión, la inseguridad política y los prejuicios de la sociedad norteamericana de los años 60. Chávez consigue ser el abanderado del movimiento no violento más importante de la historia de los Estados Unidos, y poco a poco se convierte en un símbolo para miles de trabajadores agrícolas del sur estadounidense.


En un momento de la película, César Chávez (Michael Peña) se lamenta de que su hijo se ha vuelto demasiado norteamericano, y por lo tanto que ha olvidado las raíces latinas de sus ancestros. Lo mismo podría decirse del film de Diego Luna, un producto que cede ante la forma de narrar y la mirada típica del cine yanki, o lo que es lo mismo, a la fórmula mil veces reproducida del biopic 'bigger than life', traicionando la esencia de su figura protagonista. Luna no pretende desvirtuar a su homenajeado, más bien lo contrario, pero su escasa seguridad en la dirección cinematográfica se hace notar en cada momento. Ni tan siquiera las interpretaciones de Malkovich, Ferrara o Dawson ayudan a remontar el conjunto. El film, como resultado, termina víctima de su correctismo y de un ritmo poco o nada ameno. La historia nunca discurre interesante, nunca emociona, e incluso roza lo inverosímil cuando quiere contarnos el drama de Chávez durante su huelga de hambre o la mala relación que mantuvo con su hijo durante largos años. A Luna se le reconoce el empeño, incluso le aplaudimos el hecho de querer acercar al público norteamericano una personalidad no siempre reivindicada como la de Chávez, pero difícilmente puede convencernos con un film cuyo formato y argumento hemos visto mil veces, la mayoría de ellas con más pasión. No ponemos en duda la interesante mística de Chávez, pero Luna nunca consigue que su héroe nos convenza de su causa. César Chávez, en definitiva, queda a la espera de un retrato cinematográfico más preciso y, sobre todo, más vigoroso.



Para reivindicar la figura de Chávez.
Lo mejor: Michael Peña, por fin con un papel protagonista.
Lo peor: Su correctismo. ¿Chávez hablaba en inglés con su familia y amigos? Lo dudamos.

SAN SEBASTIÁN 2014 | DÍA 1 | The Equalizer, Mommy, La isla mínima, Difret

Boyhood, de Richard Linklater. Premio FIPRESCI a la mejor película del año.
Donosti vive su primer día grande de festival. Denzel Washington ha sido el protagonista de la jornada con el film inaugural The Equalizer (El protector), y la sección oficial ha dado su pistoletazo de salida con una de las apuestas más fuertes de este 2014: La isla mínima. Por su parte, en la gala de esta noche Boyhood (Momentos de una vida) de Richard Linklater ha recibido el premio FIPRESCI de la crítica a la mejor película del año. Por delante, muchos días, muchos films y muchas ganas de descubrir las perlas que esconde la Concha de este año. Entramos en materia con las proyecciones de hoy viernes.

El protector (The Equalizer), de Antoine Facqua. Film inaugural.
Las primeras colas del festival las ha organizado THE EQUALIZER (EL PROTECTOR), un título que encajaría mejor en la programación de Sitges que en la oferta de Zinemaldia. Washington defiende un personaje lacónico, violento y con un sentido muy básico de la justicia. El film es igual de primario: tiros, testosterona y tipos duros al estilo 'Seagal' y compañía. Mejor recordar a Washington por Training Day, el anterior film de Antoine Facqua. Una lástima que un Premio Donostia tan justo pise la alfombra roja con un film tan difícil de defender. Eso sí: hará las delicias de un público masculino adicto a la acción 'destroyer'.

La isla mínima, de Alberto Rodríguez. Sección oficial a concurso.
NO TODO ES VIGILIA, de la sección Nuevos Directores, se ha proyectado este mediodía. Una hora no muy propicia para un film pequeño en apariencia pero capaz de transmitir un rico abanico de sentimientos. La cinta nos presenta a Antonio y a Felisa, octogenarios que se resisten a separarse y a aceptar los achaques de la edad. La ternura de los diálogos choca con la frialdad de los espacios (un hospital y la vieja casa de los protagonistas), y el director juega a distender la acción y a crear tensión según el momento. Un gratísimo descubrimiento que, salvando las distancias, podríamos llamar 'un Amour a la aragonesa'.

