jueves, 30 de octubre de 2008

CRÍTICA DE LA CRÍTICA


Noviembre enseña sus garras en estos días de frío y disfraces. Los críticos de cine, inspirados, afectados ante tal panorama, avanzan las navidades regalando estrellas y alagos a films que no se lo merecen (¿o realmente si?). Hay el cliché preconcebido de que las películas estrenadas a final de año son mejores que las restantes, un concepto falso copiado de EEUU, país que aprovecha las últimas jornadas de noviembre y diciembre para estrenar los títulos que más sonarán en los Oscar. En España, el invierno suele ir asociado al estreno de las películas que han barrido en los distintos festivales, aunque su distribución es pésima y la mayoría desconoce el título ganador del último Venecia, Cannes o Berlin (glups). Este hecho, pero, no justifica la unanimidad de cinco estrellas que hay sobre Quemar después de leer, Tropic Thunder o Tiro en la Cabeza (tienen las críticas en antiguos posts). ¿Qué está pasando?

La crítica desconoce su poder de persuasión sobre el público. A veces es nefasta porque prejuicia films aún no estrenados (Australia) y alaba propuestas que muchas veces no pasan de lo correcto. Amo, temo y detesto la crítica cinematográfica a partes iguales, algo que compartirán muchos de ustedes. ¿Existe el crítico perfecto? ¿Basta solo con tener una opinión de alguien o de algo?. Los sectores que se dedican al análisis fílmico deberían reformular su trabajo en una sociedad que evita y odia a los intelectuales. De no ser así, la crítica puede convertirse en un ente abstracto y anacrónico, indefenso ante las taquillas millonarias de bodrios pasados, presentes y futuros. Como lector y amante del cine (e intento nefasto de crítico de cine), creo que debemos alimentar nuestros discursos con cautela, educación y criterio. No nos damos cuenta que, hablando previamente de Changeling, Slumdog Millionaire o The reader, estamos alterando el transcurso natural de dichas películas, el camino de unos premios (los Oscar) que se suponen queridos por esta comunidad blogera (ojo, mis aspiraciones son solo pacíficas). En mi (¿mi?) multicine, cuatro acomodadoras suelen ponerse a hablar en el pasillo de turno minutos antes de que acabe la película. Estas chicas, al igual que los críticos, insultan (a veces) a las películas, olvidando que tras ellas se esconde el trabajo de miles y miles de personas. Es difícil mantener la mirada limpia en una sociedad que juzga y critica el asunto y noticia más nimia. Tras este diálogo metalingüístico, la pregunta es evidente: ¿es necesaria la crítica cinematográfica? ¿debe ésta reformular su discurso?. El debate está servido.

miércoles, 29 de octubre de 2008

EL FENÓMENO MAMMA MIA!


Minutos antes de la proyección de Transsiberian (tenéis la crítica más abajo), varias canciones amenizaban la sala. En seguida reconocí el estilo de Abba, los estribillos tontos de politonos, anuncios y tarareos varios que nos han invadido desde el verano. Mamma mia! nunca ha sido un éxito inmediato, pero no cabe duda que el film forma parte del ADN de este 2008 de cine. Se estrenó el 13 de agosto (adiós a las supersticiones, aunque en algunos cines llegó con una semana de antelación) y su paso por las salas se ha eternizado sin tener de momento fecha de caducidad. La película ha triunfado en cines de ciudad que ahora exprimen el gancho de Streep y compañía en las sesiones vespertinas y matinales. El público masculino, a priori alejado de las características de Mamma mia!, ha sucumbido al runrún popular, a la publicidad insistente o a las opiniones de amigas, novias y familia. Mamma mia! ha sido y es la película que la colectividad había visto y que debía verse más pronto que tarde. Tampoco podemos olvidar la gran cantidad de fans que ha seguido con afán las canciones y la trama romanticona de la cinta. Parte de su público ha repetido dos o tres veces la experiencia de ver uno de los títulos más refrescantes del año. Daba vergüenza pagar siete euros por semejante despropósito, pero medio planeta ha sucumbido. Mamma mia! ha roto todos los esquemas y está destinada a ser una de las películas más importantes de la década. A diferencia de sus compañeras Chicago o Moulin Rouge, Mamma mia! opta directamente por el desenfreno, entiende el concepto fílmico como una fiesta sin fin, tan simple y eficaz como un helado veraniego. Por ello, su directora olvida la perfección de cámara y demás aspectos técnicos. Bien pensado, Mamma mia! no es una película para los críticos de cine.



La salida del dvd coincidirá con las fiestas navideñas y sus productores volverán a llenar sus arcas tras la venda masiva de la banda sonora. Una nueva generación ha conocido Dancing Queen, Lay all your love on me o Thank you for the music como si se tratase del último hit de Rihanna o Kate Ryan (glups). Abba vuelve a mostrarse rentable y eficaz. Por culpa del film, otros compañeros de viaje como Wall-e, Hellboy o el mismísimo Caballero Oscuro han visto reducidas sus expectativas de taquilla. Nada más eficaz como la historia de siempre (chica conoce a chico, chica se casa con chico, chica conoce a sus posibles padres,…) bien contada y mejor promocionada. Cuando llegue diciembre, los críticos confeccionaran sus ránkings y olvidaran a propósito una obra maestra de la diversión sana y desenfadada. En un futuro se verá la importancia de una película destinada a ser algo más que un divertimento de usar y tirar. Lo tendrá muy difícil en los Oscar, pero su presencia en los Globos de Oro está casi asegurada. Meryl Streep hará doblete con ésta y Doubt y nos volverá a recordar quién es la reina del cine yanqui. Terminada la gala, alguien tarareará The winner takes it all, aunque Mamma mia! ya habrá salido victoriosa, y con ella, el público de medio planeta.

martes, 28 de octubre de 2008

LOS AÑOS DESNUDOS 7 / 10


Dunia Ayaso y Felix Sabroso, uno de los duos más surrealistas de nuestro cine, reaparecen con Los años desnudos, una obra de mayor seriedad y gusto a lo esperado teniendo en cuenta la trayectoria de comedias de sus directores. En su inicio, Los años desnudos es una comedia desangelada sobre tres mujeres que quieren hacerse un hueco en el cine del destape, coincidiendo en el Madrid convulso y confuso de los 70-80. El drama, pero, cierra la función, dejando claro que, tras la aparente superficialidad de la historia, se esconde un entramado de seres humanos complejos e interesantes. Simplemente por este hecho, Los años desnudos es más de lo que aparenta ser y los seis-siete euros de la entrada estan, tras los títulos de crédito, más que justificados.



Ayaso y Sabroso se escudan aquí en tres actrices sobresalientes que quieren a gritos una nominación al goya: una Candela Peña con la energía que la caracteriza, una Mar Flores que, pese a lidiar con el personaje más peliagudo, sale bastante airosa (su papel, por cierto, guarda cierta relación con su vida real), y una Goya Toledo en estado de gracia que se confirma aquí como una de las actrices más solventes del panorama nacional. Antonio de la Torre vuelve a convertirse en el secundario de oro de nuestro cine al interpretar un director fracasado y drogadicto. Todo ello, decorado con el vestuario y la música de la época, sin olvidar una colección de teléfonos antiguos bastante curiosa. Cuidada por dentro y por fuera, Los años desnudos pecará de ser un producto indefinido (la taquilla me dará la razón), tal es su ambivalencia en esto de los géneros (algo, en el fondo, falso e inexacto). Pero el film prefiere encontrar su camino y virar de tono cuando le apetece, un hecho muy valiente que decepcionará a los que esperen una comedieta más. Los años desnudos es, pues, una de las sorpresas más agradables de este 2008 y la mejor obra de Ayaso y Sabroso, unos nombres que más valdrá no olvidar para un futuro. Muy recomendable.

domingo, 26 de octubre de 2008

TRANSSIBERIAN 6 / 10


Brad Anderson es una rara avis muy peculiar. Nadie glorifica su nombre como uno de los mejores realizadores de terror, algo que si ha conseguido Alexandre Aja en un tiempo récord. Todos los festivales y críticos, pero, esperan con mimo cada una de sus nuevas propuestas, si bién ninguna de ellas merece ser reseñada (Session 9 es simplemente un telefilm digno con un final tramposo, El maquinista es más de lo que parece y menos de lo que debería ser...). Tampoco la etiqueta de director de culto encaja con el cine de Anderson, quizás porque el norteamericano conserva una austeridad narrativa y formal que repele a los sectores más polarizados, sirva de ejemplo colectivos como frikis, amantes del gore o sadomasoquistas varios. Pese a todo, Anderson disfruta estando en tierra de nadie. Prueba de ello es este Transsiberian que recicla rasgos hitchkockianos con los ambientes fríos, turbios y angustiosos ya clásicos en el realizador.


