lunes, 19 de enero de 2015

CRÍTICA | LA TEORÍA DEL TODO, de James Marsh


Amor y ciencia
LA TEORÍA DEL TODO (THE THEORY OF EVERYTHING), de James Marsh
Reino Unido, 2014. Dirección: James Marsh Guion: Anthony McCarten, a partir de la novela de Jane Hawking Fotografía: Benoît Delhomme Música: Johan Johansson Reparto: Eddie Redmayne, Felicity Jones, Emily Watson, David Thewlis, Charlotte Hope, Charlie Cox, Adam Godley, Harry Lloyd, Maxine Peake, Joelle Koissi, Zac Rashid Género: Drama. Biopic Duración: 120 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 16/01/2015
¿De qué va?: Stephen Hawking es una joven promesa de la astrofísica. Enfrascado en lo que parece un doctorado ejemplar, a Hawking le sorprenden dos hechos imprevistos: su relación con Jane, estudiante con la que terminaría casándose; y el descubrimiento de su enfermedad degenerativa, que con el paso de los años le dejaría postrado en una silla de ruedas. La historia de un gran hombre... y de la gran mujer que se esconde en todo gran hombre.


De James Marsh, un director afín al cine documental (Proyecto Nim y Man on Wire), cabía esperarse un acercamiento nada convencional a la vida de Stephen Hawking, seguramente el científico más famoso del siglo pasado. La teoría del todo, en contra de esas expectativas, únicamente da respuesta a la mitología del personaje, y de paso nos brinda una historia de amor bien facturada, en algunos momentos realmente emocionante, pero en términos generales tocada por el academicismo más frío. El film deja de lado las teorías de Hawking (me permitirán no hablar de ellas: 'soy de letras', como decían los maestros de antaño) para centrarse en una hipótesis no menos trillada, y tal vez por ello no menos cierta: detrás de un gran hombre siempre o casi siempre se esconde una gran mujer. Con estas directrices, la película dedica dos horas nada pesadas en contarnos la relación de amor, pero sobre todo de admiración, respeto y fidelidad, que se estableció entre Stephen y Jane a pesar de la enfermedad degenerativa que dejó a Hawking postrado en una silla de ruedas. En resumen, un producto de notable elaboración (grandes interpretaciones, un empaque técnico incuestionable, una hábil banda sonora, etc.) que se ampara en la comercial etiqueta de 'basado en hechos reales', aunque en verdad no termine de hacer justicia a Hawking. No hay que verla, en definitiva, desde una perspectiva científica: La teoría del todo es adocenada y divulgativa, pero también entretenida y efectiva. En otras palabras, el producto que los Óscar vienen aupando desde tiempos immemoriales (¿o la memoria no nos lleva directamente a títulos como Rain Man, Forrest Gump y Una mente maravillosa, todas ellas crónicas de genios muy peculiares?). Suficiente, eso sí, para figurar entre lo más interesante de la cartelera de enero.


Para abonados al biopic de toda de la vida.
Lo mejor: El esfuerzo de Eddie Redmayne: aunque parezca mentira, en pantalla 'vemos a Stephen Hawking'.
Lo peor: Que su envoltorio de 'título de Óscar' le haga recabar reseñas más entusiastas de las merecidas.

1 comentario:

Itzel Aguilar dijo...

Magnífica película, trata muy lo que vivió Stephen Hawking con su primer esposa Jane. Es impresionante la actuación de Eddie Redmayne, no por nada su Óscar como mejor actor.