LA ISLA MÍNIMA ha iniciado oficialmente la carrera por la Concha de oro. No sería extraño ver al thriller de Rodríguez en el palmarés, ya que estamos ante un film 'de género', en el sentido más estricto del término. Un paisaje deslumbrante, una factura técnica excelente y la gran interpretación de Javier Gutiérrez redondean uno de los títulos más esperados del año. Con todo, el film deja algún cabo suelto, se sirve de no pocas trampas de guion, y su estructura detectivesca es tan efectiva como dispersa. Realmente imponente, aunque menos de lo que se escribió en su día. Será clave realizar un segundo visionado del film para explorar como es debido la psicología y la geografía de esta isla del misterio.

Mommy, de Xavier Dolan. Premiada en Cannes y vista en la sección Perlas.
Finalmente, destacamos el visionado de dos Perlas de otros festivales, films con muchos matices que merecen una reseña más extensa. De momento, apuntamos unas breves notas en la crónica de hoy. DIFRET, a partir de un caso real, pone sobre la mesa el trato desigual, por no decir vejatorio e injusto, que reciben las mujeres en muchos países africanos, en este caso Etiopía. Un telefilm bastante convencional que se salva por la potencia de su temática. Angelina Jolie, vinculada a Etiopía por sus causas humanitarias, produce la cinta. Y para acabar, MOMMY de Xavier Nolan, enésimo ejemplo del talento inabarcable e inquebrantable del joven canadiense. La película se excede en muchos aspectos, pero está contada desde las tripas, con personalidad y ritmo. Lo mejor, el recital interpretativo de sus tres actores. Lo peor, la sensación de que Dolan, por ensimismamiento, voluntad propia o inmadurez, está todavía lejos de firmar esa obra maestra que parecía apuntar J'ai tué ma mère. En breve la analizaremos como se merece: hay mucho que decir sobre esta enésima variación de la 'madre dolaniana'.

Y el ritmo no decae. Mañana seguiremos con los films de August y Ozon, estaremos en la presentación de Autómata y veremos el último Oso de oro berlinés. Abrazos desde la capital del cine: ¡gracias por leernos!

viernes, 19 de septiembre de 2014

CRÍTICA | FELICE CHI È DIVERSO (HAPPY TO BE DIFFERENT), de Gianni Amelio


Relatos de diferencia
FELICE CHI È DIVERSO (HAPPY TO BE DIFFERENT), de Gianni Amelio
Italia, 2014. Dirección y guion: Gianni Amelio Fotografía: Luan Amelio Género: Documental Duración: 90 min. Tráiler: Link
¿De qué va?: Amelio entrevista a 20 personas. Entra en sus vidas, en sus casas. Pone la cámara a pocos centímetros de los protagonistas, y estos hablan. Nos cuentan historias de juventud. Anécdotas graciosas. Episodios tristes. Cuentos sexuales. Historias de amor. Estampas personales que dibujan una Italia del pasado y del presente. Un país de represión, de tabús, de clichés. Relatos de diferencia y de homosexualidad.
Palmarés: Sección Panorama del Festival de Berlín 2014. Sección Zabaltegui del Festival de San Sebastián 2014. Estreno en Italia el 6 de marzo de 2014.


Felice chi è diverso es un ejemplo del compromiso de todos aquellos que lidiaron con los prejuicios sociales de la Italia de antaño debido a su orientación sexual. La película concatena testimonios de personas ya mayores, algunas ancianas, que nos cuentan episodios de su vida. Amelio, afortunadamente, no diseña su película a modo de anecdotario o baúl (por no decir 'armario') de los recuerdos: prefiere dejar espacio a las personas retratadas, de forma que sus testimonios resultan espontáneos y veraces. Unos balbucean, otros dan rodeos o prefieren culminar su intervención con silencios recurrentes, otros hablan de forma desbocada y sacan a la superficie todo tipo de realidades y temas que atañen a la comunidad gay. Gracias a esta estructura, Felice chi è diverso abarca, ni que sea de forma indirecta, todo tipo de cuestiones, desde el SIDA hasta la censura heredera de Mussolini, pasando por una curiosa descripción del mundo del espectáculo y un recuerdo a la figura injustamente desprestigiada de Pier Paolo Passolini. Un documental, por todo ello, menor en apariencia pero complejo y apasionante. Claramente diferente a toda la filmografía de Gianni Amelio, y a su vez otro logro importante, una nueva reinvención artística del autor de Lamerica o Así reían entre otros notables largometrajes.


