domingo, 8 de noviembre de 2015

CRÍTICA | ISLA BONITA, de Fernando Colomo


Viaje a Menorca
ISLA BONITA, de Fernando Colomo
Festival de San Sebastián 2015: Sección Zabaltegui
España, 2015. Dirección: Fernando Colomo Guión: Fernando Colomo, Olivia Delcán y Miguel Ángel Furones Música: Fernando Furones Fotografía: Alfonso Sanz Reparto:  Olivia Delcán, Fernando Colomo, Nuria Román, Miguel Ángel Furones, Lilian Caro, Tim Betterman, Lluís Marqués Duración: 100 min. Género: Comedia Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 06/11/2015
¿De qué va?: Fer trabaja en el campo de la publicidad, aunque en el pasado fue cineasta. Al recibir la invitación de un amigo suyo, el hombre viaja hasta Menorca con el objetivo de filmar un documental y alejarse del ajetreo de la gran ciudad. Allí, Fer se enamorará de una escultora. La hija de ésta busca a su novio y a su antiguo amante por todos los rincones de la isla. El amigo de Fer tiene problemas con su esposa. Y todos ellos, juntos y revueltos, vivirán unas vacaciones muy animadas.


La banda Picasso, la anterior película de Fernando Colomo, era un producto de humor torpón, rodado en platós y con una voluntad de recreación histórica bastante pobre. Isla bonita es justamente todo lo contrario: un vodevil fresco y ágil, filmado en fantásticos exteriores isleños y con un discurso sobre el arte, el deseo y el amor nada abigarrado, y tal vez por ello sumamente eficaz. Que Colomo tenía y tiene talento innato para la comedia lo sabíamos todos, pero sus últimas películas denotaban cierto desgaste: pasada la moda de la comedia madrileña de los 80 y los ejercicios 'teen' de los 90, el cineasta no había sabido reconectar con el público y parecía rodar por inercia, un tanto desnortado e incapaz de dotar de cierta hondura a unas tramas de enredos que terminaban resultando nimias, incluso zafias. Por todo ello, Isla bonita no sólo es un esplendoroso descubrimiento, sino también la revitalización que necesitaba a gritos la filmografía de Colomo. Parte del cambio se produce gracias a su naturaleza de entretenimiento aparentemente menor, sin demasiadas pretensiones y con diálogos improvisados. Isla bonita es un experimento metalingüístico: Colomo se interpreta a sí mismo y se sirve de sus propias películas para dar a esta aventura veraniega un toque inusual de documental con chispa, con un caos muy ordenado y una gran riqueza de gags. Como los mejores vodeviles, Isla bonita funciona por acumulación de situaciones pero también por la autenticidad de todas sus piezas: ningún personaje tambalea y todo contribuye a incrementar la diversión de la platea. Hacer cine liviano con enjundia es muy complicado y Colomo lo ha conseguido. A ratos parece la adaptación del magnífico episodio viajero de Caro diario, en casi todo momento se intuye la sombra del Allen más locuaz y desenvuelto, y en conjunto la película demuestra la energía de un Colomo que, al asumir las formas de un producto low cost, ha encontrado la libertad creativa de la que no gozada desde sus ya lejanos inicios. Parece pequeña, pero es bonita. Casi preciosa. Una de las películas españolas del año. 


Para urbanitas cansados que quieren oír y oler el mar en noviembre, 
aunque sea desde la butaca del cine.
Lo mejor: Olivia Delcán, un descubrimiento.
Lo peor: No tendrá la visibilidad que se merece.

1 comentario:

Angus Fly dijo...

Las 10 mejores películas de Fernando Colomo en
http://canonmovies.blogspot.com.es/2015/11/fernando-colomo-top-10-films.html