miércoles, 18 de junio de 2014

CRÍTICA CSF: CARRETERA PERDIDA, de David Lynch


CARRETERA PERDIDA (LOST HIGHWAY), de David Lynch
Largometraje nº 13. Cinoscar Summer Festival 2014: Sección oficial a concurso
EE. UU., 1997. Dirección: David Lynch Guion: David Lynch y Barry Gifford Duración: 130 min. Género: Thriller psicológico, terror onírico Fotografía: Peter Deming Música: Angelo Badalamenti Reparto: Patricia Arquette, Bill Pullman, Balthazar Getty, Robert Blake, Jack Nance, Natasha Gregson Wagner
Elección y presentación de Juan Francisco Bigorra: "Carretera perdida debería ganar por ser la mejor película de David Lynch. Una caótica y fascinante pesadilla urbana que atrapa al espectador en una espiral de deseo y perversión. La atmósfera y los símbolos que encontramos a lo largo de la obra rectifican muchas obsesiones del cineasta (todo lo que ocurre en la superficie es solamente una parte de nosotros: nuestros anhelos, miedos y deseos residen en nuestro interior como una parte fundamental e inaccesible). Lynch consigue transmitir en su obra una gama de sensaciones contradictorias a través de una narración hipnótica y compleja. El genial reparto, junto con unas cualidades técnicas excelentes, eleva este thriller psicológico a obra maestra. Una película para disfrutar y revisar de forma habitual".



¿De qué va?: Fred es un saxofonista que toca en un local nocturno de Los Ángeles. Vive con su esposa Renée en una lujosa casa situada en una de las colinas más famosas de la ciudad. Un día el matrimonio recibe una misteriosa cinta de vídeo con imágenes extrañas. La siguiente cinta es todavía más horripilante: alguien ha grabado a la pareja durmiendo en su dormitorio. Unos detectives investigan el caso. La última cinta muestra a Fred asesinando a Renée, y a partir de entonces su vida se quiebra y su cabeza fuga hacia espacios físicos y mentales impredecibles.


Reseña Xavier: 'Me gusta recordar las cosas a mi manera. No necesariamente en el modo en que pasaron'. La frase, tal vez la clave de Carretera perdida y de todo el cine de David Lynch, la enuncia el personaje de Bill Pullman minutos antes de empezar una escapada a otro cuerpo, a otra mente... y a otra película. Lo que atesoramos de las películas no son sus fotogramas, diálogos o escenas, sino reminiscencias y sensaciones que tal vez poco tienen que ver con el material fílmico original. En la vida real sucede lo mismo. Y en el cine de Lynch, realidad y ficción, y la percepción de ambas, se funden y se confunden en un todo fascinante. Por ello, ¿por qué una película no puede ser paraguas de otras tantas películas, el cristal que tras el disparo se fragmenta en mil pedazos y ofrece los reflejos de un conjunto imposible de reunificar? Carretera perdida es un camino de doble vía, un circuito cerrado en el que se amontonar las obsesiones temáticas y estéticas de su autor. Nace de la voluntad de no contar nada y al mismo tiempo de decirlo todo. Surge del deseo de solidificar el sinsentido, y paradójicamente en ella se encuentran todas las claves para dar semántica a sus constantes mutaciones surrealistas. Sea como sea, sea lo que sea, Carretera perdida es una película que está viva, de la que se obtiene una vivísima experiencia cinematográfica, que permanece indestructible en la memoria del espectador con la vehemencia y la locura del ratón que sigue caminando por un laberinto sin salida. Fragmentado, el film empieza como una cinta de terror, sigue con un cine noir recio, firma una huida por carretera con sabor a western y termina a las puertas de la ciencia ficción. En conjunto, es un tótum revolútum con una música exquisita, unas interpretaciones perfectas y una atmósfera subyugante. Sí puede afirmarse, y eso ya es mucho decir en un film en el que nada es categórico y todo es incertidumbre, que la arquitectura de Carretera perdida es tan abigarrada como calculada. Lynch juega con el público, y nosotros estamos en nuestro derecho de hundirnos en las entrañas del misterio o de no seguir el camino de baldosas amarillas con destino al país de Nunca Jamás. No importan los hechos, quienes producen esos hechos, quienes sufren esos hechos o la cronología de los hechos: el cine es contenido pero sobre todo forma, y Lynch puede ser un titiritero amante de la farsa o un genio mayúsculo. O las dos cosas. O nada de lo dicho. O todo lo contrario. No importa estar perdido si la dicha, y la cinta, es buena: Carretera perdida es, sencillamente, un peliculón.


