martes, 30 de junio de 2009

PASADO, PRESENTE Y FUTURO DE LA PELÍCULA DE LA DÉCADA

La película de la década realiza su primer paro antes de iniciar la recta final del proyecto. Los posts de La película de la década han centrado gran parte del blog, espacio que ahora se abre a nuevas posibilidades y secciones. Antes que nada, debe recordarse que las seleccionadas de la última encuesta fueron Match Point (52 votos), Una historia de violencia (37 votos) y El niño (L'enfant) (23 votos). La encuesta fue todo un éxito y muchas películas superaron la barrera de los 10 votos: 7 vírgenes (12), The descent (12), La vida secreta de las palabras (15: se volvió a cumplir la maldición de los títulos españoles) y Flores Rotas (17). Con estos nombres se completa el cupo de las seleccionadas del 2005.



CALENDARIO DE LA PELÍCULA DE LA DÉCADA:

- Los posts de La película de la década pasarán a publicarse a principios de semana, ya sea en lunes, martes o miércoles. Las encuestas estarán activas durante 20 días.

- 24/08-07/09: LO MEJOR DEL 2006
- 14/09-28/09: LO MEJOR DEL 2007
- 05/10-19/10: LO MEJOR DEL 2008

- 02/11: Inicio de las semifinales (por años: la final será en marzo-abril)

- A partir de Enero 2010: LO MEJOR DEL 2009


LA PELÍCULA DE LA DÉCADA EN CIFRAS

- 150 películas seleccionadas

- 48 películas finalistas

- 21 posts

- 3 empates

- 1388 votos

- 165 comentarios


NUEVA MECÁNICA

- Como ya se anunciaba en anteriores posts, LA PELÍCULA DE LA DÉCADA seguirá una nueva mecánica a partir de agosto. De esta forma se escogerán los 30 mejores títulos de cada año, los cuales aparecerán en 3 entradas, distribuidas según su fecha de estreno en España.
- Muchas gracias por el apoyo que ha dado la comunidad bloggera al proyecto. El lunes 17 de agosto regresaremos con una nueva encuesta y una semana más tarde se publicará el primer post de 2006. Id pensando vuestras favoritas... vosotros tendréis que decidir cuál es la película de la década: toda una responsabilidad. A juzgar por los votos, ya hay algunas favoritas, pero nada está decidido. Dentro de un mes y medio, más y mejor. Saludos.

lunes, 29 de junio de 2009

EL SILENCIO DE LORNA 6 / 10

Los Dardenne poseen un estilo sin igual que ha marcado los designios del cine de la última década. Parece obligado que los hermanos belgas salgan de Cannes con algún que otro reconocimiento, aunque la crítica ya no apoya a los autores como en su día se alabó a Rosetta. Como fan, uno se niega a tratar El silencio de Lorna como su gran tropiezo, pero sí se debe reconocer que es su peor obra, por torpe y excesiva, larga y confusa, estimulante pero al final reiterativa. Los Dardenne intuían que el tópico era cierto: o cambiar o morir. Lástima que la estrategia se haya resuelto con un estilo más depurado, menos impactante y, aunque igual de austero, carente de la garra de antaño. Los Dardenne tranquilizan la cámara y logran construir un thriller puro y duro carente de oscuridad y dramatismo. Los Dardenne siguen fieles a su esquema de guión: presentan unos personajes que no entendemos para luego alzarlos como encarnación de una sociedad corrupta, víctimas de un sistema que los aprisiona y los lleva a un desenlace trágico. El sello Dardenne jugaba con el naturalismo y la teatralidad más shakespeariana, pero el equilibrio se destruye con este silencio lleno de claroscuros: no sabemos qué pasó realmente con Cloudy y tampoco nos queda claro el embarazo de la protagonista, a veces tierna, otras despiada, y al final loca de atar. El espectador se lía porque los Dardenne, al adornar la historia, traicionan su esencia y no se percatan de que el contínuo vaivén de dinero y mafiosos descoloca hasta el más paciente. Por este desorden (los Dardenne siempre fueron rápidos, sintéticos, enemigos de las subtramas y aliados de la sorpresa), El silencio de Lorna será más satisfactoria en futuros visionados. De momento, puede decirse que la película es interesante, pero pierde fuerza, tal vez por su incomprensible frialdad y la presencia de unos actores menos brillantes (incluso el clásico cameo de Olivier Gourmet queda deslucido). No debemos alterarnos: El silencio de Lorna puede ser la tormenta que preceda el cambio definitivo, la confirmación de que unos hermanos Dardenne diferentes y notables son posibles. En definitiva: entre las voces que denostan el film y las que lo endiosan, servidor se queda en medio, no decepcionado pero sí con ganas de más, mucho más.