Transsiberian opta por un terror muy sutil: las estridencias visuales pierden en pos de unos personajes bien perfilados y mejor interpretados. Anderson controla el espacio, pero descarrila (y nunca mejor dicho) al dotar de coherencia a la historia. El principio juega al despiste, y el final resulta excesivamente pomposo para la que no deja de ser una historia pequeña sin demasiadas pretensiones. Como puntos a su favor, cabe destacar las cualidades del conjunto, la mayoría de ellas relacionadas con Emily Mortimer y Eduardo Noriega, sutiles y descarnados a partes iguales. El complejo de culpabilidad que afectaba al esquelético Bale de El Maquinista encuentra su símil fílmico en Mortimer, acaparadora de los mejores momentos del relato. Anderson tampoco esconde una crítica hacia la mojigatería e ignorancia de la sociedad americana, un discurso ya propuesto recientemente en la infravalorada Las Ruinas.

Transsiberian, en resumen, sigue los patrones de su instigador: una idea sobresaliente contada de forma un tanto decepcionante. Ya se sabe: el traqueteo del tren aniquila cualquier atisba de calma y alimenta los golpes, los altibajos de la trama y las decepciones de la platea. Anderson vuelve a aprobar, pero... ¿para cuando el excelente?

Próxima crítica: LOS AÑOS DESNUDOS.

sábado, 25 de octubre de 2008

SERIES 1: MUJERES DESESPERADAS

Al final de Dirty Pretty Things, el personaje avaro y ególatra que interpreta Cameron Díaz se queda sola en medio de un barrio residencial gritando, invocando un futuro no demasiado prometedor. La imagen restó congelada hasta 2004 cuando Mujeres Desesperadas, rotundo éxito de audiencia en su primera temporada, demostró las miserias de una comunidad muy particular. Wisteria Lane, barrio por antonomasia de la televisión moderna, se nos mostró pomposo y complejo, contento de ser la insignia de la burguesía americana y sus problemas mundanos. América ama lo recatado, lanza odas a las armas, devora cheese burgers sin mesura y se mira el ombligo tranquila con el pleno convencimiento de ser el centro del mundo capitalista. No es extraño, pues, que una escritora aniñada, una recatada ama de casa obsesionada con el orden y la limpieza, una madre sufridora que añora su actividad como publicista o una ex modelo egoísta y devora hombres se sorprendan por el suicidio de Mary Alice, la vecina perfecta que un día aparentemente perfecto decidió poner punto y final a tanta farsa. Las mujeres se reúnen cual detectives descubriendo los entresijos oscuros propios y ajenos. Mary Alice representa el silencio y el falso recato que ahora afecta a nuestras protagonistas y que contagiará a Betty Applewhite o Katherine, todas ellas guiadas por el amor hacia el prójimo. La América tradicional y banal sigue girando y nuestra Mary Alice, espectador privilegiado de todo lo que ocurre, nos narra las desventuras de cinco arquetipos que, a su manera, encarnan cinco maneras distintas de entender la condición femenina en un mundo loco loco loco.



Marc Cherry, creador de la serie, data el germen del libreto inicial en su etapa de infancia. Cherry vivía sólo con su madre, vecinas y compañeras de colegio. Al igual que Almodóvar, Cherry entiende los mecanismos de la psique femenina porque ha vivido rodeado de mujeres. La mujer es espontánea y viva, es el sustento de la familia tradicional, es la imagen idealizada de la belleza, la bondad y la picardía. Las mujeres de Cherry son gente del siglo XXI, pero no pueden evitar seguir y aceptar las rancias convenciones machistas. La dependencia que nuestras Mujeres Desesperadas tienen de los hombres es comparable a la del cuarteto protagonista de Sexo en Nueva York. En aquel caso, cuatro urbanitas de rompe y rasga se vanagloriaban de ser el súmmum de la modernidad y la libertad. Nada puede ser tan falso: desesperadas y neoyorquinas viven por y para los hombres, asemejándose de forma peligrosa al cliché que han querido evitar ser. En resumen, las mujeres son frágiles, y como seres de carne y hueso, siempre tropiezan con la misma piedra. Por este motivo, Susan, Gabrielle, Lynette, Eddie y Bree nunca llegarán a ser felices, quizás porque la felicidad completa es cosa de la ciencia ficción.

Mujeres Desesperadas ha incorporado diversos elementos que han alteraron la percepción del espectador. Los gags humorísticos, perfectamente engarzados con una trama principal cercana a la novela negra, se han convertido en la tónica habitual de una serie con gancho cuya solvencia y personalidad está más que probada tras cuatro temporadas. Pese a las muertes o los giros inesperados de guión, la serie se ha mantenido fiel a la esencia del primer día. Sólo de esta manera se explica que la cuarta temporada sea la mejor con diferencia sin perder un ápice de interés. La voz en off que abre y cierra cada capítulo, la presencia de un reparto de infarto (nadie es protagonista ni secundario) y unos guiones en perpetuo estado de gracia elevan la serie a cuotas nunca vistas. Su condición de clásico parece un hecho aceptado: casi todos los productos posteriores han imitado con mayor o menor atino algún aspecto formal o narrativo de la serie. Y es que no hay nada más entretenido para la gente obrera que ver las desgracias de la élite acomodada (Cinco Hermanos, Weeds, Dirty Sexy Money o, si me apuran, Dinastía).

Pero la serie debe sobrevivir (hay firmadas siete temporadas) y Cherry, de culo inquieto y mente activa, ha dado un giro a la trama en su quinta temporada: la serie acontecerá cinco años después tras el tornado, la muerte de Victor, la ceguera de Carlos, la ruptura entre Orson y Bree, la huida de Edie o la revelación del secreto de Katherine (wuau!). Este cambio formal permitirá la aparición de flash-backs al estilo Perdidos y mantendrá enganchado a la audiencia, parte de ella cansada de la estructura clásica de la serie. Mujeres Desesperadas ha llegado a un punto de no retorno: la serie vive sus últimos capítulos segura de ser una de las historias más importantes de la televisión norteamericana.

Mujeres Desesperadas nace de una ambivalencia política: ama el modus vivendi republicano y a la vez lo critica y satiriza. La serie es deudora del gobierno Bush. Casualidades o no, la mujer del futuro ex presidente ha destacado las excelencias de la serie en más de una ocasión. Politizada o no, la serie ha incluido algún guiño a la situación política de los EEUU: el personaje del senador Víctor, los escarceos policiales de Carlos o las alusiones continuas que Bree hace de sus ideales republicanos. Pero Mujeres Desesperadas es lo suficientemente inteligente como para despegarse de la realidad cuando la trama lo precisa. Real o no, Eva Longoria o Teri Hatcher se han convertido gracias a la serie en símbolos de esa América compleja que tanto nos repele y atrae a los europeos.

