jueves, 6 de agosto de 2009

LO MEJOR DE... LARS VON TRIER

Nos separan pocos días para degustar (quizás sufrir, tal vez disfrutar) de Anticristo, el nuevo proyecto del estimulante Lars Von Trier. Uno de los directores más personales, radicales e importantes del actual cine europeo, un nombre no exempto de discusiones y polémicas, siempre preocupado por innovar, sorprender y provocar todo tipo de sentimientos a todo tipo de audiencias. Es un autor de referencia, un clásico moderno, un nombre que se ha convertido en un logo publicitario, en un sello sin par. Desde la trilogía europea hasta el Dogma, desde la inconclusa saga de América hasta las rarezas más desconocidas: he aquí nuestro ranking. Lo mejor de Von Trier en diez puntos (obviando sus telefilms y la serie Riget).


10. EL ELEMENTO DEL CRIMEN (1984)
Su primer largo, una historia sombría, triste y detectivesca. Despista, agobia y funciona a la perfección. El germen de la enfermedad, el por qué de todo.



9. CINCO CONDICIONES (2004)
Documental inusual que fabula sobre el arte y la figura del creador. Cuento divertido, metalingüístico y de raíz experimental. Entre la seriedad y el cachondeo.


8. EL JEFE DE TODO ESTO (2006)
Opereta grotesca y descabellada sobre el mundo laboral, sus trabajadores y miserias. Divertida, aunque espesa. Film menor, y, pese a todo, una obra rotunda. ¿Ya saben quién es realmente el jefe de todo lo visto?


7. EUROPA (1991)
El espectador no puede olvidar los primeros cinco minutos y el final de esta película en blanco y negro, una delicia. Psicoanálisis, conspiraciones, ambiente de post-guerra y un tren lleno de secretos. Atractivo thriller de resolución desoladora. Se fraguaba el estilo de un futuro genio. Mejor película en Sitges 1991.


6. EPIDEMIC (1988)
La gran marginada de su filmografía, un experimento in extremis tan bizarro como estimulante. Dos guionistas recorren Dinamarca y Alemania mientras escriben un cuento de epidemias medievales. La realidad se mezclará con la ficción, el blanco y negro se unirá a los colores pastel, y el espectador recordará con angustia un final aterrador. A reivindicar.



5. LOS IDIOTAS (1998)
Cannes, 1998. El segundo retoño Dogma, ensombrecido por el éxito de Celebración, ya es un clásico moderno, carne de cineclubs y filmotecas. Von Trier nos ofrece diversión y filosofía en una cinta imprevisible. Y como Von Trier borda sus finales, la conclusión de Los idiotas es agridulce, trágica. Inolvidable.


4. MANDERLAY (2005)
Una Grace más revolucionaria, marcada por su condición de esclava en Dogville, se convierte en ama y guardiana de una plantación de algodón bastante lúgubre, en pié gracias al trabajo de esclavos afroamericanos. Cada frase esconde una referencia politíca, la sorna de su instigador y el poder del gran cine. Espléndida, lúcida.



3. BAILAR EN LA OSCURIDAD (2000)
Servidor considera la escena (y canción) del tren (I've seen it all)como el momento más hermoso (y a la vez más triste) de la historia del cine: la confesión de una mujer que acepta su destino y da la espalda a la vida, al amor. Entre canción y canción, entre sueños y utopías, Von Trier lograba una elegía desgarradora. La consagración definitiva: Palma de oro en Cannes y premio a Björk, sufridora e inmortal Selma. This isn't the last song...



2. ROMPIENDO LAS OLAS (1996)
¿Es posible ver esta película sin necesidad de recurrir a pañuelos, klínex o sucedáneos? Taladra el espíritu de principio a fin. Emily Watson merecía el Oscar y el Premio del Jurado en Cannes supo a poco. Obra colosal que atesora fotogramas inolvidables (la masturbación del autobús, la confesión del inicio en la iglesia, el entierro de Bess y el repiqueo de las campanas,...). Con permiso de Eyes Wide Shut, Magnolia y otras tantas, lo mejor de la década anterior.



1. DOGVILLE (2003)
Aún recuerdo el viernes 30 de enero de 2004, día que llegó por sorpresa Dogville al cine de mi pueblo/ciudad. Hay películas que marcan, que abren los ojos, que enamoran, que son irrepetibles, que están destinadas a pasar a la historia: esta es una de ellas. Todo alabanzas para esta excelente comunión entre cine, teatro, música y literatura. Lo mejor del 2003 (hasta que la película de la década diga lo contrario). ¿Por qué no ganó en Cannes? Porque, para convertirse en leyenda, una derrota injusta es mejor que una victoria inmerecida. Monumental.

2 comentarios:

GUSTAVO dijo...

He visto poco de Lars von Trier, de hecho solo una que me maravillo, y por lo visto es de las mejores sino la mejor: Dogville.
En algun momento me pondre al dia con este genio...
Saludos!

http://cinemaparadisouy.blogspot.com/

Oscar Torrado dijo...

Solamente he visto dos películas de Lars Von Trier, y en mi opinión personal, pondría a Dancer in the Dark por encima de Dogville, las dos son excelente pero es que la actuación de Bjork esta por encima que la de Kidman, la cual me encantó tambien.

Saludos!