domingo, 28 de junio de 2009

TIRO EN LA CABEZA 8'5 / 10

Cuando Takeshi Kitano rodó Takeshi's, la crítica aseguró que la película era su suicidio artístico. Takeshi's, al igual que Tiro en la cabeza, surge de una necesidad artística, la exigencia personal por innovar y romper los esquemas del cine contemporáneo. El arte nunca debe ser un mero mecanismo para invertir y ganar dinero, al igual que ser director de cine no puede ser una profesión, o al menos no un oficio al uso: uno rueda una película si le apetece, si le aporta alguna cosa como persona y autor y, de paso, ofrecer su mirada a una audiencia cada vez más amorfa. El cine es sonido e imagen y Tiro en la cabeza, casi a modo de cirujano escrupuloso, juego con estos elementos básicos (no por obvio el intento es fácil) para crear la película española más singular de la década, quizá porque no se trata tan siquiera de un film. Tiro en la cabeza es, según se interprete, un drama social, un thriller misterioso, una cinta de terror cercana al naturalismo de Las horas del día (todos podemos ser asesinos porque quien mata tiene las mismas características de las víctimas, al menos a nivel externo; y, por lo tanto, el peligro siempre acecha), un film mudo, una pieza de videoarte o una visión futurista del cine del mañana, un invento desligado del clásico y básico esquema de contar una historia inteligible. A Rosales se le podrán reprochar muchas cosas, pero, independientemente del tema tratado y lo satisfactorio que resulte, su trabajo posibilita un debate sobre qué y cómo es o debe ser el cine, además de indagar otras narrativas que, por bizarras, parecen modernistas. Tiro en la cabeza nos dice que el cómo va estrechamente unido al qué y que, en el cine, nada es gratuito o casual: aunque parezca que Tiro en la cabeza es el discurrir de un extraño que al final se comporta como un monstruo, todo obedece a una coreografía porque la naturalidad en el séptimo arte se alía paradójicamente con el artificio. El éxito de la propuesta dependerá de nuestras ganas de jugar y nuestra capacidad para aguantar y aceptar estoicos (no solo como espectadores sino como ciudadanos) una hora y viente de cine a contracorriente.



A nadie se le escapa que Tiro en la cabeza se basa en un asesinato perpetrado por ETA en Campbretón, una anécdota que se suma al sanguinario historial de una banda terrorista deleznable. Este episodio basa el último cuarto de hora de la película y, como resultado, nuestra lectura de la misma no puede reducirse a este hecho. Antes de la masacre, Tiro en la cabeza nos presenta el día a día de un hombre corriente. Nunca oímos su voz y sus diálogos y, tras saber el final (o a sabiendas de lo que sucederá), la sensación de distancia con el protagonista es brutal: no entendemos sus acciones, no sabemos lo que hace y el espectador se inquieta porque lo que ve puede ser una ingenua reunión de amigos o la concienzuda preparación de un asesinato. Pero hay múltiples lecturas: uno puede intuir que las víctimas estaban por casualidad en el lugar y momento equivocado y que no había premeditación alguna por parte de los asesinos. No entendemos nada, no contar es decisivo, la sinrazón no puede más que exponerse con toda su crudeza; ni justificarse ni solucionarse. Como resultado, estamos ante una película sensible y sensitiva que, más que verse, se intuye, se huele, se siente. Y mientras, oímos el sonido urbano de fondo, la implacable prueba de que el mundo es extraño y de que todos podemos ser en determinado momento víctimas o verdugos. De hecho, Tiro en la cabeza es un juego de subjetividad, de distancia, un intento por apolitizar un hecho local que, al final, tras un proceso de depuración, deviene universal (o lo que es lo mismo, hablar de la realidad alterándola, negándole el sonido y subrayando su absurdidad; si no, ¿cómo se entiende que la mujer terrorista actúe ante su secuestrada de forma tan condescendiente?).



Muchos han defendido que la película, al presentar al etarra como una persona normal y corriente, se pone de su lado y humaniza sus acciones. Debe destacarse que tal lectura es averrante porque el cine de Rosales habla del terrorismo intentando concentrar las escenas violentas al final del metraje. Como ocurría en La soledad, el terrorismo es un tema más, pero no el tema principal. De las películas de Rosales se extrae una idea de democracia absoluta: todo el mundo puede matar o morir, todo afecta a todos por igual y sin excepción. Para justificar todo esto, sirva de ejemplo pensar que el protagonista, al final del relato, podría ser la víctima y no el autor del tiroteo: su mirada choca con la del guardia civil (vestido de calle, o sea, uno más, nada ni nadie excepcional, ni un superhéroe ni un supervillano) y los papeles podrían invertirse. Tiro en la cabeza habla de los peligros que pueblan nuestro día a día, evidencia la parte frágil y despiadada del ser humano y demuestra que nuestra vida está en manos de otras que no conocemos ni dominamos. He aquí el verdadero miedo y el interés del film. Una genial idea que, de haber acabado como corto o mediometraje, hubiera sido una obra maestra.

sábado, 27 de junio de 2009

ODA A LAS PELÍCULAS CHORRAS 2

Definición de 'chorra': cosa tonta que, aun siendo mala, nos atrae y gusta. Este es el calificativo de las películas de nuestra infancia, las comedias románticas sin demasiado seso o las historias que, por disparatadas, divierten a la par que sonrojan. El patrón se repite con esta lista.


