viernes, 15 de noviembre de 2013

Crítica de CUERPOS ESPECIALES (THE HEAT), de Paul Feig

Cada año llega a los cines españoles la típica película norteamericana que el espectador intuye desde el primer momento como 'gran americanada' (coloquialmente hablando) y que por cuestiones culturales o cinematográficas nunca llega a tener éxito más allá de los Estados Unidos (los inversores ya cuentan además con la dimensión local de su propuesta, por lo que concentran todos sus esfuerzos en lograr el número 1 un par de semanas en la taquilla del país de Obama). Cuerpos especiales sigue tan a rajatabla el esquema que su tímida aportación a las buddy movies (léase: películas de camaradas o policías) pasa rápidamente a un segundo plano (al fin y al cabo, la variación consiste únicamente en sustituir el macho prototipo por dos mujeres de armas tomar). El film también remite a uno de los mandamientos básicos de la comedia de pro (sus protagonistas forman una 'extraña pareja' y el espectáculo surge del choque de personalidades: una es una agente fría y calculadora, la otra actúa de forma impulsiva y gamberra), pero olvida crear un buen thriller en paralelo a su propuesta cómica (una vez que el espectador entiende las diferencias de caracteres y los chistes que surgen de esa premisa, la gracia es mínima: es imposible trazar la subtrama de narcotraficantes porque directamente no existe). Incluso podría describirse Cuerpos especiales como un producto que pone en el ring dos formas muy diferentes de hacer reir, ambas enteramente yanquis: Bullock, representante de la comedia tontorrona y blanca, acaba perdiendo ante McCarthy, quien monopoliza la película con sus chanzas groseras y la timorata incorrección que parece apoderarse de las últimas propuestas cómicas venidas de Hollywood. Cuerpos especiales, en resumen, es un film decepcionante, tanto por la caducidad de sus premisas como por el aburrimiento que produce la moda en la que se incluye. Puestos a elegir entre uno de esos grandes males, optamos por la nostalgia: mejor volver a los 80 y 90 y rescatar las payasadas con explosiones de Mel Gibson, Bruce Willis, Eddie Murphy o de la misma Sandra Bullock montada en el autobús de Speed. Ahora que el cuerpo de Bullock, más que 'especial', es 'espacial' (ahí está el gran trabajo que encierra su interpretación en Gravity), resulta misterioso, por no decir preocupante, que la actriz vuelva a merecer el Oscar y el Razzie en un mismo curso. La comedia made in USA, quitando las aportaciones de ciertos autores y series televisivas, ha cambiado para mal: Cuerpos especiales es la gran evidencia. Esperemos que McCarthy pero sobre todo Bullock recapaciten y decidan enderezar de una vez por todas sus carreras profesionales. De momento, las hazañas de estos cuerpos a prueba de chistes malos ya están entre lo peor del año.


Para los que siguen fieles a la comedia norteamericana de toda la vida.
Lo mejor: Alguna genialidad como la escena de la 'nevera' de McCarthy.
Lo peor: Su éxito garantiza su permanencia, seguramente en forma de segunda parte.

Nota: 3'5

1 comentario:

Paola Monter Uribe dijo...

Cuerpos especiales simplemente me encanta, los guionistas Gene Stupnitsky y Lee Eisenberg hicieron un excelente trabajo, al igual que en la serie Hello Ladies que es fabulosa, la trama es muy interesante y divertida.