viernes, 11 de septiembre de 2009

STANLEY TUCCI: EL ETERNO SECUNDARIO, EL JUSTO FAVORITO

Existen pocas carreras como las de Stanley Tucci. El actor nunca ha logrado un papel protagonista importante y el público, aunque reconoce su peculiar rostro, desconoce su nombre. Tucci es un claro ejemplo de fama y anonimato (pura paradoja), un actor serio de actividad frenética. Tucci no conoce el paro y su filmografía es tan ecléctica como interesante. La comedia es lo suyo; aún recordamos sus histriónicas intervenciones en La pareja del año, El diablo viste de Prada o La gran estafa. Tucci también ha conocido los esquemas del thriller (El núcleo, Camino a la perdición) y, sin lograr formar parte de ninguna obra maestra, ha trabajado con los mejores directores de los últimos años (George A. Romero en Atracción diabólica, Alan J. Pakula en El informe pelícano, Barbet Schroeder en El sabor de la muerte, Woody Allen en Desmontando a Harry, Danny Boyle en Una historia diferente, Stephen Spielberg en La terminal). Un actor completo que ha dirigido cuatro obras y que aún tiene pendiente de estreno un buen número de cintas. Perfecto candidato para estos Oscars.




Tucci encarna el actor respetado y reputado por la Industria pero sin el brillo de premios y flashes. Esto podría cambiar con sus interpretaciones en Julie & Julia y, sobre todo, The lovely bones, la película que lo podría incluir por primera vez en el quinteto de actores secundarios nominados al Oscar. Sin haber visto la película de Jackson, el honor está totalmente justificado. De producirse la nominación, la Academia reconocería una de sus caras más importantes, de la misma forma que reconoció el año pasado a Richard Jenkins (The visitor) o, hace un tiempo, a Tom Wilkinson (secundario que vive su segunda juventud artística tras las nominadas In the bedroom y Michael Clayton). Ojalá se produzca este acto de completa justicia. Tucci está en las encuestas como favorito y el cinéfilo, exhausto pero entusiasmado tras vivir la tortuosa carrera hacia el Oscar de Kate Winslet (otro ajuste de cuentas tardío), vive con ilusión el posible ascenso del actor. Crucemos los dedos para ver a Tucci en el podio de los ganadores.




En un año en el que los Oscar parecen cosa de veteranos (cuanto menos repetidores: George Clooney, Judi Dench, Penélope Cruz, Marion Cotillard, Meryl Streep, Morgan Freeman, Rachel Weisz, Hilary Swank... incluso Saoirse Ronan), el nombre de Tucci supondría el soplo de aire fresco que precisa toda categoría en este tipo de premios, la oportunidad de oro para renovar y engrosar la exclusiva nómina de académicos. Además, su papel guarda ciertas reminiscencias con el de Jackie Earle Haley en Little Children, tarea que obtuvo nominación. Y, para más colmo, Tucci es el malo de la obra, un patrón que ya siguió el Oscar de Bardem en No es país para viejos (y, de paso, la confirmación de que Tucci domina todos los géneros). Es muy pronto, pero el viento sopla a favor de este artista de cuarenta y ocho años y un futuro muy sólido por delante. ¡Mucha suerte, Stanley!

5 comentarios:

satrian dijo...

Sería un Oscar merecidísimo, a ver si tiene suerte The Lovely Bones, y catapulta a Stanley Tucci a los nominados.

Roke dijo...

No me importará verlo nominado, pero siento que si no le dan el óscar a Christopher Waltz va a ser un robo.

Mr. Shhh dijo...

No sabía lo de los Oscar, espero que tenga suerte entonces. Yo no metería a Stanley Tucci en la categoría "eterno secundario", aunque es verdad que la mayoría de la gente lo reconoce como eso.

Pabela dijo...

Muy buen reconocimiento de tu parte! hay tantos nombres como el de Tucci que podrías perfectamente hacer una sección, en su momento yo lo pensé! jaja. Es muy buen actor y la verdad que más no sea la nominación en sí ya sería todo un extraordinario premio que seguramente despegaría un poco el anonimato de su nombre para el espectador medio.

Javier Cinarro dijo...

Este tio se parece a Mark Strong en calvo.

Saludos