10. COMO DIOS, de Tom Shadyac
Carrey demostraba su potencial en una película tan surrealista como efectiva. Carrey, entre lo genial y lo insoportable, cargaba con el peso de una historia disparatada, veraniega y nada pretenciosa. Carrey encarna lo hortera y lo chorra: es el rey del frikismo y nosotros sus fieles. Suerte que exite ¡Olvídate de mí!...


9. DOCTOR DOLITTLE, de Betty Thomas
Hubieramos podido citar Papá canguro, El profesor chiflado o Superdetective en Hollywood: Murphy es un especialista en sandeces y cuando se pone serio (véase Dreamgirls) no hay quien lo crea. Por incomprendido, el afroamericano más chistoso nos cae simpático. Cuidado a Martin Lawrence y su Esta abuela es un peligro: es, sin duda, su alumno más aplicado.


8. LOS GONNIES, de Richard Donner
Título de culto, obra familiar cuyo video aún brilla entre las estanterías de este mundo de loca cinefilia. Vista con el cerebro es una soberana estupidez; vista con el corazón es un título irresistible.


7. LOS PICAPIEDRA, de Brian Levant
Halle Berry antes de ser Halle Berry, Elizabeth Perkins antes de Weeds, y John Goodman... haciendo de John Goodman. La adaptación a la gran pantalla de la famosa serie televisiva es un intento loable pero desastroso. Solo sea por sus decorados de cartón-piedra, vale la pena reírse de ella y con ella. ¡Yabadabadú!


6. EMBRUJADA, de Nora Ephron
Ser fan de lady Kidman implica defender engendros como Embrujada, disparates que, en este caso, y pese a sus numerosos defectos, fueron infravalorados (¿recuerdan las críticas hirientes de Reencarnación, Retrato de una obsesión, Invasión o Las mujeres perfectas?). Con embrujo o no, Kidman nos gusta hasta cuando se equivoca. Eso sí: La brújula dorada no tiene justificación posible.


5. MISS AGENTE ESPECIAL, de Donald Petrie
A Bullock le encanta ir de bastorra y su ruda policía/fina modelo era bastante divertida. El guión era pésimo, la química con Benjamin Bratt era inexistente y la trama era totalmente idiota: por eso nos encanta.


4. CÓMO PERDER A UN CHICO EN 10 DÍAS, de Donald Petrie
Me río al pensar que esta película necesitó de tres guionistas para crear la historia de siempre, con la sonrisa vitaldent de McConaughey (su talento es esquivo, tan complicado como pronunciar su apellido) y la sonriente Hudson (salvo Casi famosos, la guapa no levanta cabeza). Hubieran podido ser Jennifer Lopez, Jude Appatow o Steve Carell... el mundo de lo chorra es inabarcable, inexpugnable. Perfetca para un domingo por la tarde (si se va bebido, mucho mejor).


3. EN SUS ZAPATOS, de Curtis Hanson
Hubieramos podido citar a Vacaciones o La boda de mi mejor amigo: Cameron Díaz es una gran actriz que aún espera el papel de su vida. Las dos hermanas de En sus zapatos (Colette es la choni de lo indie: ahí está La boda de Muriel) tenían gancho y nos alegraron la navidad.


2. SEXO EN NUEVA YORK, de Michael Patrick King
Carrie Bradshaw es la maestra de lo pijo, lo tonto y lo superficial. Si amas la serie, el film supone la irresistible oportunidad de volver a encontrarse con unos personajes que quieres como hermanas; si desconoces la historia inicial, simplemente disfrutarás con su previsible historia de bodas, rupturas y reconciliaciones. Nos gustan las love storys... ¿pasa algo?


1. HAIRSPRAY, de Adam Shankman
¡Good Morning Baltimore! Como ocurre con Mamma Mia!, uno se siente mal porque se sabe fan de un producto facilongo, dulzón y de colores demasiado vivos (tal vez chillones). Travolta como madre obesa, Effron con su tupé en punta... es un vicio.

Si al leer el post no has caído víctima de algún vahído, desmayo o diabetes, estás plenamente capacitado para decirnos cuáles son tus películas chorras favoritas. Y si eres masoquista (Dios no lo quiera), puedes leer la oda a las películas chorras de la semana pasada:

http://cachecine.blogspot.com/2009/06/oda-las-peliculas-chorras.html

viernes, 26 de junio de 2009

LA PELÍCULA QUE NADIE DEBERÍA PERDERSE

Hace algunos meses hablamos de Tres días con la familia, film que se estrena hoy y que, tal y como recogía la crítica (http://cachecine.blogspot.com/2009/05/tres-dies-amb-la-familia-8-10.html), nadie debería perderse. Tres días con la familia es la ópera prima de Mar Coll, un nombre que ya podemos apuntar en la lista de futuras promesas del cine español. Los Goya nunca han sido justos con el cine catalán y ya no esperamos que la Academia nomine a la película y a su autora, básicamente porque la realidad catalana, aunque algunos quieran negarla, siempre se ha silenciado vía Madrid. De aquí que Tres días con la familia (debería utilizar su título original en catalán, pero prefiero promocionarla y acercarla a todos los lectores) sea ya la mejor película catalana del año y la virtual ganadora de los próximos Premios Gaudí.