Acabaré con una anécdota: el jueves ha sido durante mucho tiempo un día peliagudo para hacer exámenes. La razón era que el miércoles por la noche emitían Mujeres Desesperadas. Menos mal que el vídeo (dentro de nada el dvd grabador) es el mejor amigo del hombre. Tal cosa diría mi antiguo profesor de filosofía, enamorado del cine y de Teri Hatcher. Eso sí: nunca cambió la data de examen. Ante mi negativa, el maestro recordaba que vivía (y vivo) enganchado al cine y a las series y que cualquier día de examen coincidiría con alguna cosa de interés. El alumno asentía y realizaba el test pertinente. La desesperación femenina contra la desesperación del estudiante.



Temporadas vistas: 4
Canales: La Uno (Temporadas 1&2), La Dos (Temporadas 3&4)
Blog especializado: http://www.desesperadasblog.com/
Web: http://www.mujeres-desesperadas.com/
Página en Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Desperate_Housewives
Página en Pizquita: http://www.pizquita.com/seriearticulo-13.html
Venta en DVDGO: http://www.dvdgo.com/list_search.htm
Venta en FNAC: http://www.fnac.es/
Página en FilmAffinity: http://www.filmaffinity.com/es/film136031.html
Página en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt0410975/
PRÓXIMO SÁBADO DÍA 1: THE SIMPSONS

viernes, 24 de octubre de 2008

OBRAS A REIVINDICAR: HANA (2007)


Hirokazu Kore-eda solo ha necesitado dos films para ser uno de los directores japoneses más interesantes de la actualidad. Sus imágenes rezuman humanismo, sencillez y recogimiento; Kore-eda retrata postales cuotidianas sobre la vida, la muerte, el honor y las tradiciones, muchas de ellas desfasadas o inexplicables, ya sea para una sociedad aparentemente pudiente (Nadie Sabe) o para una comunidad anclada en los ideales de los samuráis (Hana). Muchos agradecerán el tono de comedia agridulce tras Nadie Sabe, aunque ambos títulos comparten muchos puntos en común: Hana es, al igual que su hermana mayor, una historia sobre la marginalidad; la improvisada calle de Hana es, a su manera, igual de decadente que el Japón de barriada de Nadie Sabe.

Sozaemon debe vengar la muerte de su padre a riesgo de ser repudiado por sus vecinos. Mientras se debate entre la moral de la colectividad y la propia, nuestro protagonista se enamorará de una madre coraje que esconde a su hijo la muerte de su padre en una guerra ya acabada. Hana es un retrato sobresaliente de seres dominados por el amor, el desamor, la pérdida y la miseria, todo ello contemplado desde el cobijo de la hoguera, desde la benevolencia de la comedia, desde el narrador que, pese a los claroscuros de la trama, ama incondicionalmente a sus personajes. De aquí que un asunto tan grave como la muerte acabe siendo una fiesta donde todo el mundo intentará sacar tajada, reírse y saltarse a la torera los esquemas feudales que guían sus vidas. Hana es una versión moderna del Amarcord de Fellini o Las hierbas errantes de Yasujiro Ozu, una historia donde lo serio se torna absurdo y viceversa. Hana es una película agradable que no pretende impactar dramáticamente en el público, gran diferencia con su antecesora fílmica. A pesar de esto, es en esta medianía donde el film encuentra su belleza. De no haber sido así, estaríamos ante una obra equiparable a La balada de Narayama (personajes primitivos marcados por una ancestral lectura de la muerte y la religión) o Zatoichi (visión colorista y alegre de la violencia del samurái). Pero Hana es lo que es y no aspira más: con eso hay más que suficiente.

jueves, 23 de octubre de 2008

LOS ABRAZOS ROTOS: LA CUENTA ATRÁS

Tal y como informa http://www.fotogramas.es/, Pedro Almodóvar está dando los últimos retoques de la que será su nueva película: Los Abrazos Rotos. Rodada esta primavera-verano en localizaciones tan dispares como Madrid y Tenerife, el film está viviendo sus últimos días de montaje, tras los cuales la película estará lista para empezar su carrera publicitaria. Su estreno está previsto para el uno de marzo, aunque es posible que dicha data se atrase para que el film pueda participar en el Festival de Cannes, tal y como sucedió con Volver. Los Abrazos Rotos iniciará la que se promete una de las mejores temporadas de nuestro cine: tendremos nuevos trabajos de Medem, Trueba y Amenábar, además de algunas sorpresas que irán surgiendo por el camino. Con Los abrazos rotos, se prevé un cambio bastante radical en el cine del manchego. Ésta será su primera obra de casi dos horas y media y el libreto con más escenarios y cambios en el tiempo narrativo. Almodóvar nos tiene acostumbrados a relatos alambicados, pero éste puede ser el rey de la corona. Según palabras del director, el film recupera la estética y la esencia noir del cine americano de antaño, sin olvidar el humor almodovariano sazonado con diversos elementos dramáticos. Penélope Cruz vuelve a ser la estrella de la función al interpretar una actriz novata que intentará flirtear con un director de cine conocido para hacerse un hueco importante en la indústria. Lluís Homar, Tamar Novas, Rossy de Palma, Chus Lampreave o Blanca Portillo seran los otros peones en un reparto de infarto. Almodóvar, conocido por no poder esconder ningún punto de la trama de sus films, ha descrito todo el rodaje y el proceso de pre y postproducción en su página web y blog (http://www.pedroalmodovar.es/), aunque recomiendo no leer demasiado ni ver demasiadas fotos para mantener la sorpresa. Veremos cómo será el siguiente eslabón en el cine de Almodóvar... sirva de preludio esta fotografía donde Penélope luce pletórica un look muy especial. Ojalá, una vez llegado marzo, podamos deleitarnos con otra brillante interpretación de la (¿será oscarizada?) actriz española más internacional del momento.

OBRAS A REIVINDICAR: LA HABITACIÓN DE FERMAT (2007)



a David, Núria i Priscila

Ayer fue una jornada extraña: día fallido de huelga estudiantil, día de frustraciones (el trabajo y los libros se acumulan), tarde de peculiar sesión de cine y noche de largas charlas. Será por el efecto mariposa o por la composición química de la Coca-cola... el caso es que no puedo conciliar el sueño y el reloj, impávido ante mi insomnio, continúa con su inexorable recuento del tiempo perdido. Sin dudarlo abro la luz, me armo de papel y boli y reanimo mis fantasmas con un intento de escrito trasnochado. La tinta va fluyendo, la luna me vigila, el texto va cobrando forma...
Me pregunto qué habrá ocurrido para que una película como La habitación de Fermat haya pasado tan desapercibida (¿saturación de títulos similares como REC o El orfanato?). Luis Piedrahita y Rodrigo Sopeña, artífices del relato, dibujan en su ópera prima las tensiones de un grupo de aparentes desconocidos que, tras solucionar un difícil acertijo, son invitados a una velada con un matemático apodado Fermat. La reunión, pero, terminará en un macabro juego a contrarreloj donde la resolución de diversos problemas matemáticos será la única clave para sobrevivir. Avanzado el metraje, nuestros protagonistas desvelaran sus intenciones, clara demostración de la vanidad y la rivalidad existente en ciertas élites académicas. La habitación de Fermat no esconde sus influencias del cine más reciente (no es gratuita la comparación con Saw, Pi, La caja Kovak o Los crímenes de Oxford), quizás porque el film es más la obra de dos cinéfilos con recursos que la de dos realizadores profesionales. Sea como sea, la trama está bien llevada y los actores (Santi Millán, Lluís Homar, Federico Luppi y Alejo Saura a la cabeza) brillan en sus respectivos registros. El gancho de esta habitación menguante crea una hora y media bastante gratificante: la trama se sabe simple pero efectiva, prefiere ser coherente en su resolución antes que caer en las sendas fáciles del producto de terror adolescente. Además, en su tramo final, la historia se convierte en una prolongación de la literatura clásica de misterio: cual Ágatha Cristie, la importancia recaerá en conocer la psique y el pasado de los personajes para averiguar la identidad del culpable. Un título, en resumen, demasiado interesante para ser obviado. Espero que Piedrahita, baúl rebosante de ideas pero torpe a la hora de dar forma a un guión (algunos chistes a deshora, tiempos muertos innecesarios y alargados, etc.) nos depare en un futuro títulos de mayor calado.
Prosigue la noche. Guardo la hoja llena de tachones, esencia del nuevo post que escribiré mañana. Intento descansar. El sueño, antes tímido, gana la batalla.
P.D.1: Acabo de levantarme y parezco uno de los zombies de George A. Romero. Hace frío, abro el ordenador y me entero que los americanos tienen planeado rodar un remake de La habitación de Fermat.
P.D.2: Leo los comentarios. Dear Mark: juro realizar una lista con mis films favoritos. Ahora solo queda dormir. Dormir, dormir, dormir (los jueves, por fortuna, no hay clase). Saludos.