Hablamos de compromiso porque Felice chi è diverso no solo pretende visibilizar y normalizar, sino mostrar la militancia de todos aquellos que sentaron las bases de un movimiento LGBT que sigue reformulándose en la actualidad. El prestigioso realizador Gianni Amelio, que a principios de año declaró su homosexualidad en un periódico italiano, pone voz a las gentes de su generación, y a su vez salda una deuda personal explicitando lo que en otro tiempo quedaba entre líneas. Pero Felice chi è diverso no debe entenderse como una confesión o un 'coming out' de su director, sino como un acto de sinceridad. Lo mismo puede decirse de la francesa Les invisibles con respecto a su director Sébastien Lifshitz, que perfectamente podría formar sesión conjunta con el trabajo de Amelio, con la diferencia de que Lifshitz siempre ha operado dentro de los dominios del queer cinema mientras que en los films de Amelio la incomprensión, la intolerancia y la represión, sentimientos y realidades compartidas por el ser y sentir homosexual a lo largo de la historia, se expresan en ficciones de tonos y tipologías muy diferentes. 


El film de Lifshitz prefiere hablar del pretérito desde una posición crítica, mientras que Amelio expande su mirada al relato social y al futuro. El aspecto social aparece en los sketches, documentos y fragmentos audiovisuales que marcan las transiciones entre entrevista y entrevista. El futuro queda perfectamente condensado en el último testimonio del film, un joven de la Italia del S. XXI que representa la incertidumbre y los retos venideros del colectivo gay. Y es en ese punto donde Felice chi è diverso resulta no solo más completa y emocionante que la obra de Lifshitz, sino una demostración de que la plena acepción sigue en vías de construcción y de que el cine, en su juego de empatías, identificaciones y representaciones, puede ser un arma de gran valor para agilizar ese proceso. También, gracias al título, tomado de un verso del poeta Sandro Penna, una celebración de la diferencia, ya sea propia o ajena, como eje de la felicidad personal y de la convivencia colectiva. Reflexiones que Amelio pone sobre la mesa de forma clara, serena, lúcida y pedagógica, sin crispaciones, con la nostalgia justa y necesaria, sin ningún atisbo de rencor, pero sobre todo, reiteramos, con la mirada puesta en el futuro. Ojalá obras como Felice chi è diverso ayuden a crear puentes, a limar esperezas, a enriquecer miradas, a alimentar tolerancias.


Para los que están dispuestos a hablar y escuchar de cuestiones 'invisibles'.
Lo mejor: La transparencia de su mensaje.
Lo peor: Que no haya testimonios femeninos.

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jueves, 18 de septiembre de 2014

SEMANARIO 71: LOS POSTS DE LA SEMANA

¿Te perdiste algún escrito del blog? Con nuestro semanario puedes recuperar las distintas publicaciones de todas las semanas. En el margen derecho del blog, en la sección 'semanario', puedes (re)leer los distintos artículos ordenados.

CONTENIDOS DEL BLOG: SEPTIEMBRE


Semana de 02 al 17 de septiembre de 2014

Especial SAN SEBASTIÁN 2014: CINE ESPAÑOL
Especial SAN SEBASTIÁN 2014: SECCIÓN OFICIAL
Especial SAN SEBASTIÁN 2014: OTRAS SECCIONES

Estreno: Reseña de LOCKE, de Steven Knight
Estreno: Reseña de SACRO GRA, de Gianfranco Rosi
Estreno: Reseña de 10.000 KM., de Carlos Marqués-Marcet

Cine nórdico: Reseña de SORG OG GLÆDE, de Nils Malmros
Especial: ¿Qué película representará a España en los Óscar 2015?

miércoles, 17 de septiembre de 2014

FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN 2014 | LOS FILMS MÁS ESPERADOS


Imagen del Kursaal de San Sebastián durante la edición nº 61 del festival.

Cinoscar & Rarities termina el repaso a la edición número 62 del Festival de San Sebastián. En esta ocasión, nos centraremos en las secciones Perlas de otros festivales, Horizontes Latinos y la retrospectica temática Eastern Promises.

Winter Sleep, Palma de oro para Nuri Bilge Ceylan. Se exhibe en la sección Perlas.