A partir de la obra de Coll, debe destacarse los numerosos directores de cine catalanes que año tras año no aparecen entre los nominados al Goya. Hay excepciones, pero muy pocas: ahí están los ninguneos de Bigas Luna, Marc Recha, Albert Serra, Cesc Gay, Joaquím Oristrell, Jaime Rosales, Roger Gual, Eduard Cortés, José Luis Guerin, Corbacho & Cruz, Paco Plaza, Jaume Balagueró, Ventura Pons o Pere Portabella. Algunos de los lectores del blog son de Sudamérica y desconocerán gran parte de los nombres aquí citados. Sirva su mención para reivindicar sus obras, avivar el interés de autores muy variados y, en algunos casos, vitales para entender el cine patrio de principios de siglo. Con esta mente abierta, aceptando que una película hablada en catalán es tan o más española que una cinta de Almodóvar, debe verse Tres días con la familia, un título a reivindicar. No duden en invertir una tarde y seis euros en un título que enamoró al Festival de Málaga: vale la pena.

jueves, 25 de junio de 2009

¿POR QUÉ ESTAR EN CONTRA DE 10 FILMS NOMINADOS AL OSCAR 2010?

Todo el mundo conoce la noticia: esta vez serán 10 las películas nominadas al mejor film del año. A la espera de que nuestros compañeros Juan y Javier inicien la temporada de los Oscar, es bueno realizar las primeras críticas a un sistema totalmente injusto. He aquí mis argumentos:

- ¿Qué sentido tiene nominar 10 cintas, pero solo a 5 directores? Sabemos que las dos categorías van unidas y que las 5 películas cuyos realizadores no estén nominados no ganarán el premio. Por lo tanto, la nueva mecánica en cuestión de cantidad, no de calidad.

- Hay dos categorías a lo que guión se refiere: estrictamente, 10 películas están nominadas al mejor guión. Ello parece coherente, y ahora más: las mejores películas son, o al menos deberían ser, las mejor escritas. Otra vez sucederá que los títulos nominados cuyo guión no esté presente en la terna final quedarán automáticamente fuera de la carrera (al menos para la prensa y los cinéfilos: siempre queda bien el rótulo de "nominado al Oscar" en un cartel de promoción). La emoción, por lo tanto, merma.

- Las nominaciones y la gala se retrasan (febrero-marzo) y la historia nos indica que, cuando esto sucede, gana el más ávido, el film que mejor sepa promocionarse (¿recuerdan el curioso caso de Shakespeare in love?). Con 10 films en la final, la competencia aumentará, habrá juego y vaivén de votos, intereses múltiples... y los Oscar, aún más, serán una cuestión económica, no artística. La Academia debe ser realista: el sistema funcionaba en los años 30, pero ahora el panorama es muy diferente.



- Estos últimos años los Oscar se han vestido de interculturalidad: Slumdog Millionaire gana el premio gordo, actores no americanos triunfan y técnicos/artistas europeos arrasan (si se fijan, la nominación al mejor cortometraje es, desde hace tiempo, un juego entre EE. UU. y Francia). Vería justo si, al aumentar el cupo de nominadas, se potenciaran los films de habla no inglesa, pero tal cosa no sucederá. Pese a todo, pueden haber excepciones y seguro que, con este sistema, films como Hable con ella o El laberinto del fauno hubieran estado nominados.

- También se contempla el nuevo sistema como una oportunidad para realzar a las películas de animación. Soberana incoherencia: ¿para qué está la categoría de mejor film de animación? Está claro que, de estrenarse ahora, Wall-e estaría nominada al Oscar principal... y ello implicaría que el Oscar paralelo, el de animación, sería suyo. Otra muestra de que la imaginación de la Academia y la emoción de los cinéfilos pasa por un mal momento.



- Me atrevo a decir que, con este sistema, The Reader hubiera ganado el Oscar o, al menos, hubiera sido la segunda favorita por encima de TCCOBenjamin Button (me baso en el empeño de los hermanos Weinstein y sus descomunales gastos en promoción). Poderoso caballero es don dinero... y, al final, todo se reducirá a un concurso, con sus luces y sombras. Vale: los Oscar no dejan de ser un juego, pero estos trapicheos desviarán el interés de todos.

- ¿Por qué aumentan el número de nominados en unas categorías si en otras se reducen (el caso de mejor canción de hace unos meses)? Había buenas canciones, pero, a mi humilde entender, no había grandes películas (pensar, eso sí, que las superiores Revolutionary Road, Changeling y Doubt hubieran estado nominadas me alegra): ¿no sería mejor que el número de nominadas fuera indefinido y variara según el número de votos? De esta forma reduciríamos paja.

