lunes, 12 de octubre de 2015

CRÍTICA | MAGGIE, de Henry Hobson


Familias zombis
MAGGIE, de Henry Hobson
Festival de Sitges: Sección oficial a concurso
EE. UU., 2015. Dirección: Henry Hobson Guión: John Scott Fotografía: Lukas Ettlin Música: David Wingo Reparto: Arnold Schwarzenegger, Abigail Breslin, Joely Richardson, J.D. Evermore, Laura Cayouette, Amy Brassette, Dana Gourrier, John L. Armijo, Aiden Flowers Género: Drama. Thriller Duración: 95 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: Pendiente
¿De qué va?: Maggie tiene 16 años y está infectada. En unos meses se convertirá en un zombi. Su padre la traslada de la ciudad al campo para pasar esas últimas semanas en la casa familiar.


El (sub)género zombi ha conocido en los últimos años distintas variaciones: Maggie es una de ellas. El debut en la dirección cinematográfica de Henry Hobson, a pesar de sus claras vinculaciones con el fantástico, es ante todo un drama familiar que toma para sí las constantes zombis o, lo que es lo mismo, la transformación de los infectados en criaturas virales. Si en algunas ficciones la transformación del humano en zombi se produce en cuestión de minutos, en Maggie el contagio no se completa hasta pasados unos meses, un detalle que le permite contar el dolor de un padre que espera con resignación la conversión física y psíquica de su hija. Hobson dibuja en los primeros fotogramas del film un ambiente urbano desolado y apocalíptico para posteriormente trasladarse a un pasaje de la Norteamérica profunda: la película sucede en la casa familiar y sus alrededores, como si los personajes vivieran confinados en mitad de la nada para evitar cualquier contacto con la civilización. Hobson filma esa espera con planos lánguidos y estrategias propias del cine contemplativo (algunos han comparado su estilo con el de Malick), aunque por desgracia esa opción narrativa no va acompañada de una mayor descripción y profundización de personajes: padre e hija apenas se comunican, la pareja del padre se muestra excesivamente hostil, y al final da la sensación de que Hobson les niega a sus personajes la posibilidad de expresarse y de dar relieve a su drama. No será el film de cabecera de los amantes del terror más visceral, tampoco es una película remarcable a pesar de sus diferencias, pero si tenemos en cuenta la escasez de presupuesto y la inexperiencia de su artífice, Maggie termina resultando una propuesta ligeramente simpática que amplía los horizontes del terror.


Para los que esperaban una película zombi sin demasiado pringue.
Lo mejor: Arnold Schwarzenegger da un giro a su carrera... y no sale mal parado.
Lo peor: Tiene una premisa muy buena pero le falta desarrollo.

2 comentarios:

Pachi Blogs dijo...

Muchas gracias por el post! Hace un tiempo quería ver la película y con esto ya me hago una idea de ella.

victor dijo...

Compartimos la misma vision del film.
Un saludo