3. PERLAS
San Sebastián se alimenta de las mejores propuestas de los principales festivales de cine. Una vez más, la sección Perlas acerca a los donostiarras en estreno exclusivo en España algunas de las obras que han marcado el discurso y las tendencias cinéfilas y críticas del año. El gran escaparate sigue siendo Cannes, y el certamen realiza no pocos guiños a la ineludible cosecha cannois. Sitges estrenará en España Maps to the Stars y Adieu au Language, pero San Sebastián gana en cantidad y esperemos que en calidad a la cita catalana: en el festival podremos ver la Palma de oro Winter Sleep, la última obra de Xavier Dolan Mommy, la muy esperada (y con presencia de Almodóvar) Relatos salvajes, y otros títulos como Still The Water, La chambre bleue, Girlhood y La sal de la tierra. Black Coal, Thin Ice, el último Oso de oro berlinés, será otro plato fuerte de la sección. Y autores especialmente vinculados a Donosti como Diego Luna y Laurent Cantet presentarán sus nuevas propuestas. 20 perlas: un menú más que generoso.

Jauja, de Lisandro Alonso. Una de las estrellas de la sección Horizontes latinos.

4. HORIZONTES LATINOS
Algunas de las mejores películas del festival se exhibirán en la sección Horizontes Latinos, la plataforma que dedica San Sebastián al cine suramericano más importante del año. La tercera orilla, Praia do futuro y Historia del miedo podrán verse por primera vez en nuestro país tras su paso por Berlín. La chilena Matar a un hombre, encumbrada en Sundance, merece ser uno de los acontecimientos del año. También dejará huella Jauja de Lisandro Alonso, premio Fipresci de Un Certain Regard. La argentina Ciencias naturales y la mexicana Güeros, precedidas de reseñas más que favorables, son otros de los atractivos del apartado. Y hay más, como lo nuevo de Piñeyro (La princesa de Francia) o la colombiana Gente de bien, ganadora del Festival de Lima. Os recomendamos tener muy en cuenta este variado muestrario de las evoluciones y constantes del cine de nuestros vecinos suramericanos.

The Temptation of St. Tony, una pequeña muestra de la interesante retrospectiva Eastern Promises.
5. EASTERN PROMISES
San Sebastián dedica su clásica retrospectiva al cine centroeuropeo de última factura. Un ciclo de lo más oportuno que pone de manifiesto la gran salud de la que gozan cinematografías hasta hace poco desconocidas. Quienes se acerquen a la oferta de Eastern Promises podrán ver títulos inéditos en España y también obras de gran peso del cine europeo de los últimos años. Es difícil seleccionar algunos nombres entre la variada lista de 'promesas del este', pero nos aventuramos a elegir un grupo de 'imprescindibles'. La bosnia Grbavica, Oso de oro, estremece con solo recordarla. Más allá de las colinas de Cristian Mungiu es otro nombre ineludible: simbólicamente, el discurso que abre Donosti sobre el cinematográfico 'eurobronx' se abre con 4 meses, 3 semanas, 2 días de Mungiu y su éxito en Cannes. Morgen y The Death of Mr. Lazarescu son una demostración excelente del revitalizado cine rumano. San Sebastián se autocita, y con atino, al incluir aquí la checa Stesti, Concha de oro del año 2005. La eslovena My Dog Killer o las estonias Klass y The Temptation of St. Tony (esta última, obra maestra indiscutible) suman en este muestrario de horrores y realidades de la Europa de nuestros días que hará las delicias de la cinefilia donostiarra.

Os contaremos todo lo que ocurra en el festival desde San Sebastián.
¡No os perdáis nuestras reseñas, crónicas y actualizaciones diarias!

martes, 16 de septiembre de 2014

FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN 2014 | SECCIÓN OFICIAL



Desde Cinoscar & Rarities seguimos nuestro repaso a la edición número 62 del Festival de San Sebastián. Hoy toca analizar la Sección oficial a concurso. La lucha por la Concha de oro se librará entre los siguientes títulos. 

2. SECCIÓN OFICIAL

Vie Sauvage, de Cédric Kahn

El Festival de Venecia ha ido perdiendo posiciones durante los últimos años, y todo ello ha beneficiado a San Sebastián como escenario del estreno europeo de muchas de las cintas más esperadas de cada temporada. La sección oficial de este año demuestra que Donosti sigue siendo un festival de 'Categoría A', capaz de apostar por producciones nacionales, obras de autores noveles y otras de cineastas ya consagrados. Y a su vez, evidencia la influencia de un mercado ya imparable como el de Toronto: de hecho, muchas películas que se verán en San Sebastián se han exhibido en ese festival, si bien los pocos días de diferencia de uno y otro certamen no restan vigencia ni calidad de estreno a las obras.