- Con diez nominadas, me atrevo a decir que Nine y The Human Factor (con su título actualizado) son las únicas que tienen aseguradas la nominación. Esperemos que las productoras españolas dibujen un calendario de estrenos escalonado y coherente, algo que no sucedió hace unos meses. Mucho me temo que, como se sigue haciendo en España, muchos de los títulos nominados se estrenarán días antes de la gala... no habrá quien se pueda organizar ante tanto overbooking.

- Con todo este lío, creo que ya queda inaugurada la temporada de los Oscar 09/10. La cuenta atrás ha empezado, veremos si para bien o para mal.

- Ah! Y un apunte un tanto tonto pero gracioso: para las nominaciones, ¿habilitarán 10 teles o seguirán con las clásicas 5? Al final esto parecerá una nave espacial con tanta pantalla.

miércoles, 24 de junio de 2009

LA PELÍCULA DE LA DÉCADA XV

7 VÍRGENES, de Alberto Rodríguez
Vista en el Festival de San Sebastián y posterior nominada al Goya a la mejor película, 7 vírgenes fue una película sencilla, entretenida, magníficamente interpretada. Versión sui géneris y española de Los 400 golpes, el film continúa fresco y evita discursos fáciles. Menos siempre es más. A reivindicar.









BATALLA EN EL CIELO, de Carlos Reygadas
La película más polémica del Festival de Cannes 2005 era un cuento feo sobre la fealdad, una road movie fría y cruel sobre la culpabilidad, la religión, la miseria económica y moral y la imponente México D.F. Hiela la sangre, inquieta y sorprende. Reygadas, coleccionista de fans y detractores, volvía a dar a en la diana. También estrenó Japón en diciembre (con retraso) y he tenido que escoger (ha sido duro: amo Japón). Obra(s) maestra(s).








EL NIÑO (L'ENFANT), de Jean-Pierre y Luc Dardenne
Segunda Palma de oro para los hermanos belgas. Mucho se escribió sobre quién era el verdadero niño del título: ¿el protagonista?, ¿el recién nacido que sufre la desdicha de sus padres?, ¿los padres inconscientes a la par que desgraciados?, ¿el amigo adolescente del protagonista? Cine de símbolos, silencios, mensaje, naturalismo y crítica social. Sublime.







EL SABOR DE LA SANDÍA, de Tsai Ming-Liang
Una ciudad sin agua, un relato onírico, una inclasificable mezcla de sexo, música, humor, dolor y sandías... muchas sandías. Ming-Liang aparecía por primera vez en las salas españolas y, aunque tarde, vino para quedarse. Comer un trozo de sandía es, a día de hoy, una experiencia totalmente diferente. Bizarra y adorable. Premios en Berlín y Sitges.







FLORES ROTAS, de Jim Jarmusch
Road movie peculiar, un viaje crepuscular en busca de las amantes perdidas. Murray entusiasmó en Cannes y la crítica aplaudió la historia, llena de melancolía y humor negro. ¿La fórmula sigue funcionando? Los votos decidirán. Excelente Tilda Swinton.










LA VIDA SECRETA DE LAS PALABRAS, de Isabel Coixet
Servidor estaba llorando a la media hora del film y el resto de la platea seguía a la espera, hierática, intrigada por esa joya que había arrasado por sorpresa (pero justamente) en los Goya. Al final, la catarsis fue colectiva. No supimos quién o qué es la voz de la niña narradora, pero sí supimos que Coixet era y es una de las grandes. Colosal.







MATCH POINT, de Woody Allen
El mejor Allen en años, una obra maestra absoluta y clásico instantáneo. No existe ni un resquicio, defecto o incoherencia: el amante de Manhattan aparece lúcido, trágico, perfecto. Bergman, Chabrol y Shakespeare se mezclaban a ritmo de ópera. Una de las películas más rotundas de los últimos años. Mención especial para ese beso bajo la lluvia.








OBABA, de Montxo Armendáriz
Adaptación a la gran pantalla de la conocidísima novela de Bernardo Atxaga, Obaba nos representó (sin éxito) en los Oscar y nos regaló un título dirigido con atino, de notables intenciones e interpretaciones (Pilar López de Ayala se lleva la palma). Aunque no es genial, sí es grande.










THE DESCENT, de Neil Jordan
Aunque su arranque mediocre puede llevarnos a juicios rápidos e injustos, The descent es una de las mejores películas de terror de los últimos años. La agonía de un grupo de espeleólogas y la rutina antropófaga de unos seres extraños juntos en una propuesta tan redical como singular. Agobiante (en el buen sentido de la palabra).








UNA HISTORIA DE VIOLENCIA, de David Cronemberg
Cronemberg retrataba las luces y sombras del héroe americano en un título entretenido e impredecible. Thriller de acción, drama familiar, western moderno: una mezcolanda que se disfruta más en segundos (y terceros) visionados. Imposible olvidar el momento sexual en la escalera: bello y sensual, turbio y brutal. Gran reparto.