Reseña Mayra: El estilo de Lynch para desarrollar sus películas siempre va por lo surrealista y oscuro: ya en Cabeza borradora se podía atisbar ese estilo, precedido también en El hombre elefante. En Carretera perdida hallamos un film menos oscuro y tal vez un tanto menos surrealista pero al mismo tiempo menos experimental y más sólido: Lynch conduce al espectador por un laberinto onírico lleno de pequeñas partes de un puzle donde, si bien es fácil salir del laberinto, poner cada pieza en su lugar y armar el rompecabezas será lo realmente complicado. Estamos ante una obra desarrollada con genialidad intrigante, bien tramada, con unas interpretaciones capaces de convencer. Y aun cuando el film pueda parecer demasiado ‘críptico’, que una película sea difícil de comprender no significa que sea mala: cada director tiene su estilo para contar historias, algunos nos cuentan más de lo que deberían incluso al punto de hacer subrayados, pero otros como Lynch nos brindan historias encriptadas y extrañas en las que el espectador debe sacar su propia conclusión.


VALORACIÓN DE LA CRÍTICA

Como otros films de Lynch, resta con nosotros mucho después de terminar su visionado. Pero por primera vez me gustaría saber con precisión qué es exactamente, qué se queda con nosotros y por qué se queda. Al final, 'Carretera perdida' hace honor a su título: es una larga y ancha carretera llena de espectadores y viajeros perdidos. Michael Dequina, The Movie Reporter

La disfruté mucho, aunque no la recomendaría a los no iniciados. Es un Lynch clásico, un film de horror metafísico sobre los oscuros misterios del sexo. Cautiva en su desconcierto, aunque algunos fans del director la encontrarán deprimente. Rob Gonsalves, EFilmCritic.com

Bizarra, paradójica, sin una línea argumental clara. Tomada en sentido literal, es una cinta sobre viajes en el tiempo, conmutaciones de cuerpos, transformaciones psíquicas, alteraciones de memoria, realidades paralelas, seres interdimensionales y otros términos parecidos. En su caso, resolver el puzzle es el aspecto menos importante. Christopher Runyon, Movie Mezzanine

Un dantesco descenso a los infernales círculos concéntricos de la esquizofrenia; una película de sensaciones intensas y desconcertantes, que actúa como un cambiante caleidoscopio que tritura la realidad en colores y formas perversas; una inclasificable perla del surrealismo contemporáneo, de viciada sensualidad y humor negro. Daniel Monzón, Fotogramas

Nota Filmaffinity: 7'4 - Nota IMDB: 7'7
Nota Metacritics: 6'6 - Nota Rottentomatoes: 7'4


VALORACIÓN DEL FESTIVAL

Carretera perdida es candidata a 12 PREMIOS DEL FESTIVAL:

MEJOR PELÍCULA
Mejor director: DAVID LYNCH
Mejor actor protagonista: BILL PULLMAN
Mejor actriz protagonista: PATRICIA ARQUETTE
Mejor actor secundario: ROBERT LOGGIA
Mejor actor secundario: ROBERT BLAKE
Mejor guion original: DAVID LYNCH y BARRY GIFFORD
Mejor banda sonora original: ANGELO BADALAMENTI
Mejor banda sonora adaptada: VV. AA.
Mejor fotografía: PETER DEMING
Mejor montaje: MARY SWEENEY
Mejor reparto


PUNTUACIÓN DEL BLOG


2 comentarios:

Alan Echeverría dijo...

Muy buen artículo. Otro de los trabajos hipnóticos y de los más misteriosos oníricamente hablando del maestro Lynch.

Descubrepelis dijo...

Coincido con Alan, no se puede añadir nada más. Estupendo.

Un abrazo.