jueves, 12 de julio de 2012

MUNDOS VIRTUALES: Sobre MATRIX y MINORITY REPORT


Mundo virtual: 
Simulación de situaciones que vivimos como reales pero que está generada por sistemas informáticos.

Matrix nos presenta a Neo, un nombre más en una sociedad globalizada y tecnológica que no le satisface. En la vida real es Thomas Anderson, un informático, pero su sobrenombre fuera de su ámbito laboral es Neo, un hacker. El protagonista de Matrix describe a la perfección la dualidad del hombre moderno, de forma que nuestros sobrenombres o perfiles en internet acaban siendo partes importantes de nuestro día a día. En el caso de Neo, el mundo virtual entronca con lo genuino, significa modernidad y progreso, representa la felicidad que el humano corriente no puede conseguir en el mundo ordinario, y por lo tanto la falsedad de la tecnología acaba siendo la verdad suprema y única. Un discurso totalmente vigente y plausible en pleno 2012: la película nos propone un futuro no tan lejano en el que las apariencias son más importantes que los hechos, o lo que es lo mismo, en el que nuestro rol como participantes de un mundo virtual es más decisivo que nuestra identidad como ciudadanos. De alguna forma, ¿no escogemos la famosa pastilla roja de la película al abrir una cuenta en Twitter, Facebook o similares?


Neo, por lo tanto, se muestra partidario de la tecnología, y de la mano de Morfeo y Trinity accede a un mundo virtual que antes solo podía intuir. El mundo virtual en Matrix es más vívido, se interpreta como más real que el contexto ordinario: eso justifica que Neo no quiera abandonar ese «doble mundo», algo que incluso podría relacionarse con otros personajes clave del cine contemporáneo como el Jake Sully de Avatar o el Dom Cobb de Origen. Aún así, las diferentes pantallas o realidades de Matrix, al igual que la Pandora de James Cameron o el entramado onírico creado por Christopher Nolan, son licencias de autor relacionadas con los ámbitos de la ficción, y por lo tanto meros contextos visuales que sirven para desplegar un sinfín de efectos especiales. De aquí el éxito de Matrix y su consideración de título de culto: funciona como película de acción, y al mismo tiempo inserta un complejo filosófico que la convierte en objeto de constante revisión y estudio.


Minority Report, por el contrario, ofrece una visión más desencantada de los mundos virtuales. La película empieza con la rápida actuación de John Anderton, un trabajador de la unidad Precrimen, al evitar un asesinato que iba a cometerse en el futuro. Para Anderton la tecnología no admite resquicios, es un gran defensor de su empresa y confía plenamente en el nuevo sistema policial y judicial para eliminar cualquier acción criminal en el Washington D.F. del año 2054. Pero el film se describe mediante una caída o descenso a los infiernos, un viaje a la ‘verdad’ o una salida de la caverna por establecer conexiones con el discurso filosófico clásico. Anderton empieza a ser testigo de las pequeñas taras del sistema, duda de la verdadera eficacia de su organización y se da cuenta de la inmoralidad que basa la sociedad en la que le ha tocado vivir, porque al fin y al cabo todo el complejo tecnológico emana de tres humanos o precocs no infalibles y explotados vilmente por sus jefes.


Como Neo, Anderton es un hombre gris cuya vida se describe por un pasado de frustración e insatisfacción: la muerte de su hijo y su esposa empujó al protagonista a trabajar como protector y héroe de su ciudad con el fin de evitar que su herida personal fuese la pequeña parcela de un dolor colectivo. En el tramo final del film John se convierte en una víctima del mundo virtual: él mismo recurre a la tecnología para falsear su identidad y evitar ser arrestado, pero al ponerse en la piel de los verdugos que antes detenía se da cuenta del sistema de manipulación y control ejercido por el gobierno a base de radares, cámaras y sistemas de identificación ocular. En este sentido, el film trasciende el ámbito del thriller futurista para elevarse como metáfora del papel contradictorio de la tecnología en nuestros días: la casa de John es domótica e inteligente, por lo que la tecnología se alía con el humano para garantizar nuestra calidad de vida, y al mismo tiempo esos dispositivos restan independencia y libertad al individuo al convertirlo en parte de una masa controlada. Además, la complejidad de la trama de Spielberg se ve enriquecida por aportaciones propias de la ciencia ficción y a día de hoy imposibles de imaginar como el almacenamiento de recuerdos en discos duros o la posibilidad de vaticinar hechos todavía no ocurridos.


En resumen, tanto Neo como John Anderton encarnan el hombre moderno liberado y al mismo tiempo esclavizado por la tecnología. La insatisfacción que produce un mundo lleno de peligros y sufrimientos nos lleva a querer atisbar un universo mejor que en ambos casos acaba siendo utópico. En las dos películas los ordenadores tienen una relevancia clave en el mundo del futuro, pero es interesante observar que tras ese contexto virtual siempre hay un componente humano. Todo mundo virtual nos remite a un creador humano, por lo que al final la existencia de un mundo «real» y otro «falso» siempre existe. La duda es si llegaremos a un punto en el que ambos contextos no estén perfectamente delimitados o no los podamos discernir, justamente el problema que tenía Rick Deckard en Blade Runner al desconocer su naturaleza humana o replicante.

3 comentarios:

Elisaul dijo...

¡Que genial articulo! Cono lo qeu a mi megusta la ciencia-ficcion, he de decir que no veo a "Minority Report" totalmente como un filme sobre realidad alterna pero si aprecio las similitudes que señalas con "Matrix". Y que mal, todavia me hace falta ver "Blade Runner".

Rafa Jimenez dijo...

Xavier eres un crack tio, un excelente articulo.
Tanto Matrix como Minority Report para mi son las dos mejores peliculas de Ciencia Ficcion que se han hecho en decadas. La primera marco un antes y un despues por muchos aspectos, pero sobre todo tecnicos y esteticos, aunque consiguio mezclar en la historia muchas fuentes para realizar una verdadera joya.
Y en cuanto al film de Spielberg, me parece que no se le ha reconocido en su justa medida, sobre todo creo que por la presencia de Tom Cruise, el cual se tiende a criticar por defecto. Para mi una gran pelicula.
Y de Blade Runner que decir, si hay una pelicula que se adelanto a su tiempo fue esa, de hecho sigue siendo la referencia obligada del genero.
Saludos y enhorabuena!!

jose burgos dijo...

Te olvidaste de existenZ


agregame a tu lista d elinks y yo te agrego de vuelta.