Ese otoño-invierno ocurrió una cosa curiosa: el cine comercial que se estrenó fue bastante deficiente y las verdaderas joyas, muchas de ellas venidas de Cannes (Match Point, Flores Rotas, Batalla en el cielo, El niño, Una historia de violencia) y Berlín (El sabor de la sandía), tuvieron una distribución bastante irregular. El dvd ha llenado estos vacíos y ahora, con conocimiento de causa y memoria cinéfila, podemos hablar sin tapujos de una de las mejores listas hasta la fecha.
Pero también hay descartadas: Cinderella man, El método, Princesas, Querida Wendy, Eros, La novia cadáver, Saraband, King Kong, El exorcismo de Emily Rose o El jardinero fiel no pasaron el primer corte. Debo reconocer que descartarlas ha sido difícil (sobre todo las dos últimas mencionadas), aunque realmente creo que estamos ante las diez mejores películas de esa temporada. Espero vuestros dardos (a poder ser sin veneno).

Miedo tenía de otro empate conflictivo y respiro tranquilo: parece que este 2005 se resolverá por consenso. La encuesta pasada se resuelve de forma previsible (las ganadoras han sido superproducciones conocidas), aunque con algunas sorpresas. Pasan a la siguiente fase Sin City con 40 votos (la mitad del pastel: parece ya un clásico que todas las encuestas tengan una ganadora absoluta), La guerra de los mundos con 26 votos y La isla con 13 (si se fijan, los porcentajes de las tres finalistas son significativos: 51 %-33%-16%). Sorprende que el 4º puesto sea para Gerry (9 votos), y más cuando fue durante unos días una de las menos votadas (Elephant también fue 4º, aunque la lista era muy diferente). A las cinco de la tarde da el campanazo con 7 votos: algunos bloggeros han expresado su admiración por la familia Makhmalbaf y el hecho de que Cinoscar & Rarities comentara Buda explotó por vergüenza quizá haya influido en el resultado. Las muñecas rusas consigue otros 7 votos y demuestra que la saga de Klapisch, aun sin pasar a la semifinal, entusiasma.

Extraños han sido los pocos apoyos de Nadie sabe (5 votos), caso similar al de Tapas. Dead end con 4 votos y Buenos días, noche con 3 votos son las menos queridas, pero la parte de la cola ha estado muy empatada y no podemos hablar de grandes derrotadas.

La encuesta ha recogido 78 votos: resultado fantástico teniendo en cuenta que las listas veraniegas no entusiasman y que los exámenes-trabajos-selectividad de los lectores han afectado al seguimiento del proyecto. Pese a esto, el blog reitera y se defiende: este verano se trabajará para dibujar unas listas de calidad.

Aunque siempre habrá polémicas... Esta vez el debate se ha organizado entorno a Sin City y el apunte merece destacarse. Me reafirmo en el comentario que escribí sobre el film: es una película muy entretenida, exquisitamente realizada y bastante interesante, pero no creo que soporte varios visionados (los votos, por otra parte, contradicen mi argumento). Desconozco los extras de su dvd, pero, a riesgo de tirarme a una piscina sin agua, creo que la dirección de la película no está del todo clara. Seguro que muchos no comparten esta opinión... sea como sea, volveremos a tratar el film cuando estemos en semifinales y tendremos más oportunidades para discutir este asunto.

Esta es la última encuesta de la primera etapa. La próxima semana trataremos las películas seleccionadas y cerraremos la temporada con un post muy especial que espero guste a muchos. Aún quedan unos días: los votos de última hora son decisivos. ¿Alguna favorita/polémica/alegría?

martes, 23 de junio de 2009

OBRAS A REIVINDICAR: EL REGRESO (2003)

El regreso ganó el León de oro en Venecia, aunque su pobre carrera comercial y los pocos elogios que conquistó entre la crítica la han convertido en una joya aún por descubrir. Sabemos poco del cine ruso y El regreso se alza como uno de sus pocos estrenos, además de una de sus escasas obras maestras. Film misterioso, de ambiente gélido, crepuscular y a su manera apocalíptico, cuenta la historia de dos niños que, atónitos a la par que enfadados, se sorprenden ante el regreso de su padre, ausente desde hacía doce años. La llegada del patriarca irá acompañada de un sistema dictatorial que culminará en un viaje instructivo en el que los tres personajes aprenderán, madurarán y compartirán vivencias y secretos. Finalizada la película, el regreso del padre, representación decadente del Cristo yacente (tanto en la cama del inicio como en la barca del final), afecta a sus dos retoños: ellos están ligados de por vida a la tierra y agua de la isla, aunque no sepan muy bien qué iba a buscar su padre allí. El film sabe crear una atmósfera inusual, combinar el drama humano con el fantastique; consigue sacudir el alma del espectador con una historia que se intuye, pero no se explica. Lo más importante se elude, y el viaje, entre lluvias y juegos, no termina. Y con ello, la película se abre a múltiples lecturas: la epopeya de Ivan y Vanya, representación de un país pobre y en continua espera, puede ser metafórica y, por ende, la isla, imagen que se asocia con lo inestable. El último regreso es el del espectador, que vuelve intrigado a sus imágenes y continúa sorprendiéndose con una ópera prima de lujo. El círculo se cierra.