Silent Heart (Stille Hjerte), de Bille August

- AUTORES CONSAGRADOS
Donosti concentra muchos nombres que han marcado el cine de los últimos años, autores de los que siempre esperamos sus nuevas obras y que tienen la oportunidad de confirmarse en San Sebastián como los referentes cinematográficos y cinéfilos del momento. François Ozon, Concha de oro por En la casa y premiado el año pasado por Joven y bonita, presentará Une nouvelle amie, a priori una variación más de los temas que han trufado la filmografía del francés: amistad femenina, ambiguedad sexual, etc. Susanne Bier, que este otoño estrenará Serena, defenderá A Second Change, la pugna de dos policías de vidas antitéticas en la Dinamarca de nuestros días, un film con el que Bier parece volver a la senda de sus obras más interesantes como Hermanos y Después de la boda. Sin dejar el norte europeo, Bille August y su drama familiar Silent Heart serán otro plato fuerte de la competición. August parece basarse en una premisa parecida a la de la reciente Agosto o la también danesa Celebración (Festen), ya que cuenta el drama de unos hijos que se reúnen en la casa familiar ante el avance de la enfermedad de la madre. El andaluz Alberto Rodríguez buscará su 'película definitiva' con La isla mínima, obra de la que se ha escrito mucho y de la que seguramente se seguirá escribiendo tras su proyección en el festival. Igual objetivo persigue Cédric Khan con Vie sauvage: aunque su carrera como cineasta se remonta a principios de los 90, la falta de una película que pivote o sostenga toda su filmografía le ha restado una visibilidad que puede conseguir en San Sebastián. Y finalmente el bosnio Danis Tanovic, que hace pocos meses estrenó en España La mujer del chatarrero, concurrirá con Tigers, un film rodado en gran parte en India que deja al descubierto la mala praxis de las empresas farmacéuticas.

Phoenix, de Christian Petzold

- SEGUNDOS INTENTOS
Muchos de los directores presentes en la Sección oficial de este año comparten un mismo nexo en común: son nombres que, tras el éxito de su primer largometraje, intentarán refrendar en suelo donostiarra la fama alcanzada en su momento con sus nuevos trabajos. Michaël R. Roskam difícilmente superará el éxito de Bullhead, pero su nuevo trabajo, The Drop (La entrega), cuenta con numerosos atractivos: noir comercial dirigido al amparo de los grandes estudios estadounidenses y último trabajo del fallecido James Gandolfini. Mia Hansen-Love, la debilidad de ciertos circuitos festivaleros, presentará Eden, film que homenajea las evoluciones de la música electrónica de los últimos años. Samba, el film que clausurará el certamen, será la gran prueba de fuego para Eric Toledano y Olivier Nakache: cuando se proyecte el film, comprobaremos si el fenómeno Intocable fue flor de una sola primavera o bien el inicio de una sólida carrera. Christian Petzold, nombre no muy conocido fuera de la industria alemana, busca repetir la fórmula de Barbara, representante alemana a los Óscar de hace un par de años, con Phoenix, enésima revisión del holocausto nazi que el director ha rodado con los mismos protagonistas de su anterior propuesta. Y el cine español a competición, que ya presentamos ayer, suma en este apartado: Carlos Vermut intentará demostrar que la sombra de Diamond Flash no es tan alargada con la muy cacareada Magical Girl, el dúo Jon Garaño y Jose Mari Goneaga pueden confirmar en Loreak (Flores) una sensibilidad personal de la que ya hicieron gala en 80 egunean, y Autómata, nuevo logro de la ciencia ficción local, puede suponer el despegue internacional de Gabe Ibáñez pese a que su primer trabajo, Hierro, no terminó de convencer.