miércoles, 22 de octubre de 2008

SHYAMALAN: ODA A UN MAESTRO



Cualquier dicha es buena para analizar la carrera de uno de los realizadores más interesantes de la última década. El siglo se cerraba con el descubrimiento de diversos autores (¿recuerdan Magnolia de Thomas Anderson?). Shyamalan, uno de esos jóvenes promesa, ha pasado a ser una realidad fehaciente tras ocho films, aunque nosotros solo conocemos su trayectoria post-El sexto sentido. En una encuesta que realicé hace poco, la mitad de los votantes alzó a El sexto sentido como la mejor película del realizador. La segunda opción fue El Bosque, algo coherente teniendo en cuenta que es uno de los títulos más accesibles de su autor. Y a modo de cierre alternativo, El Protegido y La joven del agua, las apuestas más radicales, tuvieron un voto, suficiente apoyo para darnos cuenta que los extremos también tienen sus secciones de fans. Pasando a criterios personales, creo que Shyamalan es siempre un director estimulante, alguien que, pese al éxito de El sexto sentido, no se columpió ni se dejó atrapar en las redes de una industria que cultiva con demasiada frecuencia films de encargo e impersonales. Es significante que El protegido, una apuesta a contracorriente (y excelente), sea la sucesora de El sexto sentido, vitoreada por todos pese a ser el relato más convencional (y por ello facilón) de Shyamalan. Igual de significativo es que, tras el descalabro de La joven del agua, nuestro protagonista haya rodado una historia tan compleja y satisfactoria como El incidente, una cinta que, sin dejar de complacer las reglas del american terror movie, es la muestra irrefutable de la genialidad de su instigador (cítese las escenas de los suicidios colectivos o el reencuentro final de la pareja protagonista). Shyamalan juega con las reglas de la literatura fantástica, sitúa elementos sobrenaturales en un contexto realista para alterar nuestra percepción de la realidad y diseccionar el alma humana. El realizador indio sitúa a sus personajes en momentos extremos, y gracias a ello, los humanos actúan desde las entrañas, desde la maldad más terrorífica hasta la bondad más altruista. Lo que da miedo es, a último instancia, el ser humano; nosotros somos nuestros propios y peores enemigos.
Shyamalan siempre me interesa y nunca me decepciona. Me arrebata, sus películas me apasionan y creo que como mínimo dos títulos de su filmografía son unas rotundas obras maestras: Señales y El Bosque. Shyamalan nunca aparece en los ránkings de mejor director o películas, pero eso no desfavorece para nada el cine de un autor completo y complejo aún por descubrir. Cada una de sus propuestas disecciona la sociedad del ahora: tenemos miedo a los seres de nuestra especie y nos refugiamos bajo el cobijo de la soledad y la marginación aceptada, alterando el transcurso de una historia de amor frustrada por los egoísmos que la rodean; contaminamos un espacio y natura que al final se rebela contra nosotros; guardamos poderes especiales sin saberlo; nos sorprende la aparición de una sirena en una piscina cuando nosotros somos los seres más raros del mundo, etc. La fe, la violencia, la maldad, la bondad, lo real, lo irreal… ser número uno de taquilla puede ser sinónimo de calidad. Su próximo proyecto, Avatar, lo reconcilia con la industria que lo ha querido y odiado en cuestión de meses. Dentro de unos años echaremos la vista atrás y lo tendremos más que claro: Shyamalan es el mejor director de misterio (dígase thriller, terror o suspense) de su generación. Al rey lo que es del rey…

sábado, 18 de octubre de 2008

SERIES 0: PRESENTACIÓN



La cinefília ha encontrado durante los últimos años una plataforma donde descargar energías, fanatismos y nervios: las series de televisión. Las series se han convertido en las películas populares, las tramas que el pueblo consume, comenta al día siguiente y espera fiel semana tras semana. El poder de la televisión ha sorprendido el mundo del cine y lo ha alimentado con los nombres de J.J. Abrams y un largo etcétera. Cada sábado incluiré un post dedicado a una serie, una iniciativa nacida de la admiración por dichas series y por la necesidad de analizar la actualidad audiovisual en su totalidad. Podréis leer comentarios sobre tótems de la televisión contemporánea como Mujeres desesperadas, Perdidos o Héroes; productos de culto como Queer as folk, The office, Paranoid Android, A dos metros bajo tierra o Los Soprano; historias actuales como Dexter, Cinco hermanos, Weeds, Californication, Anatomía de Grey, Ugly Betty, House, Sexy Money, Private Practice o Prison Break; clásicos imborrables como Twin Peaks, Expediente X, Dinosaurios o Friends; o pequeñas tramas de corta vida como Seis Grados o Jericho. Todo ello nos dará una imagen actual de la situación televisiva antes y tras el conflicto con el sindicato de guionistas. A todas estas interesantes propuestas cabrá sumar series aún inéditas en España pero de gran interés como Mad Men, Fridge, Pushing Daisies, The Tudors o Damages (quien esto escribe no goza del dinero ni del tiempo suficiente para tener el famoso FOX y Digital Plus). Espero que las diferentes entradas sean de su interés. Además, todas las entradas se sumarán a un artículo que analizará la evolución del cine y la televisión norteamericana a partir del 11-S (intentaré que coincida con las elecciones americanas). Saludos. El sábado día 25 empezamos con Mujeres desesperadas (Desperate Housewives).

