viernes, 11 de septiembre de 2015

CRÍTICA SERIES | NUNCA SEQUES LÁGRIMAS SIN GUANTES (TORKA ALDRIG TÅRAR UTAN HANDSKAR)


SIDA: Amor, enfermedad y muerte
NUNCA SEQUES LÁGRIMAS SIN GUANTES (TORKA ALDRIG TÅRAR UTAN HANDSKAR, DON'T EVER WIPE TEARS WITHOUT GLOVES), de Simon Kaijser 
Suecia, 2012. Miniserie de 3 episodios. Emitida por la SVT1 sueca. Género: Drama Duración: 175 min. (58 min. por episodio) Tráiler: Link Web oficial: Link Reparto: Adam Lundgren, Adam Pålsson, Björn Kjellman, Simon J. Berger, Emil Almén, Michael Jonsson, Annika Olsson, Stefan Sauk, Marie Richardson, Gerhard Hoberstorfer, Christoffer Svensson, Kristoffer Berglund, Ulf Friberg, Lisa Linnertorp
El dato: La miniserie se basa en la trilogía literaria de Jonas Gardell. Gardell recibió el título de 'Homosexual del año' por parte de la revista gay QX. El canal público de la televisión sueca emitió la serie en octubre de 2012, con un 34% de share y una gran recepción crítica. La BBC adquirió la serie y la emitió en diciembre de 2013. Las novelas y la serie, en el momento de publicación de este post, seguían inéditas en España.



Nunca seques lágrimas sin guantes es uno de los productos televisivos más destacados de los últimos años. El canal SVT1 adaptó las tres novelas de Jonas Gardell, dándole a cada libro su correspondiente episodio. El conjunto, formado por tres capítulos que varían tanto en escenarios como en tiempos, ofrece una visión compleja de cómo afectó el SIDA en la sociedad sueca de los 80, aunque su impacto y su profundidad trasciende su escenario (el Estocolmo semioculto de entonces) para convertirse en una de las mejores obras que aborda los estragos de esa enfermedad. Así, los 180 minutos de la serie revelan el estigma social asociado al SIDA, el dolor de familiares y amigos, el eco de los medios de comunicación y el impacto que tuvo el 'virus' en el colectivo homosexual de todo el mundo, sin prescindir de una historia de amor, de una crítica al radicalismo religioso y de una visión lúcida de las heridas que perviven en la actualidad. 


Cada capítulo arranca con una voz narradora que nos recuerda que 'todo sucedió'. Parece un aviso apocalíptico, como el propio título: los médicos que atendían a los infectados no podían ni siquiera secar las lágrimas de los pacientes por miedo a contagiarse. En este sentido, la serie combina de forma muy equilibrada el relato social con la historia personal de Rasmus y Benjamin, dos jóvenes que deciden vivir en pareja en contra de los imperativos familiares. Con esta premisa, la serie avanza y retrocede en las vivencias y los recuerdos de los personajes: se yuxtaponen las estampas más duras (Rasmus está a punto de morir en un hospital) con los momentos más dulces de la infancia de sus protagonistas, subrayando la injusticia y sobre todo la arbitrariedad de la enfermedad. 


La primera parte (titulada Amor) se centra en el crecimiento personal de su pareja principal, la segunda parte (Enfermedad) dilapida todo lo anterior ante el avance inexorable del virus, y la tercera entrega (Muerte) culmina el descenso a los infiernos evocando qué quedó de todo lo vivido y de todos los que no lograron sobrevivir. En este sentido, es interesante ver la serie como una lenta destrucción de un colectivo vulnerable que todavía sigue reivindicando sus derechos. De igual forma, los fotogramas, a medida que avanza el metraje, parecen deshacerse en la pantalla, si bien se fijan a fuego en la memoria del espectador: es imposible no sentirse realmente tocado ante su bello y doloroso final.


Nunca seques lágrimas sin guantes, en definitiva, es una interesante (re)visión de los años más oscuros del SIDA. En la actualidad la enfermedad parece tener los días contados, pero no hay que olvidar que su presencia en España ha repuntado ligeramente en los últimos años. Nada mejor que contextualizar el presente remitiéndonos al pasado. Se trata del Estocolmo libertino, pero podría ser el Madrid de la Movida o cualquier otro lugar. Y si podéis serviros de algún pañuelo para secar las lágrimas, mejor: la serie toca y remueve.


Si te gusta esta reseña, vótala en Filmaffinity

Posts relacionados
 Reseña de STOCKHOLM ÖSTRA (STOCKHOLM EAST), de Simon Kaijser

2 comentarios:

Tito Oso dijo...

Excelente recreación de como vivíamos los cincuentones de hoy

Tito Oso dijo...

Excelente recreación de como vivíamos los cincuentones de hoy