Casanova Variations, de Michael Sturminger

- RAREZAS
Cualquier festival que se precie debe contar con películas inclasificables en su Sección oficial, siempre en busca de ese nombre a reivindicar o de esa cinta que sin hacer ruido puede llegar a figurar en lo más alto de las preferencias de crítica y público. Pelo Malo, la Concha de oro del año pasado, protagonizaba este apartado hace muy poco, y en esta ocasión la argentina Aire libre y la chilena La voz en off serán las encargadas de defender un cine suramericano que siempre es recibido en Donosti con gran expectación y ovaciones. El juicio de los presentes dirá si su inclusión en la sección oficial es una excentricidad de la dirección del festival o una decisión atinada. Sea Fog (Heamu) es la única cinta asiática de la lista: al menos en Europa desconocemos por completo la trayectoria de su director, Shim Sung-bo, por lo que cuesta prever qué nos puede deparar el film. El patrón se repite con el canadiense Maxime Giroux y su tragicomedia Félix et Meira, aunque no sería extraño que su propuesta, premiada en Toronto, cope premios. Y puestos a hacer previsiones, todo parece indicar que Casanova Variations será la rara avis del año: el film, dirigido por el austriaco Michael Sturminger y protagonizado por el siempre desconcertante John Malkovich, propone distintas historias a partir de la figura mítica del seductor Casanova con música clásica y estilo teatral. No nos las perderemos.

Félix & Meira, de Maxime Giroux

Mañana seguiremos repasando las propuestas del resto de secciones del festival. 
¡Os esperamos!

lunes, 15 de septiembre de 2014

FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN 2014 | CINE ESPAÑOL


San Sebastián se convertirá un año más en la capital del cine con la celebración de la edición número 62 de su Zinemaldia. 8 días para ver películas, fotografiar a estrellas del celuloide y, con un poco de suerte, disfrutar de la ciudad de Donosti, así como de sus restaurantes y puestos de tapas. San Sebastián, año tras año, se reivindica como el gran bastión de la temporada festivalera española, y de su programación dependerá en gran medida la oferta que tendremos en los cines durante los próximos meses. Denzel Washington, Premio Donostia, abrirá el certamen con The Equalizer (El protector), cinta de acción que inaugurará la semana de cine a primera hora de la mañana del viernes 19. La clausura del sábado 27 correrá a cargo de otro nombre con solera: Benicio del Toro, segundo homenajeado y protagonista de Escobar: Paradise Lost, película que cerrará la sección Perlas. Y entre los dos eventos discurrirán un sinfín de títulos, autores, invitados y carreras por no perderse ninguna película de la programación. Desde Cinoscar & Rarities intentaremos resumir todo ello en 3 posts especiales que nos ayudarán a contextualizar y a calentar motores de cara a la cita donostiarra. Empezamos nuestro análisis repasando el cine español presente en el festival.

Autómata, de Gabe Ibáñez. Sección oficial a concurso.

1. CINE ESPAÑOL
El anuncio de los films españoles a competición en Donosti siempre tiene lugar en un acto especial que se celebra cada verano en la sede madrileña de la Academia de cine. El dato pone de relieve la vinculación que mantiene nuestra industria con el certamen vasco: no es casualidad que las recientes ganadoras del Goya (Pa negre, No habrá paz para los malvados, Blancanieves, Vivir es fácil con los ojos cerrados) hayan sido títulos premiados y proyectados en San Sebastián. El festival corresponde una vez más a la fidelidad del cine español programando títulos de distinta tipología en todas las secciones, pero al mismo tiempo pone de manifiesto la incapacidad de nuestro cine, bien por limitaciones internas o por mero inmobilismo, para acceder a escaparates internacionales (Berlín, Cannes y Venecia). San Sebastián ni puede ni debe analizar esta cuestión, pero su programación se resiente de ello, o cuanto menos queda condicionada por este hecho.

Lasa y Zabala, de Pablo Malo. Sección oficial fuera de concurso.

Los ejemplos son numerosos, pero citaremos únicamente dos. Lasa y Zabala, nueva mirada a la sombra de ETA, y Murieron por encima de sus posibilidades, sátira sobre la crisis económica dirigida por Isaki Lacuesta, concurren inexplicablemente fuera de concurso, una estrategia extraña teniendo en cuenta que Lacuesta ganó la Concha de oro por un film (Los pasos dobles) que perfectamente hubiese podido programarse en una sección de menor peso. Por su parte, Icíar Bollaín presentará en tres sesiones especiales el documental En tierra extraña, un retrato de distintas personas que han tenido que emigrar fuera de España para encontrar trabajo en tiempos de crisis: de nuevo, un proyecto y una cineasta lo suficientemente interesantes como para figurar en apartados más prioritarios del festival. Todas ellas cuestiones debidas no tanto a una mala organización del equipo del festival como a la necesidad de dar espacio a muchos nombres con sello español. La duda es si todos ellos encontrarán su público y su parcela mediática en San Sebastián. Eso, más la sensación de que el resto de citas otoñales (Valladolid, Segovia y Sevilla principalmente) no tendrán muchas novedades locales para programar en sus parrillas.