viernes, 17 de octubre de 2008

CAMINO 9 / 10

En una de las asignaturas de mi carrera universitaria, teoría de la literatura, una profesora joven pero docta intenta mostrar a una platea de treinta estudiantes la definición de la palabra literatura y la búsqueda de la literariedad, o lo que es lo mismo, aquello que hace de una obra literaria. Según los formalistas rusos, la cuestión se basa en destronar las teorías de estudio aceptadas y optar por la desautomatización de los temas y formas. No podemos, según dichos estudiosos, analizar una obra a partir de la vida de su autor o de su contexto histórico; la literatura es un sistema, y ese sistema debe sorprender al lector y alterar su percepción de la realidad. Utilizando toda esta teoría en el mundo que nos ocupa, una película no es buena porque nos haga llorar o reir, sino cuando ésta cambia nuestra rutina y memoria audiovisual, nos transporta a un mundo nunca visto y nos sorprende, algo muy complicado cuando la mitad de los analistas hablan de la muerte del cine en un siglo donde todo parece inventado. Tras este rodeo, las dudas azotan mi cabeza: ¿Es Camino una buena película? ¿Qué es y cómo debe ser una buena película?
Javier Fesser cambia totalmente de registro para dirigir una película dura y polémica de la que se escribirá y se hablará mucho. Dentro de unas semanas, Camino será la película que todo el mundo deberá haver visto para poder participar en tertulias, cafés, universidades y platós de televisión. Aunque Fesser diga lo contrario, su relato es un mastodóntico tour de fource confeccionado para provocar a toda su audiencia, crear llantos a mansalva en las salas y hacernos vivir una experiencia atípica (casi masoquista) a medio camino entre Mar Adentro, Alas de Mariposa y Caótica Ana. Camino es la historia de una madre posesiva y ultrareligiosa que inculca a su hija las doctrinas del Opus Dei, siendo la enfermedad de la pequeña una excusa más (totalmente rancia y deleznable) para augmentar la fe en Diós, una fe enfermiza que choca con la inocencia y vitalidad de la niña, víctima y verdugo de su primera y última historia de amor con un niño que, para más inri, se llama Jesús. Fesser combina los tratamientos médicos de la pequeña con la rutina irritante e inexplicable de su madre, la dura realidad con la fantasía de la protagonista, la fe de la iglesia con las dudas de un padre perdido, títere y al final víctima de las voces que cantan la santidad de Camino. Atención: ésta es una película difícil de olvidar. Se necesitan varios packs de clínex y paciencia para visualizar sus dos horas y cuarto de duración. Uno de los trances más dramáticos que puede vivir el espectador moderno. Este cuento de terror será recibido e interpretado de múltiples maneras... y pese a esto, Camino está destinada a ser una de las películas clave del nuevo cine español. Siendo objetivos, la película propone un tema interesante desde una forma interesante, algo que sin duda recibiría el aplauso de los formalistas rusos.
Carmen Elías (seguramente Goya a la mejor actriz) interpreta el personaje más malvado del año (ojo, quien esto escribe es un ateo irredento), Manuela Vellés y Mariano Venancio están excelentes y Nerea Camacho, encarnación de la jovialidad y la infancia perdida, acapara la pantalla con la mirada más intensa del cine. Camino es bella en sus excesos, uno de esos títulos que perduraran para siempre. Camino es mil películas en una, una telenovela trágica, corregida y augmentada. Veremos cómo reacciona el público y la taquilla. La intuición, enemiga de la ciencia y de la religión, me dice que bién. La polémica está servida...

jueves, 16 de octubre de 2008

MULTICINEMES AMPOSTA: EL FACTOR EMOCIONAL



¿Cuánto apego tenemos hacia una persona, rutina, objeto o lugar? ¿No podemos amar a cosas tan insignificantes como un libro, un cd, una comida? Quien dijo que no apreciamos las cosas hasta que las perdemos no le faltaba razón. Me confieso: estoy enamorado de un edificio, prendado por once pequeños cubículos que me han formado como persona y como espectador. Estoy hablando de los multicines de mi ciudad… mis multicines. Tras funcionar a trompicones durante siete años (las cámaras a veces se descuadran, la limpieza podría ser mejor, los títulos más independientes no suelen estrenarse…) se descubrió que dicho edificio no reunía todos los documentos y aprobaciones necesarias para seguir su actividad (la moqueta, por citar un ejemplo, no era lo suficiente ignífuga). Toda una bomba informativa…
Un mes sin cine ha sido todo un suplicio. La necesidad de estar dentro del cine era más intensa que la de ver películas, algo que perfectamente ha solucionado salas colindantes, salas que, por cierto, no son tan buenas como creen o aparentan ser. Dentro de unas horas Multicinemes Amposta abrirá de nuevo las puertas dispuesto a recuperar el tiempo perdido: un mes sin cine son muchas películas desaprovechadas. Desenpolvaremos la fachada del templo para ver Camino, Los años desnudos o las últimas propuestas de Spielberg o Almodóvar, de la misma forma que hicimos en un pretérito para ver Dogville, Babel, El señor de los anillos o Mystic River entre un largo etcétera. Atrás queda otra película: la de la realidad, protagonizada por una alcaldía un tanto corrupta y un aparato social y político pésimo que no ha sabido sopesar ni remendar el problema con celeridad, alegando pesimismo pero no impotencia. Tan triste como un drama de Isabel Coixet.
Esta anécdota nos sirve para reflexionar sobre cómo vemos el cine y en qué condiciones. El boom de las multisalas surgió en la década de los noventa como un símbolo más del capitalismo de la Europa acomodada. Dichas salas necesitan ser revisadas a riesgo que el espectador, esclavo de la desidia, opte por ensanchar su cultura mediante vías poco constructivas: internet, emule o sucedáneos. El cine como edificio debe ofrecernos un plus extra, convertir cada sesión en una experiencia que nos deje con ganas de más historias. Otra utopía.
Es curioso el hecho que la mejor película de este año haya sido 4 meses, 3 semanas y 2 días, uno de los pocos films de nacionalidad rumana que han llegado a nuestra cartelera. La distribución de la película en nuestro país se debe a su triunfo en el Festival de Cannes, consideración sin la cual nunca hubiéramos hablado de la película (las productores y las leyes de distribución imparten también su pequeña gran dictadura). En Rumanía sólo existe una cuarentena de cines en activo y la película, ante el interés de la población, tuvo que proyectarse en salas antiguas o edificios casi en ruinas para asegurarse que todo su público potencial llegaba a contemplar la última maravilla de su escueta cinematografía. Todo ello debería hacernos reflexionar sobre la valía del cine como arte, edificio y arma de cultura. Despreciar el cine en general o el español en particular significa negar una pequeña parte de nuestro ser. Nuestro cine vuelve a abrir, pero solo conseguirá llenar sus arcas con el último James Bond o con los títulos navideños de rigor. Nosotros, míseros e inconscientes privilegiados, deberíamos amar el cine en toda su complejidad y defectos porque nuestros multicines hacen de Amposta un lugar en el que vale la pena vivir. Querer a Amposta significa amar a nuestro cine. Nadie debería olvidarlo. (texto redactado para Revista Amposta ante la obertura de los multicines).

QUEMAR DESPUÉS DE LEER 5 / 10



Los Coen han trascendido su naturaleza indie para ser carne de multisalas. Esta transformación se inició hace un tiempo indefinido (las poco convincentes Ladykillers y Crueldad Intolerable), pero es ahora, tras el éxito y los oscars de No es país para viejos, cuando el dúo cuenta con el beneplácito de todos. Este hecho justifica su número uno en taquilla o sus buenas críticas en todo tipo de publicaciones. A pesar de todo, Quemar después de leer es una obra menor ideada durante y tras el western moderno que los encumbró. La película funciona como idea irónica, hiperbólica y burlesca de una sociedad absurda e insatisfecha pero enseña sus lagunas a la hora de resolver las distintas tramas. Da la sensación que los Coen han pecado de listillos y han decidido dirigir el guión inicial, negándole al relato la garra necesaria para ser una gran comedia. La película tarda en entrar en materia y, tras enseñar sus ases, alarga y lía en demasía lo que debería ser una opereta absurda sobre la absurdidad, bella en su simpleza y liviana en su ausencia de pretensiones. El resultado, pese a todo, es más que digno: una pieza más en el mosaico coeniano de estúpidos irredentos, una amplia amalgama de personajes que abarca el William H. Macy de la aún no superada Fargo, el Billy Bob Thorthon de El hombre que nunca estuvo allí o el Nicolas Cage de Arizona Baby. Pero puestos a comparar, Quemar después de leer remite directamente a El gran Lebowski, tal es la dualidad entre comedia negra y film de misterio. Todos los personajes son una caricatura de la realidad estadounidense y su destino se ve alterado por una estupidez, una bola de nieve que se agranda hasta devenir mortal. Clooney, Malkovich y Pitt están excelentes en sus registros y Frances McDormand aprovecha su condición de esposa de Joel Coen al interpretar el mejor personaje de la obra. Quemar después de leer es un recital interpretativo de principio a fin, un título que se queda a las puertas de lo radical, cítese fracaso o maestría. Brad Pitt y Frances McDormand tienen casi asegurada su presencia en los oscars, al igual que el guión original, pese a que la nominación responda tan solo a la fama de sus instigadores. Ahora decir “no me gustan los Coen” es un atrevimiento, un tic solo apto para estetas rancios; antes la frase “no me gustan los Coen” era algo muy común… así me lo transmitió un antiguo profesor mío que no ha cambiado de opinión. Admiro la coherencia del maestro. Admiro también el saber hacer de unos directores que, sin ser geniales, tienen suficiente capacidad para crear obras de considerable envergadura. El tiempo determinará la valía de Quemar después de leer, y con ella, alumno y profesor volverán a divagar sobre este monstruo de dos cabezas llamado Coen. Los Coen (al fin y al cabo, y tras tantos avatares, ya son de la familia).