Con un guión bastante austero, El regreso reduce al máximo sus diálogos, hecho que aumenta el aura mística que atesora el film. Sus tres actores protagonistas (al fin y al cabo estamos ante un triángulo de tensiones, miradas e indirectas, una técnica minimalista de raíz teatral) están espléndidos, aunque debe lamentarse la muerte de uno de sus jóvenes y prometedores actores (El regreso, fuera y detrás de las cámaras, es una sonata fúnebre, una elegía). Abierto a nuevos públicos y nuevas interpretaciones, El regreso brilla en las estanterías de bibliotecas y videoclubs, esperando que alguien se interese por ese póster tan enigmático como tristón. En definitiva, El regreso es una de las mejores películas (o mejor dicho parábolas) europeas de esta década, aunque su fugaz paso por La película de la década no se haya resuelto con demasiado éxito. Sea como sea, sirva la reseña para avivar el interés por una propuesta genuina, marginada.

lunes, 22 de junio de 2009

EL VERANO EN EL CINE

El verano es una etapa singular y de ella emanan historias no menos especiales. El cine ha adoptado el verano como fuente inagotable de historias por ser una estación única, personal y diferente. El calor trae consigo un cambio en nuestras rutinas y lo especial, en algunos casos excepcional, se inserta en nuestras vidas. De forma estricta, el verano empieza cuando se vacían las aulas y el cine, que no se despista, nos ha narrado desmadradas graduaciones, alocados viajes de final de curso y el inicio de campamentos, colonias y actividades de todo tipo. El verano es de los niños, aunque el estío puede ser insoportable cuando la sociedad y la familia falla (Nadie Sabe). Olvidar el trabajo implica viajar, conocer nuevos parajes; este viaje puede ser meramente paisajístico (hemos ido de vacaciones con seres tan sigulares como Mr. Hulot, Mr. Bean o la familia Rugrats), puede evocar nuestra admiración por un país remoto (de aquí que el cine nos haya regalado Vacaciones en Roma, en Shangai, en Mallorca y en Las Vegas) o puede ser un viaje metafórico, un aprendizaje, un andar sin destino (El verano de Kikujiro). Las posibilidades son variadas; todas interesantes.



Los turistas siempre piensan en la playa, y esta ha sido el escenario de divertidas propuestas. Los atascos son cita obligada (Atasco en la nacional), pero la espera vale la pena: el séptimo arte nos ha llevado a La playa del amor, roja, prohibida, de los galgos y del terror, aunque La playa, por sí sola, ya es un título evocador. Con la costa a rebosar, las grandes ciudades se vacían y todo se ralentiza: oportunidad perfecta para hacer amistades (Verano en Berlín) y disfrutar dentro de la gran urbe. Su vacío, en algunos casos, es sinónimo de soledad y miedos, porque todos sabemos lo que hemos hecho el último verano (y su asesino con garfio), porque hay Nubes de verano y Tormenta de verano, y estas son las peores: descargan duras, eléctricas, recondando que el buen tiempo no es eterno. Ya se sabe: a diferencia de la serie televisiva, no todos los veranos son azules.



El cine contempla vacaciones alternativas: algunos personajes vuelven a sus pueblos y raíces (Conversaciones con mi jardinero, Bajo las estrellas, Junebug, Las horas del verano), algunos con intenciones artísticas como rodar un utópico documental (Dies d'agost), escribir una novela (Swimming Pool) o fotografiar un parque aparentemente vacío (Blow-up: deseo de una mañana de verano). Si nos dan grima los aeropuertos, la tradición nos ayuda: sabemos que Las bicicletas son para el verano y que caminando se hace el camino (El verano de Kikujiro). Si renegamos de la playa (la Pauline de Rhomer no lo haría nunca), podemos volver a nuestros apartamentos, aunque estos encierren algún psicópata aguafiestas (Funny Games, Harry, un amigo que os quiere). Ante la violencia, el amor (Marius y Janette); ante el amor, el sexo (La comedia sexual de una noche de verano); ante las relaciones frustradas, la huida (véase la isla de Lucía y el sexo).



El otoño rompe la magia y volvemos al cíclico paso del tiempo (Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera). Todo es efímero y Yasujiro Ozu, en su tradicional desfile de abanicos y veranos crepusculares, nos lo recordó en El final del verano, El comienzo del verano, Principios del verano y El último verano, y lo dejó intuir en Primavera tardía. Del ideal asiático obtenemos una visión del tiempo, de la cultura y las tradiciones ligada al clima y a las estaciones. Nuestro verano empieza con El sueño de una noche de San Juan y acaba con tristeza, cuando hemos despertado del sueño anterior. Todo empieza y todo acaba. Las películas, también.

domingo, 21 de junio de 2009

ODA A LAS PELÍCULAS CHORRAS

Películas que han basado nuestra infancia. Títulos rancios, defensa descarada de la familia, dulces hasta decir basta. Films populares que perpetuan su éxito y fama, ya sea por su escatología o buenrollismo. Aunque el cinéfilo las evite, las películas chorras existen... y hay muchas. ¿Cuál es tu favorita? Este es nuestro particular ranking:



15. DUPLEX, de Danny DeVito
DeVito, Stiller y Barrymore, reyes del chismorreo barato, crearon este cómic ligero y contagioso. La vieja murió, pero las consecuencias fueron terribles. Malsano entretenimiento.