Murieron por encima de sus posibilidades, de Isaki Lacuesta. Sección oficial fuera de concurso.
La sección oficial se afianza como trampolín comercial de nuestras películas más ambiciosas. La isla mínima, apeada inesperadamente de la carrera por el Óscar, será la primera en pasar la criba de la prensa, aunque ya ha recibido un apoyo mayoritario en algunos de sus pases previos: del ruido que genere en el festival dependerá en gran parte su éxito en salas, ya que la película llega a los cines el viernes 26. Autómata, ciencia ficción dirigida por Gabe Ibáñez y protagonizada por Antonio Banderas, tendrá su estreno mundial en San Sebastián, y posteriormente aterrizará en Sitges y en Estados Unidos: será sin lugar a dudas uno de los títulos estrella de la selección, aunque a priori esté muy lejos de las coordenadas del palmarés. Por el contrario, Magical Girl de Carlos Vermut promete ser la sorpresa del año y, por qué no, convertirse en el toque excéntrico del cuadro de ganadores: aunque muchos ya la vieron en su première en Madrid, estamos seguros que todos sus pases completarán aforo y llenarán los corrillos festivaleros.

Magical Girl, de Carlos Vermut. Sección oficial a concurso.

La presencia de Loreak (Flores) en la sección oficial será la punta de un iceberg imparable: el auge de las nuevas voces del cine vasco. En los 90, autores vascos como Bajo Ulloa y Uribe ganaron la Concha de oro, pero por primera vez el cine vasco reivindica tanto su espacio dentro del cine español como su lengua a la hora de contar sus historias. El nuevo trabajo de Jon Garaño y Jose Mari Goneaga tras 80 egunean puede marcar la consagración de un modelo de cine que ya triunfó en Donosti con Pa negre y Elisa K en el que fue, recordemos, el gran año del cine catalán. Porque el cine vasco tiene muchísima vida más allá de las bromas de Ocho apellidos vascos: Negociador de Borja Cobeaga en Zabaltegui, la ya citada Lasa y Zabala, Abriendo Puertas en Zinemira y otros nombres marcarán el que puede ser el gran año del cine vasco.

Loreak (Flores), de Jose María Goenaga y Jon Garaño. Sección oficial a concurso.

Finalmente, en la sección Made in Spain se dará cobertura a los títulos más interesantes del último cine español. La selección se nutre del 'último underground español', una etiqueta que estuvo presente en la sección oficial del año pasado con La herida y Caníbal, y cuya tendencia seguirá este 2014 Magical Girl. Quienes se perdieron los films locales más interesantes en su paso en salas o los cronistas extranjeros que quieran tomar la temperatura de nuestro cine tendrán en Donosti un muestrario inmejorable de ese cine fragmentado por la crisis, aunque a su vez arriesgado y necesario. La convivencia en este apartado del pelotazo Ocho apellidos vascos o la popular Carmina y amén con títulos de culto como Stella cadente o 10.000 Km., sin olvidar el único film español presente en Cannes (Hermosa juventud) o los documentales más importantes de la temporada, algunos venidos del D'A barcelonés (Sobre la marxa, Ciutat morta), es una prueba de la heterogeneidad de nuestro cine y de la necesidad de reinvindicar títulos que en su momento tuvieron una exhibición más que limitada pese a su prestigio crítico.

Banner de La isla mínima, de Alberto Rodríguez. Sección oficial a concurso.

Un cine español, en resumen, que desplegará todo su arsenal en un festival que se ha convertido en su principal aliado de cara a su visibilización. Con suerte, muchos espectadores podrán encontrar esa joya perdida de nuestro cine. Mientras, en los pasillos del Kursaal se cerrarán compras, ventas y nuevas perspectivas de futuro para el cine español. Incluso algunas Perlas como Still The Water (Lluís Miñarro) y Relatos Salvajes (El Deseo) sumarán a una inabarcable lista de producciones y coproducciones locales. Veremos si todo ello se traduce también en premios, incluso en una Concha de oro que se avecina muy disputada. En el segundo escrito especial del Festival de San Sebastián analizaremos todos los films de la sección oficial: ¡os esperamos!