domingo, 12 de octubre de 2008

AVANCE: TRIANGLE


Ante el alud de trabajos, exámenes y libros relacionados con la universidad, he ideado, redactado y casi terminado mi propuesta para la segunda edición del Directed By antes de tiempo. A juzgar por los videos de Mark, esta segunda edición será igual o más emocionante. La calidad y cantidad de obras a concurso seguramente augmentará, por lo que he intentado confeccionar una historia punzante que resulte difícil de olvidar. Intentando seguir las reglar del spoiler, sólo puedo decir que Triangle estará dividida en tres partes y que la historia ocurre en un tiempo contemporáneo. Amor, drogas, mentiras y muerte vehiculan un relato protagonizado por Ralph Fiennes, Marisa Tomei y Tom Wilkinson entre otros. Siguiendo el esquema de Riohondo, volveré a recurrir a música actual semidesconocida o fuera de los circuitos comerciales para garantizar el impacto del lector. Muchas son las ganas por enseñar una historia que llevo gestando desde hace siete años y que ahora ha encontrado la escusa perfecta para materializarse. Es un poco larga, pero espero que guste. Siento ser tan torpe para los ordenadores: de momento sólo os puedo ofrecer esta imitación de póster (jj). Aprovecho la ocasión para saludar a pasados, presentes y futuros concursantes del Directed by. Ahora si: empieza la cuenta atrás...

sábado, 11 de octubre de 2008

OBRAS A REIVINDICAR: KIKA (1993)

Sólo existe un director capaz de convertir una violación en un ejercicio tronchante: Pedro Almodóvar. Almodóvar se ha convertido en una marca, un sello indeleble reconocible y reconocido en todo el mundo. El autor manchego ha sabido ser fiel a su esencia y crecer como contador de historias, de aquí que su cine haya vivido un proceso de refinamiento hasta convertirse en el mejor director de la historia de España. Almodóvar abarca la España post-franquista, urbana, moderna y tradicional a la par; nadie como él describe un país que se alimenta de utopías y chismes, hipocresías y cutrerío, espejismo de la Europa capitalista y sede de clichés rancios a base de flamenco, toros y fiesta. Kika es una pieza más del mosaico Almodovariano, un personaje optimista y carismático que reclama su condición de mujer excéntrica. La condición femenina marca la mirada de Almodóvar: la mujer domina al macho a base de mentiras, es el sexo fuerte y en ella reside la fuerza, la humildad, la solidaridad, la nobleza y la supervivencia. Almodóvar ama a la mujer, la atrae a su mundo y la humaniza. Raimunda, Manuela, Kika, Leo Macías, Pepa o Gloria son las heroinas y protagonistas de su triste devenir, siempre tamizado con pequeñas gotas de optimismo. Kika es el retrato de una maquilladora extrovertida enamorada de dos hombres: un escritor asesino y su hijastro, fotógrafo de profesión y profundamente afectado por la muerte de su madre. Llegado un momento inexacto, el relato se convierte en una comedia a ratos desternillante que atesora lo mejor de su autor. Kika es una experiencia agradable que no debe tomarse demasiado en serio, una historia sobre el amor y sus consecuencias. El hombre vuelve a ser el polo truculento, una representación de lo salvaje e instintivo, un ser enfermizo que corrompe todo lo que le rodea. De esta ambivalencia nace uno de los títulos más desconocidos de Almodóvar que nadie debería perderse. Aun siendo un producto menor si lo comparamos con Mujeres al borde..., ¡Átame! o sus cintas más recientes, Kika es una fiesta excelentemente amenizada por Verónica Forqué (Goya a la mejor actriz protagonista), Rossy de Palma, Anabel Alonso y Victoria Abril, ésta última interpretando uno de los mejores personajes de Almodóvar, una presentadora de televisión sin escrúpulos ni ética, representación avanzada para su época de los realities shows y los talk shows de sobremesa. Almodóvar recicla la estructura y los temas de la literatura y el cine universal elevando su mirada a la condición de autor único, amado y odiado a partes iguales. Quien esto escribe ama el cine de Almodóvar y espera con entusiamo Los abrazos rotos. El 19 de marzo del próximo año conoceremos la nueva historia del director y añadiremos un peldaño más a esa escalera que sube imparable en dirección a la genialidad. Bravo bravíssimo!...

7º ANIVERSARIO DE MOULIN ROUGE

Un día como hoy, 11 de octubre de 2001, se estrenó una película venida a cambiar muchas cosas dentro del panorama fílmico del nuevo milenio; no sólo rescató el musical del baúl del olvido sino que manipuló y alteró el orden de un género enquistado, anclado aún en el tecnicolor de antaño. La historia es de lo más tradicional: el eterno triángulo amoroso cuyos vértices se atraen y repelen. Satine es la bella dama que finge, embauca y consigue sus caprichos con sus armas de femme fatale. El amor de un joven escritor, paradigma de la bohemia y las vanguardias del siglo XX, se cruza en su camino cambiando sin remedio el destino de ambos y el del Moulin Rouge, club de fulanas e intelectuales varios, sede de coloridos y danzas que mutan incesantes e imparables cada noche de fiesta. Los celos del Duque rozan lo enfermizo y la representación teatral del final supondrá el fin del triángulo, el fin de Satine, el fin de la esperanza e inocencia del escritor, la muerte prematura del Moulin Rouge. La clásica trama del romance caballeresco, la típica tragedia griega… la historia de siempre, pero más y mejor. Buz Luhrman se divierte con los excesos de su juguete, innova al mezclar un cromatismo chillón y vistoso con un repertorio musical que, lejos de cualquier coherencia histórica, recicla viejos clásicos de los 70 y 80, recurriendo con descaro a estribillos de Madonna, Elton John o David Bowie. Moulin Rouge es una fiesta visual y emocional, un elaboradísimo ejercicio que combina el cine de autor con el comercial. De esta dicotomía, la película sale victoriosa: no sólo es ya una obra maestra de nuestra era sino que es una cinta reconocible por todos y que ha pasado a formar parte de la memoria audiovisual de una generación de jóvenes espectadores. Moulin Rouge esconde la esencia del séptimo arte, entiende el cine como una experiencia única y colectiva. El espectador acepta el almíbar del conjunto y disfruta dejándose llevar por el ritmo trepidante construido con esmero por Buz Luhrman, un esteta admirado y odiado a partes iguales. Parte de este odio queda recogido en las críticas del 2001: Moulin Rouge estaba presente en todos los rankings y lucía, según el variado criterio de la comunidad de entendidos, cinco, cuatro, tres, dos o una estrella. Toda obra de arte debe despertar opiniones encontradas y dicho patrón se cumplió con Moulin Rouge. Luhrman pasó a la historia con este relato entrañable condenado a ser el nuevo My Fair Lady o Sonrisas y lágrimas. Ocho nominaciones a los oscar y dos estatuillas (vestuario y dirección artística) atestiguan el valor indeleble del film. Sólo cabe recordar que ese año la triunfadora fue Una Mente Maravillosa, algo impensable en la actualidad. Sin duda, los oscar están llenos de olvidos e injusticias. Moulin Rouge, pese a quien le pese, está en el grupo de las olvidadas. Pero ahí está el público para remendar los vacíos académicos: el amor entre Nicole Kidman y Ewan McGregor sigue danzando en la azotea del Moulin Rouge al son de una melodía perpetua. Moulin Rouge cumple siete años… ¡y los que le quedan!.