14. LOS PADRES DE ÉL/ELLA,de Jay Roach
Taquillera saga que aprovecha los líos familiares y el trago que supone conocer a la familia de la pareja querida. DeNiro, Hoffman, Streison y Wilson (no, esto no es Wes Anderson) confiaron en la fórmula y aún nos preguntamos por qué.


13. MAMMA MIA!, de Phyllida Lloyd
¿Defender lo indefendible? Festival de lo cutre, lo retro, lo dulce, lo... pero funciona. En España el verano fue de ABBA y la película superó en taquilla a El caballero oscuro. Los superhéroes no pueden con la caspa.


12. EL DIABLO VISTE DE PRADA, de David Frankel
Streep era la reina de la mala baba, la femme fatale que faltaba en Sexo en Nueva York; Hathaway, curtida en estupideces (Princesa por sorpresa), enseñaba su cara bonita y se reservaba su participación en La boda de Rachel. Moda y comedia en una comunión irresistible e inevitable. Dos nominaciones al Oscar.


11. MATILDA, de Danny DeVito
Revisión de un cuento antológico. La película favorita de infantiloides deidades de lo friki. La fórmula se repetiría en Stuart Little (hasta House se avergüenza) y 101 dálmatas.


10. GHOST, de Jerry Zucker
Casper está que trina: el fantasma más famoso es el marido muerto de una caliente Demmi Moore. Swayze se proclamaba príncipe del más allá tras su sonrojante aparición en Dirty Dancing (en Donnie Darko se reiría de sí mismo). Incomprensibles 5 nominaciones al Oscar (Whoopi Goldberg repetiría sinsabores con Eddie y Sister Act... glups).


9. SRA. DOUBTFIRE, de Chris Columbus
Por culpa de Columbus hemos tenido varios ardores de estómago. Sra. Doubtfire, nominada al Oscar al mejor maquillaje y con un Williams hilarante, es la excepción que confirma la regla. Nos gusta el merengue y los topicazos...


8. EL DIARIO DE BRIDGET JONES, de Sharon Maguire
Rompió las taquillas hace ocho veranos, nos presentó a Zellweger (tío Oscar la tendría en cuenta) y recuperó el It's raining men del baúl de los recuerdos. Tras ella, Love Actually, Amor ciego, Amor con preaviso o Vacaciones siguieron el esquema con más o menos éxito. Grant y Bird, curtidos en risas, supervisaban el conjunto.



7. E.T., de Stephen Spielberg
Spielberg es un pastelero de cuidado y E.T., aunque es un mito, no se salva. Toda una generación lloró con el extraterrestre y otros tantos se sonrojaron al recordarlo. Sobrevalorada. Barrymore apuntaba maneras.


6. ALGO PASA CON MARY, de los Hermanos Farrelly
Farrelly a la vista... Cameron Diaz despegó con una chorrada (La máscara), triunfó con un tupé sui generis (Algo pasa con Mary) y siguió con comedias sin salsa (servidor salva Dirty Pretty Things). Intelectualoide versión de American Pie. Menos mal que no estaba Jim Carrey...


5. FULL MONTY, de Peter Cattaneo
¡Viva el despelote! Retrato de un grupo de fracasados que se desnudan para salvar su familia y empleo. Asociaciones varias copiarían el streaptease del film, sin contar su archifamosa banda sonora. La fórmula tendría una versión femenina: Las chicas del calendario con una Mirren pre-reina.


4. ESTA CASA ES UNA RUINA, de Richard Benjamin
Hanks redondearía su cupo de sandeces con Big y se convirtió en el actor más taquillero del planeta (luego fue el más oscarizado). Comercial pero divertida, no falla nunca. Syhelley Long, la parte femenina del duo, seguiría con una carrera llena de despropósito. Ruina total.


3. SOLO EN CASA, de Chris Columbus
Nadie recuerda que estuvo nominada al Oscar a la mejor banda sonora... tampoco nadie recuerda sus secuelas, films penosos e innecesarios. La primera entrega tiene encanto. Los trapos sucios, aunque sea en Navidad, se limpian en casa: Culkin pasó de niño de anuncio a drogadicto de cuidado.


2. GREASE, de Randal Kleiser
Título generacional del que beberían Hairspray y otros tantos musicales. Clásico adolescente, título hormonado de gente con hormonas, despliegue de brillantina, chicle y bailes imposibles. Sigue imbatible.


1. PRETTY WOMAN, de Garry Marshall
Pese a que la hemos visto 13 veces en televisión, siempre ha sido líder de audiencia. Esta nueva cenicienta materializa los sueños y gustos de toda una generación. Clásico del cine moderno, a pesar de los pesares. Todo acababa bien y la química de los actores era indiscutible. La salvamos de la quema.

¿Alguna propuesta para completar este museo de los horrores cinematográficos?