viernes, 10 de octubre de 2008

HAPPY: UN CUENTO SOBRE LA FELICIDAD 7 / 10





Ésta es una película alegre sin demasiadas pretensiones, un divertimento inteligente diseñado con mimo para el lucimiento de ese portento de optimismo y excentricidades llamado Sally Hawkins. Mike Leigh da un gira brutal a su carrera tras los dramas Secretos y Mentiras, El secreto de Vera Drake o Todo o Nada. Happy-go-lucky es el guión más lúcido y refrescante de su autor, todo un ejemplo de clase evitando obviedades y chistes zafios. La película, pese a su originalidad, repite los eternos defectos del cine de su instigador. Leigh construye relatos interesantes pero a medida que avanza la trama deja llevarse por parámetros y subtramas más previsibles y convencionales. Vera Drake sufría de exceso de lágrimas y Todo o Nada reunía un final demasiado facilón para un film que se antojaba interesante. Happy-go-lucky podría ser una obra casi maestra si su duración no sobrepasase la hora y media... Comparaciones a parte, la solvencia y la veterania de Leigh queda plasmada en un sinfín de momentos entrañables (véase las clases de flamenco, las prácticas de coche o la visita a la casa de una amiga embarazada, parte que a su vez me recordó a un capítulo de Sexo en Nueva York). El drama aparece en mitad de la función, pero no acaba de desentonar porque Happy-go-lucky nunca quiere ser una comedia, sinó más bién el retrato ameno de un personaje que resulta divertido. Hawkins está estupenda con sus muecas, frases ingeniosas y humanidad a chorros. Sin duda, Hawkins interpreta el papel de su vida y seguramente los oscars se posaran sobre tanto talento. Aunque uno siempre se queda pensativo creyendo que, de haber estado dirigida por otro director, estaríamos ante una obra cumbre, mezcla de Amélie y Hoy empieza todo.
P.D.: A nivel personal, situaría el film en dos categorías para los oscar: mejor actriz protagonista y mejor guión original.

miércoles, 8 de octubre de 2008

LOS FANTASMAS DEL GOYA

Quienes temían por nuestro cine español ya pueden respirar tranquilos. Este tercer trimestre aparece cargado de interesantes propuestas venidas a perfilar las próximas nominaciones a los Goya. Objetivamente, 2008 está siendo un buen año para la taquilla de nuestro cine: sin tener ningún bombazo, Mortadelo y Filemón, Los Crímenes de Oxford, Fuera de Carta y Los Girasoles Ciegos estan salvando la media global, una media terrorífica para muchos films que rondan tan solo el millon de euros. Las dos caras de una misma moneda.
2008 no ha sido un año de grandes autores pese a los estrenos de Fesser, Rosales, Cuerda o De la Iglesia (Amenábar, Almodóvar, Medem y Trueba reaparecerán el año que viene). A pesar de esto, tampoco se ha producido ningún alud de óperas primas, aunque títulos como 3 días (premio en Málaga) o El rey de la montaña han seguido con desigual suerte la estela de El orfanato. En resumen, 2008 ha sido un año extraño, ni demasiado pomposo ni demasiado pobre.
Con todo lo apuntado, queda claro que, pese a lo que parecía intuirse a principios de otoño, la academia española tendrá títulos más que suficientes para confeccionar unas nominaciones competentes y medianamente justas. La propia estructura de los Goya (tanta división entre actores noveles y de reparto, por citar un ejemplo) hacen de estos premios un conglomerado un tanto indigesto. Muchas interpretaciones quedan en el limbo de los olvidos por no haber concretado a qué categoría podían concursar. Solo Mar Adentro y su magna producción consiguieron barrer en los Goya disponiendo estratégicamente cada uno de sus actores en una categoría concreta. Porque los Goya, pese a tener apartados técnicos, se centra en las stars. No son los Oscar, pero lo parece.
Entrando en pronósticos de riesgo, Los Girasoles Ciegos copará nominaciones en todos los ámbitos posibles, destacando película, director, actriz protagonista, actor de reparto o apartados técnicos. Más difícil lo tiene Garci: su propuesta polarizará a la academia, pero su reiterada presencia en apartados técnicos está asegurada. Camino y Solo quiero caminar, pese a estrenarse dentro de poco, suenan también como favoritas, siendo Nerea Camacho por Camino la más aventajada para ganar el premio a actriz revelación. En medio de todos estos nombres, Rosales, ganador incrédulo del 2007, inicia la carrera a los Goya con cierta resignación por lo extraño de su propuesta (¿alguna vez no lo ha sido?). La conjura del Escorial, pese a su descalabro comercial, logrará alguna mención, al igual que Una palabra tuya o Los años desnudos. Simples elucubraciones para unos premios que siempre sorprenden. Aunque hay una verdad impepinable: casi siempre gana el mejor. ¿Quieren nombres?:
Mejor película: Camino, Los Girasoles Ciegos, Solo quiero caminar y Sangre de mayo.
Hagan sus apuestas...

lunes, 6 de octubre de 2008

SANGRE DE MAYO 7'5 / 10

La cita anual con Garci es tan clásica como las de Allen o Chabrol, incombustibles autores capaces de rodar una película al año sin despeinarse. En esta ocasión, uno de nuestros realizadores más polémicos y clásicos se atreve con un mastodóntico proyecto tanto a nivel técnico como de duración. Nacida para ser una miniserie de tres episodios sobre el dos de mayo de 1808, la película esquiva problemas obvios de montaje convirtiéndose en el título más convincente de su autor desde Tiovivo c. 1950. Sangre de mayo es una historia agradable que aúna y multiplica el estilo Garci: ambientación impoluta, diálogos teatrales y cierta frialdad escénica y argumental. Aceptando estas bases, el film discurre sin prisa pero sin pausa durante sus 160 minutos; una película agradable de ver con un excelente reparto, siendo Quim Gutiérrez el convincente protagonista de todo el relato. Sangre de Mayo encierra tres películas en una: una parte relacionada con las conspiraciones palaciegas (excelente Natalia Millán), otra de tono más costumbrista donde se perfila la relación amorosa entre los protagonistas, y un epílogo de naturaleza bélica y de western donde el ejército de Bonaparte campa a sus anchas por las calles de Madrid impartiendo la justicia de la ballesta. Es en este tramo final donde Garci se distancia de su propio estilo y donde el conjunto naufraga un poco. Influido por La lista de Schindler o Gangs of New York, la película nos sorprende con un final patriótico con postales innecesarias del Madrid contemporáneo o los monumentos dedicados a los acontecimientos históricos citados. La naturaleza del proyecto se descubre: Sangre de Mayo es una película realizada por y para las secciones más fachas de España. No es casualidad, pues, la presencia de Telemadrid en la producción o de Garci en la dirección. A pesar de todo, no debe menospreciarse el film por su ideología ni debe criticarse de antemano por ser simplemente un film de José Luis Garci (la película es apolítica durante las dos horas iniciales). Auguro varios goyas para esta producción interesante que nadie debería perderse. Es lo que tienen los directores adiados: siempre me caen simpáticos. No es Maria Antonieta ni tampoco quiere serlo: Garci sabe cómo y qué hacer para ser fiel a su concepto de cine. Y de vez en cuando atina: Sangre de Mayo es un ejemplo.

viernes, 3 de octubre de 2008

TIROS Y MÁS TIROS


Jaime Rosales está empeñado en innovar. No contento con protagonizar las sesiones y charlas más acaloradas del Festival de San Sebastián o utilizar métodos poco ortodoxos como la Polivisión o el vídeo digital, el realizador catalán, protagonista de una entrada pasada en este blog, ha realizado una campaña de promoción de lo más original. Tiro en la Cabeza llega este viernes a las salas de España con contadas copias. Pese a su fama y renombre, Rosales no abandona los circuitos independientes (Verdi y Renoir, para entendernos) y su propuesta queda ensombrecida por otros estrenos tan comerciales como Asesinato Justo o Reflejos. Pero Rosales es el más listo de la clase: en la página web www.tiroenlacabeza.com puede verse el film por un médico precio de 3 euros, abonados mediante dos sms. La propuesta es, sin duda, rompedora y asenta las bases de las nuevas formas de distribución de films nacionales y extranjeros. Los espectadores potenciales de la película utilizarán este método para ver el film: no todos tenemos la suerte (¿suerte?) de vivir en Madrid o Barcelona. La propuesta me parece genuina y genial y este fin de semana intentaré ver el film por esta vía. Rosales con espinas... y también con Internet.

jueves, 2 de octubre de 2008

NUEVO TERMÓMETRO


Siguiendo el camino de nuestros compañeros de blog, he ideado un nuevo termómetro destacando las principales candidaturas para los próximos oscar. La quiniela viene a corregir mis vaticinios de agosto, registrados en entradas anteriores. Destaco especialmente los nombres que se mantienen en la lista y los que poco a poco han ido perdiendo fuerza. Mis predicciones no contemplan el estreno de The reader, ya que su admisión del film en los Oscars de este año supondría un cambio brutal para la lista de nominados. He dejado aparcados títulos como The Soloist o Gran Torino, de cuyo potencial dudo. La terna de nominados provisionales confirma que Revolutionary Road continúa siendo la gran favorita a pesar de la buena prensa de otros títulos. Tras una pequeña devacle, Australia remonta el vuelo y gana adeptos mientras que The Road y Doubt (aunque con tráiler) siguen siendo un misterio. Ledger y Cruz se afianzan en sus categorías y Frozen River se confirma como el título indie más destacable, con la diferencia de que este año se trata de un drama y no de una comedia (¿la nueva Away from her?). Un enigma que se amplía a las categorías actorales: ¿hasta qué punto son importantes los papeles de Kathy Bates, Amy Adams o Amy Ryan en sus respectivos trabajos?. ¿Hasta qué punto afectará los problemas de producción a The curious case of BB?... la carrera al oscar continua.
NEGRO: se mantienen
ROJO: bajan
VERDE: suben
MEJOR PELÍCULA
1. CHANGELING (THE EXCHANGE)
2. THE CURIOUS CASE OF BENJAMIN BUTTON
3. DOUBT
4. FROST/NIXON
5. REVOLUTIONARY ROAD
- Australia, Milk, The road, Slumdog Millionaire, Frozen River
MEJOR DIRECTOR
1. CLINT EASTWOOD (CHANGELING: THE EXCHANGE)
2. JOHN HILLCOAT (THE ROAD)
3. RON HOWARD (FROST/NIXON)
4. SAM MENDES (REVOLUTIONARY ROAD)
5. JOHN PATRICK SHANLEY (DOUBT)
-David Fincher, Buz Luhrman, Danny Boyle, Christopher Nolan, Gus Van Sant
MEJOR ACTOR PR.
1. LEONARDO DICAPRIO (REVOLUTIONARY ROAD)
2. FRANK LANGELLA (FROST/NIXON)
3. VIGGO MORTENSEN (THE ROAD)
4. SEAN PENN (MILK)
5. MICKEY ROURKE (THE WRESTLER)
-Benicio del Toro, Brad Pitt, Richard Jenkins
MEJOR ACTRIZ PR.
1. SALLY HAWKINS (HAPPY-GO-LUCKY)
2. ANGELINA JOLIE (CHANGELING: THE EXCHANGE)
3. MELISSA LEO (FROZEN RIVER)
4. MERYL STREEP (DOUBT)
5. KATE WINSLET (REVOLUTIONARY ROAD)
-Nicole Kidman, Keira Knightley, Anne Hathaway, Kristin Scott Thomas
MEJOR ACTOR SEC.
1. JOSH BROLIN o JAMES FRANCO (MILK)
2. HEATH LEDGER (THE DARK KNIGHT)
3. JOHN MALKOVICH (BURN AFTER READING)
4. MICHAEL SHEEN (FROST NIXON)
5. KODI SMITH-MCPHEE (THE ROAD)
- Philip Seymour Hoffman, Brad Pitt, Michael Shannon, Jamie Foxx
MEJOR ACTRIZ SEC.
1. PENÉLOPE CRUZ (VICKY CRISTINA BARCELONA)
2. VIOLA DAVIS (DOUBT)
3. FRANCES MCDORMAND (BURN AFTER READING)
4. TARAJI P. HENSON (THE CURIOUS CASE OF BENJAMIN MUTTON)
5. MISTY UPHAM (FROZEN RIVER)
- Kathy Bates, Marisa Tomei. Kim Basinger, Vera Farmiga, Amy Adams, Amy Ryan
GUIÓN ORIGINAL
1. BURN AFTER READING
2. CHANGELING: THE EXCHANGE
3. FROZEN RIVER
4. MILK
5. WALL-E
- Vicky Cristina Barcelona, Rachel Getting Married, The wrestler, Australia
GUIÓN ADAPTADO
1. THE CURIOUS CASE OF BENJAMIN BUTTON
2. DOUBT
3. FROST/NIXON
4. REVOLUTIONARY ROAD
5. THE ROAD
- The dark knight, Blindness

miércoles, 1 de octubre de 2008

TROPIC THUNDER 3 / 10


Stiller tiene a su mando y cerebro una pequeña gran parte del mundo de la crítica cinematográfica. Jordi Costa, sin ir más lejos, regala de forma descarada cinco estrellas a este pastiche de excesos vacuos en el último número de Fotogramas. Las colas para ver Tropic Thunder son un hervidero de eruditos decadentes, pandilleros raperos, aburridos cincuentones y mujeres despistadas que se amparan en el grasiento bol de popcorns. Tanta variedad de especies para, de nuevo, comprobar que el humor yanki difiere mucho del mediterráneo y que Stiller cansa porque nunca (me) gustó. Tropic Thunder cree ser tantas cosas y es tantas cosas que critica que cualquier intento de tomarse en serio todo el conjunto cae en saco roto. Stiller se rie de los tráilers, de las superestrellas, de los rodajes, de los Oscar y de los productores sin escrúpulos. Nada ni nadie sale ileso en esta (falsa) guerra de un (falso) director que, en el fondo, se cree una superestrella y quiere a toda costa esa estatuilla que aquí dibuja con rudimentarios palitos. La vanidad ha carcomido al enano bonachón y feucho que debía salvar la nueva comedia americana, etiqueta que ahora recae sobre Judd Apatow. No basta con incluir gags sobre gags, referencias fílmicas sobre guiños trasnochados... de Stiller no se puede esperar nada pero cada vez se le mima, se le mira, se le exige más. La idea de partida (por qué negarlo) es demasiado buena para ser verdad, pero toda la estructura va desplomándose cual castillo de naipes. Stiller será gracioso para el público americano pero España es otro cantar (ni peor ni mejor: simplemente diferente). Sólo me gusta Stiller cuando éste es capaz de abandonar sus ínfulas de autor y se limita a ser actor, siendo Duplex el mejor ejemplo de diversión austera y eficaz. Stiller intenta criticar en cada uno de sus títulos el modus vivendi de una sociedad tan contradictoria como la americana: el american way of life de Los padres de ella/él, la obsesión por los deportes y el físico perfecto de Cuestión de pelotas o el intrincado mundo en pareja de Y entonces llegó ella. Es curioso: Stiller tiene el status de intelectual pero sus discursos huelen a requemados e inútiles cursillos de autoayuda. Y es que ya se sabe: en el país de los ciegos el tuerto es el rey.